Después de incorporarme en septiembre a mi empresa y quedarme sin cliente, después de tener la gran suerte de que me ofrecieran una exoneración de casi dos meses, después de que me incorporara de nuevo a mi empresa a calentar la silla, ayer volví de nuevo a mi antiguo cliente a cubrir una baja maternal.
Estando en Córdoba estas Navidades mi antiguo gerente me comentó que había surgido una posibilidad y estaban demandando mi perfil, por lo que habían entregado mi curriculum y el 8 de enero, cuando el jefe se incorporara de las vacaciones navideñas, sabríamos algo. Y así ayer, a mitad de la mañana, justo coincidiendo con el momento en que me extraigo leche, me comunicaron que tenía que ir a mi cliente. No me daba tiempo a todo, por lo que abandoné las oficinas de mi empresa y me dirigí rauda y veloz al que de nuevo iba a ser mi cliente.
Peeeero en algún momento tenía que extraerme leche así que aprovechando mi top de extracción fácil, que mi Freestyle se puede sujetar en el cinturón y que de esta forma tenía las manos totalmente libres, me puse mi sacaleches y mientras conducía hacia mi puesto de trabajo, mis pechos se iban vaciando. Era para haberme grabado en video, pero cierto es que llegué justo a tiempo. Es increíble lo útil que me está resultando este top de extracción fácil, para mí indispensable a la hora de sacarme leche con cualquiera de mis extractores doble.
Estoy súper contenta, volver junto a mis compañeros y mi amiga, sentirme arropada, conocer la tecnología, aunque no el proyecto, y, sobre todo, estar asignada me hace sentirme tremendamente útil.
Los Reyes deben de existir porque éste fue el regalo que les pedí y se ha hecho realidad. Me siento muy afortunada por haber podido disfrutar de mi familia los últimos dos meses y ahora me incorporo no sólo asignada a un cliente sino al cliente en el que he pasado más de 5 años.
Y aunque me va a costar aparcar muchísimo, voy a comerme bastante tráfico y no me va a dar tiempo ir a buscar a los niños a la salida de la guarde, por suerte, cuando estén llegando a casa mami estará a punto de entrar por la puerta.
Así que ayer me despedía con un hasta mañana y una sonrisa de oreja a oreja del mismo lugar donde he trabajado los últimos años. Me daba la sensación de que no me había ido nunca, el espejo me devolvía la misma imagen, algo envejecida y más delgada, de los últimos años. Volver al mismo lugar me reconforta porque me siento arropada, aunque como os digo el proyecto no lo conozco.
Hoy, cuando llegue al trabajo, no me sentiré como un mueble calentando una silla, dejando que pasen las horas, esperando para poder ir al encuentro con mi familia, sino que me sentiré como un integrante de un equipo, un miembro más de este nuevo proyecto y eso genera en mí unas energías renovadas increíbles.





















