¡Ay, qué torpes somos a veces! Una pone tropecientos ojos en sus hijos, sale corriendo cada vez que les ve que se van a tropezar, se anticipa ante cualquier golpe, salta tres vallas y da dos vueltas mortales con tal de que no se hagan un chichón y, sin embargo, lo saca de coche, no mide dónde está la puerta y cuando se echa al hombro a su Pequeñín, le pega con la puerta en la frente haciéndole hasta una hendidura.
Madre mía cómo sonó. Pobrecito mi Pequeñín. Rauda y veloz salió mi Bichito del coche gritando: “Mi Pequeñín, mi Pequeñín”, las dos le abrazamos y le consolamos. Cuando se hubo calmado y vimos el golpe que tenía, subimos rápidamente a casa. En cuanto entramos por la puerta mi Bichito se fue corriendo al salón: “Mamá, la barrita, mamá, la barrita”, señalando el lugar donde se encuentra el botiquín. Fui a por el Arnidol y se lo apliqué en el huevo que le estaba saliendo. No os podéis imaginar cómo se le estaba poniendo, parecía que tenía vida propia. En seguida dejó de inflamársele y podía verse la línea morada que le atravesaba el lado derecho de la frente.
Menos mal que le bajó la inflamación y el moratón, pero aún así cuando mi marido entró por la puerta y le vio el golpe, me preguntó: “¿qué ha pasado? ¿Le habrás aplicado ya el Arnidol?”.
No os podéis imaginar lo mal que me sentido durante días al verle la línea morada en la frente. Menos mal, que gracias al poder antiinflamatorio de la árnica y el harpagofito bajó rápidamente y no le duró demasiado tiempo, porque cada vez que le miraba me sentía la peor madre del mundo.
Tanto evitarle golpes y luego soy yo la que se los da…
Mostrando entradas con la etiqueta Arnidol. Mostrar todas las entradas
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sábado, 30 de junio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
Para niños y mayores
A veces ocurren cosas curiosas, pero una no se imagina algunas situaciones.
Como ya os he dicho yo siempre tengo a mano mi Arnidol, de hecho no tengo uno sólo, sino que llevo uno en el bolso/mochila y otro está en el botiquín. Normalmente suelo llevar el mismo bolso, pero cuando cambio echo las cosas de uno a otro.
El otro día estaba en el trabajo cuando el jefe se dio un trastazo. Fue bastante grande y el porrazo fue tal que empezó a salirle un chichón y un moratón en la frente y en la pierna. Al ratito apareció una compañera en mi mesa:
Compañera: “Como sé que tienes hijos, ¿no llevarás en el bolso de madre ese que tienes una barrita, morada, que se aplica en los golpes y que hace que desaparezcan? No puedes imaginarte el golpazo que se ha dado el jefe y cómo lo tiene”.
Yo: “Arnidol?? Sí, claro, espera, siempre lo tengo a mano”.
Rebusco en mi bolso y según mi compañera me narraba el golpe del jefe yo me iba dando cuenta que ayer, como me dolía la pierna y tiene poder antiinflamatorio, se me olvidó echarlo de nuevo en el bolso después de aplicármelo en la rodilla para que me calmara un poco las molestias. Vi la imagen de la “barrita mágica” encima de la mesa.
Yo: “Esto... ayer lo utilicé y no lo he echado al bolso esta mañana. Lo siento”.
Cada vez que me cruzaba con el jefe, sólo podía mirarle el huevo que tenía en la frente, en vez de ser un hombre con un chichón, yo sólo veía un chichón enooooooooorme y a mi jefe detrás. Qué mal me sentía, sabía perfectamente que si le hubiera llevado el Arnidol, no tendría ni la mitad, de la mitad, de la mitad, del chichón y el moratón. Qué rabia!!!
Así que ahora, cada vez que cambio de bolso me cercioro que llevo el Arnidol, porque nunca se sabe cuándo vas a necesitarlo. No sólo funciona con los chichones de los niños, también con los de los mayores… y con mi rodilla!!!
Como ya os he dicho yo siempre tengo a mano mi Arnidol, de hecho no tengo uno sólo, sino que llevo uno en el bolso/mochila y otro está en el botiquín. Normalmente suelo llevar el mismo bolso, pero cuando cambio echo las cosas de uno a otro.
El otro día estaba en el trabajo cuando el jefe se dio un trastazo. Fue bastante grande y el porrazo fue tal que empezó a salirle un chichón y un moratón en la frente y en la pierna. Al ratito apareció una compañera en mi mesa:
Compañera: “Como sé que tienes hijos, ¿no llevarás en el bolso de madre ese que tienes una barrita, morada, que se aplica en los golpes y que hace que desaparezcan? No puedes imaginarte el golpazo que se ha dado el jefe y cómo lo tiene”.
Yo: “Arnidol?? Sí, claro, espera, siempre lo tengo a mano”.
Rebusco en mi bolso y según mi compañera me narraba el golpe del jefe yo me iba dando cuenta que ayer, como me dolía la pierna y tiene poder antiinflamatorio, se me olvidó echarlo de nuevo en el bolso después de aplicármelo en la rodilla para que me calmara un poco las molestias. Vi la imagen de la “barrita mágica” encima de la mesa.
Yo: “Esto... ayer lo utilicé y no lo he echado al bolso esta mañana. Lo siento”.
Cada vez que me cruzaba con el jefe, sólo podía mirarle el huevo que tenía en la frente, en vez de ser un hombre con un chichón, yo sólo veía un chichón enooooooooorme y a mi jefe detrás. Qué mal me sentía, sabía perfectamente que si le hubiera llevado el Arnidol, no tendría ni la mitad, de la mitad, de la mitad, del chichón y el moratón. Qué rabia!!!
Así que ahora, cada vez que cambio de bolso me cercioro que llevo el Arnidol, porque nunca se sabe cuándo vas a necesitarlo. No sólo funciona con los chichones de los niños, también con los de los mayores… y con mi rodilla!!!
sábado, 26 de mayo de 2012
Siempre tengo a mano mi Arnidol
Ahora que mi Pequeñín ha empezado a andar, no hay día que no se dé un golpecito. ¡Si es que no para! De la cocina a la terraza, de la terraza al baño, del baño al salón, del salón a la cocina y vuelta a empezar y claro, culetazo por aquí, golpetazo para allá.
El otro día no calculó bien el pico de la mesa y se dio en la frente, pero fue un buen leñazo, porque las esquinas de la mesa las tengo protegidas y aún así, empezó a hinchársele. Rápidamente saqué el Arnidol del botiquín y mientras, le daba tetita para que se calmara. A la vez que le daba muchos mimitos, le apliqué la “barrita mágica” en el lugar donde se había golpeado. Una línea en la frente marcaba el lugar del impacto y el chichón que empezaba a inflamarse, dejó de hacerlo. Gracias a Arnidol el hematoma no fue a más e incluso se redujo un poco y el bulto no llegó a hacer aparición. Al día siguiente había desaparecido hasta la línea de la frente, ni rastro del porrazo que se había dado.
¿Y esto cómo es posible? Pues esto es debido a que Arnidol está compuesto por dos plantas naturales, la árnica que alivia el dolor y evita la salida de hematonas y el harpagofito con propiedad analgésica y antiinflamatoria.
Además Arnidol viene en formato stick, un poco más ancho que una barra de labios, para que os hagáis una idea, y muy cómodo para llevar en el bolso o la mochila. Se aplica directamente en el lugar donde nuestro pequeño se haya dado el golpe (nunca en una herida abierta) y como es un gel stick el producto se impregna de forma uniforme en la piel. Arnidol es muy sencillo de utilizar.
Yo siempre lo llevo a mano, ¿y tú?
Si no lo conocéis, os recomiendo que os paséis por la farmacia y os hagáis con uno.
El otro día no calculó bien el pico de la mesa y se dio en la frente, pero fue un buen leñazo, porque las esquinas de la mesa las tengo protegidas y aún así, empezó a hinchársele. Rápidamente saqué el Arnidol del botiquín y mientras, le daba tetita para que se calmara. A la vez que le daba muchos mimitos, le apliqué la “barrita mágica” en el lugar donde se había golpeado. Una línea en la frente marcaba el lugar del impacto y el chichón que empezaba a inflamarse, dejó de hacerlo. Gracias a Arnidol el hematoma no fue a más e incluso se redujo un poco y el bulto no llegó a hacer aparición. Al día siguiente había desaparecido hasta la línea de la frente, ni rastro del porrazo que se había dado.
¿Y esto cómo es posible? Pues esto es debido a que Arnidol está compuesto por dos plantas naturales, la árnica que alivia el dolor y evita la salida de hematonas y el harpagofito con propiedad analgésica y antiinflamatoria.
Además Arnidol viene en formato stick, un poco más ancho que una barra de labios, para que os hagáis una idea, y muy cómodo para llevar en el bolso o la mochila. Se aplica directamente en el lugar donde nuestro pequeño se haya dado el golpe (nunca en una herida abierta) y como es un gel stick el producto se impregna de forma uniforme en la piel. Arnidol es muy sencillo de utilizar.
Yo siempre lo llevo a mano, ¿y tú?
Si no lo conocéis, os recomiendo que os paséis por la farmacia y os hagáis con uno.
viernes, 16 de septiembre de 2011
La vuelta al cole y Arnidol
La semana 37 del calendario ha sido la elegida para la vuelta al cole, unos una semana antes u otros, tan afortunado como nosotros, que volvemos la semana que viene. Pero el mes de septiembre siempre se ha caracterizado por el comienzo de un nuevo curso.
Mi Bichito y mi Pequeñín empezarán el lunes y, por tanto, comenzaremos con nuestras nuevas rutinas. Atrás quedarán las vacaciones, comer tarde, acostarse a última hora y disfrutar de todas las horas de sol posible.
Poco a poco tendremos que amoldarnos a esta nueva etapa en la que nosotros nos repartiremos la tareas como podamos y como nuestros horarios nos lo permitan e intentaremos estar con nuestros hijos el mayor tiempo posible.
Intentaremos aprovechar las horas de sol del día y bajaremos a la calle después de merendar a que mi Bichito corra, juegue con la arena, se suba a su moto y disfrute con sus amiguitos. Y dentro de nada, a lo largo de este nuevo curso, mi Pequeñín empezará a gatear, a inspeccionar todos los rincones del parque y después a andar.
Espero que las profesoras, tanto de mi Bichito como de mi Pequeñín, tengan también a mano una barrita mágica, porque con los peques estoy segura que habrá más de un chichón. En el bolso, como desde que mi Bichito empezó a gatear, llevaré mi gel stick de Arnidol, mi barrita mágica, por si alguno de mis peques o de sus amiguitos se dan un pequeño golpe. Porque a veces es imposible evitar la caída, pero podemos ayudarles a bajar la inflamación y calmar un poco el dolor.
El próximo lunes, afrontaremos la vuelta a la guarde de mi Bichito y el comienzo de ella de mi Pequeñín con un poco de tristeza, porque separarnos va a ser muy duro. Pero iremos con alegría y con una gran sonrisa y esperaremos que nuestros hijos se adapten lo mejor y lo antes posible.
Mi Bichito y mi Pequeñín empezarán el lunes y, por tanto, comenzaremos con nuestras nuevas rutinas. Atrás quedarán las vacaciones, comer tarde, acostarse a última hora y disfrutar de todas las horas de sol posible.
Poco a poco tendremos que amoldarnos a esta nueva etapa en la que nosotros nos repartiremos la tareas como podamos y como nuestros horarios nos lo permitan e intentaremos estar con nuestros hijos el mayor tiempo posible.
Intentaremos aprovechar las horas de sol del día y bajaremos a la calle después de merendar a que mi Bichito corra, juegue con la arena, se suba a su moto y disfrute con sus amiguitos. Y dentro de nada, a lo largo de este nuevo curso, mi Pequeñín empezará a gatear, a inspeccionar todos los rincones del parque y después a andar.
Espero que las profesoras, tanto de mi Bichito como de mi Pequeñín, tengan también a mano una barrita mágica, porque con los peques estoy segura que habrá más de un chichón. En el bolso, como desde que mi Bichito empezó a gatear, llevaré mi gel stick de Arnidol, mi barrita mágica, por si alguno de mis peques o de sus amiguitos se dan un pequeño golpe. Porque a veces es imposible evitar la caída, pero podemos ayudarles a bajar la inflamación y calmar un poco el dolor.
El próximo lunes, afrontaremos la vuelta a la guarde de mi Bichito y el comienzo de ella de mi Pequeñín con un poco de tristeza, porque separarnos va a ser muy duro. Pero iremos con alegría y con una gran sonrisa y esperaremos que nuestros hijos se adapten lo mejor y lo antes posible.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Ganadores del viaje a París de Arnidol
Han pasado ya tres meses desde que escribí una entrada en la que os contaba que Arnidol sorteaba entre las personas que se apuntaran a su página, un viaje al Parque temático de París.
Arnidol ya ha regalado este viaje a otras familias. Los afortunados han podido disfrutar de un fin de semana con sus personajes favoritos de animación. Podéis ver las imágenes de su experiencia en la página web de Arnidol (www.arnidol.es).
Realizado el nuevo sorteo, tengo el gusto de felicitar a la familia que va a disfrutar de un viaje que lleva a dos adultos y dos niños a uno de los parques temáticos más emocionantes de la capital francesa. Se trata de
Arnidol ya ha regalado este viaje a otras familias. Los afortunados han podido disfrutar de un fin de semana con sus personajes favoritos de animación. Podéis ver las imágenes de su experiencia en la página web de Arnidol (www.arnidol.es).
Realizado el nuevo sorteo, tengo el gusto de felicitar a la familia que va a disfrutar de un viaje que lleva a dos adultos y dos niños a uno de los parques temáticos más emocionantes de la capital francesa. Se trata de
Omayra Merino
Muchas felicidades!!! Deseo que disfrutéis muchísimo. Tenemos muchas ganas de poder ver alguna imagen de vuestra experiencia.
Estoy segura de que no olvidaréis llevaros vuestra barrita mágica. Gracias a ella y al poder antiinflamatorio y analgésico de la Arnica y el Harpagofito, el golpe de mi Bichito estas vacaciones se quedó en un fuerte golpe y un moratón en la frente.
Y es que llevarlo siempre encima nos ayuda a aliviar a nuestros pequeños de esas caídas que no podemos evitar. Arnidol es muy fácil de usar, basta con extender un poquito de su stick por el golpe y dejar que sus componentes actúen. Si todavía no tenéis el vuestro y queréis adquirir uno, podéis encontrarlo en farmacias y parafarmacias.
Y ahora, a disfrutar en familia!!!
martes, 30 de agosto de 2011
Bendito Arnidol
Ya os comenté aquí que tengo una barrita de Arnidol en el botiquín y como no podía faltar en ningún viaje, me llevé mi botiquín y, por tanto, mi barrita mágica.
Raras son las vacaciones en las que no haya un golpe de por medio y como no podían faltar en las nuestras, mi Bichito se dio uno bastante grande.
Estábamos desayunando, ella no mide lo suficiente como para alcanzar a la mesa desde la silla, por lo que estaba en un sofá con un cojín que la alzaba. Como siempre que se aburre se pone a jugar, abajo, arriba, mira mamá me tumbo, me vuelvo a levantar, lo típico que hace cualquier niño para llamar la atención de sus padres. Mi Pequeñín en brazos de mi marido y yo intentando por fin desayunar. Se pone a jugar: "Mami, a dormir", que no, que sí, que me tumbo, que me levanto, que me vuelvo a tumbar y zas! Se cayó del sofá debajo de la mesa. Se puso a llorar y corrí a cogerla, con tan mala suerte que se había dado con el pie de la mesa en forma de escaleras y se lo había clavado en la frente. En cuanto la cogí vi la forma de la escalera en su frente y empezó a hincharse y amoratarse muy rápidamente.
La puse al pecho para que se calmara y mandé a mi marido a por el Arnidol que estaba en la habitación. Se le había hinchado mucho la frente, dos chichones amoratados y con derrame en uno ellos. Llegó su padre con la barrita mágica y se lo apliqué. Menos mal que la traje conmigo!! Después de la siesta ya sólo era un pequeño hinchazón y un moratón. Gracias a la Arnica y al Harpagofito, con poder antiinflamatorio y analgésico, al día siguiente, había desaparecido el chichón por completo y sólo quedaba un moratón en la frente.
Y es que estos niños no paran, les encanta explorar y no podemos evitar golpes inesperados. Por suerte, no fue nada más que el susto y el golpe y me alegro de haber llevado mi Arnidol, porque ahora sólo queda un mal recuerdo y un pequeño moratón en la frente.
Espero no tener que usarlo de nuevo. ¿Ha viajado con vosotros estas vacaciones la barrita mágica?
Raras son las vacaciones en las que no haya un golpe de por medio y como no podían faltar en las nuestras, mi Bichito se dio uno bastante grande.
Estábamos desayunando, ella no mide lo suficiente como para alcanzar a la mesa desde la silla, por lo que estaba en un sofá con un cojín que la alzaba. Como siempre que se aburre se pone a jugar, abajo, arriba, mira mamá me tumbo, me vuelvo a levantar, lo típico que hace cualquier niño para llamar la atención de sus padres. Mi Pequeñín en brazos de mi marido y yo intentando por fin desayunar. Se pone a jugar: "Mami, a dormir", que no, que sí, que me tumbo, que me levanto, que me vuelvo a tumbar y zas! Se cayó del sofá debajo de la mesa. Se puso a llorar y corrí a cogerla, con tan mala suerte que se había dado con el pie de la mesa en forma de escaleras y se lo había clavado en la frente. En cuanto la cogí vi la forma de la escalera en su frente y empezó a hincharse y amoratarse muy rápidamente.
La puse al pecho para que se calmara y mandé a mi marido a por el Arnidol que estaba en la habitación. Se le había hinchado mucho la frente, dos chichones amoratados y con derrame en uno ellos. Llegó su padre con la barrita mágica y se lo apliqué. Menos mal que la traje conmigo!! Después de la siesta ya sólo era un pequeño hinchazón y un moratón. Gracias a la Arnica y al Harpagofito, con poder antiinflamatorio y analgésico, al día siguiente, había desaparecido el chichón por completo y sólo quedaba un moratón en la frente.
Y es que estos niños no paran, les encanta explorar y no podemos evitar golpes inesperados. Por suerte, no fue nada más que el susto y el golpe y me alegro de haber llevado mi Arnidol, porque ahora sólo queda un mal recuerdo y un pequeño moratón en la frente.
Espero no tener que usarlo de nuevo. ¿Ha viajado con vosotros estas vacaciones la barrita mágica?
martes, 2 de agosto de 2011
Y fuimos a Micrópolix gracias a Arnidol
Como ya os adelanté hace un par de semanas, Arnidol nos invitó el pasado viernes a Micrópolix, una ciudad en miniatura para los pequeños de la casa.
Así que allá que nos fuimos mi cuñada, mi sobrino, mi Bichito, mi Pequeñín y yo. Llegamos justo cuando empezó a llover y vimos la tormenta mientras esperábamos a los demás convocados. Mamá sin complejos llegó en seguida y compartimos la espera de los demás integrantes del grupo. Tuvimos que esperar un poco más de la cuenta y los peques comenzaron a inquietarse. Aparecieron los primeros lloros y me resultó un pelín complicado atender las necesidades de mis dos hijos, menos mal que vino mi cuñada conmigo.
Cuando ya llegaron todos y entramos a la ciudad, los monitores que nos recibieron eran jóvenes y muy amables. Nos explicaron las normas, aunque mi Bichito no podía participar en nada, ni siquiera la dieron el pasaporte y los eurix iniciales. Una pena, porque mi Bichito es muy colaboradora y estoy segura que hubiera entendido el funcionamiento y hubiera podido hacer alguna cosilla si yo la hubiera acompañado.
Entramos a la ciudad y me pareció muy sorprendente ver todas las actividades relacionadas con los peques. Dimos una vuelta y fuimos descubriendo poco a poco el funcionamiento de las actividades y los horarios de las mismas. Apuntamos a los únicos peques que podían inscribirse en un minicircuito y mientras esperaban a que empezara la actividad, estuvieron jugando en la ludoteca. Aquí mi Bichito se desató, éste era su ambiente. Tirarse en la mini-pisicina de bolas, subirse al tobogán, pintar... mientras su primo y el peque sin complejos recibían su clase de conducción.
Después fuimos al taller de reciclaje y tampoco dejaron pasar a mi Bichito, sólo los dos peques que tenían el pasaporte. Una pena, porque a ella le habría encantado. Mi Bichito no sabía qué hacer, se aburría y no parecía haber nada para ella. Las actividades tenían diferente duración, pero casi todas rondaban los 20 minutos, por lo que mi Bichito se impacientaba y se ponía más nerviosa de lo habitual y eso que ella se adapta bastante bien a todas las situaciones.
Ambas actividades estaban en la planta de arriba, así que cuando terminaron, bajamos a ver las demás. Una discoteca, la policía, los bomberos, un hospital, el ayuntamiento, un ciber, un teatro, una discoteca entre otras, integraban la ciudad. Mientras paseábamos vimos a una monitora que iba a cerrar la puerta y mi sobrino pasó. Se trataba de la oficina de correos postal. Les enseñaban el oficio y después tenían que trabajar y llevar un paquete a su destino. A mi sobrino le sacaban todos los niños más de una cabeza, pero estaba disfrutando muchísimo. Su papá, mi hermano, "reparte cajitas". Cuando salió de allí, mi sobrino iba acompañado del niño más mayor. Fueron al banco, recogieron una cajita y la entregaron a su destino. Mi sobrino estaba encantado, alucinado y estaba tranbajando en lo mismo que su papá, qué mejor realidad para un niño!!! Mi Bichito les acompañó junto a mi cuñada y yo me quedé dando el pecho a mi Pequeñín.
El tiempo pasó enseguida y pronto llegaba la hora del cierre, así que nos pasamos por el local de ensayo. Ya habían cerrado, pero le suplicamos a la chica que nos dejara pasar. Debimos de darle mucha pena y pudimos pasar todos. Allí estaban Mamá sin complejos y su familia y nos sentamos junto a ellos. Mi Bichito pudo participar y escuchó muy atenta a la monitora mientras le enseñaba los instrumentos. Todos tocaron la batería, incluso mi Bichito y entre todos hicimos un concierto. A mi Bichito le tocó el xilófono, que en casa tiene uno, por lo que no le vino de nuevas, a mi sobrino el triángulo, a mi cuñada uno que no recuerdo y a mi el cencerro!!! Me lo daría porque estaba dándole el pecho a mi Pequeñín??? Jajajaja, ni idea, pero nos divertimos un montón.
Al salir de allí nos pasamos por la discoteca y estuvimos todos bailando y moviendo el esqueleto, algo que a mi Bichito y a mi nos encanta y hacemos en cuanto escuchamos algo de música. Mi Pequeñín también entró y estaba maravillado con tanta luz de distinto color, aunque se puso un poquito nervioso. A la salida mi hermano nos estaba esperando y nosotros nos volvimos a casa muy cansados.
Mi conclusión es bastante dispar. El lugar me gusta, el concepto me encanta, pero era demasiado pronto para los peques. Desde luego en mi caso fue muy pesado, porque resultó ser una tarde en la que me dediqué a cargar con mis hijos y ver la frustración de mi Bichito porque no la dejaban entrar a ningún lado. Creo que para niños de 4 años está bien como toma de contacto, dar una vuelta, ver el mecanismo, ganar sus primeros eurix y disfrutar junto a la familia. Pero esto sólo si el más pequeño de los niños tiene esa edad, porque si vas con niños más pequeños lo único que haces es cargar con ellos, porque sus normas son que los menores de 5 años no pueden acceder a casi ninguna actividad y esto frustra mucho a los peques, cuando ven que otros entran y a ellos les cierran la puerta en sus narices. Y cuando ya tienen más edad se lo pasan pipa. Pude ver la cara de los niños cuando les daban los cheques y los cambiaban por eurix, disfrutaban mucho y se divertían y compartían con otros niños.
Estoy segura que volveré, pero dentro de unos años. Aunque antes de irnos nos dijeron que el departamento educativo está estudiando adaptar algunas cosas para los niños más pequeños, pero que todavía habría que esperar...
Así que allá que nos fuimos mi cuñada, mi sobrino, mi Bichito, mi Pequeñín y yo. Llegamos justo cuando empezó a llover y vimos la tormenta mientras esperábamos a los demás convocados. Mamá sin complejos llegó en seguida y compartimos la espera de los demás integrantes del grupo. Tuvimos que esperar un poco más de la cuenta y los peques comenzaron a inquietarse. Aparecieron los primeros lloros y me resultó un pelín complicado atender las necesidades de mis dos hijos, menos mal que vino mi cuñada conmigo.
Cuando ya llegaron todos y entramos a la ciudad, los monitores que nos recibieron eran jóvenes y muy amables. Nos explicaron las normas, aunque mi Bichito no podía participar en nada, ni siquiera la dieron el pasaporte y los eurix iniciales. Una pena, porque mi Bichito es muy colaboradora y estoy segura que hubiera entendido el funcionamiento y hubiera podido hacer alguna cosilla si yo la hubiera acompañado.
Entramos a la ciudad y me pareció muy sorprendente ver todas las actividades relacionadas con los peques. Dimos una vuelta y fuimos descubriendo poco a poco el funcionamiento de las actividades y los horarios de las mismas. Apuntamos a los únicos peques que podían inscribirse en un minicircuito y mientras esperaban a que empezara la actividad, estuvieron jugando en la ludoteca. Aquí mi Bichito se desató, éste era su ambiente. Tirarse en la mini-pisicina de bolas, subirse al tobogán, pintar... mientras su primo y el peque sin complejos recibían su clase de conducción.
Después fuimos al taller de reciclaje y tampoco dejaron pasar a mi Bichito, sólo los dos peques que tenían el pasaporte. Una pena, porque a ella le habría encantado. Mi Bichito no sabía qué hacer, se aburría y no parecía haber nada para ella. Las actividades tenían diferente duración, pero casi todas rondaban los 20 minutos, por lo que mi Bichito se impacientaba y se ponía más nerviosa de lo habitual y eso que ella se adapta bastante bien a todas las situaciones.
Ambas actividades estaban en la planta de arriba, así que cuando terminaron, bajamos a ver las demás. Una discoteca, la policía, los bomberos, un hospital, el ayuntamiento, un ciber, un teatro, una discoteca entre otras, integraban la ciudad. Mientras paseábamos vimos a una monitora que iba a cerrar la puerta y mi sobrino pasó. Se trataba de la oficina de correos postal. Les enseñaban el oficio y después tenían que trabajar y llevar un paquete a su destino. A mi sobrino le sacaban todos los niños más de una cabeza, pero estaba disfrutando muchísimo. Su papá, mi hermano, "reparte cajitas". Cuando salió de allí, mi sobrino iba acompañado del niño más mayor. Fueron al banco, recogieron una cajita y la entregaron a su destino. Mi sobrino estaba encantado, alucinado y estaba tranbajando en lo mismo que su papá, qué mejor realidad para un niño!!! Mi Bichito les acompañó junto a mi cuñada y yo me quedé dando el pecho a mi Pequeñín.
El tiempo pasó enseguida y pronto llegaba la hora del cierre, así que nos pasamos por el local de ensayo. Ya habían cerrado, pero le suplicamos a la chica que nos dejara pasar. Debimos de darle mucha pena y pudimos pasar todos. Allí estaban Mamá sin complejos y su familia y nos sentamos junto a ellos. Mi Bichito pudo participar y escuchó muy atenta a la monitora mientras le enseñaba los instrumentos. Todos tocaron la batería, incluso mi Bichito y entre todos hicimos un concierto. A mi Bichito le tocó el xilófono, que en casa tiene uno, por lo que no le vino de nuevas, a mi sobrino el triángulo, a mi cuñada uno que no recuerdo y a mi el cencerro!!! Me lo daría porque estaba dándole el pecho a mi Pequeñín??? Jajajaja, ni idea, pero nos divertimos un montón.
Al salir de allí nos pasamos por la discoteca y estuvimos todos bailando y moviendo el esqueleto, algo que a mi Bichito y a mi nos encanta y hacemos en cuanto escuchamos algo de música. Mi Pequeñín también entró y estaba maravillado con tanta luz de distinto color, aunque se puso un poquito nervioso. A la salida mi hermano nos estaba esperando y nosotros nos volvimos a casa muy cansados.
Mi conclusión es bastante dispar. El lugar me gusta, el concepto me encanta, pero era demasiado pronto para los peques. Desde luego en mi caso fue muy pesado, porque resultó ser una tarde en la que me dediqué a cargar con mis hijos y ver la frustración de mi Bichito porque no la dejaban entrar a ningún lado. Creo que para niños de 4 años está bien como toma de contacto, dar una vuelta, ver el mecanismo, ganar sus primeros eurix y disfrutar junto a la familia. Pero esto sólo si el más pequeño de los niños tiene esa edad, porque si vas con niños más pequeños lo único que haces es cargar con ellos, porque sus normas son que los menores de 5 años no pueden acceder a casi ninguna actividad y esto frustra mucho a los peques, cuando ven que otros entran y a ellos les cierran la puerta en sus narices. Y cuando ya tienen más edad se lo pasan pipa. Pude ver la cara de los niños cuando les daban los cheques y los cambiaban por eurix, disfrutaban mucho y se divertían y compartían con otros niños.
Estoy segura que volveré, pero dentro de unos años. Aunque antes de irnos nos dijeron que el departamento educativo está estudiando adaptar algunas cosas para los niños más pequeños, pero que todavía habría que esperar...
martes, 19 de julio de 2011
Y nos vamos con Arnidol a...
Menuda semana que tenemos!!! Mañana es el cumpleaños de mi Bichito y para celebrarlo hemos decidido hacer un montón de cosas esta semana, jajajaja.
Ya os he contado en esta entrada y en esta otra lo efectivo que es Arnidol para los golpes. Yo lo utilizo cada vez que mi Bichito se da uno, gracias a su poder calmante, porque está compuesto por Arnica y Harpagofito, que son dos ingredientes naturales con propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Arnidol nos ha invitado a pasar una tarde en Micrópolix con algunos blogueros y su familia. No sé si lo conocéis, yo no lo conocía, pero me ha gustado mucho y estoy deseando ir. Os dejo el resumen para que podáis conocerlo vosotros mismos:
Micropolix es más que un lugar, es un concepto innovador que integra ocio y educación, reuniendo dentro del mismo proyecto a niños, familias, docentes y empresas socialmente responsables.
La semilla de este proyecto es Micropolix Madrid. Toda una ciudad a escala construida en un recinto cubierto de 11.200 m2 en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes (Madrid).
Estructurada en barrios, calles y plazas, Micropolix cuenta con edificios de diversos estilos que albergan los espacios típicos que conforman una ciudad: organismos y servicios para ciudadanos (ayuntamiento, bomberos, policía, hospital...), medios de comunicación (plató de televisión, periódico, radio...), espacios de ocio y cultura (teatro, biblioteca, ciber...), y establecimientos significativos (supermercado, banco...). y lo mejor, todo funciona con su propia moneda. Más de 30 espacios tematizados en los que niños y niñas pueden participar en actividades y juegos divertidos relacionados con las profesiones.
Jugando, descubriendo, participando, investigando, experimentando... niños y niñas van a vivir situaciones cotidianas, se van a acercar a las normas de convivencia y a los valores sociales, van a elegir y tomar sus propias decisiones. ¡Van a ser los protagonistas de su propia aventura en la ciudad! Micropolix es una propuesta de ocio educativo diferente y de calidad, basada en el aprendizaje experiencial de valores.
Las actividades de Micropolix combinan juegos clásicos con las propuestas más innovadoras adaptadas a las capacidades, gustos e intereses de los niños, permitiéndoles aprender jugando. La ciudad tiene como objetivo fortalecer y reforzar habilidades sociales y culturales, poniendo especial énfasis en potenciar la autonomía e iniciativa personal de niños y niñas.
En noviembre de 2009, la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid concedió a Micropolix el Premio Infancia 2009, en la categoría de Proyecto innovador, por la labor educativa dirigida a niños y niñas, que aprenden valores de convivencia esenciales para su desarrollo como personas mediante el entretenimiento y la diversión.
Tiene una pinta estupenda, me aparece que es una apuesta a un ocio alternativo que suscitará el interés de los peques de la casa. La única pega es que está orientado para niños más mayores, de 5 a 14 años y mi Bichito cumple mañana dos años. Así que hemos decidido que venga mi sobrino para que disfruten los dos y así la enseñe la ciudad y compartan ese rato juntos. Él cuida mucho de ella y a ella la encanta ir con él de su mano.
Estoy segura que pasaremos una tarde inolvidable y muy divertida tanto para ellos como para nosotros. Podrán pasear por sus calles y plazas, atravesar los diferentes barrios y participar en las actividades pensadas especialmente para ellos. Encima volveré a ver a Mamá sin complejos y a su pequeño.
Me encanta esta propuesta de ocio alternativo, diferente a todas las que conocía hasta ahora. Tengo ganas de ir, de ver cómo se desenvuelven nuestros pequeños y tomar buena nota para llevarles de nuevo cuando puedan interactuar un poquito más en esta fabulosa ciudad. Estoy segura que vamos a disfrutar un montón, pero no os preocupéis, que estaréis bien informados de todo!!!
Gracias a Arnidol vamos a conocer Micrópolix. YUPYYYYYYYYYY!!!
Ya os he contado en esta entrada y en esta otra lo efectivo que es Arnidol para los golpes. Yo lo utilizo cada vez que mi Bichito se da uno, gracias a su poder calmante, porque está compuesto por Arnica y Harpagofito, que son dos ingredientes naturales con propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Arnidol nos ha invitado a pasar una tarde en Micrópolix con algunos blogueros y su familia. No sé si lo conocéis, yo no lo conocía, pero me ha gustado mucho y estoy deseando ir. Os dejo el resumen para que podáis conocerlo vosotros mismos:
Micropolix es más que un lugar, es un concepto innovador que integra ocio y educación, reuniendo dentro del mismo proyecto a niños, familias, docentes y empresas socialmente responsables.
La semilla de este proyecto es Micropolix Madrid. Toda una ciudad a escala construida en un recinto cubierto de 11.200 m2 en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes (Madrid).
Estructurada en barrios, calles y plazas, Micropolix cuenta con edificios de diversos estilos que albergan los espacios típicos que conforman una ciudad: organismos y servicios para ciudadanos (ayuntamiento, bomberos, policía, hospital...), medios de comunicación (plató de televisión, periódico, radio...), espacios de ocio y cultura (teatro, biblioteca, ciber...), y establecimientos significativos (supermercado, banco...). y lo mejor, todo funciona con su propia moneda. Más de 30 espacios tematizados en los que niños y niñas pueden participar en actividades y juegos divertidos relacionados con las profesiones.
Jugando, descubriendo, participando, investigando, experimentando... niños y niñas van a vivir situaciones cotidianas, se van a acercar a las normas de convivencia y a los valores sociales, van a elegir y tomar sus propias decisiones. ¡Van a ser los protagonistas de su propia aventura en la ciudad! Micropolix es una propuesta de ocio educativo diferente y de calidad, basada en el aprendizaje experiencial de valores.
Las actividades de Micropolix combinan juegos clásicos con las propuestas más innovadoras adaptadas a las capacidades, gustos e intereses de los niños, permitiéndoles aprender jugando. La ciudad tiene como objetivo fortalecer y reforzar habilidades sociales y culturales, poniendo especial énfasis en potenciar la autonomía e iniciativa personal de niños y niñas.
En noviembre de 2009, la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid concedió a Micropolix el Premio Infancia 2009, en la categoría de Proyecto innovador, por la labor educativa dirigida a niños y niñas, que aprenden valores de convivencia esenciales para su desarrollo como personas mediante el entretenimiento y la diversión.
Tiene una pinta estupenda, me aparece que es una apuesta a un ocio alternativo que suscitará el interés de los peques de la casa. La única pega es que está orientado para niños más mayores, de 5 a 14 años y mi Bichito cumple mañana dos años. Así que hemos decidido que venga mi sobrino para que disfruten los dos y así la enseñe la ciudad y compartan ese rato juntos. Él cuida mucho de ella y a ella la encanta ir con él de su mano.
Estoy segura que pasaremos una tarde inolvidable y muy divertida tanto para ellos como para nosotros. Podrán pasear por sus calles y plazas, atravesar los diferentes barrios y participar en las actividades pensadas especialmente para ellos. Encima volveré a ver a Mamá sin complejos y a su pequeño.
Me encanta esta propuesta de ocio alternativo, diferente a todas las que conocía hasta ahora. Tengo ganas de ir, de ver cómo se desenvuelven nuestros pequeños y tomar buena nota para llevarles de nuevo cuando puedan interactuar un poquito más en esta fabulosa ciudad. Estoy segura que vamos a disfrutar un montón, pero no os preocupéis, que estaréis bien informados de todo!!!
Gracias a Arnidol vamos a conocer Micrópolix. YUPYYYYYYYYYY!!!
miércoles, 22 de junio de 2011
Compartimos experiencias gracias a Arnidol
Raro es el niño que no se da un golpe o le sale un chichón, así que cuando me fui de vacaciones no olvidé echar en mi botiquín una barrita de Arnidol. La verdad es que no tengo una sola y suelo guardar una en mi botiquín.
Por suerte mi Bichito no se cayó ni se dio ningún golpe en estas vacaciones, excepto alguna raspadura en las rodillas. Pero el mismo día que llegamos a Madrid pude ver un moratón enorme con un pequeño chichón en la frente de uno de los amigos de mi Bichito.
Ayer sentadas en la piscina estábamos la mamá de este niño y la mamá que me recomendó el Arnidol, como os conté la otra vez. Le pregunté por el golpe y me explicó que en la entrada de un bar de un pueblo había esas cortinitas de bolas que no dejaba ver el escalón, pasó ella y casi se mata, sólo se dio un pequeño golpe en la rodilla y me enseñó el morado y el hinchazón. Al entrar su hijo se cayó de cabeza, dándose un golpe tremendo en la frente y quedándose boca-abajo. Se llevó un susto increíble. Por suerte sólo fue el golpe, así que sacó del bolso su barrita de Arnidol y le echó al pequeño. El niño tenía un fuerte golpe en toda la frente, bastante moratón y una pequeña inflamación. Sin embargo, aún habiendo sido menor golpe, la pierna de la mamá tenía peor pinta.
"¿No te echaste tú Arnidol?", la pregunté.
"No", me miró incrédula, "pues ahora que lo dices debería haberlo hecho, no se me ocurrió".
La otra mamá asintió y me enseñó algún cardenal de sus piernas. "Yo también debería hacerlo, porque casi me doy más golpes que mi pequeña. ¿Recuerdas cuándo se cayó la peque? Menos mal que subí a por la barrita, al día siguiente no tenía nada".
Y es que antes de irnos de vacaciones su pequeña se cayó por los tres escalones de la urbanización, dándose un golpe en el carrillo. En seguida se enrojeció y se hinchó, pero mi amiga subió a casa (porque yo me había dejado la mochila) y le dio rápidamente Arnidol en el moflete calmando así a la pequeña. Al día siguiente no había restos del golpe en su cara.
A nuestro lado había otra mamá que no conocía esta barrita mágica y estuvimos compartiendo con ella nuestras experiencias, las caídas de nuestros pequeños y un poquito de nuestra sabiduría. Quedó encantada y decidió que al día siguiente iría a por una de esas barritas mágicas de las que tanto hablamos.
Nuestras experiencias nos unen como madres y nos enriquecen como personas. Esta vez fue gracias a Arnidol.
Por suerte mi Bichito no se cayó ni se dio ningún golpe en estas vacaciones, excepto alguna raspadura en las rodillas. Pero el mismo día que llegamos a Madrid pude ver un moratón enorme con un pequeño chichón en la frente de uno de los amigos de mi Bichito.
Ayer sentadas en la piscina estábamos la mamá de este niño y la mamá que me recomendó el Arnidol, como os conté la otra vez. Le pregunté por el golpe y me explicó que en la entrada de un bar de un pueblo había esas cortinitas de bolas que no dejaba ver el escalón, pasó ella y casi se mata, sólo se dio un pequeño golpe en la rodilla y me enseñó el morado y el hinchazón. Al entrar su hijo se cayó de cabeza, dándose un golpe tremendo en la frente y quedándose boca-abajo. Se llevó un susto increíble. Por suerte sólo fue el golpe, así que sacó del bolso su barrita de Arnidol y le echó al pequeño. El niño tenía un fuerte golpe en toda la frente, bastante moratón y una pequeña inflamación. Sin embargo, aún habiendo sido menor golpe, la pierna de la mamá tenía peor pinta.
"¿No te echaste tú Arnidol?", la pregunté.
"No", me miró incrédula, "pues ahora que lo dices debería haberlo hecho, no se me ocurrió".
La otra mamá asintió y me enseñó algún cardenal de sus piernas. "Yo también debería hacerlo, porque casi me doy más golpes que mi pequeña. ¿Recuerdas cuándo se cayó la peque? Menos mal que subí a por la barrita, al día siguiente no tenía nada".
Y es que antes de irnos de vacaciones su pequeña se cayó por los tres escalones de la urbanización, dándose un golpe en el carrillo. En seguida se enrojeció y se hinchó, pero mi amiga subió a casa (porque yo me había dejado la mochila) y le dio rápidamente Arnidol en el moflete calmando así a la pequeña. Al día siguiente no había restos del golpe en su cara.
A nuestro lado había otra mamá que no conocía esta barrita mágica y estuvimos compartiendo con ella nuestras experiencias, las caídas de nuestros pequeños y un poquito de nuestra sabiduría. Quedó encantada y decidió que al día siguiente iría a por una de esas barritas mágicas de las que tanto hablamos.
Nuestras experiencias nos unen como madres y nos enriquecen como personas. Esta vez fue gracias a Arnidol.
jueves, 2 de junio de 2011
Arnidol, para los pequeños golpes de tus hijos, te lleva al Parque Temático de París
Hace ya casi un año que vi por primera vez el gel stick Arnidol. Estaba en el patio de mi casa como cada tarde y se cayó una niña, mi vecina corriendo sacó de su bolso una barrita y se lo aplicó a la niña. Yo no tenía ni idea que era aquello y mi vecina me lo explicó, era una barra mágica que aliviaba el dolor en los pequeños golpes de los niños. Me lo enseñó y me aconsejó que lo comprara. Y menos mal que lo hice, porque cuando mi Bichito empezó a andar iban más deprisa sus piernas que su cuerpo y fue entonces cuando el Arnidol y mi Bichito se hicieron amigos inseparables.
Por suerte aquella etapa de golpes y chichones cesó y mi Bichito se convirtió en una niña más precavida, pero siempre llevo el Arnidol en la mochila por si se cae ella o algún niño. De hecho el otro día se cayó uno con la moto-andador en el patio y rápidamente saqué el stick y se lo apliqué, estoy segura que si no llega a ser por Arnidol le habría salido un buen chichón en la frente.
Por suerte aquella etapa de golpes y chichones cesó y mi Bichito se convirtió en una niña más precavida, pero siempre llevo el Arnidol en la mochila por si se cae ella o algún niño. De hecho el otro día se cayó uno con la moto-andador en el patio y rápidamente saqué el stick y se lo apliqué, estoy segura que si no llega a ser por Arnidol le habría salido un buen chichón en la frente.
No podemos evitar que nuestros niños se den esos pequeños golpes, sin embargo, podemos ayudarles a aliviar el dolor con un simple gesto y gracias al poder antiinflamatorio natural del gel Stick Arnidol. Ardinol está compuesto por Arnica y Harpagofito, dos ingredientes naturales con propiedades antiinflamatorias y analgésicas que aliviaran el dolor de las heridas y golpes de toda la familia. Además son dos plantas utilizadas tradicionalmente y su combinación es de gran ayuda en el alivio de molestias musculares y articulares.
Y además Arnidol te lleva un fin de semana en un parque temático en París para dos adultos y dos niños. Tus hijos seguro que están deseando conocer a sus personajes favoritos y disfrutar de todas las atracciones. Estoy convencida que te haría tanta ilusión como a mi darles ese capricho, vivir una experiencia única y pasar un fin de semana inolvidable en familia. Pues ahora puedes conseguirlo gracias a Arnidol, sólo tienes que entrar en su página web y rellenar un sencillo cuestionario. Tienes hasta el 20 de Agosto de 2011. Si quieres consultar las bases legales las puedes ver en el siguiente enlace.
Y, por supuesto, no te olvides de incluir en el equipaje el gel Stick Arnidol para esos pequeños golpes que se dan nuestros niños. Además puedes llevarlo siempre contigo en el bolso o en la mochila, ya que ocupa muy poco espacio. Yo siempre lo tengo a mano y así alivio los golpes leves que se da mi Bichito y sus amigos. Arnidol me ha evitado más de un chichón y un moratón. Y lo tendré a mano para cuando mi Pequeñín empiece a gatear y a dar sus primeros pasos.
Lo mejor es que es muy fácil de usar. Me alegro que mi vecina me lo recomendara, así que si no lo tienes ya, corre a tu farmacia o parafarmacia y hazte con uno.
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