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viernes, 16 de marzo de 2012

A la casita de la Playa

Aunque no al 100%, mi Pequeñín está mejor. Esta noche no ha tenido fiebre, pero sí febrícula. Ayer la pediatra me dijo que tenía la garganta roja e inflamada, pero que estaba bien y que el clima húmedo le vendría bien. Así que hice las maletas, estoy segura que me dejo la mitad de las cosas, y nos vamos a la playa.

Lo mejor de todo es que vamos a ver a mi amiguita Gemma y a su familia, qué ganas tengo de tocarla la barriga, ver a sus perritos, jugar con Nahia y probar la exquisita comida con la que nos deleita su marido Ximo cada vez que vamos. Encima me va a enseñar a hacer tartas de fondant y yo tengo unas ganas locas de aprender de una gran profesional porque hace unas cosas impresionantes. Pasaros por su blog y ver las maravillas que hace, os lo recomiendo al 400%, En mi nube de azúcar…

Cierro ahora mismo y me voy a casa a cargar el coche, dar el pecho a mi Pequeñín, recoger a mi hija e irnos rumbo a la playa!!! Gemma, espéranos, que vamos para allá!!!!

Nosotros lo vamos a pasar fenomenal y os deseo lo mismo a todos vosotros. ¿Qué planes tenéis para estos días?

viernes, 8 de julio de 2011

Babykini de Dodot, llévate un kit de playa y quizá... ¡una experiencia única!

Imagino que la mayoría de vosotros conocéis los bañadores desechables, yo los utilizo desde que mi Bichito empezó con 6 meses la matronatación.

Y es que para evitar escapes inesperados en el agua necesitas un pañal y los bañadores desechables Babykini de Dodot son una buena opción porque protegen a tu bebé dentro del agua, sin hincharse como los pañales.
1. Exclusivo material absorbente. No se hinchan como los pañales.
2. Laterales elásticos pre-punteados para una fácil apertura.
3. Doble elástico anti-escapes en la entrepierna.

Además son muy cómodos, se suben y se bajan fácilmente como si fuera una braguita, sin necesidad de cintas.
Cintura y laterales suaves y elásticos que se adaptan perfectamente al cuerpo de tu bebé, proporcionándole mayor comodidad.
Costuras laterales fáciles de rasgar, en caso de caquitas.
Y con los divertidos diseños de Barrio Sésamo®, para que tu bebé disfrute llevando su bañador Babykini de Dodot (a mi Bichito, ¡le encantan!).

Podéis encontrarlos en talla 3/4 (7-15 kilos) y talla 5 (14-18 kilos).

Y si en su primer baño no ha habido "accidentes", puedes volvérselo a poner... ¡son reutilizables!

Para promocionar esta campaña Babykini de Dodot regala 5 kits de playa para los más pequeños. ¿Cómo conseguir uno de ellos? Pues muy fácil, sólo tienes que dejar en los comentarios una anécdota divertida que hayas tenido con tu bebé dentro del agua, tu nombre o nick y tu correo electrónico (si no quieres publicar el email, mándamelo a construyendounafamilia@gmail.com).

¡Las 5 mejores anécdotas ganarán un kit de playa!

Además un lector y su bebé estarán invitados a vivir una experiencia única en una piscina en Madrid el sábado 23 de julio de 11h a 17 h y poder conocernos en persona. Habrá juegos para los más pequeños, clases de matronatación, charlas, regalos y muchas sorpresas más. El transporte del lector y el bebé está incluido.

El concurso estará abierto desde ahora mismo y hasta el próximo viernes 15 a las 14:00. Ese mismo viernes publicaré los ganadores tanto del kit de playa y como del ganador de la experiencia Dodot. Sintiéndolo mucho está restringido a territorio Español. Os agradeceré muy mucho si podéis divulgar el concurso.

¡Será una oportunidad para conocernos y relajarnos con una comida en buena compañía! ¡Podremos vivir juntos una experiencia inolvidable este verano de la mano de Babykini de Dodot!

Gracias a Dodot, los lectores y los blogers estamos un poquito más cerca.

Yo estoy deseando ir... ¿quien me acompaña?

jueves, 9 de junio de 2011

Días para no olvidar

Ayer fue uno de estos días.

El tiempo mejoró, después del diluvio de la noche anterior. Salió el sol, pero había un poco de viento. Aún así bajamos a la playa, fue nuestro primer día de playa. Fue increíble, lo pasamos genial. Después de darle el pecho a mi Pequeñín, me sentéa jugar en la arena con mi Bichito. Qué divertido fue compartior ese momento con ella. Hacer pulpos, peces, castillos y verla destrozar cada fortaleza que hacía. Escucharla reír a carcajadas, disfrutar de cada momento junto a ella, observarla cómo decora las torres con conchas y verla con esos grandes ojos cómo te mira tan ilusionada y enseñándote cada figura que hace.

A mi la arena nunca me ha gustado, me daba mucho repelús mancharme, claro que de mayor, porque de pequeña recuerdo lo mucho que me gustaba hacer castillos. Ayer salí rebozada, salimos rebozadas como croquetas y disfruté muchísimo. Es maravilloso poder ver cómo se divierte mi Bichito y compartirlo con ella.

Fue nuestro primer día de playa y fue un gra día. Gracias en parte porque aunque muy cargados, estábamos mejor organizados. El año pasado llevábamos a mi Bichito cargados, un brazo menos y este año aunque ya anda, llevamos a mi Pequeñín. Sin embargo, y gracias a Eloísa del blog Una maternidad diferente, que me dejó una bandolera, he podido llevar todo lo necesario. Es como si no supiera vivir sin ello y me da la sensación de que todo es mucho más sencillo gracias al porteo, parece quehemos mejorado en calidad de vida. Por qué no lo descubrí con mi Bichito? La verdad es que es increíble lo útil y cómodo que es. Muchas gracias Eloísa por ayudarme en el mundo del porteo, es impresionante la de ventajas que estoy descubriendo. Gracias guapa.

Además de la múltiples ventajas para el bebé, existen muchímas para el porteador. Yo se lo recomendaría a todo el mundo, por lo menos que lo pruebe, porque puede descubrir que le encanta!!! Además y gracias de nuevo a Eloísa, que nos ha dejado la mochila ergonómica Boba, estamos descubriendo el porteo para peques más mayores. Esta chica es un encanto, verdad? Mi Bichito y mi marido se están adaptando bastante bien, de hecho yo creo que me va a quitar un día de estos el fular y va a llevar a mi Pequeñín. Damos paseos los cuatro juntos y nosotros vamos cogidos de la mano, como cuando éramos novios y jugando al Veo-veo para que mi Bichito se distraiga un poco. De hecho cuando llevamos el carro me siento un poco impedida y eso que llevamos un sidecar en el que va mi Bichito. Normalmente vamos con él a la hora de comer y me parece que vamos tan despacio.

Están siendo días inolvidables, días para recordar siempre y disfrutarlos los cuatro juntos. Lo único malo es que mi marido se costipó el sábado y me lo pegó a mi, con tan mala suerte que es mi Pequeñín el que está costipado ahora. Tiene muchos mocos, que se los vamos sacando, también tiene algo de tos y le vamos controlando por si le sube fiebre. Si en algún momento empezara con fiebre tendríamos que llevarle al hospital. Por suerte al estar yo mala, mi cuerpo está generando anticuerpo para curar el costipado, que yo paso a mis hijos mediante la lactancia materna. Así que espero que no tarde en curarse mi Pequeñín. Hoy nosotros dos nos quedaremos en casa, mientras mi Bichito y su papá bajan a la playa a disfrutar haciendo castillos en la arena...

Pasar un buen día, que nosotros lo aprovecharemos todo lo que podamos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Sin escribir

Aunque os leo a diario no he escrito nada estos días porque no me encontraba muy para allá. Aunque mi bichito se lo está pasando pipa y yo estoy disfrutando un montón con sólo verla, estoy muy liada.

El miércoles fue nuestro aniversario, tres años de casados, y para celebrarlo discutimos. Así que el miércoles preferí no escribir, si lo hubiera hecho me hubiera desahogado, lo cual no es justo. Aunque estuve a punto de hacerlo y de hecho lo hice, aunque borré el post. Y ayer no me encontraba con ánimos, estaba un poco triste, así que pensé en hacerlo por la noche. Pero no me encuentro bien, no que esté mala sino un poco rara. Tengo mucho frío, pero mucho. Me tomé la temperatura y tenía 34 grados. No sé qué significa, pero estaba muerta de frío, en el sofá y tapadita con una manta. La noche la he pasado helada, mi bichito de hecho ha llorado para que la abriera algo, porque se afixiaba. Así que me he tapado hasta arriba, sólo dejando asomada mi nariz y me he vuelto a dormir.

He pasado muy malas noches, durmiendo muy poco y con muchas pesadillas, debe de haber sido por eso. 

Ahora afrontamos los dos últimos días. Saldremos la noche del sábado al domingo a las 6 de la mañana.

Esta mañana hemos ido a la playa. Mi bichito ya no le tiene miedo al mar y se lo pasa pipa. Yo en el mar y su padre en la arena y va de uno a otro. Cuando se acerca un ola sale corriendo hacia su padre y así durante un rato. Luego menos mal que la freno, que si no se metería entera!!! Así que ahora disfruta de ambas cosas, la arena y el mar, es decir, de la playa al completo. Luego nos hemos subido para que durmiera antes de comer y se acaba de dormir!!! Una hora para que se durmiera. Pensábamos ir al Alcossebre, que es un pueblecito cerca de Oropesa que dicen que es muy bonito, cuando se despertara y ella comiera. Veremos a ver ahora a qué hora se despierta y dónde comemos nosotros.

Disfrutando mucho del tiempo con mi bichito. La miro y me la comería, es tan cariñosa y tan mimosa...

martes, 7 de septiembre de 2010

Mi amor en una croqueta

Cada tarde hemos bajado a la playa, de hecho una mañana también, pero hoy hace mucho aire. Además mi bichito se ha quedado dormido después de merendar, razón de más para no bajar. Así que mientras duerme aprovecho para contaros qué tal los días de playa.

Cada vez que bajamos a la playa llevamos las toallas, la sombrilla, una silla para nosotros (que utiliza ella para bajarse y subirse y llenarla de arena), otra para ella que la encanta (parecida a la de la foto pero de rayas, con los brazos reforzados en plástico y plegable), una mochila con su agua, agua dulce por si los ojitos se llenan de arena, pañales, bañadores, clinex, cremas solares, cámara de fotos y el cubo y la pala. Vamos cargados como burros, pero merece la pena, la verdad.

Han sido increíbles, alucinantes. Yo recuerdo los míos con muchísimo cariño y muy alegres. Cómo hacía castillos pegados a la orilla del mar y cogía arena empapada y la llevaba corriendo hasta otro lugar donde no llegaba el mar, para hacer churros (así los llamábamos mi hermano y yo, son esas montañas de barro que hacen los niños). Y disfrutaba, vamos que si disfrutaba. Me acuerdo del sentimiento, pero no de momentos concretos.

Pues he visto a mi pequeña disfrutar muchísimo, comerse la arena, rebozarse en ella hasta parecer una croqueta auténtica. Tenía arena en los oídos, en la nariz, en los ojos, en el pelo, en todos los lugares de su cuerpo. Mi amor era una croqueta auténtica y bien rebozadita, que se reía, que jugaba y que disfrutaba muchísimo. Me ha hecho recordar esos momentos que yo también viví y me ha parecido maravilloso poder compartirlos con ella.

El mar no la gusta mucho, mejor dicho no la gusta nada, se asusta. Aunque la he metido, cuando viene la ola hacia ella se iría corriendo en dirección contraria. Paro la arena le encanta, su cubo y pala son sus mejores amigos. Cuando me doy un pequeño paseo en busca de conchas y vuelvo, le encanta enterrarlas en la arena. Se sube, se baja de la silla, me echa arena en la ropa, se ríe a carcajadas mientras saca su lenguecita porque está comiendo arena.

Da gusto verla así, es algo maravilloso. Si alguien no tiene niños debería pararse un momento y observarlos, porque sólo hay que ver su cara de felicidad. Y sólo es arena y agua, no necesitan nada más. No hace falta bajarles juguetes ni nada (en el caso de mi hija el cubo y la pala), ellos solos se entretienen.

Así que estas vacaciones están llevándome a aquellas que pasaba con mi padre en las que mi hermano y yo nos deslizábamos por la arena y salíamos como una croqueta. Igualita que mi bichito,

Qué pena no tener dientes de hierro para hincarla el diente. Hmm, qué rica debe de estar...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Sol, arena y mi bichito... la combinación perfecta para un gran día

Ayer fue un gran día, muy divertido, desde luego. Aunque yo estoy un poco cascarrabias, imagino que algo tienen que ver las hormonas porque me molestan tonterías que antes ni me hubiera inmutado, fue un día estupendo.

Comimos en casa porque mi Bichito no quiso echarse la siesta de por la mañana y ya por la tarde decidimos ir a la playa. Al principio se sentía extraña, tocaba la arena como con asco. Compramos una sombrilla y un cubo para ella. Aunque llevábamos sillas nos sentamos en el suelo y nos pusimos a hacer castillos y formas con lo que habíamos comprado. Parece que esto la gustó más, pero ella seguía tocando con dos deditos. Así que nos fuimos a probar el agua y aunque no la metí del todo, nos adentramos un poquito para que viera el mar, las olas y a su papá meterse. Hacía aire, por lo que no quería que se constipara.

Ya a la vuelta debió de cambiar el chip, nos sentamos de nuevo en la arena y fue muy diferente. Nos ayudaba a echar arena en el cubo, cogía el rastrillo y la pala y no lo soltaba. Disfrutaba con la arena, intenté comérsela un par de veces. Y entonces empezó a echarle una charla a la arena impresionante y a gritarla, jajajajaja. Yo no podía parar de reírme. Nunca la había visto tan excitada con algo inerte, con nosotros sí, pero ella sola, hablando y gritando, me pareció maravilloso.

Fue un día estupendo y me sentí con fuerzas para hacer algo que nunca había hecho desde que mi bichito empezó la guardería, salir a cenar fuera. Para mi siempre ha sido muy importante que durmiera y no alterar sus horarios. Porque yo la despertaba muy pronto para ir a la guarde. Así que nos duchamos, cenó, la puse un trajecito porque hacía frío y nos fuimos con el carro a dar una vuelta. Eran casi las 21:00, dimos un paseo corto por el Paseo Marítimo y a las 21:10 estaba dormida. Nos fuimos a cenar a una terrazita y nos tomamos unos BUCHONS (bacalao rebozado con miel). Estaba tan dormidita que daba gusto mirarla, de verdad.

Cenamos estupendamente y me alegré de haberme comprado la silla de paseo de chicco, porque se tumba del todo y mi bichito pudo descansar perfectamente. Después de cenar fuimos a por una tarrina de Menta Choc, que nos encanta a los dos y nos fuimos a casa porque hacía aire y teníamos frío. Cuando llegamos al ascensor se despertó, como es habitual y le pasa desde que era un bebé. En casa la cambié, la di un besito y la acosté en su cuna. No protestó, no se enfadó, no lloró. Siguió durmiendo plácidamente.

Así que como dice mi marido, "Prueba superada". Son las 8 y todavía están durmiendo los dos. Ella no se ha quejado en ningún momento de la noche, cosa que sí había hecho las dos noches anteriores. Estoy muy contenta de que haya salido bien y que podamos disfrutar un poco más de nuestras vacaciones. Estoy deseando empezar el día, porque estoy segura de que hoy va a volver a ser un gran día.

Feliz fin de semana a tod@s

jueves, 2 de septiembre de 2010

En la playa

Madre mía qué estrés y lo que tendría que estar es descansada.

Nuestro coche no tiene aire acondicionado, es un Opel Astra tres puertas de hace 12 años y va genial, de verdad. Ni un problema ni nada, pero no tiene aire. Así que los viajes solemos hacerlos de madrugada, es decir, sobre las 5 nos despertamos y recogemos todo, la doy la teta a la niña y para el coche. Pero ayer se puso a llover en Madrid. Eran las 12 más o menos, estaba muy nublado y cayó una chupa de aupa. Yo había hecho la maleta de la niña, pero nada más. Entonces se me encendió la bombilla, llamé a mi marido y le dije que por qué no nos íbamos cuando saliera de trabajar. A lo que él dijo que sí.

Bueno, pues si me vierais, parecía como que habían puesto la musiquita del Show de Benny Hill, madre mía que estrés. Hice nuestra maleta y cogí todas las cosas necesario del baño de los tres, las cosas de la playa, comidas juguetes y hasta hice una tortilla de patatas para comer algo antes de salir de casa. Ahh y me duché y todo listo a las 15:00. Y esto con un bebé que de repente se puso a llorar con la boca llena de sangre y con mareos y unas poquitas nauseas. No sé ni como lo hice, de verdad, pero lo hice. Lo que ya no me dio tiempo fue contestar vuestros comentarios, pero voy a hacerlo ahora mismo. Mi marido se sorprendió mucho cuando vio todo lo que había hecho y me llamó Superwoman, jajajajaja.

Mientras daba de comer a mi bichito, se hacían las patatas para la tortilla. Encima mi primera tortilla de patatas!!! Nunca había hecho ninguna y me salió bastante bien. Un poco consistente para mi gusto, pero estaba rica. Lo que pasa que no tenía otro huevo, así que no pude arreglarla. Además tenía poca sal porque sabía que mi bichito comería. Comimos la tortilla y le di una cuña a mi bichito, la cogió con su manita y fue comiéndosela poco a poco, le encanta a tortilla de patatas. Así se dormiría en el coche y tendría la tripita llena.

Mi marido hizo tetris en el coche y lo digo bien, es un Astra 3 puertas, con un maletero super pequeño en el que entró: dos maletas pequeñas, una maleta mediana, el coche de la niña, una bolsa que me pidieron que llevara, una mochila nevera grande, otra nevera pequeña, una mochila pequeña de juguetes y la mochila en la que llevo el agua, la comida, el cambio y mi monedero. Yo no se, pero lo consiguió. El colchón de la cuna de viaje fue delante. Y a las 16:15 nos dispusimos a salir.

Esta vez le pedí a mi marido que pusiera la silla de la niña en el sentido de la marcha. Mi hija no llega a los 9 kilos, pero al ponerla en el sentido contrario de la marcha, el cuello lo lleva fatal y llora. Como ya está a punto, le dije que la pusiera de frente, que así iría más cómoda. Joo, que si iba más cómoda!!! La levantamos el asiento con la palanca y se quedó casi tumbada. Echamos gasolina y me dispuse a hacer la primera parte del camino. En tres minutos tanto mi marido como mi hija estaban dormidos y mi hija no había llorado!!! Se quedó dormida plácidamente, daba gusto verla por el espejo, no cambió de postura hasta la hora y cuarto por culpa de un bache (momento en el que se despertó también marido).

Mi bichito se despertó a la hora y tres cuartos, momento en el cual paramos para que merendera y estirara las piernas. Reanudamos camino y ya condujo mi marido y mi bichito y yo estuvimos jugando, cantando y comiendo alguna que otra guarrería. A las 21 estábamos en el apartamento y ya estamos en la playa. Lo peor es que las pesadillas no se han quedado en Madrid y se han venido conmigo, así que me he despertado a las 6. Mi bichito ha llorado esta noche una vez, pero era por desubicación, se ha tranquilizado al ver que estábamos al lado.

ESTAMOS EN LA PLAYA Y POR DELANTE NOS QUEDAN 10 MARAVILLOSOS DÍAS!!!

P.D.: La foto es la playa de La Concha en Oropesa del Mar (Castellón), que es donde hemos venido a pasar nuestras vacaciones.