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miércoles, 1 de julio de 2015

Vuelta a la "Normalidad"

La normalidad no existe, aunque sí la fórmula
Mi último post fue hace casi un mes. Últimamente lo de escribir no es lo mío (y lo de contestar tampoco), quizá es porque no tengo mucho que contar o porque lo que tengo que contar tiene que ver con temas de salud, así que mejor agruparlos aquí y ojalá que pronto demos carpetazo.

Gracias a mi post Buscando respuestas y a todas las personas que lo difundieron y que dedicaron su tiempo a escribirme, recibí multitud de correos y muchos mensajes de apoyo. GRACIAS.

Muchas de esas personas compartieron conmigo su experiencia, lo cual agradezco enormemente, porque en muchos casos soy una total desconocida y quisieron arrojar luz a lo que le había pasado a mi hija. Hoy por hoy, seguimos a oscuras. El electroencefarograma es correcto, lo cual es fantástico, pero ya no sabemos más. La neuróloga me llamó el lunes para decírmelo y próximamente me llamarán para hacer su historia en neurología y ya. Ahí quedan todos nuestros avances de algo que ocurrió hace más de un mes.

Mi hija se encuentra perfectamente y yo sigo buscando respuestas. Pero no es que busque un diagnóstico por la red, de epilepsia, narcolepsia, cataclismo o lo que sea, eso lo tendrán que diagnosticar los médicos, lo que yo ando buscando es una persona que me corrobore que existe una fase del sueño en la que te produzcan dolor, te muevan, te echen agua y montón de cosas y tú ni te enteres. 

Cuando recuerdo aquel día siento mucha pena, pero intento no pensar en ello, nuestra vida sigue y no se paralizó aquel día. Mi hija hace ya mucho que no duerme conmigo, ni la empujo para ver si reacciona, ni nada por el estilo. Cierto es que si duerme más de la cuenta me inquieto y me acerco para comprobar si respira, práctica que no he realizado ni cuando era bebé y que ahora me sorprendo haciéndolo casi 6 años después. 

Quiero pensar que fue un episodio aislado, que no volverá a suceder, pero sigo necesitando consultar con un especialista y que me dé alguna respuesta e ilumine aquel día. Dos veces ha tenido cita con un neuropediatra privado y las dos veces lo he anulado. Necesito respuestas sí, pero tampoco quiero precipitar las cosas y hacerla pasar por pruebas inútiles. Así que espero, intentando ser todo lo paciente que pueda y evitando trasmitir mi preocupación a mi hija.  

Sin embargo, y por desgracia, he tenido que pasar otra noche en el hospital con uno de mis hijos. Esta vez le tocó el turno a Pequeñín. La operación de reducción de amígdalas y drenajes en los oídos ha ido fenomenal. Su mejoría es evidente: le molesta el ruido, oye mucho mejor y habla mucho mejor. Pero el pobre ha sufrido una Adenitis Mesentérica, inflamación de unos ganglios linfáticos que se encuentran en la pared del intestino que le produjo muchísimos vómitos, incluso sanguinolentos y que le mantuvo en el hospital estos calurosos días. Ya se recupera en casa junto a sus hermanas. Me maravilla la recuperación de este niño porque cuando le llevé el domingo al hospital estaba hecho un trapo, incluso dejó de hablar y ahora ya está saltando, gritando y corriendo. 

Esperemos que no nos vean de nuevo hasta dentro de mucho tiempo en el hospital, porque ya me saludan por los pasillos los pediatras, enfermeros, celadores y demás personal. 

Os agradezco de corazón a todas aquellas personas que han tenido un pensamiento por mi familia, que empatizan por cada cosa que nos suceden, que nos mandan su apoyo y nos animan en días difíciles. GRACIAS

martes, 2 de junio de 2015

Buscando respuestas

El martes de la semana pasada recibí una llamada del colegio, mi Bichito había perdido la consciencia y habían llamado al Samur, el cual no tardaría en llegar. Salí pitando mientras llamaba a mi marido y camino corriendo al coche me di cuenta que no sabía si la había recuperado. Cuando su respuesta fue un no, el mundo se paró por completo. No recuerdo los siguientes instantes ni cómo me sentía, una brecha se abrió debajo de mí, pero recuperé la cordura cuando la voz del otro lado me decía que se estaba despertando y les reconocía y quería levantarse. Yo echaba números, llevaba más de 5 minutos inconsciente, por lo que no podía creer que se despertara y se encontrara bien. 

Las conversaciones tanto con los educadores, como el ats y el personal del Samur las recuerdo difusas, pero lo importante es que encontré a mi hija en la camilla de la ambulación, nerviosa, sin saber por qué se sabía formado todo aquello, y perfectamente. Lo único que me dijo fue: “Mamá, tenía sueño y me he dormido”.

Gracias a todo lo que me contaron puedo explicaros cómo pasó y qué ocurrió:

Eran alrededor de las 13:00, justo después de comer en el comedor del colegio. Habitualmente, cuando terminan de comer, se relajan en las mesas. Mi Bichito tenía sueño, así que apoyó los brazos y la cabeza en ellos y cerró los ojos. Segundos después, la monitora la dijo que se despertase, ella no se despertó. Los compañeros la gritaron al oído y ella ni se inmutó. La monitora, no con muchas luces la verdad, levantó la cabeza de mi hija creyendo que era una broma y quitó la mano, por lo que la cabeza de mi hija golpeó contra la mesa y no hubo respuesta de ningún tipo por parte de mi hija. La mojaron la cara y seguía sin responder, así que intentaron llevarla andando a otra sala para que todos los niños que estaban allí no lo vieran. Mi hija estaba completamente hipotónica, ninguno de sus músculos ofrecía ninguna resistencia ni hacía ademán de nada.

Intentaron despertarla de nuevo sin conseguirlo por lo que llamaron al Samur, que les dijo que le dieran en la cara y fueran aumentando la intensidad, tenían que despertarla como sea. Agua, pellizcos, cachetes, tortazos e incluso el ats le apretó un punto en el cuello donde se encuentran los ganglios para producirla dolor, pero mi hija no reaccionaba ante ningún estímulo. Ni parpadeaba, ni se movía ni hacía ninguna mueca, ni de dolor ni de absolutamente nada. Llevaba entre 8 y 10 minutos en ese estado, cuando, de pronto abrió los ojos como si nada y dijo: “Hola??? Me he dormido”.
Y, según palabras de su profesora que lo presenció, estaba como si se hubiera dormido. En todo momento respiró con normalidad, no cambió de color, pero no reacció ante ningún estímulo y no hablo de palmaditas en la cara, hablo de darle tortazos para que despertara y producirla algún daño para que reaccionara, pestañara o lo que fuera y no lo hizo. Se despertó por sí misma.

La ambulancia nos trasladó al hospital y el hospital al ver el estado de mi hija, que el test neurólogico no arrojaba ninguna anomalía, el electrocardiograma era normal y que no había sufrido ninguna crisis, quiso darnos el alta. A mí el Samur me comentó que debido a que cuando ellos llegaron tenía 37.6, que sus ojos iban de un lado a otro y de abajo hacia arriba, temían que hubiera convulsionado, pero estaban desconcertados porque no estaba confusa ni adormecida ni tenía ningún síntoma posterior.

Hablé con la pediatra y la comuniqué mis miedos, me daba pánico pensar que mi hija se dormiría y yo no pudiera despertarla y decidieron que pasáramos la noche allí. A la mañana siguiente los neurólogos decidieron darle de alta porque creen que estaba dormida y que las pruebas que deben hacerle, no son urgentes. Del hospital me fui al colegio para saber exactamente qué había ocurrido y hablar con todas las personas que estuvieron al lado de mi hija. Ninguno cree que estuviera durmienda, fue duro escuchar que la dieron varios tortazos mientras el Samur le decía que lo hiciera más fuerte y que había que despertarla como sea y ella no reaccionaba de ninguna forma. El ats estaba muy preocupado y los educadores jamás se habían visto en una como esa y eso que han despertado cientos de niños, tenido reacciones alérgicas y problemas de salud graves. Pero como aquello, nada. 

Mi hija se encuentra perfectamente, excepto que el viernes tuvo fiebre y vomitó por dos veces, pero en el hospital me dicen que no tiene nada ver y que era una gastro.

Yo estoy desconcertada, intento no pensar en ello, aunque he pasado noches junto a ella en las que cada poco tiempo la empujaba para ver si estaba consciente. Estoy muerta de miedo por si la vuelve a suceder y si la sucede, por favor, que esté cerca de alguien que la quiera y la pueda socorrer. Yo no sé si la pasó algo, si estuvo sin consciencia como todas las personas que estuvieron junto a ella afirman o si se durmió como creen los neurólogos, pero necesito saberlo. El viernes tiene el electroencefalograma y espero que nos ayude a entender qué la ocurrió y si puede volver a pasarle.

Me cuesta creer que se durmiera de esa manera, hasta tal punto de estar hipotónica y no responder ante ningún estímulo, entre otras cosas porque jamás he oído algo parecido. Así que os pido que, por favor, si conocéis un caso parecido me lo contéis o que lo compartáis por las redes sociales por si alguien tiene un conocido al que le ocurren este tipo de episodios. Podéis hacerlo aquí o por correo: construyendounafamilia@gmail.com. Os lo agradezco de antemano.

Yo doy gracias porque mi hija se encuentre bien pero necesito saber qué la ocurrió para poder ayudarla si vuelve a suceder y lo que es más importante, poder explicar a todo aquel que comparta su vida con ella cómo debe proceder si pasara de nuevo.


Gracias

jueves, 17 de abril de 2014

Canija con neumonía

Cuando nació mi Canija me tiré pendiente del calendario un mes por si pillaba algún virus de sus hermanos y le subía fiebre, si hubiera precisado ingreso habría sido en neonatos y no en planta, donde habría ingresado yo con ella. Pequeñín ya estuvo ingresado en el hospital con fiebre sin foco cuando tenía 2 meses y casi 3 años después hemos vuelto, a la misma planta, con Canija.

Algo no iba bien, yo lo sabía, la fiebre no desaparecía del todo, ella rechazaba el alimento e incluso mi pecho y la llevó mi marido varias veces al pediatra. Se les escapaba algo, de eso estaba segura, estábamos tratando la otitis con antibiótico y la febrícula que tenía terminó de nuevo en fiebre. Aparentemente cuando la vio su pediatra estaba mejor, el oído no estaba tan rojo, por lo que imaginó que sería una reacción a la vacuna de hacía 8 días. Este lunes salí antes del trabajo porque estaba muy preocupada y la llevé a su pediatra que me remitió al hospital.

Estaba muy bajita de ánimo y había perdido medio kilo en 10 días, sin embargo, en la auscultación, no se oía nada raro. Como llevaba muchos días con fiebre decidieron hacerle una radiografía y entonces vieron la mancha en el pulmón. La sacaron sangre, la colocaron suero debido a su falta de apetito y la dejaron en observación. Aunque todas las demás pruebas eran correctas decidieron ingresarla porque llevaba una semana con antibiótico y su evolución no era buena, había que curar esa neumonía.

Canija además tenía una franja roja en la cara, que yo creí que sería del sol dado que habíamos estado patinando el sábado y no le habíamos echado protección, pero a medida que fueron pasando las horas, empezó a salirle una reacción por todo el cuerpo.
Yo seguí pensando que era del sol, pero a medida que fueron saliéndole manchas empezé a preocuparme de nuevo. Primero estaba como en las fotos de arriba y medio día después se puso como podéis ver en estas fotos.

La pediatra que la vio tuvo que irse y mandarme otro pediatra porque estaba embarazada, se trataba de una reacción a la vacuna de la triple vírica, sarampión o rubeola, así que nos aislaron. Canija seguía sin comer y el pronóstico no parecía ser demasiado bueno, sin embargo, el antibiótico empezó a hacer efecto y Canija comenzó a recuperarse.

Volvió aquel brillo en los ojos que días atrás había desaparecido, le quitaron primero el aparato que controlaba su ventilación (que, por otra parte, siempre fue buena) y después el suero cuando empezó a comer. Cuando la vi comer supe que se estaba recuperando y yo me sentía tan contenta.


A la mañana siguiente el eczema había bajado de intensidad y ella se encontraba muy feliz, reía y jugaba sin parar, aunque lo que más le gustaba era asomarse por la ventana y saludar a los viandantes. Por suerte nos dieron el alta enseguida con la pauta de volver si aparecía fiebre de nuevo y de no acercarnos ni a mujeres embarazadas ni a bebés.

Y aquí estamos, ella ya se encuentra bastante bien, apenas tiene ya manchas por el cuerpo y vuelve a tener apetito. Su hermano ha empezado con fiebre, pero las manchas no han aparecido, todavía.

Yo siento miedo, no puedo negarlo, no hay cosa peor para una madre que ver que a uno de sus hijos le ocurre algo. Hubo momentos en los que sentí ganas de llorar, ver a tu hija enferma y llena de cables desanima mucho, hubo momentos en los que eché mucho de menos a mis otros dos hijos, en los que necesité el abrazo de mi marido. 

Reconozco que me paso el día pendiente de ella, de si su temperatura es la correcta. Nos han tratado muy bien en el hospital y han sido muy cariñosos con ambas, incluso me permitieron darle el pecho mientras le sacaban sangre y le colocaron la vía. Han sido días difíciles pero por fin estamos en casa, por suerte han sido muy poquitos días y ella se recupera a pasos agigantados.

Gracias a todos que habéis estado pendientes del progreso de mi Canija y que os habéis alegrado por las buenas noticias :*

miércoles, 5 de marzo de 2014

¡Los Virus nos invaden!


Canija lleva 3 días con 39 de fiebre. STOP
Por fin hoy ya no tiene, pero no para de toser. STOP
Ha pasado la noche tosiendo, que no durmiendo, encima mía. STOP
Ayer mi madre vino a quedarse con ella y tuvo que quedarse también con Pequeñín. STOP
Pequeñín tiene una pequeña gastroenteritis. STOP
Por suerte ya come normal y no ha vuelto a vomitar. STOP
Bichito sólo tose, por ahora, crucemos los dedos. STOP
Mi marido no puede con su alma, dormimos de media 2-3 horas. STOP
Yo llevo 10 días con sinusitis y con dolor en la cara, cabeza y nariz. STOP
No paro de sonarme y ello me ha perjudicado el suelo pélvico que ahora también me duele. STOP
Se me cierran los ojos mientras escribo este post. STOP
Voy por el segundo tanque de café. STOP
¡Qué alguien venga y se los lleve de una vez! STOP

viernes, 27 de diciembre de 2013

Canija con Varicela

Los que no me seguís por twitter o facebook os preguntaréis qué nos ha ocurrido, por qué han pasado tantos días y no tenéis noticias mías, pero lo que es más raro es por qué no os he felicitado la Navidad.

Lo primero ¡¡Felices Fiestas a todos!! y lo segundo explicaros por qué. El sábado cuando nos fuimos a la fiesta del trabajo de mi marido, Canija tenía granitos en sus partes, imaginamos que debido a un poco de dermatitis del pañal. La echamos arcilla verde y no le dimos la más mínima importancia. Ya de noche se puso con fiebre, pero como tenía mocos le dimos un poco de apiretal y seguimos sin darle importancia. Cuando nos levantamos por la mañana, y al cambiarla el pañal, vimos que no sólo se había extendido la supuesta dermatitis sino que tenía granitos por la cara y las piernas y que la fiebre continuaba, sospechamos que algo raro pasaba y enseguida pensamos que se trataba de varicela. Podía ser exantema vírico, pero las pupas con ampollas me hacían pensar que no, además de que primero habían aparecido los granos y después la fiebre.

La llevé a urgencias y nos aislaron, efectivamente se trataba de una varicela y Canija era muy pequeñita. Como no era menor de 6 meses nos mandaron a casa con parecetamol o ibuprofeno (alternados cada 4 horas si era necesario) y polaramine si se rascaba mucho. Si el día de nochebuena tenía fiebre había que volver porque se le podía complicar. Y exactamente hasta ese día Canija ha tenido fiebres altas, primero cada 4 horas y luego las espació hasta que desapareció. Sus piernas, sus manos, su carita y su pepillo llenito de lesiones. Por toda la boca, entre sus deditos, en sus pliegues. Se ha tirado días y noches sin parar de llorar, quejándose ya no sólo por el malestar sino también por los picores. Apenas podía mamar por las yagas de la boca y ha sido muy triste verla pasarlo de esta manera.

Han sido momentos difíciles, pero ya pasó, las lesiones se han secado y ella se encuentra bien. Lo único que queda es cruzar los dedos para que no la queden marcas, sobre todo por la cara que debido a las babas y a los mocos lo tiene todo en carne viva.


Hace poco escribí sobre la vacuna de la varicela. Yo vacuné a mis hijos de éstas, pero equivoqué el motivo. Creía que vacunándolos a ellos protegía a mi Canija, craso error como he podido comprobar, pero volvería a vacunarlos. He visto cómo lo ha pasado mi Canija y si poniéndoles la vacuna he conseguido que ellos no lo pasen tan mal, que si su hermana se lo pega el paso por su cuerpo sea más leve. Después de esto no sabéis cómo me alegro de haberlo hecho. De hecho no estoy segura que no haya sido mi Pequeñín el que se la haya pegado, hace poco le vi unos granitos esporádicos por el cuerpo y pensé que sería algún alimento, al poco desaparecieron y yo no le di importancia, dos semanas después la varicela ha hecho aparición en mi Canija. Puede que haya sido él o no, no lo sé, pero de lo que estoy segura es que me alegro de haber vacunado a Bichito y Pequeñín y lo habría hecho con Canija llegado el momento, aunque después de haberlo cogido hay que mirar el lado bueno, vacuna que me ahorro.

Os agradezco muchísimo a todos los que habéis estado pendientes de mi Canija estos días. Ella se encuentra mejor y se va recuperando poco a poco.

Y ahora ya sólo me queda desearos

¡¡¡Felices Fiestas 
Y
Próspero Año Nuevo!!!

martes, 8 de octubre de 2013

Reposo domiciliario y ¿Fisioterapia Respiratoria?

Después de que os contara el viernes que Canija estaba con broncoespasmos, fuimos de nuevo a la pediatra. Se encontraba algo mejor, pero su saturación de oxígeno era baja (rondaba el 91%), por lo que nos mandaron a casa con estilsona (corticoides) y vigilancia 24 horas hasta verla de nuevo el martes. Era importante que estuviera en casa hasta entonces y como nosotros trabajamos y esta semana no tenemos a nadie que pudiera quedarse con ella, nos ha hecho un justificante como que Canija debe guardar reposo domiciliario por 72 horas por problema médico.

Gracias a ese justificante he podido quedarme con ella en casa. Va recuperándose poco a poco, sigue con ataques de tos, pero ya son más cortos y no superan la media hora.

De ánimo está genial, se ríe mucho e incluso se carcajea, gatea por toda la casa y ha empezado a hacer la posición montaña (manos y plantas de los pies en el suelo y culo hacia arriba). Aunque las noches son muy difíciles, se despierta muchas veces, me grita y eso que estoy pegadita a ella, la cuesta respirar y se desvela en la noche durante una o dos horas. Además el ventolín la tiene hiperactiva y apenas duerme de día. Pese a sus ojeras y sus ojitos rojos, tiene una cara preciosa.

Esta tarde vamos al pediatra y seguro que la ve mucho mejor. Hemos pasado de darla ventolín cada 4 horas a cada 6 y su pecho suena bastante menos. Hoy creo que podremos alargalo hasta 8 horas y quitar los corticoides, pero ya esperamos a que la vea la pediatra.

He pasado por esto con mis tres hijos, con Bichito la que más y jamás me mandaron reposo domiciliario. Si bien en aquel entonces mi marido pudo cambiar el turno y pudimos no llevarla a la guarde, ahora es inviable.

Con mi Pequeñín probé la fisioterapia respiratoria y me arrepentí. Ver cómo a base de arcadas mi pequeño expulsaba los mocos, me produjo horror. Se agotaba, lloraba y lo que yo creí que sería bueno para él, resultó ser una terapia muy muy agresiva. Tengo grabada su imagen en mi cabeza y lloré mucho por haber sometido a mi hijo a aquella experiencia. Nunca más.

Cada vez que alguien me habla de fisioterapia respiratoria me encojo. Si bien hay gente que me dice que es invasiva, yo me tenso y mi cuerpo lo rechaza instintivamente, me produce terror. Nuestra experiencia ha sido tan nefasta que me cuesta ser imparcial en este tema. No digo que no haya lugares donde sea otro tipo de fisioterapia respiratoria, pero a mí me cuesta muchísimo confiar. Creo que sólo me fiaría de alguien de confianza mío, que conociera previamente, estoy segura que no iría a nadie por recomendación.

Me gustaría que alguien que haya ido a este tipo de terapia pueda explicarme exactamente en qué consiste y qué le han hecho a sus hijos. Muchas gracias de antemano.

viernes, 4 de octubre de 2013

Broncoespasmos y respiración abdominal

El broncoespamo no es una enfermedad sino que se trata de un síntoma.

Los bronquios son conductos que permiten la entrada de aire a los pulmones, cuando se estrechan -debido a infecciones respiratorias, cambios de clima,  humo de cigarrillo, etc.- provocan broncoespamos. Es decir que no siempre aparecen asociados a una enfermedad, sino que también son producto de causas ambientales, estacionales, alérgicas, etc...

¿Cuáles son los síntomas?
El broncoespamo es difícil de detectar, y no es tan simple de advertir. Una tos seca y permanente puede indicar su presencia, claro que a veces puede venir acompañado de otros síntomas que facilitan su identificación como la sensación de ahogo, la agitación y las sibilancias (silbidos al respirar).
La fiebre –un síntoma que facilita la detección de enfermedades- no siempre se presenta ya que sólo aparece cuando el  broncoespasmo es producto de un cuadro infeccioso como la neumonía, la bronquiolitis y la bronquitis, entre otras enfermedades respiratorias.
Otros síntomas que suelen manifestarse son la dificultad para conciliar el sueño y el rechazo de los alimentos, aunque tampoco son exclusivos de los broncoespasmos.

¿Cuál es el tratamiento?
Todo depende de la intensidad del broncoespasmo. Para los casos de crisis aguda, el pediatra puede indicar el uso de aerosoles broncodilatadores, estos se aplican con la ayuda de una aerocámara. 
Si el bebé o el niño se pone azulado y la dificultad para respirar es extrema, se está en presencia de un caso severo, en esas ocasiones se indica la administración de oxígeno y la internación inmediata.
Fuente: http://www.babysitio.com/bebe/broncoespasmo#ixzz2gjCSiM6

Pues así tengo a Canija. La semana pasada empezó a toser y la cosa no ha mejorado. Los ataques de tos cada vez eran más agudos y antes que empeorara el miércoles decidí llevarla al centro de salud. Su respiración ya era abdominal, por lo que la pusieron un aerosol de salbutanol y siguió sin reaccionar, así que tuvieron que ponerle otro más fuerte que sí la hizo efecto y que, después de pasar toda la tarde, pudimos volver a casa.

Para recuperarse, mi madre vino ayer a quedarse con ella hasta que otro familiar le hiciera el relevo y pudiera irse a la floristería. Tuve la gran suerte que al comentarle a mi responsable que mi hija estaba enferma, me dijo: "vete a casa echando hostias, estando sin cliente y tu hija enferma, qué haces aquí. Yo respondo por ti". Así que cogí mis cosas y fui junto a mi hija.

Parecía que Canija estaba mejor, pero la verdad es que no. Esta noche ha tenido una crisis de tos de más de horas, mi marido y yo ya no sabíamos ni qué hacer. Luego la llevaré de nuevo al pediatra a que la, pero venir a un lugar donde lo único que hago es hacer cursos, me mata. Si ya estaba un poco depre no os podéis imaginar cómo me siento ahora que mi Canija está enferma.

El miércoles cuando fui al pediatra de urgencias me pasó algo que me resultó bastante desagradable. Han puesto un pediatra de apoyo para las urgencias y mientras esta consulta estaba hasta arriba, los demás pediatras tenía la consulta casi vacia. Como la pediatra de mi Canija tenía la puerta abierta cuando llegué, me acerqué para preguntarle que ya que ella era su pediatra que quizá quisiera echarla ella un vistazo. Me dijo que no, que tendría pacientes en unos minutos y siguió jugando con su teléfono. 20 minutos después yo seguía esperando a la pediatra que atendía urgencias y la pediatra de mi hija seguía con su apuerta abierta y su teléfono mientras nadie había traspasado tadavía su puerta. Tendría que ser ella la que la vea hoy, pero es la pediatra de urgencias la que puede ver su evolución, la que la trató con mucho cariño, la que se preocupó por mi hija. ¿Qué ganas tenía yo de que su peditra la viera hoy? Ninguna, por lo que le pedí a la pediatra que atendió a mi hija si podía verla ella, amablemente me dio cita para hoy. me parece muy triste, la verdad, e intentaré cambiar a mis tres hijos de pediatra, total Bichito ya ha tenido 6 diferentes, uno más...

Aprovecho este post para invitaros el domingo 6 de octubre a la Fiesta de la Lactancia, que tendrá lugar en el Parque Ferial Juan Carlos I, de 12 a 16 horas, el domingo 6 de octubre. Puedes ver toda la información en estos dos eventos de Facebook:

Nos gustaría ir, pero todo depende de cómo se encuentre la pequeña de la casa. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Amigdalitis aguda

Garganta de Pequeñín
El fin de semana no ha sido ningún descanso para nosotros, de hecho escribo bostezando, con los ojos inyectados en sangre y llorosos.

Pequeñín estaba malo y cómo le subía fiebre, pues mamá y papá le daban apiretal y el sábado cuando se lo fui a dar y abrió la boca, por poco me desmayo. ¿Qué era eso que tapaba la garganta de mi Pequeñín? ¿Dónde estaba su campanilla? ¿Cómo era capaz de tragar algo más que agua? Jamás había visto unas bolas tan enormes taponando la garganta, menuda inflamación tenía!!!

Me sentí fatal, por él, porque debía de dolerle mucho y porque yo me las había dado de lista. En ningún momento le miré la garganta, total sólo llevaba poco más de un día con fiebre, pensé que habría cogido un poco de frío en la piscina. ¿Qué me habría costado echarle un ojo a su garganta, palparle la tripita y ver de dónde narices venía ese malestar? Él no se quejaba y yo no me puse a investigar, se lo vi de casualidad.

Me lo llevé de inmediato a la pediatra y dado que no tenía placas, le diagnosticó algo vírico y le mandó ibuprofeno mejor que paracetamol para bajar esa inflamación. El sábado al levantarse de la siesta con 39 de fiebre volví a mirarle, esta vez ya tenía placas, por lo que había que llevarle al hospital, no fuera a ser algo bacteriano.

Y allí estaba yo, histérica por casa, sin saber dónde ponía cada cosa, no daba pie con bola, de un lado para otro sin rumbo fijo, y todo porque yo no podía llevarle. Y no es que mi hijo no esté bien con mi marido, no, es que yo estaba fatal por no poder acompañarle al hospital, me sentía realmente mal y muy angustiada.

Por suerte, gracias al teléfono estuve todo el rato informada. Le hicieron un test rápido de estreptococo para saber si era bacteriana y al dar negativo, le dieron el alta con la misma medicación, ibuprofeno alternado con paracetamol si fuera necesario. Tanto mi marido como yo asociábamos placas, con infección y antibiótico y por lo visto, en niños menores de 3 años, el 90% de las amigdalitis son víricas y desaparecen por sí solas. Y desapareció, como vino se fue, ya no hay placas ni fiebre, aunque la inflamación continúa.

Nos hemos tirado el fin de semana pendientes de si alguno más hacía fiebre porque se contagia por la baba y mi Pequeñín nos babea a todos bastante, es muy besucón, sobre todo con Canija. Yo le puse más veces al pecho, ya no sólo porque ha comido regular, sino porque hay investigaciones que aseguran que los virus de nuestros hijos pasan a nosotras mientras maman generando nuestro cuerpo defensas para ayudarles a curarse antes y, de paso, inmunizar al resto de mis hijos.

Y contra todo pronóstico, ninguno hemos caído enfermo. Por la que más temía era por mi Canija, que si bien no se ha puesto mala, ha pasado un fin de semana en el que apenas ha dormido, ayer despierta desde las 5:30 y hoy desde las 5 y eso que la acosté a la 1 sin que ella quisiera. Está en la época de descubrimiento, de alucinar con cada cosa, ya se pone a cuatro patas y se tira, gatea, se chupa los pies, coge todo lo que pilla y se lo lleva a la boca y debe de pensar que dormir la frena, porque lleva dos días que no sólo no quiere dormir sino que se resiste a ello. El problema es que está cansada, tiene los ojos rojos, tanto interior como exteriormente y necesita dormir. Sin embargo, ella no quiere y yo ando un poco preocupada.

Así que este fin de semana apenas hemos dormido, estamos cansados y mis ojeras siguen siendo negras, pero para celebrarlo en cuanto se despierten los peques nos vamos a ver animalitos, a disfrutar de esta tregua de calor que nos está dando el tiempo en Madrid y a que los peques se lo pasen fenomenal.Ya sabéis Cosas de la Maternidad...

miércoles, 6 de marzo de 2013

De contracciones y congestiones

Sé que si no escribo este post muchos de vosotros os preocuparéis y os preguntaréis si Pizquita nació el 5/03. La respuesta es no, el lunes tuve muchísimas contracciones, incluso si no fuera el tercero me habría ido al hospital, pero sabiendo como sé que faltaba que arrancara del todo, esperé y después de varias horas empezaron a espaciarse. El momento está cerca, eso seguro, pero tan cerca como para cualquier embarazada de 37 semanas. Lo que pasa que una se ilusiona, se emociona que quizá al día siguiente nazca, pero cuando llega el día siguiente, las contracciones son irregulares, muy espaciadas y no tan dolorosas, pues no nos queda otra que esperar.

Y todo estaría genial si no fuera por esta maldita congestión y esta sinusitis que me tienen hecha una mierda, con tiritonas, malestar, ojos llorosos, dolor de cabeza y de cara, etc, etc, etc. Hoy tengo que volver a quedarme en casa porque no me encuentro bien, de hecho la noche ha sido horrible, no paraba de tiritar e incluso hacía ruido con los dientes. Me he levantado mala, enfadada porque después de 15 semanas de reposo, en las que físicamente estaba bien, justo cuando puedo entrar y salir sin miedo, sin tener que estar pendiente de si la tripa se me pone dura, ¡zas! Me pongo mala. Y sí, pienso, bueno, si encima del reposo te toca una semana mala, pues lo que te faltaba. Lo sé, pero no puedo evitar que lo que me moleste es el ahora y no cómo me habría sentido en el pasado.

Ahora lo que prima es ponerse buena antes de que nazca mi Pizquita, que me veo empujando sin poder respirar por la congestión que tengo y encima el peligro de pegarle algo siendo mi preciosa recién nacida. Claro, que mi casa ahora mismo con sus dos hermanos llenos de mocos y toses, no son mejor que una mami malita, pero esos no los puedo controlar.

Mañana voy a la ginecóloga y ya le comentaré lo de la sinusitis, si cree que debo tomar antibiótico y espero que me eche un vistazo abajo y me diga "cómo estoy de verde". Yo creo que las contracciones de estos días ya van haciendo trabajo, pero claro, lo mismo pensé de las tres veces que estuve en el hospital y que, por suerte, no hicieron nada.

Así que aquí estoy en casita, esperando a ponerme buena y esperando a que las contracciones arranquen en algún momento. Si se os ocurre algún remedio para los ojos llorosos, dolor de oídos, garganta, pómulos, ojos, cabeza y nariz, congestión nasal y malestar general, soy toda ojos porque estoy deseando recuperarme lo antes posible.

Os mando besitos desde casa y sentada en el sofá, porque la congestión no me permite tumbarme :_(


jueves, 15 de noviembre de 2012

Streptococcus agalactiae

Como os dije el martes, tenía hora con la ginecóloga por un problema ginecólogico y no del embarazo y el problema que tengo está en que estoy embarazada. Acudí al ginecólogo porque notaba la vulva demasiado hinchada y aunque al principio pensaron que serían hongos, decidieron hacerme un exudado por si había algo más. Tengo streptococcus agalactiae, que es una bacteria estreptococo del grupo B (EGB) y que en mi cado se encuentra en la vagina. Os pongo el enlace de la wikipedia, pero la verdad es que mejor ni leerlo, porque lo único que consiguen es asustarte. Esta bacteria no da ningún problema a menos que estés embarazada porque los recién nacidos pueden contraer la infección durante el embarazo o al pasar por el tracto genital durante el trabajo de parto y el parto.

A esto tenemos que unirle que en los últimos tres días he tenido contracciones de las que duelen. El cuello del útero está largo, 4 centímetros, pero podría tener una infección urinaria debido al estreptococo y que me esté produciendo estas contracciones. Acabo de llevar la muestra de orina para hacerme un urocultivo y ver si me ha producido una infección de orina.

Me han puesto tratamiento, unas cápsulas vaginales para regerar la flora vaginal, un gel íntimo adecuado y además óvulos de progesterona para evitar las contracciones. Bueno y reposo relativo y con reposo relativo se refiere a que vaya a trabajar y luego cuando llegue a casa me eche. ¡Ja, alucina vecina! Además me lo dice ella que tiene 3 hijos de edades como los míos. Claro que también me dijo algo así como que ya tres hijos eran demasiados con los tiempos que corren, desde el otro lado de la mesa, con la consulta de su marido ginecólogo al lado y la sala de espera repleta de personas a las que hacen esperar más de 1 hora porque exceden su número de pacientes. Sólo puede mirarla, hacer una mueca de desaprobación y decirla que cómo era capaz de decir algo así.

Si siguen las contracciones tengo que irme al hospital para, imagino, ver si estoy borrando cuello de útero. El tratamiento que me han dado no es fiable 100% y la mayoría de las veces persiste la bacteria. Si llegara el caso de seguir teniéndola en el momento del parto, tienen que ponerme antibiótico para que ni el bebé ni yo corramos ningún riesgo. Aunque esto no siempre funciona, sí lo hace en la mayoría de los casos. El antibiótico se debe administrar de forma intravenosa con tiempo suficiente antes del parto y tiempo suficiente se refiere a unas horas. He aquí mi miedo, aunque para esto todavía queda mucho tiempo y quizá para entonces la bacteria ya no esté en mis genitales.

Así que el martes fui a la farmacia a comprarme todas esas cosas que me han mandado, gastarme 50€ en medicinas y encima percatarme que el estado ha quitado la suvención de la progesterona y lo que antes costaba 0,86€ ahora cuesta 8,10€ por 15 óvulos. Y según las recomendaciones de la ginecóloga si persisten las contracciones debería ponérmelos todos los días hasta el momento del parto. No se me ha ocurrido echar la cuenta, pero desde luego que es una vergüenza lo que están haciendo con la Sanidad de este país.

He hablado con una amiga mía que tuvo la bacteria en su último embarazo y me ha dicho que no me preocupe, que llegado el momento me pondrán antibiótico y ni el bebé ni yo tendremos ningún problema. Pero os mentiría si os digo que no estoy preocupada, la verdad.

Un 20% de mujeres embarazadas tiene estreptococos grupo B en el recto o en la vagina y parece ser más común de lo que imaginaba. Así que me encantaría que me contaráis vuestra experiencia, si os originó infección de orina, contracciones y también si con la administración del antibiótico fue suficiente. Gracias de antemano.

martes, 24 de abril de 2012

Media noche en el hospital

No recuerdo la última vez que estuvimos en el hospital, lo cual es una buena señal, creo que fue cuando ingresaron a mi Pequeñín con 2 meses por fiebre sin foco. Casi todo lo arreglamos en casa o en el centro de salud. Del hospital puedes no volverte solo y traerte contigo un virus nuevo y si no que me lo digan a mí que me vine con una varicela cuando estaba embarazada de 32 semanas de mi Bichito.

Ayer por la mañana me llamaron de la guarde, mi Bichito había vomitado un par de veces. Pedí hora en el pediatra y mi marido fue a por ella, cuando llegué a por mi Pequeñín ya eran 4 vomitonas. Estaba bastante malita, se acurrucaba, ni se movía, tenía muy mala cara, unas ojeras muy marcadas y pálida. Su pediatra la mandó Motilium y suero en pequeñas dosis que no toleró, por lo que al final de la tarde la llevé a su pediatra de nuevo. Decidió entonces inyectarle primperan y mantenernos allí una horita hasta que retuviera el agua. Justo antes de irnos echó un poco, pero como estaba muy cansada me recomendó ir a casa, acostarla y dejarla hasta la mañana siguiente.

Sin embargo, hora y media después volvió a vomitar. Tenía una deshidratación leve y me dijo la pediatra que la llevara al hospital si volvía a vomitar para que la pusieran suero intravenoso, así que nos vestimos y la llevé. De camino se me quedó dormida, estaba agotada y sin fuerzas, me daba mucha penita mirarla a través del espejo retrovisor, tenía tan mala cara. En mis brazos fuimos todo el camino y hubo suerte porque no había nadie en la sala de espera.

La reconocieron y ella ni se movía, era como un trapito, según la dejabas se quedaba. La doctora que nos atendió la trató con mucho cariño y me comentó que había otro medicamento del mismo estilo del primperan, bebido, que funciona bastante bien y que íbamos a darla una oportunidad, si volvía a vomitar la ingresaba con un gotero hasta el día siguiente. Además ya le había subido fiebre.

Y nos salimos a esperar, tomó la medicina y se tumbó sobre mí, enseguida se quedó dormida y así pasamos la siguiente hora. Después nos trajeron un vaso con suero que ella fue bebiendo, 5 ml cada 5 minutos. La pobre se quedaba dormida entre tomas. 1 hora después no había vomitado nada, así que nos dieron el alta con la indicación de qvolver a urgencias si vomitaba de nuevo.

Eran las 2 de la mañana, llegamos a casa, nos pusimos el pijama y nos dormimos. Al rato la escuché llamarnos, fue su papá. Un ratito después abrí el ojo y mi marido me traía a mi gordito para darle de mamar. Le acosté, me quedé un poco porque mi Bichito se quejaba. 2 veces más fue su papá junto a ella, se enfadaba porque no quería suero sino agua, además se encontraba molesta y llorosa.

He hablado con ella hace un rato y quería quedarse en casa con su papá y su mamá. Qué penita no poder quedarme para cuidarla, para tumbarnos en el sofá juntitas y ver una peli, para descansar, para rascarle la espalda, para contarle un cuento, para cantarle, para abrazarla, para comérmela a besos. Son estos días los que es verdaderamente difícil venir a trabajar y no por la falta de sueño, sino por saber que tu hija te necesita y tú no puedes estar con ella. Te parte el alma escuchar a tu hija decirte que quiere estar contigo y tú no poder teletransportarte a su lado en ese mismo instante y quedarte junto a ella y cuidarla. Se me saltan las lágrimas…

miércoles, 14 de marzo de 2012

La sombra de ponernos malitos nos acecha...

Para redondear la semana y el estrés del trabajo, la casa, los peques y las maletas, tengo a mi Pequeñín con fiebre. Ha pasado la noche tosiendo, está afónico y a las 3 de la mañana le ha vuelto a subir fiebre, hora y media hasta que se le bajara y se pudiera volver a dormir.

Mi marido le ha llevado al pediatra esta mañana y lo que tiene no ha dado la cara todavía, por si acaso aparece algún que otro síntoma además de mucho moco, nos ha dado cita para que mañana por la tarde le vea su pediatra. Y a la vuelta, le ha echado en su cunita a dormir y mi madre se ha quedado con él. A ver si se recupera y podemos irnos el viernes a la playa.

Y yo estoy un poquito regular porque llevo ya más de dos semanas con sinusitis, que no se cura porque no quiero tomar antibióticos, porque cada vez que los tomo termino teniéndome que tomar otras tantas cosas porque me deben de bajar las defensas y me pongo mala. Pero ya me duele media cara y, aunque ayer parecía que me encontraba un pelín mejor, hoy vuelvo a encontrarme totalmente taponada. Por más que me limpio no consigo que desaparezca. Ya no es sólo dolor de cabeza, sino que la nariz y el ojo me duelen, por suerte el oído hoy no me molesta. Así que esta tarde iré al médico a que me recete algo para ver si conseguimos que se me quite la sinusitis.

A esto tengo que añadirle una pequeña mancha rojiza que me ha salido en el pecho, que me produce molestias y pinchazos cuando los peques maman o me extraigo leche, pero el pecho está totalmente vacío, pongo a mi Pequeñín, a mi Bichito, pero no se me quita, no encuentro ninguna obstrucción y aunque me doy masajes, introduciendo bien los dedos, el dolor no desaparece.

Ya han pasado casi 2 semanas desde la última actualización del peso y esta mañana me he encontrado con 200 gramos menos desde la última vez, lo que está genial. Y es que se me nota, y se me nota un montón, porque ya son varias las personas que me dicen que he perdido peso y que me estoy quedando más delgada. Y yo qué queréis que os diga, que estoy encantada, porque yo me siento bien y si encima la gente te echa una mano diciéndote lo bien que te estás quedando, pues os podéis imaginar. Haciendo balance quería perder 6 kilos en 6 meses, y en 5 llevo 4,5, lo que yo creo que está francamente bien. Me falta perder un kilito y medio, que aunque parece fácil, es el que más cuesta porque ahora se cuentan las pérdidas por pequeños gramitos. Además cada vez es más complicado comer todas las noches ensaladas, porque una ya está un pelín harta de tanto verde y además es que tengo mucha hambre. Pero yo sigo intentándolo y espero, si no perder ese kilo y medio, por lo menos la mitad en el próximo mes…

jueves, 1 de marzo de 2012

¡Qué llueva, qué llueva!

Mi familia, como muchas otras, necesita urgentemente que llueva. El estado de los pulmones de mis niños no mejora y sus toses se acrecentan por los virus de la guarde y la polución que hay en Madrid.

Mi Bichito lleva toda la semana en casa. Ayer, tras el tercer día con 39 de fiebre, la llevé al pediatra. De paso me llevé a mi Pequeñín, que si bien no termina de presentar fiebre, sí que se le oye el pecho y los mocos le producen arcadas. Por desgracia, no vomita, que así se limpiaría un poco de secreciones.

Mi Bichito tiene crepitaciones, de ahí la fiebre y, aunque continúa con décimas, su pediatra ha decidido observarla un día más antes de radiarla y ver si se le está complicando como la última vez. Ahora no tiene fiebre, tiene febrícula, por lo que mi madre y yo hemos decidido que se quede en casa esta semana para que se recupere por completo. Si la fiebre alta volviera a aparecer, he de llevarla de nuevo a su pediatra.

Mi Pequeñín es una fábrica de mocos, tiene el pecho llenito, tanto es así, que si le miras la garganta le ves los mocos transparentes. Como no tiene fiebre, él si está yendo a la guarde, pero cada día tengo la sensación de que se va a poner malito.

Pero las noches, ay, las noches!!! Esta semana varias han sido las veces que he estado tumbada en el suelo entre ambos, tocando a mi Pequeñín porque no quiere dormirse y cantando a mi Bichito para que se duerma y se relaje (el ventolín la tiene taquicárdica). Entre ellos hay un metro de separación y, por suerte, pusimos goma eva, pero me estoy planteando echar ahí un colchón, porque aún así es muy duro y súper incómodo. Pero a pesar de esas malas noches, de esos momentos en los que te duele cada hueso, cada músculo, cada milímetro de tu cuerpo, hemos tenido nuestros momentos de risas. Y es que cuando mi Pequeñín se pone de pie en la cuna y despierta a mi Bichito, mi Bichito le dice “Pequeñín, a dormir” y lo reitera varias veces, con decisión. Si yo no estoy entre ellos, me llama diciendo: “Mamá, Pequeñín no quiere dormir. Pequeñín a dormir”. ¡Qué graciosa es!

Respecto al peso ya no estoy segura si pierdo o cojo, porque como no apunto el peso, pues me da la sensación que sigo perdiendo, pero no sé exactamente lo que pesaba la última vez. Si me mente no me falla, que creo que sí, he perdido 300 gramos. Yo me veo más o menos, así que voy a apuntármelo para dentro de un par de semanas volver a comparar, pero he bajado de cifra y no sé si esto os lo había contado ya o me ocurrió la semana pasada, pero se me olvidó contároslo. Menudo lío, jajajajajaja. Sea por lo que sea, por lo menos no engordo, que eso es lo más importante.

Y vuestros chiquinines, ¿les pasa como a los míos que necesitan que llueva de una vez?

lunes, 23 de enero de 2012

Tó se pega

Mi Bichito ya está recuperada, tanto que hoy va a la guarde. El antibiótico la hizo efecto enseguida o es que la fiebre ya había tenido un pico y estaba en descenso. No sé por qué, pero el viernes cuando la llevé para que la viera su pediatra sus pulmones estaban totalmente limpios. Hasta la pediatra se quedó anonadada, cómo era posible que dos días atrás tuviera fiebre y sus pulmones tenían crepitaciones y pitos y ahora estaban bien. Da lo mismo, lo importante es que sus pulmones se oían perfectamente.

Es increíble la energía y la capacidad de recuperación que tienen nuestros pequeños, pero si a esto le unes dosis de ventolín, lo que tienes es una hija espídica, que no para, que no consigue estar ni un minuto quita. No es capaz de concentrarse, por lo que nos hemos tirado el fin de semana con una niña corriendo de un sitio para otro en 60 m2, a la que la cuesta mucho prestarte atención.

Ayer se me ocurrió que podíamos hacer galletas juntas y compartir un ratito, porque se ha tirado el fin de semana entero diciendo Mami. Al no encontrarse bien requiere mucha más atención, sin embargo, al tener un hermano tan pequeño no puedo dedicarle todo el tiempo que ella necesita, se frustra y hemos tenido momentos un poco tensos. Las galletas han hecho que compartamos momentos a solas y la he dedicado tiempo exclusivo a ella. Pintar un dibujo para su amiguito al que mordió también nos ha brindado más tiempo juntas.

Pero, ¿quien pensaba que los fines de semana son para descansar? Si a todo esto le unimos que mi Pequeñín barruntaba algo, que ha dado la cara esta noche porque lleva todo el fin de semana que apenas duerme más de 2 horas seguidas y después hay que dormirle con mucho mimo, cariño y entre 30 y 45 minutos en brazos. No sé si es que mi Bichito se lo ha pegado a mi Pequeñín o qué le pasa, pero a la 1:00 ha aparecido fiebre, aunque parece que se ha levantado bien, veremos a ver si no me llaman de la guarde hoy.

Así que mi marido y yo estamos destrozados un pelín cansados, el color de nuestras ojeras es totalmente negro un pelín oscuro y encima estamos a lunes. Ambos cruzamos tanto los dedos de las manos como los de los pies para que la fiebre de mi Pequeñín no vaya a más.

Es una pena, pero por desgracia, tó se pega…

Y vosotros, ¿qué tal el fin de semana?

viernes, 20 de enero de 2012

Y nos vino a visitar…

La fiebre. Cuando llegué a casa y mi Bichito se despertó estaba más mimosa que estos días atrás. Se echó en el sofá y sus ojos estaban llenos de lágrimas. Hmm, mala pinta, me dije y la puse el termómetro. Tenía 37,8, así que decidí bajar a la farmacia y empezar a darla el antibiótico. Llegó su padre, bajé a por el antibiótico que me costó un poco encontrarlo y cuando subí estaba como una rosa, jugando, saltando y sin fiebre. Esperaremos.

Al final del día empezaron a caérsele lágrimas sin llorar, síntoma de que mi hija tiene fiebre y así era. Antibiótico, apiretal y a dormir.

A las 2:30-2:45, como cada noche, me despierto cuando mi Pequeñín me reclama su primera toma nocturna, pero esta vez me desperté sola. Aproveché para darla los aerosoles a mi Bichito y el antibiótico y, a partir de ese momento y durante una hora, mi hija ha estado tosiendo sin parar cada 2-3 minutos. En esa hora mi Pequeñín se despertó, le di su toma, le acosté, pero la tos de su hermana le terminó despertando y tenía ganas de juerga. Casi eran ya las 4:30 cuando he despertado a mi marido para que durmiera a mi Pequeñín y yo poder descansar una horita más. Ilusa de mí, mi pobre hija decía Mami en sueños, con lo que era imposible conseguir conciliar el sueño. Entre Mami y Mami, me quedaba traspuesta, hasta que ha sonado mi despertador.

La duelen las costillas de toser y creo que por eso me llama, pero está cansada y se queda dormida de nuevo. Cuando salía de la ducha la he vuelto a escuchar, así que la he metido en la cama con su padre por miedo a que despertara a mi Pequeñín.

Esta tarde la llevaré a que la pediatra escuche sus pulmones y valore si ha empeorado o si el antibiótico empieza a hacer efecto. Mientras hoy se quedará con mi madre, a la que, por cierto, torea que da gusto. Además lo sabe perfectamente e intenta retrasar la hora de echarse la siesta todo lo que puede y la pide, con esa carita con la que no puedes negarla nada, que la deje ver 3, 4 ó 5 capítulos de Dora.

Claro que no me ha de extrañar, porque si yo hacía con ella lo que quería siendo mi madre cómo no lo va a hacer mi hija siendo su abuela. Y es que ayer recordé el día que me operaron de la sinusitis en la que expresamente no podía dormirme para observar la reacción de mi cuerpo al antibiótico. Mi marido, entonces mi novio, se quedó conmigo en el hospital y mientras yo intentaba dormirme, él me hacía cosquillas e intentaba por todos los medios que se le ocurrían que no me durmiera. Recuerdo que una de las veces le miré, con un cabreo de tres pares de narices y le dije: “Tenía que haberse quedado mi madre, que con ella hago lo que quiero”. Pues esto mismo es lo que debe de pensar mi Bichito, aunque creo que ya mi madre va a empezar a ponerse seria, porque en cuanto entré el otro día por la puerta me dijo: “Tu hija me torea”, clara evidencia de que mi hija hace lo que quiere con su abuela.

Buen fin de semana a tod@s, nosotros nos quedaremos en casita en familia curándonos las toses y disfrutando pintando algunos dibujos y jugando los cuatro juntos en familia.

jueves, 19 de enero de 2012

Crepitaciones pulmonares

Mi Bichito no mejora y ha empeorado un poquito. El otro pulmón ha cogido envidia y tiene también crepitaciones. La sombra de una posible neumonía nos acecha, aunque, por suerte, mi hija está sin fiebre. Si en algún momento llega a 38 tengo que comprar el antibiótico, dárselo y llevarla de nuevo al pediatra para valorar el empeoramiento y seguramente repitir la placa. La pediatra estuvo explicándome la diferencia entre la bronquitis, en la que se oyen roncos en los bronquios, en la parte central de los pulmones, y la posible neumonía, en la que se oyen crepitaciones en los alveolos. Estas crepitaciones se oyen en la base de los pulmones, que es el sonido que tiene mi hija en el pecho. Sin embargo, y contrario a lo que su pediatra creía, mi Bichito no tiene fiebre, por lo que le ha subido la dosis de ventolín, le ha puesto pulmicor y nos ha dicho que la vigilemos por si la fiebre hiciera aparición.

La noche ha sido regular, entre toses de uno y de otro. Mi Pequeñín parece que no se termina de poner malo, aunque tiene bastante tos, pero por ahora podemos respirar un poco más tranquilos. Sigue pidiendo su par de tomas nocturnas y mi Bichito, además de la excitación que le supone el ventolín, se despierta varias veces porque la duele la tripa y yo creo que es a causa del esfuerzo de tanta tos. La pobre no sabe diferenciar por qué la duele y una vez nos ha pedido caca, cuando la ha llevado su padre le ha dicho: “Oh, no sale caca”. Pobrecita mía. Ahora está descansando y pasará el resto de semana en casa. El lunes tenemos cita con su pediatra, pero si se pone mala en cualquier momento, su estado anímico decae o notamos algún tipo de empeoramiento, la tengo que llevar para que la vea. No hay problema por no tener cita, ella estará pendiente por si nos ve aparecer en la sala de espera.

Antes de irme a trabajar me he tumbado junto a ella en su cama para rascarle la espalda y la tripita. Me da una pena terrible irme a trabajar y dejarla malita, ojalá pudiera quedarme junto a ella, tumbarnos las dos en el sofá y disfrutar de una peli de dibujos mientras su cabeza reposa en mi pecho. Sin embargo, sólo he podido tumbarme unos minutos con ella, después de darle el pecho a mi Pequeñín, darla un beso diciendo que me voy a trabajar, cerrar la puerta de su habitación y vestirme corriendo porque llegaba tarde.

Espero que la fiebre no haga aparición y que se vaya curando, aunque sea poco a poco. Es una niña muy fuerte, lo sé, pero me cuesta mucho verla enferma y no poder hacer nada más por ayudarla. Solo quiero que se cure, como lo desearía cualquier madre.

lunes, 16 de enero de 2012

Mala un año después

Hace mucho que mi hija no se pone mala, pero mucho. Con casi 2 años y medio y yendo a la guarde todos los días, todavía no se había puesto mala. Pero esta semana ha empezado con tos y ya ayer era bastante fuerte. El fin de semana ha ido a peor y no nos hemos dado cuenta de ponerle algún tratamiento hasta ayer. Por la noche le dimos un poco de ventolín, pero ya era tarde, la tos ha ido en aumento y la pobre apenas ha podido dormir. Cuando la fui a acostar estaba caliente. Es una tos seca, tose cada minuto a lo sumo y ha amanecido con 38.7. Hoy se quedará en casa y para poder organizarnos mi marido está ahora con ella.

Hace poco que le decía a mi marido que hacía mucho tiempo que nuestro Bichito no se nos ponía mala, la última vez que se puso mala fue hace exactamente un año y se trató de Gripe A. Muchísima tos, mucha fiebre y releer el post me ha hecho recordar que la tos no era muy diferente a la que hoy tiene. Eso sí, la fiebre no es ni comparación y el estado anímico tampoco. Es una suerte que no haya enfermado en un año y ojalá no lo hubiera hecho hoy. Sin embargo, tendrá algún pequeño virus que la está dando un poco de guerra.

Como tenía que dejar a mi Pequeñín en la guarde, mi marido les ha llevado y al pasar por la clase donde desayuna mi Bichito, ella quería quedarse. Sin embargo, mi marido, muy listo, le ha dicho: "Jo, yo que iba a ir a ver un capítulo de Dora contigo en casa", mi Bichito pensativa, le ha dicho: "Papá, vámonos para casa". Y ahí está, ya sin fiebre, viendo un capítulo de Dora mientras su papá le hace el desayuno, después la llevará al médico. Y aquí estoy yo, trabajando, con la cabeza pensando en mi Bichito y esperando a que me cuenten cómo evoluciona mi pequeña...

martes, 8 de noviembre de 2011

Ay, pobrecito mi Pequeñín!

Anteanoche mi Pequeñín tuvo fiebre. Lleva un mes con una flema que ni para arriba ni para abajo, le ha producido una laringitis y se le bajó a los pulmones, pero no se le quita. Desde hace un mes llevamos dándole aerosoles para que no se le complique, pero se le complicó.

Anteanoche tuvo fiebre y tosía, pero no más que cualquier otra noche. Por la mañana ya no había rastro de fiebre y su estado general era bueno. Su padre le llevó a la guarde como cada mañana y avisó que había tenido fiebre esa noche y que si le subía nos avisaran para ir a por él. Le habíamos dado paracetamol a las 2 y nos imaginamos que si seguía malo nos llamarían sobre las 10:00. A las 9:30 llamé para ver cómo estaba y para darles mi número del trabajo, dado que me había dejado el móvil en casa. Salí de una reunión a las 11:15 y no habían llamado ni a mí ni a mi marido, así que imaginé que la noche anterior había tenido una fiebre esporádica.

A las 12:45 me llamaron al trabajo, mi Pequeñín tenía 38,1 y había vomitado por culpa de la tos. Tenía que ir yo, si le entraba hambre su padre no llevaba comida, así que salí del trabajo y le fui a buscar. Estaba caliente, pero sonrió al verme. Le ofrecí el pecho pero no lo quiso, miré su respiración, tenía fatiga pero no demasiado, así que decidí llevarle al centro de salud en vez de al hospital. Debía rondar los 38,5, así que le di el apiretal y nos fuimos de urgencia.

Nosotros tenemos pediatra por la tarde y empieza a las 15:00, pero al llegar de urgencia le correspondía que le viera otra pediatra que estaba por la mañana. Había muchos pacientes y nos sentamos allí a esperar. Mi Pequeñín estaba muerto de sueño, cansado, ahora teta, ahora no, pero no atinaba a dormirse. De pronto apareció su padre y le dedicó una enorme sonrisa. Eran las 14:30 cuando su pediatra llegó a la consulta. Me preguntó qué le pasaba y cuando le dije que tenía fatiga, me dijo que ella misma le vería. Su consulta empieza a las 15:00 y a las 14:45 estaba viendo a mi Pequeñín. Un pulmón lleno de mocos, el otro medio-medio, un oído con mala pinta y con laringitis. Vamos, que no se libra de nada. Me mandó un aerosol en ese mismo momento y que le pusiera yo en casa ventolín y pulmicor cada 8 horas, también antibiótico para el oído.

La pediatra me recomendó que llevara a mi Pequeñín a fisioterapia respiratoria. Me dijo que le hacían expulsar todos los mocos, pero que los niños lo pasan realmente mal. ¿Alguno de vuestros hijos han ido a este tipo de terapias?

Y todo habría quedado ahí si no fuera porque por la tarde y después de más de mes y medio tenía cita con el alergólogo público. Así que después de todo lo que le costó quedarse dormido, de las toses y los malos ratos, tuve que despertarle y llevarle al hospital. Empezó a subirle fiebre y le di el apiretal, vomitó poniéndonos perdidos a los dos. En la mochila llevaba ropa para él, incluso para su hermana, pero ni una triste camiseta para mí. Gajes del oficio, le cambie, conseguí darle el apiretal y le hicieron las pruebas. Con tanto medicamento y después de hacerle los prick test, no salió nada, ni siquiera la histamina. Así que nos han citado para el lunes que viene, aunque cuando llegué a casa me di cuenta de que el lunes seguirá con la medicación, por lo que intentaré llamar para ver si puedo ir en otro momento.

La noche ha sido bastante mala, ha vomitado alguna que otra vez y se ha despertado en 6 horas 8-9 veces, asé que él, su madre y su padre están cansadísimos. Por suerte mi madre ha ido a cuidarle hoy. Yo estoy un poco nerviosa porque es la primera vez que se queda con un bebé. Ha estado un par de horas con mi hija siendo tan pequeña, pero nunca tanto tiempo y con un bebé malo, hasta hace 6 meses mi madre trabajaba por la mañana y por la tarde. Así que hoy es su “primer día”. Tiene que recordar lo de los biberones y las papillas, cuidar de él y mimarle. No  dejo de estar un poco intranquila porque aunque sé que lo hará bien, me gustaría ser yo la que cuidara de mi Pequeñín.

Ojalá que se recupere pronto y descanse hoy un poquito, que al pobre le hace mucha falta.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Pequeñin bien, pero Mama...

En cuanto nos dieron habitacion pedi un sacaleches, mi Bichito no iba a estar, asi que habia que ser previsor. Sin embargo, empece a encontrarme mal ayer por la tarde cuando mi marido se fue a por mi Bichito y ya nos habiamos quedado solitos. Llegaron los escalofrios, tenia una placa en el pecho izquierdo. Pedi un paracetamol y me tomaron la temperatura, tenia 38,5.

No podia ser, no podia ponerme yo mala. Llame a mi marido para que me trajera la manta electrica y paracetamol, pero no habia nadie que se quedara con mi Bichito. Asi que, por el bien comun tenian que venir los dos y asi mi Bichito me vaciaria el pecho. Yo, que siempre habia dicho que los niños no deben de ir a los hospitales, me sentia fatal por hacer que mi Bichito viniera, pero a la vez tenia muchas ganas de verla. Tenia un sensacion de impotencia y de rabia, tenia que cuidar a mi Pequeñin, yo no podia ponerme mala, mi hijo me necesitaba.

Me ayudo mucho, solo estuvieron un ratito, pero ni mi Pequeñin ni yo hemos vuelto a tener fiebre. Mi pequeñin esta mejor y esta noche hemos dormido los dos en el sofa, la cuna no va con el, aunque ahora duerme placidamente en ella. Creo que si sigue asi nos daran hoy el alta, porque a mediodia haran 24 horas sin fiebre.

No quiero hacerme ilisiones, pero yo le noto mejor, menos quejicoso. Si nos quedaramos otro dia, mi marido me traera a mi Bichito para que me ayude con el pecho, que por cierto me duele mucho.

Hoy es el cumplemes de mi Pequeñin, dos meses ya. Podremos volver a casa para celebrarlo? Espero que si...
Lo verdaderamente importante es que mis hijos se encuentran mejor y yo puedo respirar tranquila, el susto creo que ya ha pasado.

Hoy es el cumplemes de mi Pequeñin, ya tiene dos mes. Podremos volver a casa para celebrarlo? Espero que si.

martes, 24 de mayo de 2011

Desde el Hospital

Mi Bichito se encuentra perfectamente, pero es mi Pequeñin el que esta ingresado.

Despues de la noche vomitando, mi Bichito se fue recuperando poco a poco, pero a mi Pequeñin le fue subiendo fiebre. Cuando llego a 38 le lleve al hospital y le han dejado ingresado hasta que la fiebre remita. La analitica es correcta, pero no saben de donde viene la fiebre, asi que por lo menos un par de dias mas estaremos aqui.

Ya os ire contando, solo espero que se ponga bien lo antes posible. Estos dos dias estan siendo bastante duros. Por suerte mi Bichito esta bien, la echo muchisimo de menos y me gustaria verla, pero no va a ser posible hasta que no nos den el alta.

Mi Pequeñin ha pasado mala noche, ahora descansa en pañal para bajarle las decimas que tiene.