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martes, 1 de octubre de 2013

Señores Hosteleros


Cuando elijo sus instalaciones para comer, hospedarme o lo que sus servicios ofrezcan, lo hago esperando obtener el mismo trato que cualquier otra persona. Sin embargo, este año, me he encontrado con respuestas dispares, pero, sobre todo, con cuchicheos y malas caras.

Soy madre de 3 hijos, de 4 años, 2 años y 6 meses. Son niños bastante pequeños, que ocupan más bien poco espacio, por lo que si podemos apañarnos y dormir en una habitación doble con dos camas de matrimonio, por qué darme una familiar y cobrarme mínimo un 20-30% más. Al fin y al cabo si llevara dos niños de 11 años, que comen y hacen gasto en el buffet, ustedes no me cobrarían más y, sin embargo, por un bebé de 1 mes quieren hacerlo. Juntando 2 camas de 135 entramos perfectamente dos adultos y 3 niños pequeños, en ningún momento les pido nada más, no entiendo su fijación por darme otra habitación más cara si nosotros estamos perfectamente con esta distribución.

Deberían revisar sus políticas de alojamiento, entre otras cosas porque querer cobrar a un niño de 2 años entre 7 y 12€ por desayunar me parece excesivo. Lo único que consiguen es que no nos hospedemos en sus instalaciones y busquemos otros lugares más económicos y con tarifas más acordes a los pequeños de la casa.

Mis hijos comen cada vez más, pero yo hago 5 ó 6 comidas al día, por lo que con un plato me apaño y es por esta razón por la que con dos menús de adulto nos apañamos los 5. En casa comemos un plato, tanto mi marido como mis hijos como yo, con las cantidades adecuadas a cada uno de nosotros, por lo que ninguno estamos acostumbrados a comernos dos platos completos, ni siquiera mi marido. Si yo creyera que mis hijos se quedan con hambre, no se preocupe que les pediría otro plato, pero si creo que compartiendo con ellos el menú tenemos de sobra, no quiero que me miren mal, ni que cuchichen con el otro camarero, ni que me miren por encima del hombro, ni que hagan comentarios fuera de lugar. Ustedes no saben si nosotros hemos ido a comer el aperitivo a algún otro sitio antes de pasar por su local o si nos acabamos de comer un gofre/helado/plátano/teta o lo que nos ha venido en gana o si simplemente no tenemos más hambre y con eso tenemos de sobra, por lo que le pido que ante todo no me juzgue.

Por desgracia, este año hemos tenido la mala suerte de visitar algunos lugares en los que los hosteleros nos han juzgado y nos han mirado con mala cara. De hecho en alguno incluso he visto los codazos y las caras de desaprobación. Eso en algún restaurante donde hemos podido estar, porque incluso en otros no nos hemos ni sentado porque en la propia carta obligaban a consumir medio menú a los niños. Hubo un lugar que nos obligaba a consumir dos medios menús, uno para mi Bichito y otro para mi Pequeñín, de 4 y 2 años respectivamente.

Siento muchísimo si les molesta que les pida otro plato, otro cubierto y otro vaso para mis hijos, pero no pienso pedir comida que sé que se va a quedar en el plato o que se va a tirar sólo porque no me juzguen. No voy a pagar por algo que nos va a sobrar, que no nos vamos a comer, sólo por el hecho de aumentar la cuenta al final de la comida. He visto cómo otras personas les han pedido calentar un puré/biberón y les han traído un plato y una cuchara con una sonrisa y sin ningún gesto de desaprobación en su cara. No comprendo por qué nos diferencian a nosotros.

Quiero que sean conscientes que no volveré a sus establecimientos. Y ahora mis 3 hijos tienen 4, 2 años y 6 meses y nos apañamos con dos menús, pero cumplirán años y el día que salgamos no nos hospedaremos o comeremos en sus instalaciones. En muchas ocasiones y dependiendo del lugar al que vayamos, tenemos que pedir un plato más, así que ese futuro cada día está más cercano. Y a nosotros no nos importa pagar por algo que vamos a comernos, pero pagar por algo que vamos a dejar en el plato y tirar la comida, como que no.

Así que señores hosteleros, les pido RESPETO ante cualquier familia que decida visitarles y NO NOS JUZGUEN, ya no sólo por educación, sino porque además acaba de perder,  no sólo 2 clientes, sino 5 futuros clientes.

Atentamente,
Suu
Madre de familia numerosa

martes, 28 de agosto de 2012

¿Cómo repartimos la comida?

Como cada fin de semana, uno de los dos días, encargamos un pollo en un bar del barrio. Están bastante buenos y de precio son los más económicos de la zona, además son pollos normales, no de esos pequeñitos que últimamente les ha dado por vender en los asadores de pollos. Ya nos conocen, así que cada vez que me preguntan "¿A nombre de?" y yo digo: "Suu", inmediatamente responde: "Con mucha salsa".

Y así, como cada fin de semana, nos sentamos los cuatros alrededor de un riquísimo pollo asado, un plato de patatas fritas y una barra de pan. Dividimos el pollo de la siguiente manera:

- Bichito (3 años): 2 palitos (muslos), comidos a bocaos, lo coge con una servilleta y le encanta comérselo como antiguamente se comía el lechón, al estilo Obelix.
- Pequeñín (17 meses): 1 contramuslo, él sí se deja cortar el pollo y lo come o con tenedor o con la mano mojándolo en la salsa.
- Papá (36 años): 2 pechugas.
- Mamá (33 años): 2 alitas, parte del contramuslo que comparto con mi Bichito cuando se acaba los palitos, chuperreteo los huesos.

Cada uno de nosotros nos echamos patatas y salsa y cuando nos hemos acabado el pollo, mojamos pan en la salsa. Al final sólo dejamos un trocito de pan para que los niños merienden bocadillo de nocilla.

Este fin de semana, mientras todos comíamos, me di cuenta que dentro de dos años tendremos que encargar dos pollos, porque si para 4 no dejamos ni para croquetas, para 5 tendré que aprovechar y hacerlas. Mi marido y mis hijos se pondrán muy contentos y es que a los tres les encanta que las hagas.

Es de esos días en que la conversación brilla por ausencia, en los que mi Bichito come como si no hubiera un mañana, en los que no nos cuenta un cuento mientras comemos o cenamos y en los que más disfruto viendo comer a mis hijos. Y es que mirar a mi Pequeñín mientras se corta un trocito de pan, lo moja en la salsa, se lo lleva a la boca y le saca todo el juego, da gusto. Y ver a mi Bichito que antes de que yo ponga la comida a todos ya se ha comido su primer palito y está pidiendo más, no tiene precio. Es de esas comidas que te dan ganas de repetir, pero que sólo lo comes una vez por semana por eso de variar el menú.

Si tuviera que decir cuál es el plato preferido de los dos, lo diría sin dudar: Pollo Asado, con patatas fritas y pan.

¿Cuál es el plato preferido de vuestros hijos?

martes, 13 de diciembre de 2011

De comida

Pues eso, que hoy tengo comida de compañeros de trabajo.

Me he puesto vestido y me pintado el ojo. Estoy algo nerviosa porque no seré yo la que vaya a buscar a mis hijos, no iré a dar la teta a las 15:15 a mi Pequeñín. Y aunque su padre es totalmente suficiente, no puedo dejar de estar intranquila. He retrasado la primera extracción de leche en una hora y la segunda la retrasaré en dos, de esta forma no creo que tenga problemas en la comida. Pero por el horario de mis compañeros, hay que comer a última hora, a eso de las 15:30, por lo que ni siquiera llegaré a la merienda de mis hijos.

Estoy nerviosa, no voy a negarlo. Mi hijo es muy pequeño y está acostumbrado a que mamá le vaya a buscar a las 15:15 y le dé su ración de tetita antes de recoger a su hermana. Estoy segura que cuando vea a su padre se pondrá súper contento, pero imagino que cuando le vayan a dar un bibe a la hora que voy yo, se extrañará. Mi Bichito brincará de alegría e intentará ser la primera en salir de su clase, en cuanto vea a su padre, le dedicará una amplia sonrisa y le dará un enorme abrazo. Se alegrará muchísimo al verle.

Y yo me acordaré mucho de ellos, de los tres. Ya me pasó cuando me fui a cenar, pero era distinto, dejé a mis dos hijos en la cama, durmiendo y volví antes de que mi Pequeñín quisiera comer. Esta mañana me he ido antes de que ninguno se despertara y volveré tarde, pasaré el día sin ellos y me da mucha penita.

Además no tendré a mi compi, que la echo mucho de menos. Como ya os dije la operaron hace casi dos semanas y tardará todavía unas cuantas en volver. Pero me da mucha pena que no esté conmigo, porque aunque estoy segura que será una comida amena y divertida, no será lo mismo sin ella. Así que mi niña, ya puedes ponerte buena pronto que te echo mucho de menos y me acuerdo mucho de ti.

Recuerdo la cantidad de cenas y comidas a las que asistía en estas fechas. Los fines de semana llenos de celebraciones, incluso días entre semana. Comidas que acaban bien entrada la noche, cenas que terminaban de día. Menuda vida social. Pienso en ello y me da una pereza!!! La simple idea de repetir lo mismo de hoy una sola vez más, se me hace cuesta arriba. Si tuviera la tercera parte de la agenda de entonces me daría vértigo sólo echarla un vistazo.

Me siento extraña sin mi familia. Quizá esté como una cabra, pero estoy deseando volver a casa. ¿Os pasa lo mismo a vosotros?

sábado, 20 de agosto de 2011

Se me saltan las lágrimas

Cuando mi Bichito tenía 4 meses y medio empezó la guardería. La había tocado plaza pública en una escuela infantil concertada y me obligaban a llevarla desde diciembre, mi Bichito nació el 20 de julio. Dejarla allí fue una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida, pero pero suerte sólo lo hacía durante un par de horas. Además la llevé dos días, nos cogimos el puente, la llevé otros dos y cogió otitis, así que ya se quedó en casa hasta el 7 de enero en el que la llevé un par de horas, el 8 de enero 4 y ya el lunes 11 el horario completo, de 7:30 a 15:00.

Cuando la llevaba un par de horas no había problema con la comida, le daba su tetita antes de entrar y al salir, normalmente la iba a buscar a la hora y media. El problema me surgió cuando iba a empezar el horario completo. Mi Bichito no llegaba a los seis meses, así que me saqué la leche y la hice un banco de leche de tres litros e intentamos darle algún biberón. No hubo manera, ni su padre, ni yo, ni que me fuera, ni que tuviera hambre, ni mi leche, ni de fórmula, nada, no conseguimos darla ningún biberón. No quería y punto y por más que nosotros nos empeñáramos en lo contrario, ella no iba a tomarse ningún biberón. Os podéis imaginar mi estado de nervios, creía que mi hija se iba a morir de hambre. 7 horas y media sin comer, sin mamá, sin su tetita.

Un día de esos en los que intentaba mi marido darla un biberón, se dio cuenta que la leche del congelador estaba cortada. En aquel entonces no sabía por qué y al sacar otro recipiente me sucedió lo mismo, así que pensé que se había estropeado en el congelador. Por suerte y gracias a Eloísa, he podido descubrir que con mi hijo me pasaba lo mismo, por lo que no era mi congelador, sino mi leche:
Por lo visto, la leche tiene un componente para digerir las grasas, ya que al sistema digestivo del bebé no está preparado todavía para digerir las grasas. Lo que pasa en mi caso, es que ese componente actúa aún cuando se congela la leche y por eso se agría. Es como si la leche se empezara a digerir.
Y Eloísa me dio una posible solución:
Cuando me saco la leche, en lugar de congelarla directamente, la tengo que poner en un cacito a calentar. Pero no a hervir, sino que cuando empiezan a salir las burbujitas pequeñas que se van a los lados del cazo (unos 62 ºC de temperatura, que es la temperatura a la que normalmente pasteurizan en los bancos de leche), lo retiro del fuego, dejo que enfríe y ya lo congelo.
La semana pasada me saqué un poquito y lo congelé y una semana después la saqué del congelador esperando que esta fuera la forma que solucionara mis problemas.

Estaba muerta de miedo, con mi Bichito lo pasé fatal, fue un momento muy duro, pasé muchos momentos de estrés, de no saber qué hacer, de si mi hija iba a alimentarse mientras yo no estaba. En reyes y ya a la desesperada, mi Bichito se tomó su primera papilla de cereales con cuchara, jamás tomó biberón y su papilla estaba hecha con leche de fórmula.

El 17 de agosto por la mañana saqué la leche del congelador y me saqué un poquito de leche para poder comprobar el sabor. Me dispuse muerta de miedo a darle el primer biberón a mi Pequeñín. Recordé cada vez que lo intenté con mi Bichito, la frustración, el miedo a que nadie pudiera alimentarle sin que yo estuviera, no saber qué hacer cuando empezara la guardería.

Probé la leche que había sacado del congelador y la que hacía unas horas me había sacado, el sabor no era el mismo, pero mi leche no estaba agriada. Primera prueba superada, ahora tocaba la más difícil. Calenté los 50 ml y me senté en la mecedora con mi hijo en brazos. Se lo acerqué a la boca e intentó tomarlo como el pecho, sin embargo, en seguida se dio cuenta que ésta no era la forma y empezó a tomarse el biberón. Mis ojos se llenaron de lágrimas, sentí un alivio que me recorrió todo el cuerpo. No tendría que preocuparme cuando fuera a la guarde ni si tenía que irme a algún sitio y alguien tuviera que darle de comer. Se los tomó enteritos, así que calenté los 30 ml que me había sacado ese día y se los di en el biberón. También se los tomó, mirándome a los ojos.

Es increíble, pero después de exactamente 25 meses que soy mamá, es el primer biberón que doy a uno de mis hijos y me hizo sentir mucha paz. Me hizo sentir muy contenta, tranquila, sosegada. Ya no tenía de qué preocuparme, no tenía que darle cereales antes ni pensar en cómo me las iba a apañar en la guarde.

Como nos vamos de vacaciones ya no tengo tiempo para hacerle un banco de leche, así que cuando me incorpore a trabajar le llevaré la leche del día anterior y además la semana anterior le daré su primer biberón de leche de fórmula. Por si se queda con hambre, por si un día no me da tiempo a sacarme, por si derrama el biberón, por lo que sea, pero yo me quedo mucho más tranquila.

No os podéis imaginar lo mal que lo pasé con mi Bichito y, por suerte, no se ha repetido con mi Pequeñín. Eso de que lo hermanos no son iguales es cierto. Además, todo lo que te vale para uno, para el otro es totalmente distinto, tanto para lo bueno como para lo malo. Esta vez ha sido a mi favor.

Nota: Mi Pequeñín hoy tiene 4 meses y 26 días y ya echa mano a nuestra comida y la mira muy atento. Hoy hemos desayunado tostadas mientras él nos miraba muy atento, sus ojos estaban fijos en el pan, como lo cogíamos y cómo nos lo llevábamos a la boca. Así que hoy le he dado su primer currusco de pan y no podéis imaginar cómo lo chupeterreaba y se enfadaba si se le movía y no podía cogerlo. Le he grabado en vídeo y esta vez hemos disfrutado nosotros mirándole.

lunes, 13 de junio de 2011

Un día alegría y al siguiente de urgencias

Uff, vaya día de susto que hemos tenido. Mi Pequeñín empezó con mocos desde el viernes y nosotros se los hemos ido sacando muy a menudo durante día y noche, dado que sabemos por experiencia con mi Bichito que pueden bajarse al pecho.

Ayer empezó con tos y como con ahogo y nos preocupamos un poquito, pero como no tenía fiebre ni respiración fatigada ni nada por el estilo, esperamos a llevarlo hoy al pediatra. Sin embargo, la noche había sido buena, pero para quedarnos más tranquilos, le he llevado mientras mi marido y mi Bichito se iban a hacer castillos en la arena.

Le ha visto el pediatra de urgencia, aunque querían darme hora la administrativa y mandarle a casa, diciéndome que le diera apiretal. Como es tan chiquitín yo le he dicho que no le iba a dar nada, que ni siquiera sabía cuanto tenía que darle. Por suerte una enfermera pasaba al lado y le ha dicho a la administrativa que tenía que verle alguien ya, ya fuera el pediatra u otro médico. Cuando he subido a la consulta sólo había un niño dentro y cuando ha salido nos ha tocado, porque no había nadie más y eso que me había dicho que el pediatra estaba al completo.

Me ha dicho que se le oía un pulmón, que lo tenía infectado, flumil, apiretal y que si le subía la fiebre a 39 le llevara a que le hicieran una radiografía. "Cómo, que tiene un pulmón infectado? Me parece que es muy pequeño, yo prefiero llevarle ya". Él ha asentido, me ha hecho el volante y me ha dicho cómo tenía que ir al hospital de Castellón.

Por suerte cuando le han visto no le han oído nada, la saturación de oxígeno era de 99-100% y nos han dicho que le controlemos por si le baja al pecho y que volvamos en el momento que creamos que le falta el oxígeno, tenga vómitos, no quiera comer o le suba fiebre rectal de 38,5. Yo le noto bien, aunque le suena al respirar, pero no está decaído y parece que vuelve a tener apetito.

Menudo susto de nuevo, con lo chiquitín que es.

Yendo para allá hemos recordado el día tan estupendo que pasamos ayer. Gracias a esto de los blogs, a la posibilidad que nos abre este mundo, tuve la suerte de conocer a Gemma. Gemma es la mamá de una preciosa niña y además escribe un blog de repostería que me vuelve loca y que leo asiduamente. Hace postres increíbles, tartas impresionantes y una galletas con una pinta exquisita. Su blog se llama En mi nube de azúcar... y yo jamás había visto nada parecido. Pues como os decía, gracias al mundo bloguero Gemma contactó conmigo porque tenía una duda sobre la lactancia y a partir de ese momento nos hemos hecho muy amigas e intercambiamos correos a diario.

Ella es de Castellón y nosotros hemos venido a Oropesa a pasar las vacaciones, así que decidimos quedar un día y muy amablemente nos invitaron a su casa a comer. Madre mía lo que pudimos disfrutar. Son encantadores ella, su marido y esa preciosa pequeñaja que dormía plácidamente en el fular mientras su mamá nos recibía. Bueno, de hecho nos perdimos y Ximo (su marido) vino a buscarnos en coche. La comida riquísima, para picar una combinación de jamón de pato, queso, piñones sobre hojaldre que quitaba el sentido, una paella espectacular y el postre para chuparse los dedos, una tarta de chocolate, con mermelada en su interior y una deliciosa mouse de chocolate que cubría el pastel. No os podéis imaginar lo bueno que estaba todo. El nombre del postre ni idea, pero es que yo de estas cosas no entiendo.

Una de las cosas que nos impactó mucho fue que tienen dos perros súper bien educados, uno de ellos sin pelo, pero muy cariñosos y que tratan a los niños con muchísimo respeto. Mi hija tuvo miedo al principio, pero que por la tarde estuvo acariciándolos y llamándolos. Tanto fue así que de vuelta a casa lo único que decía entre mordisco y mordisco que le daba a una de las galletaa que le hizo Gemma fue "Adiós Puper".

Se portaron genial con nosotros, estoy agradecidísima por lo bien que nos encontramos a su lado, por su hospitalidad, su cariño y por regalarle a mi hija una caja de galletas que cuida como oro en paño y a la que hemos tenido que sacar unas poquitas porque cada vez que la abre se come tres o cuatro. Gemma muchas gracias por todo, sois una gran familia y os agradecemos habernos abierto las puertas de vuestra casa y habernos tratado tan bien que estamos deseando que vangais a Madrid a vernos y poder brindaros el mismo cariño que nos hemos encontrado nosotros. Eso sí, ni mi marido cocina como el tuyo (la verdad es que mi marido no cocina) ni yo hago postres como los tuyos (ni hasgo postres, para que engañarnos), pero tenermos un gran corazón y os estaremos esperando con los brazos abiertos y con ganas de volveros a ver.

Gracias a los tres por hacernos sentir como en casa, porque hemos disfrutado de un maravilloso domingo y habeis redondeado unas vacaciones increíbles que no olvidaremos jamás. Gracias preciosa. Un millón de besos!!!

Os aconsejo que os paseis por su blog y os deleiteis con cada cosa que hace y con las recetas que cuelga en su blog. Ya sabeis En mi nube de azúcar... (http://enminubedeazucar.blogspot.com/)

viernes, 7 de enero de 2011

Balance Navideño

Terminadas las fiestas quería contaros qué tal han ido las Navidades en nuestra familia. Yo no sé por qué pero este año me ha resultado un poco pesado ir con la niña de un sitio para otro. Me gusta salir, comer, cenar, uvas y demás parafernalia. Antes me arreglaba y me pintaba, ahora ni eso. Y es que cada día me he ido encontrando más desganada. Vamos que me hubiera quedado en casa. Así que bártulos para arriba, niña dormida para abajo, las fiestas las hemos repartido de la siguiente forma:
  • Nochebuena: Entrantes variopintos y cordero. Llenísima porque me comí todos los langostinos a la plancha. Llegamos y acosté a mi Bichito, no estuvo del todo mal, pasamos el rato, hablamos y nos fuimos no demasiado tarde. Recibimos muchos regalos de Papá Noël y los de la peque los pusimos bajo el árbol para cuando se despertara.
  • Navidad: cuando se despertó mi Bichito la llevamos al salón y bajo el árbol había un montón de regalos. Era la primera vez que veía algo parecido y la verdad es que se quedó alucinada. Abrió todos los regalos, pero no le hizo demasiado caso a ninguno. Entrantes variopintos y cochinillo. De postre sopa de almendra, tradición en mi casa. Todo muy rico, mi madre cocina muy bien. Bastante mal, mi hermano se echó en un sofá y se durmió y mi cuñada y mi sobrino en otro intentando dormir al peque y a mi me tocó sentarme en una silla. En fin, volví llorando y un poco deprimida. Creo que tengo las hormonas muy malitas porque empiezo a llorar y no puedo parar.
  • Fin de Año: Entrantes y dorada. Me sentó todo bastante mal, me empezaron a dar contracciones y tuve que tumbarme. Mi marido me avisó 5 minutos antes, me comí las uvas, cogí a mi Bichito que habíamos acostado nada más llegar y nos fuimos a casa. El nuevo año me trajo un cólico. Dormidos a la 1:30, muy mala noche, me levanté reventada y se me quedó una diarrea intermitente los siguientes días.
  • Año Nuevo: Sopa de marisco riquísima, más entrantes y solomillo de ternera. De postre sopa de almendra. Vimos AVATAR, mi cuñada esta vez se subió con mi sobrino a una habitación, mi hermano se volvió a echar en el sofá, por lo que pasamos la tarde y nos vinimos.
  • Noche de Reyes: esta vez ya sí que no me apetecía moverme de casa. Estaba hecha polvo, todos los días se me ha soltado la tripa y no me encuentro bien. Me dan pinchazos en el estómago y estoy muy cansada, no consigo dormir bien. Cené regular, porque no me apetecía nada y estaba incomodísima, no me encontraba nada bien, tuve que echarme un poco en la cama esperando a que vinieran los Reyes, me dolía la tripilla. En cuanto abrimos los regalos nos fuimos a casa a colocar los nuestros y todos los de mi Bichito y mi Embri bajo el árbol. Me dio un pequeño coliquillo y pasé mala noche.
  • Día de Reyes: el mejor día de todos con diferencia. Ver la cara de mi Bichito fue fantástico. Esta vez estaba más ilusionada. Abrimos cada regalo, tanto para ella como para su hermano y leímos los cuentos. A mi me trajeron otro pequeño cólico, así que sigo sin encontrarme demasiado bien.
Hemos recibido muchísimas cosas, pero muchas. Mi Bichito tiene trastos para dar y tomar y con nosotros también se han portado muy bien.
  • Bichito: un frigorífico plegable con cocinita, una cocinita, un teléfono-piano, un carro de la compra, una sillita de paseo, un baloop, un triciclo evolutivo, muchos libros, un tente, un huevo cu-cú que se esconde, a Blas, otro mini baloop, un encajable,un muñeco bebé, un xilófono, un estuche con rotuladores, pinturas de mano, ceras y plastelina,  4 vestidos para este verano y un bolso. Ahh y el mejor sitio para guardarlo todo, un salón infantil.
  • Embri: un pijama, tres conjuntos.
  • Mi marido: unas zapatillas, un polo, un jersey, una chaqueta, un forro, una botella de anís El Mono con golosinas y una bici-wii que va a descambiar.
  • Yo: un conjunto de pendientes y gargantilla Viceroy, un pijama, una camiseta con una sobrecamisa, una chaqueta de punto de Pedro del Hierro, unas mayas, una camisa, una pastilla de masaje "La colmena" de Lush y un bolso.
  • Ambos: unas cadenas, un botiquín y un extintor para el coche nuevo.
  • A la familia al completo: poder estar juntos y ser felices.
Entre Papá Noël y los Reyes nos han traído muchísimas cosas, ¿verdad? Hemos debido de ser buenísimos, porque estuvimos casi una hora abriendo regalos. Pero ya han pasado y yo no me encuentro demasiado bien. Además estoy llorosa y muy cansada y sigo mala con la tripilla porque la diarrea no se me pasa. Ojala me hubieran quedado vacaciones para quedarme hoy en casa con mi Bichito y dedicarlo a jugar con todos sus juguetes, pero no me quedaba ni un mísero día, así que aquí estoy, en el trabajo, que no trabajando y esperando que den la 13:30-14:00 para ir a comer con mi marido y después a por mi Bichito a la guarde para disfrutar la tarde juntas.

Ahh, se me olvidaba contaros un par de cosillas. Mi marido ya ha despejado casi por completo la terraza y ahora sólo nos queda comprar un sofá para que el pobre pueda jugar a la wii o ver la tele, porque ayer le vi de rodillas y me dio una pena. A ver si vamos pronto, porque me asomaba mientras estaba yo haciendo la cena y sólo verle se me partía el alma. En vez de la bici-wii, tenía que haber comprado el sofá. De todas formas la va a devolver, así que a ver si le convenzo y compramos el sofá.

Y algo maravilloso que me ocurrió ayer fue que mientras mi marido iba a por unas pastillas, yo estaba tumbada en el sofá porque no me encontraba demasiado bien. Mi Bichito se acercó a mi y se subió conmigo al sofá, cogió mi carita y mientras pasaba su dulce mano por mi cara me dijo APA. Casi la doy un bocao!!! Qué cosa más bonita, qué dulce, estuvimos jugando hasta que vino su papá. Nos dimos algún bocaito, besos, abrazos y muchas risas. Se tapaba la carita con sus pequeñas manos y yo deslizaba mi naricilla por debajo, la hacía una gracia que se reía a carcajadas. Fue un momento maravilloso, único, de esos que hacen que al contarlos se te llene los ojos de lágrimas. Ya os he dicho que estoy un poco llorosa.

Para los que estéis de puente, me alegro y disfrutar mucho del día. Para los que estén trabajando como yo, ánimo, que la jornada laboral acabará pronto!!! Lo que sí a todos muchos besitos. Y ahora a volver a la rutina.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Nochecita Toledana

Pues eso, que he pasado una de esas noches que mejor olvidar. Me desvelé, eran las 3 de la mañana y no conseguía dormir. Vuelta a la derecha, vuelta a la izquierda, boca arriba, de lado, casi me pongo a hacer el pino a ver si así me dormía. Pero no había manera, no conseguía coger el sueño, mi cabeza daba vueltas y no había forma de que parara.

Pasadas las 4 de la mañana debí de coger algo de sueño, pero como no podía ser de otra manera tuve fuertes pesadillas. Y así he pasado 2 horas, hasta que mi Bichito a las 6 de la mañana se ha despertado dando gritos, cosa bastante rara. Estaba alterada y sofocada, así que la tomé en brazos y nos sentamos en la mecedora. Quizá debió de tener una pesadilla, pobrecita, con lo mal que se pasa.

Yo volví a la cama, pero no podía dejar de llorar. Las pesadillas a veces me afectan y hacen que el día y sobre todo la noche se haga muy duro. Conseguí tranquilizarme, pero ya no ha habido forma de volverme a dormir.

Mi Bichito a las 8:10 ya nos ha llamado y ella se ha despertado muy feliz, de lo cual me alegro un montón, pero yo estoy muy alicaída. Así que llevo rachas intermitentes de lloros, de no poder contenerme, de pena y un dolor de cabeza enorme. Una mala noche y una fuerte pesadilla me hacen sentir muy vulnerable.

Encima hoy no podemos quedarnos en casa, tenemos comida con la gente de mi facultad, con la que quedamos una vez al año. Mi estado de ánimo es bastante malo, pero quiero ir, aunque sea para despejarme. Luego iré al ginecólogo, tengo cita a las 16:10 y después íbamos a irnos nosotros a cenar, pero no me siento con demasiadas ganas, después de dormir 2 horas, embarazada de 6 meses, al final del día lo único que me apetecerá será acostarme, porque echarme una siesta lo dudo muy mucho.

Espero que vosotros tengáis un mejor comienzo de día. Yo voy a ver si una ducha me espabila, que ahora me toca tender, poner una secadora, doblar ropas... lo típico en vacaciones, jajajajajaja.

jueves, 23 de diciembre de 2010

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


Después del pistoletazo de salida de la lotería de ayer, oficialmente empiezan las Navidades. Casi nos pilla el toro con el árbol y el salón todavía sin terminar, pero más o menos hemos llegado, eso sí, los cuatro juntos.

Y por qué os felicito hoy la Navidad y no mañana o pasado, pues porque hoy ya cojo vacaciones. Mi Bichito tiene vacaciones toda la semana que viene, así que yo también he cogido los mismos días y mi marido sólo tiene que trabajar el lunes y el martes. Así que en poco menos de 4 horas me voy a la preparación al parto y estoy de vacaciones, yupyyyyyyyyyyyyyyyy!!!

¿Y qué vamos a hacer estos días? Pues hoy los dedicaré a hacer purés y así tener la comida de mi Bichito para estas Navidades y mañana lo pasaremos en grande: La Fábrica de mi marido hace una fiesta en Navidad en la que algún miembro del grupo se viste de Papá Nöel y pueden sentarse en sus piernas los niños y hacerse una foto. Además cada niño ha elegido previamente un regalo, mi Bichito un Baloop, y han hecho un dibujo para obtener un regalito a parte. Les dan chuches y golosinas y tienen un espectáculo de payasos o títeres o lo que hagan este año. Está bastante bien y la fiesta es mañana de 10:00 a 13:15, estoy segura que este año disfrutará un montón.

El sábado iremos a casa de mi madre, también va mi hermano, mi cuñada y mi sobrino. Abriremos los regalos que nos ha dejado Papá Nöel y disfrutaremos todos juntos de una tarde en familia, algo que sucede pocas veces al año.

¿Y hoy que hace mi Bichito? Pues hoy es la fiesta de Navidad de su guarde a la que yo no puedo asistir. La ha vestido su padre de Mamá Noël y a mi me dio una pena horrible ayer cuando la dejé todo preparado. Me equivoqué al dejarle un abrigo rosa en vez de uno rojo, pues aun diciéndole a mi marido que lo cogiera del armario ahora mismo, me ha dicho que no piensa buscar nada. ¿Cuánto se tardará en abrir un armario, coger un abrigo rojo y ponérselo? En fin, voy a poner la mirada Buda y a respirar, porque me parece algo más bien poco complicado. Pues lo dicho, que me ha dado mucha penita, él se lleva a mi Bichito preciosísima y yo sólo podré verla en fotos (espero que le haya hecho alguna) y cuando vaya a buscarla. Ojala el año que viene nos dejen asistir.

Pasarlo bien estos días y disfrutar mucho de vuestros seres queridos, que yo estaré 10 días con mi Bichito!!!!

viernes, 17 de diciembre de 2010

De resaca

Ni que me hubiera dado una juerga que no veas.

Me siento un poco desorientada, con mucho sueño y cansada.

Fui a la preparación al parto y volvía a las 15:15 al trabajo. Estaban esperándome mis compis para ir a comer, así que allí que nos fuimos. Nos sentamos nosotros juntos, en la mesa más grande, por lo que disfrutamos un montón. La jefa quería ponerme en el sitio más difícil para ir al baño, pero yo fui más lista y llegué antes que ella, por lo que me puse en el mejor sitio, con línea directa al aseo, sin necesidad de molestar a nadie.

La comida muy bien, qué digo muy bien, genial. Tenía muchísima sed, por lo que me bebí 4 cervezas sin alcohol. A la hora de que llegara la merluza, ya había ido 3 veces al baño. Empezamos a las 16:00 y terminamos a las 18:00 de comer. Al lado de mi amiga Carmen, pudimos cotillear todo lo que quisimos y más y nos reímos un montón las dos juntitas. Poder disfrutar de la compañía de una buena amiga, hace que la comida sea fantástica.

Una vez que terminamos la gente se quedó a tomar copas y Carmen se fue a recoger a los niños y ver a su madre que era su cumple, 15 minutos después me fui yo. Sorteando dos averías en la M-30 y un accidente llegué a casa a las 19:00 y mi Bichito me llenó de besos y abrazos, ¡cuánto les había echado de menos!

Como estaba tan llena, no cené, así que he pasado bastante mala noche, pesadillas, insomnio y varias patadas, que han terminado despertándome a las 3:30 y ya a partir de ahí no he descansado nada más que 40 minutos en dos veces. Así que hoy tengo la misma sensación que casi todos los compañeros, de resaca. Sueño, ojos cansados y rojos, dolor de cabeza y con ganas de irme a casa, aunque ellos a dormir y yo para disfrutar la tarde junto a mi Bichito, que no os podéis imaginar cómo la sigo echando de menos!!!

Disfrutar mucho del fin de semana, nosotros hoy tenemos cumple de una amiguita y mañana vamos a ir a comprar los muebles del salón-infantil. Buen fin de semana a todos!!!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Comida de proyecto

Como muchos sabéis, soy analista programador y trabajo en una empresa de servicios informáticos, lo que comúnmente se denomina consultoría. Mi puesto de trabajo está en cliente, en una empresa pública. Mi empresa es bastante grande y tiene distintas oficinas en varias provincias y países, por lo que no se estila hacer ni comidas ni cenas ni eventos de este estilo. En mi lugar de trabajo sólo nos reunimos todos el día en el que la subdirección hace un cóctel en la cafetería (por decirlo de alguna manera) para felicitar las Navidades a sus empleados y los externos estamos invitados.

Pero este año no sé qué narices le ha dado a mi jefa que ha decidido hacer una comida. Yo no sé si está de buen humor, si es que está contenta con algo o si le ha dado un yuyu, pero este año ha querido organizar una comida. Los de i empresa suelen organizar cena, a la que yo no he ido ningún año dado que yo no me llevo muy allá con ellos y este año iba a ir a comer con unos compañeros, entre ellos mi amiga Carmen, al Foster. Pero claro, una vez que salió esta iniciativa irnos por nuestra cuenta no pintaba nada. Así que nos hemos liado la manta a la cabeza y nos hemos apuntado a la comida de hoy.

Así que esta mañana me ha sonado el despertador a las 6:00, me he duchado y atusado el pelo que me teñí el pasado martes, con sus mechas y su nuevo corte. Me he puesto un par de medias (que hoy hace un frío que pela), calzado mis botas negras, mi vestido jaspeado negro (de Blanco, ancho, que me vale perfectamente estando embarazada), mis pendientes de oro blanco y mi pulsera de acero de Lotus Style y me he venido con mi coche nuevo al trabajo. Vamos todo un acontecimiento para mi. ¿Os podéis imaginar el tiempo que hace que no salgo con gente? La última vez estaba embarazada de 8 meses y estábamos en una boda.

He aparcado junto con mi amiga y nos hemos ido al baño a... MAQUILLARNOS!!! Casi no recordaba para qué servía cada cosa, jajajajaja. De hecho el maquillaje he tenido que moverlo para mezclar sus componentes y que no se me pusiera la cara de color marrón mierda.

Y ya estoy, con mi vestidito, mi pelo arreglado, mi cara maquillada y muy animada lista para disfrutar de (espero) una comida fabulosa. Eso sí, lo único que me importa es
1.- Estar cerca de Carmen para poder cotillear
2.- Tener línea directa con el baño. No me gustaría tener que levantar a unos cuantos cada vez que vaya al baño. Y esto puede ocurrir muuuuuuuuuuuuuchas veces, directamente proporcional al número de cervezas (sin alcohol) que me tome.

Y aquí me tenéis, esperando que den las 15:30 porque tengo una "fiesta" después de más de dos años!!! Eso sí, primero iré a la preparación al parto...

Este es el menú que vamos a comer (Teta, te lo dejo para que le eches un vistacillo!!!), es una pena que tengan que poner ibéricos, pero no importa, seguro que a otra persona no la gusta algo y podremos cambiar. De segundo tomaré Merluza con gulas y gambas, hmmmm, qué rico!!!

SURTIDO DE IBÉRICOS CON SUS PICOS Y QUESO FLOR DE ESGUEVA
ENSALADA DE QUESO DE CABRA CON VIRUTAS DE IBÉRICO Y LAMINAS DE PERA
CROQUETITAS DE CIGALAS CON SALSA DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO
FOIE A LA PLANCHA CON SAL MALDON Y CONFITURA DE FRUTOS ROJOS

LOMO DE BUEY CON PATATA PANADERA
Ó
MERLUZA AL GUSTO

POSTRE: PASIÓN POR EL CHOCOLATE
CAFÉ
SURTIDO NAVIDEÑO
CAVA
BEBIDAS
VINO VIÑA DEL OJA RESERVA
REFRESCOS
AGUA Ó CERVEZA

37€ PERSONA IVA INCLUIDO
 

A DISFRUTAR Y PONERSE MORAO!!!!

viernes, 5 de noviembre de 2010

De puente

Hoy empieza un puente en Madrid, el martes es la festividad de La Almudena, por lo que hay gente que disfruta de este puente. No es mi caso, pero sí el de mi marido. Tenemos planificadas un montón de cosas para este puente, así que paso a contárosla.

Mañana  nos traen el coche, POR FIN!!!! Tengo unas ganas locas de verlo, de olerlo, de montar la silla Isofix que compramos a la niña. Pero sobre todo tengo ganas de conducirlo.

El domingo tenemos celebración de cumpleaños y llevo toda la semana intentando encontrar un regalo. Primero no veía nada en Cortefiel, así que pensé en C&A, nada tampoco. Fui a una joyería y lo que vi era demasiado caro, así que ayer volví a Cortefiel, pero a otro más grande y habían traído nuevas cosas. Encontré un jersey con cuello barco jaspeado en azul que me gustó mucho y compré también una camiseta en fucsia, me encanta el fucsia. Así que por fin ya tiene regalo. Todos esos mediodías comiendo un sanwich o un trozo de empanada y yendo corriendo a buscar a mi Bichito a la guarde, han merecido la pena, creo que le va a gustar (o eso espero, claro)

El lunes iré a trabajar y mi marido llevará a mi Bichito a la guarde. Podría quedarse con su padre, pero así él adelanta lo que le falta de la terraza (os acordáis? La hemos cerrado y él lleva todo el verano acondicionándola, alisando el suelo, poniendo friso a las paredes). Cuando vuelva invitaré a mi marido a comer al chino e iremos a buscar a mi bichito a la guarde para pasar la tarde con unos amigos que tuvieron una niña este pasado Marzo.

El martes todavía no hemos organizado nada, así que imagino que descansaremos y pasaremos el día en casa jugando con nuestro Bichito.

Un puente muy completo, desde luego. Pero sobre todo con muchísimas ganas de ver nuestro coche nuevo, seguro que es precioso!!!!

Feliz fin de semana a todos y feliz puente para los que residáis en Madrid y podáis disfrutarlo.