Hubo un tiempo... En el que este blog se escribía práctimente solo, en el que se agolpaban los post en mi cabeza uno detrás de otro, en el que sentía la necesidad de escribir y de compartir con todas aquellas personas que quisieran leer, lo que ocurría en mi mundo, pensaba o acontecía en mi día a día. Pero ese tiempo pasó y aunque a veces siento la llamada, no es tan fuerte como para sentarme diariamente y volver a las andadas.
Hubo un tiempo... En el que escribir ciertos post me servían de terapia, para ordenar mis ideas, para sacar de dentro ciertos sentimientos que tenía a veces ocultos, a veces escondidos, a veces dormidos. Pero ese tiempo ya pasó, aunque últimamente afloran algunos que me gustaría compartir sin que nadie me mirara a los ojos mientras lo hago.
Hubo un tiempo... En el que utilicé este blog para beneficiarme de
una forma u otra, en el que hice publicidad y probé productos que las
marcas me mandaban para que explicara si nos había gustado o no. Pero
ese tiempo ya pasó y aunque a diario sigo recibiendo esos correos, aún
habiendo en el último año sólo escrito 5 post, he preferido
desvincularme de esta práctica, aunque nunca se sabe.
Hubo un tiempo... En el que respondía cada correo, cada comentario, cada
palabra porque me sentía en deuda con todas aquellas personas que me
leían y dedicaban aunque sólo fuera un instante de su vida para pensar
en mí. Pero ese tiempo ya pasó y dejé de contestar comentarios y correos
porque muchos eran de publicidad y de spam y llegó un momento que me
llevaba muchísimo tiempo y empecé a agobiarme.
Hubo un tiempo... En el que pensé cerrar el blog, en el que pensé en dejar de pagar el dominio y eliminarlo por completo, pero de vez en cuando recibo un mensaje de alguien que me agredece que compartiera aquella experiencia, dado que se encuentra en la misma situación y leerme le ha ayudado mucho o gente que me deja un mensaje porque quiere saber cómo estoy o gente que le apena entrar en mi blog y que siga la misma entrada de hace seis meses.
Hubo un tiempo... En el que dejé de sentir la necesidad de escribir y compartir. Pero ese tiempo ya pasó. No sé cuanto, no sé cuando, no sé el qué, pero hoy he sentido esa necesidad y aquí estoy de nuevo.
Mostrando entradas con la etiqueta pensamientos. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 14 de diciembre de 2016
miércoles, 29 de octubre de 2014
Sentimiento de Culpa
El sentimiento de culpa es una emoción inmovilizante y destructiva, que puede aparecer en cualquier momento de la vida.
Así es como me siento yo ahora mismo, tengo este sentimiento horrible que sé que no me merezco, pero que yo misma me impongo al preguntarme cómo podría...
El lunes de la pasada semana fui con Canija a su control periódico de peso, porque Canija hace honor a su nombre y es chiquitita. Se sale de gráficas, de las creadas con niños alimentados a biberón y las de la OMS para niños alimentados con leche materna. Por debajo, bastante por debajo. Pero como sigue creciendo despacito, pues sólo la controlan mensualmente: que crece, fenomenal, que no, pues nos derivaran al hospital a que la hagan pruebas de la hormona de crecimiento, entre otros. Por ahora siguen controlándola en el centro de salud. He de decir que esto me genera estrés, porque aunque no vivimos pendientes de una báscula sí que nos condicionan las cifras que mes a mes nos regale el dichoso aparato.
Canija llevaba desde el viernes de hace dos semanas sin apenas comer porque tenía fiebre y un poco de tos. Por suerte comía teta y como no creía que fuera nada urgente, esperé al lunes para que la echaran un ojo además de pesarla. Se encontraba activa aunque con fiebre y con muchas ganas de cachondeo, pegando patadas a un balón y corriendo con sus hermanos. Después de pesarla y de coger en el último mes 10 gramos, en el mes anterior perdió peso, pasó a mirarle los pulmones como yo le pedí. No sonaban demasiado bien, por lo que aerosoles y control al día siguiente. Aquello no mejoró en 24 horas, radiografía, moco en el pulmón derecho con posibilidad de consolidarse, total que al hospital. Al entrar y ver que su saturación era del 91% pensé que ya no salíamos de allí.
Aerosoles, oxígeno, etc, etc. Y después de varias horas y gracias a su excelente estado anímico, la dieron el alta con vigilancia extrema y volver al día siguiente. Bronconeumonía. No quisieron ingresarla porque efectivamente ella estaba colaboradora, jugaba, comía teta (aunque entonces su saturación bajaba a 88%) y reía muchísimo, así que mejor dormir en casa con 4 puf de ventolín cada 2-4 horas, antibiótico y corticoides y volver al hospital al día siguiente.
Miércoles y jueves en el hospital por el día y por la noche en casa ha hecho que se vaya recuperando poco a poco y así sigue a poquitos, peeeeeeeeeeero apenas comía. Total que ha perdido ya medio kilo y yo desespero. No sé ni que hacer porque a mí no me deja darle absolutamente nada excepto teta.
Al verme incapaz de que coma otra cosa que no sea teta, me ha crecido en mi interior un sentimiento de culpa por no producir más leche y alimentarla ahora que está malita con lo único que quiere. Y sí, mi pecho produce exactamente lo que Canija necesita y no más, pero aún así, sigo sintiendo esa horrible sensación y no dejo de echarme la culpa. Ver cómo tu hija pierde peso y cada día está más débil porque no quiere comer, genera un miedo difícil de gestionar, muy difícil.
Siempre que me llega este sentimiento de culpa me acuerdo de una gran amiga que ha recorrido ese camino de ida y de vuelta y que sabe gestionarlo. Yo, por desgracia, no lo consigo y admiro mucho su capacidad, su tenacidad y su fuerza interior. Sé que ella ha sufrido mucho para llegar a ese punto, como bien dice ha ido y ha vuelto, yo todavía me encuentro a medio camino. Me ayuda muchísimo hablar con ella y me siento una imbécil, por suerte ella siempre está ahí para escucharme y apoyarme, gracias bonita si lo lees.
Suelo ser demasiado retrospectiva hacia mí misma, pero me jode serlo en estos momentos porque siento impotencia y busco en mí el problema para encontrar una solución, pero ahora mismo el problema no soy yo. ¿Os ha ocurrido alguna vez lo mismo?
Canija va mejor, muy despacito, lleva días con diarrea porque además de estar ella mala hemos tenido un par de virus más que nos han afectado a todos, menos a Bichito, todo sea dicho.
Así es como me siento yo ahora mismo, tengo este sentimiento horrible que sé que no me merezco, pero que yo misma me impongo al preguntarme cómo podría...
El lunes de la pasada semana fui con Canija a su control periódico de peso, porque Canija hace honor a su nombre y es chiquitita. Se sale de gráficas, de las creadas con niños alimentados a biberón y las de la OMS para niños alimentados con leche materna. Por debajo, bastante por debajo. Pero como sigue creciendo despacito, pues sólo la controlan mensualmente: que crece, fenomenal, que no, pues nos derivaran al hospital a que la hagan pruebas de la hormona de crecimiento, entre otros. Por ahora siguen controlándola en el centro de salud. He de decir que esto me genera estrés, porque aunque no vivimos pendientes de una báscula sí que nos condicionan las cifras que mes a mes nos regale el dichoso aparato.
Canija llevaba desde el viernes de hace dos semanas sin apenas comer porque tenía fiebre y un poco de tos. Por suerte comía teta y como no creía que fuera nada urgente, esperé al lunes para que la echaran un ojo además de pesarla. Se encontraba activa aunque con fiebre y con muchas ganas de cachondeo, pegando patadas a un balón y corriendo con sus hermanos. Después de pesarla y de coger en el último mes 10 gramos, en el mes anterior perdió peso, pasó a mirarle los pulmones como yo le pedí. No sonaban demasiado bien, por lo que aerosoles y control al día siguiente. Aquello no mejoró en 24 horas, radiografía, moco en el pulmón derecho con posibilidad de consolidarse, total que al hospital. Al entrar y ver que su saturación era del 91% pensé que ya no salíamos de allí.
Aerosoles, oxígeno, etc, etc. Y después de varias horas y gracias a su excelente estado anímico, la dieron el alta con vigilancia extrema y volver al día siguiente. Bronconeumonía. No quisieron ingresarla porque efectivamente ella estaba colaboradora, jugaba, comía teta (aunque entonces su saturación bajaba a 88%) y reía muchísimo, así que mejor dormir en casa con 4 puf de ventolín cada 2-4 horas, antibiótico y corticoides y volver al hospital al día siguiente.
Miércoles y jueves en el hospital por el día y por la noche en casa ha hecho que se vaya recuperando poco a poco y así sigue a poquitos, peeeeeeeeeeero apenas comía. Total que ha perdido ya medio kilo y yo desespero. No sé ni que hacer porque a mí no me deja darle absolutamente nada excepto teta.
Al verme incapaz de que coma otra cosa que no sea teta, me ha crecido en mi interior un sentimiento de culpa por no producir más leche y alimentarla ahora que está malita con lo único que quiere. Y sí, mi pecho produce exactamente lo que Canija necesita y no más, pero aún así, sigo sintiendo esa horrible sensación y no dejo de echarme la culpa. Ver cómo tu hija pierde peso y cada día está más débil porque no quiere comer, genera un miedo difícil de gestionar, muy difícil.
Siempre que me llega este sentimiento de culpa me acuerdo de una gran amiga que ha recorrido ese camino de ida y de vuelta y que sabe gestionarlo. Yo, por desgracia, no lo consigo y admiro mucho su capacidad, su tenacidad y su fuerza interior. Sé que ella ha sufrido mucho para llegar a ese punto, como bien dice ha ido y ha vuelto, yo todavía me encuentro a medio camino. Me ayuda muchísimo hablar con ella y me siento una imbécil, por suerte ella siempre está ahí para escucharme y apoyarme, gracias bonita si lo lees.
Suelo ser demasiado retrospectiva hacia mí misma, pero me jode serlo en estos momentos porque siento impotencia y busco en mí el problema para encontrar una solución, pero ahora mismo el problema no soy yo. ¿Os ha ocurrido alguna vez lo mismo?
Canija va mejor, muy despacito, lleva días con diarrea porque además de estar ella mala hemos tenido un par de virus más que nos han afectado a todos, menos a Bichito, todo sea dicho.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Gruñona y gritona, lo tengo todo :'(
Llevamos una semana jodida, muy jodida. Hoy es uno de esos días en los que me levanto y no puedo dejar de pensar qué coño estoy haciendo mal. Canija duerme fatal, pero mal no, lo siguiente. Esta noche se ha despertado cada 45 minutos, en una de las veces se ha escapado y se iba ella tan ricamente al salón a jugar, cuando la he interceptado para traerla de nuevo a la cama. Eran sólo las 3 de la mañana y desde ese momento hasta las 5:30 se han sucedidos lloros por su parte y súplicas por la mía. Entre lloro y lloro yo me quedaba dormida durante segundos. Ella quería irse a jugar yo quería dormir. Al principio mi voz era cálida pero a medida que iban pasando los minutos la furia me invadía. A la hora he empezado a levantar la voz y debía de estar gritando porque se ha despertado mi marido. Al darme cuenta de que me estaba pasando, he vuelto a bajar el tono y comenzado a acariciarla de nuevo, pero daba igual, ella no quería dormirse.
La noche ha sido horrorosa, pero peor es el estado anímico que me ha dejado. He pasado toda la mañana enfadada y gracias a este enfado no he bostezado ni una sola vez. Todavía tengo los músculos de la cara tensos, pero he pasado de estar enfadada a triste. Triste porque últimamente grito más de lo que debería, mi paciencia está en menos 50, mi cansancio es un suma y sigue y me cuesta mucho controlarme. Me he vuelto una gruñona y gritona y me siento fatal por ello. Cada vez que lo pienso me arrepiento e intento cambiarlo sin conseguirlo. Ahora mismo no me gusto nada, pero nada, nada, nada.
Sé que soy muy crítica conmigo misma pero lo único que me apetece es llegar a casa y abrazarles, pedirles disculpas por tener una madre tan gruñona y gritona últimamente, pero luego todos estos pensamientos se disipan y no soy capaz de frenar cuando empiezo a enfadarme. He llegado a un punto que creo que grito por sistema, que en cuanto Pequeñín no me hace ni puto caso le repito las cosas dos veces y lo siguiente es un grito. Él llora, me pide que no le grite y yo me doy cuenta de que otra vez me he vuelto a pasar, pero me está costando muchísimo gestinar mi ira.
Las noches son mucho peores y aunque intento centrarme en el amor que siento por mi Canija, esta semana no lo estoy consiguiendo y levanto demasiado la voz. Tanto que creo que siempre hablo muchos decibelios por encima que el resto de las personas.
Hoy es uno de esos días en los que me gustaría llegar a casa, acurrucarme en la cama y llorar como una niña pequeña y como no podré lo hago mientras escribo estas palabras.
martes, 16 de septiembre de 2014
En la oscuridad
Y el silencio de la noche intento empatizar contigo y apaciguar mis nervios. Me cuesta mucho conseguirlo pero sé que este momento es especialmente duro para ti y al fin y al cabo soy yo la que cada mañana te deja en la guarde.
Sé que me quieres y yo te adoro e intento centrar todos mis pensamientos en éste y olvidar que hace escasos 10 minutos estabas despierta y mamando por duodécima vez, que ya es la tercera vez en la noche que te saco los mocos y te mantengo erguida durante media hora para que te sea más sencillo respirar, que dentro de escasas dos horas tengo que levantarme para desayunar, poneros el desayuno a los tres (que tú no comerás), preparar los bocadillos y dejar a tus hermanos en el cole y a ti en la guarde.
Y te prometo que estoy harta y que se acabó, que como te vuelvas a despertar me voy a cortar las tetas de raíz y lo digo con la boca chica y para mis adentros porque no hay nada más maravilloso que amamantarte, aunque haya veces que me las arrancaría.
Y me pregunto de dónde coño sacas las fuerzas, si tu siesta es de media hora y por la noche apenas dormimos.
Y entonces cuando voy al baño y me veo reflejada en el espejo recuerdo que eres la que más se parece a mí o eso dicen...
lunes, 15 de septiembre de 2014
El tiempo pasa
Y yo sigo sin actualizar mi blog, sin tener ni 10 minutos para escribir algo decente. Ya no importante, que esas cosas llevan su tiempo, cualquier cosa hubiera sido buena para no sentir que lo tengo abandonado y a punto de dejar de subsistir. Pero sí, lo tengo abandonado, no nos engañemos y no sé ni cómo ni cuándo conseguiré escribir todo lo que siento y todo lo que pienso.
La última vez que publiqué fue hace casi un mes y desde entonces han pasado algunas cosas que me habría gustado compartir, pero que no he podido.
De la noche a la mañana pasé de casi seguro estar en la lista del ERE de mi empresa a afrontar 2 años (prorrogables a 2 más) en mi cliente, el que siempre he tenido desde que estoy en mi empresa (casi 7 años ya). No me lo esperaba, la verdad, pero fue muy agradable sentirse útil y valorada laboralmente. Mi reducción de 6 horas, mis horas de entrada y salida (de 10 a 16) y que además mi empresa no se ha presentado al concurso, no han sido suficiente para que el propio cliente haya presentado mi curriculum para que la UTE (Unión Temporal de Empresas) que ha ganado este año me subcontratara. Sé que es muy lioso, que a menos que hayas pasado por esto no vas a entenderme, pero tampoco creo que merezca la pena explayarme mucho más.
Estando de vacaciones en septiembre me comunicaron que se había quedado la UTE sin dinero y que tenía que incorporarme a mi empresa hasta la firma del nuevo concurso. Y aquí estoy, haciendo la semana pasada la adaptación de los niños al cole y a la guarde y esperando de nuevo en mi empresa a que se firme el contrato (para finales de esta semana o principios de la siguiente).
Mi última semana ha sido muy caótica, la adaptación ha sido muy complicada con tres hijos y teniendo que estar a la misma hora en dos sitios a la vez. Además, Canija se ha adaptado mejor de lo que espera o aparentemente, pero las noches están siendo una pesadilla. Se despierta entre 10 y 20 veces, no dura ni 1 hora seguida durmiendo, incluso una noche ni 10 minutos. Sé que es su manera de expresar su descontento e intento entender y empatizar con ella en la oscuridad y el silencio de la noche.
Sin embargo, con una noche terrible en la que hemos dormido entre 2-3 horas en rangos de 10-15 minutos debido a los mocos, afronto esta semana con muchísima ilusión. He cambiado mi horario de entrada de forma que soy yo la que me encargo de despertar a mis hijos, darles el desayuno y llevarles al cole, sin tenerles que hacer madrugar más de lo que deberían y mi marido les irá a buscar a su hora de salida. Además, en estos días estamos perfilando nuestros sueños y dejándonos llevar por nuestros deseos. Se esperan decisiones importantes en nuestra familia, que quizá llevaremos acabo en este curso que comienza. Todo siempre con la ilusión y la unidad de nuestra gran familia y siendo conscientes que las decisiones que tomamos es por el crecimiento y el bienestar familiar.
Espero que vuestras vacaciones hayan sido geniales y que tengáis muchas alegrías este curso que empieza. Podéis compartirlas conmigo, la verdad es que me encanta leer vuestros comentarios y correos y os agradezco que me hagáis partícipes de vuestro día a día. BESITOS
La última vez que publiqué fue hace casi un mes y desde entonces han pasado algunas cosas que me habría gustado compartir, pero que no he podido.
De la noche a la mañana pasé de casi seguro estar en la lista del ERE de mi empresa a afrontar 2 años (prorrogables a 2 más) en mi cliente, el que siempre he tenido desde que estoy en mi empresa (casi 7 años ya). No me lo esperaba, la verdad, pero fue muy agradable sentirse útil y valorada laboralmente. Mi reducción de 6 horas, mis horas de entrada y salida (de 10 a 16) y que además mi empresa no se ha presentado al concurso, no han sido suficiente para que el propio cliente haya presentado mi curriculum para que la UTE (Unión Temporal de Empresas) que ha ganado este año me subcontratara. Sé que es muy lioso, que a menos que hayas pasado por esto no vas a entenderme, pero tampoco creo que merezca la pena explayarme mucho más.
Estando de vacaciones en septiembre me comunicaron que se había quedado la UTE sin dinero y que tenía que incorporarme a mi empresa hasta la firma del nuevo concurso. Y aquí estoy, haciendo la semana pasada la adaptación de los niños al cole y a la guarde y esperando de nuevo en mi empresa a que se firme el contrato (para finales de esta semana o principios de la siguiente).
Mi última semana ha sido muy caótica, la adaptación ha sido muy complicada con tres hijos y teniendo que estar a la misma hora en dos sitios a la vez. Además, Canija se ha adaptado mejor de lo que espera o aparentemente, pero las noches están siendo una pesadilla. Se despierta entre 10 y 20 veces, no dura ni 1 hora seguida durmiendo, incluso una noche ni 10 minutos. Sé que es su manera de expresar su descontento e intento entender y empatizar con ella en la oscuridad y el silencio de la noche.
Sin embargo, con una noche terrible en la que hemos dormido entre 2-3 horas en rangos de 10-15 minutos debido a los mocos, afronto esta semana con muchísima ilusión. He cambiado mi horario de entrada de forma que soy yo la que me encargo de despertar a mis hijos, darles el desayuno y llevarles al cole, sin tenerles que hacer madrugar más de lo que deberían y mi marido les irá a buscar a su hora de salida. Además, en estos días estamos perfilando nuestros sueños y dejándonos llevar por nuestros deseos. Se esperan decisiones importantes en nuestra familia, que quizá llevaremos acabo en este curso que comienza. Todo siempre con la ilusión y la unidad de nuestra gran familia y siendo conscientes que las decisiones que tomamos es por el crecimiento y el bienestar familiar.
Espero que vuestras vacaciones hayan sido geniales y que tengáis muchas alegrías este curso que empieza. Podéis compartirlas conmigo, la verdad es que me encanta leer vuestros comentarios y correos y os agradezco que me hagáis partícipes de vuestro día a día. BESITOS
jueves, 21 de agosto de 2014
Unas tetas nuevas
A mí las tetas me crecieron a lo bestia. Una noche, cuando tenía 8 años, me tumbé boca abajo (postura en la que duermo desde que soy pequeña) y de pronto tuve que levantarme corriendo porque una teta me dolía muchísimo. Avisé a mis padres y cuando me tocaron el pecho notaron un gran bulto, duro y bastante grande que les hizo preocuparse, más que yo. Un pecho tenía un bulto enorme y el otro absolutamente nada. Ante la insistencia de mi padre (hombres, jijijiji), me llevó al ambulatorio a aquellas horas para confirmar que sí, que efectivamente me estaba creciendo el pecho y que, tenía un año para crecer de estatura, porque no tardaría en bajarme la regla. Cosas que dicen los médicos, aunque yo en aquel entonces era de las niñas más altas de la clase y desde luego la más desarrollada y, por desgracia, poco más crecí (ahora soy menudita, como me dice LadyA). La regla bajó poco más de un año después :'( Jamás olvidaré las palabras de aquel doctor.
Así que siempre he tenido buenas tetas, más gordas de lo que me gustarían porque cuando te sales de "lo normal" pues es difícil encontrar sujetadores en las tiendas en las que compran tus amigas, pero tampoco una exageración. De mis amigas era la que más tetas tenía, del círculo de amigas de ahora desde luego me ganan muchas, cómo cambian los tiempos. Pero gracias a la juventud la gravedad no había hecho estragos.
Cuando me quedé embarazada, leía revistas y libros que nada tienen que ver con mis sentimientos y pensamientos de ahora sobre la maternidad y, aunque me creí informada, nada más lejos de la realidad. Recuerdo que embarazada de Bichito hubo gente que me dijo en varias ocasiones que después de dar el pecho mis tetas iban a quedar fatal. Ante aquellos comentarios y, como mi marido se dio cuenta que me empezaba a afectar, me dijo que si después de dar el pecho a nuestros hijos yo quisiera operarme, buscaríamos al mejor cirujano para ello costara lo que costara.
Ains, qué estúpidos éramos entonces. ¿Por qué? Porque en aquel momento en el que todavía no había parido a mi bebé, el pecho sólo tenía connotación sexual y estética, pero una vez que pasó a ser su función primordial que es la de amamantar, aquél pensamiento fue distorsionándose hasta desaparecer.
Pensaréis, ¿a qué viene todo esto? Pues porque un par de conocidas acaban de ponerse un par de tetas nuevas. Y yo las miro, desobedeciendo la ley de la gravedad, duras y colocadas en su justa medida y me miro las mías, llenas de leche, redonditas y cálidas. Que sí, que las tengo caídas, que me pesan un montón y que estéticamente no son perfectas, pero últimamente me las miro y remiro en el espejo o desde arriba y siento amor y ternura hacia mis pechos. Debido a las subidas de leche mi piel del pecho se ha distendido un poco y debido al peso (y a la gravedad) también se ha caído, aunque mi piel sea flexible estos cambios son notables en él.
Todo esto me ha hecho pensar mucho sobre aquella conversación de hace unos años con mi marido y soy feliz tal y como soy. Mis tetas me definen, son parte de la crianza de mis hijos, cada centímetro de su composición es absolutamente perfecta, me generan placer cada día mientras amamanto a mis hijos. Gracias a mis tetas mis hijos han tenido y tienen el alimento idóneo para ellos, en exclusiva hasta los 6 meses y ahora hasta que nosotros queramos. En este momento son unas de las partes más importantes de mi cuerpo, me siento orgullosa de ellas y jamás las cambiaría.
Y vosotros, ¿alguna vez pensasteis sobre este tema?
Así que siempre he tenido buenas tetas, más gordas de lo que me gustarían porque cuando te sales de "lo normal" pues es difícil encontrar sujetadores en las tiendas en las que compran tus amigas, pero tampoco una exageración. De mis amigas era la que más tetas tenía, del círculo de amigas de ahora desde luego me ganan muchas, cómo cambian los tiempos. Pero gracias a la juventud la gravedad no había hecho estragos.
Cuando me quedé embarazada, leía revistas y libros que nada tienen que ver con mis sentimientos y pensamientos de ahora sobre la maternidad y, aunque me creí informada, nada más lejos de la realidad. Recuerdo que embarazada de Bichito hubo gente que me dijo en varias ocasiones que después de dar el pecho mis tetas iban a quedar fatal. Ante aquellos comentarios y, como mi marido se dio cuenta que me empezaba a afectar, me dijo que si después de dar el pecho a nuestros hijos yo quisiera operarme, buscaríamos al mejor cirujano para ello costara lo que costara.
Ains, qué estúpidos éramos entonces. ¿Por qué? Porque en aquel momento en el que todavía no había parido a mi bebé, el pecho sólo tenía connotación sexual y estética, pero una vez que pasó a ser su función primordial que es la de amamantar, aquél pensamiento fue distorsionándose hasta desaparecer.
Pensaréis, ¿a qué viene todo esto? Pues porque un par de conocidas acaban de ponerse un par de tetas nuevas. Y yo las miro, desobedeciendo la ley de la gravedad, duras y colocadas en su justa medida y me miro las mías, llenas de leche, redonditas y cálidas. Que sí, que las tengo caídas, que me pesan un montón y que estéticamente no son perfectas, pero últimamente me las miro y remiro en el espejo o desde arriba y siento amor y ternura hacia mis pechos. Debido a las subidas de leche mi piel del pecho se ha distendido un poco y debido al peso (y a la gravedad) también se ha caído, aunque mi piel sea flexible estos cambios son notables en él.
Todo esto me ha hecho pensar mucho sobre aquella conversación de hace unos años con mi marido y soy feliz tal y como soy. Mis tetas me definen, son parte de la crianza de mis hijos, cada centímetro de su composición es absolutamente perfecta, me generan placer cada día mientras amamanto a mis hijos. Gracias a mis tetas mis hijos han tenido y tienen el alimento idóneo para ellos, en exclusiva hasta los 6 meses y ahora hasta que nosotros queramos. En este momento son unas de las partes más importantes de mi cuerpo, me siento orgullosa de ellas y jamás las cambiaría.
Y vosotros, ¿alguna vez pensasteis sobre este tema?
miércoles, 30 de abril de 2014
Necesito escribiros
Creo que desde que abrí el blog esta es la temporada que más he pasado sin actualizarlo, pero nunca encuentro el momento idóneo para hacerlo. Me de muchísima pena no ser capaz de sentarme un rato y dedicármelo a mí misma, a contaros cómo estamos, a escribir cómo me siento o preparar algún post interesante (o no, eso depende del lector) sobre lactancia materna, crianza con apego, economía familiar o simplemente (como hoy) ordenar las ideas de mi cabeza.
Mi día a día está siendo bastante caótico, la agenda de mi Bichito cada día es más amplia y yo me encuentro llevándolos de un sitio a otro, no puedo ni imaginarme cuando lleguen los tres al colegio y se sucedan las invitaciones. Sólo pensarlo me da vértigo. Y así voy tachando los días en el calendario.
Canija se encuentra bien de su neumonía, hecha una gamberrilla, está recuperando el peso que perdió y un poco más. Estas semanas no está yendo a la guarde y le está viniendo fenomenal, cada día la veo mucho más activa y animada. Aunque las noches no son buenas del todo, es cierto que se despierta menos veces, si bien, con esto de que el sol se va a dormir tarde, nosotros también y al final me acuesto sobre las 12 de la noche, lo que hace que si se despierta 4-5 veces lo haga en mis 6 horas de sueño y es criminal.
Pero hoy, por lo que escribo este post, es porque ayer me di cuenta que lo necesito. Mi nivel de estrés está llegando a sus niveles más altos y no es porque tenga cien mil cosas que hacer, que también, sino porque no estoy haciendo nada que me ayude a relajarme y, por lo tanto, es un suma y sigue. En la vorágine de mi día a día sigo sumando y sumando cosas, lo que me está llevando a tener pesadillas de nuevo, a sentirme mucho más irascible, a que mi nivel de tolerancia al comienzo del día sea bajo y partamos con un nivel de estrés importante, por decirlo de forma gráfica, en un nivel naranja. A partir de entonces violar la línea que separa tratar cualquier conflicto de forma relajada es bastante fácil y se sobrepasa enseguida, luego me arrepiento de haber gritado a mis hijos o de comportarme de forma exagerada en ciertos temas.
Y así, y por este estrés, he pasado unos días bastante baja de moral, con poca gana de todo y algo enfadada con el mundo. Creí que entonces era mejor no escribir en el blog y fueron pasando los días. Ayer descubrí que a mí escribir en mi blog me relaja, que necesito expresarme y canalizar mis sentimientos a través de estas palabras que os escribo cada poco tiempo y reconocí que tenía que dedicar unos minutos a ello. Aunque terminara saliendo un post un poco desectructurado (como el que lees) o un churro-post (también como el que lees) o cuatro frases sin sentido en el que desahogarme y sacar mis sentimientos, lo necesito. Lo necesito, sentarme 20 minutos y hablar con vosotros o creer que hablo con vosotros y os cuento cómo nos va, lo que nos ha pasado últimamente o simplemente lo mal que dormimos (algo de lo que podía escribir cada mañana).
Necesito esto y mucho y debería haberme dado cuenta antes, aunque sea con Canija a la teta o purulando entre mis piernas o ambas cosas como ahora mismo. Escribir en el blog no sólo me relaja sino que me sirve de terapia. Muchas veces nos olvidamos de nuestras necesidades, de lo que verdaderamente nos hace bien, para pasar a ocuparnos de las que creemos que necesitan los demás, nos abandonamos creyendo que podemos pasar sin ellas. Debemos de ocuparnos de nosotras mismas, porque no siempre las personas que nos quieren y tenemos cerca se dan cuenta de ello y nos miman.
¿Os dedicáis tiempo a vosotros mismos? ¿Os habéis parado a pensar qué acción tenéis que realizar exactamente que os permita levantaros más relajados, sin el nivel de estrés en la zona ya naranja?
Mi día a día está siendo bastante caótico, la agenda de mi Bichito cada día es más amplia y yo me encuentro llevándolos de un sitio a otro, no puedo ni imaginarme cuando lleguen los tres al colegio y se sucedan las invitaciones. Sólo pensarlo me da vértigo. Y así voy tachando los días en el calendario.
Canija se encuentra bien de su neumonía, hecha una gamberrilla, está recuperando el peso que perdió y un poco más. Estas semanas no está yendo a la guarde y le está viniendo fenomenal, cada día la veo mucho más activa y animada. Aunque las noches no son buenas del todo, es cierto que se despierta menos veces, si bien, con esto de que el sol se va a dormir tarde, nosotros también y al final me acuesto sobre las 12 de la noche, lo que hace que si se despierta 4-5 veces lo haga en mis 6 horas de sueño y es criminal.
Pero hoy, por lo que escribo este post, es porque ayer me di cuenta que lo necesito. Mi nivel de estrés está llegando a sus niveles más altos y no es porque tenga cien mil cosas que hacer, que también, sino porque no estoy haciendo nada que me ayude a relajarme y, por lo tanto, es un suma y sigue. En la vorágine de mi día a día sigo sumando y sumando cosas, lo que me está llevando a tener pesadillas de nuevo, a sentirme mucho más irascible, a que mi nivel de tolerancia al comienzo del día sea bajo y partamos con un nivel de estrés importante, por decirlo de forma gráfica, en un nivel naranja. A partir de entonces violar la línea que separa tratar cualquier conflicto de forma relajada es bastante fácil y se sobrepasa enseguida, luego me arrepiento de haber gritado a mis hijos o de comportarme de forma exagerada en ciertos temas.
Y así, y por este estrés, he pasado unos días bastante baja de moral, con poca gana de todo y algo enfadada con el mundo. Creí que entonces era mejor no escribir en el blog y fueron pasando los días. Ayer descubrí que a mí escribir en mi blog me relaja, que necesito expresarme y canalizar mis sentimientos a través de estas palabras que os escribo cada poco tiempo y reconocí que tenía que dedicar unos minutos a ello. Aunque terminara saliendo un post un poco desectructurado (como el que lees) o un churro-post (también como el que lees) o cuatro frases sin sentido en el que desahogarme y sacar mis sentimientos, lo necesito. Lo necesito, sentarme 20 minutos y hablar con vosotros o creer que hablo con vosotros y os cuento cómo nos va, lo que nos ha pasado últimamente o simplemente lo mal que dormimos (algo de lo que podía escribir cada mañana).
Necesito esto y mucho y debería haberme dado cuenta antes, aunque sea con Canija a la teta o purulando entre mis piernas o ambas cosas como ahora mismo. Escribir en el blog no sólo me relaja sino que me sirve de terapia. Muchas veces nos olvidamos de nuestras necesidades, de lo que verdaderamente nos hace bien, para pasar a ocuparnos de las que creemos que necesitan los demás, nos abandonamos creyendo que podemos pasar sin ellas. Debemos de ocuparnos de nosotras mismas, porque no siempre las personas que nos quieren y tenemos cerca se dan cuenta de ello y nos miman.
¿Os dedicáis tiempo a vosotros mismos? ¿Os habéis parado a pensar qué acción tenéis que realizar exactamente que os permita levantaros más relajados, sin el nivel de estrés en la zona ya naranja?
lunes, 16 de diciembre de 2013
Envejecida
Me miro al espejo cada día y hasta hace unos días creía que el reflejo que me regalaba era siempre el mismo. Sin embargo, los años han pasado y yo he envejecido bastante.
El otro día, al hacer la foto de Navidad con mis hijos y verla en el ordenador me di cuenta de ello. Qué mayor me había hecho en un año!!! Mi rostro ha envejecido mucho y yo al verme sentí todos esos años de golpe.
Y sé que estoy bien, que me he recuperado fenomenal físicamente, de hecho es que tengo el peso de cuando me casé, pero mi cara muestra el paso de los años.
Y también sé que es normal, que las noches que da Canija no son para tener un rostro terso y brillante, al contrario, pero jode darse cuenta.
Y ser consciente de ello me ha sentado francamente mal y ahora cada vez que el espejo me devuelve mi propio reflejo lo único que veo son arrugas de expresión, ojeras, una tez apagada y mucho cansancio.
Y miro a mis hijos y a mi marido, que son la luz brillante de mi rostro reflejada en mis ojos, escucho los "Te quiero mucho mamá" de Pequeñín, "Eres la mamá más guapa del mundo" de Bichito y los besos llenos de babas de Canija y me siento muy feliz, pero eso no quita que yo haya envejido y me haya dado cuenta de pronto.
Sé que esta sensación y este sentimiento es transitorio, que se me pasará en cuanto sea capaz de asumir que no sólo son ellos los que cumplen años, pero joder cómo cuesta!!!
¿Os ha pasado a vosotros lo mismo alguna vez o simplemente es que la falta de sueño me nubla también el cerebro?
El otro día, al hacer la foto de Navidad con mis hijos y verla en el ordenador me di cuenta de ello. Qué mayor me había hecho en un año!!! Mi rostro ha envejecido mucho y yo al verme sentí todos esos años de golpe.
Y sé que estoy bien, que me he recuperado fenomenal físicamente, de hecho es que tengo el peso de cuando me casé, pero mi cara muestra el paso de los años.
Y también sé que es normal, que las noches que da Canija no son para tener un rostro terso y brillante, al contrario, pero jode darse cuenta.
Y ser consciente de ello me ha sentado francamente mal y ahora cada vez que el espejo me devuelve mi propio reflejo lo único que veo son arrugas de expresión, ojeras, una tez apagada y mucho cansancio.
Y miro a mis hijos y a mi marido, que son la luz brillante de mi rostro reflejada en mis ojos, escucho los "Te quiero mucho mamá" de Pequeñín, "Eres la mamá más guapa del mundo" de Bichito y los besos llenos de babas de Canija y me siento muy feliz, pero eso no quita que yo haya envejido y me haya dado cuenta de pronto.
Sé que esta sensación y este sentimiento es transitorio, que se me pasará en cuanto sea capaz de asumir que no sólo son ellos los que cumplen años, pero joder cómo cuesta!!!
¿Os ha pasado a vosotros lo mismo alguna vez o simplemente es que la falta de sueño me nubla también el cerebro?
jueves, 5 de diciembre de 2013
No recordaba la última vez
En casa mi marido y yo funcionamos por roles. Habitualmente él va a la compra porque así se lleva a Bichito y Pequeñín y mi Canija descansa, que con Pequeñín es complicado de cojones. Bichito a veces les acompaña, otras no. Ella es más tranquila, mucho más fácil de dialogar cuando se pone cabezona y se entretiene si yo en ese tiempo en que Canija duerme lo utilizo para hacer cosas de casa. Eso no quiere decir que nosotras no les acompañemos de vez en cuando o que vayamos nosotras a comprar, pero por normal general van mi marido y nuestros dos hijos más mayores.
Yo me encargo de las ropas y os puedo asegurar que en una familia de 5 miembros las ropas es un no parar. Todos los días una lavadora, con el trabajo que conlleva después una vez lavada, doblarla, ordenarla, pero a ellos les toca la ropa menuda, es decir, doblar su ropa interior y buscar los calcetines iguales para convertirlos en una bola. Es algo que los peques pueden ayudarnos, así que lo guardamos todo en una bolsa y el fin de semana la volcamos en el salón y se lo pasan pipa, sobre todo Canija que le encanta sacármelo todo de la bolsa y esparcirlo por la cocina a lo largo de la semana.
Hace ya mucho tiempo que decidimos que mi marido les bañaba a los tres, si bien en los primeros meses de Canija me ocupaba yo, cuando ya abultaba algo más y era más manejable, mi marido pasó a hacerlo. Para mí ese momento es idóneo para hacer la cena y tenerla recién hecha para cuando los tres estén listos. Así que ayer cuando mi marido y Pequeñín no habían vuelto de la compra, me puse yo a bañarlas.
Qué grandes están mis hijas!!! Qué pelo tan largo tiene Bichito!!! Qué graciosa Canija en el agua!!! Qué bonitas son!!! No fui capaz de recordar la última vez que les bañé yo sin estar dentro con ellas. Una tarea que con Bichito hice cada noche hasta que me quedé embarazada de Pequeñín y la barriga me resultaba incómoda.
Me encantó abrazarlas con la toalla, secarlas, darlas su aceite, vestirlas y todo regado con un montón de besos y muchos "A que te como!". Llegó Pequeñín y también le bañé, menudo cuidado hay que tener con él si no quieres que todo el baño se te inunde. Mientras bañaba a sus hermanos Canija estaba todo el rato de pie agarrada a la bañera, riéndose y divirtiéndose junto a ellos. No quería perderse detalle.
Disfruté muchísimo haciéndolo y eché de menos no bañarles más a menudo. Así que he decidido que de vez en cuando, seguramente en fin de semana, cambiaré el rol a mi marido y seré yo la que les bañe y disfrute con ellos de ese momento tan divertido como es el baño.
En vuestra casa, ¿cómo os repartís las tareas? ¿Quién se encarga del baño?
Aprovecho el post de hoy para recordaros el sorteo de un fantástico sujetador de lactancia Essential Embrace de Bravado que tengo en el blog. Quedan pocos días para participar, no olvidéis apuntaros!!!
Yo me encargo de las ropas y os puedo asegurar que en una familia de 5 miembros las ropas es un no parar. Todos los días una lavadora, con el trabajo que conlleva después una vez lavada, doblarla, ordenarla, pero a ellos les toca la ropa menuda, es decir, doblar su ropa interior y buscar los calcetines iguales para convertirlos en una bola. Es algo que los peques pueden ayudarnos, así que lo guardamos todo en una bolsa y el fin de semana la volcamos en el salón y se lo pasan pipa, sobre todo Canija que le encanta sacármelo todo de la bolsa y esparcirlo por la cocina a lo largo de la semana.
Hace ya mucho tiempo que decidimos que mi marido les bañaba a los tres, si bien en los primeros meses de Canija me ocupaba yo, cuando ya abultaba algo más y era más manejable, mi marido pasó a hacerlo. Para mí ese momento es idóneo para hacer la cena y tenerla recién hecha para cuando los tres estén listos. Así que ayer cuando mi marido y Pequeñín no habían vuelto de la compra, me puse yo a bañarlas.
Qué grandes están mis hijas!!! Qué pelo tan largo tiene Bichito!!! Qué graciosa Canija en el agua!!! Qué bonitas son!!! No fui capaz de recordar la última vez que les bañé yo sin estar dentro con ellas. Una tarea que con Bichito hice cada noche hasta que me quedé embarazada de Pequeñín y la barriga me resultaba incómoda.
Me encantó abrazarlas con la toalla, secarlas, darlas su aceite, vestirlas y todo regado con un montón de besos y muchos "A que te como!". Llegó Pequeñín y también le bañé, menudo cuidado hay que tener con él si no quieres que todo el baño se te inunde. Mientras bañaba a sus hermanos Canija estaba todo el rato de pie agarrada a la bañera, riéndose y divirtiéndose junto a ellos. No quería perderse detalle.
Disfruté muchísimo haciéndolo y eché de menos no bañarles más a menudo. Así que he decidido que de vez en cuando, seguramente en fin de semana, cambiaré el rol a mi marido y seré yo la que les bañe y disfrute con ellos de ese momento tan divertido como es el baño.
En vuestra casa, ¿cómo os repartís las tareas? ¿Quién se encarga del baño?
Aprovecho el post de hoy para recordaros el sorteo de un fantástico sujetador de lactancia Essential Embrace de Bravado que tengo en el blog. Quedan pocos días para participar, no olvidéis apuntaros!!!
sábado, 6 de julio de 2013
Sentimientos encontrados
Esta semana ando desaparecida y es que la boda de mi madre, las lavadoras de las maletas y demás recados no me han dado tiempo para nada. Eso y mis tres soles, que necesitan a su mami casi tanto como su mami les necesita a ellos.
Los sentimientos en la boda de mi madre son muy agridulces y difíciles para mí. Para que me entendiérais tendría que contaros tantas cosas que no son ni el momento ni el lugar para ello, pero tengo la suerte de contar con unas grandes amigas y un marido que me han apoyado y escuchado a cada momento. Gracias a ellos, a la oxitocina que corre por mis venas cuando estoy con mis hijos y a que mentalmente soy una mujer más fuerte, sólo he tenido un par de momentos melancólicos. Sin embargo, he estado muy nerviosa estos días, me he sentido desubicada, fuera de lugar, cómo si mi vida fuera más rápida que yo y eso que yo soy culo inquieto, pura energía. Pero he sentido celeridad en mis movimientos, en mi día a día, en mi agenda y aunque por norma general esto es algo común, creo que he aumentado el número de cosas que hacer para no sentarme a pensar y dejar que mis sentimientos afloren. Seguramente porque puedan hacerme daño y no quiero venirme abajo.
Necesito unos días relajados, organizar mis ideas, tranquilidad, ir cerrando tareas y centrarme en mí y en mi familia. Nada mejor que irnos al norte con mi queridísima amiga de Historias de un príncipe y cuatro princesas para volver con las pilas cargadas. No sé si a vosotros os pasa, pero siento como si necesitara un paréntesis y nada mejor que encontrarse con una amiga y su familia para estar rodeada de gente que te quiere, que te aprecia y poder disfrutar de su compañía.
El martes de madrugada partimos de nuevo para disfrutar de otras estupendas vacaciones en su compañía. Así que imagino que seguiré un poco desaparecida, ya no sólo porque mañana celebramos el enlace de madre, sino porque el lunes estaré haciendo maletas y el martes de viaje.
¿Os habéis sentido alguna vez así? ¿Qué habéis hecho y cómo lo habéis solucionado?
Los sentimientos en la boda de mi madre son muy agridulces y difíciles para mí. Para que me entendiérais tendría que contaros tantas cosas que no son ni el momento ni el lugar para ello, pero tengo la suerte de contar con unas grandes amigas y un marido que me han apoyado y escuchado a cada momento. Gracias a ellos, a la oxitocina que corre por mis venas cuando estoy con mis hijos y a que mentalmente soy una mujer más fuerte, sólo he tenido un par de momentos melancólicos. Sin embargo, he estado muy nerviosa estos días, me he sentido desubicada, fuera de lugar, cómo si mi vida fuera más rápida que yo y eso que yo soy culo inquieto, pura energía. Pero he sentido celeridad en mis movimientos, en mi día a día, en mi agenda y aunque por norma general esto es algo común, creo que he aumentado el número de cosas que hacer para no sentarme a pensar y dejar que mis sentimientos afloren. Seguramente porque puedan hacerme daño y no quiero venirme abajo.
Necesito unos días relajados, organizar mis ideas, tranquilidad, ir cerrando tareas y centrarme en mí y en mi familia. Nada mejor que irnos al norte con mi queridísima amiga de Historias de un príncipe y cuatro princesas para volver con las pilas cargadas. No sé si a vosotros os pasa, pero siento como si necesitara un paréntesis y nada mejor que encontrarse con una amiga y su familia para estar rodeada de gente que te quiere, que te aprecia y poder disfrutar de su compañía.
El martes de madrugada partimos de nuevo para disfrutar de otras estupendas vacaciones en su compañía. Así que imagino que seguiré un poco desaparecida, ya no sólo porque mañana celebramos el enlace de madre, sino porque el lunes estaré haciendo maletas y el martes de viaje.
¿Os habéis sentido alguna vez así? ¿Qué habéis hecho y cómo lo habéis solucionado?
jueves, 20 de junio de 2013
Mi momento
Muchas veces no sabes qué decir, de qué hablar o qué contar, pero siento la necesidad de sentarme y escribir. En momentos como el de hoy, en el que mis hijos y mi marido están echándose la siesta y yo no puedo dormir, me siento y escribo.
Sin embargo, hoy no tengo mucho que contar pero siento la necesidad de sentarme y disfrutar de mi momento de la mejor manera que sé, escirbiendo.
Las vacaciones están siendo muy divertidas. Ayer nos cogimos un trenecito que va por la playa y nos fuimos a que los niños montaran en algunas atracciones. Nos chispeó en varias ocasiones pero a la vuelta nos cayó una chupa bastante considerable. Menos mal que el tren llevaba plásticos proctectores y pronto estuvimos de vuelta en casa comiendo unas pizzas congeladas en vez de el gofre de chocolate que habíamos previsto.
Hoy hemos estado en el mercadillo buscando una braga faja que oculte mi barrigota en la boda de mi madre. Dado que yo soy de mini tangas todo lo veía enooooooooooorme, como si me fueran a llegar a los sobacos, tipo Mauricio Colmenero en Aída. Así que nos hemos venido sin bragas, con pistolas de agua y lo necesario para hacer un gazpacho.
Por la tarde iremos los cinco a la pisci, que a mis hijos les encanta que suba para tirarme del pelo, hacerme aguadillas y jugar con su mami.
Unas vacaciones estupendas en familia. Tan bien lo estamos pasando que en vez de volvernos el 29 para tener todo previsto para la boda de mi madre, saldremos el 1. Ojalá que me dé tiempo a todo en poco más de un día.
Nota: He necesitado 5 intentos para escribir esta entrada, voy a conservar el título pero lo de Mi momento queda en entredicho...
Sin embargo, hoy no tengo mucho que contar pero siento la necesidad de sentarme y disfrutar de mi momento de la mejor manera que sé, escirbiendo.
Las vacaciones están siendo muy divertidas. Ayer nos cogimos un trenecito que va por la playa y nos fuimos a que los niños montaran en algunas atracciones. Nos chispeó en varias ocasiones pero a la vuelta nos cayó una chupa bastante considerable. Menos mal que el tren llevaba plásticos proctectores y pronto estuvimos de vuelta en casa comiendo unas pizzas congeladas en vez de el gofre de chocolate que habíamos previsto.
Hoy hemos estado en el mercadillo buscando una braga faja que oculte mi barrigota en la boda de mi madre. Dado que yo soy de mini tangas todo lo veía enooooooooooorme, como si me fueran a llegar a los sobacos, tipo Mauricio Colmenero en Aída. Así que nos hemos venido sin bragas, con pistolas de agua y lo necesario para hacer un gazpacho.
Por la tarde iremos los cinco a la pisci, que a mis hijos les encanta que suba para tirarme del pelo, hacerme aguadillas y jugar con su mami.
Unas vacaciones estupendas en familia. Tan bien lo estamos pasando que en vez de volvernos el 29 para tener todo previsto para la boda de mi madre, saldremos el 1. Ojalá que me dé tiempo a todo en poco más de un día.
Nota: He necesitado 5 intentos para escribir esta entrada, voy a conservar el título pero lo de Mi momento queda en entredicho...
martes, 11 de junio de 2013
Te echo de menos
Ayer hizo 8 años que me dejaste y aunque te añoro cada día, a veces no soy consciente. El día a día hace que tu pérdida parezca superada, sin embargo, son en esos días especiales en el que te añoro y te echo de menos.Te echo de menos cuando miro a tus nietos y soy consciente que no te conocieron.
Te echo de menos cuando les hablo de ti, cuando le hablo a Bichito de qué es la muerte, cuando le digo a Pequeñín que lleva el nombre de su abuelo.
Te echo de menos cuando abro mi cartera y veo una foto tuya.
Te echo de menos cuando miro a mi marido y sé que es el hombre que hubieras querido para mí.
Te echo de menos cuando veo a mi hermano.
Te echo tanto de menos papá.
Tengo la sensación de que te estoy traicionando porque mamá se casa en unos días. Siento que debería no ir y que no debería alegrarme. Siento que firmando como testigo en parte te estoy negando. Pero papá te prometo que no es así. Estarás siempre conmigo, en mi corazón, en mis pensamientos. Jamás podré olvidarte y siempre estarás presente en nuestra familia.
Ojalá no te hubieras marchado, ojalá hubieras conocido a mi maravillosa familia. Ojalá vieras a mi Bichito tan bonita y tan dulce y a mi Pequeñín tan alegre y tan cariñoso y a mi Canija con esos ojos azules (que no sé de dónde los ha sacado) y esa sonrisa desdentada cuando la digo cositas. Ojalá me vieras a mí, feliz y disfrutando de esta familia que junto a mi marido he construído. Estoy segura que te sentirías orgulloso.
Me encantaría creer en el más allá porque así me quedaría el consuelo que nos ves, que puedes disfrutar de tus nietos y de mí en la distancia. Qué pena no ser creyente...
Siento tanto nuestros últimos años, no haber disfrutado más juntos, no haberte dedicado más tiempo. Y ahora que no te tengo a mi lado te echo mucho de menos.
Te quiero tanto papá y te echo tanto de menos...
sábado, 25 de mayo de 2013
Maternidad desde distintos puntos de vista
Esta semana me acerqué al trabajo a enseñar orgullosa a mi Canija. La porteaba en el fular que mis compañeros me regalaron cuando nació mi Pequeñín. Dormidita como el bebé que es, acurrucada en el pecho de su mamá, fuimos paseando por las dos plantas de mi departamento. Todos o casi todos coincidieron en que ese era el mejor lugar en el que podía estar, que aquella era la mejor postura e incluso que sentían una enorme envidia de la felicidad y la paz que la cara de mi pequeña transmitía.
Sintiéndome orgullosa de la forma que tenemos de criar a nuestros hijos, de la lactancia materna de los tres, denominada por mí misma y mis conocimientos de la lengua española Tritándem, del porteo, del colecho y demás palabrejas que según algunos nos hemos inventado las creyentes en la crianza natural, hablé y presenté a mi Canija a mis compañeros.
Entonces crucé varias frases con un compañero que había tenido a su hijo de forma prematura en la semana 31. Según él era mucho mejor parir en esa semana porque así son los "profesionales" los que se encargan de los primeros meses de vida de su hijo, los más difíciles, no como yo que tenía que estar levantándome cada poca horas y cuidar de mis hijos. Yo le escuchaba y alucinaba, el solo hecho de que mi Canija naciera de forma prematura me daba pavor, no sólo por todas las secuelas físicas que pudiera tener, sino que no podría moverme de su lado aún sabiendo que mis otros dos hijos necesitaran a su mamá. Le oía y sentía mucha pena por su bebé y por ellos, por no saber apreciar cada instante con su hijo.
Yo no entiendo a las personas que dan a luz y prefieren dejar a sus recién nacidos en el nido para que descansen, ni las mujeres que rechazan la lactancia materna y se toman la pastilla para que no les suba la leche, ni las mujeres que prefieren una cesárea que un parto, ni las personas que delegan la crianza de sus hijos en otras, ni aquellos que prefieren tener una reunión todos los días a última hora para llegar con los niños cenados y acostados, pero les respeto aunque no es mi forma de ver ni de sentir la maternidad. Pero de ahí a preferir tener un hijo prematuro va un mundo.
Me parece increíble cómo esta sociedad ha llegado a desvincularse hasta ese punto de sus propios hijos y me entristece enormemente. Aunque no debería de sorprenderme cuando la pérdida de un bebé está totalmente deshumanizada. Estos temas me afectan muchísimo y a veces me sorprendo pensando en ello y con el corazón compungido.
Y ya para el remate leo post de personas que creen que escriben en clave de humor, que se ríen de sus propios hijos cuando vomitan reiterativamente al aplicarle el método estivill u otras que critican e insultan a personas como yo que llaman a amantar lactancia materna, colecho a dormir con sus hijos, porteo a llevarles encima y creen en la crianza natural y el respeto. Está claro que el respeto no es lo suyo, así que empezando por ahí no debería indignarme lo demás, pero lo hace.
Ahora me tacharán de estúpida e inculta o a saber qué otra cosa más por inventarme la palabra Tritándem.
En fin, debe de ser por mis hormonas de recién parida que no sé por qué me sorprenden algunas cosas...
Sintiéndome orgullosa de la forma que tenemos de criar a nuestros hijos, de la lactancia materna de los tres, denominada por mí misma y mis conocimientos de la lengua española Tritándem, del porteo, del colecho y demás palabrejas que según algunos nos hemos inventado las creyentes en la crianza natural, hablé y presenté a mi Canija a mis compañeros.
Entonces crucé varias frases con un compañero que había tenido a su hijo de forma prematura en la semana 31. Según él era mucho mejor parir en esa semana porque así son los "profesionales" los que se encargan de los primeros meses de vida de su hijo, los más difíciles, no como yo que tenía que estar levantándome cada poca horas y cuidar de mis hijos. Yo le escuchaba y alucinaba, el solo hecho de que mi Canija naciera de forma prematura me daba pavor, no sólo por todas las secuelas físicas que pudiera tener, sino que no podría moverme de su lado aún sabiendo que mis otros dos hijos necesitaran a su mamá. Le oía y sentía mucha pena por su bebé y por ellos, por no saber apreciar cada instante con su hijo.
Yo no entiendo a las personas que dan a luz y prefieren dejar a sus recién nacidos en el nido para que descansen, ni las mujeres que rechazan la lactancia materna y se toman la pastilla para que no les suba la leche, ni las mujeres que prefieren una cesárea que un parto, ni las personas que delegan la crianza de sus hijos en otras, ni aquellos que prefieren tener una reunión todos los días a última hora para llegar con los niños cenados y acostados, pero les respeto aunque no es mi forma de ver ni de sentir la maternidad. Pero de ahí a preferir tener un hijo prematuro va un mundo.
Me parece increíble cómo esta sociedad ha llegado a desvincularse hasta ese punto de sus propios hijos y me entristece enormemente. Aunque no debería de sorprenderme cuando la pérdida de un bebé está totalmente deshumanizada. Estos temas me afectan muchísimo y a veces me sorprendo pensando en ello y con el corazón compungido.
Y ya para el remate leo post de personas que creen que escriben en clave de humor, que se ríen de sus propios hijos cuando vomitan reiterativamente al aplicarle el método estivill u otras que critican e insultan a personas como yo que llaman a amantar lactancia materna, colecho a dormir con sus hijos, porteo a llevarles encima y creen en la crianza natural y el respeto. Está claro que el respeto no es lo suyo, así que empezando por ahí no debería indignarme lo demás, pero lo hace.
Ahora me tacharán de estúpida e inculta o a saber qué otra cosa más por inventarme la palabra Tritándem.
En fin, debe de ser por mis hormonas de recién parida que no sé por qué me sorprenden algunas cosas...
jueves, 16 de mayo de 2013
Ni aunque me aten
¡¡¡No me puedo estar quieta!!! Es superior a mí. Lo sé, me mandaron reposo y no he sido capaz de hacerlo ni un sólo día. Los tres primeros días intenté moverme sólo lo justo, pero sólo lo justo ya era mucho. Luego, que si las comidas, que si ahora bajo a la calle, que si tengo que ir a no sé donde, en fin un montón de cosas.El lunes fui al médico y me dijo que tenía que seguir guardando un poco de reposo e ir haciendo vida normal de forma progresiva hasta la semana que viene. Al día siguiente por la mañana tuve que ir al centro comercial y por la tarde me fui a la verbena de San Isidro de la escuela infantil de mi hijo con mi Canija y mi Pequeñín. Participamos en todos los puestos, entre ellos uno de carreras. Correr no corrimos, pero andamos de un lado a otro de la calle junto a sus compañeros, familias y profesoras. Yo llevaba a mi Canija en el fular, a mi Pequeñín agarrado de mi mano y la muleta en el otro. Por cada puesto en el que participábamos nos dieron una papeleta y luego sortearon unas camisetas y unos gorros. Tuvimos la gran suerte que nos tocó una chulísima camiseta de Vaya Telita!!! Justo en las papeletas de color verde de las carreras. Es la camiseta que ilusatra el post, a que es preciosa???
Y hoy ya he vuelto yo a llevar a los niños al cole y me he tenido que pasar también por correos a mandar una cosilla. Total, que he llegado casi a las 11 de la mañana de vuelta a casa y me duele el pie, pero soy incapaz de estarme quieta. Tengo que recoger la casa y esta tarde ir a la florestería de mi madre a por un encargo y a comprar gusanos de seda a la tienda de animales para que mis hijos puedan ver todo el proceso.
Cada día desde que me caí me pregunto cómo narices pude estar 3 meses en reposo, cómo siquiera estuve un par de días en el sofá. Yo, que soy culo inquieto, que no paro quieta ni aunque me aten, que intento moverme lo menos posible y me voy de compras. Me cuesta entenderlo, pero claro, eso lo escribo ahora mismo dando de mamar a mi Canija sentada en el sofá. Cuando la vida de tu hija no corre peligro, cuando lo único que peligra es el bienestar de una, pues todo adquiere otro significado y lo que debería ser un "reposo" se convierte en un "me siento cuando haya terminado".
Atrás quedaron esos 3 meses de no poder moverse, pero sigo preguntándome cómo narices lo conseguí sin volverme loca. Ahora que todo ha pasado, no tengo un mal recuerdo, sólo el nudo en el estómago del miedo de aquella primera vez, aquel 18 de noviembre que fui al hospital de 22 semanas y con contracciones rítmicas cada 5 minutos. Por suerte hoy escribo esto desde el sofá, mientras mi Canija mama, pensando en levantarme y hacer todas las cosas que me faltan en cuanto se quede dormida...
jueves, 21 de febrero de 2013
Numerología y encuesta
Bien es sabido que me encantan los números y si no lo sabéis os lo cuento yo. Desde bien pequeña me encantan las matemáticas y me tiraba horas y horas en mi habitación haciendo los deberes: los plantamientos de un problema, el estudio de las funciones, etc... Las demás asignaturas no me llamaban la atención, pero las matemáticas eran mi perdición, podía pasarme horas encerrada en mi cuarto sin apenas notar que el tiempo pasaba.
Por supuesto, estudié matemáticas. Me gustaba mucho enseñar, de hecho ayudé a muchos compañeros en el colegio e instituto a aprobarlas, pero al final me fui por la rama de Computación. Aún así seguía pasándome horas en mi cuarto, ya no con números, sino con letras, estudiando topología, geometría, estadística, etc, etc...
Me licencié y me puse a trabajar en una consultoría, por lo que los números desaparecieron y dieron paso a programas y desarrollos informáticos. Sin embargo, yo no puedo dejar de ver números en mi vida. Suelo ver secuencias y series en el día a día. Por ejemplo, nadie se percartaría que entre el embarazo de cada uno de mis hijos he tenido 3 reglas. ¿Coincidencia? Seguramente, pero en ambos embarazos exactamente 3.
Según fueron naciendo mis hijos vi una progresión matemática, imposible no verla o que yo no me percatase. Según nuestros años de nacimientos y nuestros días de nacimiento, nuestros cumpleaños se suceden en orden ascendente y múltiplos de 5, es decir, mi marido 10, yo 15, mi Bichito 20 y mi Pequeñín 25. Desde que me quedé embarazada me di cuenta que la sucesión siguiente era mi Pizquita 30. Ahora bien, como febrero tiene 28 días, debería ser el 30 de Marzo, lo que paso que yo no creo que llegue, aunque nunca se sabe... Así que pensé, pues como febrero tiene 28 días, el 30 de febrero es el 2 de marzo, mi número preferido. Pero claro, todos nuestros cumpleaños son múltiplos de 5 y distintos, por lo que el 5 de marzo estaría bien.
Así que los posibles candidatos son 2 de marzo, 5 de marzo y 30 de marzo. El que realmente sería el que continúa la secuencia es el 30 de marzo, pero sólo de pensar que todavía me queda más de un mes me da un patatús, aunque nunca se sabe.
Podéis decirlo y pensarlo, incluso pregonarlo, se me va la olla, lo sé, pero no puedo evitarlo. Mi Pizquita nacerá cuando tenga que nacer, cuando ella decida que ha llegado el momento, cuando esté preparada. Pero yo no sé qué movidas raras tengo en la cabeza, que no puedo evitar pensar en estas chorradas y ver series, secuencias, números y coincidencias en muchas cosas de mi vida.
Mi gran amiga Elo cree que no llego, de hecho cree que mañana lejoderé estropearé la visita al médico de mi marido y me pondré de parto. Yo creo que es pronto, ayer no pude hacer casi nada por la mañana porque tenía muchas contracciones, pero hoy me encuentro perfectamente, así que creo que se equivoca. Aún así, he decido poneros un enlace ya, aunque sea demasiado pronto, por si Elo quiere votar por mañana. Además muchas son las personas que piensan que no llegaré al mes que viene, lo cual, si no fuera demasiado pronto me encantaría porque el mes de Febrero es mi preferido en el calendario. Debería ponerlo desde la semana 37 y hasta 10 días después de mi fecha problable de parto: 24/03/2012, por lo que veréis que está desde hoy y hasta el 3 de abril, 42 posibilidades y tenéis que elegir una.
Ésta es vuestra invitación:
Yo no soy capaz todavía de decidirme por el día, el 2 de marzo me gusta mucho, pero el 5 es más acorde con nuestros días de nacimiento y así, todos habremos nacido en múltiplos de 5 y además mi Pizquita ya se considerará a término. O quizá nazca el 30 de marzo!!! Ains, no sé qué votar!!!
Quizá pronostiquéis bien y valgáis para brujos. Podéis elegir cualquier día aunque otra persona ya lo haya elegido, pero sólo un día por persona.
Estoy deseando ver vuestras predicciones y comentarios. Ya me contaréis qué votáis!!!
Por supuesto, estudié matemáticas. Me gustaba mucho enseñar, de hecho ayudé a muchos compañeros en el colegio e instituto a aprobarlas, pero al final me fui por la rama de Computación. Aún así seguía pasándome horas en mi cuarto, ya no con números, sino con letras, estudiando topología, geometría, estadística, etc, etc...
Me licencié y me puse a trabajar en una consultoría, por lo que los números desaparecieron y dieron paso a programas y desarrollos informáticos. Sin embargo, yo no puedo dejar de ver números en mi vida. Suelo ver secuencias y series en el día a día. Por ejemplo, nadie se percartaría que entre el embarazo de cada uno de mis hijos he tenido 3 reglas. ¿Coincidencia? Seguramente, pero en ambos embarazos exactamente 3.
Según fueron naciendo mis hijos vi una progresión matemática, imposible no verla o que yo no me percatase. Según nuestros años de nacimientos y nuestros días de nacimiento, nuestros cumpleaños se suceden en orden ascendente y múltiplos de 5, es decir, mi marido 10, yo 15, mi Bichito 20 y mi Pequeñín 25. Desde que me quedé embarazada me di cuenta que la sucesión siguiente era mi Pizquita 30. Ahora bien, como febrero tiene 28 días, debería ser el 30 de Marzo, lo que paso que yo no creo que llegue, aunque nunca se sabe... Así que pensé, pues como febrero tiene 28 días, el 30 de febrero es el 2 de marzo, mi número preferido. Pero claro, todos nuestros cumpleaños son múltiplos de 5 y distintos, por lo que el 5 de marzo estaría bien.
Así que los posibles candidatos son 2 de marzo, 5 de marzo y 30 de marzo. El que realmente sería el que continúa la secuencia es el 30 de marzo, pero sólo de pensar que todavía me queda más de un mes me da un patatús, aunque nunca se sabe.
Podéis decirlo y pensarlo, incluso pregonarlo, se me va la olla, lo sé, pero no puedo evitarlo. Mi Pizquita nacerá cuando tenga que nacer, cuando ella decida que ha llegado el momento, cuando esté preparada. Pero yo no sé qué movidas raras tengo en la cabeza, que no puedo evitar pensar en estas chorradas y ver series, secuencias, números y coincidencias en muchas cosas de mi vida.
Mi gran amiga Elo cree que no llego, de hecho cree que mañana le
Ésta es vuestra invitación:
Siempre me ha gustado intentar adivinar cuando nacen los hijos de los demás, porque nuestras preferecias por los días existen. Te hace ilusión que el hijo de una de tus amigas caiga en el cumpleaños de tu madre, por ejemplo, porque para ti es un día muy especial y te gustaría compartirlo con ella.
Así que aquí os dejo la porra, para que podáis votar qué día os gustaría o pensáis que mi hija decidirá conocer a toda la familia:
http://doodle.com/6t9rbtctephnhut6
Besitos y gracias por participar,
Suu
Yo no soy capaz todavía de decidirme por el día, el 2 de marzo me gusta mucho, pero el 5 es más acorde con nuestros días de nacimiento y así, todos habremos nacido en múltiplos de 5 y además mi Pizquita ya se considerará a término. O quizá nazca el 30 de marzo!!! Ains, no sé qué votar!!!
Quizá pronostiquéis bien y valgáis para brujos. Podéis elegir cualquier día aunque otra persona ya lo haya elegido, pero sólo un día por persona.
Estoy deseando ver vuestras predicciones y comentarios. Ya me contaréis qué votáis!!!
miércoles, 23 de enero de 2013
Yo no soy tan mística
Y nunca lo he sido. Desde que estoy en reposo muchos han sido mis intentos de seguir los consejos de muchas de mis amigas, de pretender visualizar un futuro perfecto en el que mi Pizquita nacía a término y estaba entre mis brazos.
Recuerdo las primeras semanas de reposo tratando de visualizar un final feliz, incapaz de proyectar una imagen nuestra fuera del útero. Lo único que conseguía era verme con alguno de mis hijos nacidos en brazos, dando el pecho a mi Bichito o a mi Pequeñín, sentada en la hamaca de su habitación, meciéndonos, mientras el sol iluminaba la estancia. Precioso momento vivido con ambos y yo no era capaz de sustituir a alguno de ellos por su hermana pequeña. Lo intentaba y no podía.
Pensé que necesitaba su rostro, saber cómo era exactamente, que era muy difícil imaginarse aquel momento si cuando bajaba la cabeza y miraba a mi bebé, no tenía cara. Así que volví a intentarlo después de hacerme la ecografía 4D, pero nada, no había manera. Sólo podía y puedo imaginarme a mi pequeña nadando en mi útero, dormida o revolucionada cuando me tomo algo dulce, unida a mí por ese maravilloso cordón. Pero más allá del hoy, del ahora, no soy capaz de proyectarlo.
Creo en la fuerza de las personas, en mi yo interior, pero, aunque respeto muchísimo a aquellas personas que así lo creen, soy incapaz de ir más allá, de creer en la existencia de otras fuerzas, de atribuirles poderes a determinadas personas u objetos. Respeto mucho el trabajo y las creencias de otras personas, escucho con atención todo lo que me han aconsejado, pero soy más de poner post-it por la casa diciéndome que "Todo va a salir bien" que ser capaz de visualizar un futuro cercano en el que mi Pizquita había nacido a término y estaba entre mis brazos.
Hace poco leí un post de Inma sobre "La importancia del camino" y me valió para reflexionar sobre el tema. Mi comentario de aquel post fue el siguiente:
Será que no puedo imaginarme ese futuro porque mi vida está en el presente y mi forma de plantearme y vivir la vida, está en el hoy, en el ahora.
Muchos de vuestros consejos y de mis amigos me han valido para conectar mucho más allá con mi Pizquita, bastante más de lo que cabía imaginar. Conocer la posición que tiene en el útero han elevado nuestra unión a un plano más íntimo y percibo sus movimientos de una forma totalmente distinta. Aunque lo intento sigo sin ser capaz de visualizarme en brazos con mi hija, pero mientras lo intento disfruto rememorando aquellos momentos que he vivido cuando mis dos hijos nacieron.
Así que sólo me queda afirmar que yo no soy tan mística, pero ¿y vosotros?
Recuerdo las primeras semanas de reposo tratando de visualizar un final feliz, incapaz de proyectar una imagen nuestra fuera del útero. Lo único que conseguía era verme con alguno de mis hijos nacidos en brazos, dando el pecho a mi Bichito o a mi Pequeñín, sentada en la hamaca de su habitación, meciéndonos, mientras el sol iluminaba la estancia. Precioso momento vivido con ambos y yo no era capaz de sustituir a alguno de ellos por su hermana pequeña. Lo intentaba y no podía.
Pensé que necesitaba su rostro, saber cómo era exactamente, que era muy difícil imaginarse aquel momento si cuando bajaba la cabeza y miraba a mi bebé, no tenía cara. Así que volví a intentarlo después de hacerme la ecografía 4D, pero nada, no había manera. Sólo podía y puedo imaginarme a mi pequeña nadando en mi útero, dormida o revolucionada cuando me tomo algo dulce, unida a mí por ese maravilloso cordón. Pero más allá del hoy, del ahora, no soy capaz de proyectarlo.
Creo en la fuerza de las personas, en mi yo interior, pero, aunque respeto muchísimo a aquellas personas que así lo creen, soy incapaz de ir más allá, de creer en la existencia de otras fuerzas, de atribuirles poderes a determinadas personas u objetos. Respeto mucho el trabajo y las creencias de otras personas, escucho con atención todo lo que me han aconsejado, pero soy más de poner post-it por la casa diciéndome que "Todo va a salir bien" que ser capaz de visualizar un futuro cercano en el que mi Pizquita había nacido a término y estaba entre mis brazos.
Hace poco leí un post de Inma sobre "La importancia del camino" y me valió para reflexionar sobre el tema. Mi comentario de aquel post fue el siguiente:
La mayoría de las cosas que hacemos las hacemos para obtener resultados y muchas veces resultados inmediatos. Si no los vemos a veces nos desesperamos. Desde luego hay que disfrutar de ese camino mientras se recorre, de ese sendero que nos lleva a lo alto de la montaña.
Aprendí que la cima de la montaña es el final de la vida, que cada día es un nuevo sendero, que cada hito un pequeño pico.
Disfruto de mi camino junto a mi marido, junto a mis hijos y dentro de poco se incorporará un nuevo miembro. Mi familia es mi equipaje y mi mejor compañía para este camino que es mi vida.
Será que no puedo imaginarme ese futuro porque mi vida está en el presente y mi forma de plantearme y vivir la vida, está en el hoy, en el ahora.
Muchos de vuestros consejos y de mis amigos me han valido para conectar mucho más allá con mi Pizquita, bastante más de lo que cabía imaginar. Conocer la posición que tiene en el útero han elevado nuestra unión a un plano más íntimo y percibo sus movimientos de una forma totalmente distinta. Aunque lo intento sigo sin ser capaz de visualizarme en brazos con mi hija, pero mientras lo intento disfruto rememorando aquellos momentos que he vivido cuando mis dos hijos nacieron.
Así que sólo me queda afirmar que yo no soy tan mística, pero ¿y vosotros?
martes, 8 de marzo de 2011
El mejor día para nacer
Cuando estás embarazada y al final, como es mi caso, empiezas a elucubrar sobre cuándo te gustaría que naciera tu hijo.
Cuando se está termino y todo es correcto, nada ni nadie, bajo mi punto de vista, debería de intervenir para adelantar o retrasar el día del parto. Recuerdo que el ginecólogo le hizo la maniobra de no se quien a mi madre para que yo naciera antes dado que el fin de semana se iba de caza. Esto no debería de suceder y los bebés deberían nacer, si todo es correcto, cuando estén preparados y recalco lo de si todo es correcto.
Pero una no deja de hacer sus propias quinielas en su cabeza y pensar cuándo la viene mejor. Que mi Embri nazca cuando tenga que nacer, eso está claro, pero yo me hago mis cálculos mentales sobre cuándo me gustaría que naciera y hoy quiero compartirlos con vosotros.
Como sabéis estoy de 36 semanas y mi Fecha Probable de Parto es el 4 de Abril. Lo primero de todo es que me gustaría que naciera en Marzo, tengo muchos familiares que han nacido en Abril y ninguno que haya nacido en Marzo, así que me gustaría que mi hijo naciera en Marzo.
Y luego me gustaría que naciera en Jueves y os explico el por qué. Si todo va bien, el parto se desarrolla perfectamente y sale todo a las mil maravillas como ocurrió con mi Bichito, me gustaría que mi marido dejara los 13 días que le corresponden de paternidad para junio e irnos los cuatro 13 días de vacaciones a la playa a primeros de junio. Es decir, que a mi marido le corresponderían sólo los dos días de hospitalización. De tal forma que si nace en jueves tendría el jueves y el viernes por hospitalización y sábado y domingo porque no los trabaja. Total cuatro días con nosotros.
Como quiero que mi Embri esté a término, es decir, que nazca a partir de la semana 37, de Marzo nos quedan tres jueves: el 17, 24 y 31. Siempre he dicho que quería que viniera con la primavera, así que el 17 descartado, además era un poco pronto. Como estoy con tantos picores, cada vez me cuesta más aguantar y las noches se me hacen larguísimas, el 31 también queda descartado.
Así que la fecha en la que me gustaría que naciera mi Embri es el 24 de Marzo de 2011.
Otra cosa ya es la hora a la que ponerme de parto. Como mi marido tiene que hacer un montón de papeles de hacienda y demás, pues si me pusiera de parto el miércoles por la noche y diera a luz la madrugada del jueves sería perfecto, porque así el mismo jueves podría inscribirlo en el registro civil e ir adelantando. Además ponerse de parto por la noche es genial, porque mi Bichito estaría dormida, llamaríamos a alguien para que viniera a cuidarla mientras duerme y por la mañana la llevaría a la guarde. Sé que para mi Bichito va a ser complicado, pero cualquier opción es difícil, dado que no nos hemos separado nunca más que unas cuantas horas.
Estoy segura que alguien que lea este post dirá que estoy como una cabra y que cómo se me ocurre pensar en estas cosas, que mi Embri nacerá cuando tenga que nacer. Y efectivamente tiene razón (tanto en que mi Embri nacerá cuando tena que nacer y que estoy como una cabra), pero soy una persona muy previsora y no puedo dejar de pensar y hacer planes de si nace a esta hora a quien llamo... y si nace a esta otra tengo que... No sé por qué, pero va en mi forma de ser.
¿A vosotros se os ha pasado/pasa por la cabeza cuándo era/es el mejor día para que vuestro hijo viniera/venga al mundo?
Cuando se está termino y todo es correcto, nada ni nadie, bajo mi punto de vista, debería de intervenir para adelantar o retrasar el día del parto. Recuerdo que el ginecólogo le hizo la maniobra de no se quien a mi madre para que yo naciera antes dado que el fin de semana se iba de caza. Esto no debería de suceder y los bebés deberían nacer, si todo es correcto, cuando estén preparados y recalco lo de si todo es correcto.
Pero una no deja de hacer sus propias quinielas en su cabeza y pensar cuándo la viene mejor. Que mi Embri nazca cuando tenga que nacer, eso está claro, pero yo me hago mis cálculos mentales sobre cuándo me gustaría que naciera y hoy quiero compartirlos con vosotros.
Como sabéis estoy de 36 semanas y mi Fecha Probable de Parto es el 4 de Abril. Lo primero de todo es que me gustaría que naciera en Marzo, tengo muchos familiares que han nacido en Abril y ninguno que haya nacido en Marzo, así que me gustaría que mi hijo naciera en Marzo.
Y luego me gustaría que naciera en Jueves y os explico el por qué. Si todo va bien, el parto se desarrolla perfectamente y sale todo a las mil maravillas como ocurrió con mi Bichito, me gustaría que mi marido dejara los 13 días que le corresponden de paternidad para junio e irnos los cuatro 13 días de vacaciones a la playa a primeros de junio. Es decir, que a mi marido le corresponderían sólo los dos días de hospitalización. De tal forma que si nace en jueves tendría el jueves y el viernes por hospitalización y sábado y domingo porque no los trabaja. Total cuatro días con nosotros.
Como quiero que mi Embri esté a término, es decir, que nazca a partir de la semana 37, de Marzo nos quedan tres jueves: el 17, 24 y 31. Siempre he dicho que quería que viniera con la primavera, así que el 17 descartado, además era un poco pronto. Como estoy con tantos picores, cada vez me cuesta más aguantar y las noches se me hacen larguísimas, el 31 también queda descartado.
Así que la fecha en la que me gustaría que naciera mi Embri es el 24 de Marzo de 2011.
Otra cosa ya es la hora a la que ponerme de parto. Como mi marido tiene que hacer un montón de papeles de hacienda y demás, pues si me pusiera de parto el miércoles por la noche y diera a luz la madrugada del jueves sería perfecto, porque así el mismo jueves podría inscribirlo en el registro civil e ir adelantando. Además ponerse de parto por la noche es genial, porque mi Bichito estaría dormida, llamaríamos a alguien para que viniera a cuidarla mientras duerme y por la mañana la llevaría a la guarde. Sé que para mi Bichito va a ser complicado, pero cualquier opción es difícil, dado que no nos hemos separado nunca más que unas cuantas horas.
Estoy segura que alguien que lea este post dirá que estoy como una cabra y que cómo se me ocurre pensar en estas cosas, que mi Embri nacerá cuando tenga que nacer. Y efectivamente tiene razón (tanto en que mi Embri nacerá cuando tena que nacer y que estoy como una cabra), pero soy una persona muy previsora y no puedo dejar de pensar y hacer planes de si nace a esta hora a quien llamo... y si nace a esta otra tengo que... No sé por qué, pero va en mi forma de ser.
¿A vosotros se os ha pasado/pasa por la cabeza cuándo era/es el mejor día para que vuestro hijo viniera/venga al mundo?
martes, 1 de febrero de 2011
Mi Febrero
Por qué me gusta este mes es un misterio, pero me encanta.
Es un mes especial dentro del calendario. La mayoría de las veces tiene sólo 28 días, lo cual lo hace único, pero es que además los años bisiestos tiene 29 días, lo cual lo hace extraordinario.
Cuando me quise quedar embarazada quería que mi bebé naciera en febrero. Y la verdad es que es un mes todavía frío. Sin embargo, cuando mi marido decidió que ya era el momento de tener hijos era imposible que naciera en febrero a menos que esperáramos y yo no iba a posponerlo. Además, como me quedé embarazada en seguida, mi Bichito nació en Julio.
Para mi segundo hijo también lo pensé y resté 9 meses en el calendario, es decir, que tenía que quedarme en mayo. Sin embargo, no me quedé embarazada en el primer mes sino en el segundo, como con mi Bichito, así que mi Embri nacerá en marzo-abril.
A veces me pregunto por qué le atribuyo esta especialidad a este mes, si es cabezonería o sólo tiene que ver con que es mi cumpleaños. Porque una de las cosas que más me gustan de Febrero es que los días se van notando cada vez más largos, hay más luz y el sol empieza a brillar después de varios meses con frío. Sin embargo, no puedes decir adiós a la chaqueta ni a la botas. Con esta descripción debería gustarme más marzo, pero no así, es Febrero mi mes.
Así que hoy me alegro mucho que empecemos Febrero. De hecho, aunque algo macabro, he soñado que mi padre no moría, que no estaba muerto cuando le abrazada, que se despertaba y que nos abrazábamos y nos besábamos. Era tan real, que me he levantado con la sensación de que estaba a mi lado. Yo no quería despertar y aunque el despertador de mi marido ha sonado no he querido ni moverme para volver a dormirme y estar otro ratito a su lado. Ha sido maravilloso volver a sentirle, aunque sólo fuera en sueños. Y aunque no me haya quedado más remedio que despertarme, tengo la sensación de haber estado juntos un rato.
Espero que este mes sea muy especial para vosotros y os ocurran muchas cosas dulces en estos 28 días.
¿Tenéis vosotros un mes especial que os gusta más y por qué os gusta más? ¿Y que os guste menos?
Es un mes especial dentro del calendario. La mayoría de las veces tiene sólo 28 días, lo cual lo hace único, pero es que además los años bisiestos tiene 29 días, lo cual lo hace extraordinario.
Cuando me quise quedar embarazada quería que mi bebé naciera en febrero. Y la verdad es que es un mes todavía frío. Sin embargo, cuando mi marido decidió que ya era el momento de tener hijos era imposible que naciera en febrero a menos que esperáramos y yo no iba a posponerlo. Además, como me quedé embarazada en seguida, mi Bichito nació en Julio.
Para mi segundo hijo también lo pensé y resté 9 meses en el calendario, es decir, que tenía que quedarme en mayo. Sin embargo, no me quedé embarazada en el primer mes sino en el segundo, como con mi Bichito, así que mi Embri nacerá en marzo-abril.
A veces me pregunto por qué le atribuyo esta especialidad a este mes, si es cabezonería o sólo tiene que ver con que es mi cumpleaños. Porque una de las cosas que más me gustan de Febrero es que los días se van notando cada vez más largos, hay más luz y el sol empieza a brillar después de varios meses con frío. Sin embargo, no puedes decir adiós a la chaqueta ni a la botas. Con esta descripción debería gustarme más marzo, pero no así, es Febrero mi mes.
Así que hoy me alegro mucho que empecemos Febrero. De hecho, aunque algo macabro, he soñado que mi padre no moría, que no estaba muerto cuando le abrazada, que se despertaba y que nos abrazábamos y nos besábamos. Era tan real, que me he levantado con la sensación de que estaba a mi lado. Yo no quería despertar y aunque el despertador de mi marido ha sonado no he querido ni moverme para volver a dormirme y estar otro ratito a su lado. Ha sido maravilloso volver a sentirle, aunque sólo fuera en sueños. Y aunque no me haya quedado más remedio que despertarme, tengo la sensación de haber estado juntos un rato.
Espero que este mes sea muy especial para vosotros y os ocurran muchas cosas dulces en estos 28 días.
¿Tenéis vosotros un mes especial que os gusta más y por qué os gusta más? ¿Y que os guste menos?
viernes, 28 de enero de 2011
Hoy es viernes
Si no fuera porque mañana cuando me levante podré abusar de mi Bichito y de mi marido todo lo que quiera, para mi sería otro día más.
Cómo me aburro, no os podéis hacer una idea. Me aburro un montón y aunque me cuesta horrores estar tumbada, lo hago, no me queda más remedio.
Llevo dos noches bastante malas. Además me siento muy húmeda. De hecho me cambio de ropa interior para comprobar si es flujo o es líquido amniótico, porque ayer me pasé toda la mañana creyendo que perdía líquido. Estoy casi segura de que no es así, así que podemos respirar tranquilos. Además tengo un dolor de cabeza constante, será de estar encerrada.
Yo soy una persona muy activa y estar tumbada me está volviendo loca. Estoy viendo la temporada 6 de House y creo que hoy la terminaré. La semana que viene veré los pocos capítulos que hay de la temporada 7.
Además ayer y hoy como solita. Esta semana ha venido mi mamá a comer conmigo, así yo no me levantaba a cocinar, lo cual es genial porque por lo menos hablas un rato y te distraes un poco. Iban a venir una amiga y su pequeña a casa a verme, pero ni vinieron ayer ni creo que lo hagan hoy, porque llueve y la peque estaba resfriada. Así que hoy estaré otra vez solita hasta que vaya a buscar a mi Bichito.
Mi Bichito se encuentra genial, lo único que su profesora tiene Gripe A desde el lunes y no ha habido ningún caso en toda la guardería nada más que el de mi Bichito (seguramente ningún caso reconocido nada más que el de mi Bichito). El período de incubación de la Gripe A es de uno a cinco días, por lo que mi Bichito que llevaba desde el 13 sin ir a la guarde (11 días para ser exactos) no se lo ha podido pegar. De todas formas la pobrecita mía ha quedado como la portadora de la Gripe A y las mamás de los compis de su clase, que ya han caído 2, creen que ha sido ella. En fin, para qué vamos a discutir.
Y yo sigo poniéndome los óvulos de progesterona y con contracciones cuando llevo un ratito levantada. Aunque preocupada parece que la cosa va un poco mejor. De todas formas el miércoles voy a la ginecóloga y ya veremos a ver qué opina ella y cómo está mi cuello del útero. Lo malo es que las pesadillas persisten cada noche, pero después de tantos años, estoy más que acostumbrada a desvelarme, no pode dormir, que me duelan varios músculos de mi cuerpo y que la cabeza parezca que me va a estallar. Una se resigna rápidamente, pero parece que cuando sales de casa y te aireas, todo es más llevadera, sin embargo, aquí metida, se me hace muy cuesta arriba.
Yo este fin de semana aprovecharé para... descansar. Así que los demás aprovechar para hacer cosas súper chulis y me las contáis el lunes!!!
Besitos a todos y buen fin de semana!!!
Cómo me aburro, no os podéis hacer una idea. Me aburro un montón y aunque me cuesta horrores estar tumbada, lo hago, no me queda más remedio.
Llevo dos noches bastante malas. Además me siento muy húmeda. De hecho me cambio de ropa interior para comprobar si es flujo o es líquido amniótico, porque ayer me pasé toda la mañana creyendo que perdía líquido. Estoy casi segura de que no es así, así que podemos respirar tranquilos. Además tengo un dolor de cabeza constante, será de estar encerrada.
Yo soy una persona muy activa y estar tumbada me está volviendo loca. Estoy viendo la temporada 6 de House y creo que hoy la terminaré. La semana que viene veré los pocos capítulos que hay de la temporada 7.
Además ayer y hoy como solita. Esta semana ha venido mi mamá a comer conmigo, así yo no me levantaba a cocinar, lo cual es genial porque por lo menos hablas un rato y te distraes un poco. Iban a venir una amiga y su pequeña a casa a verme, pero ni vinieron ayer ni creo que lo hagan hoy, porque llueve y la peque estaba resfriada. Así que hoy estaré otra vez solita hasta que vaya a buscar a mi Bichito.
Mi Bichito se encuentra genial, lo único que su profesora tiene Gripe A desde el lunes y no ha habido ningún caso en toda la guardería nada más que el de mi Bichito (seguramente ningún caso reconocido nada más que el de mi Bichito). El período de incubación de la Gripe A es de uno a cinco días, por lo que mi Bichito que llevaba desde el 13 sin ir a la guarde (11 días para ser exactos) no se lo ha podido pegar. De todas formas la pobrecita mía ha quedado como la portadora de la Gripe A y las mamás de los compis de su clase, que ya han caído 2, creen que ha sido ella. En fin, para qué vamos a discutir.
Y yo sigo poniéndome los óvulos de progesterona y con contracciones cuando llevo un ratito levantada. Aunque preocupada parece que la cosa va un poco mejor. De todas formas el miércoles voy a la ginecóloga y ya veremos a ver qué opina ella y cómo está mi cuello del útero. Lo malo es que las pesadillas persisten cada noche, pero después de tantos años, estoy más que acostumbrada a desvelarme, no pode dormir, que me duelan varios músculos de mi cuerpo y que la cabeza parezca que me va a estallar. Una se resigna rápidamente, pero parece que cuando sales de casa y te aireas, todo es más llevadera, sin embargo, aquí metida, se me hace muy cuesta arriba.
Yo este fin de semana aprovecharé para... descansar. Así que los demás aprovechar para hacer cosas súper chulis y me las contáis el lunes!!!
Besitos a todos y buen fin de semana!!!
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