Desde la primera noche que mi Pequeñín pasó conmigo, se retorcía por la tripita. Dicen que los niños no tienen cólicos hasta las 3 semanas, pero el mío se retorcía desde el primer día. No tenían un horario fijo, eran durante todo el día. Con el paso de las semanas, me pareció, que cuando yo me tomaba unas fresas con leche, por ejemplo, él pasaba mala noche. Lo pregunté, me acerqué a su pediatra y al final decidí quitarme los lácteos y todos los productos que llevan lácteos durante una semana. No sé si hubo mejoría, pero a mi me parece que no. Quizá lo hice durante poco tiempo, pero como ya tenía mes y medio, pensamos que serían cólicos y le dimos un producto homeopático. Parece que le vino bien y no tenía ni dos meses y medio cuando dejamos de dárselo y no hubo cambios.
A mi me encanta la leche, en todas sus formas y fría en verano. Soy de esas personas que le gusta tomarse un vaso antes de irse a acostarse, que tiene la necesidad imperiosa a lo largo del día de tomar leche, me gusta muchímo. Tomo entre medio y un litro diario. Las fresas, con leche, el plátano, con leche, los cereales, con leche, los sanwiches, con leche. Se lo he puesto difícil a mi Pequeñín y es que aunque me daba la sensación de que la leche que yo tomaba le hacía mal, retirarla por completo de mi dieta no obtuvo en él un resultado beneficioso.
Antes de llevarle a la guarde le di un par de bibes de leche de fórmula y no tuvo ninguna reacción. La semana pasada empezó la guarde en periodo de adaptación, por lo que sólo le suministraron un bibe dos días y tampoco hubo reacción. Sin ambargo, a partir del lunes, mi Pequeñín desayuna en la guarde, le dan cereales en papilla y empezaron a salirle unas ronchas en la barbilla. Las cuidadoras han estado observándole toda la semana, al principio eran más abultadas y sólo le salían con la papilla, imagino que por el contacto de la comida en su piel. El marte le salíeron después de un bibe de leche de fórmula, por lo que pedí hora en el pediatra. Las ronchas han ido a menos, pero también es verdad que yo me he ido sacando más leche a medida que he ido estimulando el pecho, por lo que él ha ido tomando menos fórmula.
El miércoles le llevé al pediatra y éste me mandó al alergólogo, por si era la leche, y al especialista del aparato digestivo, por si era el gluten. Ayer me llamaron para darle cita: el especialista del aparato digestivo es el próximo 10 de octubre, pero para el alergólogo me dieron cita el 7 de noviembre. Intenté explicarle a la administrativa que se trata de un bebé de 6 meses, que su fuente de alimentación reside en la leche, que me estaba dando una cita para dentro de mes y medio. No hubo manera, me dijo que el volante que me había mandado el pediatra no era preferente, por lo que no podían darme un hueco. Llamé al hospital, al centro de salud y nada, lo único que me quedaba era volver a su peditra y que cambiara el volante por preferente.
Gracias al trabajo de mi marido toda la familia tenemos seguridad privada, incluídos mis hijos. Así que teléfono en mano, llamé a todos los especialista en alergia hasta encontrar uno que pudiera verle esa misma tarde. Fuimos la familia al completo y el peditra le señaló cuatro puntos en el brazo y uno de control, cinco gotitas y cinco pinchacitos en los que mi hijo miraba al doctor a los ojos, sorprendido por lo que le estaba haciendo, pero sin decir ni mu. 10 minutos después volvimos a entrar: 2 dieron claramente positivo (creo recordar que la beta y la caseína), la tercera (la alfa) un poco y la última (leche entera) no. La sospecha es que es alérgico a la proteína de la leche, pero que no se podía asegurar 100% hasta que no se le hiciera una analítica. Para retrasar lo menos posible los resultrados, nos fuimos directos a hacérsela. Pobrecito mi Pequeñín, con su bracito, sus gorduras, su carita sonriente, sus ojitos... lloró un poquito, pero nada que el abrazo y el pecho de una madre no puedan calmar.
Nos dijeron que hasta el día 7 no tienen los resultados, le insistí en que es un bebé muy pequeño y que su alimentación se basa en esa prueba, por lo que me dijeron que llamara el martes para ver si había suerte. Espero que el martes tengan los resultados y pueda ir el martes por la tarde al alergólogo, si no, ya sería el jueves.
Mientras, su alergólogo, nos ha recomendado leche hidrolizada si tienen que darle un bibe en la guarde, aunque no nos asegura que ésta no le dé alergia, hay que observarle, si no pasaremos a la leche de soja. Por la noche se la di y ocurrió como cada noche últimamente, le suena la tripita y se retuerce. Yo debo intentar quitarme los lácteos en la medida de lo posible, hasta que tengamos las pruebas y el médico pueda emitir un juicio clínico. Nos ha dicho que a partir de los 18 meses esta alergia desaparece y que raro es el niño que sigue con año ella después de los 3 años. Además me comentó que si hubiéramos seguido dándole leche de fórmula, habríamos ido aumentando su alergia a la leche. ¿Qué habría ocurrido en mes y medio? En fin, mejor no pensarlo y dar gracias al seguro privado, porque no me entra en la cabeza como con una sospecha de alergia a la leche en un bebé de 6 meses no te dan una consulta en los días posteriores con el especialista.
La leche hidrolizada está bastante mala, cuatro son las marcas que la comercializan, pero me recomendó una que sabía un poco menos mala. Fui a la farmacia y la compré, la diferencia entre la que él me dio y otra marca es de 12€ en un tarro pequeño de 400gramos, aún así prefería comprar la que me recetó. Ojalá que tenga que gastarme los 36€ que me gasté en ella ayer, eso significará que mi hijo no es alárgico, porque como lo sea, la Seguridad Social cubre con los gastos de esta leche.
Así que estamos a la espera. Me siento mal cuando recuerdo a mi bebé recién nacido con dolor de barriguita y que todo el mundo me dijo que eran cólicos. Yo tuve la sensación de que algo le pasaba cuando yo tomaba leche, pero como al retirármela no huvo mejoría o si la huvo no fui capaz de verla, al final pensé que era inmadurez del aparato digestivo. Me siento culpable y no lo puedo evitar, no dejo de darle vueltas a la cabeza. Además siento presión ahora mismo porque sé que cuanta más leche me saque, menos tendrá que tomar él y eso no es bueno. Esta semana, en dos tomas, a lo sumo, he conseguido sacarme 235ml. En 5 minutos tengo que ir al baño, sé que la presión no es buena, pero imagino que si alguna de vosotras estuviera en mi lugar le ocurriría lo mismo que a mi.
Todavía no me he puesto a buscar información sobre el tema, creo que esperaré a la analítica, aunque me da la sensación de que sí que es alérgico, ojalá me equivoque. ¿Conocéis a algún niño alérgico a las proteínas de la leche?
viernes, 30 de septiembre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
El chupete
Imagino que alguno recordará esta entrada: Chupete: ¿sí o no? Al final intenté darle el chupete a mi Pequeñín y le compré un par de ellos. Sin embargo, desistimos porque él se decantó por el dedo y dejamos de intentar darle el chupete.
Estuvo un par de meses chupándose el dedo, bueno más bien los dos dedos, porque se metía en la boca el corazón y el índice. Cuando se quedaba dormido y algo le despertaba, le veías durmiendo con esos dos deditos en la boca, si tenía sueño también se los chupaba. Pero como yo le había comprado una cadena de bolas de madera y un chupete, se lo dejaba enganchado en la hamaca para que jugara con las bolas (la cadena es como la de la imagen pero en azul y rojo). Y a él le gustaba mucho, jugaba a ponerse el chupete, a morder las bolas, a morder el chupete, a coger las bolas con sus deditos.
De pronto, dejó de chuparse tanto esos dedos, sólo lo hacía cuando tenía mucho sueño y necesitaba intentar dormirse. Pero hace escasas dos semanas se puso el chupete y empezó a utilizarlo. Y desde entonces mi Pequeñín utuliza chupete. Con deciros que en la entrevista con su profesora de la guarde, el pasado 16, la dije que no llevaba chupete pero que le gustaba jugar con su cadena y el chupete. Yo había cambiado el modelo de chupete, que no de marca, porque me encantaba las líneas suaves y los colores de esa nueva colección. Han pasado 12 días de aquella conversación y a mi Pequeñín le encanta, no sé qué tiene ese chupete. Así que me he hecho con unos cuantos del mismo modelo y marca, dos en la guarde y dos en casa, uno en la cuna y otro con una cadena de bolas de madera para llevarlo en el carro o en el portabebé. Mi hijo va a la guarde sin chupete y cuando le recojo dejo el chupete allí, sin embargo, si está nervioso se lo pongo y se calma y es mano de santo, de verdad. Porque cuando necesita succionar, que no es que tenga hambre porque acabas de darle el pecho y lo ha escupido, es un descanso poder ofrecerle algo para que se tranquilice y, de paso, todo sea dicho, yo también esté más tranquila.
Hemos pasado de chuparnos el dedo con 2 meses a con casi 6 meses coger el chupete. Yo creo, o me da la impresión a mi, que la salida de los dientes o que le estén "cuajando las encías" (o como narices se llame cuando los probres no paran de morder por la molestia en la boca) ha tenido algo que ver. Lo que sí sé, es que a mi hijo le calma y a mi me ayuda a estar más tranquila, porque si estoy haciendo algo que no puedo dejar de hacer con mi Bichito y mi Pequeñín necesita succionar, le pongo el chupete y está más relajado y no tengo de fondo algún quejido e incluso algún lloro.
Lo que sí os puedo decir es que le encanta ese modelo de una marca, ni otro modelo de la misma marca ni otra marca. Si le pongo otro modelo de la misma marca, lo coge y lo escupe, pero puede tenerlo un par de minutos en la boca. He hablado con otra mamá y a ella le pasa lo mismo. ¿Les ha pasado a vuestros hijos lo mismo o toleran cualquier marca y/o modelo?
Lo único que no me gusta es cómo le queda, me encanta la sonrisa de mi Pequeñín, sus mofletes, sus labios y la sonrisa cada vez que me ve. Si le digo algo, cualquier cosa y lleva el chupete, se le cae de la sonrisa que me regala. Y es que qué os voy a decir yo, es tan guapo!!!
Estuvo un par de meses chupándose el dedo, bueno más bien los dos dedos, porque se metía en la boca el corazón y el índice. Cuando se quedaba dormido y algo le despertaba, le veías durmiendo con esos dos deditos en la boca, si tenía sueño también se los chupaba. Pero como yo le había comprado una cadena de bolas de madera y un chupete, se lo dejaba enganchado en la hamaca para que jugara con las bolas (la cadena es como la de la imagen pero en azul y rojo). Y a él le gustaba mucho, jugaba a ponerse el chupete, a morder las bolas, a morder el chupete, a coger las bolas con sus deditos.
De pronto, dejó de chuparse tanto esos dedos, sólo lo hacía cuando tenía mucho sueño y necesitaba intentar dormirse. Pero hace escasas dos semanas se puso el chupete y empezó a utilizarlo. Y desde entonces mi Pequeñín utuliza chupete. Con deciros que en la entrevista con su profesora de la guarde, el pasado 16, la dije que no llevaba chupete pero que le gustaba jugar con su cadena y el chupete. Yo había cambiado el modelo de chupete, que no de marca, porque me encantaba las líneas suaves y los colores de esa nueva colección. Han pasado 12 días de aquella conversación y a mi Pequeñín le encanta, no sé qué tiene ese chupete. Así que me he hecho con unos cuantos del mismo modelo y marca, dos en la guarde y dos en casa, uno en la cuna y otro con una cadena de bolas de madera para llevarlo en el carro o en el portabebé. Mi hijo va a la guarde sin chupete y cuando le recojo dejo el chupete allí, sin embargo, si está nervioso se lo pongo y se calma y es mano de santo, de verdad. Porque cuando necesita succionar, que no es que tenga hambre porque acabas de darle el pecho y lo ha escupido, es un descanso poder ofrecerle algo para que se tranquilice y, de paso, todo sea dicho, yo también esté más tranquila.
Hemos pasado de chuparnos el dedo con 2 meses a con casi 6 meses coger el chupete. Yo creo, o me da la impresión a mi, que la salida de los dientes o que le estén "cuajando las encías" (o como narices se llame cuando los probres no paran de morder por la molestia en la boca) ha tenido algo que ver. Lo que sí sé, es que a mi hijo le calma y a mi me ayuda a estar más tranquila, porque si estoy haciendo algo que no puedo dejar de hacer con mi Bichito y mi Pequeñín necesita succionar, le pongo el chupete y está más relajado y no tengo de fondo algún quejido e incluso algún lloro.
Lo que sí os puedo decir es que le encanta ese modelo de una marca, ni otro modelo de la misma marca ni otra marca. Si le pongo otro modelo de la misma marca, lo coge y lo escupe, pero puede tenerlo un par de minutos en la boca. He hablado con otra mamá y a ella le pasa lo mismo. ¿Les ha pasado a vuestros hijos lo mismo o toleran cualquier marca y/o modelo?
Lo único que no me gusta es cómo le queda, me encanta la sonrisa de mi Pequeñín, sus mofletes, sus labios y la sonrisa cada vez que me ve. Si le digo algo, cualquier cosa y lleva el chupete, se le cae de la sonrisa que me regala. Y es que qué os voy a decir yo, es tan guapo!!!
martes, 27 de septiembre de 2011
Primer día de trabajo
Ayer fue el primer día de trabajo y estuve toda la mañana sonriendo. Fue una gran mañana. Vi a mis compañeros, me dieron a elegir entre tres lugares para sentarse, eso sí una planta más abajo, me trajeron mi antiguo ordenador y lo mejor de todo es que pude abrazar a mi queridísima compañera y ponernos al día. Nos echábamos de menos, gracias guapa. Mi Pequeñín debía de olérselo porque pasó una noche de esas de aupa, de las que se despierta 8 veces y a ti se te queda un cuerpo jota de tanto abrir y cerrar los ojos. Esta noche ha sido igual, incluso creo que un poco peor, pero eso es harina de otro costal.
Estuve genial, mucho mejor de lo que esperaba y me di cuenta que una se adapta donde sea y como sea. Encima he tenido la suerte de volver con mi equipo y con mi jefe, que ya se sabe que más vale malo conocido que bueno por conocer. Así que estoy contentísima, a una planta menos de mi amiga, pero en el lugar que me gusta estar.
Fue una buena mañana, que no un gran día. Porque se complicó y se complicó como a una no le gusta que ocurra. Llegué a la guarde y mi Pequeñín había estado perfecto, no había llorado y había reído mucho (si es que es igual que su mamá). Comió un poco de tetita, que no toda, porque no hacía mucho que le habían dado un bibe y nos fuimos a por su hermana. La profe no me vio, por lo que mi hija en tres ocasiones intentó salir con una sonrisa de oreja a oreja y su profe la paró, a la cuarta vez lloró. Pobrecita mía, lo único que quería era venir con su hermano y conmigo. Y ahí empezó la TARDE y digo TARDE con mayúsculas porque menuda tarde pasamos. Tuvo todas las rabietas de una semana o incluso dos en el transcurso de 4 horas. Si yo decía blanco, ella negro. Quería dos postres lácteos, le di uno y rabieta. Cuando abrió el primero, se comió una cucharada y dijo que no quería más. Y así con todas las cosas que hicimos por la tarde. Para salir del coche, rabieta, para subir al ascensor, rabieta, para entrar en casa, rabieta. Y encima se cagó dos veces y se meó. Vamos, que se juntó todo. Acabé agotada y cansada, pero creo que ella también, porque después de su tetita, cogió a Blasito y se durmió.
Así que el balance del día fue regular, pero anímicamente me encuentro muy bien, nada deprimida, incluso contenta y me siento fuerte. Me adapto bien y además tengo un carácter bastante alegre, siempre he creído que aunque estés triste, si sonríes, el día parece menos malo. Por eso siempre suelo llevar una sonrisa por bandera y, aunque un poco triste por dejar a mis hijos en la guarde y perderme muchos de esos momentos junto a ellos, sé que tendremos muchos otros y que los disfrutaremos un montón. Me he quedado somprendida de mi misma, cuando me reincorporé después de dar a luz a mi Bichito fue realmente horrible venir a trabajar, recuerdo que se me saltaban las lágrimas mirando el ordenador, sin embargo, esta vez, ha sido muy distinto. Sólo tuve un momentín de desasosiego, pero fue minúsculo, así que estoy orgullosa de mi misma.
Les echo de menos, muchísimo de menos y me encantaría estar con ellos en la cama, hacernos pedorretas, cosquillas y todas esas cosas. Por suerte, podemos hacerlo esta misma tarde, tengo ganas de que que llegue la hora de salir de trabajar y reunirme con ellos.
Muchas gracias a todos por los correos y comentarios de ánimo. Ahora mismo tengo muy poquito tiempo, entre el trabajo y la tarde con los niños sin mi marido y no puedo contestaros uno a uno, pero os agradezco muchísimo vuestras muestras de cariño. Os deseo una gran semana a todos y estoy segura que la mía irá viento en popa, aunque se me hará más larga de lo habitual. Besitos
Estuve genial, mucho mejor de lo que esperaba y me di cuenta que una se adapta donde sea y como sea. Encima he tenido la suerte de volver con mi equipo y con mi jefe, que ya se sabe que más vale malo conocido que bueno por conocer. Así que estoy contentísima, a una planta menos de mi amiga, pero en el lugar que me gusta estar.
Fue una buena mañana, que no un gran día. Porque se complicó y se complicó como a una no le gusta que ocurra. Llegué a la guarde y mi Pequeñín había estado perfecto, no había llorado y había reído mucho (si es que es igual que su mamá). Comió un poco de tetita, que no toda, porque no hacía mucho que le habían dado un bibe y nos fuimos a por su hermana. La profe no me vio, por lo que mi hija en tres ocasiones intentó salir con una sonrisa de oreja a oreja y su profe la paró, a la cuarta vez lloró. Pobrecita mía, lo único que quería era venir con su hermano y conmigo. Y ahí empezó la TARDE y digo TARDE con mayúsculas porque menuda tarde pasamos. Tuvo todas las rabietas de una semana o incluso dos en el transcurso de 4 horas. Si yo decía blanco, ella negro. Quería dos postres lácteos, le di uno y rabieta. Cuando abrió el primero, se comió una cucharada y dijo que no quería más. Y así con todas las cosas que hicimos por la tarde. Para salir del coche, rabieta, para subir al ascensor, rabieta, para entrar en casa, rabieta. Y encima se cagó dos veces y se meó. Vamos, que se juntó todo. Acabé agotada y cansada, pero creo que ella también, porque después de su tetita, cogió a Blasito y se durmió.
Así que el balance del día fue regular, pero anímicamente me encuentro muy bien, nada deprimida, incluso contenta y me siento fuerte. Me adapto bien y además tengo un carácter bastante alegre, siempre he creído que aunque estés triste, si sonríes, el día parece menos malo. Por eso siempre suelo llevar una sonrisa por bandera y, aunque un poco triste por dejar a mis hijos en la guarde y perderme muchos de esos momentos junto a ellos, sé que tendremos muchos otros y que los disfrutaremos un montón. Me he quedado somprendida de mi misma, cuando me reincorporé después de dar a luz a mi Bichito fue realmente horrible venir a trabajar, recuerdo que se me saltaban las lágrimas mirando el ordenador, sin embargo, esta vez, ha sido muy distinto. Sólo tuve un momentín de desasosiego, pero fue minúsculo, así que estoy orgullosa de mi misma.
Les echo de menos, muchísimo de menos y me encantaría estar con ellos en la cama, hacernos pedorretas, cosquillas y todas esas cosas. Por suerte, podemos hacerlo esta misma tarde, tengo ganas de que que llegue la hora de salir de trabajar y reunirme con ellos.
Muchas gracias a todos por los correos y comentarios de ánimo. Ahora mismo tengo muy poquito tiempo, entre el trabajo y la tarde con los niños sin mi marido y no puedo contestaros uno a uno, pero os agradezco muchísimo vuestras muestras de cariño. Os deseo una gran semana a todos y estoy segura que la mía irá viento en popa, aunque se me hará más larga de lo habitual. Besitos
domingo, 25 de septiembre de 2011
Deprimida
Y es que ahora mismo me encuentro como si tuviera todas las depresiones juntas que no he tenido: depresión post-parto, depresión post-vacacional, depresión pre-separación de mis hijos, depresión pre-laboral...
Me encuentro fatal, dos días con dolor de barriga, una pena horrorosa cuando miro a mi Pequeñín. No consigo descansar y mucho menos estar tranquila. Me encuentro en una situación un tanto angustiosa y el mero hecho de pensarlo me da dolor de cabeza. Quizá sea por eso por lo que toda la semana he tenido una jaqueca horrorosa. Sea por lo que sea y pase lo que pase, mañana me incorporo de nuevo a la vida laboral. Vuelvo al trabajo y no me apetece ni un pelo. Lo que me gustaría poder quedarme en casa con mi Pequeñín, jugar a hacerle pedorretas y verle como se ríe a carcajadas y le entra hipo.
No hay marcha atrás, mañana mi despertador sonará a las 6:00 para irme a trabajar y antes me habré despertado un par de veces para dar el pecho a mi Pequeñín. Espero que mi Bichito no nos llame también porque si no no va a haber grúa que me levante de la cama.
De los nervios que tengo no he conseguido dormirme la siesta y tiene pinta que me costará quedarme dormida ahora. Aún así voy a acostarme en cuanto publique este post, aunque no me duerma por lo menos estaré descansando porque me duele la espalda de la angustia.
Por suerte, mañana estará esperando mi amiga y podremos ponernos al día y darnos un montón de besos. Estoy segura que ella me ayudará a superar la semana. Ay, nena, dame un montón de besos!!!
En fin, buenas noches a todos, ojalá el día de mañana no sea tan duro como creo que será...
Me encuentro fatal, dos días con dolor de barriga, una pena horrorosa cuando miro a mi Pequeñín. No consigo descansar y mucho menos estar tranquila. Me encuentro en una situación un tanto angustiosa y el mero hecho de pensarlo me da dolor de cabeza. Quizá sea por eso por lo que toda la semana he tenido una jaqueca horrorosa. Sea por lo que sea y pase lo que pase, mañana me incorporo de nuevo a la vida laboral. Vuelvo al trabajo y no me apetece ni un pelo. Lo que me gustaría poder quedarme en casa con mi Pequeñín, jugar a hacerle pedorretas y verle como se ríe a carcajadas y le entra hipo.
No hay marcha atrás, mañana mi despertador sonará a las 6:00 para irme a trabajar y antes me habré despertado un par de veces para dar el pecho a mi Pequeñín. Espero que mi Bichito no nos llame también porque si no no va a haber grúa que me levante de la cama.
De los nervios que tengo no he conseguido dormirme la siesta y tiene pinta que me costará quedarme dormida ahora. Aún así voy a acostarme en cuanto publique este post, aunque no me duerma por lo menos estaré descansando porque me duele la espalda de la angustia.
Por suerte, mañana estará esperando mi amiga y podremos ponernos al día y darnos un montón de besos. Estoy segura que ella me ayudará a superar la semana. Ay, nena, dame un montón de besos!!!
En fin, buenas noches a todos, ojalá el día de mañana no sea tan duro como creo que será...
viernes, 23 de septiembre de 2011
Fin del período de adaptación
Se acabó el período de adaptación para mis hijos y, para que voy a negarlo, para mi también. El resultado es bastante aceptable. En 5 días mi Pequeñín y yo hemos pasado por unos momentos durísimos, en los que separarnos ha sido una de las cosas más difíciles que hemos hecho en estos seis meses juntos. Dejarle con alguien que no sea su padre ha hecho mella en mi y en mi descanso. De regalo, tengo unas ojeras negras como si hubiera salido el día anterior y me hubiera acostado sin desmaquillante, resultado rimel por debajo de los ojos. Pero yo llevo sin pintarme un par de años, así que el negro que se refleja debajo de las cuencas de mis ojos, no es otra cosa que fruto unas grandes ojeras, de la falta de sueño. En 1 día mi Bichito estaba más que adaptada y con ganas de quedarse todo el día junto a su profesora, por suerte no he tenido que preocuparme también por ella.
Estoy contenta con el resultado. Porque aunque estoy triste, no me queda más narices que dejar a mi Pequeñín en la guarde. Hoy se ha quedado bien y ha llorado algo al principio, sin embargo, luego no ha llorado más y eso que compañeros suyos lloraban. Él los miraba desde la hamaquita o desde la colchoneta, pero no lloraba. Lo cual es un gran avance para él y un descanso para mi. Por mi parte hoy he pasado la mañana entretenida, tanto que se me ha olvidado sacarme la leche y cuando he llegado a buscarle para darle una toma antes de recoger a su hermana, me dolía muchísimo el pecho y lo tenía muy lleno.
Lo peor de todo es que le cuesta mucho dormir, ya os he contado en más de una ocasión que duerme muy poco, pues de 9:00 a 15:00 ha dormido sólo media hora. Qué ha pasado, que hemos llegado a casa y lleva desde las 16:15 durmiendo. Menos mal que he aprovechado para sacarme 180ml de un pecho y darle a mi Bichito del mismo y aún así todavía lo siento lleno. Del otro a penas consigo sacarme, pero es el que le he dado a mi Pequeñín en la guarde y ahora que me ha pedido un poquito para seguir durmiendo, por lo que espero que no me de ningún problema.
El lunes irán de 8:00 a 15:45, yo iré a las 15:15 para darle el pecho a mi Pequeñín y ya recoger a las 15:45 a mi Bichito. Por la mañana, yo no los veré porque entro a trabajar a las 7:30, así que daré el pecho a mi Pequeñín entre sueños y me iré. Será mi marido el que se encargue de vestirlos y llevarlos a la guarde. Estoy segura de que se apañarán bien y que mi Bichito le echará una mano quitándose el pijama y poniéndose algunas cosillas como él le ha ido enseñando estos meses. El lunes será un día duro, muy duro para mi, pero hasta que llega, disfrutemos del fin de semana.
Buen fin de semana a todos!!!
Estoy contenta con el resultado. Porque aunque estoy triste, no me queda más narices que dejar a mi Pequeñín en la guarde. Hoy se ha quedado bien y ha llorado algo al principio, sin embargo, luego no ha llorado más y eso que compañeros suyos lloraban. Él los miraba desde la hamaquita o desde la colchoneta, pero no lloraba. Lo cual es un gran avance para él y un descanso para mi. Por mi parte hoy he pasado la mañana entretenida, tanto que se me ha olvidado sacarme la leche y cuando he llegado a buscarle para darle una toma antes de recoger a su hermana, me dolía muchísimo el pecho y lo tenía muy lleno.
Lo peor de todo es que le cuesta mucho dormir, ya os he contado en más de una ocasión que duerme muy poco, pues de 9:00 a 15:00 ha dormido sólo media hora. Qué ha pasado, que hemos llegado a casa y lleva desde las 16:15 durmiendo. Menos mal que he aprovechado para sacarme 180ml de un pecho y darle a mi Bichito del mismo y aún así todavía lo siento lleno. Del otro a penas consigo sacarme, pero es el que le he dado a mi Pequeñín en la guarde y ahora que me ha pedido un poquito para seguir durmiendo, por lo que espero que no me de ningún problema.
El lunes irán de 8:00 a 15:45, yo iré a las 15:15 para darle el pecho a mi Pequeñín y ya recoger a las 15:45 a mi Bichito. Por la mañana, yo no los veré porque entro a trabajar a las 7:30, así que daré el pecho a mi Pequeñín entre sueños y me iré. Será mi marido el que se encargue de vestirlos y llevarlos a la guarde. Estoy segura de que se apañarán bien y que mi Bichito le echará una mano quitándose el pijama y poniéndose algunas cosillas como él le ha ido enseñando estos meses. El lunes será un día duro, muy duro para mi, pero hasta que llega, disfrutemos del fin de semana.
Buen fin de semana a todos!!!
jueves, 22 de septiembre de 2011
Vamos a mejor
Y es que mi Pequeñín hoy sólo ha llorado de forma intermitente al principio, lo cual hace que yo me sienta mucho mejor y esté algo más tranquila. Esta vez le he llevado un poco de mi leche para que se la dieran y allí ha dormido 25 minutos al principio y otros 35 antes de que yo llegara, porque le he despertado. Se ha tomado 130 ml y en cuanto le he cogido y me ha visto, aunque estaba adormilado, me ha regalado una amplia sonrisa y un ruidito de gustirrinín. Ya se ha quedado despierto y yo le he hecho unas cuantas carantoñas, no podía resistirme a esos ojos tan preciosos y esa sonrisa desdentada que me tiene enamorada. Ha comido tetita al llegar, pero no quería demasiada. Cuando le he dado el puré de verduras le han dado varias arcadas, así que esperaremos a después para volver a probar o quizá ya el fin de semana. Mañana se queda todo el día, de 9:00 a 15:45, como su hermana. La cual, por cierto, sigue en la guarde, hoy se ha quedado a comer y a dormir también allí. Estoy segura que se lo ha pasado genial, porque en cuanto su profe ha abierto la puerta, ha ido con los brazos abiertos para darle un abrazo y un beso de buenos días. No, si al final voy a tener que tener celillos de ella. Es un chica estupenda y majísima. Estoy encantada de que sea la profe de mi Bichito y ojalá, el año que viene, vuelva a 1º y mi Pequeñín esté con ella.
La tarde de ayer fue bastante bien, muchísimo mejor de lo que nunca me hubiera esperado, tal y como te la imaginas en tus mejores sueños. Pasamos la tarde y a las 19:45 me dispuse a bañarlos. La semana pasada le pedí a mi madre que les comprara unos pulpitos para el baño que había visto en un catálogo, pues no podía haber acertado mejor. Son ventosas y se colocan en una plataforma. A mi Bichito le encanta, tanto que si está jugando en la calle y le dices: "Vamos a bañarnos y a jugar con los pulpitos", deja todo y se sube a casa. Así que cuando la dije que nos íbamos a subir a jugar con los pulpitos, no hubo ningún problema, subimos y nada más entrar en casa, ya se estaba desnudando. Yo hice unos poquitos cereales a mi Pequeñín, me preparé una ensalada, un sanjacobo para mi Bichito y me dispuse a dejarlo todo preparado: la trona en su sitio, un cambiador en el suelo del baño, la ropa, la crema, los pañales y la hamaca, agua en la bañera y niños en el baño. Preparados, listos, ya.
Desvestí y bañé a mi Pequeñín, mientras mi Bichito me ayudaba con la esponja. Cuando terminé le puse sobre el cambiador y metí a mi Bichito con sus pulpitos. Mientras ella jugaba, yo le daba crema a mi Pequeñín y le vestía. Una vez estuvo listo, le puse en la hamaca, le dejé una llaves mordedoras y bañé a mi Bichito. Cuando estuvieron listos los dos, saqué las pinturas a mi Bichito para que pintara mientras yo le daba los cereales a mi Pequeñín, llegaba el momento crítico, darle de mamar en la habitación los dos tranquilos. Así que se me ocurrió una idea, hay un cofre de pinturas que a mi Bichito le gusta mucho, pero no suele utilizarlo y cuando lo ve siempre quiere cogerlo, así que la dije que mientras yo acostaba al Pequeñín, ella podía jugar con el cofre. Quedó encantada y así hicimos. 25 minutos después aparecí en el salón y lo tenía todo recogido, la encanta meter y sacar las cosas del cofre. Lo guardamos, pusimos la mesa y cenamos. Se lavó las manos, la boca, los dientes, hizo pis, comió tetita y a las 21:30 estaba acostada. No me llamó, se quedó dormida y yo pude tumbarme en el sofá contenta, satisfecha y un poco incrédula de que todo había salido a pedir de boca. Imagino que no todos los días serán así, pero da gusto empezar algo con buen pie. Lo único malo es que mi marido se sintió un poco desplazado y es que él nos había echado mucho de menos. Desde aquí he de decirle que las tardes sin él no son tan bonitas, que le echamos mucho de menos y que estamos deseando que llegue el sábado para disfrutar mucho los cuatro juntos. Ánimo cariño, un par de tardes más que el fin de semana está a la vuelta de la esquina.
Esta tarde bajaremos a la calle y disfrutaremos del buen tiempo, antes de que empiece a hacer menos calorcito. Ojalá se me dé tan bien como ayer la hora del baño y acostarnos. Mañana es mi último día sin empleo y sueldo y a partir del lunes volveré al trabajo. Disfrutaré la mañana con una amiga e iré al médico, tengo un lunar un tanto irregular que me ha crecido (antes era una mancha) y que me gusta más bien poco. Mañana os cuento qué tal nos ha ido el día. Disfrutar también vosotros del buen tiempo.
La tarde de ayer fue bastante bien, muchísimo mejor de lo que nunca me hubiera esperado, tal y como te la imaginas en tus mejores sueños. Pasamos la tarde y a las 19:45 me dispuse a bañarlos. La semana pasada le pedí a mi madre que les comprara unos pulpitos para el baño que había visto en un catálogo, pues no podía haber acertado mejor. Son ventosas y se colocan en una plataforma. A mi Bichito le encanta, tanto que si está jugando en la calle y le dices: "Vamos a bañarnos y a jugar con los pulpitos", deja todo y se sube a casa. Así que cuando la dije que nos íbamos a subir a jugar con los pulpitos, no hubo ningún problema, subimos y nada más entrar en casa, ya se estaba desnudando. Yo hice unos poquitos cereales a mi Pequeñín, me preparé una ensalada, un sanjacobo para mi Bichito y me dispuse a dejarlo todo preparado: la trona en su sitio, un cambiador en el suelo del baño, la ropa, la crema, los pañales y la hamaca, agua en la bañera y niños en el baño. Preparados, listos, ya.
Desvestí y bañé a mi Pequeñín, mientras mi Bichito me ayudaba con la esponja. Cuando terminé le puse sobre el cambiador y metí a mi Bichito con sus pulpitos. Mientras ella jugaba, yo le daba crema a mi Pequeñín y le vestía. Una vez estuvo listo, le puse en la hamaca, le dejé una llaves mordedoras y bañé a mi Bichito. Cuando estuvieron listos los dos, saqué las pinturas a mi Bichito para que pintara mientras yo le daba los cereales a mi Pequeñín, llegaba el momento crítico, darle de mamar en la habitación los dos tranquilos. Así que se me ocurrió una idea, hay un cofre de pinturas que a mi Bichito le gusta mucho, pero no suele utilizarlo y cuando lo ve siempre quiere cogerlo, así que la dije que mientras yo acostaba al Pequeñín, ella podía jugar con el cofre. Quedó encantada y así hicimos. 25 minutos después aparecí en el salón y lo tenía todo recogido, la encanta meter y sacar las cosas del cofre. Lo guardamos, pusimos la mesa y cenamos. Se lavó las manos, la boca, los dientes, hizo pis, comió tetita y a las 21:30 estaba acostada. No me llamó, se quedó dormida y yo pude tumbarme en el sofá contenta, satisfecha y un poco incrédula de que todo había salido a pedir de boca. Imagino que no todos los días serán así, pero da gusto empezar algo con buen pie. Lo único malo es que mi marido se sintió un poco desplazado y es que él nos había echado mucho de menos. Desde aquí he de decirle que las tardes sin él no son tan bonitas, que le echamos mucho de menos y que estamos deseando que llegue el sábado para disfrutar mucho los cuatro juntos. Ánimo cariño, un par de tardes más que el fin de semana está a la vuelta de la esquina.
Esta tarde bajaremos a la calle y disfrutaremos del buen tiempo, antes de que empiece a hacer menos calorcito. Ojalá se me dé tan bien como ayer la hora del baño y acostarnos. Mañana es mi último día sin empleo y sueldo y a partir del lunes volveré al trabajo. Disfrutaré la mañana con una amiga e iré al médico, tengo un lunar un tanto irregular que me ha crecido (antes era una mancha) y que me gusta más bien poco. Mañana os cuento qué tal nos ha ido el día. Disfrutar también vosotros del buen tiempo.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Despacito, pero hacia delante
Hoy, como ayer, mi Pequeñín ha tenido ratos. Debía de ser que se acordaba de que mamá no estaba y lloraba. Se ha despertado muy pronto y a penas ha querido mamar. Se lo he dicho a su profe porque después íbamos con el tiempo justo para ir a la eco de mi Bichito y seguramente no podría darle el pecho nada más salir. Cuando le he recogido, aunque con los ojos rojos, me ha dedicado una amplia sonrisa y unos ojitos brillantes de alegría. Ha dormido 25 minutos y se ha tomado 180ml de biberón, lo cual está muy bien. A mi me ha sentado un poco mal, porque se lo han dado casi cuando yo llegaba, pero menos mal que lo ha hecho porque no sé cómo lo hubiéramos logrado entre el tráfico, llevar a mi Bichito a la eco, aparcar el coche y dar de mamar a mi Pequeñín.
Mi Bichito ha estado muy poquito tiempo y la hemos preguntado si mañana quiere comer y dormir la siesta en la guarde y ha dicho que sí. Así que mañana ella se queda todo el día y yo voy a buscar a mi Pequeñín a las 12:00. Me han dado la opción de ir a darle el pecho, pero creo que en nuestro caso es desaconsejable. El lunes va a estar sin mamá allí 8 horas y si yo voy, tengo la sensación que le va a costar más, así que mañana le llevaré leche de mamá, que está más rica y a las 12:00 le recogeré para estar juntitos.
La eco de mi Bichito era a las 11:15 y hemos entrado a las 11:20. Yo ya la había contado que la iban a hacer una eco, la iban a echar cremita y se la iban a extender con un aparatito que la va mirando por dentro. Ella tenía que estar tumbada y muy quieta y que se iba a portar muy bien. Cualquiera que conozca a mi hija dirá que es una niña muy buena, pues decir buena es poco, mi hija es una santa. Vamos que la falta la aureola que lo confirme. Y es que ha estado tumbada durante 40 minutos!!! Apenas sin moverse y colaborando cogiendo aire. La detectaron un quiste folicular ovárico en el ovario izquierdo y no conseguían ver este ovario. Por lo visto mi Bichito tenía mucho gas y no han conseguido verlo y eso que han venido dos doctoras y han probado todo tipo de aparatitos, más pequeños, planos, alargados y no lo han conseguido. El resultado es que seguramente ya no esté o que haya disminuido su tamaño, pero digo seguramente porque no lo han visto. Cuando llegue el informe lo tengo que llevar a su doctora de cabecera y ella valorará si la tienen que repetir la prueba. Que yo imagino que sí porque si estás buscando un quiste en un ovario y resulta que no ves el ovario, cómo vas a ver el quiste.
Así que hemos llegado a casa un poco cansados y estresados, hemos comido y he conseguido que los dos duerman al mismo tiempo. Mi marido se ha ido a trabajar después de más de un mes de vacaciones y yo me he quedado sola con los dos peques. Nos queda una tarde para compartir juntos y para ponerme a prueba como madre. Esta tarde me toca sola bañarlos juntos, dar de cenar, dar el pecho y acostar a mi Pequeñín, luego cenar con mi Bichito, darla el pecho y acostarla. Tengo la sensación que para hacer todo eso debería de empezar ya, jajajajaja. Me siento un poquito agobiada, pero estoy segura que lo conseguiremos, aunque nos acostemos cuando venga papá, que será sobre las 22:15. Seguro que mañana lo haremos mejor y al día siguiente mejor aún. Si nos retrasamos un poco para acostarnos, el fin de semana está a punto de llegar para recuperar lo que nos ha faltado estos tres días.
Desearme mucha suerte, mañana os cuento cómo nos ha ido!!!
Mi Bichito ha estado muy poquito tiempo y la hemos preguntado si mañana quiere comer y dormir la siesta en la guarde y ha dicho que sí. Así que mañana ella se queda todo el día y yo voy a buscar a mi Pequeñín a las 12:00. Me han dado la opción de ir a darle el pecho, pero creo que en nuestro caso es desaconsejable. El lunes va a estar sin mamá allí 8 horas y si yo voy, tengo la sensación que le va a costar más, así que mañana le llevaré leche de mamá, que está más rica y a las 12:00 le recogeré para estar juntitos.
La eco de mi Bichito era a las 11:15 y hemos entrado a las 11:20. Yo ya la había contado que la iban a hacer una eco, la iban a echar cremita y se la iban a extender con un aparatito que la va mirando por dentro. Ella tenía que estar tumbada y muy quieta y que se iba a portar muy bien. Cualquiera que conozca a mi hija dirá que es una niña muy buena, pues decir buena es poco, mi hija es una santa. Vamos que la falta la aureola que lo confirme. Y es que ha estado tumbada durante 40 minutos!!! Apenas sin moverse y colaborando cogiendo aire. La detectaron un quiste folicular ovárico en el ovario izquierdo y no conseguían ver este ovario. Por lo visto mi Bichito tenía mucho gas y no han conseguido verlo y eso que han venido dos doctoras y han probado todo tipo de aparatitos, más pequeños, planos, alargados y no lo han conseguido. El resultado es que seguramente ya no esté o que haya disminuido su tamaño, pero digo seguramente porque no lo han visto. Cuando llegue el informe lo tengo que llevar a su doctora de cabecera y ella valorará si la tienen que repetir la prueba. Que yo imagino que sí porque si estás buscando un quiste en un ovario y resulta que no ves el ovario, cómo vas a ver el quiste.
Así que hemos llegado a casa un poco cansados y estresados, hemos comido y he conseguido que los dos duerman al mismo tiempo. Mi marido se ha ido a trabajar después de más de un mes de vacaciones y yo me he quedado sola con los dos peques. Nos queda una tarde para compartir juntos y para ponerme a prueba como madre. Esta tarde me toca sola bañarlos juntos, dar de cenar, dar el pecho y acostar a mi Pequeñín, luego cenar con mi Bichito, darla el pecho y acostarla. Tengo la sensación que para hacer todo eso debería de empezar ya, jajajajaja. Me siento un poquito agobiada, pero estoy segura que lo conseguiremos, aunque nos acostemos cuando venga papá, que será sobre las 22:15. Seguro que mañana lo haremos mejor y al día siguiente mejor aún. Si nos retrasamos un poco para acostarnos, el fin de semana está a punto de llegar para recuperar lo que nos ha faltado estos tres días.
Desearme mucha suerte, mañana os cuento cómo nos ha ido!!!
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