Ya os comenté aquí que tengo una barrita de Arnidol en el botiquín y como no podía faltar en ningún viaje, me llevé mi botiquín y, por tanto, mi barrita mágica.
Raras son las vacaciones en las que no haya un golpe de por medio y como no podían faltar en las nuestras, mi Bichito se dio uno bastante grande.
Estábamos desayunando, ella no mide lo suficiente como para alcanzar a la mesa desde la silla, por lo que estaba en un sofá con un cojín que la alzaba. Como siempre que se aburre se pone a jugar, abajo, arriba, mira mamá me tumbo, me vuelvo a levantar, lo típico que hace cualquier niño para llamar la atención de sus padres. Mi Pequeñín en brazos de mi marido y yo intentando por fin desayunar. Se pone a jugar: "Mami, a dormir", que no, que sí, que me tumbo, que me levanto, que me vuelvo a tumbar y zas! Se cayó del sofá debajo de la mesa. Se puso a llorar y corrí a cogerla, con tan mala suerte que se había dado con el pie de la mesa en forma de escaleras y se lo había clavado en la frente. En cuanto la cogí vi la forma de la escalera en su frente y empezó a hincharse y amoratarse muy rápidamente.
La puse al pecho para que se calmara y mandé a mi marido a por el Arnidol que estaba en la habitación. Se le había hinchado mucho la frente, dos chichones amoratados y con derrame en uno ellos. Llegó su padre con la barrita mágica y se lo apliqué. Menos mal que la traje conmigo!! Después de la siesta ya sólo era un pequeño hinchazón y un moratón. Gracias a la Arnica y al Harpagofito, con poder antiinflamatorio y analgésico, al día siguiente, había desaparecido el chichón por completo y sólo quedaba un moratón en la frente.
Y es que estos niños no paran, les encanta explorar y no podemos evitar golpes inesperados. Por suerte, no fue nada más que el susto y el golpe y me alegro de haber llevado mi Arnidol, porque ahora sólo queda un mal recuerdo y un pequeño moratón en la frente.
Espero no tener que usarlo de nuevo. ¿Ha viajado con vosotros estas vacaciones la barrita mágica?
martes, 30 de agosto de 2011
lunes, 29 de agosto de 2011
Desde Oropesa del Mar
A mediodía llegamos a Oropesa, casi como si llegáramos a casa de tanto ir y venir de un sitio a otro. 7 días hemos pasado entre Barcelona y Tarragona y han sido unos días maravillosos en los que todos hemos disfrutado, sobre todo mi Bichito en Port Aventura. Pero para qué negarlo, ha sido una auténtica paliza. Coche para acá, coche para allá, maletas para arriba, maletas para abajo, minicuna, hamaca y demás artilugios.
Ahora se nos presentan unos días para descansar, disfrutar de la playa, comer bien, no guarrear, dormir algo más de lo que mis hijos están durmiendo y recargar las pilas para lo que se nos avecina cuando volvamos. Por delante nos quedan casi tres semanas para estar juntos los cuatro antes de volver a la realidad.
Hoy es mi primer día sin empleo y sueldo y así estaré hasta el 26 de septiembre cuando me incorpore a trabajar. Todavía no tengo ni la menor idea de dónde lo haré, si en mi antiguo puesto con mi antiguo cliente o si me mandarán a la oficina como desasignada o si me incorporaré a otro cliente con otro puesto. No tengo la menor idea y aunque me preocupa, para qué vamos a negarlo, tendré que esperar para saberlo porque mi gerente no ha hablado con mi antiguo jefe y ahora hay que esperar que vuelva de vacaciones. Ya se sabe, las cosas de palacio van despacio.
En Madrid me quedan muchas cosas por hacer, entre ellas cerrar los techos con escayola por la obra del aire acondicionado, preparar el material que mis hijos necesitan para la guarde y hacerme a la idea que el 19 empieza su semana de adaptación a la guarde y que el 26 irán el día completo y yo a trabajar. Así que me quedan unas semanitas para disfrutar al 200% de ellos, besarles, achucharles, mimarles, abrazarles y pasar el mayor tiempo a su lado, en familia. Van a ser unos días maravillosos, de eso estoy segura.
Os deseo una feliz semana a todos vosotros también. Ya os iré contando como nos va y las cosas que vamos haciendo.
Ahora se nos presentan unos días para descansar, disfrutar de la playa, comer bien, no guarrear, dormir algo más de lo que mis hijos están durmiendo y recargar las pilas para lo que se nos avecina cuando volvamos. Por delante nos quedan casi tres semanas para estar juntos los cuatro antes de volver a la realidad.
Hoy es mi primer día sin empleo y sueldo y así estaré hasta el 26 de septiembre cuando me incorpore a trabajar. Todavía no tengo ni la menor idea de dónde lo haré, si en mi antiguo puesto con mi antiguo cliente o si me mandarán a la oficina como desasignada o si me incorporaré a otro cliente con otro puesto. No tengo la menor idea y aunque me preocupa, para qué vamos a negarlo, tendré que esperar para saberlo porque mi gerente no ha hablado con mi antiguo jefe y ahora hay que esperar que vuelva de vacaciones. Ya se sabe, las cosas de palacio van despacio.
En Madrid me quedan muchas cosas por hacer, entre ellas cerrar los techos con escayola por la obra del aire acondicionado, preparar el material que mis hijos necesitan para la guarde y hacerme a la idea que el 19 empieza su semana de adaptación a la guarde y que el 26 irán el día completo y yo a trabajar. Así que me quedan unas semanitas para disfrutar al 200% de ellos, besarles, achucharles, mimarles, abrazarles y pasar el mayor tiempo a su lado, en familia. Van a ser unos días maravillosos, de eso estoy segura.
Os deseo una feliz semana a todos vosotros también. Ya os iré contando como nos va y las cosas que vamos haciendo.
domingo, 28 de agosto de 2011
Port Aventura
Vinimos a Tarragona para ir a Port Aventura. Mi Bichito nunca tuvo un muñeco de apego y eso que yo le compré un par de ellos, pero nunca hubo feeling. Sin embargo, un día llegó un Epi a nuestra a casa y aquello fue amor a primera vista. Mi Bichito lo perdió, pero pronto llegó otro para reemplazarle. Ha perdido medio ojo derecho, pero sigue siendo su Epi. A Epi le siguió Blas y Blasito (Blas un poco más pequeño) y duerme con los tres cada noche y cada siesta. A veces nos acompañan los tres y otras veces viene alguno de ellos, pero mi Bichito les quiere con locura.
Por eso vinimos a Tarragona, a Sésamo Aventura y a que mi Bichito viera a Epi y Blas graaaaaaaaandes (como ella dice). Sabíamos que era muy pequeña y que no podría montar en casi nada, pero veníamos, sobre todo, a ver los espectáculos. Iba a ser una paliza para todos, dos días consecutivos, y no estábamos seguros de si la iba a gustar.
Nuestro primer día fue el viernes y fuimos directos a Sésamo Aventura. No podía montar en casi ninguna atracción, dado que mide 86cm, pero encontramos unos coches en los que ella conducía, que no sólo montaba ella, sino que podíamos hacerlo los 4. Mientras mi Pequeñín tomaba teta, mi Bichito nos conducía a través de la La Granja de Elmo. Encontramos una zona infantil que pudimos recorrer ambas y otra para nenes más pequeños en la que estuvo jugando un rato. Mi Pequeñín y yo nos fuimos al Teatro de Sésamo Aventura a coger sitio para el primer pase del espectáculo, era a la 13:00.
Mi Bichito se quedó en estado de shock, con la boca medio abierta y los ojos sin parpadear. Mi Pequeñín también lo vio y se reía y movía los brazos mientras Epi, Blas, Elmo, Coco y Triki bailaban y cantaban. Cuando terminó mi Bichito no decía nada, sus ojos estaban muy abiertos, la embargaba la emoción. Se quedó dormida mientras íbamos hacia el coche. Mi Bichito es muy pequeña y lo que teníamos claro es que volveríamos al hotel a comer y a echarnos la siesta, cuando despertara volveríamos a ir, cerraban a media noche, así que podía descansar un poco y luego volver.
Nos echamos la siesta, mi Pequeñín y mi Bichito se durmieron 3 horas y media. Merendamos y volvimos al parque. Llegamos justo al espectáculo, era el mismo, que se repetía casi cada hora. Como ya era de noche, las luces destacana mucho y mi Pequeñín estaba sobreestimulado, así que me salí con él y allí se quedaron mi Bichito y su padre disfrutando del espectáculo. Como era de noche, las colas no eran demasiado grandes, así que volvimos a La Granja de Elmo y nos subimos varias veces. A mi Bichito le encantaba llevarnos a su padre o a mi. Me fui a coger sitio y a las 22:00 empezó de nuevo el espectáculo. Mi Pequeñín y yo nos salimos antes de que empezara y mi Bichito y su padre se quedaron a ver bailar y cantar a Epi y sus amigos.
En la zona alta de Sésamo Aventura encontramos dos atracciones más en las que mi Bichito podía subir, unas sillas que giraban y una cosa que daba vueltas. Las sillas la encantaron, así que aprovechamos a montar un montón de veces, dado que no había apenas gente. De hecho hubo alguna vez que montó totalmente sola. Y ya a las 23:30 y antes de que terminara el último espectáculo de Port Aventura y la avalancha de gente fuera enorme, nos volvimos al hotel a descansar. Mi Bichito estaba tan cansada que no me dio tiempo a darle su ración de tetita, se quedó dormida antes de que acabara con su hermano.
Ayer hicimos más de lo mismo, aunque había mucha más gente en Sésamo Aventura. Según llegamos se montó en unas Canoas que están justo en frente de Sésamo Aventura. Bajó una cuesta y se asustó y mi pobre Bichito se puso a llorar. Menos mal que yo estaba cerca de ella y pude darle la mano hasta que llegamos al final y así cogerla. Como hasta la 13:00 no empezaba el espectáculo de Barrio Sésamo, nos fuimos a China, que está al lado. Allí encontramos la atracción de las tacitas y de un dragón en las que mi Bichito pudo montar. Sólo se me ocurrió a mi hacerlo con ella, qué malita me puse!!! A las 12:30 mi Pequeñín y yo nos fuimos a guardar sitio para ver el espectáculo mientras mi Bichito y su padre se fueron a montar a las sillas, porque La Granja de Elmo estaba llenísima!!!
Vieron el espectáculo y nos volvimos de nuevo al hotel. Mi Bichito estaba tan cansada que se quedó dormida a las 13:30, así que no comimos y esperamos a que se despertara. A las 17:00 se despertó, comió y nos fuimos al parque. Llegamos a la actuación de las 19:00. Como seguía habiendo mucha gente, fuimos a China a que mi Bichito y su padre se montaran de nuevo en las tacitas y en el dragón. Después nos fuimos al Área Infantil de China y allí encontramos unas cuantas atracciones en las que mi Bichito podía montar y además no había colas que esperar. Unos dragones-aviones, unas sillas que suben y bajan, unos globos-chupa-chus, varias atracciones para los nenes más pequeños. A las 20:30 volví a coger sitio y disfrutaron de otro pase del espectáculo. A las sillas, al autobús o lo que sea que da vueltas y a cenar en La cocina de Epi viendo el último espectáculo. Esta vez estuvimos mi Pequeñín (medio dormido) y yo para verlo junto a mi Bichito y entonces daba palmas, bailaba, decía "Coco", participaba, cantaba y sus ojos brillaban. Fue maravilloso verla y poder disfrutar de ese momento único y especial que queríamos conseguir con este viaje.
Al final de cada actuación su padre la bajaba para que alguno la tocara y venía diciéndome, me ha tocado Tricky o Epi o Blas o Coco o Elmo. Fue fantástico, lo hemos pasado fenomenal y ha disfrutado muchísimo y nosotros viéndola. Mi pobre Pequeñín es el peor que lo ha pasado, porque el ruido le molesta mucho y le cuesta coger el sueño. Aunque las siestas en el hotel han sido bastante grandes, no lo suficiente como lo que necesita un bebé y a veces el pobre lo pasaba mal. Ahora descansa en la camita de 2 metros, porque lo necesita y mucho. Han sido dos días agotadores, sobre todo para él, pero ya han pasado y ahora toca descansar un poquito y reponer fuerzas, que tenemos que irnos a Salou a comer y después de echarnos la siesta a pasar la tarde en Reus. Ahora descansa mientras nosotros esperamos a que se despierte y su hermana juega con Epi, Blasito y Elmo, aunque sobre todo con Elmo.
El peor recuerdo que nos llevamos es que hoy en el desayuno se ha puesto a jugar en los sofás y se ha caído, con tan mala suerte que se ha dado con el pie de la mesa y se ha hecho un chichón enorme en la frente. Menos mal que tenía la tetita y se ha calmado enseguida, mientras yo veía cómo se amorataba y se hinchaba su frente. Su papá ha ido a la habitación a por el Arnidol y le ha bajado bastante, pero sigue teniendo un chichón en la frente y un moratón muy grande. Pobrecita mi Bichito!!!
Ayer, antes de irnos de Port Aventura, nos pasamos por la tienda para que mi Bichito eligiera a un nuevo miembro de la colección y esta vez nos acompañó Elmo. Quizá el año que viene le toque a Coco o a Triki, quien sabe!!!
Por eso vinimos a Tarragona, a Sésamo Aventura y a que mi Bichito viera a Epi y Blas graaaaaaaaandes (como ella dice). Sabíamos que era muy pequeña y que no podría montar en casi nada, pero veníamos, sobre todo, a ver los espectáculos. Iba a ser una paliza para todos, dos días consecutivos, y no estábamos seguros de si la iba a gustar.
Nuestro primer día fue el viernes y fuimos directos a Sésamo Aventura. No podía montar en casi ninguna atracción, dado que mide 86cm, pero encontramos unos coches en los que ella conducía, que no sólo montaba ella, sino que podíamos hacerlo los 4. Mientras mi Pequeñín tomaba teta, mi Bichito nos conducía a través de la La Granja de Elmo. Encontramos una zona infantil que pudimos recorrer ambas y otra para nenes más pequeños en la que estuvo jugando un rato. Mi Pequeñín y yo nos fuimos al Teatro de Sésamo Aventura a coger sitio para el primer pase del espectáculo, era a la 13:00.
Mi Bichito se quedó en estado de shock, con la boca medio abierta y los ojos sin parpadear. Mi Pequeñín también lo vio y se reía y movía los brazos mientras Epi, Blas, Elmo, Coco y Triki bailaban y cantaban. Cuando terminó mi Bichito no decía nada, sus ojos estaban muy abiertos, la embargaba la emoción. Se quedó dormida mientras íbamos hacia el coche. Mi Bichito es muy pequeña y lo que teníamos claro es que volveríamos al hotel a comer y a echarnos la siesta, cuando despertara volveríamos a ir, cerraban a media noche, así que podía descansar un poco y luego volver.
Nos echamos la siesta, mi Pequeñín y mi Bichito se durmieron 3 horas y media. Merendamos y volvimos al parque. Llegamos justo al espectáculo, era el mismo, que se repetía casi cada hora. Como ya era de noche, las luces destacana mucho y mi Pequeñín estaba sobreestimulado, así que me salí con él y allí se quedaron mi Bichito y su padre disfrutando del espectáculo. Como era de noche, las colas no eran demasiado grandes, así que volvimos a La Granja de Elmo y nos subimos varias veces. A mi Bichito le encantaba llevarnos a su padre o a mi. Me fui a coger sitio y a las 22:00 empezó de nuevo el espectáculo. Mi Pequeñín y yo nos salimos antes de que empezara y mi Bichito y su padre se quedaron a ver bailar y cantar a Epi y sus amigos.
En la zona alta de Sésamo Aventura encontramos dos atracciones más en las que mi Bichito podía subir, unas sillas que giraban y una cosa que daba vueltas. Las sillas la encantaron, así que aprovechamos a montar un montón de veces, dado que no había apenas gente. De hecho hubo alguna vez que montó totalmente sola. Y ya a las 23:30 y antes de que terminara el último espectáculo de Port Aventura y la avalancha de gente fuera enorme, nos volvimos al hotel a descansar. Mi Bichito estaba tan cansada que no me dio tiempo a darle su ración de tetita, se quedó dormida antes de que acabara con su hermano.
Ayer hicimos más de lo mismo, aunque había mucha más gente en Sésamo Aventura. Según llegamos se montó en unas Canoas que están justo en frente de Sésamo Aventura. Bajó una cuesta y se asustó y mi pobre Bichito se puso a llorar. Menos mal que yo estaba cerca de ella y pude darle la mano hasta que llegamos al final y así cogerla. Como hasta la 13:00 no empezaba el espectáculo de Barrio Sésamo, nos fuimos a China, que está al lado. Allí encontramos la atracción de las tacitas y de un dragón en las que mi Bichito pudo montar. Sólo se me ocurrió a mi hacerlo con ella, qué malita me puse!!! A las 12:30 mi Pequeñín y yo nos fuimos a guardar sitio para ver el espectáculo mientras mi Bichito y su padre se fueron a montar a las sillas, porque La Granja de Elmo estaba llenísima!!!
Vieron el espectáculo y nos volvimos de nuevo al hotel. Mi Bichito estaba tan cansada que se quedó dormida a las 13:30, así que no comimos y esperamos a que se despertara. A las 17:00 se despertó, comió y nos fuimos al parque. Llegamos a la actuación de las 19:00. Como seguía habiendo mucha gente, fuimos a China a que mi Bichito y su padre se montaran de nuevo en las tacitas y en el dragón. Después nos fuimos al Área Infantil de China y allí encontramos unas cuantas atracciones en las que mi Bichito podía montar y además no había colas que esperar. Unos dragones-aviones, unas sillas que suben y bajan, unos globos-chupa-chus, varias atracciones para los nenes más pequeños. A las 20:30 volví a coger sitio y disfrutaron de otro pase del espectáculo. A las sillas, al autobús o lo que sea que da vueltas y a cenar en La cocina de Epi viendo el último espectáculo. Esta vez estuvimos mi Pequeñín (medio dormido) y yo para verlo junto a mi Bichito y entonces daba palmas, bailaba, decía "Coco", participaba, cantaba y sus ojos brillaban. Fue maravilloso verla y poder disfrutar de ese momento único y especial que queríamos conseguir con este viaje.
Al final de cada actuación su padre la bajaba para que alguno la tocara y venía diciéndome, me ha tocado Tricky o Epi o Blas o Coco o Elmo. Fue fantástico, lo hemos pasado fenomenal y ha disfrutado muchísimo y nosotros viéndola. Mi pobre Pequeñín es el peor que lo ha pasado, porque el ruido le molesta mucho y le cuesta coger el sueño. Aunque las siestas en el hotel han sido bastante grandes, no lo suficiente como lo que necesita un bebé y a veces el pobre lo pasaba mal. Ahora descansa en la camita de 2 metros, porque lo necesita y mucho. Han sido dos días agotadores, sobre todo para él, pero ya han pasado y ahora toca descansar un poquito y reponer fuerzas, que tenemos que irnos a Salou a comer y después de echarnos la siesta a pasar la tarde en Reus. Ahora descansa mientras nosotros esperamos a que se despierte y su hermana juega con Epi, Blasito y Elmo, aunque sobre todo con Elmo.
El peor recuerdo que nos llevamos es que hoy en el desayuno se ha puesto a jugar en los sofás y se ha caído, con tan mala suerte que se ha dado con el pie de la mesa y se ha hecho un chichón enorme en la frente. Menos mal que tenía la tetita y se ha calmado enseguida, mientras yo veía cómo se amorataba y se hinchaba su frente. Su papá ha ido a la habitación a por el Arnidol y le ha bajado bastante, pero sigue teniendo un chichón en la frente y un moratón muy grande. Pobrecita mi Bichito!!!
Ayer, antes de irnos de Port Aventura, nos pasamos por la tienda para que mi Bichito eligiera a un nuevo miembro de la colección y esta vez nos acompañó Elmo. Quizá el año que viene le toque a Coco o a Triki, quien sabe!!!
jueves, 25 de agosto de 2011
Desde Tarragona
Hoy os escribo desde Tarragona, desde una cama de 2 metros en donde está mi Pequeñín durmiendo y a mi marido ni le encuentro. Mi Bichito descansa en una cama supletoria al lado y si no fuera por la cantidad de patadas que da y lo nerviosa que se pone a la hora de dormir, habríamos entrado los cuatro en la cama. En Madrid dormimos en 1,35 mi marido, mi Pequeñín y yo.
El hotel genial, aunque el camino se ha hecho un poco pesado. Mi Bichito se hacía pis y la hemos dicho que se esperara un poco a que encontráramos un restaurante y al final se ha hecho pis encima. Pobrecita, qué pena me ha dado. Las dos veces que ha ocurrido esto ha sido porque íbamos en coche y la hemos hecho esperar.
Es increíble lo bien que va sin pañal. En una semana ya lo tenía totalmente controlado y no se lo hacía encima. Lo que no controla es la caca, además ha estado cuatro días sin hacerlo y por suerte ya lo ha hecho esta mañana. Sin embargo, avisa cuando ya no se puede hacer nada. Pero todo a su tiempo. Para la siesta seguimos dejándola con el pañal, aunque se levanta seca. Cuando vayamos a la playa en Oropesa quizá le quitemos el de la siesta. Y por la noche también se lo ponemos, aunque el otro día nos dejó anonadados. Se despertó a las 8, bajó de la cama, dijo que quería hacer pis, lo hizo y se volvió a acostar. Angelito, estaba tan cansada!!! Pero aún así ella bebe mucha agua por la noche, así que creo que ese nos costará quitarlo un poco más.
Hoy he recibido una mala noticia, la hermana de una amiga mía se ha suicidado y no dejo de pensar en ella. Pobrecita, pobre mamá que cuando fue a despertarla se encontró con que su hija no despertaba. Se me encoge el alma, se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. Qué tristeza más grande tiene que tener mi amiga, su familia. Un muerte es muy dura, cuando además se junta la juventud y la tragedia te marca para el resto de la vida. No sé cómo lo va a superar mi amiga, aunque realmente creo que jamás lo hará. aprendes a vivir con ello.
A mi me costó varios años afrontar la muerte de mi padre, fue un paro cardiaco. De pronto estaba y de pronto no y eso fue lo más duro, vivir sin él, sin verle, sin poder escuchar su voz. De un día para otro se esfumó y tenías que hacerte a la idea, es algo que no se puede cambiar y que cuesta muchísimo. Todavía me parece verle entre la gente.
He recordado muchos momentos junto a ella, cuando salíamos de marcha y nos sentábamos en el suelo frente al frigorífico y nos poníamos a comer las dos. Pasamos buenos momentos juntas, de risas y es una pena que haya tomado esta decisión. No puedo dejar de pensar en ella, no se me va de la cabeza. Lo siento muchísimo por ella y por su familia. Que descanses en paz.
El hotel genial, aunque el camino se ha hecho un poco pesado. Mi Bichito se hacía pis y la hemos dicho que se esperara un poco a que encontráramos un restaurante y al final se ha hecho pis encima. Pobrecita, qué pena me ha dado. Las dos veces que ha ocurrido esto ha sido porque íbamos en coche y la hemos hecho esperar.
Es increíble lo bien que va sin pañal. En una semana ya lo tenía totalmente controlado y no se lo hacía encima. Lo que no controla es la caca, además ha estado cuatro días sin hacerlo y por suerte ya lo ha hecho esta mañana. Sin embargo, avisa cuando ya no se puede hacer nada. Pero todo a su tiempo. Para la siesta seguimos dejándola con el pañal, aunque se levanta seca. Cuando vayamos a la playa en Oropesa quizá le quitemos el de la siesta. Y por la noche también se lo ponemos, aunque el otro día nos dejó anonadados. Se despertó a las 8, bajó de la cama, dijo que quería hacer pis, lo hizo y se volvió a acostar. Angelito, estaba tan cansada!!! Pero aún así ella bebe mucha agua por la noche, así que creo que ese nos costará quitarlo un poco más.
Hoy he recibido una mala noticia, la hermana de una amiga mía se ha suicidado y no dejo de pensar en ella. Pobrecita, pobre mamá que cuando fue a despertarla se encontró con que su hija no despertaba. Se me encoge el alma, se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. Qué tristeza más grande tiene que tener mi amiga, su familia. Un muerte es muy dura, cuando además se junta la juventud y la tragedia te marca para el resto de la vida. No sé cómo lo va a superar mi amiga, aunque realmente creo que jamás lo hará. aprendes a vivir con ello.
A mi me costó varios años afrontar la muerte de mi padre, fue un paro cardiaco. De pronto estaba y de pronto no y eso fue lo más duro, vivir sin él, sin verle, sin poder escuchar su voz. De un día para otro se esfumó y tenías que hacerte a la idea, es algo que no se puede cambiar y que cuesta muchísimo. Todavía me parece verle entre la gente.
He recordado muchos momentos junto a ella, cuando salíamos de marcha y nos sentábamos en el suelo frente al frigorífico y nos poníamos a comer las dos. Pasamos buenos momentos juntas, de risas y es una pena que haya tomado esta decisión. No puedo dejar de pensar en ella, no se me va de la cabeza. Lo siento muchísimo por ella y por su familia. Que descanses en paz.
martes, 23 de agosto de 2011
Desde Barcelona
Tenía muchísimas ganas de venir a Barcelona, ya os lo conté aquí. No sé si mis nervios o el calor (y eso que dormimos con aire acondicionado) hizo que mi Pequeñín pasara una de sus peores noches. Le acosté a las 21:00 y me pidió dos veces antes de acostarme con él a las 00:30. Mi Bichito me la lió parda (como cada vez que hay que acostarla últimamente) y se durmió cerca de las 23:30. A la 1:47 mi Pequeñín se volvió a despertar. Ni teta, ni mimos, ni paseos, ni brazos. Nada. Estaba de cachondeo y no quería dormir. Desesperada le dije a mi marido que se preparara que nos íbamos. Yo no podía dormir, así que mejor conducía. Agarramos los bártulos y nos fuimos.
Eran las 4:15 cuando nos dispusíamos a recorrer el camino entre Madrid y Barcelona, música clásica en el coche, mi Pequeñín los ojos como platos y mi Bichito dando palmas y diciendo "Otra, otra". Menos mal que la música amansa a la fieras!!! Y que la clásica relaja!!! Una hora después estaban los tres dormidos y yo conducía tranquila mientras escuchaba por un casco a Serrat.
Poco más de una hora más, habiendo hecho 250 kilómetros, se despertó mi Pequeñín y paramos a desayunar. Mi Bichito estaba agotada, pero había que mover las piernas y ejercitar los músculos de la espalda, que en las sillas de auto se quedan echos un siete. Una hora después volvimos a reanudar nuestro camino, esta vez conducía mi marido. Pero mi Pequeñín no quería ni dormir, ni jugar, ni reírse, estuvo quejándose la primera hora, mientras mis párpados se caían. A la hora se durmió durante tres cuartos, en los que mi Bichito aprovechó a dormir también y yo a dar dos cabezadas de 5 minutos. Cuando se despertaron ya no estaba tan quejicoso y estuvimos otro rato cantando y riendo. A falta de 100 kilómetros para llegar a Barcelona, volvimos a parar durante una hora y ya entré yo conduciendo a Barcelona.
Tenía muchas ganas de llegar, pero estaba cansadísima. La habitación del hotel muy bien, bastante grande: cama de matrimonio, cama supletoria y la minicuna de mi Pequeñín y todavía nos queda suficiente espacio para movernos. Lo único que está bastante lejos, quizá la siguiente vez que venga encuentre un hotel mejor posicionado. Me equivoqué y eso que busqué y busqué.
Ayer por la tarde fuimos a ver La Sagrada Familia, impresionante, la Torre Agbar y fuimos a la Barceloneta a cenar. Hoy hemos ido a Las Ramblas y a ver el Mercado de La Boquería, pero no hemos podido pasar porque había muchísima gente. La mañana ha sido un poco caótica, porque hemos bajado en coche en vez de en tren. Ahora por la tarde hemos quedado con LadyA por la misma zona, pero esta vez iremos en tren.
Tengo muchísimas ganas de verla y darle un abrazo, aunque con estos calores quizá nos quedemos pegadas.
Barcelona me gusta, es una ciudad bonita, pero me da la misma sensación que Madrid, por mucho tiempo que pases allí, nunca llegas a conocerla del todo.
Estoy deseando que se despierte mi Bichito y poder irnos, ¿dónde nos llevará LadyA? Mañana o pasado os lo cuento!!!
Eran las 4:15 cuando nos dispusíamos a recorrer el camino entre Madrid y Barcelona, música clásica en el coche, mi Pequeñín los ojos como platos y mi Bichito dando palmas y diciendo "Otra, otra". Menos mal que la música amansa a la fieras!!! Y que la clásica relaja!!! Una hora después estaban los tres dormidos y yo conducía tranquila mientras escuchaba por un casco a Serrat.
Poco más de una hora más, habiendo hecho 250 kilómetros, se despertó mi Pequeñín y paramos a desayunar. Mi Bichito estaba agotada, pero había que mover las piernas y ejercitar los músculos de la espalda, que en las sillas de auto se quedan echos un siete. Una hora después volvimos a reanudar nuestro camino, esta vez conducía mi marido. Pero mi Pequeñín no quería ni dormir, ni jugar, ni reírse, estuvo quejándose la primera hora, mientras mis párpados se caían. A la hora se durmió durante tres cuartos, en los que mi Bichito aprovechó a dormir también y yo a dar dos cabezadas de 5 minutos. Cuando se despertaron ya no estaba tan quejicoso y estuvimos otro rato cantando y riendo. A falta de 100 kilómetros para llegar a Barcelona, volvimos a parar durante una hora y ya entré yo conduciendo a Barcelona.
Tenía muchas ganas de llegar, pero estaba cansadísima. La habitación del hotel muy bien, bastante grande: cama de matrimonio, cama supletoria y la minicuna de mi Pequeñín y todavía nos queda suficiente espacio para movernos. Lo único que está bastante lejos, quizá la siguiente vez que venga encuentre un hotel mejor posicionado. Me equivoqué y eso que busqué y busqué.
Ayer por la tarde fuimos a ver La Sagrada Familia, impresionante, la Torre Agbar y fuimos a la Barceloneta a cenar. Hoy hemos ido a Las Ramblas y a ver el Mercado de La Boquería, pero no hemos podido pasar porque había muchísima gente. La mañana ha sido un poco caótica, porque hemos bajado en coche en vez de en tren. Ahora por la tarde hemos quedado con LadyA por la misma zona, pero esta vez iremos en tren.
Tengo muchísimas ganas de verla y darle un abrazo, aunque con estos calores quizá nos quedemos pegadas.
Barcelona me gusta, es una ciudad bonita, pero me da la misma sensación que Madrid, por mucho tiempo que pases allí, nunca llegas a conocerla del todo.
Estoy deseando que se despierte mi Bichito y poder irnos, ¿dónde nos llevará LadyA? Mañana o pasado os lo cuento!!!
sábado, 20 de agosto de 2011
Se me saltan las lágrimas
Cuando mi Bichito tenía 4 meses y medio empezó la guardería. La había tocado plaza pública en una escuela infantil concertada y me obligaban a llevarla desde diciembre, mi Bichito nació el 20 de julio. Dejarla allí fue una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida, pero pero suerte sólo lo hacía durante un par de horas. Además la llevé dos días, nos cogimos el puente, la llevé otros dos y cogió otitis, así que ya se quedó en casa hasta el 7 de enero en el que la llevé un par de horas, el 8 de enero 4 y ya el lunes 11 el horario completo, de 7:30 a 15:00.
Cuando la llevaba un par de horas no había problema con la comida, le daba su tetita antes de entrar y al salir, normalmente la iba a buscar a la hora y media. El problema me surgió cuando iba a empezar el horario completo. Mi Bichito no llegaba a los seis meses, así que me saqué la leche y la hice un banco de leche de tres litros e intentamos darle algún biberón. No hubo manera, ni su padre, ni yo, ni que me fuera, ni que tuviera hambre, ni mi leche, ni de fórmula, nada, no conseguimos darla ningún biberón. No quería y punto y por más que nosotros nos empeñáramos en lo contrario, ella no iba a tomarse ningún biberón. Os podéis imaginar mi estado de nervios, creía que mi hija se iba a morir de hambre. 7 horas y media sin comer, sin mamá, sin su tetita.
Un día de esos en los que intentaba mi marido darla un biberón, se dio cuenta que la leche del congelador estaba cortada. En aquel entonces no sabía por qué y al sacar otro recipiente me sucedió lo mismo, así que pensé que se había estropeado en el congelador. Por suerte y gracias a Eloísa, he podido descubrir que con mi hijo me pasaba lo mismo, por lo que no era mi congelador, sino mi leche:
Estaba muerta de miedo, con mi Bichito lo pasé fatal, fue un momento muy duro, pasé muchos momentos de estrés, de no saber qué hacer, de si mi hija iba a alimentarse mientras yo no estaba. En reyes y ya a la desesperada, mi Bichito se tomó su primera papilla de cereales con cuchara, jamás tomó biberón y su papilla estaba hecha con leche de fórmula.
El 17 de agosto por la mañana saqué la leche del congelador y me saqué un poquito de leche para poder comprobar el sabor. Me dispuse muerta de miedo a darle el primer biberón a mi Pequeñín. Recordé cada vez que lo intenté con mi Bichito, la frustración, el miedo a que nadie pudiera alimentarle sin que yo estuviera, no saber qué hacer cuando empezara la guardería.
Probé la leche que había sacado del congelador y la que hacía unas horas me había sacado, el sabor no era el mismo, pero mi leche no estaba agriada. Primera prueba superada, ahora tocaba la más difícil. Calenté los 50 ml y me senté en la mecedora con mi hijo en brazos. Se lo acerqué a la boca e intentó tomarlo como el pecho, sin embargo, en seguida se dio cuenta que ésta no era la forma y empezó a tomarse el biberón. Mis ojos se llenaron de lágrimas, sentí un alivio que me recorrió todo el cuerpo. No tendría que preocuparme cuando fuera a la guarde ni si tenía que irme a algún sitio y alguien tuviera que darle de comer. Se los tomó enteritos, así que calenté los 30 ml que me había sacado ese día y se los di en el biberón. También se los tomó, mirándome a los ojos.
Es increíble, pero después de exactamente 25 meses que soy mamá, es el primer biberón que doy a uno de mis hijos y me hizo sentir mucha paz. Me hizo sentir muy contenta, tranquila, sosegada. Ya no tenía de qué preocuparme, no tenía que darle cereales antes ni pensar en cómo me las iba a apañar en la guarde.
Como nos vamos de vacaciones ya no tengo tiempo para hacerle un banco de leche, así que cuando me incorpore a trabajar le llevaré la leche del día anterior y además la semana anterior le daré su primer biberón de leche de fórmula. Por si se queda con hambre, por si un día no me da tiempo a sacarme, por si derrama el biberón, por lo que sea, pero yo me quedo mucho más tranquila.
No os podéis imaginar lo mal que lo pasé con mi Bichito y, por suerte, no se ha repetido con mi Pequeñín. Eso de que lo hermanos no son iguales es cierto. Además, todo lo que te vale para uno, para el otro es totalmente distinto, tanto para lo bueno como para lo malo. Esta vez ha sido a mi favor.
Nota: Mi Pequeñín hoy tiene 4 meses y 26 días y ya echa mano a nuestra comida y la mira muy atento. Hoy hemos desayunado tostadas mientras él nos miraba muy atento, sus ojos estaban fijos en el pan, como lo cogíamos y cómo nos lo llevábamos a la boca. Así que hoy le he dado su primer currusco de pan y no podéis imaginar cómo lo chupeterreaba y se enfadaba si se le movía y no podía cogerlo. Le he grabado en vídeo y esta vez hemos disfrutado nosotros mirándole.
Cuando la llevaba un par de horas no había problema con la comida, le daba su tetita antes de entrar y al salir, normalmente la iba a buscar a la hora y media. El problema me surgió cuando iba a empezar el horario completo. Mi Bichito no llegaba a los seis meses, así que me saqué la leche y la hice un banco de leche de tres litros e intentamos darle algún biberón. No hubo manera, ni su padre, ni yo, ni que me fuera, ni que tuviera hambre, ni mi leche, ni de fórmula, nada, no conseguimos darla ningún biberón. No quería y punto y por más que nosotros nos empeñáramos en lo contrario, ella no iba a tomarse ningún biberón. Os podéis imaginar mi estado de nervios, creía que mi hija se iba a morir de hambre. 7 horas y media sin comer, sin mamá, sin su tetita.
Un día de esos en los que intentaba mi marido darla un biberón, se dio cuenta que la leche del congelador estaba cortada. En aquel entonces no sabía por qué y al sacar otro recipiente me sucedió lo mismo, así que pensé que se había estropeado en el congelador. Por suerte y gracias a Eloísa, he podido descubrir que con mi hijo me pasaba lo mismo, por lo que no era mi congelador, sino mi leche:
Por lo visto, la leche tiene un componente para digerir las grasas, ya que al sistema digestivo del bebé no está preparado todavía para digerir las grasas. Lo que pasa en mi caso, es que ese componente actúa aún cuando se congela la leche y por eso se agría. Es como si la leche se empezara a digerir.Y Eloísa me dio una posible solución:
Cuando me saco la leche, en lugar de congelarla directamente, la tengo que poner en un cacito a calentar. Pero no a hervir, sino que cuando empiezan a salir las burbujitas pequeñas que se van a los lados del cazo (unos 62 ºC de temperatura, que es la temperatura a la que normalmente pasteurizan en los bancos de leche), lo retiro del fuego, dejo que enfríe y ya lo congelo.La semana pasada me saqué un poquito y lo congelé y una semana después la saqué del congelador esperando que esta fuera la forma que solucionara mis problemas.
Estaba muerta de miedo, con mi Bichito lo pasé fatal, fue un momento muy duro, pasé muchos momentos de estrés, de no saber qué hacer, de si mi hija iba a alimentarse mientras yo no estaba. En reyes y ya a la desesperada, mi Bichito se tomó su primera papilla de cereales con cuchara, jamás tomó biberón y su papilla estaba hecha con leche de fórmula.
El 17 de agosto por la mañana saqué la leche del congelador y me saqué un poquito de leche para poder comprobar el sabor. Me dispuse muerta de miedo a darle el primer biberón a mi Pequeñín. Recordé cada vez que lo intenté con mi Bichito, la frustración, el miedo a que nadie pudiera alimentarle sin que yo estuviera, no saber qué hacer cuando empezara la guardería.
Probé la leche que había sacado del congelador y la que hacía unas horas me había sacado, el sabor no era el mismo, pero mi leche no estaba agriada. Primera prueba superada, ahora tocaba la más difícil. Calenté los 50 ml y me senté en la mecedora con mi hijo en brazos. Se lo acerqué a la boca e intentó tomarlo como el pecho, sin embargo, en seguida se dio cuenta que ésta no era la forma y empezó a tomarse el biberón. Mis ojos se llenaron de lágrimas, sentí un alivio que me recorrió todo el cuerpo. No tendría que preocuparme cuando fuera a la guarde ni si tenía que irme a algún sitio y alguien tuviera que darle de comer. Se los tomó enteritos, así que calenté los 30 ml que me había sacado ese día y se los di en el biberón. También se los tomó, mirándome a los ojos.
Es increíble, pero después de exactamente 25 meses que soy mamá, es el primer biberón que doy a uno de mis hijos y me hizo sentir mucha paz. Me hizo sentir muy contenta, tranquila, sosegada. Ya no tenía de qué preocuparme, no tenía que darle cereales antes ni pensar en cómo me las iba a apañar en la guarde.
Como nos vamos de vacaciones ya no tengo tiempo para hacerle un banco de leche, así que cuando me incorpore a trabajar le llevaré la leche del día anterior y además la semana anterior le daré su primer biberón de leche de fórmula. Por si se queda con hambre, por si un día no me da tiempo a sacarme, por si derrama el biberón, por lo que sea, pero yo me quedo mucho más tranquila.
No os podéis imaginar lo mal que lo pasé con mi Bichito y, por suerte, no se ha repetido con mi Pequeñín. Eso de que lo hermanos no son iguales es cierto. Además, todo lo que te vale para uno, para el otro es totalmente distinto, tanto para lo bueno como para lo malo. Esta vez ha sido a mi favor.
Nota: Mi Pequeñín hoy tiene 4 meses y 26 días y ya echa mano a nuestra comida y la mira muy atento. Hoy hemos desayunado tostadas mientras él nos miraba muy atento, sus ojos estaban fijos en el pan, como lo cogíamos y cómo nos lo llevábamos a la boca. Así que hoy le he dado su primer currusco de pan y no podéis imaginar cómo lo chupeterreaba y se enfadaba si se le movía y no podía cogerlo. Le he grabado en vídeo y esta vez hemos disfrutado nosotros mirándole.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Hacia Tierras Catalanas
Mi familia por parte de padre son de Cataluña. Recuerdo a mi abuela y mi tía hablar en catalán, sobre todo contar cuando jugaban a las cartas. Recuerdo escuchar hablar a mi padre sobre sus raíces, sobre su tierra, sobre Reus. Sentía cierta morriña y eso que él nació en Bilbao, en unas vacaciones un 13 de Agosto. Recuerdo también que un día se fue con mi hermano a visitar a los parientes y pasear por su tierra, aunque casi toda su vida la vivió en Madrid, y sentí cierta envidia por no poder compartir esos momentos con él. Recuerdo a Serrat en catalán, de hecho yo lo escucho en catalán y cada vez que subía a mi coche cuando iba a buscarle escuchábamos juntos alguno de sus discos.
Quizá sea por eso por lo que tenía pendiente visitar Barcelona y Reus. Siempre quise ir, pero nunca lo hice. Quizá sea por eso, por lo que me encanta escuchar a Serrat y todavía se me ponen los pelos de punta cuando escucho alguna de sus canciones en catalán. Si cierro los ojos puedo ver a mi padre tarareando "Paraules d'amor":
y se me saltan las lágrimas.
Pues al final he conseguido que nos vayamos de vacaciones a tierras Catalanas. Y el próximo lunes, día 22, saldremos rumbo Barcelona, a pasar tres días y recorrer sus calles. Además, voy a tener la suerte de contar con LadyA, del blog La mamá Vaca, como guía, a la que tengo muchísimas ganas de volver a ver.
Después nos iremos cuatro días a Tarragona, dos de ellos iremos a Port Aventura a que mi Bichito vea a Epi y a Blas y los otros dos disfrutaremos yendo una día a Reus y otro a Salou.
Y para terminar las vacaciones, seguiremos bajando por la costa hasta llegar a Oropesa, donde vamos cada vez que podemos, hasta el 17 de septiembre, si no nos aburrimos antes. Allí espero poder ir un par de veces, por lo menos, a ver a Gemma, de En mi nube de azúcar... y disfrutar de su compañía junto a su marido y a su hija.
Van a ser una vacaciones muy largas, en las que vamos a disfrutar mucho juntos y vamos a poder compartir buenos momentos no sólo entre nosotros sino también con LadyA y con Gemma. Sé que a veces le pongo demasiadas expectativas a las cosas y que quizá no debería de hacerlo. Pero, qué narices!!! Tengo tantas ganas de ir a Barcelona y a Reus que parece que los días cada vez se hacen más largos y que nunca va a llegar la madrugada del lunes!!!
Sé que muchos de vosotros sois de allí o que lo conocéis, así que si tenéis algún consejo, algún lugar que no podemos dejar de visitar o dejar de ver, por favor, decírmelo!!! Entre tanto, yo iré a comprarme una guía de Barcelona como me ha recomendado LadyA.
Quizá sea por eso por lo que tenía pendiente visitar Barcelona y Reus. Siempre quise ir, pero nunca lo hice. Quizá sea por eso, por lo que me encanta escuchar a Serrat y todavía se me ponen los pelos de punta cuando escucho alguna de sus canciones en catalán. Si cierro los ojos puedo ver a mi padre tarareando "Paraules d'amor":
y se me saltan las lágrimas.
Pues al final he conseguido que nos vayamos de vacaciones a tierras Catalanas. Y el próximo lunes, día 22, saldremos rumbo Barcelona, a pasar tres días y recorrer sus calles. Además, voy a tener la suerte de contar con LadyA, del blog La mamá Vaca, como guía, a la que tengo muchísimas ganas de volver a ver.
Después nos iremos cuatro días a Tarragona, dos de ellos iremos a Port Aventura a que mi Bichito vea a Epi y a Blas y los otros dos disfrutaremos yendo una día a Reus y otro a Salou.
Y para terminar las vacaciones, seguiremos bajando por la costa hasta llegar a Oropesa, donde vamos cada vez que podemos, hasta el 17 de septiembre, si no nos aburrimos antes. Allí espero poder ir un par de veces, por lo menos, a ver a Gemma, de En mi nube de azúcar... y disfrutar de su compañía junto a su marido y a su hija.
Van a ser una vacaciones muy largas, en las que vamos a disfrutar mucho juntos y vamos a poder compartir buenos momentos no sólo entre nosotros sino también con LadyA y con Gemma. Sé que a veces le pongo demasiadas expectativas a las cosas y que quizá no debería de hacerlo. Pero, qué narices!!! Tengo tantas ganas de ir a Barcelona y a Reus que parece que los días cada vez se hacen más largos y que nunca va a llegar la madrugada del lunes!!!
Sé que muchos de vosotros sois de allí o que lo conocéis, así que si tenéis algún consejo, algún lugar que no podemos dejar de visitar o dejar de ver, por favor, decírmelo!!! Entre tanto, yo iré a comprarme una guía de Barcelona como me ha recomendado LadyA.
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