Dícese del especialista que diagnostica antes de intentar resolver el
problema de una manera más sencilla y menos traumática. Como el caso que nos
ocupa es sobre la asesoría de lactancia, pues yo le he puesto ese nombre.
Podéis leer aquí mi
opinión sobre las asesoras de lactancia y os enlazo también el post de
Eloísa ¿Qué
es una asesora de lactancia?
Yo no soy asesora de lactancia aunque me gustaría serlo. Sólo soy una madre con
tres lactancias ininterrumpidas con ganas de ayudar. Leo todo lo que puedo,
gracias a Medela que me pasa las últimas
investigaciones y a Eloísa que me alecciona, aprendo cada día, pero sobre todo
con lo que más he aprendido es con mi propia experiencia y con la observación
de otras mamás y bebés. No soy especialista de nada, sólo intento ayudar con
las ganas y la pasión que la lactancia materna generan en mí.
Gracias al blog llego a muchas madres que me cuentan sus problemas e
inquietudes por correo y a las que me gustaría, en muchas ocasiones, romper esa
distancia y poder ayudarlas más de tú a tú. Y gracias al Grupo de Mamis he
visitado a varias mamás con problemas y las he ayudado de la mejor manera
posible. Mi trabajo y mis hijos me deja poco margen de movimientos, por lo que
cuando hay algún problema suelo invitarles a mi casa para ayudarles en todo lo
que pueda.
Y así conocí ayer a una mami con un precioso bebé de 40 días. Una mamá
jovial pero muy triste porque su lactancia estaba siendo lo más parecido a un
infierno. Ella, una mujer prolactancia, se encontró con una lactancia dolorosa
e intentó que la ayudaran. Acudió a un especialista en mastitis que decía que
todo era culpa de las bacterias en su leche, a un osteópata, a asesoras de
lactancia que le diagnosticaron frenillo de tipo 4 e incluso a una que además
de cobrarle le dijo que era algo fisiológico y que no podía hacer nada por ella
O_O. Le derivaron a un especialista en frenillos que sin diagnosticar
previamente en consulta le dio hora para intervenir a finales de mes. Todos y
cada uno de ellos con el síndrome de la asesora de lactancia, ni todo son
frenillos, ni todos son bacterias, ni todo es cirugía, ni al pequeño tiene que
ocurrirle nada en la boca. Quién de esas personas especialistas se sentó con
ella, empatizó con su dolor ya no sólo físico sino psicológico, quien revisó
con ella las posturas y la ayudó a buscar una posición en la que no le causara
dolor. Nadie.
Ayer cuando llegó a casa sentí su miedo y yo creo que vino más por mi
insistencia en que esperara a verme antes de destetar que porque creyera que
aquello iba a salir bien. Pasó llorando toda la noche pensando en cómo iba a
destetar a su pequeño porque la prestigiada asesora de lactancia, previo pago
de su importe, le había dicho que no podía hacer nada por ella.
Nos sentamos, nos tumbamos, probamos diferentes posturas y en 40 días que
tiene su hijo por fin no sintió dolor, por fin y aunque con miedo, le dio de
mamar a su hijo sin que le doliera. Aquella succión era efectiva, porque yo le
vi deglutir aunque le habían dicho que en vez de mamar masticaba. Y allí junto
a mí y a mi Canija mamó y se alimentó de su madre con una apertura enorme de
boca y con su labio inferior totalmente vuelto. Daba gusto verles y observar cómo
se emocionaba al sentir a su hijo mamar sin dolor y yo me sentí muy feliz de
poderles ayudar.
Yo no sé si tiene un frenillo tipo 4, a mí me pareció más un tipo 3 como mis
hijos, pero yo no soy especialista en estas cosas, no sé mirarlo si no son
evidentes, así que yo creo que alguien experto debería verle por si las moscas.
Ha estado suplementando con su leche a su hijo, yo la he aconsejado que
pruebe a dejarlo ahora que sus tomas son sin dolor. Aunque sean largas creo que
deben dedicarse ahora mismo un tiempo a los dos, empezar a disfrutar de su
lactancia e instaurarla perfectamente. Estoy en contacto con ella y la noche ha
ido bien y yo me alegro muchísimo.
Pasé la tarde acordándome de ellos, me dio muchísima rabia que una “asesora
de lactancia” le dijera que no podía hacer nada por ella. Ese no es mi concepto
de una asesora de lactancia, es un sacacuartos y estoy por reenviarle el post
de Eloísa. Yo, que mi asesora de lactancia es Eloísa, que cuando la veo en
acción y la oigo hablar pienso “Yo de mayor quiero ser como tú”, no podía imaginarme
que haya personas que abandonen a sus clientes.
Ayer fue un día muy feliz para mí porque pude disfrutar observando la
emoción de esta mamá y su bebé y espero que venza su miedo y empiecen a
disfrutar de su lactancia, pero fue un día triste porque me dio mucha pena por
todo lo que han pasado.
jueves, 10 de octubre de 2013
martes, 8 de octubre de 2013
Reposo domiciliario y ¿Fisioterapia Respiratoria?
Después de que os contara el viernes que Canija estaba con broncoespasmos, fuimos de nuevo a la pediatra. Se encontraba algo mejor, pero su saturación de oxígeno era baja (rondaba el 91%), por lo que nos mandaron a casa con estilsona (corticoides) y vigilancia 24 horas hasta verla de nuevo el martes. Era importante que estuviera en casa hasta entonces y como nosotros trabajamos y esta semana no tenemos a nadie que pudiera quedarse con ella, nos ha hecho un justificante como que Canija debe guardar reposo domiciliario por 72 horas por problema médico.
Gracias a ese justificante he podido quedarme con ella en casa. Va recuperándose poco a poco, sigue con ataques de tos, pero ya son más cortos y no superan la media hora.
De ánimo está genial, se ríe mucho e incluso se carcajea, gatea por toda la casa y ha empezado a hacer la posición montaña (manos y plantas de los pies en el suelo y culo hacia arriba). Aunque las noches son muy difíciles, se despierta muchas veces, me grita y eso que estoy pegadita a ella, la cuesta respirar y se desvela en la noche durante una o dos horas. Además el ventolín la tiene hiperactiva y apenas duerme de día. Pese a sus ojeras y sus ojitos rojos, tiene una cara preciosa.
Esta tarde vamos al pediatra y seguro que la ve mucho mejor. Hemos pasado de darla ventolín cada 4 horas a cada 6 y su pecho suena bastante menos. Hoy creo que podremos alargalo hasta 8 horas y quitar los corticoides, pero ya esperamos a que la vea la pediatra.
He pasado por esto con mis tres hijos, con Bichito la que más y jamás me mandaron reposo domiciliario. Si bien en aquel entonces mi marido pudo cambiar el turno y pudimos no llevarla a la guarde, ahora es inviable.
Con mi Pequeñín probé la fisioterapia respiratoria y me arrepentí. Ver cómo a base de arcadas mi pequeño expulsaba los mocos, me produjo horror. Se agotaba, lloraba y lo que yo creí que sería bueno para él, resultó ser una terapia muy muy agresiva. Tengo grabada su imagen en mi cabeza y lloré mucho por haber sometido a mi hijo a aquella experiencia. Nunca más.
Cada vez que alguien me habla de fisioterapia respiratoria me encojo. Si bien hay gente que me dice que es invasiva, yo me tenso y mi cuerpo lo rechaza instintivamente, me produce terror. Nuestra experiencia ha sido tan nefasta que me cuesta ser imparcial en este tema. No digo que no haya lugares donde sea otro tipo de fisioterapia respiratoria, pero a mí me cuesta muchísimo confiar. Creo que sólo me fiaría de alguien de confianza mío, que conociera previamente, estoy segura que no iría a nadie por recomendación.
Me gustaría que alguien que haya ido a este tipo de terapia pueda explicarme exactamente en qué consiste y qué le han hecho a sus hijos. Muchas gracias de antemano.
Gracias a ese justificante he podido quedarme con ella en casa. Va recuperándose poco a poco, sigue con ataques de tos, pero ya son más cortos y no superan la media hora.
De ánimo está genial, se ríe mucho e incluso se carcajea, gatea por toda la casa y ha empezado a hacer la posición montaña (manos y plantas de los pies en el suelo y culo hacia arriba). Aunque las noches son muy difíciles, se despierta muchas veces, me grita y eso que estoy pegadita a ella, la cuesta respirar y se desvela en la noche durante una o dos horas. Además el ventolín la tiene hiperactiva y apenas duerme de día. Pese a sus ojeras y sus ojitos rojos, tiene una cara preciosa.
Esta tarde vamos al pediatra y seguro que la ve mucho mejor. Hemos pasado de darla ventolín cada 4 horas a cada 6 y su pecho suena bastante menos. Hoy creo que podremos alargalo hasta 8 horas y quitar los corticoides, pero ya esperamos a que la vea la pediatra.
He pasado por esto con mis tres hijos, con Bichito la que más y jamás me mandaron reposo domiciliario. Si bien en aquel entonces mi marido pudo cambiar el turno y pudimos no llevarla a la guarde, ahora es inviable.
Con mi Pequeñín probé la fisioterapia respiratoria y me arrepentí. Ver cómo a base de arcadas mi pequeño expulsaba los mocos, me produjo horror. Se agotaba, lloraba y lo que yo creí que sería bueno para él, resultó ser una terapia muy muy agresiva. Tengo grabada su imagen en mi cabeza y lloré mucho por haber sometido a mi hijo a aquella experiencia. Nunca más.
Cada vez que alguien me habla de fisioterapia respiratoria me encojo. Si bien hay gente que me dice que es invasiva, yo me tenso y mi cuerpo lo rechaza instintivamente, me produce terror. Nuestra experiencia ha sido tan nefasta que me cuesta ser imparcial en este tema. No digo que no haya lugares donde sea otro tipo de fisioterapia respiratoria, pero a mí me cuesta muchísimo confiar. Creo que sólo me fiaría de alguien de confianza mío, que conociera previamente, estoy segura que no iría a nadie por recomendación.
Me gustaría que alguien que haya ido a este tipo de terapia pueda explicarme exactamente en qué consiste y qué le han hecho a sus hijos. Muchas gracias de antemano.
viernes, 4 de octubre de 2013
Broncoespasmos y respiración abdominal
El broncoespamo no es una enfermedad sino que se trata de un síntoma.
Los bronquios son conductos que permiten la entrada de aire a los pulmones, cuando se estrechan -debido a infecciones respiratorias, cambios de clima, humo de cigarrillo, etc.- provocan broncoespamos. Es decir que no siempre aparecen asociados a una enfermedad, sino que también son producto de causas ambientales, estacionales, alérgicas, etc...
¿Cuáles son los síntomas?
El broncoespamo es difícil de detectar, y no es tan simple de advertir. Una tos seca y permanente puede indicar su presencia, claro que a veces puede venir acompañado de otros síntomas que facilitan su identificación como la sensación de ahogo, la agitación y las sibilancias (silbidos al respirar).
La fiebre un síntoma que facilita la detección de enfermedades- no siempre se presenta ya que sólo aparece cuando el broncoespasmo es producto de un cuadro infeccioso como la neumonía, la bronquiolitis y la bronquitis, entre otras enfermedades respiratorias.
Otros síntomas que suelen manifestarse son la dificultad para conciliar el sueño y el rechazo de los alimentos, aunque tampoco son exclusivos de los broncoespasmos.
¿Cuál es el tratamiento?
Todo depende de la intensidad del broncoespasmo. Para los casos de crisis aguda, el pediatra puede indicar el uso de aerosoles broncodilatadores, estos se aplican con la ayuda de una aerocámara.
Si el bebé o el niño se pone azulado y la dificultad para respirar es extrema, se está en presencia de un caso severo, en esas ocasiones se indica la administración de oxígeno y la internación inmediata.
Fuente: http://www.babysitio.com/bebe/broncoespasmo#ixzz2gjCSiM6
Pues así tengo a Canija. La semana pasada empezó a toser y la cosa no ha mejorado. Los ataques de tos cada vez eran más agudos y antes que empeorara el miércoles decidí llevarla al centro de salud. Su respiración ya era abdominal, por lo que la pusieron un aerosol de salbutanol y siguió sin reaccionar, así que tuvieron que ponerle otro más fuerte que sí la hizo efecto y que, después de pasar toda la tarde, pudimos volver a casa.
Para recuperarse, mi madre vino ayer a quedarse con ella hasta que otro familiar le hiciera el relevo y pudiera irse a la floristería. Tuve la gran suerte que al comentarle a mi responsable que mi hija estaba enferma, me dijo: "vete a casa echando hostias, estando sin cliente y tu hija enferma, qué haces aquí. Yo respondo por ti". Así que cogí mis cosas y fui junto a mi hija.
Parecía que Canija estaba mejor, pero la verdad es que no. Esta noche ha tenido una crisis de tos de más de horas, mi marido y yo ya no sabíamos ni qué hacer. Luego la llevaré de nuevo al pediatra a que la, pero venir a un lugar donde lo único que hago es hacer cursos, me mata. Si ya estaba un poco depre no os podéis imaginar cómo me siento ahora que mi Canija está enferma.
El miércoles cuando fui al pediatra de urgencias me pasó algo que me resultó bastante desagradable. Han puesto un pediatra de apoyo para las urgencias y mientras esta consulta estaba hasta arriba, los demás pediatras tenía la consulta casi vacia. Como la pediatra de mi Canija tenía la puerta abierta cuando llegué, me acerqué para preguntarle que ya que ella era su pediatra que quizá quisiera echarla ella un vistazo. Me dijo que no, que tendría pacientes en unos minutos y siguió jugando con su teléfono. 20 minutos después yo seguía esperando a la pediatra que atendía urgencias y la pediatra de mi hija seguía con su apuerta abierta y su teléfono mientras nadie había traspasado tadavía su puerta. Tendría que ser ella la que la vea hoy, pero es la pediatra de urgencias la que puede ver su evolución, la que la trató con mucho cariño, la que se preocupó por mi hija. ¿Qué ganas tenía yo de que su peditra la viera hoy? Ninguna, por lo que le pedí a la pediatra que atendió a mi hija si podía verla ella, amablemente me dio cita para hoy. me parece muy triste, la verdad, e intentaré cambiar a mis tres hijos de pediatra, total Bichito ya ha tenido 6 diferentes, uno más...
Aprovecho este post para invitaros el domingo 6 de octubre a la Fiesta de la Lactancia, que tendrá lugar en el Parque Ferial Juan Carlos I, de 12 a 16 horas, el domingo 6 de octubre. Puedes ver toda la información en estos dos eventos de Facebook:
Nos gustaría ir, pero todo depende de cómo se encuentre la pequeña de la casa.
martes, 1 de octubre de 2013
Señores Hosteleros
Cuando elijo sus instalaciones para comer, hospedarme o lo
que sus servicios ofrezcan, lo hago esperando obtener el mismo trato que
cualquier otra persona. Sin embargo, este año, me he encontrado con respuestas
dispares, pero, sobre todo, con cuchicheos y malas caras.
Soy madre de 3 hijos, de 4 años, 2 años y 6 meses. Son niños
bastante pequeños, que ocupan más bien poco espacio, por lo que si podemos
apañarnos y dormir en una habitación doble con dos camas de matrimonio, por qué
darme una familiar y cobrarme mínimo un 20-30% más. Al fin y al cabo si llevara
dos niños de 11 años, que comen y hacen gasto en el buffet, ustedes no me
cobrarían más y, sin embargo, por un bebé de 1 mes quieren hacerlo. Juntando 2
camas de 135 entramos perfectamente dos adultos y 3 niños pequeños, en ningún
momento les pido nada más, no entiendo su fijación por darme otra habitación
más cara si nosotros estamos perfectamente con esta distribución.
Deberían revisar sus políticas de alojamiento, entre otras
cosas porque querer cobrar a un niño de 2 años entre 7 y 12€ por desayunar me
parece excesivo. Lo único que consiguen es que no nos hospedemos en sus
instalaciones y busquemos otros lugares más económicos y con tarifas más
acordes a los pequeños de la casa.
Mis hijos comen cada vez más, pero yo hago 5 ó 6 comidas al
día, por lo que con un plato me apaño y es por esta razón por la que con dos
menús de adulto nos apañamos los 5. En casa comemos un plato, tanto mi marido
como mis hijos como yo, con las cantidades adecuadas a cada uno de nosotros,
por lo que ninguno estamos acostumbrados a comernos dos platos completos, ni
siquiera mi marido. Si yo creyera que mis hijos se quedan con hambre, no se
preocupe que les pediría otro plato, pero si creo que compartiendo con ellos el
menú tenemos de sobra, no quiero que me miren mal, ni que cuchichen con el otro
camarero, ni que me miren por encima del hombro, ni que hagan comentarios fuera
de lugar. Ustedes no saben si nosotros hemos ido a comer el aperitivo a algún
otro sitio antes de pasar por su local o si nos acabamos de comer un
gofre/helado/plátano/teta o lo que nos ha venido en gana o si simplemente no
tenemos más hambre y con eso tenemos de sobra, por lo que le pido que ante todo
no me juzgue.
Por desgracia, este año hemos tenido la mala suerte de
visitar algunos lugares en los que los hosteleros nos han juzgado y nos han
mirado con mala cara. De hecho en alguno incluso he visto los codazos y las
caras de desaprobación. Eso en algún restaurante donde hemos podido estar,
porque incluso en otros no nos hemos ni sentado porque en la propia carta
obligaban a consumir medio menú a los niños. Hubo un lugar que nos obligaba a consumir
dos medios menús, uno para mi Bichito y otro para mi Pequeñín, de 4 y 2 años
respectivamente.
Siento muchísimo si les molesta que les pida otro plato,
otro cubierto y otro vaso para mis hijos, pero no pienso pedir comida que sé
que se va a quedar en el plato o que se va a tirar sólo porque no me juzguen.
No voy a pagar por algo que nos va a sobrar, que no nos vamos a comer, sólo por
el hecho de aumentar la cuenta al final de la comida. He visto cómo otras
personas les han pedido calentar un puré/biberón y les han traído un plato y
una cuchara con una sonrisa y sin ningún gesto de desaprobación en su cara. No
comprendo por qué nos diferencian a nosotros.
Quiero que sean conscientes que no volveré a sus
establecimientos. Y ahora mis 3 hijos tienen 4, 2 años y 6 meses y nos apañamos
con dos menús, pero cumplirán años y el día que salgamos no nos hospedaremos o
comeremos en sus instalaciones. En muchas ocasiones y dependiendo del lugar al
que vayamos, tenemos que pedir un plato más, así que ese futuro cada día está
más cercano. Y a nosotros no nos importa pagar por algo que vamos a comernos,
pero pagar por algo que vamos a dejar en el plato y tirar la comida, como que
no.
Así que señores hosteleros, les pido RESPETO ante cualquier
familia que decida visitarles y NO NOS JUZGUEN, ya no sólo por educación, sino
porque además acaba de perder, no sólo 2
clientes, sino 5 futuros clientes.
Atentamente,
Suu
Madre de familia numerosa
lunes, 30 de septiembre de 2013
Mi primera semana
Esta primera semana de trabajo ha sido bastante caótica, he estado muy estresada, sobre todo los primeros días.
Estaba tensa, enfadada, a la defensiva y esto no me ha permitido disfrutar de mis hijos todo lo que hubiera querido. He vuelto a casa nerviosa, con muchas cosas que hacer y sin tiempo material para realizarlas. Me está costando centrarme, sobre todo porque dedicar la mañana a hacer curriculum, mirar cursos para refrescar conocimientos anteriores, hacer las fichas de entrada a desasignados y todo lo que te recuerda que estás sin trabajo, es bastante duro. Me encuentro como en tierra de nadie, esperando que mi cv encaje en algún cliente y mi empresa lo presente, que a este cliente le guste mi cv, pero sobre todo, que cuando vea mi reducción de jornada de 6 horas, acepte.
Y es que esta semana he tenido que ver cómo mi compañera, que se incorporó de maternidad hace una semana con reducción de jornada, fue a una entrevista y no cuajó, sin embargo, otro compañero, misma experiencia pero sin reducción, fue aceptado y empieza el lunes.
Me inquieta pasar las semanas allí sin una entrevista. Tener un futuro incierto me tiene desubicada, descontrolada, me produce muchísimo estrés y reconozco que la cabeza se me va pensando en cuánto tiempo estaré allí. Miro a mis compañeros y pienso si llevarán allí mucho tiempo, en cuántas entrevistas les habrán dicho que no, cuántas compañeros han llegado y se han ido y habrán pasado por delante de sus ojos. Miro por mi ventana sin ver, fijo la vista en ese horizonte incierto, en ese futuro impreciso que aparece borroso ante mi mirada.
Cómo me gustaría tener el pincel para dibujar este lienzo, ser yo la que maneja los hilos de esta marioneta y, sin embargo, tengo que esperar a que otros decidan por mí.
Tanto mis hijos como yo nos estamos adaptado a nuestra nueva vida. Pequeñín, desde que desayuna en la guarde, va cada mañana tan contento y Canija, por fin, ha empezado a comer. Aunque separarse de mami por la mañana la produce mucha pena, cuando llego a por ella está contenta. Sé que por muy mal que yo lo esté pasando, ella lo pasa cien veces peor. Sé que ambas nos estamos resignando a estar separadas y necesitamos más tiempo para ello.
Me está costando mucho, pero esto es lo que hay, cuanto antes lo acepte, mejor.
Estaba tensa, enfadada, a la defensiva y esto no me ha permitido disfrutar de mis hijos todo lo que hubiera querido. He vuelto a casa nerviosa, con muchas cosas que hacer y sin tiempo material para realizarlas. Me está costando centrarme, sobre todo porque dedicar la mañana a hacer curriculum, mirar cursos para refrescar conocimientos anteriores, hacer las fichas de entrada a desasignados y todo lo que te recuerda que estás sin trabajo, es bastante duro. Me encuentro como en tierra de nadie, esperando que mi cv encaje en algún cliente y mi empresa lo presente, que a este cliente le guste mi cv, pero sobre todo, que cuando vea mi reducción de jornada de 6 horas, acepte.
Y es que esta semana he tenido que ver cómo mi compañera, que se incorporó de maternidad hace una semana con reducción de jornada, fue a una entrevista y no cuajó, sin embargo, otro compañero, misma experiencia pero sin reducción, fue aceptado y empieza el lunes.
Me inquieta pasar las semanas allí sin una entrevista. Tener un futuro incierto me tiene desubicada, descontrolada, me produce muchísimo estrés y reconozco que la cabeza se me va pensando en cuánto tiempo estaré allí. Miro a mis compañeros y pienso si llevarán allí mucho tiempo, en cuántas entrevistas les habrán dicho que no, cuántas compañeros han llegado y se han ido y habrán pasado por delante de sus ojos. Miro por mi ventana sin ver, fijo la vista en ese horizonte incierto, en ese futuro impreciso que aparece borroso ante mi mirada.
Cómo me gustaría tener el pincel para dibujar este lienzo, ser yo la que maneja los hilos de esta marioneta y, sin embargo, tengo que esperar a que otros decidan por mí.
Tanto mis hijos como yo nos estamos adaptado a nuestra nueva vida. Pequeñín, desde que desayuna en la guarde, va cada mañana tan contento y Canija, por fin, ha empezado a comer. Aunque separarse de mami por la mañana la produce mucha pena, cuando llego a por ella está contenta. Sé que por muy mal que yo lo esté pasando, ella lo pasa cien veces peor. Sé que ambas nos estamos resignando a estar separadas y necesitamos más tiempo para ello.
Me está costando mucho, pero esto es lo que hay, cuanto antes lo acepte, mejor.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Mi propio banco de leche materna
Mi Canija tiene 6 meses, los cumplió la semana pasada. Previendo que se incorporaría a la escuela infantil este mes, me dediqué el mes de agosto a hacerla un pequeño banco de leche.
Cuando mi Pequeñín se incorporó a la guarde, a las pocas semanas yo no conseguía sacarme toda la leche que él necesitaba, así que se me ocurrió complementar con leche de fórmula. Craso error, Pequeñín desarrolló una alergia a la proteína de la leche que terminó siendo más bien una intolerancia. La leche hidrolizada sabe y huele fatal, así que mi amiga Elo me echó una mano y me traía botecitos de su preciado oro líquido para complementar toda la leche que tomaba mi Pequeñín a lo largo del día, así Darío, Diana y Pequeñín se convirtieron en hermanos de leche. Esta vez no podía pedirla ayuda y sé que si ella hubiera podido lo habría hecho con gusto, pero esta vez Elo está embarazada.
Como la experiencia es un grado y agosto estuvimos en Madrid hice un pequeño banco de leche materna a mi Canija. Casi cada día me sacaba unos 100ml que después congelaba, no sin antes calentarla a 62 grados. ¿Por qué? Pues porque la leche materna tiene una enzima grasa llamada lipasa que ayuda a digerir la leche materna a nuestros bebés y esta enzima hay a mujeres que sigue actuando incluso congelada, de tal manera que cambia el sabor y el olor de la leche materna congelada. Para que esto no ocurra hay que calentar la leche a 62 grados antes de congelarla. Aproximadamente esta temperatura se alcanza cuando salen esas pompitas de aire pequeñitas antes de que vaya a empezar a hervir, alrededor del cazo. En ese momento, se retira del fuego, se deje que temple y luego se congela.
Aunque no demasiado grande, he consigo hacerle un pequeño banco de leche materna a mi Canija. Habrá unas 20 bolsas de congelación para leche materna, por lo que rondará los 2 litros de leche materna.
Ahora mismo no lo necesito, Canija come bastante poco en la guarde porque no acaba de gustarle tomar la leche de la tetita de mamá en biberón, el recipiente no es el mismo, dónde va a parar. Pero me queda la tranquilidad de tener en un huequecito de mi congelador comida para ella. Poco a poco va comiendo más, dentro de nada, si no me dejo partes de mis sacaleches en casa y tengo que hacer extracción manual para vaciarme los pechos, se tomará todo lo que consiga sacarme el día anterior e incluso más. Por suerte la dirección de la escuela infantil le pasa a mi Pequeñín lo que mi Canija no se come y así no se tira nada.
Y ahora os dejo, Canija me llama para desayunar!!! Que tengáis un buen día :*
Cuando mi Pequeñín se incorporó a la guarde, a las pocas semanas yo no conseguía sacarme toda la leche que él necesitaba, así que se me ocurrió complementar con leche de fórmula. Craso error, Pequeñín desarrolló una alergia a la proteína de la leche que terminó siendo más bien una intolerancia. La leche hidrolizada sabe y huele fatal, así que mi amiga Elo me echó una mano y me traía botecitos de su preciado oro líquido para complementar toda la leche que tomaba mi Pequeñín a lo largo del día, así Darío, Diana y Pequeñín se convirtieron en hermanos de leche. Esta vez no podía pedirla ayuda y sé que si ella hubiera podido lo habría hecho con gusto, pero esta vez Elo está embarazada.
Como la experiencia es un grado y agosto estuvimos en Madrid hice un pequeño banco de leche materna a mi Canija. Casi cada día me sacaba unos 100ml que después congelaba, no sin antes calentarla a 62 grados. ¿Por qué? Pues porque la leche materna tiene una enzima grasa llamada lipasa que ayuda a digerir la leche materna a nuestros bebés y esta enzima hay a mujeres que sigue actuando incluso congelada, de tal manera que cambia el sabor y el olor de la leche materna congelada. Para que esto no ocurra hay que calentar la leche a 62 grados antes de congelarla. Aproximadamente esta temperatura se alcanza cuando salen esas pompitas de aire pequeñitas antes de que vaya a empezar a hervir, alrededor del cazo. En ese momento, se retira del fuego, se deje que temple y luego se congela.
Aunque no demasiado grande, he consigo hacerle un pequeño banco de leche materna a mi Canija. Habrá unas 20 bolsas de congelación para leche materna, por lo que rondará los 2 litros de leche materna.
Ahora mismo no lo necesito, Canija come bastante poco en la guarde porque no acaba de gustarle tomar la leche de la tetita de mamá en biberón, el recipiente no es el mismo, dónde va a parar. Pero me queda la tranquilidad de tener en un huequecito de mi congelador comida para ella. Poco a poco va comiendo más, dentro de nada, si no me dejo partes de mis sacaleches en casa y tengo que hacer extracción manual para vaciarme los pechos, se tomará todo lo que consiga sacarme el día anterior e incluso más. Por suerte la dirección de la escuela infantil le pasa a mi Pequeñín lo que mi Canija no se come y así no se tira nada.
Y ahora os dejo, Canija me llama para desayunar!!! Que tengáis un buen día :*
lunes, 23 de septiembre de 2013
Vuelta al trabajo
Hoy me incorporo a trabajar, primer día después de 10 meses en casa. Tengo un nudo en el estómago y estoy muy nerviosa. Pequeñín está malo, ha empezado a vomitar y su padre va a llevarle ahora al médico. Canija se ha quedado más o menos bien, he preparado 4 biberones, 2 de 80-90ml y 2 de 60ml. Imagino que será suficiente para este primer día sin que mamá pueda acercarse allí si hay algún problema.El tráfico es horroroso a las 8:30 de la mañana, he ido hilando una mala elección de trayecto tras otra y, como por arte de magia, cuando he llegado he aparcado a la primera. La suerte del tonto, como se suele decir, mañana seguro que no se repite.
Hoy no vuelvo a mi antiguo trabajo, hoy me incorporo a mi empresa desasignada, sin cliente. El gobierno recortó tanto que mi puesto ha sido eliminado dentro de la administración pública y yo me encuentro sin cliente, por lo que he tenido que incorporarme a la sede de mi empresa. Espero que no tarden en encontrar un lugar para mí. Por lo pronto estoy desasignada, me encuentro desubicada y aunque tendré que hacerme a la idea de que puedo pasar semanas e incluso meses aquí, ahora mismo siento vértigo y mucha presión.
No me esperan buenos tiempos, me esperan días complicados, de muchísima incertidumbre y espero que pronto encuentren un proyecto en el que ubicarme y poder serenarme un poco.
El comienzo no está siendo bueno, Pequeñín malo y Canija sólo come 30ml por toma. Yo estoy de los nervios, llamando a la escuela infantil para saber cómo va Canija, si come algo más, si duerme y pendiente de Pequeñín. Además he confundido el tamaño de las pilas y he tenido que hacer la extracción de forma manual. Tengo el estómago fatal, cómo si tuviera un vacío enorme, el pecho me oprime y me cuesta incluso tranquilizarme.
Ojalá se arregle el día o mejor aún, que den las 15:30 para salir corriendo y poder abrazar a mis tres hijos.
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