La primera vez que te enfrentas a viajar en coche con un bebé surgen un sinfín de preguntas e inquietudes sobre él. Con poco más de un mes nosotros nos fuimos con mi Bichito a la playa y seguimos todas y cada una de las recomendaciones de la DGT.
Cuando mi Pequeñín se unió a la familia, añadimos el reproductor DVD al coche al cambiar a un 7 plazas y seguimos viajando más o menos igual pero con dos niños.
Al añadir a mi Canija y que a principios de año descubrimos que mi Pequeñín se mareaba en el coche, la ecuación ha cambiado considerablemente. Se recomienda parar cada 2 horas y que tanto los bebés y los niños cambien la postura y se muevan, pero cuando llevas 2 niños y 1 bebé en el coche, parar y despertarles no es una buena idea.
Nosotros hemos decidido hacer la mitad del viaje de madrugada, de tal forma que mi Pequeñín duerme la mayor parte del trayecto y así no se marea. Salimos sobre las 6:30, aguantamos y no paramos hasta que mi Canija se despierte y es que rondando las 3 horas suele abrir los ojos porque está incómoda en la maxi-cosi y ese es el momento en el que paramos. Esta parada suele durar casi una hora porque entre que nosotros vamos al baño, luego llevamos a los niños, doy el pecho a mi Canija, desayunamos y corretean un poco por el bar en el que estemos, se nos va una hora. El resto del trayecto los peques lo hacen viendo una peli y el papi que esté entre sus dos sillas se dedica a poner el chupete a Canija, que si bien no lleva chupete, en el coche es la única forma de que se relaje un poco, y pendiente con la bolsa preparada por si mi Pequeñín vomita.
Normalmente cuando llego a las 2 horas de conducción siempre les miro y me pregunto si no será mejor para su espalda y para ellos parar, estirar las piernas y corretear un poco. Entonces me doy cuenta de que si les despierto antes y no aprovecho mientras están dormidos la segunda parte del viaje puede ser todavía más difícil porque puede que todo marche sobre ruedas o que se pongan a llorar los tres a la vez desquiciando a todo aquel que se encuentre en el coche. Así que les miro por los espejos y continúo hasta que se despierta mi Canija.
Y hasta aquí todo más o menos normal, hay viajes mejores y peores, pero hasta ayer todo había ido bastante bien excepto tres días en los que mi Pequeñín vomitó. Las dos sillas de mis hijos están detrás de los asientos delanteros, así que el papi que tenga que ir con ellos detrás va entre ellos. Mi marido está muy apretado y como yo suelo hacer la primera parte del viaje conduciendo pues esta vez decidí cambiarle en la parada. Yo me mareo y ayer contaba cada kilómetro que quedaba para llegar a casa. La bolsa iba de mi Pequeñín a mí y fue una experiencia bastante mala. La única forma en la que yo no me mareo es conduciendo, pero entre que nos acostamos tarde, sobre la 1:30, que mi Canija comió dos veces y que nos despertamos a las 5:30 para salir de madrugada, no llegué a dormir ni 3 horas y claro, los reflejos no son los mismos que si estás descansada y preferí que condujera mi marido.
Una y no más. No sé cómo vamos a hacerlo pero temo el viaje al norte de la próxima semana. Ahora se me hace muy cuesta arriba porque está muy reciente, pero espero que sea mucho mejor que éste en lo que a mí respecta.
Con mi Pequeñín he probado la ventanilla bajada, el dvd, la ventanilla tapada, etc, etc y al final lo que parece que le funciona un poco es el dimenhidrinato, aunque también vomitó un día habiéndoselo tomado. Y yo tomaría, pero si no no podría conducir y esa sí que es una forma de que se me pase.
Os dejo aquí un enlace con las recomendaciones y consejos de la DGT para afrontar un viaje en coche.
Vosotros ¿cómo os apañáis? Hacéis paradas cada 2 horas o esperáis a que los peques se despierten.
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martes, 2 de julio de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
Mi hijo se marea, ¿qué hago?
Ayer tristemente confirmamos que mi Pequeñín se marea.
En enero íbamos a una celebración y, de pronto, se puso a vomitar en el coche. Lo achacamos a que le dolería la tripita, dimos media vuelta, le cambiamos de ropa, cambiamos la silla y nos fuimos de nuevo dado que se encontraba bien.
Hace dos semanas yendo a la Warner vomitó de nuevo y esta vez creímos que se debís a las flemas, aunque con una mamá que con 34 años se sigue mareando si va en los asientos traseros, pues nos quedamos con la mosca detrás de la oreja.
Ayer, al poquito de coger el coche, mi Pequeñín le cogió la mano a mi marido y se la puso en la frente. No se encontraba bien, estaba pálido, le había bajado la temperatura y tenía sudores fríos. Al girarme en un semáforo y verle pude recordar con gran amargura mi niñez. ¡Qué sensación tan horrorosa! ¡Qué malestar tan horrible! Sentí muchísima pena porque yo lo pasaba realmente mal y que mi hijo pase por lo mismo me llena de tristeza y amargura.
En seguida mi cabeza empezó a dar vueltas, ¿qué puedo hacer yo para ayudarle? A mí recuerdo que no me funcionaba nada, pero quizá a él sí. Cuando yo era pequeña mis padres viajaban de noche, en aquel entonces no llevábamos silla y mis padres acondicionaban el habitáculo para que fuéramos lo más códomos posible. Ponían un colchón en los asientos traseros para que mi hermano y yo durmiéramos en posición horizontal. En cuanto yo abría el ojo, me ponía a vomitar como una fuente y acto seguido mi padre, al que le daba muchísimo asco. Recuerdo con mucho cariño cómo mi padre atravesaba de noche la calle conmigo en brazos habiéndome sacado de la cama y metiéndome en aquella camita que con tanto cariño nos habián hecho en el coche.
Nosotros solemos hacer algo del viaje de noche, si bien no todo de noche sí que salimos un par de horas antes de que amanezca para aprovechar ese ratito con los peques durmiendo, hacemos una parada para desayunar y luego les ponemos una peli en el DVD.
Este sábado nos vamos una semana de vacaciones a Salou y estoy un poco preocupada por él, no me gustaría que mi hijo lo pasara mal en el viaje. Lo haremos en dos veces. Saldremos después de una de las tomas de mi Canija, imagino que entre las 5 y las 6. La idea es parar de camino para tomar alguna cosilla y luego poner una peli hasta Zaragoza. Pasaremos la mañana con la familia y después de comer reanudaremos camino a Salou, aprovechando la siesta de mi Pequeñín para evitar que se maree. Todo esto con el beneplácito de mi Canija, a la que no la gusta lo más mínimo el coche y que espero descanse a la vez que su hermano.
Aún con estos planes y sabiendo que puede marearse en cualquier momento, he preguntado si alguien sabía qué podía hacer, pulseras para el mareo, dimenhidrinato e incluso mi mamá me ha dicho que le ponga una tirita en el ombligo. Estoy segura que a mí eso jamás me hizo nada, que mi madre me lo puso a la desesperada porque ya no sabía qué hacer conmigo, dudo de su evidencia científica, pero si se trata de ponerle a mi Pequeñín una tirita en el ombligo, ¿qué daño puede hacerle eso?
Hay que tener en cuenta que mi Pequeñín tiene 2 años recién cumplidos y que, por ejemplo, las pulsera antimareo son para niños a partir de 3 años.
Acudo a la vida 2.0 para pedir consejo, a la experiencia y los conocimientos de mi tribu y que me ayudéis si sabéis algún remedio eficaz para que mi Pequeñín no se maree en los viajes.
Así que os pregunto, ¿qué puedo hacer para evitar que un niño de 2 añitos recién cumplidos se maree en el coche?
Muchas gracias a todos de antemano.
En enero íbamos a una celebración y, de pronto, se puso a vomitar en el coche. Lo achacamos a que le dolería la tripita, dimos media vuelta, le cambiamos de ropa, cambiamos la silla y nos fuimos de nuevo dado que se encontraba bien.
Hace dos semanas yendo a la Warner vomitó de nuevo y esta vez creímos que se debís a las flemas, aunque con una mamá que con 34 años se sigue mareando si va en los asientos traseros, pues nos quedamos con la mosca detrás de la oreja.
Ayer, al poquito de coger el coche, mi Pequeñín le cogió la mano a mi marido y se la puso en la frente. No se encontraba bien, estaba pálido, le había bajado la temperatura y tenía sudores fríos. Al girarme en un semáforo y verle pude recordar con gran amargura mi niñez. ¡Qué sensación tan horrorosa! ¡Qué malestar tan horrible! Sentí muchísima pena porque yo lo pasaba realmente mal y que mi hijo pase por lo mismo me llena de tristeza y amargura.
En seguida mi cabeza empezó a dar vueltas, ¿qué puedo hacer yo para ayudarle? A mí recuerdo que no me funcionaba nada, pero quizá a él sí. Cuando yo era pequeña mis padres viajaban de noche, en aquel entonces no llevábamos silla y mis padres acondicionaban el habitáculo para que fuéramos lo más códomos posible. Ponían un colchón en los asientos traseros para que mi hermano y yo durmiéramos en posición horizontal. En cuanto yo abría el ojo, me ponía a vomitar como una fuente y acto seguido mi padre, al que le daba muchísimo asco. Recuerdo con mucho cariño cómo mi padre atravesaba de noche la calle conmigo en brazos habiéndome sacado de la cama y metiéndome en aquella camita que con tanto cariño nos habián hecho en el coche.
Nosotros solemos hacer algo del viaje de noche, si bien no todo de noche sí que salimos un par de horas antes de que amanezca para aprovechar ese ratito con los peques durmiendo, hacemos una parada para desayunar y luego les ponemos una peli en el DVD.
Este sábado nos vamos una semana de vacaciones a Salou y estoy un poco preocupada por él, no me gustaría que mi hijo lo pasara mal en el viaje. Lo haremos en dos veces. Saldremos después de una de las tomas de mi Canija, imagino que entre las 5 y las 6. La idea es parar de camino para tomar alguna cosilla y luego poner una peli hasta Zaragoza. Pasaremos la mañana con la familia y después de comer reanudaremos camino a Salou, aprovechando la siesta de mi Pequeñín para evitar que se maree. Todo esto con el beneplácito de mi Canija, a la que no la gusta lo más mínimo el coche y que espero descanse a la vez que su hermano.
Aún con estos planes y sabiendo que puede marearse en cualquier momento, he preguntado si alguien sabía qué podía hacer, pulseras para el mareo, dimenhidrinato e incluso mi mamá me ha dicho que le ponga una tirita en el ombligo. Estoy segura que a mí eso jamás me hizo nada, que mi madre me lo puso a la desesperada porque ya no sabía qué hacer conmigo, dudo de su evidencia científica, pero si se trata de ponerle a mi Pequeñín una tirita en el ombligo, ¿qué daño puede hacerle eso?
Hay que tener en cuenta que mi Pequeñín tiene 2 años recién cumplidos y que, por ejemplo, las pulsera antimareo son para niños a partir de 3 años.
Acudo a la vida 2.0 para pedir consejo, a la experiencia y los conocimientos de mi tribu y que me ayudéis si sabéis algún remedio eficaz para que mi Pequeñín no se maree en los viajes.
Así que os pregunto, ¿qué puedo hacer para evitar que un niño de 2 añitos recién cumplidos se maree en el coche?
Muchas gracias a todos de antemano.
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