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viernes, 10 de enero de 2014

¡¡¡Tengo cliente!!!

Y lo que es más increíble, ¡¡¡ES EL MISMO!!!

Después de incorporarme en septiembre a mi empresa y quedarme sin cliente, después de tener la gran suerte de que me ofrecieran una exoneración de casi dos meses, después de que me incorporara de nuevo a mi empresa a calentar la silla, ayer volví de nuevo a mi antiguo cliente a cubrir una baja maternal.

Estando en Córdoba estas Navidades mi antiguo gerente me comentó que había surgido una posibilidad y estaban demandando mi perfil, por lo que habían entregado mi curriculum y el 8 de enero, cuando el jefe se incorporara de las vacaciones navideñas, sabríamos algo. Y así ayer, a mitad de la mañana, justo coincidiendo con el momento en que me extraigo leche, me comunicaron que tenía que ir a mi cliente. No me daba tiempo a todo, por lo que abandoné las oficinas de mi empresa y me dirigí rauda y veloz al que de nuevo iba a ser mi cliente.

Peeeero en algún momento tenía que extraerme leche así que aprovechando mi top de extracción fácil, que mi Freestyle se puede sujetar en el cinturón y que de esta forma tenía las manos totalmente libres, me puse mi sacaleches y mientras conducía hacia mi puesto de trabajo, mis pechos se iban vaciando.

Era para haberme grabado en video, pero cierto es que llegué justo a tiempo. Es increíble lo útil que me está resultando este top de extracción fácil, para mí indispensable a la hora de sacarme leche con cualquiera de mis extractores doble.

Estoy súper contenta, volver junto a mis compañeros y mi amiga, sentirme arropada, conocer la tecnología, aunque no el proyecto, y, sobre todo, estar asignada me hace sentirme tremendamente útil.

Los Reyes deben de existir porque éste fue el regalo que les pedí y se ha hecho realidad. Me siento muy afortunada por haber podido disfrutar de mi familia los últimos dos meses y ahora me incorporo no sólo asignada a un cliente sino al cliente en el que he pasado más de 5 años.

Y aunque me va a costar aparcar muchísimo, voy a comerme bastante tráfico y no me va a dar tiempo ir a buscar a los niños a la salida de la guarde, por suerte, cuando estén llegando a casa mami estará a punto de entrar por la puerta.

Así que ayer me despedía con un hasta mañana y una sonrisa de oreja a oreja del mismo lugar donde he trabajado los últimos años. Me daba la sensación de que no me había ido nunca, el espejo me devolvía la misma imagen, algo envejecida y más delgada, de los últimos años. Volver al mismo lugar me reconforta porque me siento arropada, aunque como os digo el proyecto no lo conozco.

Hoy, cuando llegue al trabajo, no me sentiré como un mueble calentando una silla, dejando que pasen las horas, esperando para poder ir al encuentro con mi familia, sino que me sentiré como un integrante de un equipo, un miembro más de este nuevo proyecto y eso genera en mí unas energías renovadas increíbles.  

jueves, 2 de enero de 2014

Vuelta al trabajo, de nuevo

La llegada del 2014 traía la vuelta al trabajo, mi exoneración tenía fecha de fin y como no podía ser de otra forma esta mañana me he levantado y he ido a trabajar.

Esta vez no me ha costado tanto, quizá que Canija tenga 9 meses y medio ayuda mucho, pero lo que más ayuda es haber tenido la suerte de disfrutar de estos 2 meses juntas, de comer cada día con mi Bichito y de desayunar con mis tres hijos. Les añoro y mucho, pero estoy cargada de energía positiva porque estos 2 meses son impagables y he disfrutado cada día, cada hora y cada minuto de ellos.

Estoy feliz y seguramente mañana me cague en todo, pero hoy me centro en cada instante que he vivido con ellos, en esas mañanas, en esas comidas, en esos días. Cierro los ojos y escucho sus risas, veo sus caras y sus sonrisas, recuerdo nuestros juegos y nuestras peleas y revivo cada uno de esos momentos en mi mente.

Les quiero más que nada en este mundo, les adoro e intento que sea ese sentimiento el que fluya en mí hoy y me embargue. Y aunque he tenido que saludar de nuevo a mi sacaleches, mi Freestyle al que había abandonado, soy capaz de reproducir en mi cabeza una tetada de mi hija y sentir que estoy junto a ella.

Y gracias a que mi marido puede quedarse con los tres hoy y mañana, el paso de dejar de estar con mamá no es tan doloroso. Y gracias a que tienen un padre estupendo, ellos no notarán tanto mi ausencia. Por suerte, he podido adelantar mi horario estos dos días para volver y comer con mi familia.

Yo tuve un regalo maravilloso y he aprovechado cada instante de estos dos meses. No he recogido las ropas, ni he hecho limpieza, ni colocado, ni ordenado lo que dije que haría aprovechando que tenía dos meses, pero no me arrepiento, porque he disfrutado de mi familia, de estar con mis hijos y mi marido.

Quizá sea por todo esto por lo que hoy siento una felicidad plena, porque he utilizado cada día de estos 2 meses en lo que más quiero en este mundo, mi familia.

Y aunque sigo calentando la silla, he vuelto a un lugar que no es el mío, sigo desasignada, con un futuro incierto y no tengo ni puta idea qué será de mí, hoy me importa una mierda. Hoy me centro en mis hijos y mi marido, hoy me invade su presencia y aunque físicamente me encuentro tras el ordenador, mi mente vuela hacia ellos y mi corazón les siente como si nos fundiéramos en un abrazo perpetuo.

¡¡¡FELIZ AÑO 2014 A TODOS!!!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Exonerada de ir a trabajar

Hay días en los que la vida te presenta la posibilidad de hacer justo lo que más deseas. Hay días en los que tienes la suerte de encontrarte un regalo que jamás hubieras esperado, pero que justamente es lo que más te gustaría que sucediera. Hay días en los que levantarse e ir a trabajar es maravilloso (por mucho que a mí me costara creerlo). Y ese día fue el jueves.

Después de escribir el jueves un post contandoos que quiero dormir, llegué a trabajar y mi responsable me llamó a una reunión. Hago un inciso y os cuento mi situación:

Llevo un mes en el trabajo y voy, prácticamente, a no hacer nada. Me extraigo leche un par de veces, hago algún curso online, que para mi gusto no sirven para mucho, y hablo con algún compañero que, como yo, está ahí sin hacer nada. Mi estado de ánimo en el trabajo no era bueno y es que me sentía como un mueble, allí en mi silla sin ser de nadie y sin responsabilidad fija, sólo deseando que pasen las horas para ir a por mis hijos y abandonar mi puesto de trabajo, que más que trabajo era el lugar donde aparcar mi culo durante 6 horas. Pero tenía que ir a la espera de que a algún cliente le gustara mi currículum, que haberlos haylos y varios, pero que aceptara 6 horas y de estos, por ahora, ni uno.

Soy analista programador en Java, algo bastante demandado, pero lo de las 6 horas echa para atrás a todos los interesados. Y ahí estaba yo, junto a más de 50 personas (las otras 50 están en otros lugares de la empresa), esperando a que un cliente trague con mis 6 horas. Como es final de año, la empresa no tiene dinero ni para echarnos, por lo que nos tiene allí esperando una inyección de dinero, que seguramente venga a principios de año, para ir mandándonos uno a uno a engrosar las listas del paro. Pero mientras tanto y hasta que el año comience tiene que ahorrar, y ¿cómo conseguirlo? Y aquí volvemos a la reunión con mi responsable.

Me ofrecieron pedirme una reducción del 50% de aquí a final de año, en vez del 75%, y la empresa me exoneraba de asistir a mi puesto de trabajo, es decir, que podía quedarme en casa y hacer lo que a mí me diera la gana, en mi caso, cuidar de mis hijos. Canija mala, yo deseando estar con ella, ¿dónde hay que firmar?

Y así, el jueves fue un ir y venir de un sitio a otro preparando papeles, solicitando la reducción + exoneración desde ayer y hasta final de año, cambiando mi último día de vacaciones por el lunes y dejando mi ordenador limpito para que otro ocupara mi lugar. Por fin, sobre las 14 me dieron la carta de la empresa que me exoneraba de ir a trabajar hasta final de año, que me obliga a estar disponible si me encuentran un cliente, pero que me acerca a lo que más deseo, cuidar de mi familia.

Y aunque cansada, porque apenas duermo y no paro, no me da tiempo a nada, estoy muy feliz. Porque para mí ha sido un regalo, algo que deseaba mucho, esas cosas que crees que jamás te pasan a ti, pues yo he tenido la suerte de que me ocurra.

Y ¿que estoy haciendo?, disfrutarlo y mucho. Canija se queda conmigo y desayunamos todos juntos. A las 9 llevo a Pequeñín a la guarde y a las 9:30 a Bichito al cole, vuelvo a casa, hago la comida y recojo a mi hija a la 13. Comemos las chicas juntas y luego a las 15 la llevo de nuevo al cole, recojo a Pequeñín a las 15:45 y a Bichito a las 16:30 y de nuevo todos juntos. Es un no parar y no me da tiempo a casi nada, pero disfruto de mis hijos, de mi familia y esta situación es la que más me llena de felicidad.

No puede dejar de resonar en mi cabeza la canción de Serrat "De vez en cuando la vida, nos besa en la boca y a colores se despliega como un atlas..." A mí el jueves me dio un morreo en toda regla.

Feliz miércoles y aquí os dejo esa preciosa canción que tanto me recuerda a mi papá:


lunes, 30 de septiembre de 2013

Mi primera semana

Esta primera semana de trabajo ha sido bastante caótica, he estado muy estresada, sobre todo los primeros días.

Estaba tensa, enfadada, a la defensiva y esto no me ha permitido disfrutar de mis hijos todo lo que hubiera querido. He vuelto a casa nerviosa, con muchas cosas que hacer y sin tiempo material para realizarlas. Me está costando centrarme, sobre todo porque dedicar la mañana a hacer curriculum, mirar cursos para refrescar conocimientos anteriores, hacer las fichas de entrada a desasignados y todo lo que te recuerda que estás sin trabajo, es bastante duro. Me encuentro como en tierra de nadie, esperando que mi cv encaje en algún cliente y mi empresa lo presente, que a este cliente le guste mi cv, pero sobre todo, que cuando vea mi reducción de jornada de 6 horas, acepte.

Y es que esta semana he tenido que ver cómo mi compañera, que se incorporó de maternidad hace una semana con reducción de jornada, fue a una entrevista y no cuajó, sin embargo, otro compañero, misma experiencia pero sin reducción, fue aceptado y empieza el lunes.

Me inquieta pasar las semanas allí sin una entrevista. Tener un futuro incierto me tiene desubicada, descontrolada, me produce muchísimo estrés y reconozco que la cabeza se me va pensando en cuánto tiempo estaré allí. Miro a mis compañeros y pienso si llevarán allí mucho tiempo, en cuántas entrevistas les habrán dicho que no, cuántas compañeros han llegado y se han ido y habrán pasado por delante de sus ojos. Miro por mi ventana sin ver, fijo la vista en ese horizonte incierto, en ese futuro impreciso que aparece borroso ante mi mirada.

Cómo me gustaría tener el pincel para dibujar este lienzo, ser yo la que maneja los hilos de esta marioneta y, sin embargo, tengo que esperar a que otros decidan por mí.

Tanto mis hijos como yo nos estamos adaptado a nuestra nueva vida. Pequeñín, desde que desayuna en la guarde, va cada mañana tan contento y Canija, por fin, ha empezado a comer. Aunque separarse de mami por la mañana la produce mucha pena, cuando llego a por ella está contenta. Sé que por muy mal que yo lo esté pasando, ella lo pasa cien veces peor. Sé que ambas nos estamos resignando a estar separadas y necesitamos más tiempo para ello.

Me está costando mucho, pero esto es lo que hay, cuanto antes lo acepte, mejor.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Vuelta al trabajo

Hoy me incorporo a trabajar, primer día después de 10 meses en casa. Tengo un nudo en el estómago y estoy muy nerviosa. Pequeñín está malo, ha empezado a vomitar y su padre va a llevarle ahora al médico. Canija se ha quedado más o menos bien, he preparado 4 biberones, 2 de 80-90ml y 2 de 60ml. Imagino que será suficiente para este primer día sin que mamá pueda acercarse allí si hay algún problema.

El tráfico es horroroso a las 8:30 de la mañana, he ido hilando una mala elección de trayecto tras otra y, como por arte de magia, cuando he llegado he aparcado a la primera. La suerte del tonto, como se suele decir, mañana seguro que no se repite.
Hoy no vuelvo a mi antiguo trabajo, hoy me incorporo a mi empresa desasignada, sin cliente. El gobierno recortó tanto que mi puesto ha sido eliminado dentro de la administración pública y yo me encuentro sin cliente, por lo que he tenido que incorporarme a la sede de mi empresa.  Espero que no tarden en encontrar un lugar para mí. Por lo pronto estoy desasignada, me encuentro desubicada y aunque tendré que hacerme a la idea de que puedo pasar semanas e incluso meses aquí, ahora mismo siento vértigo y mucha presión.

No me esperan buenos tiempos, me esperan días complicados, de muchísima incertidumbre y espero que pronto encuentren un proyecto en el que ubicarme y poder serenarme un poco.

El comienzo no está siendo bueno, Pequeñín malo y Canija sólo come 30ml por toma. Yo estoy de los nervios, llamando a la escuela infantil para saber cómo va Canija, si come algo más, si duerme y pendiente de Pequeñín. Además he confundido el tamaño de las pilas y he tenido que hacer la extracción de forma manual. Tengo el estómago fatal, cómo si tuviera un vacío enorme, el pecho me oprime y me cuesta incluso tranquilizarme.

Ojalá se arregle el día o mejor aún, que den las 15:30 para salir corriendo y poder abrazar a mis tres hijos.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Extraña

Hoy me siento extraña. Es un día cualquiera, como cada viernes que vengo a trabajar, pero mis hijos se quedan en casa. Tengo la suerte de que mi marido hoy no trabaja y es él el que se queda con ellos en casa, pero, sin embargo, me siento rara. Recuerdo esos días de verano en los que yo me levantaba para irme a trabajar y ellos se quedaban en casa, disfrutando, haciéndose fotos, cantando y bailando y luego, mi marido me mandaba fotos y vídeos y yo disfrutaba viéndolos. Sin embargo, hoy me siento diferente, como fuera de lugar. Estoy deseando que den las 14:30 y son poco más de las 8. Cuando llegue estarán acostados durmiendo su siesta y yo no podré verles hasta que se despierten.

Imagino que ahora duermen y cuando no me vean creeran que tienen que ir al cole, porque cuando mamá no está en casa, se va al cole y a la guarde. Me los imagino desayunando su leche con cacao y el bizcoche de cacao que hicimos ayer mi Bichito y yo. Me los imagino riendo, haciéndose cosquillas, sacando todos los juguetes de las gavetas y esparciéndolos por el salón. Me los imagino pintando en sus pizarras y en sus coloreables. Me los imagino tumbados en el sofá mientras ven una peli. Me los imagino dándose besos, abrazos y caricias y me muero de envidia.

Hoy la mañana será larga, lo sé. Encima mi compi no está, aunque creo que el lunes, al final, volverá una semana más para despedirnos de nuevo el jueves, menudo vaivén. Después de hacerte a la idea de que te vas, de recoger tus cosas, despedirte de la gente, después de dejar tu puesto de trabajo en el que llevas trabajando un montón de años, después de todo, el viernes mientras nos tomábamos una cerveza la llamaron y la dijeron que se quedaba hasta el 9. Prometo que os lo explicaré dentro de unos días cuando tenga tiempo, porque en 2 meses seré yo la que recoja mis cosas y abandone este cliente después de 5 años.

Hoy siento nostalgia del hogar, añoro a mi familia y quiero volver a casa cuanto antes junto a ellos.

Aún sintiéndome así tengo que contaros que la fiesta de Halloween de Yo misma fue una auténtica pasada. Telarañas, murciélagos colgantes, arañas, brujas, cirujanos asesinos, muchos diablillos y un montón de manjares exquisitos hicieron que la fiesta fuera todo un éxito. Mis hijos se lo pasaron pipa, disfrutaron una barbaridad y comieron como si no hubiera un mañana. A mi Pizquita lo que más le gustó fueron los nuggets caseros, aunque las delicias de jamón y queso, las croquetas, la tortilla de patata o la pizza artesana no tenían nada que enviarle. Estuvimos hasta pasadas las 9 de la noche, los niños acabaron muy cansados y nosotros pasamos un rato muy agradable. Mi Pequeñín se durmió de camino a casa y aunque le subió fiebre en la fiesta, con un poco de paracetamol volvió a ser el de siempre. Mi Bichito se durmió cuando llegamos a casa pasadas las 10 y aunque creíamos que no despertarían hasta las 8-9 de la mañana, a las 6:24 mi Pequeñín pensó que ya habríamos dormido bastante y que eso de no madrugar los días de fiesta no va con él. Por suerte he salido de casa esta mañana antes de las 7 y seguían ambos dormiditos, espero que descansen.

Y vosotros, ¿tenéis hoy puente? ¿Qué tal lo pasasteis en Halloween? ¿Se disfrazaron vuestros peques?

Besitos a todos y buen fin de semana


lunes, 2 de abril de 2012

Haciendo malabarismos

¡Lo difícil que es compaginar el trabajo con las vacaciones escolares!, o te coges unos días de vacaciones o pides ayuda a la familia o, como es nuestro caso, haces malabarismos.

Mi marido trabaja en turnos, mañana de 7:00 a 14:30 o tarde de 14:15 a 21:45 y va rotando por meses. Gracias a un compañero suyo que ha decidido estudiar un curso por las mañanas, él se está quedando siempre en el turno de mañana. Para poder llevar a los niños a la guarde le concedieron la entrada 1:45 más tarde y ha tenido la suerte de conciliar. En mi caso, yo trabajo de 7:30 a 14:30.

Pero, ¿qué ocurre cuando llegan las vacaciones de los peques? Pues que hacemos malabarismos y es que intentamos, en la medida de lo posible, pedir la mínima ayuda. Así que ha pedido a un compañero, como favor, que le cambie esta semana a turno de tarde, de tal forma que tiene que entrar a las 14:15. Yo salgo a las 14:30, pero me han permitido salir estos días a las 13:30. Si la moto no se hubiera roto hace 3 semanas y el taller hubiera encontrado el fallo, no habría ningún problema, pero es que llevamos 3 semanas sin moto, y mi marido trabaja en una zona de estacionamiento limitado, por lo que deja el coche en el barrio de al lado y sube al trabajo andando durante 10 minutos. Si hacemos cálculos entre lo que tardo yo en llegar a casa y él en ir hacia su trabajo, aparcar el coche y llegar al trabajo, no nos salen las cuentas. Así que hemos pensado en quedar en el barrio donde él aparca el coche, los niños y él en el coche grande, yo aparco el coche pequeño con el que vengo a trabajar, me subo en el coche grande, llevamos a papá al trabajo y luego los niños y yo nos volvemos a casa a que se relajen y se duerman la siesta.

Es un poco de jaleo, niños para arriba, niños para abajo, vete ahora con un coche, vuelve con otro, pero, por suerte, son sólo tres días, así que lo llevaremos lo mejor posible y espero que a ellos no les repercuta demasiado y cuando volvamos a casa se duerman en seguida (Ja! Y yo que me lo creo). Aunque yo pienso que cuando mi Bichito vaya al cole será peor, porque tienen más vacaciones que en las escuelas infantiles, por suerte, hasta el curso que viene no lo sabremos.

Y vosotros, ¿Cómo os apañáis estos días?

martes, 13 de marzo de 2012

Mucho trabajo

Ando justita de tiempo, muy justita. Sin tiempo para respirar, ni comer. Después de aquellos días de problemas en el trabajo, pasó alguna semana sin tener a penas cosas que hacer, alguna incidencia que otra, algún que otro desarrollo, pero nada que me ocupara más de 2-3 horas al día. Hubo hasta alguien que me comentó si estaban intentando aislarme, algún tipo de mobbing o acoso laboral. Yo imaginé que no, que simplemente eran las circunstancias, pero lo que sí es cierto es que aquella situación no me beneficiaba en absoluto, porque estaba en el punto de mira y encima en muchas ocasiones me encontraba parada.

Y entonces llegó una entrega, como ocurre en casi todas las aplicaciones de mi sector, las prisas, los desarrollos de última hora, las pruebas para ayer. Y llevo dos semanas que no paro y dado que yo no puedo quedarme más allá de las 14:45, he tenido que venir antes de las 7 para adelantar trabajo y cerciorarme de que todo funciona de una forma correcta.

Estoy agotada, esta es la tercera semana y hoy, por fin, he entrado a mi hora. Me alegro de mi nueva situación, de tener trabajo y estar ocupada durante toda la mañana, y es que a mí me gusta mi trabajo. Se avecinan nuevos cambios en la estructura de la aplicación, que me tocará analizar y desarrollar a mí, a mi aire, como a mí me gusta. Tengo la gran suerte que mis jefes confían en mi trabajo y suelen dejarme las cosas a mí, ellos me dicen qué es lo que el usuario quiere o pide y yo me encargo de estructurarlo y decidir cómo se hace. Lo que se suele explicar como Yo me lo guiso, yo me lo como.

Sin embargo, no tengo una categoría superior, no voy a todas las reuniones, ni tengo un contacto directo con el usuario, lo cual, para mí, es un alivio. Reconozco que hace unos años sí quería ascender, quería que se me valorara tanto en la categoría como en el sueldo. Pero, como suele ocurrir, por desgracia, decidí ser madre, tener a mis hijos, quitarme de responsabilidades, de tener personas a mi cargo y de regalarle horas al trabajo para dedicarle horas a mi familia, lo realmente importante para mí. Me esperan nuevas funcionalidades para las próximas semanas, por lo que imagino que estaré un poco más ausente los próximos días o las entradas serán más cortitas.

Gracias a este tiempo de más que he ido haciendo cada día, el viernes saldré antes, cargaré el coche junto a mi marido e iremos a buscar a los niños a la hora de la siesta para poner rumbo a la playita, disfrutar unos días juntos y aprovechar para ir a ver a unos amigos.

Prefiero utilizar mi tiempo para aprovechar el buen tiempo que anima a salir a la calle y disfrutar del sol y lanzarnos cada tarde los cuatro a jugar con la arena, con el cubo y la pala y con los amiguitos.

Y vosotros, ¿cómo es vuestro trabajo?

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Por qué llorar está mal visto?

Se reunieron a las 12:00, yo hasta aquel momento aguanté como una jabata. Cada vez más nerviosa porque, en principio, mis responsables no iban a ir pero después parece que sí, de lo que me alegré muchísimo. 9 copias de mi informe sobre mi trabajo en los últimos 3 meses se imprimieron para entregar a los que pedían mi cabeza y a la subdirectora.

A las 11:55 vi salir a mi jefe de área junto a mi jefa pero ¿y mis responsables? Los que conocen mi trabajo, los que pueden defenderme con más argumentos, ¿por qué no iban? Me acerqué a la mesa de mi responsable y me dijo que al final no, que confiara en mi jefa y me vine abajo. Me fui al baño y lloré, no podía aguantar, no conseguía ver el código en mi ordenador, me había equivocado varias veces a la largo de la mañana. Demasiada presión, demasiada angustia.

Me descargué un poco y me vino bien, aunque la presión en el pecho no desapareció. Estuve esperando hasta que volvieron de la reunión. Mi jefa entregó el informe y esto fue lo que me dijeron que dijo la subdirectora: “Me lo leeré, pero como si no supiera de quien es, no se puede personalizar. El trabajo es de un equipo, de un departamento y si alguien necesita ayuda se le asigna un apoyo, pero no se puede atacar a nadie”. Y ahí quedó, la jefa del otro departamento no puedo decir nada más, que se leería el informe detenidamente. Miedo me da, porque ayer pasé por el lugar de trabajo de su departamento y ahí estaban encima de la mesa impresos todos mis correos, todo lo que yo les había mandado y pedido, algo se traía entre manos. Pero, por lo menos, lo peor ha pasado o eso espero, aunque la situación no es nada cómoda.

Cuando salía del trabajo me encontré a un compañero que me dijo que no tenía que ser tan aprensiva. ¿Por qué llorar está tan mal visto? No logro entender que tengamos que reprimir nuestros sentimientos. Yo se lo digo a mi hija, llorar no es malo, mamá llora cada vez que lo necesita. Entiendo que la frustración, la pena, la angustia se canalicen a través del llanto y así lo transmito a mis hijos. Si me tachan de aprensiva, de alarmista, no me importa porque me vino bien, tenía mucha presión. Lloré en el baño, junto a mi amiga, junto a mi responsable y volvería a hacerlo. No me da vergüenza llorar y tampoco decirlo. Yo soy una mujer fuerte y llorar no me parece un símbolo de debilidad. Para mí es una vía de escape y lloraré cada vez que lo necesite, soy muy llorona y poco me importa lo que piensen otras personas. El único al que vuelvo loco es a mi marido, que ya se ha acostumbrado y ha comprendido (unas veces más, otras menos)  mi necesidad de desahogarme de esta manera. Me cuesta entender por qué la gente se reprime y quiere reprimir a los demás. Yo no quiero y no voy a esconder mi llanto, porque para mí en algunos momentos es una necesidad. Eso no quiere decir que lo haga en mi sitio, a la vista de todo el mundo, pero si necesito hacerlo, me iré al baño y lloraré. ¿Por qué tenemos que ocultarlo? Enjuiciamos demasiado…

Quería aprovechar a daros las gracias a todos por  vuestros mensajes, vuestros comentarios, vuestros correos, vuestros wassap, vuestros sms. No me he sentido sola en ningún momento y me he sentido muy apoyada y arropada. Gracias también a mi compi, que me apoya y me aguanta cada día, a Elo que vino ayer a verme para animarme y dejarme su hombro. Y a mi familia, a mis hijos que me animan cada día y a marido, al que tengo que tener muy preocupado porque lleva 4 días que no me deja sola, aún a sabiendas que él estaría mejor en casa tranquilo nos acompañó ayer a merendar para ocuparse de los niños y así nosotras poder hablar más cómodamente.

Gracias a todos por preocuparos por mí, por mandarme tanto cariño, por todas esas cosas bonitas que decís de mí. Gracias por pensar en mí, por preocuparos, por dedicarme un pensamiento positivo en estos días, por estar pendientes de mí. No sé cómo daros las gracias, pero muchísimas gracias.

sábado, 28 de enero de 2012

Problemas en el trabajo

Ya sabéis que normalmente escribo a diario y si no una vez cada dos días, pero llevo unos días sin escribir y es que he tenido un problema bastante gordo en el trabajo. Ha sido culpa de una tercera persona, que ha decidido decir que me ausento de mi puesto de trabajo para justificar por qué no estaba terminado el suyo.

Me encuentro un poco desanimada, triste y enfadada. Tengo la suerte que mis jefes están conmigo, pero la jefa de esta persona, de otro departamento, está intentando que me echen o que me cuelguen, todavía no estoy demasiado segura lo que verdaderamente busca. Tanto ha sido así que ha llegado hasta la dirección y ahora se estudia "mi caso".

Estoy pasando momentos muy duros porque la culpa está, según esta persona, en mi jornada reducida y en las veces que he tenido que salir porque los niños tenían pruebas médicas o estaban enfermos. Por suerte, tengo justificantes de cada cosa y la ley me ampara, pero aún así tengo que defenderme y yo no lo puedo hacer directamente. Además he tenido que cruzarme con esta persona por los pasillos varias veces, en las que le habría dicho cuatro cosas o le habría increpado, pero me han aconsejado que me calle y que deje que las cosas sigan su curso.

Mientras, yo me encuentro bastante desmotivada y gracias a que mis jefes me apoyan estoy menos deprimida, pero no comprendo cómo alguien puede justificarse intentando hacer daño a otras personas y atacando el que muchas veces es el punto más débil. Yo no puedo salir más tarde, yo voy a dar el pecho a mi hijo y recojo a los dos de la guardería a las 15:15, por lo que a las 14:30-14:40 tengo que irme y nadie más puede ir a buscarlos, parece que como esta persona no desayuna yo tampoco puedo hacerlo aunque tengo 20 minutos para ello cada día. Yo podré trabajar mejor o peor, más o menos, pero yo no me ausento de mi puesto de trabajo sin motivo.

Tienen que reunirse y no sé qué es lo que puede ocurrir. Cada vez que me despierto a medianoche me acuerdo del tema, me levanto por la mañana triste y con ganas de llorar, mi marido y mis hijos me alegran el día, pero cada vez que me acuerdo me vengo un poco abajo. Estoy muy sensible y espero que esto se solucione pronto, tomen la decisión que tomen.

Para terminar este post lo haré de una forma alegre y recordando que podéis apuntaros a este magnífico sorteo de Baby-Cesta en este enlace.

Buen fin de semana a tod@s

martes, 27 de septiembre de 2011

Primer día de trabajo

Ayer fue el primer día de trabajo y estuve toda la mañana sonriendo. Fue una gran mañana. Vi a mis compañeros, me dieron a elegir entre tres lugares para sentarse, eso sí una planta más abajo, me trajeron mi antiguo ordenador y lo mejor de todo es que pude abrazar a mi queridísima compañera y ponernos al día. Nos echábamos de menos, gracias guapa. Mi Pequeñín debía de olérselo porque pasó una noche de esas de aupa, de las que se despierta 8 veces y a ti se te queda un cuerpo jota de tanto abrir y cerrar los ojos. Esta noche ha sido igual, incluso creo que un poco peor, pero eso es harina de otro costal.

Estuve genial, mucho mejor de lo que esperaba y me di cuenta que una se adapta donde sea y como sea. Encima he tenido la suerte de volver con mi equipo y con mi jefe, que ya se sabe que más vale malo conocido que bueno por conocer. Así que estoy contentísima, a una planta menos de mi amiga, pero en el lugar que me gusta estar.

Fue una buena mañana, que no un gran día. Porque se complicó y se complicó como a una no le gusta que ocurra. Llegué a la guarde y mi Pequeñín había estado perfecto, no había llorado y había reído mucho (si es que es igual que su mamá). Comió un poco de tetita, que no toda, porque no hacía mucho que le habían dado un bibe y nos fuimos a por su hermana. La profe no me vio, por lo que mi hija en tres ocasiones intentó salir con una sonrisa de oreja a oreja y su profe la paró, a la cuarta vez lloró. Pobrecita mía, lo único que quería era venir con su hermano y conmigo. Y ahí empezó la TARDE y digo TARDE con mayúsculas porque menuda tarde pasamos. Tuvo todas las rabietas de una semana o incluso dos en el transcurso de 4 horas. Si yo decía blanco, ella negro. Quería dos postres lácteos, le di uno y rabieta. Cuando abrió el primero, se comió una cucharada y dijo que no quería más. Y así con todas las cosas que hicimos por la tarde. Para salir del coche, rabieta, para subir al ascensor, rabieta, para entrar en casa, rabieta. Y encima se cagó dos veces y se meó. Vamos, que se juntó todo. Acabé agotada y cansada, pero creo que ella también, porque después de su tetita, cogió a Blasito y se durmió.

Así que el balance del día fue regular, pero anímicamente me encuentro muy bien, nada deprimida, incluso contenta y me siento fuerte. Me adapto bien y además tengo un carácter bastante alegre, siempre he creído que aunque estés triste, si sonríes, el día parece menos malo. Por eso siempre suelo llevar una sonrisa por bandera y, aunque un poco triste por dejar a mis hijos en la guarde y perderme muchos de esos momentos junto a ellos, sé que tendremos muchos otros y que los disfrutaremos un montón. Me he quedado somprendida de mi misma, cuando me reincorporé después de dar a luz a mi Bichito fue realmente horrible venir a trabajar, recuerdo que se me saltaban las lágrimas mirando el ordenador, sin embargo, esta vez, ha sido muy distinto. Sólo tuve un momentín de desasosiego, pero fue minúsculo, así que estoy orgullosa de mi misma.

Les echo de menos, muchísimo de menos y me encantaría estar con ellos en la cama, hacernos pedorretas, cosquillas y todas esas cosas. Por suerte, podemos hacerlo esta misma tarde, tengo ganas de que que llegue la hora de salir de trabajar y reunirme con ellos.

Muchas gracias a todos por los correos y comentarios de ánimo. Ahora mismo tengo muy poquito tiempo, entre el trabajo y la tarde con los niños sin mi marido y no puedo contestaros uno a uno, pero os agradezco muchísimo vuestras muestras de cariño. Os deseo una gran semana a todos y estoy segura que la mía irá viento en popa, aunque se me hará más larga de lo habitual. Besitos

jueves, 8 de septiembre de 2011

Qué contenta estoy

Como os conté el próximo día 26 me incorporo de nuevo a trabajar, pero no sabía exactamente donde.

Llevo más de tres años trabajando en la administración pública. Trabajo en una empresa de consultoría, estoy licenciada en matemáticas con perfil de computación y soy analista programadora. Muchas de las aplicaciones de la administración pública salen a concurso y las realizamos personal externo.

Antes de trabajar para la administración pública lo hice en banca y el nivel de estrés y de trabajo no es el mismo. Además yo me cambié de empresa por el acoso y derribo, las horas sin pagar y sin agradecer, los fines de semana para otros y las pocas o nulas gratificaciones. Busqué una empresa con sindicato, que pagara las horas extras, los esfuerzos y los fines de semana, una empresa grande. Y cambié de sector, porque estaba cansada de echar tantas horas, aunque he de decir que aprendí mucho, y porque quería tener una vida en común con mi pareja y tener hijos. Necesitaba estar más relaja y centrarme en lo realmente importante construir una familia.

Cuando me quedé embarazada de mi Bichito y me dieron la baja médica tan pronto, pensé que me sustituirían. Por suerte no fue así y volví a mi puesto de trabajo con jornada reducida, sin tener ningún problema ni sentirme rechazada. Otra compañera que se fue a reincorporar después de su baja por maternidad no pudo hacerlo, porque ya no la necesitaban. Cuando esto ocurrió yo ya estaba embarazada de mi Pequeñín y he tenido mis dudas. De hecho a lo largo de mi embarazo hubo recorte de personal y creí que me tocaría a mi. Por suerte no pasó, pero pensé que esta vez ya no me incorporaría a trabajar, me habían buscado un sustituto que va a quedarse, así que pensé que no querrían que volviera.

Sin embargo, ayer por la mañana recibí la llamada de mi Gerente que me ha confirmado que el próximo día vuelvo a mi cliente, que no ha mi puesto. Mi puesto, mi ordenador, mi mesa, mi silla, mis cajones, están ocupados por mi sustituto que va a quedarse. Pero estoy segura de que tendrán una nueva mesa para mi, una nueva silla (aunque sea de quinta mano), un nuevo ordenador (aunque ya haya estado usado), unos cajones donde meter el bolso y las mil cosas que se van acumulando en ellos. Sea como sea, no me importa lo más mínimo, porque lo que verdaderamente me importa es que vuelvo a mi trabajo, a mi cliente, con mis compañeros y con mi amiga (tú sabes quien eres).

No tengo ganas de volver, pero estoy muy contenta que sea a mi trabajo, aunque no sé a qué proyecto será, pero no me importa. Esto hace que me sienta bien y muy tranquila, tengo cliente y mientras así sea, tendré trabajo. Mi cliente me da la tranquilidad de poder aparcar cerca si llego a las 7:30, de salir si mis hijos se ponen malos, de adelantar la salida si al día siguiente hago más horas. Me da una tranquilidad que pocos trabajos lo hacen. Porque si además es duro dejar a tus hijos en la escuela infantil mientras tú te vas a trabajar, si ya lo haces a un sitio desconocido, debe de ser mucho más difícil.

Ayer fue un gran día y hoy también. Hoy es mi aniversario de boda, hace 4 años me casé con el padre de mis hijos, con el amor de mi vida, con mi alma gemela, con el hombre más maravilloso del mundo. Es fantástico levantarse cada día a su lado y compartir con él la vida. Gracias a él tengo dos hijos preciosos, soy una mujer muy feliz, que se enorgullece del padre que es, de saber que ha elegido al único hombre que la haría feliz y la hace sentirse como una reina (unos días más, otros menos). Hijos míos debéis de estar orgullosos porque tenéis el mejor padre del mundo ENTERO!!! (como diría mi Bichito)

Ale, gracias por estos 4 años siendo tu mujer, por las risas, por los lloros, por el cariño, por las noches sin dormir, por las siestas, por las miradas, por los guiños, por los besos, por los abrazos, por los masajes, por los mimos, por las caricias, por estar junto a mi, por apoyarme, por sonreír, por luchar por mi y quedarte a mi lado, por elegirme, por cambiar tus convicciones y satisfacer las necesidades de tus hijos, por querer tanto a tus hijos, por ser feliz, por el amor que nos das, por hacernos felices, por lo que nos quieres, por lo que te queremos, por todo gracias.

Te quiero mi vida. Feliz Aniversario

martes, 3 de mayo de 2011

Recados

Hoy no tengo mucho tiempo, tengo que hacer varios recados y aunque el niño ahora mismo duerme, no creo que tarde mucho en despertarse.

Yo me encuentro bastante cansada, pero no consigo dormirme una vez que me he levantado y paso los días habiendo dormido tres y cuatro horas. Sé que debería descansar más, pero me tumbo y no me duermo y eso me pone muy nerviosa y me sube un dolor de cabeza tremendo. Tengo las típicas ojeras de cualquier madre reciente, pero me cuesta mucho dormir fuera del horario nocturno y eso me está dejando sin pilas. Vamos que tengo ojeras en mis ojeras.

Lo mejor de hoy es que queda exactamente un mes para que nos vayamos de vacaciones y estoy deseando empezar a preparar las maletas. Cierro los ojos y nos imagino a los cuatro en la playa, tomando una paellita, una tellinas y una jarra helada de cerveza sin alcohol y disfrutando del buen tiempo y de estar juntos los cuatro. Pero cuando los abro, vuelvo a la realidad y recuerdo que tengo que salir a hacer unos recados y ocuparme de unas cuantas cosas. Así que voy a prepararlo todo para cuando se despierte mi Pequeñín, vestirle, darle el pecho e irnos los dos juntitos rumbo a nuestra primera parada, el banco.

Espero que disfrutéis de esta semana, que es un pelín más corta que la anterior.

martes, 8 de febrero de 2011

Ayuda en el hogar

Cuando vivíamos en la otra casa, había una chica que venía un día 3 horas a la semana a echarnos una mano. Ambos trabajábamos, yo llegaba tardísimos y aunque 3 horas no dan para mucho, pero algo se notaba. Era mucho más cómodo tenerla a ella que hacerlo nosotros, aunque podíamos haberlo hecho entre los dos en un par de horas del fin de semana. Pero en aquel entonces salir de juerga, acostarse a las mil e irnos a comer, a cenar y a conocer lugares nuevos era mucho más importante.

Cuando nos entregaron el piso, hace ya tres años, la chica siguió viniendo aquí y yo estaba encantada. Confiaba en ella, sabía que podía dejar cualquier cosa y cuando llegaba los miércoles estaba todo recogido y limpito, me encanta el olor al abrir la puerta. Cuando nació mi Bichito era el único día que estaba la casa limpia y recogida.

Sin embargo, su padre cayó enfermo en Rumanía y tuvo que marcharse, por lo que teníamos que decidir entre coger otra persona que no conocíamos o hacerlo nosotros. Mi marido decidió hacerlo él, por lo que yo me encargaba de la cocina y ropas y él de los baños. Barríamos de vez en cuando y los fines de semanas nos poníamos yo con las habitaciones y él con el salón, aunque a veces le tocaba a él las dos habitaciones y el salón cuando yo estaba con los purés de mi Bichito.

Como yo cada vez podía ayudar menos, a principios de año mi marido me comentó que quizá podíamos coger a alguien para que nos echara una mano y a mi me pareció una gran idea y más ahora que dentro de poco seremos uno más en la familia. Así que decidimos que a principios de Marzo empezaría. Sin embargo, hemos tenido que adelantarlo gracias a mi reposo y lleva viniendo dos semanas. No termina de convencerme, es un poco descuidada y poco detallista.  Aunque esté limpio, no parece que esté recogido, no sé si me explico. Por ejemplo, limpia los muebles del salón por dentro, pero luego las dos mantitas que tengo en el sofá, no las dobla. Es chilena, jovencita y viene los jueves 3 horas. Se nota un montón, las cosas se quedan muy limpitas cuando ella pasa y así nos dura todo el fin de semana.

Después que pase mi cumple y antes de que nazca mi Embri me gustaría que viniera dos tardes más a limpiarme la cocina en profundidad, que desde que nos vivimos a vivir no he limpiado la cocina por dentro (ya sabéis, sacar todo lo de los muebles y quitar grasa y más grasa).

Como estoy en casa pues la digo las cosas que me parecen mal y así espero que poco a poco nos vayamos amoldando. No me gusta demasiado que invadan nuestra intimidad, pero no nos queda más remedio. Cada vez tenemos más cosas que hacer y menos tiempo y con mi reposo yo no hago nada más que organizar ropas y cosas de los peque desde el sofá, es decir, que mandar mando un montón, pero tumbadita.

Y vosotros, ¿os repartís las cosas de las casa? ¿tenéis a alguien que os eche una mano?

viernes, 17 de diciembre de 2010

De resaca

Ni que me hubiera dado una juerga que no veas.

Me siento un poco desorientada, con mucho sueño y cansada.

Fui a la preparación al parto y volvía a las 15:15 al trabajo. Estaban esperándome mis compis para ir a comer, así que allí que nos fuimos. Nos sentamos nosotros juntos, en la mesa más grande, por lo que disfrutamos un montón. La jefa quería ponerme en el sitio más difícil para ir al baño, pero yo fui más lista y llegué antes que ella, por lo que me puse en el mejor sitio, con línea directa al aseo, sin necesidad de molestar a nadie.

La comida muy bien, qué digo muy bien, genial. Tenía muchísima sed, por lo que me bebí 4 cervezas sin alcohol. A la hora de que llegara la merluza, ya había ido 3 veces al baño. Empezamos a las 16:00 y terminamos a las 18:00 de comer. Al lado de mi amiga Carmen, pudimos cotillear todo lo que quisimos y más y nos reímos un montón las dos juntitas. Poder disfrutar de la compañía de una buena amiga, hace que la comida sea fantástica.

Una vez que terminamos la gente se quedó a tomar copas y Carmen se fue a recoger a los niños y ver a su madre que era su cumple, 15 minutos después me fui yo. Sorteando dos averías en la M-30 y un accidente llegué a casa a las 19:00 y mi Bichito me llenó de besos y abrazos, ¡cuánto les había echado de menos!

Como estaba tan llena, no cené, así que he pasado bastante mala noche, pesadillas, insomnio y varias patadas, que han terminado despertándome a las 3:30 y ya a partir de ahí no he descansado nada más que 40 minutos en dos veces. Así que hoy tengo la misma sensación que casi todos los compañeros, de resaca. Sueño, ojos cansados y rojos, dolor de cabeza y con ganas de irme a casa, aunque ellos a dormir y yo para disfrutar la tarde junto a mi Bichito, que no os podéis imaginar cómo la sigo echando de menos!!!

Disfrutar mucho del fin de semana, nosotros hoy tenemos cumple de una amiguita y mañana vamos a ir a comprar los muebles del salón-infantil. Buen fin de semana a todos!!!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Comida de proyecto

Como muchos sabéis, soy analista programador y trabajo en una empresa de servicios informáticos, lo que comúnmente se denomina consultoría. Mi puesto de trabajo está en cliente, en una empresa pública. Mi empresa es bastante grande y tiene distintas oficinas en varias provincias y países, por lo que no se estila hacer ni comidas ni cenas ni eventos de este estilo. En mi lugar de trabajo sólo nos reunimos todos el día en el que la subdirección hace un cóctel en la cafetería (por decirlo de alguna manera) para felicitar las Navidades a sus empleados y los externos estamos invitados.

Pero este año no sé qué narices le ha dado a mi jefa que ha decidido hacer una comida. Yo no sé si está de buen humor, si es que está contenta con algo o si le ha dado un yuyu, pero este año ha querido organizar una comida. Los de i empresa suelen organizar cena, a la que yo no he ido ningún año dado que yo no me llevo muy allá con ellos y este año iba a ir a comer con unos compañeros, entre ellos mi amiga Carmen, al Foster. Pero claro, una vez que salió esta iniciativa irnos por nuestra cuenta no pintaba nada. Así que nos hemos liado la manta a la cabeza y nos hemos apuntado a la comida de hoy.

Así que esta mañana me ha sonado el despertador a las 6:00, me he duchado y atusado el pelo que me teñí el pasado martes, con sus mechas y su nuevo corte. Me he puesto un par de medias (que hoy hace un frío que pela), calzado mis botas negras, mi vestido jaspeado negro (de Blanco, ancho, que me vale perfectamente estando embarazada), mis pendientes de oro blanco y mi pulsera de acero de Lotus Style y me he venido con mi coche nuevo al trabajo. Vamos todo un acontecimiento para mi. ¿Os podéis imaginar el tiempo que hace que no salgo con gente? La última vez estaba embarazada de 8 meses y estábamos en una boda.

He aparcado junto con mi amiga y nos hemos ido al baño a... MAQUILLARNOS!!! Casi no recordaba para qué servía cada cosa, jajajajaja. De hecho el maquillaje he tenido que moverlo para mezclar sus componentes y que no se me pusiera la cara de color marrón mierda.

Y ya estoy, con mi vestidito, mi pelo arreglado, mi cara maquillada y muy animada lista para disfrutar de (espero) una comida fabulosa. Eso sí, lo único que me importa es
1.- Estar cerca de Carmen para poder cotillear
2.- Tener línea directa con el baño. No me gustaría tener que levantar a unos cuantos cada vez que vaya al baño. Y esto puede ocurrir muuuuuuuuuuuuuchas veces, directamente proporcional al número de cervezas (sin alcohol) que me tome.

Y aquí me tenéis, esperando que den las 15:30 porque tengo una "fiesta" después de más de dos años!!! Eso sí, primero iré a la preparación al parto...

Este es el menú que vamos a comer (Teta, te lo dejo para que le eches un vistacillo!!!), es una pena que tengan que poner ibéricos, pero no importa, seguro que a otra persona no la gusta algo y podremos cambiar. De segundo tomaré Merluza con gulas y gambas, hmmmm, qué rico!!!

SURTIDO DE IBÉRICOS CON SUS PICOS Y QUESO FLOR DE ESGUEVA
ENSALADA DE QUESO DE CABRA CON VIRUTAS DE IBÉRICO Y LAMINAS DE PERA
CROQUETITAS DE CIGALAS CON SALSA DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO
FOIE A LA PLANCHA CON SAL MALDON Y CONFITURA DE FRUTOS ROJOS

LOMO DE BUEY CON PATATA PANADERA
Ó
MERLUZA AL GUSTO

POSTRE: PASIÓN POR EL CHOCOLATE
CAFÉ
SURTIDO NAVIDEÑO
CAVA
BEBIDAS
VINO VIÑA DEL OJA RESERVA
REFRESCOS
AGUA Ó CERVEZA

37€ PERSONA IVA INCLUIDO
 

A DISFRUTAR Y PONERSE MORAO!!!!

martes, 26 de octubre de 2010

¿Conciliación?

Como ya he comentado en algún blog y en el mío propio, mi marido tiene conciliación laboral. Como trabaja a turnos de mañana y tarde, este año él se va a encargar de llevar a la niña a la guarde. Cuando esté de tarde pues no hay problema y cuando esté de mañana pues ha pedido que le permitan entrar en vez de a las 7:00 a las 8:45 y así deja a nuestro bichito a las 8:00 en la guarde. Esto, en teoría, era de un día para otro. Así que llegó el 15 de octubre y entregó el papel para a partir del 18 de octubre comenzar en este horario y pasar a la mañana que lleva casi dos meses.

El lunes 18 no pasó a la mañana, sino que le pidieron los papeles que demostraban que nuestro bichito iba a la guarde de 8:00 a 16:00 y que yo trabajaba en horario en el cual no podía llevar a mi bichito. El justificante de asistencia de la guardería lo obtuvimos la misma tarde, pero el certificado de mi empresa se retrasó para el jueves. Una vez entregado todo mi marido, mi astuto él, llamó el viernes por la mañana a Recursos Humanos para que le dijeran si se lo habían concedido y así este lunes 25, ayer, empezaría de mañana.

La conversación fue increíble, le dijo el de Recursos Humanos que por qué no pedía yo la conciliación laboral y la llevaba yo a la guarde, ¿ehh? ¿me lo explique? Mi marido le dio explicaciones que no debería, pero se quedó tan alucinado que no supo por donde salir. Cuando colgó tenía un cabreo monumental y yo a medida que lo iba pensando me iba cabreando más. Le dije a mi marido que íbamos a tener otro hijo y que pensábamos llevarle a la misma guardería, que fuera a Recursos Humanos a preguntarle a ese señor que qué le parecía. Pero quien se ha creído él para discriminar de esa manera. La conciliación laboral se la puede coger tanto la madre, como el padre y desde luego que tienen que concederla. Mi marido trabaja en un Organismo Público.

Así que con la mala leche creciendo por momentos en ambos, mi marido se fue a trabajar y nada más llegar en vez de ir dirección a su taller se fue dirección Recursos Humanos. Habló con la persona que había llamado y le dijo que las órdenes eran del jefe, que pedía un papel como que mi empresa no me daba la conciliación laboral. Vamos a ver señor, si yo le digo eso a mi empresa se ríe en mi cara. ¿Cómo me va a dar una empresa privada un papel FIRMADO donde no me permite cogerme algo que está por ley? Y aunque me lo permitiera, SI YO NO QUIERO COGÉRMELA!!! Se la coge uno de los dos y en este caso es mi marido. Bueno, pues mi marido pidió hablar con el jefe y éste le dijo que necesitaba el papel para el expediente, que fuéramos pidiéndolo y que el expediente seguía su curso. En vez de pedir entrar hora y tres cuartos más tarde por qué no pedía turno de tarde. Entonces mi marido le dijo que pediríamos el papel y se fue sabiendo que no vamos a pedir nada.

Cómo le explica a este señor, si se le puede llamar de esa manera, que él quiere a su hija, que disfruta con ella cada día, verla, jugar, besarla y que si está de tarde sólo la verá de 7:30 a 8:00 para vestirla y llevarla a la guarde. Seguro que algo incomprensible para ese señor.

Ayer lunes 25 todavía no se sabía nada y yo cada vez más cabreada. De verdad, si estos impedimentos los ponen en los organismos públicos, qué no hacen las empresas privadas para que sus empleados no puedan conciliar. Desde luego esto me supera y me cabrea muchísimo. Intento no pensar en ello, porque cada vez que se me pasa por la cabeza me sale humo por las orejas!!! (Y encima pierdo el color como la imagen, jajajajaja)

viernes, 15 de octubre de 2010

Preocupada (Editado)

Como ya os conté hace poco, tenía una mala sensación sobre el cliente en el que estoy trabajando. Tanto es así, que hemos andado casi todos con la mosca detrás de la oreja. De hecho ha llegado el momento de los recortes y por lo visto el 1 de noviembre salen alrededor de 6 personas de mi departamento.


Sin embargo, mi departamento tiene “mucha clase”, nunca te lo dicen a ti directamente, a la cara. Igual que la gente de otros departamentos ya lo saben desde el miércoles, a nosotros todavía no se nos ha comunicado nada. Pero desde que supe que alguien se tenía que ir, pensé que yo era la más indicada. ¿Por qué? Porque si vas a echar a alguien pues mejor echarme a mi ya que dentro de 4 meses me daré de baja.

Así que yo ando un poco preocupada por el tema. Que mi cliente prescinda de mis servicios no significa que me quede sin trabajo, pero es que mi empresa presenta el mes que viene un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo). ¿Y esto qué significa? Pues hasta ahora el ERTE no me preocupaba en demasía, porque mientras tenga cliente que pague pues yo no iba a estar dentro de este expediente. Sin embargo, si me echan de aquí seguro que entro dentro.

El ERTE se basa en que pueden echarte hasta 120 días a tu casa cobrando el paro y la empresa paga la diferencia hasta el 100% de tu sueldo, pero tú pierdes 4 meses de paro. A los 120 días, vuelves a incorporarte a la empresa. La condición por la que los sindicatos han firmado el preacuerdo es que no pueden despedir a nadie en 1 año, momento en el cual yo volvería de mi baja por maternidad. Así que este punto también me inquieta.

A mi compañera Carmen le he dicho siempre que estaba preocupada por este tema, porque si hay que echar a alguien lo más normal es que se vaya la que dentro de 4 meses va a darse de baja, que no otra persona. Bueno, pues esta mañana he recibido un correo de mi responsable que mi gerente le mandó ayer un correo urgente a las 19:30 que viene a las 11:00 y tenemos que estar todos en la reunión, sin faltar ninguno. Así que viene para decirnos cuáles de nosotros se van. Y estoy segura que esta vez me voy yo. Estoy un pelín nerviosa, porque este cliente me gustaba mucho y me da unas facilidades que en otros no tendría. Puedo aparcar sin problemas y si a mi hija le pasa algo puedo también salir sin ninguna dificultad. Me pilla a 15-20 minutos de casa sin atasco, puedo entrar de 7:30 a 14:30 y tengo un puesto cómodo en el que ya no asumo ninguna responsabilidad.

Así que a las 11:00 lo sabré, pero casi estoy segura de ello. Yo no conozco a mi gerente, ni siquiera se ha dignado a conocerme después de que me incorporé de la baja maternal, así que hoy voy a conocerle por fin y escuchar las malas noticias que tiene que darnos.

Yo soy muy llorona y cuando me pasa algo suelo llorar en seguida. Encima estoy mucho más sensible que otras veces, así que tengo un nudo en el estómago y el corazón un pelín acelerado. Estoy tan segura de que me voy que ya me planteo qué voy a hacer si me mandan a casa. Espero no llorar hoy y ser una mujer fuerte, aunque ya me tiemblan las piernecillas.


La reunión la tengo a las 11:00, cuando termine edito el post y os cuento que ha ocurrido, aunque estoy segura de qué es lo que va a pasar.


(Editado) Subo de la reunión y sois a las personas que primero os lo voy a contar. Mi Gerente ha venido a informarnos mejor del ERTE y ha explicarnos alguna que otra cosilla. El 19 de Octubre se sabrá la lista definitiva de las 1500 personas que pueden rotar a lo largo del año que viene. Estas personas estarán exentas durante un año de poder ser despidas. Además, no consume paro, porque la empresa sigue cotizando por ti. Así que con respecto a eso bien. Respecto a la salida de más personas de nuestra empresa, no sabe nada. Pero no sabe nada no porque no salga nadie, sino porque el responsable de la UTE (que es la unificación de la empresas externas) está de vacaciones hasta el día 19. Está claro que se lo han tenido que comunicar, porque tienen que hacerlo con 15 días de antelación, pero todavía no ha debido de ver los correos, dado que a mi responsable en el cliente le ha dicho el cliente que se va el día 1 de noviembre y sin embargo mi gerente todavía no tiene comunicación oficial. Así que hasta el 19 de octubre no sabré nada. Bueno, qué se le va a hacer, digo yo que si en algún momento me suena el móvil, debo de empezar a preocuparme.

Muchas gracias a todos por los mensajes de ánimo. La verdad que hacía tiempo que no sentía a mi bebé y hoy deben de ser los nervios porque lo he vuelto a sentir, lo cual me alegro un montón. Lo único que espero es que se tranquilice un poquito dado que mamá también lo ha hecho.

Además aprovecho para Felicitar a mi marido que hoy es nuestro aniversario de novios. Sabes que te quiero mucho y que hoy estoy un poco preocupada, debería haberte dedicado el post de hoy, pero desde que he llegado al trabajo y he visto el correo no he podido pensar en otra cosa. Ojalá pudiéramos estar juntos y acurrucarme en tu pecho, porque ahora mismo lo necesito, pero por desgracia nuestros horarios no son compatibles y mañana seguro que tendremos un millón de cosas que hacer. Te quiero, estoy encantada de ser tu mujer y de poder compartir este tiempo juntos. Gracias por nuestra hija y por nuestro futuro hijo. Te espero como cada noche en el sofá dormida para que me lleves con tanto mimo a la cama.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Una mala sensación


Uff, aunque llevo una semana muy contenta y me encuentro mucho mejor, estoy cansadísima. Qué fácilmente se olvida una de lo agotada que llegaba al viernes. Esta semana ha sido un poco dura. Mi marido está de tarde para cuidar a mi bichito por la mañana y claro, pues con las lavadoras, hacer los purés para sus comidas y encima bañarla, darla de cenar y acostarla, pues cuando termino estoy agotada.

Además esta semana ha sido un tanto extraña en el trabajo. Trabajo como Analista Programador, lo que se dice vulgarmente AP, en cliente. Esto que quiere decir, pues que yo tengo mi empresa, pero un cliente contrata mis servicios a mi empresa. Llevo 2 años y medio en este cliente y estoy contentísima. Es de servicio público, es decir, una empresa del estado y, aunque no tengo las ventajas de los funcionarios, sí que hay más libertades y menos volumen de trabajo que cuando trabajaba para un banco.

Cuando me quedé embarazada de mi bichito, me dieron la baja con 16 semanas y ya no volví hasta casi después de un año. Yo pensé que no iban a aguantar, es algo bastante común, pero, sin embargo, al final, volví a encontrarme con mi puesto de trabajo. Lo que sí tengo son menos responsabilidades. Me explico. Yo hacía trabajos de categoría superior antes de estar embarazada, reuniones y gente a mi cargo, ahora yo no puedo quedarme a las reuniones por las tardes, así que una responsabilidad menos y ya no tengo a nadie a mi cargo, otra menos. Era la mano derecha de mi jefe, ahora no soy ni la izquierda. Es decir, que me siento menos valiosa, y realmente lo soy. No me importa, nunca me ha importado. Ni me siento menos mujer, ni fracasada ni nada, de hecho me siento mejor. Ya no me llevo los problemas a casa, ni los no funcionamientos de algo, total, tampoco me pagaban por ello.

Ahora los super jefes, es decir, el jefe de servicio y la jefa de proyectos están un poco tiquismiquis. Han mandado un correo del tipo no entréis en internet, no salgáis del recinto para desayunar, sólo un desayuno de media hora. Estos correos cada cierto tiempo son normales, pero esta vez me da mala espina. Y no sé por qué me da que en esta baja maternal no me van a esperar. Yo creo que sobra gente en el equipo, con lo que cuando me den de baja prescinden de mis servicios y arreglado, eso o llaman a un sustituto. Además a mi me echa el ojo de vez en cuando y hace un par de días me vio mirando unas cosas en internet y se lo comentó a mi jefe. No sé, pero la cara de perro de la jefa me tiene mosqueada.

Por cosas como éstas estoy esperando a decir que estoy embarazada. Notarse, se me nota, pero lo disimulo bastante bien. Además me gustaría hacerme la primera eco, que pliegue nucal esté bien y la analítica del triple screening y a partir de ahí ya decirlo. ´Todos los resultados me los dan el 5 de octubre, que estaré de 14 semanas. Yo quería esperar a la semana 16, pero no sé yo si voy a aguantar tanto.

Lo que más me preocupa de todo es el cliente, me gusta y estoy muy contenta. Si la niña se pone mala o he de cambiar mi horario de entrada y salida, no importa, nunca me han puesto ninguna pega. La gente es muy maja y siempre lo he defendido como cliente. Si me echan, tengo que irme a mi empresa, con la de problemas que tienen. En este momento hay bastante gente sin cliente asignado, por lo que me iría a un sitio a "esperar" que me dieran cliente. Si me echan estando embarazada, ya otro cliente no encontraría. Si me echan después, cuando me reincorpore no sé donde iría. Este trabajo me pilla a 15 kilómetros de casa y puedo aparcar perfectamente si vengo antes de las 8. No sé demasiadas ventajas para que no me preocupe si deciden que no me quede aquí.

Imagino que esto lo tendré detrás de la oreja hasta que vea la reacción que tienen cuando les diga lo de mi embarazo, lo que espero se demore hasta dentro de un mes.

¿Cómo se tomaron vuestros jefes cuando les dijisteis que estabais embarazadas?

Por fin ha llegado el viernes y aunque con la sonrisa un poco más forzosa, Feliz Viernes!!

lunes, 13 de septiembre de 2010

De vuelta de todo

Y yo pensaba que iba a estar triste, pero no. Hemos vuelto!!!

Nos despertamos a las 5:00, terminamos de recoger y a las 6:07 estábamos en el coche dirección Madrid. 450 km por delante. Como dormí 4 horitas a lo sumo (que yo creo que no llegaron ni a 3), le dije a mi marido que hiciera él la primera parte del camino. A mi en los coches me cuesta mucho dormir, vamos que rara es la vez que echo una cabezadita. Y como no podía ser de otra forma, no hubo manera. Así que cuando mi marido paró para echar gasolina, le tanteé por si nos cambiábamos. El pobre se había tomado una bebida energética, así que decidí quedarme atrás.

Mi hija se durmió, claro. Tenía la tripita llena, antes de subirla en el coche mamá la dio tetita, y aunque se estiraba y se movía, abría y volvía a cerrar los ojos. Y así comenzaron a pasar los kilómetros. Nosotros paramos cuando ella se despierta, así suele hacer la mitad del camino dormida. Pero esta vez se despertó a las 9:24 cuando me sonó el móvil, me llamaba mi madre para saber por donde íbamos. 3 horas durmiendo!!! Paramos, desayunamos los tres y retomamos viaje a 98 kilómetros de Madrid. Y ya conduje yo hasta la salida 11 de la misma carretera.

En cuanto llegamos a casa mi bichito se puso contentísima!!! Sus juguetes estaba ahí!!! La estaban esperando!!! Los fue sacando uno a uno, una vez casi se cae de morros!!! Nosotros nos pusimos a recoger, lavadoras y demás y pronto teníamos todo encauzado. Por la tarde bajamos a la pisci, era el último día, así que había que decir adiós a todos los amigos de este verano.

Lo hemos pasado muy bien. He disfrutado mucho de todo el verano y creía que me iba a costar muchísimo anímicamente venir hoy a trabajar, pero no ha sido así. Lo peor que he pasado hoy es no darle el pecho a mi bichito, dos veces he estado en la puerta de su habitación a punto de entrar, pero al final he preferido dejarla durmiendo. Como sabéis la guardería no abre hasta el 1 de Octubre, momento en el cual empezaremos con el período de adaptación, digo yo, porque todavía no hay señales de la guarde. Así que mi marido está de tarde este mes y parte del siguiente. Su horario de 14:15 a 21:45. He ajustado el mío para trabajar de 7:00 a 14:00 y mi madre irá en su horario de comida, de 13:50 hasta que yo llegue. Y claro, salgo de casa a las 6:30 y me da mucha penita despertarla. Además cuando la doy pecho y me voy, se desvela. Me ha costado mucho decidirme, imagino que no pasará nada y que bajará un poco la producción de leche, seguiré dándola por la tarde y la noche. Pero me tiene un poco preocupada, porque justo ahora me bajará la producción por estar embarazada y si encima no le doy la toma de la mañana, pues bajará todavía más. No sé qué hacer y si podéis echarme una mano las que lleváis más tiempo con esto o si os ha ocurrido algo parecido o sabéis del tema o la que sea, os lo agradecería.

He llegado al trabajo con un sonrisa en la boca y me siento con fuerzas para superar estos meses. Espero no deshincharme por el camino. Además hoy es la primera cita con el ginecólogo de la seguridad social y estoy muy expectante. ¿Qué tal como ginecólogo? ¿Podrán hacerme el triple screening la semana que viene? ¿Tendrá algún aparato para ver y/o escuchar el corazón de mi embri hoy? Estoy muy feliz y tengo muchas ganas de ver qué me dicen a mediodía. Pero esto os lo contaré mañana...

No hay nada mejor que empezar la semana con una gran sonrisa. Así que animaos y sonreír conmigo.

Feliz Lunes!!!