Sin apenas tiempo para escribir y mucho menos para leeros a todos de vosotros.
La Nochebuena y la Navidad me resultaron bastante difíciles. Es muy complicado no poder moverte cuando tus hijos reclaman mucha atención y no te encuentras en tu casa. Me moví bastante y eso me produjo contracciones. La emoción de ellos, la excesiva cantidad de regalos, la sobrepasada comida y el estrés por mi parte, nos condujo a tenernos que volver a casa para que yo pudiera descansar y mis hijos también. Por lo menos fuimos y estuvimos con ambas familias y también me hizo darme cuenta que hemos tomado muy buena decisión al quedarnos en casa los cuatro en Fin de Año y Año Nuevo.
Ayer fue el primer día que me quedé con mis dos monstruitos. La cocinita ayuda mucho a que estén entretenidos, no dejan de traerme cosas y hacerme comiditas, pero también tienen peleas lógicas entre hermanos. Me tiro todo el rato comiéndome trozos de pizza, tarta, sopa de verduras y fruta. Así que me muevo muchísimo y estoy un poco agobiada por las contracciones y las molestias uterinas. Por suerte, en cuanto mi marido entra por la puerta, puedo tumbarme toda la tarde y descansar. Pero me noto muy tensa y muy nerviosa. Mañana ya es el último día de esta semana y el fin de semana y hasta el 2 de enero podremos descansar un poco más estando aquí los cuatro juntos.
Ahora os dejo, que he necesitado un montón de espacios entre pizza y tarta para poder escribir este post. Hoy mi marido comprará pizzas para comer, tanto montar las pizzas que al final nos ha dado envidia, jajajajajaja.
Espero que vosotros estéis disfrutando de estos días, pero sobre todo vuestros hijos estén divirtiéndose de las vacaciones navideñas. A mí me gustaría llevarles al centro de Madrid a ver las luces, pisar el kilómetro 0, comer un bocadillo de calamares, ver la Plaza Mayor e ir a algunos sitios que nos han faltado, pero se tendrán que conformar con la luz que emite la vitrocerámica de su nueva cocinita y la de los ojos de su madre cuando los mira con adoración y amor.
¿Qué tal vuestras fiestas familiares? ¿Qué estáis aprovechando a hacer estos días con las vacaciones de los peques?
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jueves, 27 de diciembre de 2012
jueves, 5 de agosto de 2010
Dos veces de morros
Cuando llegué ayer a casa, me encontré a mi bichito con el morrito hinchado.
Anteayer vino mi mejor amigo amigo a casa y la trajo el regalo de cumpleaños: 3 puzles de madera con piezas para encajar. Las piezas son muy grandes, así que la ha gustado mucho. Y ayer, estaba jugando con las piezas cuando se puso a gatear. Se le escurrió la pieza, con la mano encima y ¡cataplaf!, se dió de morros. En la pala de arriba tiene sangrecita en las encías y luego tiene el morro un poco amoratado e hinchado de haberse clavado el diente.
Me dijo mi marido que se privó y todo. Pobrecita, qué daño se haría. Así que mi marido la dió agua, y os preguntaréis ¿por qué? Pues muy sencillo, os cuento.
Mi bichito ya se pone de pie sola, en mitad de cualquier estancia, sin ayuda de nada. Y ya lleva dos semanas que da sus primeros pasitos. Como es un poco testaruda, cuando la das la manita, ella se suelta en muchas ocasiones. Pero a la pobre todavía la falta estabilidad y ella, erre que erre, que quiere sola.
El día anterior estábamos las dos en la piscina y mi bichito todo el rato se ponía de pie e intentaba andar. En una de estas dió 5 pasos y ¡cataplaf!, de morros. Empezó a salirla sangre de los dos dientecitos de abajo y se raspó la rodilla con el suelo de piedrecitas de la piscina. Así que yo me saqué la teta y se puso a mamar. Cuando se acordaba, soltaba un poco la teta, lloraba y volvía a mamar. Pero se tranquilizó en seguida y no llegó a privarse demasiado tiempo.
Mi marido como sabe que yo siempre la doy el pecho cuando se da un buen golpe o para que se calme o cuando lo necesita, y creo que él no estaba dispuesto a que su hija se enganchara a su pezón, la dió agua. Y parece que funcionó. Dejó de privarse, volvió a llorar un poco, bebió agua y se calmó.
Es una pena que se caigan y se hagan daño. Pero es inevitable, no hay niño que no se dé contra una esquina, o se ponga las rodillas llenas de arañazos, o le salga un chichón, en el mejor de los casos. Y nos queda a los padres la tarea de intentar consolarles y esperar que lo que se haga no sea demasiado grave y con un poco de mercromina esté arreglado.
De hecho ayer estuvimos comiendo con una amiga mía y su hijita de 4 meses y lo comentábamos. Pues yo siempre que me caía me daba aquí, pues yo aquí. Es inevitable. Mi marido tiene en el lateral derecho de la frente una marca porque cada vez que se caía o se daba un golpe de pequeño, se lo daba ahí, en el mismo sitio. Y se le ha quedado una marca perenne. En mi caso, me han escayolado la mano derecha 3 veces y la izquierda 12 ó 13, siempre que me caía ponía las manos de apoyo y me las tenían que escayolar. Pero tengo marcas en rodillas, codos, brazos y demás, de los golpes que me he dado cuando era pequeña.
Sólo espero que mi hija se pegue menos leñazos que sus padres...
¿Y los vuestros, se dan muy a menudo? ains, qué mal llevo esta etapa que acaba de empezar.
Anteayer vino mi mejor amigo amigo a casa y la trajo el regalo de cumpleaños: 3 puzles de madera con piezas para encajar. Las piezas son muy grandes, así que la ha gustado mucho. Y ayer, estaba jugando con las piezas cuando se puso a gatear. Se le escurrió la pieza, con la mano encima y ¡cataplaf!, se dió de morros. En la pala de arriba tiene sangrecita en las encías y luego tiene el morro un poco amoratado e hinchado de haberse clavado el diente.
Me dijo mi marido que se privó y todo. Pobrecita, qué daño se haría. Así que mi marido la dió agua, y os preguntaréis ¿por qué? Pues muy sencillo, os cuento.
Mi bichito ya se pone de pie sola, en mitad de cualquier estancia, sin ayuda de nada. Y ya lleva dos semanas que da sus primeros pasitos. Como es un poco testaruda, cuando la das la manita, ella se suelta en muchas ocasiones. Pero a la pobre todavía la falta estabilidad y ella, erre que erre, que quiere sola.
El día anterior estábamos las dos en la piscina y mi bichito todo el rato se ponía de pie e intentaba andar. En una de estas dió 5 pasos y ¡cataplaf!, de morros. Empezó a salirla sangre de los dos dientecitos de abajo y se raspó la rodilla con el suelo de piedrecitas de la piscina. Así que yo me saqué la teta y se puso a mamar. Cuando se acordaba, soltaba un poco la teta, lloraba y volvía a mamar. Pero se tranquilizó en seguida y no llegó a privarse demasiado tiempo.
Mi marido como sabe que yo siempre la doy el pecho cuando se da un buen golpe o para que se calme o cuando lo necesita, y creo que él no estaba dispuesto a que su hija se enganchara a su pezón, la dió agua. Y parece que funcionó. Dejó de privarse, volvió a llorar un poco, bebió agua y se calmó.
Es una pena que se caigan y se hagan daño. Pero es inevitable, no hay niño que no se dé contra una esquina, o se ponga las rodillas llenas de arañazos, o le salga un chichón, en el mejor de los casos. Y nos queda a los padres la tarea de intentar consolarles y esperar que lo que se haga no sea demasiado grave y con un poco de mercromina esté arreglado.
De hecho ayer estuvimos comiendo con una amiga mía y su hijita de 4 meses y lo comentábamos. Pues yo siempre que me caía me daba aquí, pues yo aquí. Es inevitable. Mi marido tiene en el lateral derecho de la frente una marca porque cada vez que se caía o se daba un golpe de pequeño, se lo daba ahí, en el mismo sitio. Y se le ha quedado una marca perenne. En mi caso, me han escayolado la mano derecha 3 veces y la izquierda 12 ó 13, siempre que me caía ponía las manos de apoyo y me las tenían que escayolar. Pero tengo marcas en rodillas, codos, brazos y demás, de los golpes que me he dado cuando era pequeña.
Sólo espero que mi hija se pegue menos leñazos que sus padres...
¿Y los vuestros, se dan muy a menudo? ains, qué mal llevo esta etapa que acaba de empezar.
sábado, 26 de junio de 2010
Niños y niñas

Ayer fue el cumpleaños de mi hermano y fui a verle. Fui más que por verle a él, por ver a mi sobrino de 3 añitos, que es super rico.
Cuando ves a un niño y a una niña junta es cuando te das cuenta de las diferencias que existen entre ellos, pero ya desde muy muy pequeños. Mi sobrino es un amor, muy cariño y muy risueño. Así también es mi bichito. Sin embargo es un burro. Coge carrerilla para tirarse encima de mi hermano, salta y se tira de espaldas, te pone la cabeza para que le tires a lo pressing catch y le des una voltereta en el aire. Y luego ves a mi bichito, que coge las cosas con mucha suavidad, que te acaricia y te sonríe con esa dulzura especial (cómo se nota que soy su madre)
Pero es verdad, qué de diferencias hay entre ellos!!! Yo recuerdo que cuando era pequeña (mi hermano y yo nos llevamos 3 años y medio y él es el mayor) siempre jugaba a indios y soldados con el fuerte de playmobil. Casi siempre, me tocaba ser los indios y claro, pues perdían. Pero cuando alguna rarísima vez me tocaba ser los soldados, yo siempre estaba segurísima de que esa vez me tocaba ganar, pues no sé cómo se las arreglaban los indios, que me ganaban. Jamás recuerdo ver a mi hermano jugar con muñecas. Bueno sí, para quitarles la cabeza y tirarlas a la taza del water.
Y eso fue lo comentó mi hermano que le habían dicho en la guarde, que los niños desde bien pequeños juegan con pistolas y a pegarse y, sin embargo, las niñas no lo hacen.
¿Habéis visto esta diferencia vosotr@s?
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