Fue lo que te dije Pequeñín antes de acompañarte al quirófano y lo incumplí segundos después. Ver cómo te dormían fue muy impactante para mí. Sólo al recordarlo se me inundan los ojos de lágrimas.
Despertarte fue horrible, tú, con tus cuatro añitos, no entendías por qué te dolía tanto la garganta, por qué mamá estaba a tu lado y te había acompañado hasta el lugar donde te habían hecho aquello. Me costó más de media hora conseguir calmarte, mientras intentabas meterte las manos en la garganta, te agarrabas el cuello, querías quitarte la vía y me empujabas a la vez que me atraías hacia a ti. Intenté que ahuyentaras el dolor de tu cabeza, te recodé las vacaciones de días atrás, te hice acordarte de los abrazos de Elmo, de las fotos, de los espectáculos, y mientras te abrazaba como podía y te acariciaba, te dormiste en mis brazos. Pedí un calmante para aliviar tu dolor y pudiste descansar unas horas. Fue muy duro presenciar aquello y sólo con acordarme, se me pone un nudo horrible en la garganta.
El miércoles, ayer y hoy he vuelto a incumplir mi promesa y he tenido que irme a trabajar, mientras tú llevabas desde antes de operarte diciendo que mamá, mamá y mamá. Te tocó quedarte con el feo, como siempre dice tu padre, que te ha preparado mañanas divertidas (dentro de tus posibilidades) en la que la actividad estrella ha sido construir un pequeño huerto.
Menos mal que te encuentras bien, que sólo tienes molestias y que anteayer te dolió bastante pero espero no se repita. Lo más increíble ha sido tu inmediata reacción con respecto al ruido. Te echas las manos a las orejas para taparte ante los ruidos fuertes, cosa que jamás había hecho. Además, empieza a salir de los oídos moco que generaban, gracias a los drenajes que te han puesto.
Espero que la reducción de las amígdalas que te han hecho mejore tu respiración, dado que según el logopeda, tienes una respiración nasal debido al poco hueco que dejaban tus amígdalas.
Eres un campeón, mi amor, enseguida recuperaste tu sonrisa, tus ojos brillantes y tu alegría. Ahora sólo queda que todo vaya bien, que evolucione correctamente y que te recuperes en casa con nuestros mimines.
Gracias a todos como siempre por preocuparos, por mandarme mensajes de apoyo, correos, llamadas, WhastApp y demás. Recuerdo mientras esperaba en la REA leer vuestros mensajes de apoyo. Gracias, de verdad.
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viernes, 22 de mayo de 2015
miércoles, 25 de marzo de 2015
Feliz cumpleaños Pequeñín!!!!
Me parece mentira que haya pasado todo este tiempo, si hace poco eras una bolita, pegada siempre a mí, con una sonrisa y unos ojos brillantes con una fuerza indescriptible.
No he conocido a nadie más risueño y feliz que tú, excepto cuando te da la ventolera. Hemos empezado a hacer las cosas de diferente manera, intentando anticipar las explicaciones para conseguir menos rabietas y un mejor ambiente familiar. Aunque cuesta, parece que alguna mejoría se nota en este par de días que llevamos. Ojalá sigamos así mejorando. Sé que la que tiene que ser constante soy yo, que tú necesitas que te preste más atención y ayudar un poco más a que encuentres ese lugar que parece que te está costando encontrar.
Fuera de esos momentos en los que se te cruzan los cables, eres un niño maravilloso, que además de querernos y amarmos mucho tanto a tu padre como a mí, adoras a tus dos hermanas.
Cada día juegas con tu hermana mayor en el patio del colegio, ella te va a buscar a tu clase y luego te deja y disfrutáis juntos en el recreo, no sólo en casa porque no os queda más remedio, sino también os queréis y divertís estando juntos fuera de ella. Sé que parece algo lógico, pero va a ser que no, porque todas las profesoras están alucinadas por esa relación tan maravillosa que tenéis.
Con Canija es otra historia, es la pequeña y su llegada, aunque muy respetada por tu parte, está haciendo que te cueste encontrar tu lugar. La quieres muchísimo, juegas con ella, aunque todavía no has descubierto la forma correcta de hacerlo sin avasallarla y terminar haciéndola daño. Pero hoy, mientras mamá terminaba de desayunar, tú la leíais una y otra vez cuentos y ella, con esa admiración que se tiene a los hermanos mayores, te miraba, te nombraba y te decía "Oto". Os miraba y moría de amor.
Tu lengua de trapo nos causa muchos estragos a la hora de entenderte, quizá esto también sea un pequeño problema a la hora de comunicarnos, pero ahora te entendemos mejor que el año pasado, así que el año que viene seguramente ya esté este punto solucionado.
Te quiero mucho amor, eres mi niño y mamá va a buscar la manera de ayudarte y de conseguir que todo sea más sencillo. Deseo que pases un día maravilloso, hoy estabas especialmente feliz y estoy segura que lo has pasado muy bien celebrándolo con tus compañeros. Esta tarde lo celebraremos juntos y disfrutaremos cantándote el cumpleaños feliz y tirándote de las orejas.
¡¡¡FELICIDADES PEQUEÑÍN!!!
martes, 25 de marzo de 2014
¡¡¡Feliz Cumpleaños Pequeñín!!!
Hoy mi Pequeñín cumple 3 años. Estaba eufórico y llevamos toda la mañana cantando cumpleaños feliz, happy birthday to you y que no cumple 1, que no cumple 2, que sí cumple 3!!!!
Este fin de semana lo hemos celebrado con los amigos y familia, aprovechamos a hacer ambos cumpleaños juntos y celebrar el primer cumpleaños de Canija y el suyo. Él se lo pasó fenomenal, disfrutó mucho comiendo, jugando, corriendo y abriendo regalos.
Yo quería que mis hijos no nacieran el mismo día, de hecho me habría gustado que les separaran más tiempo, porque al final, terminaríamos celebrándolo juntos o la gente acudiría sólo a uno. No sé si el año que viene haremos dos celebraciones o si esperaré a que ellos mismos no quieran compartir su celebración, lo cierto es que hoy es su día y hoy es el protagonista.
A mí me encanta celebrar sus cumples, sé que es mucho trabajo, pero disfruto mucho preparándolo todo para festejarlo con nuestros amigos y familiares.
Ya tengo el menú el configurado: empanada de atún, empanada de tortilla, coca de verduras, croquetas, tortilla de patatas, sanwiches, patatas, gusanitos, banderillas, tiramisú y pastel de queso. Y gracias a Mariló de Tres amores y un millón de aficiones que les regaló esas dos tartas estupendas y riquísimas que ilustran el post de hoy, y que además se llevó el maquillaje y les pintó a todos los peques e incluso a mí, fue una fiesta estupenda.
Miro a mi Pequeñín y no puedo creer que tenga ya 3 años, me parece mentira porque a él le sigo viendo pequeñín. Es un niño tan feliz, tan risueño, tan cariñoso y tan jodío, jajajajaja. Tiene mucho carácter y se enfada muy habitualmente. Le cuesta mucho gestionar sus emociones porque coge berrinches bastante considerables y es un pelín bruto. A sus hermanas las tiene frita, a Bichito porque la pincha y sabe exactamente cómo hacerlo, y con Canija tiene una relación súper especial, la quiere mucho pero cuando menos te lo esperas, ¡zas! la quita las manos de la mesa o le arranca un juguete. Ser el de en medio debe de ser muy difícil, aunque él creo que lo lleva bastante bien. Es el hombre de la casa y se hace notar a cada segundo.
Es un niño maravilloso, que necesita mucho mucho contacto, que le gusta acariciarme el pelo mientras mama (aunque yo lo odie), pero sobre todo es feliz. En serio, es la felicidad personificada. Se tira el día riendo y todo le hace gracia. De hecho ha empezado matronatación con su padre los viernes y la profesora dice que la parece increíble porque no para de reírse y, por consiguiente, tragar agua. Pero él continúa riéndose y disfrutando cada día de su vida. Últimamente se despierta y se viene a nuestra cama, se pega a mí y se duerme. Yo incluso hay veces que ni me entero y que de pronto, en uno de los 10 despertares nocturnos de Canija, me lo encuentro plácidamente dormido a mi lado.
Es mi niño, mi Pequeñín y me parece mentira que ya hayan pasado 3 años desde aquel maravilloso día.
Hoy iremos a comprar otra tarta, nos vamos a poner como bolitas de tanta celebración, y disfrutaremos del día los 5 juntos. Hemos llevado a la guarde galletas de lacasitos que hicimos el domingo para sus compañeros y pasaremos la tarde juntos jugando, riendo y, por supuesto, soplando las velas.
Este fin de semana lo hemos celebrado con los amigos y familia, aprovechamos a hacer ambos cumpleaños juntos y celebrar el primer cumpleaños de Canija y el suyo. Él se lo pasó fenomenal, disfrutó mucho comiendo, jugando, corriendo y abriendo regalos.
Yo quería que mis hijos no nacieran el mismo día, de hecho me habría gustado que les separaran más tiempo, porque al final, terminaríamos celebrándolo juntos o la gente acudiría sólo a uno. No sé si el año que viene haremos dos celebraciones o si esperaré a que ellos mismos no quieran compartir su celebración, lo cierto es que hoy es su día y hoy es el protagonista.
A mí me encanta celebrar sus cumples, sé que es mucho trabajo, pero disfruto mucho preparándolo todo para festejarlo con nuestros amigos y familiares.
Ya tengo el menú el configurado: empanada de atún, empanada de tortilla, coca de verduras, croquetas, tortilla de patatas, sanwiches, patatas, gusanitos, banderillas, tiramisú y pastel de queso. Y gracias a Mariló de Tres amores y un millón de aficiones que les regaló esas dos tartas estupendas y riquísimas que ilustran el post de hoy, y que además se llevó el maquillaje y les pintó a todos los peques e incluso a mí, fue una fiesta estupenda.
Miro a mi Pequeñín y no puedo creer que tenga ya 3 años, me parece mentira porque a él le sigo viendo pequeñín. Es un niño tan feliz, tan risueño, tan cariñoso y tan jodío, jajajajaja. Tiene mucho carácter y se enfada muy habitualmente. Le cuesta mucho gestionar sus emociones porque coge berrinches bastante considerables y es un pelín bruto. A sus hermanas las tiene frita, a Bichito porque la pincha y sabe exactamente cómo hacerlo, y con Canija tiene una relación súper especial, la quiere mucho pero cuando menos te lo esperas, ¡zas! la quita las manos de la mesa o le arranca un juguete. Ser el de en medio debe de ser muy difícil, aunque él creo que lo lleva bastante bien. Es el hombre de la casa y se hace notar a cada segundo.
Es un niño maravilloso, que necesita mucho mucho contacto, que le gusta acariciarme el pelo mientras mama (aunque yo lo odie), pero sobre todo es feliz. En serio, es la felicidad personificada. Se tira el día riendo y todo le hace gracia. De hecho ha empezado matronatación con su padre los viernes y la profesora dice que la parece increíble porque no para de reírse y, por consiguiente, tragar agua. Pero él continúa riéndose y disfrutando cada día de su vida. Últimamente se despierta y se viene a nuestra cama, se pega a mí y se duerme. Yo incluso hay veces que ni me entero y que de pronto, en uno de los 10 despertares nocturnos de Canija, me lo encuentro plácidamente dormido a mi lado.
Es mi niño, mi Pequeñín y me parece mentira que ya hayan pasado 3 años desde aquel maravilloso día.
Hoy iremos a comprar otra tarta, nos vamos a poner como bolitas de tanta celebración, y disfrutaremos del día los 5 juntos. Hemos llevado a la guarde galletas de lacasitos que hicimos el domingo para sus compañeros y pasaremos la tarde juntos jugando, riendo y, por supuesto, soplando las velas.
¡¡¡FELIZ 3 AÑOS PEQUEÑÍN!!!
martes, 28 de mayo de 2013
OP forzosa y no demasiado bien
Hace ya un mes, mi Pequeñín entraba por la puerta, se bajaba los pantalones, se quitaba el pañal y me gritaba: "iiiiiillooooos!!!". Que traduciendo significa calzoncillos. A tres días de irnos de vacaciones yo me veía en Port Aventura cambiándole de ropa cada dos por tres y encima con el mal tiempo que nos hizo los primeros días. Por suerte, y a base de insistirle mucho, fue accediendo a que le pusiéramos el pañal.
Pero en cuanto llegamos a casa y entró por la puerta, con las maletas todavía en el coche, se bajó los pantalones, se quitó el pañal y gritó: "iiiiiillooooos!!!". Mi gozo en pozo porque yo soy la primera que no quería quitarle el pañal. ¿Y por qué no quería? Porque aunque hace pis cada vez que le pones en el orinal y se sienta y hace fuerza para hacerlo, yo estaba segura que no estaba preparado. Y acerté.
Lleva sin pañal por el día desde principios de mayo, durmiendo nos ha costado mucho ponérselo pero al final ha claudicado. Si le llevamos al baño hace pis, pero ¡ay, si tiene que pedirlo! Y claro, a nosotros se nos olvida preguntárselo constantemente y de vez en cuando se hace pis encima. Si se lo vamos preguntando no se le escapa, pero cuando se nos olvida, ¡zas!, se empapa.
El tema de la caca es cosa aparte porque sólo 1 vez y en aquel entonces llevaba pañal, nos lo ha pedido. Siempre se la hace encima. En la guarde están encantados porque allí sólo ha tenido 1 escape y ha sido porque se hizo caca, pero en casa si no le preguntamos, como está entretenido, se le olvida pedirlo y cuando ya se ha hecho pis nos lo dice.
A mí me encantaría poder decir: "Me he equivocado, cancelamos la Operación Pañal". Pero claro, si cuando ve un pañal es como la niña del exorcista y se pilla una rabieta de impresión, pues casi prefiero ir con ropa de cambio de sobra y tener la fregona lista cada vez que se le escapa. Porque esta no es una Operación Pañal deseada, noooooooo, es una OP obligada, forzada por el susodicho y sin que los papis estuviéramos a favor.
Mi Pequeñín tiene muchísimo carácter y bastante tiene el pobre con sus "terribles 2" como para que encima le obliguemos a algo que él no quiere.
Sé que poco a poco estará preparado, que irá madurando su control de esfínteres y lo pedirá antes de hacérselo encima, pero a veces una termina agotada. Mientras nosotros debemos estar más pendientes y preguntarle más a menudo, aunque a veces se nos olvide.
Es muy pequeño y en esto tenemos que ayudarle y comprender que él no quiere pañal y que prefiere sus calzoncillos, o como él los llama: "iiiiiillooooos!!!".
Hemos pensado en utilizar calzoncillos entrenadores, pero no termina de convencerme. ¿Vosotros los habéis utilizado? ¿Qué tal?
Pero en cuanto llegamos a casa y entró por la puerta, con las maletas todavía en el coche, se bajó los pantalones, se quitó el pañal y gritó: "iiiiiillooooos!!!". Mi gozo en pozo porque yo soy la primera que no quería quitarle el pañal. ¿Y por qué no quería? Porque aunque hace pis cada vez que le pones en el orinal y se sienta y hace fuerza para hacerlo, yo estaba segura que no estaba preparado. Y acerté.
Lleva sin pañal por el día desde principios de mayo, durmiendo nos ha costado mucho ponérselo pero al final ha claudicado. Si le llevamos al baño hace pis, pero ¡ay, si tiene que pedirlo! Y claro, a nosotros se nos olvida preguntárselo constantemente y de vez en cuando se hace pis encima. Si se lo vamos preguntando no se le escapa, pero cuando se nos olvida, ¡zas!, se empapa.
El tema de la caca es cosa aparte porque sólo 1 vez y en aquel entonces llevaba pañal, nos lo ha pedido. Siempre se la hace encima. En la guarde están encantados porque allí sólo ha tenido 1 escape y ha sido porque se hizo caca, pero en casa si no le preguntamos, como está entretenido, se le olvida pedirlo y cuando ya se ha hecho pis nos lo dice.
A mí me encantaría poder decir: "Me he equivocado, cancelamos la Operación Pañal". Pero claro, si cuando ve un pañal es como la niña del exorcista y se pilla una rabieta de impresión, pues casi prefiero ir con ropa de cambio de sobra y tener la fregona lista cada vez que se le escapa. Porque esta no es una Operación Pañal deseada, noooooooo, es una OP obligada, forzada por el susodicho y sin que los papis estuviéramos a favor.
Mi Pequeñín tiene muchísimo carácter y bastante tiene el pobre con sus "terribles 2" como para que encima le obliguemos a algo que él no quiere.
Sé que poco a poco estará preparado, que irá madurando su control de esfínteres y lo pedirá antes de hacérselo encima, pero a veces una termina agotada. Mientras nosotros debemos estar más pendientes y preguntarle más a menudo, aunque a veces se nos olvide.
Es muy pequeño y en esto tenemos que ayudarle y comprender que él no quiere pañal y que prefiere sus calzoncillos, o como él los llama: "iiiiiillooooos!!!".
Hemos pensado en utilizar calzoncillos entrenadores, pero no termina de convencerme. ¿Vosotros los habéis utilizado? ¿Qué tal?
lunes, 22 de abril de 2013
Mi hijo se marea, ¿qué hago?
Ayer tristemente confirmamos que mi Pequeñín se marea.
En enero íbamos a una celebración y, de pronto, se puso a vomitar en el coche. Lo achacamos a que le dolería la tripita, dimos media vuelta, le cambiamos de ropa, cambiamos la silla y nos fuimos de nuevo dado que se encontraba bien.
Hace dos semanas yendo a la Warner vomitó de nuevo y esta vez creímos que se debís a las flemas, aunque con una mamá que con 34 años se sigue mareando si va en los asientos traseros, pues nos quedamos con la mosca detrás de la oreja.
Ayer, al poquito de coger el coche, mi Pequeñín le cogió la mano a mi marido y se la puso en la frente. No se encontraba bien, estaba pálido, le había bajado la temperatura y tenía sudores fríos. Al girarme en un semáforo y verle pude recordar con gran amargura mi niñez. ¡Qué sensación tan horrorosa! ¡Qué malestar tan horrible! Sentí muchísima pena porque yo lo pasaba realmente mal y que mi hijo pase por lo mismo me llena de tristeza y amargura.
En seguida mi cabeza empezó a dar vueltas, ¿qué puedo hacer yo para ayudarle? A mí recuerdo que no me funcionaba nada, pero quizá a él sí. Cuando yo era pequeña mis padres viajaban de noche, en aquel entonces no llevábamos silla y mis padres acondicionaban el habitáculo para que fuéramos lo más códomos posible. Ponían un colchón en los asientos traseros para que mi hermano y yo durmiéramos en posición horizontal. En cuanto yo abría el ojo, me ponía a vomitar como una fuente y acto seguido mi padre, al que le daba muchísimo asco. Recuerdo con mucho cariño cómo mi padre atravesaba de noche la calle conmigo en brazos habiéndome sacado de la cama y metiéndome en aquella camita que con tanto cariño nos habián hecho en el coche.
Nosotros solemos hacer algo del viaje de noche, si bien no todo de noche sí que salimos un par de horas antes de que amanezca para aprovechar ese ratito con los peques durmiendo, hacemos una parada para desayunar y luego les ponemos una peli en el DVD.
Este sábado nos vamos una semana de vacaciones a Salou y estoy un poco preocupada por él, no me gustaría que mi hijo lo pasara mal en el viaje. Lo haremos en dos veces. Saldremos después de una de las tomas de mi Canija, imagino que entre las 5 y las 6. La idea es parar de camino para tomar alguna cosilla y luego poner una peli hasta Zaragoza. Pasaremos la mañana con la familia y después de comer reanudaremos camino a Salou, aprovechando la siesta de mi Pequeñín para evitar que se maree. Todo esto con el beneplácito de mi Canija, a la que no la gusta lo más mínimo el coche y que espero descanse a la vez que su hermano.
Aún con estos planes y sabiendo que puede marearse en cualquier momento, he preguntado si alguien sabía qué podía hacer, pulseras para el mareo, dimenhidrinato e incluso mi mamá me ha dicho que le ponga una tirita en el ombligo. Estoy segura que a mí eso jamás me hizo nada, que mi madre me lo puso a la desesperada porque ya no sabía qué hacer conmigo, dudo de su evidencia científica, pero si se trata de ponerle a mi Pequeñín una tirita en el ombligo, ¿qué daño puede hacerle eso?
Hay que tener en cuenta que mi Pequeñín tiene 2 años recién cumplidos y que, por ejemplo, las pulsera antimareo son para niños a partir de 3 años.
Acudo a la vida 2.0 para pedir consejo, a la experiencia y los conocimientos de mi tribu y que me ayudéis si sabéis algún remedio eficaz para que mi Pequeñín no se maree en los viajes.
Así que os pregunto, ¿qué puedo hacer para evitar que un niño de 2 añitos recién cumplidos se maree en el coche?
Muchas gracias a todos de antemano.
En enero íbamos a una celebración y, de pronto, se puso a vomitar en el coche. Lo achacamos a que le dolería la tripita, dimos media vuelta, le cambiamos de ropa, cambiamos la silla y nos fuimos de nuevo dado que se encontraba bien.
Hace dos semanas yendo a la Warner vomitó de nuevo y esta vez creímos que se debís a las flemas, aunque con una mamá que con 34 años se sigue mareando si va en los asientos traseros, pues nos quedamos con la mosca detrás de la oreja.
Ayer, al poquito de coger el coche, mi Pequeñín le cogió la mano a mi marido y se la puso en la frente. No se encontraba bien, estaba pálido, le había bajado la temperatura y tenía sudores fríos. Al girarme en un semáforo y verle pude recordar con gran amargura mi niñez. ¡Qué sensación tan horrorosa! ¡Qué malestar tan horrible! Sentí muchísima pena porque yo lo pasaba realmente mal y que mi hijo pase por lo mismo me llena de tristeza y amargura.
En seguida mi cabeza empezó a dar vueltas, ¿qué puedo hacer yo para ayudarle? A mí recuerdo que no me funcionaba nada, pero quizá a él sí. Cuando yo era pequeña mis padres viajaban de noche, en aquel entonces no llevábamos silla y mis padres acondicionaban el habitáculo para que fuéramos lo más códomos posible. Ponían un colchón en los asientos traseros para que mi hermano y yo durmiéramos en posición horizontal. En cuanto yo abría el ojo, me ponía a vomitar como una fuente y acto seguido mi padre, al que le daba muchísimo asco. Recuerdo con mucho cariño cómo mi padre atravesaba de noche la calle conmigo en brazos habiéndome sacado de la cama y metiéndome en aquella camita que con tanto cariño nos habián hecho en el coche.
Nosotros solemos hacer algo del viaje de noche, si bien no todo de noche sí que salimos un par de horas antes de que amanezca para aprovechar ese ratito con los peques durmiendo, hacemos una parada para desayunar y luego les ponemos una peli en el DVD.
Este sábado nos vamos una semana de vacaciones a Salou y estoy un poco preocupada por él, no me gustaría que mi hijo lo pasara mal en el viaje. Lo haremos en dos veces. Saldremos después de una de las tomas de mi Canija, imagino que entre las 5 y las 6. La idea es parar de camino para tomar alguna cosilla y luego poner una peli hasta Zaragoza. Pasaremos la mañana con la familia y después de comer reanudaremos camino a Salou, aprovechando la siesta de mi Pequeñín para evitar que se maree. Todo esto con el beneplácito de mi Canija, a la que no la gusta lo más mínimo el coche y que espero descanse a la vez que su hermano.
Aún con estos planes y sabiendo que puede marearse en cualquier momento, he preguntado si alguien sabía qué podía hacer, pulseras para el mareo, dimenhidrinato e incluso mi mamá me ha dicho que le ponga una tirita en el ombligo. Estoy segura que a mí eso jamás me hizo nada, que mi madre me lo puso a la desesperada porque ya no sabía qué hacer conmigo, dudo de su evidencia científica, pero si se trata de ponerle a mi Pequeñín una tirita en el ombligo, ¿qué daño puede hacerle eso?
Hay que tener en cuenta que mi Pequeñín tiene 2 años recién cumplidos y que, por ejemplo, las pulsera antimareo son para niños a partir de 3 años.
Acudo a la vida 2.0 para pedir consejo, a la experiencia y los conocimientos de mi tribu y que me ayudéis si sabéis algún remedio eficaz para que mi Pequeñín no se maree en los viajes.
Así que os pregunto, ¿qué puedo hacer para evitar que un niño de 2 añitos recién cumplidos se maree en el coche?
Muchas gracias a todos de antemano.
viernes, 12 de abril de 2013
De médicos y lesiones varias
Muchos sois los que me habéis preguntado por el estado de mi marido, se encuentra bien, muchísimas gracias.
Estuvimos el lunes en el hospital y nos debieron colar a otro paciente. La operación tenía que haber sido a las 19:30 y mi marido pasó a las 20:45. Menos mal que me llevé a mi Canija previendo que la cosa se demoraría. Llegábamos a las 23:00 a casa, 4 pinchazos de anestesia por cada testículo, un corte aquí y un punto allá. Listo. Mi marido me dijo que lo que más duele son los pinchazos, pero que la operación es molesta, debido al tirón al sacar los conductos para cortarlos y la incomodidez del lugar donde se encuentra. Le tiraba nada más salir, le costaba un poco andar y ya a los primeros pasos sentía las primeras molestias, la anestesia fue justita para el quirófano. 1 semana sin hacer esfuerzos, lo que implica intentar evitar coger a los niños.
Estos días he estado llevando yo a los niños al colegio y haciendo demasiados esfuerzos estando en la cuarentena que han resentido mi útero, pero sobre todo mi flojito suelo pélvico. Hoy me duele y creo que tengo un prolapso moderado. Esta tarde voy al médico de cabecera para que me derive a la Unidad de Suelo Pélvico. Me encuentro cansada y algo abatida, alicaída, tristona, porque a nadie le gusta sentir cómo parte de su interior asoma por su vagina, pero ya os lo contaré cuando vaya al médico esta tarde y consiga que un especialista lo vea. Ahora pediré cita con la ginecóloga privada para que me dé su opinión, sobre todo por las molestias al sentarme y al ir al baño.
Además el miércoles Pequeñín se hizo su primera brecha. Estaba dando el pecho en el salón cuando de pronto escuché un golpe y oí gritar a mi Pequeñín, mi marido salió corriendo a por él, sus palabras exactas fueron: "Se ha descalabrado". Apareció con un hilo de sangre que le brotaba del remolino del flequillo, se había clavado el radiador, por lo que tenía un hundimiento en la brecha. Le tumbé y le di la tetita mientras apretaba la herida para que dejara de sangrar. Sangró bastante pero se cortó y gracias a la teta me dejó curarle y no lloró. Valoramos si llevarle al médico, pero como apenas sangraba ya, mi marido bajó a la farmacia a por puntos de aproximación y a la teta se los coloqué. Menudo susto!!! Hemos puesto los puntos de aproximación a mano dado que en cuanto se puso de pie ya estaba haciendo el cafre de nuevo y estamos seguros que los volveremos a necesitar, ojalá nos equivoquemos. Tiene un surquito, ayer mi marido le quitó los puntos en el baño, le limpió la herida y volví a colocarle otros puntos de aproximación. Espero que cicatrice correctamente y que no le quede marca, puestos a pedir...
Y ayer fuimos a la revisión de la vasectomía de mi marido. Todo perfecto, los puntos que le dieron se le caerán o reabsorverán solos. Dentro de tres meses tienen que hacerle un espermiograma para confirmar la no presencia de espermatozoides en su semen y así poder utilizarlo como método anticonceptivo. Mientras, y hasta no ver el resultado de esta prueba y de que yo pase la cuarentena, deberemos utilizar otros métodos anticonceptivos. Él ya se encuentra bastante bien y aunque en algún momento le tira un poco, se mueve sin dificultad. Hoy ha llevado él a los niños y es que yo tengo dolor en toda la zona uterina y vaginal.
El finde se presenta repleto de cumpleaños, así que estaremos de celebraciones. Disfrutad y que paséis un buen fin de semana.
Estuvimos el lunes en el hospital y nos debieron colar a otro paciente. La operación tenía que haber sido a las 19:30 y mi marido pasó a las 20:45. Menos mal que me llevé a mi Canija previendo que la cosa se demoraría. Llegábamos a las 23:00 a casa, 4 pinchazos de anestesia por cada testículo, un corte aquí y un punto allá. Listo. Mi marido me dijo que lo que más duele son los pinchazos, pero que la operación es molesta, debido al tirón al sacar los conductos para cortarlos y la incomodidez del lugar donde se encuentra. Le tiraba nada más salir, le costaba un poco andar y ya a los primeros pasos sentía las primeras molestias, la anestesia fue justita para el quirófano. 1 semana sin hacer esfuerzos, lo que implica intentar evitar coger a los niños.
Estos días he estado llevando yo a los niños al colegio y haciendo demasiados esfuerzos estando en la cuarentena que han resentido mi útero, pero sobre todo mi flojito suelo pélvico. Hoy me duele y creo que tengo un prolapso moderado. Esta tarde voy al médico de cabecera para que me derive a la Unidad de Suelo Pélvico. Me encuentro cansada y algo abatida, alicaída, tristona, porque a nadie le gusta sentir cómo parte de su interior asoma por su vagina, pero ya os lo contaré cuando vaya al médico esta tarde y consiga que un especialista lo vea. Ahora pediré cita con la ginecóloga privada para que me dé su opinión, sobre todo por las molestias al sentarme y al ir al baño.
Además el miércoles Pequeñín se hizo su primera brecha. Estaba dando el pecho en el salón cuando de pronto escuché un golpe y oí gritar a mi Pequeñín, mi marido salió corriendo a por él, sus palabras exactas fueron: "Se ha descalabrado". Apareció con un hilo de sangre que le brotaba del remolino del flequillo, se había clavado el radiador, por lo que tenía un hundimiento en la brecha. Le tumbé y le di la tetita mientras apretaba la herida para que dejara de sangrar. Sangró bastante pero se cortó y gracias a la teta me dejó curarle y no lloró. Valoramos si llevarle al médico, pero como apenas sangraba ya, mi marido bajó a la farmacia a por puntos de aproximación y a la teta se los coloqué. Menudo susto!!! Hemos puesto los puntos de aproximación a mano dado que en cuanto se puso de pie ya estaba haciendo el cafre de nuevo y estamos seguros que los volveremos a necesitar, ojalá nos equivoquemos. Tiene un surquito, ayer mi marido le quitó los puntos en el baño, le limpió la herida y volví a colocarle otros puntos de aproximación. Espero que cicatrice correctamente y que no le quede marca, puestos a pedir...
Y ayer fuimos a la revisión de la vasectomía de mi marido. Todo perfecto, los puntos que le dieron se le caerán o reabsorverán solos. Dentro de tres meses tienen que hacerle un espermiograma para confirmar la no presencia de espermatozoides en su semen y así poder utilizarlo como método anticonceptivo. Mientras, y hasta no ver el resultado de esta prueba y de que yo pase la cuarentena, deberemos utilizar otros métodos anticonceptivos. Él ya se encuentra bastante bien y aunque en algún momento le tira un poco, se mueve sin dificultad. Hoy ha llevado él a los niños y es que yo tengo dolor en toda la zona uterina y vaginal.
El finde se presenta repleto de cumpleaños, así que estaremos de celebraciones. Disfrutad y que paséis un buen fin de semana.
lunes, 25 de marzo de 2013
Muchas Felicidades Pequeñín!!!
2 años ya Pequeñín mío, cómo pasa el tiempo!!! Has crecido en estos últimos días, ya no sólo ese kilito de más gracias a la teta, sino también porque has pasado de ser el pequeño de la casa a convertirte en hermano mayor.
Eres esa clase de niño feliz, que se tira el día sonriendo, cariñoso hasta el extremo y muy muy muy divertido. Todos los que te rodean te quieren con locura, porque además eres exageradamente expresivo y es imposible no reírse contigo.
Te queremos muchísimo, tus papis y tus hermanas y es increíble ver lo contento y super feliz que te has puesto con la llegada de tu hermana pequeña. No te importa compartir el pecho desde el minuto 0, siempre y cuando mami te dé por la mañana, antes de la siesta y por la noche. Cada vez que la ves la llamas y me pones los morritos en forma de beso para que te la baje y poder besarla. Si por ti fuera estarías todo el día achuchándola y besándola. Cuando ves a mamá sola la preguntas por el bebé y antes de irte cada día tienes que ir a verla a la cama, haciendo shhhhh, porque está dormida. Todo el mundo se ha sorprendido de tu reacción, porque no sólo te lo has tomado genial sino que disfrutas con la llegada de tu hermana pequeña. Gracias por hacernos más fácil ese trance, gracias por compartir más tiempo a mami, gracias por ser un niño tan cariñoso como para acoger y amar a tu hermana pequeña de esa forma tan especial.
Hemos tenido la suerte de poder celebrar tu cumple por todo lo alto este fin de semana. Mami ha tenido la ayuda de la abuela y de dos amigas, Mariló de Tres amores y un millón de aficiones, que hizo galletas de Elmo y Triki y dos empanadas buenísimas y de Gema de En mi nube de azúcar, que hizo una tarta preciosísima. Gracias chicas, jamás podré agradeceros todo lo que me habéis ayudado porque sabíais lo importante que era para mí celebrar el cumple de Pequeñín. Además nuestras familias y muchos de nuestros amigos nos acompañaron e hicieron del sábado un día muy especial para nuestro Pequeñín, recibió muchos regalos, le encantó la tarta y las galletas y los puzzles que sus hermanas le regalaron. Fue un día muy especial para él y, por tanto, para mí también y sólo puedo darles las gracias a todos los que nos acompañaron e hicieron que el sábado fuera un día único para él.
Hoy pasaremos el día en casa y celebraremos en familia tu cumpleaños. Mientras ves tu peli favorita ahora mismo yo te miro y soy feliz porque tú eres muy feliz y es maravilloso poder disfrutar cada día junto a ti. Te quiero mi niño.
Eres esa clase de niño feliz, que se tira el día sonriendo, cariñoso hasta el extremo y muy muy muy divertido. Todos los que te rodean te quieren con locura, porque además eres exageradamente expresivo y es imposible no reírse contigo.
Te queremos muchísimo, tus papis y tus hermanas y es increíble ver lo contento y super feliz que te has puesto con la llegada de tu hermana pequeña. No te importa compartir el pecho desde el minuto 0, siempre y cuando mami te dé por la mañana, antes de la siesta y por la noche. Cada vez que la ves la llamas y me pones los morritos en forma de beso para que te la baje y poder besarla. Si por ti fuera estarías todo el día achuchándola y besándola. Cuando ves a mamá sola la preguntas por el bebé y antes de irte cada día tienes que ir a verla a la cama, haciendo shhhhh, porque está dormida. Todo el mundo se ha sorprendido de tu reacción, porque no sólo te lo has tomado genial sino que disfrutas con la llegada de tu hermana pequeña. Gracias por hacernos más fácil ese trance, gracias por compartir más tiempo a mami, gracias por ser un niño tan cariñoso como para acoger y amar a tu hermana pequeña de esa forma tan especial.
Hemos tenido la suerte de poder celebrar tu cumple por todo lo alto este fin de semana. Mami ha tenido la ayuda de la abuela y de dos amigas, Mariló de Tres amores y un millón de aficiones, que hizo galletas de Elmo y Triki y dos empanadas buenísimas y de Gema de En mi nube de azúcar, que hizo una tarta preciosísima. Gracias chicas, jamás podré agradeceros todo lo que me habéis ayudado porque sabíais lo importante que era para mí celebrar el cumple de Pequeñín. Además nuestras familias y muchos de nuestros amigos nos acompañaron e hicieron del sábado un día muy especial para nuestro Pequeñín, recibió muchos regalos, le encantó la tarta y las galletas y los puzzles que sus hermanas le regalaron. Fue un día muy especial para él y, por tanto, para mí también y sólo puedo darles las gracias a todos los que nos acompañaron e hicieron que el sábado fuera un día único para él.
Hoy pasaremos el día en casa y celebraremos en familia tu cumpleaños. Mientras ves tu peli favorita ahora mismo yo te miro y soy feliz porque tú eres muy feliz y es maravilloso poder disfrutar cada día junto a ti. Te quiero mi niño.
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS PEQUEÑÍN!!!
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Rabietas de mi Pequeñín
Recuerdo la primera rabieta de mi Pequeñín, no había cumplido todavía el año, pero andaba cerca. Ya no recuerdo el motivo de la rabieta, pero sí recuerdo su reacción, empezó a darse golpes por todos los lados y tuve incluso que inmovilizarle para que se calmara, porque no había nada que yo hiciera que consiguiera tranquilizarle y él no paraba de darse cabezados. Lo que me salió fue sujetarle los brazos al cuerpo durante unos segundos y obligarle a permanecer inmóvil y se fue relajando poco a poco. Entonces le cogí de nuevo, le abracé, le besé y lloré junto a él. Recuerdo aquello nítidamente porque me impresionó ver un niño tan pequeño con esa rabieta.
Desde aquella se han sucedido muchas, algunas más violentas que otras, pero cada vez se hace más plausible el carácter que tiene. Y está mal que yo lo diga, pero el jodío niño se parece tanto a mí, con ese pronto y ese arranque de ira, que me da un poco de rabia. La cosa es que yo con los años y la paciencia he conseguido apaciguarme bastante, pero él rezuma mala leche por cada poro cuando se cabrea. Y es lógico, todavía no tiene por qué controlar ni cómo algunas de sus emociones, pero es muy temperamental y nos monta cada una…
Cuando la rabieta más grande de tu hija es la más pequeña de tu hijo, te asustas. Mi Bichito jamás se dio un golpe, jamás se violentó, alguna vez por ahí suelta tiró algo contra el suelo, pero es que mi Pequeñín, ante la primera llevada de contraria, tira lo que tiene en la mano y suele intentar hacer blanco contra el que le regaña. Llora, grita y patalea, se da golpes contra los sitios, se tira contra uno de los laterales de la tienda de campaña o contra el suelo, muerde si te tiene cerca e intenta pegar. Encima tiene fuerza, por lo que si te alcanza con algún juguete te hace daño y si te muerde o te da, tres cuartas de lo mismo. Si intentas consolarle, malo, si te vas, peor, a veces uno no sabe qué hacer, si dejarle que se tranquilice solo o intentar abrazarle, pero si te acercas seguramente te lleves un mordisco o un manotazo. Es muy efusivo con todos sus sentimientos y luego es un niño muy amoroso, cariñoso, sonriente, risueño, pero como le niegues algo que quiere, te la forma fijo.
Suerte que estas rabietas sólo las tiene él, aunque con mi Bichito no nos libramos de muchas otras cosas y es que el cole le encanta, pero el cansancio en ella está haciendo mella. Desde que llegamos a casa ayer a las 16:00 hasta las 17:00 que se durmió porque estaba agotada, estuvo llorando, la desperté a las 18:00 y no paró de llorar hasta las 21:00 que volvió a acostarse. Lloraba por cada cosa, hicieras lo que hicieras, todo le parecía mal.
Hoy me siento mal y un poco triste porque ayer les chillé a los dos, perdí esa paciencia que yo sí debería tener y la misma rabia que invade a mi Pequeñín, la desplegué con ellos. Pasamos la tarde en casa, escuchando lloros y rabietas, enfadada con ellos y malhumorada. Espero que hoy se presente mejor la tarde y podamos disfrutar en familia e intentar borrar la tarde de ayer en la que las lágrimas y las malas caras se apoderaron de nuestra casa.
¿Alguno de vuestros hijos tiene tanto carácter? ¿Cómo manejáis estás situaciones?
Desde aquella se han sucedido muchas, algunas más violentas que otras, pero cada vez se hace más plausible el carácter que tiene. Y está mal que yo lo diga, pero el jodío niño se parece tanto a mí, con ese pronto y ese arranque de ira, que me da un poco de rabia. La cosa es que yo con los años y la paciencia he conseguido apaciguarme bastante, pero él rezuma mala leche por cada poro cuando se cabrea. Y es lógico, todavía no tiene por qué controlar ni cómo algunas de sus emociones, pero es muy temperamental y nos monta cada una…
Cuando la rabieta más grande de tu hija es la más pequeña de tu hijo, te asustas. Mi Bichito jamás se dio un golpe, jamás se violentó, alguna vez por ahí suelta tiró algo contra el suelo, pero es que mi Pequeñín, ante la primera llevada de contraria, tira lo que tiene en la mano y suele intentar hacer blanco contra el que le regaña. Llora, grita y patalea, se da golpes contra los sitios, se tira contra uno de los laterales de la tienda de campaña o contra el suelo, muerde si te tiene cerca e intenta pegar. Encima tiene fuerza, por lo que si te alcanza con algún juguete te hace daño y si te muerde o te da, tres cuartas de lo mismo. Si intentas consolarle, malo, si te vas, peor, a veces uno no sabe qué hacer, si dejarle que se tranquilice solo o intentar abrazarle, pero si te acercas seguramente te lleves un mordisco o un manotazo. Es muy efusivo con todos sus sentimientos y luego es un niño muy amoroso, cariñoso, sonriente, risueño, pero como le niegues algo que quiere, te la forma fijo.
Suerte que estas rabietas sólo las tiene él, aunque con mi Bichito no nos libramos de muchas otras cosas y es que el cole le encanta, pero el cansancio en ella está haciendo mella. Desde que llegamos a casa ayer a las 16:00 hasta las 17:00 que se durmió porque estaba agotada, estuvo llorando, la desperté a las 18:00 y no paró de llorar hasta las 21:00 que volvió a acostarse. Lloraba por cada cosa, hicieras lo que hicieras, todo le parecía mal.
Hoy me siento mal y un poco triste porque ayer les chillé a los dos, perdí esa paciencia que yo sí debería tener y la misma rabia que invade a mi Pequeñín, la desplegué con ellos. Pasamos la tarde en casa, escuchando lloros y rabietas, enfadada con ellos y malhumorada. Espero que hoy se presente mejor la tarde y podamos disfrutar en familia e intentar borrar la tarde de ayer en la que las lágrimas y las malas caras se apoderaron de nuestra casa.
¿Alguno de vuestros hijos tiene tanto carácter? ¿Cómo manejáis estás situaciones?
viernes, 18 de mayo de 2012
Se acabó
Esto tenía que ocurrir, en un momento u otro, pero acabaría sucediendo. Llega un momento en el que el beneficio que se obtiene ya no es suficiente. A unas mamás les sucede antes y a otras después. Yo ya llevo semanas dándole vueltas a la idea y justo hoy, que voy a repetir mi charla sobre la extracción de leche, he decidido que se acabó.
Se acabó ir al baño cada día y ponerme el extractor.
Se acabó sacarme leche para mi Pequeñín.
Se acabó llevar en el bolso el extractor, los botes, los embudos, las tapas, las válvulas, las almohadillas y el manos libres.
Se acabó llevar una nevera con 3 acumuladores de frío para que aguante todas las horas que estoy fuera de casa.
Se acabó pasar 15 minutos una vez al día (antes dos) en el baño mientras me veo reflejada en el espejo, metiendo tripa, por supuesto, con el extractor adherido al pecho.
Se acabó llegar a casa y meter el botecito de leche en la nevera y los acumuladores en el congelador.
Se acabó fregar cada día a conciencia todos los componentes.
Se acabó cargar las pilas o la batería del extractor.
Se acabó calentar a 62º la leche los viernes para congelarla.
Se acabó acordarse los domingos de sacar el botecito de leche.
Ya apenas consigo sacarme 80 ml, me sale muchísimo menos, algo lógico debido a que mi Pequeñín cada vez come más comida normal. Pero no puedo dejar de sentirme mal y me da penilla, mucha penilla. Porque…
Se acabó ver su bibe con leche de mamá y acordarse de mí en ese momento cada día en la guarde.
Se acabó su nerviosismo cada vez que lo ve aparecer, levantando sus brazos hacia su bibe hasta que se lo dan y poner cara de felicidad.
Se acabó cogerlo con una mano, desde el culo, mientras se lo toma. Sus profesoras dicen que tiene una postura rarísima.
Se acabó su cara de felicidad cuando ha apurado la última gota, que estoy segura que si tuviera el triple se lo bebería, porque, cuando yo conseguía sacarme más, lo ha hecho.
Se acabó el dulce sabor de la leche de mamá antes de desayunar en la guarde.
Y a mí se me saltan las lágrimas sólo de pensar que le voy a privar de ese momento, pero es que estoy cansada. Varias han sido las veces que he dicho se acabó, pero al final me he echado atrás. Pero es que llevo tiempo dándole vueltas y saco ya poquito. Creo que por mucha pena que me dé, ha llegado el momento.
Encima hoy está malito, ayer se puso a vomitar y no paró, siguió echando bilis. Ya en el hospital le dieron la medicina, confirmaron que no tenía infección de orina y nos mandaron a la 1:00 a casa después de cerciorarse que toleraba líquidos. La noche ha sido toledana, vómitos, diarreas, sollozos… Me ha vomitado enterita y del cansancio, nos hemos quedado dormidos. Yo he llegado 2 horas tarde a trabajar, veremos cómo consigo recuperarlas. Y ya que estaba en casa le he dado tetita antes de irme y parece que todavía no ha vomitado. Ahora le cuida mi madre, dándole muchísimos mimos. Espero que no vaya a más, porque me han dicho que pasaría el día vomitando, con fiebre y con diarrea, aunque todavía no saben qué es lo que puede tener hasta que no dé la cara del todo.
Buen fin de semana a tod@s
Se acabó ir al baño cada día y ponerme el extractor.
Se acabó sacarme leche para mi Pequeñín.
Se acabó llevar en el bolso el extractor, los botes, los embudos, las tapas, las válvulas, las almohadillas y el manos libres.
Se acabó llevar una nevera con 3 acumuladores de frío para que aguante todas las horas que estoy fuera de casa.
Se acabó pasar 15 minutos una vez al día (antes dos) en el baño mientras me veo reflejada en el espejo, metiendo tripa, por supuesto, con el extractor adherido al pecho.
Se acabó llegar a casa y meter el botecito de leche en la nevera y los acumuladores en el congelador.
Se acabó fregar cada día a conciencia todos los componentes.
Se acabó cargar las pilas o la batería del extractor.
Se acabó calentar a 62º la leche los viernes para congelarla.
Se acabó acordarse los domingos de sacar el botecito de leche.
Ya apenas consigo sacarme 80 ml, me sale muchísimo menos, algo lógico debido a que mi Pequeñín cada vez come más comida normal. Pero no puedo dejar de sentirme mal y me da penilla, mucha penilla. Porque…
Se acabó ver su bibe con leche de mamá y acordarse de mí en ese momento cada día en la guarde.
Se acabó su nerviosismo cada vez que lo ve aparecer, levantando sus brazos hacia su bibe hasta que se lo dan y poner cara de felicidad.
Se acabó cogerlo con una mano, desde el culo, mientras se lo toma. Sus profesoras dicen que tiene una postura rarísima.
Se acabó su cara de felicidad cuando ha apurado la última gota, que estoy segura que si tuviera el triple se lo bebería, porque, cuando yo conseguía sacarme más, lo ha hecho.
Se acabó el dulce sabor de la leche de mamá antes de desayunar en la guarde.
Y a mí se me saltan las lágrimas sólo de pensar que le voy a privar de ese momento, pero es que estoy cansada. Varias han sido las veces que he dicho se acabó, pero al final me he echado atrás. Pero es que llevo tiempo dándole vueltas y saco ya poquito. Creo que por mucha pena que me dé, ha llegado el momento.
Encima hoy está malito, ayer se puso a vomitar y no paró, siguió echando bilis. Ya en el hospital le dieron la medicina, confirmaron que no tenía infección de orina y nos mandaron a la 1:00 a casa después de cerciorarse que toleraba líquidos. La noche ha sido toledana, vómitos, diarreas, sollozos… Me ha vomitado enterita y del cansancio, nos hemos quedado dormidos. Yo he llegado 2 horas tarde a trabajar, veremos cómo consigo recuperarlas. Y ya que estaba en casa le he dado tetita antes de irme y parece que todavía no ha vomitado. Ahora le cuida mi madre, dándole muchísimos mimos. Espero que no vaya a más, porque me han dicho que pasaría el día vomitando, con fiebre y con diarrea, aunque todavía no saben qué es lo que puede tener hasta que no dé la cara del todo.
Buen fin de semana a tod@s
martes, 15 de mayo de 2012
Prueba de provocación a la leche
El viernes os conté que habíamos llevado el martes a mi Pequeñín a la revisión del médico digestivo. Un médico muy dulce, que nos trató muy educadamente, dedicándole varias sonrisas a mi Pequeñín y que nos mandó una prueba de provocación a la leche controlada para poder introducirle de nuevo leche de vaca.
Su alergólogo le mandó la misma prueba hace seis meses y no tuvo ninguna reacción, sin embargo, al darle leche repetidamente le dio diarrea, tuvimos que volver a la hidrolizada y nos remitieron al digestivo. Ahora le repiten la prueba, pero esta vez es diferente. Alergia lo hace allí mismo, en consultas externas, en una sala donde provocan cualquier tipo de alergia, ya sea a la leche, al huevo o a la penicilina ,por ejemplo. A escasos 5 metros de los alergólogos, pero apiñados, es decir, una pequeña sala, con 5 sillas y un metro cuadrado de juguetes donde los peques pueden distraerse. Pero cuando le hicieron la prueba a mi Pequeñín, tenía apenas 8 meses, estaba muy cansado y el sonido de los juguetes durante toda la mañana era muy molesto, por lo que nos salimos a pasear por consultas para que descansa algo subido al fular. Además sólo podía pasar yo porque no disponían de sitio suficiente para que mi marido estuviera allí dentro con nosotros. Duró toda la mañana, fue en ayunas y sólo pudo tomar leche de iniciación de fórmula.
Esta vez la prueba es con ingreso, porque Digestivo lo hace de esta manera, le dan una cama en una habitación y le hacen la prueba allí. Tengo que llevarle lo que suele desayunar y lo que suele comer y a lo largo de la mañana irán dándole leche de vaca para provocar alguna reacción. En todo momento estará controlado por si ocurre algo, aunque no creo porque él toma alguna cosilla que lleva trazas de leche sin resultados evidentes. Para los pacientes es mucho mejor, mucho más cómodos, con una cama para que mi Pequeñín pueda echarse si quiere, un lugar donde estar los tres juntos, sin estar unos dentro de la sala y otros fuera, pero ¿por qué esta diferencia? ¿Realmente es necesario este gasto médico? Si el protocolo para esta prueba siempre fuera así, me parecería perfecto, pero no comprendo la diferencia entre un departamento y el otro en el mismo hospital.
Sea como fuere, el próximo 23 de abril tenemos que ir al hospital de día a las 8 de la mañana para ingresar a mi Pequeñín durante el día y ver el resultado de la prueba, que espero y estoy segura que nos permitirá volver a darle leche y ver cómo reacciona su aparato digestivo. Y ya que estábamos allí, le comenté que le había dado un langostino hace un mes y cuando se levantó de la siesta tenía una mancha rosa alrededor de la boca, por lo que nos mandó al alergólogo de nuevo. Fuimos ayer y después de hacerle los prick-test y salir negativos (aunque no había de langostino, que era lo que le había dado reacción), le mandó una analítica para dentro de un mes y que llevara un langostino y una gamba crudos y cocidos para la revisión dentro de mes y medio y repetirle de nuevo los prick-test.
Así que andamos liados con médicos de Pequeñín y esperemos que todo esté perfectamente y pronto tengamos que olvidarnos de lo que sí y lo que no puede tomar.
Hoy es San Isidro, festivo en Madrid y ayer lo celebramos con una fiesta en la Escuela Infantil. Esta tarde tenemos otra en la comunidad de vecinos. ¡Qué guapísimos iban mis hijos! Disfrutar mucho del día!!!
Su alergólogo le mandó la misma prueba hace seis meses y no tuvo ninguna reacción, sin embargo, al darle leche repetidamente le dio diarrea, tuvimos que volver a la hidrolizada y nos remitieron al digestivo. Ahora le repiten la prueba, pero esta vez es diferente. Alergia lo hace allí mismo, en consultas externas, en una sala donde provocan cualquier tipo de alergia, ya sea a la leche, al huevo o a la penicilina ,por ejemplo. A escasos 5 metros de los alergólogos, pero apiñados, es decir, una pequeña sala, con 5 sillas y un metro cuadrado de juguetes donde los peques pueden distraerse. Pero cuando le hicieron la prueba a mi Pequeñín, tenía apenas 8 meses, estaba muy cansado y el sonido de los juguetes durante toda la mañana era muy molesto, por lo que nos salimos a pasear por consultas para que descansa algo subido al fular. Además sólo podía pasar yo porque no disponían de sitio suficiente para que mi marido estuviera allí dentro con nosotros. Duró toda la mañana, fue en ayunas y sólo pudo tomar leche de iniciación de fórmula.
Esta vez la prueba es con ingreso, porque Digestivo lo hace de esta manera, le dan una cama en una habitación y le hacen la prueba allí. Tengo que llevarle lo que suele desayunar y lo que suele comer y a lo largo de la mañana irán dándole leche de vaca para provocar alguna reacción. En todo momento estará controlado por si ocurre algo, aunque no creo porque él toma alguna cosilla que lleva trazas de leche sin resultados evidentes. Para los pacientes es mucho mejor, mucho más cómodos, con una cama para que mi Pequeñín pueda echarse si quiere, un lugar donde estar los tres juntos, sin estar unos dentro de la sala y otros fuera, pero ¿por qué esta diferencia? ¿Realmente es necesario este gasto médico? Si el protocolo para esta prueba siempre fuera así, me parecería perfecto, pero no comprendo la diferencia entre un departamento y el otro en el mismo hospital.
Sea como fuere, el próximo 23 de abril tenemos que ir al hospital de día a las 8 de la mañana para ingresar a mi Pequeñín durante el día y ver el resultado de la prueba, que espero y estoy segura que nos permitirá volver a darle leche y ver cómo reacciona su aparato digestivo. Y ya que estábamos allí, le comenté que le había dado un langostino hace un mes y cuando se levantó de la siesta tenía una mancha rosa alrededor de la boca, por lo que nos mandó al alergólogo de nuevo. Fuimos ayer y después de hacerle los prick-test y salir negativos (aunque no había de langostino, que era lo que le había dado reacción), le mandó una analítica para dentro de un mes y que llevara un langostino y una gamba crudos y cocidos para la revisión dentro de mes y medio y repetirle de nuevo los prick-test.
Así que andamos liados con médicos de Pequeñín y esperemos que todo esté perfectamente y pronto tengamos que olvidarnos de lo que sí y lo que no puede tomar.
Hoy es San Isidro, festivo en Madrid y ayer lo celebramos con una fiesta en la Escuela Infantil. Esta tarde tenemos otra en la comunidad de vecinos. ¡Qué guapísimos iban mis hijos! Disfrutar mucho del día!!!
miércoles, 18 de abril de 2012
Punto de inflexión
Me encantan estos términos matemáticos, además recuerdo cada paso que hay que dar para estudiar una función matemática e ir descubriendo poco a poco su gráfica. Gracias a técnicas matemáticas somos capaces de vislumbrar el aspecto de una función, presentándose ante nosotros como de un dibujo se tratara. Un punto de inflexión, en el argot matemático, es un punto donde una curva pasa de ser cóncava a convexa o viceversa, es decir, es un punto donde una curvatura cambia de dirección.
Pero a mí que me gusta este tipo de términos y mucho más aplicarlos a mi vida cotidiana, os voy a contar cuándo y por qué.
Mi Bichito tiene 33 meses y mi Pequeñín 12. Mi Bichito es una niña, dulce, cariñosa y con unas cualidades excepcionales. Mi Pequeñín es un niño, borrico, muy sonriente y con un potencial en auge. Desde que mi Pequeñín nació mi Bichito ha ido adaptándose a su llegada, ha ido comprendiendo lo que es un hermano, lo que significa compartir, paciencia, espera, respeto, compañía, ayuda, celos y muchos otros sentimientos, tanto positivos como negativos, que experimentan con la llegada de un nuevo miembro a la familia. Y es innegable y de locos no darse cuenta y aceptar que tienen que pasar por éstos y muchos más.
Pero en mi casa ha habido un punto de inflexión muy claro y es que a medida que mi Pequeñín ha ido creciendo, ha ido plantando cara a su hermana. Al principio, por mucho que quisiera no podía, luego lo intentaba, pero siempre ganaba ella, hasta que ya mi Bichito no puede con él. Y es que es increíble verle cómo sujeta y tira cada vez que ella quiere arrebatarle algún objeto que él tiene y lo realmente importante es verles interactuar juntos e intervenir cuando no queda más remedio. Pero ahora que él empieza a andar, a moverse, que empieza a tener un poco de autonomía, ya no se deja quitar las cosas, la planta cara, lucha con fuerza para que su hermana no le arrebate el juguete que posee y que ella siempre quiere. Defiende lo que en ese momento es suyo y tira con tal fuerza que la puede, que por mucho que ella insiste no lo consigue y si se ve acorralado intenta morderla o la amaga con un bocao.
Cuando mi Bichito juega con sus juguetes y él se acerca, me llama diciendo “¡Mamá, qué viene!”, porque entendemos que hay cosas que son de ella y que no quiere compartirlas con su hermano, por mucho que a nosotros nos gustaría, y la hemos hecho entender que mejor nos avise que darle un empujón, unos pellizcos en la cara o tumbarse encima suya a lo Pressing Catch. A veces lo hace, otras uno de los dos termina llorando. Ahora estamos intentando que entienda que no le puede arrancar los juguetes, que si quiere el objeto que tiene su hermano debe de ofrecerle alguno más atractivo para él y que él se lo deje de forma voluntaria. Y con su hermano estamos intentado que comprenda que aunque tiene que defenderse, no debe de hacerlo a mordiscos, pero esto está constándonos bastante más de lo esperado, de ahí que su hermana le llame “pequeño cocodrilo”.
Estaba claro que este momento llegaría, que habría un punto de inflexión en su relación, pero yo creo que mi Bichito no se lo esperaba tan pronto. Para ella ha sido frustrante de pronto darse cuenta que él tiene más fuerza que ella, porque creo que daba por sentado que al ser la mayor siempre podría con él. Nosotros sabíamos que ocurriría, pero la verdad es que nos ha sorprendido también el hecho de que la hegemonía sólo la haya durado un año. Ahora me da la sensación que la frustración que sentía él la empieza a sentir ella y aunque la está costando, está haciendo lo posible por aceptarlo, claro que no la queda más remedio.
Nos surgirán nuevos retos entre ambos que tendrá que ir puliendo poco a poco, porque al fin y al cabo les quedan muchos años creciendo juntos. Mientras sólo espero que no pase de un chichón y unos cuantos lagrimones.
Pero a mí que me gusta este tipo de términos y mucho más aplicarlos a mi vida cotidiana, os voy a contar cuándo y por qué.
Mi Bichito tiene 33 meses y mi Pequeñín 12. Mi Bichito es una niña, dulce, cariñosa y con unas cualidades excepcionales. Mi Pequeñín es un niño, borrico, muy sonriente y con un potencial en auge. Desde que mi Pequeñín nació mi Bichito ha ido adaptándose a su llegada, ha ido comprendiendo lo que es un hermano, lo que significa compartir, paciencia, espera, respeto, compañía, ayuda, celos y muchos otros sentimientos, tanto positivos como negativos, que experimentan con la llegada de un nuevo miembro a la familia. Y es innegable y de locos no darse cuenta y aceptar que tienen que pasar por éstos y muchos más.
Pero en mi casa ha habido un punto de inflexión muy claro y es que a medida que mi Pequeñín ha ido creciendo, ha ido plantando cara a su hermana. Al principio, por mucho que quisiera no podía, luego lo intentaba, pero siempre ganaba ella, hasta que ya mi Bichito no puede con él. Y es que es increíble verle cómo sujeta y tira cada vez que ella quiere arrebatarle algún objeto que él tiene y lo realmente importante es verles interactuar juntos e intervenir cuando no queda más remedio. Pero ahora que él empieza a andar, a moverse, que empieza a tener un poco de autonomía, ya no se deja quitar las cosas, la planta cara, lucha con fuerza para que su hermana no le arrebate el juguete que posee y que ella siempre quiere. Defiende lo que en ese momento es suyo y tira con tal fuerza que la puede, que por mucho que ella insiste no lo consigue y si se ve acorralado intenta morderla o la amaga con un bocao.
Cuando mi Bichito juega con sus juguetes y él se acerca, me llama diciendo “¡Mamá, qué viene!”, porque entendemos que hay cosas que son de ella y que no quiere compartirlas con su hermano, por mucho que a nosotros nos gustaría, y la hemos hecho entender que mejor nos avise que darle un empujón, unos pellizcos en la cara o tumbarse encima suya a lo Pressing Catch. A veces lo hace, otras uno de los dos termina llorando. Ahora estamos intentando que entienda que no le puede arrancar los juguetes, que si quiere el objeto que tiene su hermano debe de ofrecerle alguno más atractivo para él y que él se lo deje de forma voluntaria. Y con su hermano estamos intentado que comprenda que aunque tiene que defenderse, no debe de hacerlo a mordiscos, pero esto está constándonos bastante más de lo esperado, de ahí que su hermana le llame “pequeño cocodrilo”.
Estaba claro que este momento llegaría, que habría un punto de inflexión en su relación, pero yo creo que mi Bichito no se lo esperaba tan pronto. Para ella ha sido frustrante de pronto darse cuenta que él tiene más fuerza que ella, porque creo que daba por sentado que al ser la mayor siempre podría con él. Nosotros sabíamos que ocurriría, pero la verdad es que nos ha sorprendido también el hecho de que la hegemonía sólo la haya durado un año. Ahora me da la sensación que la frustración que sentía él la empieza a sentir ella y aunque la está costando, está haciendo lo posible por aceptarlo, claro que no la queda más remedio.
Nos surgirán nuevos retos entre ambos que tendrá que ir puliendo poco a poco, porque al fin y al cabo les quedan muchos años creciendo juntos. Mientras sólo espero que no pase de un chichón y unos cuantos lagrimones.
domingo, 25 de marzo de 2012
¡Feliz Cumpleaños Mi Pequeñín!
¡FELICIDADES PEQUEÑÍN!
No hay nadie más feliz que yo en este mundo que ver crecer a mis dos hijos, pero leñe, no tan rápido.
Ya ha pasado un año y acabo de irle a buscar a su cuna, feliz, sonriente como siempre. Le hemos tirado 1 vez de su orejita, le acabamos de cantar el cumpleaños feliz y le hemos dado sus regalos, un mando de la tele y unas zapatillas.
Me acuerdo de cada minuto y cada segundo de hace un año, su parto fue maravilloso y su llegada nos ha ido completando a cada uno de nosotros. Los tres, mi Bichito, mi marido y yo, somos diferentes desde que vino a este mundo y mucho más felices.
Le miro y me recuerda tanto a mí, en su carácter, en su forma de ser, en esa sonrisa tan preciosa que tiene y que nos la regala cada minuto del día. Me parece increíble que haya pasado un año, pero hoy es su primer cumpleaños y lo vamos a celebrar en familia, disfrutando de un magnífico día paseando, jugando por el retiro y comiendo por la zona.
¡Lo que han crecido mis hijos, madre mía! Les miro desde el sofá, sentados con su padre en la mesa baja, desayunando y me emociono al mirarles. Tengo una familia maravillosa a la que quiero con locura, no cambiaría ni un segundo de estar a su lado y compartirlo con ellos. Les quiero tanto.
No me quiero extender mucho más, tenemos que preparar las galletas para regalar a sus compañeros de clase y una tarta para sus profesoras. Sólo deciros que verles tan felices hace que yo sea la mujer más feliz del mundo.
No hay nadie más feliz que yo en este mundo que ver crecer a mis dos hijos, pero leñe, no tan rápido.
Ya ha pasado un año y acabo de irle a buscar a su cuna, feliz, sonriente como siempre. Le hemos tirado 1 vez de su orejita, le acabamos de cantar el cumpleaños feliz y le hemos dado sus regalos, un mando de la tele y unas zapatillas.
Me acuerdo de cada minuto y cada segundo de hace un año, su parto fue maravilloso y su llegada nos ha ido completando a cada uno de nosotros. Los tres, mi Bichito, mi marido y yo, somos diferentes desde que vino a este mundo y mucho más felices.
Le miro y me recuerda tanto a mí, en su carácter, en su forma de ser, en esa sonrisa tan preciosa que tiene y que nos la regala cada minuto del día. Me parece increíble que haya pasado un año, pero hoy es su primer cumpleaños y lo vamos a celebrar en familia, disfrutando de un magnífico día paseando, jugando por el retiro y comiendo por la zona.
¡Lo que han crecido mis hijos, madre mía! Les miro desde el sofá, sentados con su padre en la mesa baja, desayunando y me emociono al mirarles. Tengo una familia maravillosa a la que quiero con locura, no cambiaría ni un segundo de estar a su lado y compartirlo con ellos. Les quiero tanto.
No me quiero extender mucho más, tenemos que preparar las galletas para regalar a sus compañeros de clase y una tarta para sus profesoras. Sólo deciros que verles tan felices hace que yo sea la mujer más feliz del mundo.
¡Feliz Cumpleaños Mi Pequeñín!
lunes, 2 de enero de 2012
Consulta con el Especialista del Aparato Digestivo
Empezamos el año con la visita al especialista para ver qué es lo que le ocurre a mi Pequeñín. Descartada la alergia a la proteína de la leche, ahora parece que es una intolerancia a la proteína de la leche. ¿Por qué parece? Pues porque no tienen forma de averiguarlo, no hay una prueba que verifique esta afirmación.
Así que el diagnóstico desde ahora y hasta dentro de, por lo menos, 4 meses es de intolerancia a la proteína de la leche. Y esto se traduce en seguir con la leche hidrolizada, los cereales sin trazas de leche, por lo que ya he hablado con sus profesoras y esta misma tarde volveré a cambiar de cereales, y me han quitado de nuevo los lácteos.
Una ya no sabe cómo acertar. Cuando ya me había acostumbrado, me dijo el alergólogo que no hacía falta. Ahora, de nuevo, el digestivo me ha recomendado que los vuelva a eliminar de mi dieta. Con lo que me gusta a mí la leche!!! Bueno, lo haremos a partir de la semana que viene, porque el día 5 en casa cenamos roscón con chocolate a la taza.
En 4 meses volverán a verle y volverán a hacerle un test de provocación. Por lo visto es muy común que esta intolerancia desaparezca cuando los niños cumplen el año. Verán el resultado y si sigue sin darle ningún tipo de reacción, volveremos a probar leche de fórmula y observaremos si empieza de nuevo con diarreas.
Parece que hemos empezado con buen pie el año, aunque de nuevo mamá se queda sin lácteos. Hoy hemos vuelto todos a nuestra rutina, papá y mamá al trabajo y los dos peques a la guarde.
Y vosotros, ¿qué tal este primer lunes de la primera semana del primer mes del año nuevo?
Así que el diagnóstico desde ahora y hasta dentro de, por lo menos, 4 meses es de intolerancia a la proteína de la leche. Y esto se traduce en seguir con la leche hidrolizada, los cereales sin trazas de leche, por lo que ya he hablado con sus profesoras y esta misma tarde volveré a cambiar de cereales, y me han quitado de nuevo los lácteos.
Una ya no sabe cómo acertar. Cuando ya me había acostumbrado, me dijo el alergólogo que no hacía falta. Ahora, de nuevo, el digestivo me ha recomendado que los vuelva a eliminar de mi dieta. Con lo que me gusta a mí la leche!!! Bueno, lo haremos a partir de la semana que viene, porque el día 5 en casa cenamos roscón con chocolate a la taza.
En 4 meses volverán a verle y volverán a hacerle un test de provocación. Por lo visto es muy común que esta intolerancia desaparezca cuando los niños cumplen el año. Verán el resultado y si sigue sin darle ningún tipo de reacción, volveremos a probar leche de fórmula y observaremos si empieza de nuevo con diarreas.
Parece que hemos empezado con buen pie el año, aunque de nuevo mamá se queda sin lácteos. Hoy hemos vuelto todos a nuestra rutina, papá y mamá al trabajo y los dos peques a la guarde.
Y vosotros, ¿qué tal este primer lunes de la primera semana del primer mes del año nuevo?
jueves, 29 de diciembre de 2011
1 habitación = 1 cama + 1 cuna
Desde la noche del domingo mi Pequeñín duerme en la cuna, que antes fue de su hermana, en la habitación de ambos. Las noches han sido dispares, una regular, una muy buena, otra mala y la de hoy, buena. Lo único es que cuando se despierta cerca de las 7 ya no hay quien le acueste y aquí estamos su papá y yo viendo cómo juega.
Una de las cosas que me daba más miedo era que se despertaran entre ellos. Pero mi hija es la dulzura personificada, porque cuando se va a acostar y su hermano está durmiendo, hace el símbolo de silencio, un "shhh" y habla muy bajito. Si tú hablas vuelve a hacerte el gesto y con un susurro te dice: "Pequeñín está durmiendo". Así que ella no despierta a su hermano e intenta no hacer ruido. La única vez que no le ha dejado dormir fue ayer, que yo intenté acostarle porque no se había echado la siesta y ella se despertaba en ese momento. Por supuesto, vino a ver a su hermano y como es tal la adoración de mi Pequeñín por su Bichito, la sonrisa y las carcajadas inundaron la habitación. Si es que la ve y se le iluminan los ojos.
Pero lo que yo creía que ocurriría y no ha ocurrido es que mi Pequeñín despierte a mi Bichito. Él se despierta y lloriquea, hace ruido, porque hasta su padre se despierta. Le doy el pecho en la habitación y el tío hace sonido de gusto, ese ronroneo de placer. Pues ella ni se inmuta, sigue durmiendo plácidamente, mientras yo me tenso pensando en que se despierta y tengo que lidiar con los dos a la vez. Después de 4 noches, no ha ocurrido todavía ninguna.
El balance es bueno, aunque mamá está agotada. No es lo mismo dar el pecho sin moverse un ápice de la cama, tumbada, con tu almohada en la cabeza, que si mi Pequeñín tarda más me puedo dormir, si tarda menos, le dejaba echado y me dormía en seguida. Sin embargo, en la mecedora, él tarda más, a mí me da la luz en la cara y me desvelo, por lo que cada vez que me llama luego me cuesta mucho dormirme.
Si la cosa sigue así, mi Pequeñín y mi Bichito se quedarán juntos en la habitación y en medio su mamá mirando sus dulces caritas mientras duermen. Eso sí, cuando vuelvo a mi habitación, me parece tan grande...
Para que quede constancia y no se me olvide, mi Pequeñín, con 9 meses y un día se ha empezado a poner de pie. Va reptando a cualquier sitio y en cuanto encuentra algo donde apoyarse, se pone de pie y eso que no lleva zapatos, lo hace con el pijama, que escurre un montón. Qué bonito es verles crecer.
Una de las cosas que me daba más miedo era que se despertaran entre ellos. Pero mi hija es la dulzura personificada, porque cuando se va a acostar y su hermano está durmiendo, hace el símbolo de silencio, un "shhh" y habla muy bajito. Si tú hablas vuelve a hacerte el gesto y con un susurro te dice: "Pequeñín está durmiendo". Así que ella no despierta a su hermano e intenta no hacer ruido. La única vez que no le ha dejado dormir fue ayer, que yo intenté acostarle porque no se había echado la siesta y ella se despertaba en ese momento. Por supuesto, vino a ver a su hermano y como es tal la adoración de mi Pequeñín por su Bichito, la sonrisa y las carcajadas inundaron la habitación. Si es que la ve y se le iluminan los ojos.
Pero lo que yo creía que ocurriría y no ha ocurrido es que mi Pequeñín despierte a mi Bichito. Él se despierta y lloriquea, hace ruido, porque hasta su padre se despierta. Le doy el pecho en la habitación y el tío hace sonido de gusto, ese ronroneo de placer. Pues ella ni se inmuta, sigue durmiendo plácidamente, mientras yo me tenso pensando en que se despierta y tengo que lidiar con los dos a la vez. Después de 4 noches, no ha ocurrido todavía ninguna.
El balance es bueno, aunque mamá está agotada. No es lo mismo dar el pecho sin moverse un ápice de la cama, tumbada, con tu almohada en la cabeza, que si mi Pequeñín tarda más me puedo dormir, si tarda menos, le dejaba echado y me dormía en seguida. Sin embargo, en la mecedora, él tarda más, a mí me da la luz en la cara y me desvelo, por lo que cada vez que me llama luego me cuesta mucho dormirme.
Si la cosa sigue así, mi Pequeñín y mi Bichito se quedarán juntos en la habitación y en medio su mamá mirando sus dulces caritas mientras duermen. Eso sí, cuando vuelvo a mi habitación, me parece tan grande...
Para que quede constancia y no se me olvide, mi Pequeñín, con 9 meses y un día se ha empezado a poner de pie. Va reptando a cualquier sitio y en cuanto encuentra algo donde apoyarse, se pone de pie y eso que no lleva zapatos, lo hace con el pijama, que escurre un montón. Qué bonito es verles crecer.
viernes, 21 de octubre de 2011
No tiene alergia al látex!!
El día de ayer fue mucho más tranquilo, aunque con algún que otro contratiempo. Se me olvidó el sacaleches en casa, por lo que tuve que hacer un vaciado manual y se me derramó parte de leche de unos de los botecitos. Ver cómo todo tu esfuerzo se va por el desagüe hace que te sientas muy pequeña y con unas ganas tremendas de llorar. Pero ayer no era día de lloros, así que decidí que aunque me daba muchísima rabia, no pasaba nada y ya lo solucionaríamos con un bote que había congelado el fin de semana.
Cuando llegué a la guarde a por mi Pequeñín me dijeron que se había tomado toda mi leche en el biberón con la nueva tetina de silicona, la que el flujo es mucho más suave. Total 220ml, una muy buena toma, así que nos fuimos contentos al alergólogo.
Le comuniqué mis sospechas al especialista y por qué pensaba que era así. Él me dijo que le extrañaba que tan pequeño tuviera alergia al látex, la alergia al látex se desarrolla por contacto y su exposición al látex era mínima, pero que se lo hacíamos dado que sus chupetes eran de látex. Como cuando comió plátano también le salieron unos puntitos y él rechaza el plátano, pues aprovechamos y mi marido bajó a la tienda a por uno para ver la reacción de mi Pequeñín.
El resultado no ha podido ser mejor, no tiene ni alergia al látex ni al plátano. Me ha dicho que le observe, que cuando se le quite la erupción de la cara vuelva a probar con la misma tetita y si le vuelve a pasar lo mismo, vuelva con dicha tetina a la consulta porque puede ser alguna cosa de esa tetina en particular.
Yo me quedé más tranquila, lo cual es muy importante para la estabilidad emocional de la familia. Así que hoy nos hemos levantado todos con las pilas cargadas, sin habernos dado ni cuenta de que hoy ya es viernes. Mi Bichito tiene la fiesta del Otoño, por lo que va vestida de marrón (color del otoño) con un conjunto que compró ayer mi madre, dado que a mí no me había dado ni tiempo. También ha llevado plátanos para compartir a media mañana con sus compañeros y mi marido se ha ido también más contento a trabajar. Y es que mañana nos vamos al teleférico y después a comer cochinillo. Yo recuerdo vagamente haber montado alguna vez en algo parecido, en una cabina roja. Pero no sé si fue en mis sueños o realmente monté, así que me hace especial ilusión ir mañana y poder contemplar parte de Madrid desde el aire. Mañana será mucho más cierto que De Madrid al cielo.
Buen fin de semana a tod@s!!!
Cuando llegué a la guarde a por mi Pequeñín me dijeron que se había tomado toda mi leche en el biberón con la nueva tetina de silicona, la que el flujo es mucho más suave. Total 220ml, una muy buena toma, así que nos fuimos contentos al alergólogo.
Le comuniqué mis sospechas al especialista y por qué pensaba que era así. Él me dijo que le extrañaba que tan pequeño tuviera alergia al látex, la alergia al látex se desarrolla por contacto y su exposición al látex era mínima, pero que se lo hacíamos dado que sus chupetes eran de látex. Como cuando comió plátano también le salieron unos puntitos y él rechaza el plátano, pues aprovechamos y mi marido bajó a la tienda a por uno para ver la reacción de mi Pequeñín.
El resultado no ha podido ser mejor, no tiene ni alergia al látex ni al plátano. Me ha dicho que le observe, que cuando se le quite la erupción de la cara vuelva a probar con la misma tetita y si le vuelve a pasar lo mismo, vuelva con dicha tetina a la consulta porque puede ser alguna cosa de esa tetina en particular.
Yo me quedé más tranquila, lo cual es muy importante para la estabilidad emocional de la familia. Así que hoy nos hemos levantado todos con las pilas cargadas, sin habernos dado ni cuenta de que hoy ya es viernes. Mi Bichito tiene la fiesta del Otoño, por lo que va vestida de marrón (color del otoño) con un conjunto que compró ayer mi madre, dado que a mí no me había dado ni tiempo. También ha llevado plátanos para compartir a media mañana con sus compañeros y mi marido se ha ido también más contento a trabajar. Y es que mañana nos vamos al teleférico y después a comer cochinillo. Yo recuerdo vagamente haber montado alguna vez en algo parecido, en una cabina roja. Pero no sé si fue en mis sueños o realmente monté, así que me hace especial ilusión ir mañana y poder contemplar parte de Madrid desde el aire. Mañana será mucho más cierto que De Madrid al cielo.
Buen fin de semana a tod@s!!!
jueves, 20 de octubre de 2011
De nuevo visita al alergólogo
La erupción que le salió a mi Pequeñín anteayer no ha desaparecido. Además, le encuentro intranquilo y lleva un par de noches un poco malas y lloriqueando, como si estuviera incómodo. Yo estoy preocupada, sobre todo porque no entiendo qué es lo que le pasa. Y es que mi leche siempre la ha comido bien, de la teta no tiene ningún problema, pero del biberón no la quiere y yo no hago nada más que especular qué es lo que le puede pasar.
Que anteayer no quisiera el biberón y le diera una reacción, lo achaco a una alergia al material de la tetina y creo que no me equivoco, porque cuando le puse una tetina de silicona, se tomó todo el biberón y se quedó dormidito. Ayer cuando fui a buscarle su profesora me comentó que mi leche no la quería, tomaba dos chupadas, escupía el biberón y hacía ademán para que no se lo dieran. A la segunda parte del biberón decidieron echarle un cacito de cereales y se lo comió divinamente. Cuando yo llegué les quedaba un biberón de 90ml de mi leche, que pedí que calentaran. Cuando se lo daba, mi Pequeñín apartaba la cara, pero luego empezó a cogerlo. Como el flujo era medio, le salía demasiado y se le caía por la comisura de la boca, le molestaba bastante. Pedí un cacito de cereales, que lo hizo más espeso y mucho más fácil para tragar y se lo comió todo. Antes se había tomado la teta derecha y después del biberón, la teta izquierda. Vamos, que yo creo que no le cabía ni una gotita más. Así que pensándolo un poco, hoy he llevado una tetina de silicona más pequeña para la leche sola y si no, le echarán unos pocos cereales a mi leche para que se lo tome.
Pero qué ocurre, pues que esto sólo son especulaciones de una madre un poco histérica que se preocupa por su bebé. Y me preocupo mucho y no me importa lo más mínimo que alguien crea que soy una histérica, porque que mi hijo de casi 7 meses tenga una reacción a algo que yo no consigo saber qué es, me tiene muy intranquila, pero que encima no coma, me preocupa mucho. Si además añadimos que es que lo que rechaza es la leche de la tetita de mamá, ya me angustio un poco más, porque no consigo entender qué es lo que le ocurre y eso me genera un estado de ansiedad y de estrés que estoy deseando que lleguen las 15:00 para irle a buscar.
Hemos decidido pasar de 3 comidas a 2 en la escuela infantil. Desayuna a las 8, termina alrededor de las 8:20 y antes le daban un biberón de mi leche sobre las 10:15 y otro sobre las 12:45, por lo que a veces se dejaba algo de mi leche en algunas de las dos tomas y tenían que tirarlo. A mí, cada vez que me lo decían, se me venía el mundo encima. Yo tardo entre 20 y 30 minutos en sacarme unos 100ml en la primera extracción y unos 80ml en la segunda y escuchar que habían tenido que tirar 80 me reconcomía. Creo que es mucho mejor darle a las 8:00 el desayuno, esperar a que tenga hambre o si no darle el biberón a las 11:30 y si tiene hambre, hacerle un biberón pequeñín de leche hidrolizada y si no, esperar a que mamá llegue. Yo creo que de esta forma comerá mejor ese biberón de mi leche y con mayor cantidad.
Hoy le he dejado 3 biberones: 120ml + 50ml + 50ml = 220 ml, que yo creo que para una toma está bien. Mi hijo nunca se ha comido tanto, es de a poquitos. Pero creo que esta es la mejor manera de desechar el menor número de mililitros de leche materna. Su profe le calienta el grande, si se lo come, le calienta el otro y si se lo come, el otro. Si deja alguno, cuando yo llego se lo calientan y se lo doy entre una teta y otra y ya está. Para mi es mejor solución y mucho menos estresante. Creo que 200ml diarios soy capaz de conseguir y eso hace una de sus tomas.
Aunque sigo un poco preocupada porque estamos en ese período de transición que no sabes cómo va reaccionar tu hijo, creo que hoy estoy un poco más tranquila. También puede ser porque esta tarde vamos al alergólogo de nuevo para que nos diga y le haga las pruebas pertinentes para saber qué es lo que le da alergia ahora. Yo no he excluido los lácteos por completo de mi alimentación, no me tomo un vaso de leche, ni un yogur, ni queso, pero si tomo paté, o pan de molde o algunos alimentos que sé que llevan leche. Y algunos pensaréis que es eso lo que puede darle alergia, esas "trazas" que lleva mi leche, por así decirlo, pero si mi Pequeñín se engancha a mi teta perfectamente y no está molesto. Yo creo que si fuera mi leche rechazaría mi pecho, como lo hace con el biberón, así que es por esto por lo que achaco este nuevo brote al material de las tetinas.
Muchas sois las que me habéis sugerido que podía ser por las babitas. Sin embargo, y aunque mi Pequeñín esté con los dientes, como todos los bebés de su edad, apenas tiene babas. Además, la erupción le ha salido alrededor de la boca, llegando incluso a enrojecer los lóbulos de la nariz y fue cuando le estuve intentando dar un biberón. Le han salido varios granitos y yo le noto incómodo, además no se le han ido y de vez en cuando se le enrojecen más. Las últimas dos noches no han sido buenas, se rasca la carita, se encuentra molesto y creo que lo mejor es visitar al especialista y que sea él el que nos aconseje y nos explique qué es lo que le puede estar pasando a mi Pequeñín.
A las 16:00 tenemos cita y estoy deseando que vayamos. Mañana os cuento qué es lo que nos han dicho.
Que anteayer no quisiera el biberón y le diera una reacción, lo achaco a una alergia al material de la tetina y creo que no me equivoco, porque cuando le puse una tetina de silicona, se tomó todo el biberón y se quedó dormidito. Ayer cuando fui a buscarle su profesora me comentó que mi leche no la quería, tomaba dos chupadas, escupía el biberón y hacía ademán para que no se lo dieran. A la segunda parte del biberón decidieron echarle un cacito de cereales y se lo comió divinamente. Cuando yo llegué les quedaba un biberón de 90ml de mi leche, que pedí que calentaran. Cuando se lo daba, mi Pequeñín apartaba la cara, pero luego empezó a cogerlo. Como el flujo era medio, le salía demasiado y se le caía por la comisura de la boca, le molestaba bastante. Pedí un cacito de cereales, que lo hizo más espeso y mucho más fácil para tragar y se lo comió todo. Antes se había tomado la teta derecha y después del biberón, la teta izquierda. Vamos, que yo creo que no le cabía ni una gotita más. Así que pensándolo un poco, hoy he llevado una tetina de silicona más pequeña para la leche sola y si no, le echarán unos pocos cereales a mi leche para que se lo tome.
Pero qué ocurre, pues que esto sólo son especulaciones de una madre un poco histérica que se preocupa por su bebé. Y me preocupo mucho y no me importa lo más mínimo que alguien crea que soy una histérica, porque que mi hijo de casi 7 meses tenga una reacción a algo que yo no consigo saber qué es, me tiene muy intranquila, pero que encima no coma, me preocupa mucho. Si además añadimos que es que lo que rechaza es la leche de la tetita de mamá, ya me angustio un poco más, porque no consigo entender qué es lo que le ocurre y eso me genera un estado de ansiedad y de estrés que estoy deseando que lleguen las 15:00 para irle a buscar.
Hemos decidido pasar de 3 comidas a 2 en la escuela infantil. Desayuna a las 8, termina alrededor de las 8:20 y antes le daban un biberón de mi leche sobre las 10:15 y otro sobre las 12:45, por lo que a veces se dejaba algo de mi leche en algunas de las dos tomas y tenían que tirarlo. A mí, cada vez que me lo decían, se me venía el mundo encima. Yo tardo entre 20 y 30 minutos en sacarme unos 100ml en la primera extracción y unos 80ml en la segunda y escuchar que habían tenido que tirar 80 me reconcomía. Creo que es mucho mejor darle a las 8:00 el desayuno, esperar a que tenga hambre o si no darle el biberón a las 11:30 y si tiene hambre, hacerle un biberón pequeñín de leche hidrolizada y si no, esperar a que mamá llegue. Yo creo que de esta forma comerá mejor ese biberón de mi leche y con mayor cantidad.
Hoy le he dejado 3 biberones: 120ml + 50ml + 50ml = 220 ml, que yo creo que para una toma está bien. Mi hijo nunca se ha comido tanto, es de a poquitos. Pero creo que esta es la mejor manera de desechar el menor número de mililitros de leche materna. Su profe le calienta el grande, si se lo come, le calienta el otro y si se lo come, el otro. Si deja alguno, cuando yo llego se lo calientan y se lo doy entre una teta y otra y ya está. Para mi es mejor solución y mucho menos estresante. Creo que 200ml diarios soy capaz de conseguir y eso hace una de sus tomas.
Aunque sigo un poco preocupada porque estamos en ese período de transición que no sabes cómo va reaccionar tu hijo, creo que hoy estoy un poco más tranquila. También puede ser porque esta tarde vamos al alergólogo de nuevo para que nos diga y le haga las pruebas pertinentes para saber qué es lo que le da alergia ahora. Yo no he excluido los lácteos por completo de mi alimentación, no me tomo un vaso de leche, ni un yogur, ni queso, pero si tomo paté, o pan de molde o algunos alimentos que sé que llevan leche. Y algunos pensaréis que es eso lo que puede darle alergia, esas "trazas" que lleva mi leche, por así decirlo, pero si mi Pequeñín se engancha a mi teta perfectamente y no está molesto. Yo creo que si fuera mi leche rechazaría mi pecho, como lo hace con el biberón, así que es por esto por lo que achaco este nuevo brote al material de las tetinas.
Muchas sois las que me habéis sugerido que podía ser por las babitas. Sin embargo, y aunque mi Pequeñín esté con los dientes, como todos los bebés de su edad, apenas tiene babas. Además, la erupción le ha salido alrededor de la boca, llegando incluso a enrojecer los lóbulos de la nariz y fue cuando le estuve intentando dar un biberón. Le han salido varios granitos y yo le noto incómodo, además no se le han ido y de vez en cuando se le enrojecen más. Las últimas dos noches no han sido buenas, se rasca la carita, se encuentra molesto y creo que lo mejor es visitar al especialista y que sea él el que nos aconseje y nos explique qué es lo que le puede estar pasando a mi Pequeñín.
A las 16:00 tenemos cita y estoy deseando que vayamos. Mañana os cuento qué es lo que nos han dicho.
viernes, 14 de octubre de 2011
Mi Pequeñín sigue malito
Mi Pequeñín tiene Laringitis. El sábado ya estaba ronco y con muchos mocos, no paraba de toser y el domingo igual. No le ha subido fiebre en ningún momento, pero el lunes pedí hora para el pediatra para que viera el informe del especialista en aparato digestivo y le echara un ojo a mi Pequeñín. Diagnóstico, Laringitis y le mandó 4 días de estilsona.
Al principio parecía que mejoraba, pero anteanoche empezó a toser y el pobre no pudo a penas dormir. Le incorporé, porque aunque la cuna está elevada 10 centímetros y elevamos un poco más el colchón, se ahogaba. Le mantuve en posición vertical, pero seguía tosiendo. Por desgracia, los dos humificadores que teníamos en casa se habían roto y el ambiente estaba muy seco. En casa tenemos una humedad del 20%, cuando para un niño la humedad recomenta está entre 45% y 65%.
Por suerte, mi amiga Eloísa, a esta mujer la tienes que querer sí o sí, me trajo su humificador y nos regaló una tarde en compañía de su hija. Tan bien lo pasaron las peques, que cuando se fueron mi Bichito no dejaba de llamarla tanto a su pequeña como a ella, decía: "Elo, Elo". Bueno, pues gracias al humificador, cuando acosté a mi Pequeñín, la humedad de la habitación era del 31%, ha tosido mucho menos y hemos podido descansar algo más. Ha empezado a toser a mitad de la noche y su papá ha puesto el humificador de nuevo y se ha notado muchísimo. Muchas gracias Elo.
Estamos cansados, aunque hoy menos que el lunes, que apenas llegué a dormir 3 horas a cachos o ayer, que tampoco llegué a las 4 horas. Pero hoy mi Pequeñín ha dormido algo mejor y, por lo tanto, también yo, no todo lo bien que me gustaría, pero no me lloran los ojos, aunque no paro de bostezar.
De todas formas y dado que esta mañana era la última toma de estilsona, como sigue tosiendo, le llevaremos esta tarde de nuevo al pediatra para que valore su evolución.
Hemos llegado al viernes a trompicones y eso que entre medias ha habido un día festivo. Pero mañana ya es sábado y además es mi aniversario de novios. Mañana hará 6 años que mi Ale y yo empezamos a salir juntos. Para celebrarlo nos vamos a ir los cuatro al zoo, después a comer un arroz con bogavante y para terminar, una siestecilla que nos hace mucha falta. El domingo imagino que descansaremos y disfrutamos de estar juntitos los cuatro.
Ojalá que todos tengáis un plan tan apetecible como el nuestro y que disfrutéis un montón. Yo espero que mi Pequeñín se mejore lo antes posible y el lunes os contaré lo bien que lo hemos pasado. Feliz fin de semana a tod@s
Al principio parecía que mejoraba, pero anteanoche empezó a toser y el pobre no pudo a penas dormir. Le incorporé, porque aunque la cuna está elevada 10 centímetros y elevamos un poco más el colchón, se ahogaba. Le mantuve en posición vertical, pero seguía tosiendo. Por desgracia, los dos humificadores que teníamos en casa se habían roto y el ambiente estaba muy seco. En casa tenemos una humedad del 20%, cuando para un niño la humedad recomenta está entre 45% y 65%.
Por suerte, mi amiga Eloísa, a esta mujer la tienes que querer sí o sí, me trajo su humificador y nos regaló una tarde en compañía de su hija. Tan bien lo pasaron las peques, que cuando se fueron mi Bichito no dejaba de llamarla tanto a su pequeña como a ella, decía: "Elo, Elo". Bueno, pues gracias al humificador, cuando acosté a mi Pequeñín, la humedad de la habitación era del 31%, ha tosido mucho menos y hemos podido descansar algo más. Ha empezado a toser a mitad de la noche y su papá ha puesto el humificador de nuevo y se ha notado muchísimo. Muchas gracias Elo.
Estamos cansados, aunque hoy menos que el lunes, que apenas llegué a dormir 3 horas a cachos o ayer, que tampoco llegué a las 4 horas. Pero hoy mi Pequeñín ha dormido algo mejor y, por lo tanto, también yo, no todo lo bien que me gustaría, pero no me lloran los ojos, aunque no paro de bostezar.
De todas formas y dado que esta mañana era la última toma de estilsona, como sigue tosiendo, le llevaremos esta tarde de nuevo al pediatra para que valore su evolución.
Hemos llegado al viernes a trompicones y eso que entre medias ha habido un día festivo. Pero mañana ya es sábado y además es mi aniversario de novios. Mañana hará 6 años que mi Ale y yo empezamos a salir juntos. Para celebrarlo nos vamos a ir los cuatro al zoo, después a comer un arroz con bogavante y para terminar, una siestecilla que nos hace mucha falta. El domingo imagino que descansaremos y disfrutamos de estar juntitos los cuatro.
Ojalá que todos tengáis un plan tan apetecible como el nuestro y que disfrutéis un montón. Yo espero que mi Pequeñín se mejore lo antes posible y el lunes os contaré lo bien que lo hemos pasado. Feliz fin de semana a tod@s
lunes, 10 de octubre de 2011
Especialista del Aparato Digestivo
Después del cafre del alergólogo que vio el miércoles a mi hijo, el jueves tuvimos la revisión de los 6 meses. Aproveché para enseñarle a la enfermera los resultados de la analítica sobre la proteína de la leche de vaca. Confirmado, mi hijo es alérgico a la proteína de la leche de vaca.
Cuando fui la primera vez al pediatra sospechando algún tipo de alergia, me envió tanto al alergólogo como al especialista del aparato digestivo. Hoy teníamos esta última cita, la del alergólogo la tendremos el próximo 7 de noviembre.
Nos ha atendido una chica muy maja y embarazada, que nos ha explicado que ella no cree que sea celíaco, que es demasiado pronto para ello. Según ella, tenían que habernos mandado directamente a alergia, porque ella cree que sólo tiene alergia a la proteína de la leche de vaca y que quizá a algún cereal, pero que los síntomas de mi hijo no son de intolerancia.
Le ha mirado la barriguita y nos ha hecho el informe para que la Seguridad Social nos pague la leche hidrolizada. El primer bote que compramos costó 36€ y nos la ha incluido en el informe para que el pediatra nos la pueda recetar. Esta leche no le gusta nada de nada a mi Pequeñín. El otro día en la revisión nos regalaron otro bote de otra marca que llevamos a la guarde y esta parece que la toma mejor, así que también la ha incluido en el informe para que el pediatra nos la recete y la inspección médica la pase.
Por suerte, mi hijo sólo toma en el desayuno 4 cacitos y 3-4 cacitos si yo no le llevo la leche materna suficiente. He intentado introducirle algún puré de verduras, pero no le gusta nada de nada. Lo que sí come bien son la compota de manzana y la de pera, pero esto es para merendar y se lo hago yo.
Lo que más miedo me da de esta alergia es mi Bichito. Estoy segura que me preocupo antes de tiempo, aunque no lo habría hecho si no llega a ser porque el sábado la pillé intentando darle a mi Pequeñín su agua. Antes si le ofrecías algún alimento a su hermano, te paraba corriendo y te decía: “Nooooooooo, Pequeñín sólo teta!”. Pero al ver que ya empieza a comer purés, cereales y compota de fruta, tengo un poco de miedo que le dé algo que pueda hacerle daño. Espero poder explicárselo correctamente de manera que lo entienda. Pero ojalá que a mi Pequeñín le desaparezca la alergia a la proteína de la leche de vaca lo más rápido posible.
Os deseo una buena semana a todos. Nosotros la hemos empezado de jarana a las 4:30 de la mañana que mi Pequeñín ha decidido que ya no quería dormir más y de las 21:00 a las 4:30 ha comido teta 6 veces. Así que estamos hechos polvo, tanto mi marido como yo. Mis ojos están rojos y me lloran del cansancio. Creo que hoy van a ser mis hijos los que me metan a mí en la cama y me den un besito de dulces sueños…
Cuando fui la primera vez al pediatra sospechando algún tipo de alergia, me envió tanto al alergólogo como al especialista del aparato digestivo. Hoy teníamos esta última cita, la del alergólogo la tendremos el próximo 7 de noviembre.
Nos ha atendido una chica muy maja y embarazada, que nos ha explicado que ella no cree que sea celíaco, que es demasiado pronto para ello. Según ella, tenían que habernos mandado directamente a alergia, porque ella cree que sólo tiene alergia a la proteína de la leche de vaca y que quizá a algún cereal, pero que los síntomas de mi hijo no son de intolerancia.
Le ha mirado la barriguita y nos ha hecho el informe para que la Seguridad Social nos pague la leche hidrolizada. El primer bote que compramos costó 36€ y nos la ha incluido en el informe para que el pediatra nos la pueda recetar. Esta leche no le gusta nada de nada a mi Pequeñín. El otro día en la revisión nos regalaron otro bote de otra marca que llevamos a la guarde y esta parece que la toma mejor, así que también la ha incluido en el informe para que el pediatra nos la recete y la inspección médica la pase.
Por suerte, mi hijo sólo toma en el desayuno 4 cacitos y 3-4 cacitos si yo no le llevo la leche materna suficiente. He intentado introducirle algún puré de verduras, pero no le gusta nada de nada. Lo que sí come bien son la compota de manzana y la de pera, pero esto es para merendar y se lo hago yo.
Lo que más miedo me da de esta alergia es mi Bichito. Estoy segura que me preocupo antes de tiempo, aunque no lo habría hecho si no llega a ser porque el sábado la pillé intentando darle a mi Pequeñín su agua. Antes si le ofrecías algún alimento a su hermano, te paraba corriendo y te decía: “Nooooooooo, Pequeñín sólo teta!”. Pero al ver que ya empieza a comer purés, cereales y compota de fruta, tengo un poco de miedo que le dé algo que pueda hacerle daño. Espero poder explicárselo correctamente de manera que lo entienda. Pero ojalá que a mi Pequeñín le desaparezca la alergia a la proteína de la leche de vaca lo más rápido posible.
Os deseo una buena semana a todos. Nosotros la hemos empezado de jarana a las 4:30 de la mañana que mi Pequeñín ha decidido que ya no quería dormir más y de las 21:00 a las 4:30 ha comido teta 6 veces. Así que estamos hechos polvo, tanto mi marido como yo. Mis ojos están rojos y me lloran del cansancio. Creo que hoy van a ser mis hijos los que me metan a mí en la cama y me den un besito de dulces sueños…
viernes, 30 de septiembre de 2011
¿Alergia a la las proteínas de la leche?
Desde la primera noche que mi Pequeñín pasó conmigo, se retorcía por la tripita. Dicen que los niños no tienen cólicos hasta las 3 semanas, pero el mío se retorcía desde el primer día. No tenían un horario fijo, eran durante todo el día. Con el paso de las semanas, me pareció, que cuando yo me tomaba unas fresas con leche, por ejemplo, él pasaba mala noche. Lo pregunté, me acerqué a su pediatra y al final decidí quitarme los lácteos y todos los productos que llevan lácteos durante una semana. No sé si hubo mejoría, pero a mi me parece que no. Quizá lo hice durante poco tiempo, pero como ya tenía mes y medio, pensamos que serían cólicos y le dimos un producto homeopático. Parece que le vino bien y no tenía ni dos meses y medio cuando dejamos de dárselo y no hubo cambios.
A mi me encanta la leche, en todas sus formas y fría en verano. Soy de esas personas que le gusta tomarse un vaso antes de irse a acostarse, que tiene la necesidad imperiosa a lo largo del día de tomar leche, me gusta muchímo. Tomo entre medio y un litro diario. Las fresas, con leche, el plátano, con leche, los cereales, con leche, los sanwiches, con leche. Se lo he puesto difícil a mi Pequeñín y es que aunque me daba la sensación de que la leche que yo tomaba le hacía mal, retirarla por completo de mi dieta no obtuvo en él un resultado beneficioso.
Antes de llevarle a la guarde le di un par de bibes de leche de fórmula y no tuvo ninguna reacción. La semana pasada empezó la guarde en periodo de adaptación, por lo que sólo le suministraron un bibe dos días y tampoco hubo reacción. Sin ambargo, a partir del lunes, mi Pequeñín desayuna en la guarde, le dan cereales en papilla y empezaron a salirle unas ronchas en la barbilla. Las cuidadoras han estado observándole toda la semana, al principio eran más abultadas y sólo le salían con la papilla, imagino que por el contacto de la comida en su piel. El marte le salíeron después de un bibe de leche de fórmula, por lo que pedí hora en el pediatra. Las ronchas han ido a menos, pero también es verdad que yo me he ido sacando más leche a medida que he ido estimulando el pecho, por lo que él ha ido tomando menos fórmula.
El miércoles le llevé al pediatra y éste me mandó al alergólogo, por si era la leche, y al especialista del aparato digestivo, por si era el gluten. Ayer me llamaron para darle cita: el especialista del aparato digestivo es el próximo 10 de octubre, pero para el alergólogo me dieron cita el 7 de noviembre. Intenté explicarle a la administrativa que se trata de un bebé de 6 meses, que su fuente de alimentación reside en la leche, que me estaba dando una cita para dentro de mes y medio. No hubo manera, me dijo que el volante que me había mandado el pediatra no era preferente, por lo que no podían darme un hueco. Llamé al hospital, al centro de salud y nada, lo único que me quedaba era volver a su peditra y que cambiara el volante por preferente.
Gracias al trabajo de mi marido toda la familia tenemos seguridad privada, incluídos mis hijos. Así que teléfono en mano, llamé a todos los especialista en alergia hasta encontrar uno que pudiera verle esa misma tarde. Fuimos la familia al completo y el peditra le señaló cuatro puntos en el brazo y uno de control, cinco gotitas y cinco pinchacitos en los que mi hijo miraba al doctor a los ojos, sorprendido por lo que le estaba haciendo, pero sin decir ni mu. 10 minutos después volvimos a entrar: 2 dieron claramente positivo (creo recordar que la beta y la caseína), la tercera (la alfa) un poco y la última (leche entera) no. La sospecha es que es alérgico a la proteína de la leche, pero que no se podía asegurar 100% hasta que no se le hiciera una analítica. Para retrasar lo menos posible los resultrados, nos fuimos directos a hacérsela. Pobrecito mi Pequeñín, con su bracito, sus gorduras, su carita sonriente, sus ojitos... lloró un poquito, pero nada que el abrazo y el pecho de una madre no puedan calmar.
Nos dijeron que hasta el día 7 no tienen los resultados, le insistí en que es un bebé muy pequeño y que su alimentación se basa en esa prueba, por lo que me dijeron que llamara el martes para ver si había suerte. Espero que el martes tengan los resultados y pueda ir el martes por la tarde al alergólogo, si no, ya sería el jueves.
Mientras, su alergólogo, nos ha recomendado leche hidrolizada si tienen que darle un bibe en la guarde, aunque no nos asegura que ésta no le dé alergia, hay que observarle, si no pasaremos a la leche de soja. Por la noche se la di y ocurrió como cada noche últimamente, le suena la tripita y se retuerce. Yo debo intentar quitarme los lácteos en la medida de lo posible, hasta que tengamos las pruebas y el médico pueda emitir un juicio clínico. Nos ha dicho que a partir de los 18 meses esta alergia desaparece y que raro es el niño que sigue con año ella después de los 3 años. Además me comentó que si hubiéramos seguido dándole leche de fórmula, habríamos ido aumentando su alergia a la leche. ¿Qué habría ocurrido en mes y medio? En fin, mejor no pensarlo y dar gracias al seguro privado, porque no me entra en la cabeza como con una sospecha de alergia a la leche en un bebé de 6 meses no te dan una consulta en los días posteriores con el especialista.
La leche hidrolizada está bastante mala, cuatro son las marcas que la comercializan, pero me recomendó una que sabía un poco menos mala. Fui a la farmacia y la compré, la diferencia entre la que él me dio y otra marca es de 12€ en un tarro pequeño de 400gramos, aún así prefería comprar la que me recetó. Ojalá que tenga que gastarme los 36€ que me gasté en ella ayer, eso significará que mi hijo no es alárgico, porque como lo sea, la Seguridad Social cubre con los gastos de esta leche.
Así que estamos a la espera. Me siento mal cuando recuerdo a mi bebé recién nacido con dolor de barriguita y que todo el mundo me dijo que eran cólicos. Yo tuve la sensación de que algo le pasaba cuando yo tomaba leche, pero como al retirármela no huvo mejoría o si la huvo no fui capaz de verla, al final pensé que era inmadurez del aparato digestivo. Me siento culpable y no lo puedo evitar, no dejo de darle vueltas a la cabeza. Además siento presión ahora mismo porque sé que cuanta más leche me saque, menos tendrá que tomar él y eso no es bueno. Esta semana, en dos tomas, a lo sumo, he conseguido sacarme 235ml. En 5 minutos tengo que ir al baño, sé que la presión no es buena, pero imagino que si alguna de vosotras estuviera en mi lugar le ocurriría lo mismo que a mi.
Todavía no me he puesto a buscar información sobre el tema, creo que esperaré a la analítica, aunque me da la sensación de que sí que es alérgico, ojalá me equivoque. ¿Conocéis a algún niño alérgico a las proteínas de la leche?
A mi me encanta la leche, en todas sus formas y fría en verano. Soy de esas personas que le gusta tomarse un vaso antes de irse a acostarse, que tiene la necesidad imperiosa a lo largo del día de tomar leche, me gusta muchímo. Tomo entre medio y un litro diario. Las fresas, con leche, el plátano, con leche, los cereales, con leche, los sanwiches, con leche. Se lo he puesto difícil a mi Pequeñín y es que aunque me daba la sensación de que la leche que yo tomaba le hacía mal, retirarla por completo de mi dieta no obtuvo en él un resultado beneficioso.
Antes de llevarle a la guarde le di un par de bibes de leche de fórmula y no tuvo ninguna reacción. La semana pasada empezó la guarde en periodo de adaptación, por lo que sólo le suministraron un bibe dos días y tampoco hubo reacción. Sin ambargo, a partir del lunes, mi Pequeñín desayuna en la guarde, le dan cereales en papilla y empezaron a salirle unas ronchas en la barbilla. Las cuidadoras han estado observándole toda la semana, al principio eran más abultadas y sólo le salían con la papilla, imagino que por el contacto de la comida en su piel. El marte le salíeron después de un bibe de leche de fórmula, por lo que pedí hora en el pediatra. Las ronchas han ido a menos, pero también es verdad que yo me he ido sacando más leche a medida que he ido estimulando el pecho, por lo que él ha ido tomando menos fórmula.
El miércoles le llevé al pediatra y éste me mandó al alergólogo, por si era la leche, y al especialista del aparato digestivo, por si era el gluten. Ayer me llamaron para darle cita: el especialista del aparato digestivo es el próximo 10 de octubre, pero para el alergólogo me dieron cita el 7 de noviembre. Intenté explicarle a la administrativa que se trata de un bebé de 6 meses, que su fuente de alimentación reside en la leche, que me estaba dando una cita para dentro de mes y medio. No hubo manera, me dijo que el volante que me había mandado el pediatra no era preferente, por lo que no podían darme un hueco. Llamé al hospital, al centro de salud y nada, lo único que me quedaba era volver a su peditra y que cambiara el volante por preferente.
Gracias al trabajo de mi marido toda la familia tenemos seguridad privada, incluídos mis hijos. Así que teléfono en mano, llamé a todos los especialista en alergia hasta encontrar uno que pudiera verle esa misma tarde. Fuimos la familia al completo y el peditra le señaló cuatro puntos en el brazo y uno de control, cinco gotitas y cinco pinchacitos en los que mi hijo miraba al doctor a los ojos, sorprendido por lo que le estaba haciendo, pero sin decir ni mu. 10 minutos después volvimos a entrar: 2 dieron claramente positivo (creo recordar que la beta y la caseína), la tercera (la alfa) un poco y la última (leche entera) no. La sospecha es que es alérgico a la proteína de la leche, pero que no se podía asegurar 100% hasta que no se le hiciera una analítica. Para retrasar lo menos posible los resultrados, nos fuimos directos a hacérsela. Pobrecito mi Pequeñín, con su bracito, sus gorduras, su carita sonriente, sus ojitos... lloró un poquito, pero nada que el abrazo y el pecho de una madre no puedan calmar.
Nos dijeron que hasta el día 7 no tienen los resultados, le insistí en que es un bebé muy pequeño y que su alimentación se basa en esa prueba, por lo que me dijeron que llamara el martes para ver si había suerte. Espero que el martes tengan los resultados y pueda ir el martes por la tarde al alergólogo, si no, ya sería el jueves.
Mientras, su alergólogo, nos ha recomendado leche hidrolizada si tienen que darle un bibe en la guarde, aunque no nos asegura que ésta no le dé alergia, hay que observarle, si no pasaremos a la leche de soja. Por la noche se la di y ocurrió como cada noche últimamente, le suena la tripita y se retuerce. Yo debo intentar quitarme los lácteos en la medida de lo posible, hasta que tengamos las pruebas y el médico pueda emitir un juicio clínico. Nos ha dicho que a partir de los 18 meses esta alergia desaparece y que raro es el niño que sigue con año ella después de los 3 años. Además me comentó que si hubiéramos seguido dándole leche de fórmula, habríamos ido aumentando su alergia a la leche. ¿Qué habría ocurrido en mes y medio? En fin, mejor no pensarlo y dar gracias al seguro privado, porque no me entra en la cabeza como con una sospecha de alergia a la leche en un bebé de 6 meses no te dan una consulta en los días posteriores con el especialista.
La leche hidrolizada está bastante mala, cuatro son las marcas que la comercializan, pero me recomendó una que sabía un poco menos mala. Fui a la farmacia y la compré, la diferencia entre la que él me dio y otra marca es de 12€ en un tarro pequeño de 400gramos, aún así prefería comprar la que me recetó. Ojalá que tenga que gastarme los 36€ que me gasté en ella ayer, eso significará que mi hijo no es alárgico, porque como lo sea, la Seguridad Social cubre con los gastos de esta leche.
Así que estamos a la espera. Me siento mal cuando recuerdo a mi bebé recién nacido con dolor de barriguita y que todo el mundo me dijo que eran cólicos. Yo tuve la sensación de que algo le pasaba cuando yo tomaba leche, pero como al retirármela no huvo mejoría o si la huvo no fui capaz de verla, al final pensé que era inmadurez del aparato digestivo. Me siento culpable y no lo puedo evitar, no dejo de darle vueltas a la cabeza. Además siento presión ahora mismo porque sé que cuanta más leche me saque, menos tendrá que tomar él y eso no es bueno. Esta semana, en dos tomas, a lo sumo, he conseguido sacarme 235ml. En 5 minutos tengo que ir al baño, sé que la presión no es buena, pero imagino que si alguna de vosotras estuviera en mi lugar le ocurriría lo mismo que a mi.
Todavía no me he puesto a buscar información sobre el tema, creo que esperaré a la analítica, aunque me da la sensación de que sí que es alérgico, ojalá me equivoque. ¿Conocéis a algún niño alérgico a las proteínas de la leche?
miércoles, 28 de septiembre de 2011
El chupete
Imagino que alguno recordará esta entrada: Chupete: ¿sí o no? Al final intenté darle el chupete a mi Pequeñín y le compré un par de ellos. Sin embargo, desistimos porque él se decantó por el dedo y dejamos de intentar darle el chupete.
Estuvo un par de meses chupándose el dedo, bueno más bien los dos dedos, porque se metía en la boca el corazón y el índice. Cuando se quedaba dormido y algo le despertaba, le veías durmiendo con esos dos deditos en la boca, si tenía sueño también se los chupaba. Pero como yo le había comprado una cadena de bolas de madera y un chupete, se lo dejaba enganchado en la hamaca para que jugara con las bolas (la cadena es como la de la imagen pero en azul y rojo). Y a él le gustaba mucho, jugaba a ponerse el chupete, a morder las bolas, a morder el chupete, a coger las bolas con sus deditos.
De pronto, dejó de chuparse tanto esos dedos, sólo lo hacía cuando tenía mucho sueño y necesitaba intentar dormirse. Pero hace escasas dos semanas se puso el chupete y empezó a utilizarlo. Y desde entonces mi Pequeñín utuliza chupete. Con deciros que en la entrevista con su profesora de la guarde, el pasado 16, la dije que no llevaba chupete pero que le gustaba jugar con su cadena y el chupete. Yo había cambiado el modelo de chupete, que no de marca, porque me encantaba las líneas suaves y los colores de esa nueva colección. Han pasado 12 días de aquella conversación y a mi Pequeñín le encanta, no sé qué tiene ese chupete. Así que me he hecho con unos cuantos del mismo modelo y marca, dos en la guarde y dos en casa, uno en la cuna y otro con una cadena de bolas de madera para llevarlo en el carro o en el portabebé. Mi hijo va a la guarde sin chupete y cuando le recojo dejo el chupete allí, sin embargo, si está nervioso se lo pongo y se calma y es mano de santo, de verdad. Porque cuando necesita succionar, que no es que tenga hambre porque acabas de darle el pecho y lo ha escupido, es un descanso poder ofrecerle algo para que se tranquilice y, de paso, todo sea dicho, yo también esté más tranquila.
Hemos pasado de chuparnos el dedo con 2 meses a con casi 6 meses coger el chupete. Yo creo, o me da la impresión a mi, que la salida de los dientes o que le estén "cuajando las encías" (o como narices se llame cuando los probres no paran de morder por la molestia en la boca) ha tenido algo que ver. Lo que sí sé, es que a mi hijo le calma y a mi me ayuda a estar más tranquila, porque si estoy haciendo algo que no puedo dejar de hacer con mi Bichito y mi Pequeñín necesita succionar, le pongo el chupete y está más relajado y no tengo de fondo algún quejido e incluso algún lloro.
Lo que sí os puedo decir es que le encanta ese modelo de una marca, ni otro modelo de la misma marca ni otra marca. Si le pongo otro modelo de la misma marca, lo coge y lo escupe, pero puede tenerlo un par de minutos en la boca. He hablado con otra mamá y a ella le pasa lo mismo. ¿Les ha pasado a vuestros hijos lo mismo o toleran cualquier marca y/o modelo?
Lo único que no me gusta es cómo le queda, me encanta la sonrisa de mi Pequeñín, sus mofletes, sus labios y la sonrisa cada vez que me ve. Si le digo algo, cualquier cosa y lleva el chupete, se le cae de la sonrisa que me regala. Y es que qué os voy a decir yo, es tan guapo!!!
Estuvo un par de meses chupándose el dedo, bueno más bien los dos dedos, porque se metía en la boca el corazón y el índice. Cuando se quedaba dormido y algo le despertaba, le veías durmiendo con esos dos deditos en la boca, si tenía sueño también se los chupaba. Pero como yo le había comprado una cadena de bolas de madera y un chupete, se lo dejaba enganchado en la hamaca para que jugara con las bolas (la cadena es como la de la imagen pero en azul y rojo). Y a él le gustaba mucho, jugaba a ponerse el chupete, a morder las bolas, a morder el chupete, a coger las bolas con sus deditos.
De pronto, dejó de chuparse tanto esos dedos, sólo lo hacía cuando tenía mucho sueño y necesitaba intentar dormirse. Pero hace escasas dos semanas se puso el chupete y empezó a utilizarlo. Y desde entonces mi Pequeñín utuliza chupete. Con deciros que en la entrevista con su profesora de la guarde, el pasado 16, la dije que no llevaba chupete pero que le gustaba jugar con su cadena y el chupete. Yo había cambiado el modelo de chupete, que no de marca, porque me encantaba las líneas suaves y los colores de esa nueva colección. Han pasado 12 días de aquella conversación y a mi Pequeñín le encanta, no sé qué tiene ese chupete. Así que me he hecho con unos cuantos del mismo modelo y marca, dos en la guarde y dos en casa, uno en la cuna y otro con una cadena de bolas de madera para llevarlo en el carro o en el portabebé. Mi hijo va a la guarde sin chupete y cuando le recojo dejo el chupete allí, sin embargo, si está nervioso se lo pongo y se calma y es mano de santo, de verdad. Porque cuando necesita succionar, que no es que tenga hambre porque acabas de darle el pecho y lo ha escupido, es un descanso poder ofrecerle algo para que se tranquilice y, de paso, todo sea dicho, yo también esté más tranquila.
Hemos pasado de chuparnos el dedo con 2 meses a con casi 6 meses coger el chupete. Yo creo, o me da la impresión a mi, que la salida de los dientes o que le estén "cuajando las encías" (o como narices se llame cuando los probres no paran de morder por la molestia en la boca) ha tenido algo que ver. Lo que sí sé, es que a mi hijo le calma y a mi me ayuda a estar más tranquila, porque si estoy haciendo algo que no puedo dejar de hacer con mi Bichito y mi Pequeñín necesita succionar, le pongo el chupete y está más relajado y no tengo de fondo algún quejido e incluso algún lloro.
Lo que sí os puedo decir es que le encanta ese modelo de una marca, ni otro modelo de la misma marca ni otra marca. Si le pongo otro modelo de la misma marca, lo coge y lo escupe, pero puede tenerlo un par de minutos en la boca. He hablado con otra mamá y a ella le pasa lo mismo. ¿Les ha pasado a vuestros hijos lo mismo o toleran cualquier marca y/o modelo?
Lo único que no me gusta es cómo le queda, me encanta la sonrisa de mi Pequeñín, sus mofletes, sus labios y la sonrisa cada vez que me ve. Si le digo algo, cualquier cosa y lleva el chupete, se le cae de la sonrisa que me regala. Y es que qué os voy a decir yo, es tan guapo!!!
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