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lunes, 18 de febrero de 2013

35ª Semana de Embarazo

Parecía q no iba a llegar y estoy a sólo dos semanas del objetivo. Mi cumpleaños y la ecografía de mi Pizquita eclipsa cualquier momento anterior de la semana de malas noches y dolores varios, pero sí que recuerdo que la noche anterior de mi cumpleaños no llegué a dormir más de 3 horas.

El día fue muy estresante, se me pasó volando y, aunque me habría encantado disfrutar de una gran ecografía, lo importante es que mi Pizquita está bien. Esta eco nos la hacen en el centro de especialidades en vez de en el hospital, nos hizo pasar una auxiliar a la sala mientras esparamos a la doctora, o eso pensábamos nosotros. Habían modernizado los aparatos desde la última vez q estuvimos allí, podríamos verlo mejor. La joven q entró ni saludó, me dio un trozo de papel y se puso a hacer la ecografía. Mientras tomaba medidas y ubicaba a mi Pizquita, yo escudrinaba su cara e intentaba vislumbrar lo que hacía a través de sus gafas. Todo iba bien hasta que llegó a los fémures. Una medida, otra, otra más, vuelta a empezar y el ecógrafo se centraba en la parte donde mi Pizquita tenía las piernas. Creo q no respiré y me pareció que llevaba media hora aguantando la respiración, cuando seguramente estuvo sólo 5 minutos. Debo de hacer los niños con las piernas pequeñas, porque las piernas de mis hijos llaman la atención de los ecografistas. De pronto continuó sin decir nada y ya se dignó a dirigirnos la palabra y torcer un poquito el monitor para q pudiéramos ver a nuestra hija.

"Posición cefálica, esa es su carita, su boca q no para de abrir, arriba la nariz...". La interrupí para preguntarle si todo estaba bien y me respondió q sí. Subió hacia las piernas, nos enseño los pies y me dijo que no me moviera mientras salía de la habitación. Entonces entró la doctora y en menos de 1 minuto me dio la enhorabuena, repasó a mi Pizquita y me dijo que todo estaba bien. Resultados cuando vuelva a la consulta, es decir, el 7 de marzo. La doctora y la aprendiz fueron muy secas, hicieron que la ginecóloga que me hizo la primera eco en el hospital parezca simpática, pero lo realmente importante es que todo está bien. Pregunté por el peso de mi Pizquita, consciente de que si era mayor de 2 kilos y todo en ella estaba bien, si naciera, no entraba en la incubadora. Aún sabiendo que esos aparatos fallan y que hay un desfase en el peso, mi Pizquita ya ronda los 2,200 kilos y yo respiro algo más aliviada.

De la eco nos fuimos a comer con mi madre y su pareja y me trajo dos regalitos, el primero me hizo una ilusión tremenda porque venía de parte de mi amiga La Mamá Vaca y me pilló totalmente desprevenida. Una bonita planta repleta de orquídeas blancas, que ahora alegra mi terraza. Gracias preciosa, me sorprendió una barbaridad y me emocioné mujchísimo. De parte de ellos, una rosa eterna amarilla (ya que habían vendido casi todas las rosas), muy bonita también, que como no necesita ni agua ni luz, la he puesto en mi cómoda. De comer a buscar a mi Pequeñín que el pobre tenía fiebre, a por mi Bichito y al parque un ratito antes que vinieran los vecinos a tomar un trocito de pizza y de tarta. Lo pasamos muy bien, 7 adultos y 10 niños correteando por la casa. Me encanta mirarles mientras juegan y se divierten, comen gusanitos y se lo pasan pipa disfrazándose. El sonido de sus risas es maravilloso y tengo la suerte que en mi casa suelen pasárselo pipa todos los niños que vienen.

Fue un día estupendo, me habría gustado celebrarlo de otra manera, pero mi estado no me lo permitía. El año que viene seguro que podemos celebrarlo como el anterior, con la familia y las amigas. Aunque para mí resultó un esfuerzo, sólo tuve contracciones esporádicas sin dolor, lo normal para las semanas de embarazo.

El sábado estaba un poco cansada, pero dado que ya en la 35 me recomendaron que no hacía falta guardar reposo y yo me encontraba bien, nos fuimos a pasear un ratito, despacio, con mi Bichito de la mano, por el barrio. Al volver estaba manchada, no mucho, pero manchada de marrón. Me dieron contracciones y dolor pélvico. Pasé un rato bastante malo y me acosté a la vez que los peques. El dolor me despertaba, pero mi marido estaba a mi lado acariciándome la cabeza. Al final debieron de cesar o el sueño pudo conmigo y descansé bastante bien esa noche. Al despertarme seguía manchando con el flujo. Por suerte, tengo a mi matrona vía whatsapp que me asesora y me ayuda. Aunque el flujo era marrón, no tenía contracciones ni dolorosas ni rítmicas, así que mejor esperar en casa. Las contracciones contínuan, pero por suerte el flujo marrón no. De todas formas creo que voy a pedir hora en el ginecólogo privado para que me echen un vistazo, las molestias pélvicas sigo teniéndolas y yo creo que estoy echando parte del tapón mucoso. No es alarmante porque eso lo único que nos dice es que "dentro de poco" voy a parir, pero ese "dentro de poco" pueden ser días o semanas. A mi Pizquita la siento perfectamente, feliz de estar en su piscinita y dándome esas patadas enormes que a veces duelen. Yo me siento tranquila, aunque un poco preocupada.

Peso: 62,100 kilos (+0,000 kilos que la semana 34ª). Manteniendo el tipo, aún con los excesos del cumple. Seguro que la semana que viene lo pago, jajajajaja.

Sigo con las molestias típicas de cualquier embarazada en la semana 35, ciática, ardor de estómago (tanto, que no puedo tumbarme), cansancio, dolor en las piernas e insomnio. Me pica mucho la barriga y me parece que la tengo enooooooooooooooooooorme. Creo que jamás me la he visto tan grande, quizá porque peso unos kilos menos que en cualquier de los otros dos embarazos. Para el insomnio estamos probando otra cosa y es que en vez de tomarme las pastillas a eso de las 22:00, mi marido me las trae con un vaso de leche a la cama cuando se va a acostar, normalmente pasadas las 24:00. Parece que los últimos días está dando resultados y que estoy durmiendo algo mejor. Sólo llevamos haciéndolo desde el viernes, porque el jueves pasé una noche horrorosa. 

Dentro de un ratito iré a que me vea la ginecóloga privada y me quede un poco más tranquila. Mañana tengo el taller de técnicas metamórficas o masaje metamórfico y el viernes la analítica del tercer trimestre y el exudado.

Mi marido ayer me subió las sillas del coche y el capazo. Tengo que lavar los fulares y quizá preparar una bolsa con ropita más pequeña por si mi Pizquita se une a nosotros antes de tiempo. Llevo días pensándolo, pero ninguno me debe parecer bueno para hacerlo. Mientras mi lavadora y mi secadora no paran y es que tengo la sensación de que me va a pillar el toro y he empezado demasiado tarde. Síndrome del nido galopante, a ver si esta semana os hablo de ello.

viernes, 28 de diciembre de 2012

ECOBEBÉ 4D: Ecografía 4D

Sabéis lo que me gustan las ecografías, una ha ido obteniendo destreza visualizando la anatomía de sus bebés a través de la técnica del ultrasonido y, después de tres embarazos, quería vivir esta fantástica experiencia de la ecografía 4D.

No es una ecografía diagnóstica y es totalmente prescindible, por lo que depende de si los papás quieren hacérsela o no. La ecografía 4D puede hacerse entre la semana 20 y la 32, aunque es recomendable hacérsela a partir de la 26 para obtener mejores imágenes. Yo me la hice el pasado sábado 22 de diciembre, de 26+6 semanas.

En mis dos embarazos anteriores no me la he hecho, en la Seguridad Social intentaron enseñarme a mis otros dos hijos en sus ecografías del segundo y tercer trimestre, pero en la del segundo trimestre con 20 semanas no se veía apenas y en la del tercer trimestre, con 34, ya estaban muy encajados y apenas pudimos ver nada. Como éste es mi último embarazo quería vivir la experiencia dedicándole el tiempo necesario y con la profesionalidad que EcoBebé 4D brinda a sus clientes.

Mis hijos me acompañaron y pudieron disfrutar viendo a su hermana y conociéndola por primera vez. Pizquita ya estaba encajada, de hecho noté cómo se encajaba el día anterior. Cabeza abajo, en mi pelvis y con su carita sobre la placenta, mi Pizquita dormía plácidamente cuando comenzó la eco. Su mano tapaba su carita mientras Manuel nos iba enseñando cada parte de su cuerpo. Se veían estupendamente sus deditos, sus nudillos, el codo, todo perfectamente formadito. Su cara es muy dulce y transmitía paz, aunque nosotros estuviéramos molestandola un poquito. Empezó a girarse poquito a poco para que la dejáramos tranquila y apoyó el otro lado de su carita sobre su placenta, por lo que Manuel tuvo que acceder por el lado contrario para que pudiéramos verla bien.

Un poco de chocolate nos sirvió para que se fuera despertando poco a poco y nos regaló imagénes increíbles. La vimos bostezar, dar un gran trago al dulce líquido amniótico y comenzó a desperezarse subiendo sus preciosísimos pies hasta su carita. Se tocó con sus deditos los labios, jugó con su cordón umbilical y abrió sus grandes ojitos.

Debí de pasarme con el chocolate, porque se puso como una moto, a darme muchísimas patadas y a hacer presión en mi útero con las plantas de los pies, perpendicularmente a su cuerpo, empujando fuertemente las paredes, de tal manera que las plantas de sus pies estaban justo por mi ombligo. Manuel me pidió uno de mis dedos y estuve jugando con mi Pizquita y sus pies, mi Bichito también estuvo jugueteando con los pies de su hermana, lo que nos fascinó a ambas.

Ya despierta mi Pizquita, disfrutamos muchísimo de cada imagen, de cada movimiento, de lo perfectamente bien que se veía, de la naricilla que tiene exactamente igual que la de sus hermanos, de sus finísimas facciones, de lo perfilados que tiene sus labios, de sus orejas perfectamente definidas y de cada mueca que nos hacía. Fue fascinante poder conocer el aspecto de mi hija antes de tenerla entre mis brazos y que mis hijos pudieran verla también y saber quién está en la tripita de mamá. Nos enseñó también el pepillo de mi Pizquita, su culillo y el enorme cordón umbilical que la une a mí, la alimenta y le da todo lo que ella necesita ahí dentro.

Duró aproximadamente una hora, Manuel se tomó su tiempo con la peque para que pudiéramos disfrutar de la ecografía de una forma pausada y tranquila para todos y fue muy poco a poco y sin prisa, recreándonos escenas preciosas de mi Pizquita. Fue impresionante y a mí me produzco una sensación increíble. Justo lo que necesitaba para animarme, ver que ella estaba perfectamente dentro de mi barriguita y que disfrutaba de cada momento junto a mí.

Salí de allí impactada por las imágenes que había visto, visiblemente emocionada y arrepintiéndome de no habérmela hecho con mis otros dos hijos. La experiencia mereció la pena totalmente y, después de habérmela hecho, bajo mi punto de vista, es altamente recomendable.

Sé que mucho tuvo que ver la profesionalidad del equipo de EcoBebé 4D, que se portó estupendamente con nosotros y en especial con mis hijos, teniendo la paciencia necesaria para que mi Pizquita se fuera despertando y la serenidad para realizarla con dos niños tan pequeños de 1 y 3 años.

Ayer me llegó el magnífico y precioso DVD de video editado con música y personalizado con el nombre de mi Pizquita y las 6 fotos a color en papel fotográfico que encantaron a mi Bichito ya que en una mi Pizquita estaba diciéndola hola!!! Estuvo con las fotos toda la mañana y juntas vimos el video. Estuvo hablándome de lo buena hermana mayor que será, de que cuando nazca la hará su espectáculo y la enseñará a hacer el baile del muñeco de nieve y que mi Pizquita tendrá que sentarse antes para que no se pierda absolutamente nada de su actuación. Creo que para ella verla en 4D ha significado un antes y un después. Y aunque mientras estábamos viendo a su hermana sintió celillos, éstos se han disipado por completo y espera impaciente su llegada.

Como EcoBebé 4D se encuentra en Valdebernardo, muy cerquita de mi casa, nos trasladamos al centro para que me hicieran la ecografía 4D, lo que me permitió salir a la calle e ir con mi familia, podían asistir hasta 5 personas conmigo para disfrutar de la sesión. Pero si queréis también se trasladan a vuestra casa para hacértosla con la comodidad de vuestro propio domicilio.
El servicio que ofrece EcoBebé 4D tiene una duración aproximada de 40 min en centro y de 1 hora en tu domicilio y entregan un estuche que contiene:
  • CD con fotos y video
  • DVD de video con la sesión completa de principio a fin
  • DVD de video editado con los mejores momentos de tu bebé, con música y nombre
  • 6 fotos a color en papel fotográfico
  • Y te repiten la ecografía 4D GRATIS si tu bebé no se deja ver
Además, ahora tienen una oferta por Reserva Anticipada y que cualquier lector del blog podrá beneficiarse sin necesidad de reservar con un mes de antelación, al precio especial de 89 euros a todas aquellas personas que se la hagan en el centro. Podéis ver sus precios y sus promociones.

Si estáis embarazadas o queréis hacer un regalo original a alguna pareja embarazada estas navidades a un precio increíble, aprovecharos de esta oferta y de la profesionalidad de Manuel de EcoBebé 4D.

Muchísimas gracias, ha sido una experiencia única e irrepetible y siempre tendremos las imágenes para el recuerdo.

Para más información podéis consultar su página web www.ecografia4dmadrid.es o poneros en contacto con ellos a través del mail madrid@ecobebe4d.es o el teléfono 691 470 889 o en facebook.

Y vosotros, ¿os habéis hecho la ecografía 4D? ¿Qué os parece mi Pizquita, a que es preciosa?

Post patrocinado

martes, 6 de noviembre de 2012

Ecografía Segundo Trimestre



Pues ayer fuimos a la eco del segundo trimestre y fue genial. La ecógrafa estuvo enseñándomelo todo a la vez que ella iba observando a mi pequeña. Las cavidades cerebrales, los ventrículos del corazón, pulmones, vesícula, estómago, riñones, una manita, sus deditos, los pies, las piernas, las cuencas de los ojos, la boca, la nariz. TODO. Poco a poco, explicándonoslo absolutamente todo. Sin lugar a dudas la mejor ecografía que me han hecho con diferencia, por el trato y por la forma de explicarnos cada cosa. Además una después de tres embarazos y varias ecografías empieza a interpretar cosas por sí misma y me alucina cada ecografía que veo, las mías y las de mis amigas.

Su postura era extraña, genial para ver todos los órganos importantes, pero muy difícil para sacarle una foto de su perfil y confirmar el sexo. Por descarte, no encontrar los testículos ni el pene, es una niña. Y la carita la vimos de frente, pero su perfil no.

Tengo un cerro de fotos, en total 11, de su cabeza, abdomen, cavidades cerebrales, corazón, columna vertebral, etc... pero ninguna de su carita. Y gracias a que LadyA me las ha mandado por correo, dado que ayer estuvimos presumiendo de fetillos, os las he podido poner para que ilustren el post de hoy.

Cuando la pedí a la ginecóloga que si podía enseñarme a la peque en 3D me dijo que no, que eso en la seguridad social no se hacía, seguramente debido a que fuera de esa sala tiene una consulta privada en la que se dedica a ello. Cuando nos sentamos me preguntó si alguna vez me lo habían enseñado en 3D y le dije la verdad, que sí, que en mis tres embarazados habían intentado enseñarme la carita. Si se ve algo me lo enseñan y si no, pues nada. La resultaba extraño, pero su misma compañera, la mujer de mi ginecólogo privado, lo intentó en la semana 12, pero como no se veía nada lo quitó. Es simplemente darle a un botón, buscar la cara y si se ve, te la enseñan y si no, no. Yo no buscaba una ecografía 3D, ni un diagnóstico, para eso hay que acudir a un centro privado y tomarse su tiempo, sólo quería que me enseñara su carita si fuera posible. Como dijo mi marido, tiene todo el derecho a negarse y yo a pedírselo.

Salimos encantados porque todo estaba bien, la peque crece correctamente, sus medidas están entre las semana 19 y la 20, deber de medir unos 15-17 centímetros y pesa 333 gramos. Su corazón late con fuerza y sus pataditas diarias me alegran el día.

Sin embargo, hoy me siento mal, no me encuentro nada bien, he pasado una noche horrorosa, llena de pesadillas. Debido a que no podía conciliar bien el sueño mi marido se fue al sofá (realmente le terminé echando) y fue muchísimo peor, tuve una pesadilla horrible y tuve que ir a buscarle para que me abrazara mientras yo me acurrucaba a su lado sollozando y así han pasado 2 horas intentando tranquilizarme mientras él me agarraba. Al final sonó el despertador para que al fin me levantara y con un tremendo dolor de cabeza y de cuerpo, me he venido a trabajar, deseando que den las 14:30 para salir zumbado a casa. Estoy deseando llegar a mi casita, coger una mantita y hundirme en el sofá. Encima estas pesadillas me dejan anímicamente derrotada y con unas ganas imperiosas de llorar a cada momento. Espero que esta noche pueda dormir mejor y descansar algo.

jueves, 11 de octubre de 2012

Mi Pizquita está bien

¡Qué sonido tan maravilloso el del corazón de mi Pizquita a 159 lpm (latidos por minuto)! ¡Qué linda melodía cuando me pusieron el Doppler ayer! Una pena no tener uno en casa para poder escucharlo cada día y saber que ella está bien. Esto de no sentirlo me trae por la calle de la amargura y aunque sé que es demasiado pronto, me encantaría notarla para saber que todo ahí abajo anda correctamente.

Y allí tenías a mi Bichito junto a su padre haciendo el sonido del corazón al ritmo que su hermana marcaba. Se extrañó al escuchar aquel sonido, pero sonrió cuando su padre le explicó qué era, luego pasamos a verla. Mi matrona estuvo explicándola qué era cada cosa, la cabeza, la espalda, el esternón, los huesecitos de la boca, los brazos, esa mano que nos dice hola!!!, las piernas, los hombros... mientras ella miraba a la pantalla sin saber interpretar todo lo que la decían. La llamaban mucho la atención los botones del ecógrafo, pero también eso que se movía en la pantalla. La costó asimiliar lo que veía, pero una vez fuera y yendo hacia a casa, no paraba de decir que quería ver de nuevo a su hermanita y que cuándo iba a poder volver a verla.

Mi Bichito siempre tan dulce y linda, está deseando poder ver a su hermanita y darla muchos besitos. Ella será la que decida el nombre, pero unos días nos dice uno y otros otro. A mí me gustan los dos, pero a su padre uno no termina de cuajarle, así que dejaremos unas semanas e imagino que mi Bichito decidirá cómo se llamará su hermanita. Mi Pequeñín el pobre no dice nada, no sabe por dónde vienen los tiros y sólo entiende que le sale menos leche de la tetita de mamá y que cuando se sube e intenta votar encima mía, mamá le dice que no, que ahí no, que un poquito más abajo. Sé que para él va a ser un shok y creo que mucho más que lo fue para su hermana, aunque quizá me equivoque, al fin y al cabo él ya tiene una hermana y siempre la tuvo.

De peso muy bien, en 10 semanas he cogido 600 gramos, por lo que voy recuperando lo que he perdido estas semanas atrás. Hemos cambiado las sandalias y la minifalda, por chándal y zapatillas, así que ahora mismo me doy por satisfecha, dos semanas atrás hablaríamos de peso perdido.

La tensión fenomenal también 110/60, lo que hace que no me explique este horroroso dolor de cabeza que tengo diariamente y que el paracetamol no disminuye. Me preocupa porque no para en todo el día, es constante y al otorrino fui hace muy poco y mis vías respiratorias están limpias, por lo que no sé a qué es debido, descartamos la sinusitis. Hoy he dormido bastante mejor, ayer me desvelé a las 4:30 y ya no hubo forma de dormir de nuevo, pero hoy he descansado mejor y más horas, si no fuera por este horrible dolor de cabeza, creo que podría encontrarme bien. Noto que voy cogiendo fuerzas, porque además tengo mucho más apetito y siento que voy recuperándome y eso me anima mucho. Verse malita es un rollo, sobre todo cuando tienes dos pequeños a los que atender. He recuperado un poco la paciencia, lo cual también es un indicio de esta pequeña mejora, aunque he de reconocer que estoy un poco, cómo decirlo, enfadada con el mundo y parece que se me ha agriado el carácter. Espero recuperarme por completo pronto, recuperar esa sonrisa y ese optimismo que me caracteriza, y poder empezar a disfrutar de mi embarazo junto a mi familia.

Esta tarde voy al médico de cabecera y por delante tenemos tres días para descansar.

Besitos a todos y feliz fin de semana largo. ¿Qué vais a hacer? Dadme un poquito de envidia, que nosotros nos quedaremos en casita a descansar.

lunes, 10 de septiembre de 2012

12ª Semana de Embarazo y eco del primer trimestre

10 días sin escribir en el blog, guau!!! No doy pa más, lo siento, no tengo tiempo para todo.

Las vacaciones fueron geniales, más  que geniales. Disfrutamos de los amigos, del tiempo y de un montón de cosas que hicimos. Debería haberos contado un poco, pero es que necesitaba descansar y estar con mi familia y ahora siento cómo que se me olvida trescientas cosas que contaros.

Respecto al embarazo pues regular, tirando a mal. Un día mal y otro regular, pero con un dolor de cabeza constante y unas náuseas que desaparecen de vez en cuando. Tengo menos sueño, eso sí, pero sigo tremendamente cansada y es que las pesadillas inundan mis noches. Tanto es así que tengo que hablar con mi matrona para empezar a tomar valeriana de forma asidua y ver si así empiezo a dormir algo mejor, pero me paso un tercio en vela, otro tercio intentado dormirme y otro teniendo pesadillas. Fatal, la verdad es que me parece demasiado pronto. Tanto con mi Pequeñín como con mi Bichito volvieron cada noche, pero mucho más tarde que esta vez. De hecho en Sevilla tuve una fuertísima y todavía me está costando recuperarme.

Peso: 56.000 kilos (Volví de Sevilla con medio kilo menos, pero lo he recuperado por completo en estos cuatro días) (+0.100 kilos 10ª semana).

Además de las náuseas, los dolores de cabeza y las pesadillas, tenemos que sumarle el estreñimiento. Es algo común en todos mis embarazos, tremendamente molesto e intento solucionarlo con fruta y fibra, pero fuera de casa es bastante complicado. Espero que en unos días pueda encontrarme algo mejor.

Hoy he ido a la eco del primer trimestre, coincidiendo con la entrada de mis dos hijos a la escuela infantil y al cole. Me he perdido su primer día, pero no se puede estar a todo y, por suerte, su padre se ha encargado de llevarles y recogerles. Estos días han sido caóticos debido a todo lo que teníamos que preparar, pero por fin he terminado esta tarde y mañana llevaremos los libros de mi Bichito que es lo último que me faltaba.

Respecto a la eco todo correcto, el pliegue nucal normal, sus medidas también y escuchar su corazoncito ha sido maravilloso. Es increíble, el tercero y sigo emocionándome muchísimo al verlo. La ecógrafa un poco borde, ya la conocía de las eco de mi Pequeñín y no creo que haya tardado más de 4 minutos en realizar la eco completa y enseñármela. Tres fotitos me ha dado, pero al preguntarla si se veía qué era, me ha dicho que ella cree que es una niña. Sé que es un poco pronto, pero ha enfocado entre sus dos piernecitas perfectamente y ahí no se veía nada. Yo siempre he creído que estaba embarazada de una niña, pero claro, la probabilidad es tan alta, que es muy fácil acertar.

Dentro de un par de semanas iré al ginecólogo privado para que me confirme si es una niña o si por el contrario, se ha desarrollado su pene y se ha convertido en niño.

Besitos a todos de nuevo y ya os contaré cómo están yendo las adaptaciones de mis pequeños.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Mi Pizquita


Ésta es mi Pizquita, de 17,4 mm y con el corazón latiendo rápidamente. Una única Pizca.  ¿A que es preciosa?

Fue maravilloso verla ayer y poder compartirlo con mi marido. Ya empieza a formarse la cabeza y las extremidades, es increíble lo que nuestros cuerpos son capaces de dar, vida.

El gine como siempre un encanto, le dije que daba el pecho a mis hijos y me dijo que muy bien, me preguntó la edad de la mayor y al decirle que tres sonrió, ni un mal gesto, ni un mal comentario, sólo un "Se puede" salió de su boca. Una pena que en los partos no haya evolucionado tanto, si no, daría a luz con él, pero volveré a hacerlo en el hospital de la seguridad social que me corresponde, sin dudarlo.

Hoy es fiesta en Madrid, nosotros iremos a comer y a celebrar un cumpleaños y disfrutaremos de la siesta en casa o eso espero.

Que tengáis un día estupendo y muchos besitos a tod@s!!!

miércoles, 2 de marzo de 2011

Ecografía Tercer Trimestre: Repetición

Íbamos muy tranquilos. Después de haber ido la pasada semana al ginecólogo privado y que nos hubiera dicho que todo era correcto, no teníamos motivos para estar nerviosos.

Como mi Bichito se encontraba mejor, la hemos dejado en la guarde y nos hemos ido a hacer la ecografía. Esta vez no estaba el mismo chico ni el jefe de servicio, nos ha atendido una señora y un chico que era su primer día. Ella le iba explicando dónde se encontraba todo, que estaba muy abajo, en posición cefálica, etc, etc...

Ha pasado a tomar medidas. La cabeza es bastante complicada medirla dado que ya está muy abajo, por lo que las medidas pueden no ser las correctas, ha medido el abdomen y daba de 34, yo estoy de 35 y ha pasado a medir el fémur. El tamaño era de la semana 32+3, es decir, que ha crecido dos semanas en dos semanas. Por lo que lleva un crecimiento normal. Aún así han medido varias veces, han salido a comprobar los datos de la ecografía anterior en el ordenador, han intentado medir el otro, lo cual era imposible dado el tamaño del pequeño.

Ha vuelto a repetir medidas y el abdomen salía ya de 35, el fémur seguía saliendo de 32. Al final es inevitable que te pongas nerviosa cuando la oyes decir que no da o que no llega. Después de un buen rato, al final me ha preguntado si le quería ver. Cómo no voy a querer ver a mi hijo!!! Me ha estado diciendo que no es una ciencia exacta, que no entiende cómo me midieron el que está atrás dado que se pierde y el delantero le hace sombras. Que aunque esté más corto, la evolución en dos semanas ha sido la correcta. Que de hecho la otra vez el fémur delantero estaba dentro de lo normal, pero que se tienen que asegurar. Que los fetos se diferencian mucho unos con otros en las últimas semanas y que a todos se les mide por las mismas tablas (digo yo que las tablas serán una media ponderada, por lo que si se sale de lo normal es algo reseñable).

Al final me he terminado agobiando y se me caían las lágrimas. No he podido evitar ponerte nerviosa y ha pasado a enseñármelo. Le he visto la carita, las cuencas de los ojos, los mofletes (mucho más pequeños que los de su hermana), la columna, el culo, los testículos y el pene. Todo bien y en su sitio. Me ha dicho que pase a recoger el informe antes de ir a ver a mi ginecóloga y que han cogido varias medidas para comparar, que si quería esperar un poco. Como voy mañana a consulta, lo cogeré antes de entrar.

Cuando hemos salido mi marido (con ese tacto que a veces les caracteriza a los hombres) me ha dicho que no me preocupara, que sabíamos que estaba todo bien, pero yo no podía evitar no encontrarme tan a gusto como cuando salí el miércoles pasado del ginecólogo privado. Lo que está claro es que las tablas con las que trabaja el hospital no son las mismas que con las que trabaja el centro de especialidades. Pero entonces esto les ha debido pasar más veces, no entiendo como no unifican.

En definitiva, realmente creo que no hay de qué preocuparse. Además pienso que como cuando me quedé embarazada no ovulé a los 14 días sino a los 21 dados mis desajustes hormonales, es normal que las medidas de mi Embri sean una semana por debajo. Y como no somos demasiado altos, las medidas del fémur van con dos semanas menos respecto a estas últimas. Vamos, que saldrá un poco más bajito, pero no creo que sea alarmante, dado que el crecimiento en estas últimas dos semanas ha sido totalmente normal.

Mañana de todas formas voy a la ginecóloga, que me imagino que es la que valorará todos estos resultados y ya me mandará el exudado, la analítica del tercer trimestre y los monitores. Así que seguimos añadiendo citas médicas al calendario.

Yo estoy muy cansada, tengo sueño, he dormido fatal para no variar. Así que voy a echarme en el sofá un rato, ver la tele y descansar. Os deseo un buen día a todos y muchos besitos.

jueves, 24 de febrero de 2011

Respirando tranquilos

Ayer por la tarde teníamos cita con el ginecólogo privado. Después de haber digerido el susto que nos dieron el pasado 15 de febrero, yo estaba bastante tranquila. Hablé con mi ginecólogo y le expliqué lo que me habían dicho. Le pareció bastante extraño, así que me dijo "Vamos a echar un vistazo". Le dije también que estaba un poco preocupada por las contracciones y por si me ponía de parto antes de tiempo y me midió el cuello del útero.

El cuello del útero mide 40 mm, 11mm menos que hace un mes, así que perfecto. Me dijo que eso me aguantaba por lo menos 4 semanas, que no me pondría de parto en las próximas semanas y que estuviera tranquila. Podría dejar de ponerme el utrogestan, pero como me dijo mi ginecóloga que ella me lo quitaría la semana que viene, pues le dije que estaría una semana más.

Entonces pasó a mirar al peque. Midió la cabeza, de una semana menos, es decir, 33, dentro de la normalidad. El abdomen de las mismas semanas de las que estoy, es decir, 34. Y pasó al fémur posterior, lo midió y me dijo "33 semanas, está correcto". Giró la pantalla, me lo enseñó, lo midió conmigo tres veces y siempre le daba la misma medida. Y esto fue los que me dijo que me dejó bastante tranquila:

"No sé por qué te han dicho eso, la medida es correcta. Si hubieras venido a revisión, yo te hubiera dicho que el niño está perfecto. Tú no eres alta, por lo que en vez de medir 53 cm al nacer, medirá 49-50 cm, pero nada más. El fémur anterior no se mide porque tiene muchas sombras que pueden llevar a equívocos. De todas formas lo he medido y me ha dado 33 semanas. Lo que creo que ha pasado es que como esta última ecografía te la han hecho en el ambulatorio en vez de en el hospital, te la ha hecho un radiólogo, que tiene mucha menos experiencia que un ginecólogo o que un ecografista. Pero no te preocupes que el niño está perfecto".

Salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Mi hijo se encuentra perfectamente y ha sido más una equivocación de los profesionales que de las medidas de mi pequeño. Si me pusiera de parto ya no me lo pararían y por lo que me dijo seguramente hasta dentro de cuatro semanas nada. Estamos muy contentos!!!!

No os podéis imaginar el peso que me he quitado de encima. Todavía iremos el miércoles que viene a hacernos la ecografía, si sigue dándonos valores anormales imagino que nos derivaran la hospital. Pero mientras nosotros ya no estamos preocupados y podemos respirar tranquilos.

Eso ayer por la tarde y esta mañana he ido a la dermatóloga. El PUPPE sigue su ascensión por el culete y desciende por los gemelos y las pantorrillas. Esto no hay quien lo pare!!! Me tiro media noche rascándome, empiezo a rascarme alrededor de las 20:00, me duermo a las 22:30 y hasta las 3:00 aproximadamente me despierto entre 4 y 6 veces para rascarme, darme cremas, respirar hondo, cagarme en todo y desquiciarme. Cada vez que me duermo duro unos 10 minutos dormida hasta nuevos picores. Por suerte a partir de las 3 duermo hasta las 6, quizá 1 despertar entre medias y ya me quedo despierta tumbada en la cama descansando y esperando a que llegue la hora de vestir a mi Bichito. El corticoide oral no ha hecho nada de nada, las lesiones son más amplias y se han extendido, así que me ha retirado el corticoide oral, me ha mandado otra pastilla del antihistamínico, me ha subido la potencia de la crema corticoide y me ha mandado fototerapia.

La fototerapia son Rayos UVA que mejoran algunas afecciones de la piel, como por ejemplo la psoriasis. Me ha mandado 3 sesiones semanales y que nos veamos dentro de 3 semanas. Me ha dicho que ya que estaba allí diera mi primera sesión. He ido y me la han dado, 10 segundos de Rayos UVA que irá aumentando en un 10% cada día. Así que tengo que ir 3 veces en semana, aparcar, dar un paseo hasta el hospital (que me viene genial porque ya estoy cansada de tanto reposo y el gine me ha dicho que estoy bien), esperar si hay alguien delante y desnudarme (con lo que me cuesta) para 11, 12, 13... segundos. Os pensaréis que es un rollo, pues yo estoy encantada!!! Por fin voy a salir de casa, ver el sol, respirar aire puro, mirar a la gente y poder sonreír porque estoy muy contenta!!!!


Os agradezco muchísimo a todos vuestras muestras de cariño, estoy segura que sin ellas todo hubiera sido más difícil. Hemos tenido la gran suerte de que ha sido una equivocación y que mi Embri está perfectamente. Gracias a todos de corazón!!!

Y hasta aquí el parte médico...

miércoles, 16 de febrero de 2011

Ecografía Tercer Trimestre: No me lo esperaba

Cuando cogí cita para la ecografía del tercer trimestre pensé que es más rutinaria que otra cosa y que qué mejor día para cogerlo que el día de mi cumpleaños, así veía a mi bebé y podía compartir el rato junto a mi marido y aprovechar que mi marido ya estaba conmigo para comer juntos e ir a por nuestro Bichito.

Y entonces llegamos allí, con toda nuestra ilusión y con ganas de ver a mi Embri y tener la suerte de que quizá nos lo enseñaran en 3D. Pasamos a la consulta y me tumbé, vino el ecografista, un chico joven y simpático, que miró la dimensión del cuello del útero, dado que yo le había dicho lo del parto prematuro. Muy encajado, colocado, brazos hacia atrás como cogiendo carrerilla, medida de la cabeza correcta, medida del abdomen correcto, corazón, riñones, estómago y venga a medir la última medida que nos faltaba. A mi no me enseñaba apenas a mi Embri, no podía verlo por más que giraba la cabeza. Una medida, dos, tres... diez, quince, las cuentas no salían y la cara de mi marido había cambiado. Después de 20 minutos y de intentar todo el rato por el mismo lugar medir la pierna a mi Embri, me confesó que los fémures no daban bien, era cortos y diferentes. El peso daba de una semana menos, la longitud craneal también, pero los fémures ni se acercaban.

Salió a llamar a su jefe, mientras nosotros nos miramos a los ojos y vimos el uno en el otro el miedo reflejado. Algo no iba bien y nuestro pequeño no está llevando la evolución que debería. Se me partió el alma, sentí un escalofrío recorrerme por el cuerpo y me invadió el miedo. Un señor alrededor de los 50 años pasó y se sentó a mi lado. Me recordaba a mi padre, tenía la nariz muy parecida y la profundidad de sus ojos me recordó a él, pensé que ese señor no podía darme malas noticias. Pero me equivoqué. Después de otros 25 minutos mirando la misma zona, apretando, cabreando a mi pequeño que debió de darle 10 patadas al ecógrafo, midiendo más de 20 veces la pierna derecha y la izquierda, me dijo que los fémures no eran iguales e iban cortos. La diferencia entre ellos es de 3 mm, parece poco, pero en un feto es una diferencia del 5%. El fémur derecho es de 60 mm, acorde con la semana 30+3 y yo estoy de 33+3 y el izquierdo es de 57 mm, acorde con la semana 29+3, un mes de diferencia. El derecho quizá sería pasable, pero el izquierdo no.

En ese momento te vienen tantísimas cosas a la cabeza que no sabes ni qué pensar, ni qué decir. Te encuentras en estado de sock. Nos dijo que nos citarían en 2 semanas para ver si el crecimiento era normal o qué es lo que estaba ocurriendo y me dijo que estudiarían el informe y se lo quedaron.

Mi marido y yo nos quedamos solos con nuestros pensamientos, algo hundidos y preocupados, muy preocupados. Me dieron la cita el 2 de marzo por la mañana para que fuera el jefe el que me viera y nos marchamos de allí con el alma por los suelos y con un sentimiento de tristeza que nos embargaba. Lloré cuando llegué al coche, no podía parar de pensar en mi pequeño, en qué estaba ocurriendo ahí dentro, en si yo tendría la culpa y si he hecho algo que no debiera para que le ocurriera esto. Sé que no debo pensar eso, pero no puedo evitarlo. Al igual que ese pensamiento me venía a la cabeza, me venía el hecho de que no, que no es culpa mía, pero es inevitable planteárselo. Pasé el rato de la comida pensando en que quizá tenga una discapacidad, una pierna más larga que la otra y que si su evolución es normal, será más bajito que el resto, como lo fue su padre hasta que dio el estirón, pero nada más. Lo que tenga que ser será, pero la preocupación es difícil de quitar.

Llegué a casa y busqué información, dado que allí no me explicaron nada y sólo se limitaron a decirme que en dos semanas había que volver a verle. Parece ser que los fémures cortos es más común de lo que la gente se cree, nace más pequeño pero luego puede evolucionar como un niño normal, el problema estaba en la diferencia de los fémures, pero sobre esto no encontré información.

Llamé a mi ginecólogo privado y tengo cita con él el 23 por la tarde, mandé un correo a mi matrona y estoy a la espera de la respuesta y dentro de dos semanas volverán a repetirme la ecografía. Sé que tengo que relajarme, no darle importancia y seguir hasta que nos digan qué es o si no es nada, pero es harto complicado y me cuesta mucho. Intento aparentar que no ocurre nada, pero he pasado toda la noche pensando en él, en sus piernas, en su cuerpo, en todo él, sintiendo cada movimiento que hacía en mi vientre. Quiero que esté bien, que no le ocurra nada y que todo salga perfectamente. Lo malo es esta espera, pero hay que pasarla y seguir adelante.

Por lo demás la tarde transcurrió bien, todo lo entretenida y alegre que pudimos, me trajeron muchos regalos y me llamaron varias personas. La tarta muy rica y los tres pequeños se lo pasaron pipa jugando, comiendo gusanitos y apagando velas.

martes, 16 de noviembre de 2010

Bichito con broncoespasmos y Embri perfecto

Como siempre que me preguntan cuando hay dos noticias "Qué prefieres, ¿la buena y la mala?" y siempre digo la mala, pues empezaremos por la mala.

Mi Bichito tiene broncoespasmos, estrechamiento de la luz bronquial como consecuencia de la contracción de la musculatura de los bronquios, lo que causa dificultades al respira (según la wikipedia) de tal forma que que tiene ataques de tos de 3 horas aproximadamente. Podéis leer más aquí. En la habitación la tengo dos cebollas, el humificador y hemos pasado la noche peor que ayer. De 1 a 4 la he tenido en brazos, la he dormido acunándola y ahora tengo contracciones y muchos pinchazos abajo. Tratamiento ventolín cada 4-6 horas y estilsona (para quien no lo sepa es un corticoesteroide). Llamé a su pediatra y tengo hora para el jueves, mientras mi pobre Bichito está hecho polvo con una ojeras increíbles y nosotros muy preocupados por ella. No tiene fiebre y sólo le da la tos cuando la echamos, así que su papi va a llevarla a la guarde. Ayer estuvo toda la tarde perfectamente hasta que la acostamos. Lo único que la pobre está cansadísima, pero con el ventolín anda un poco como una moto.

Me siento impotente cuando le da el ataque, no hay nada o casi nada de lo que yo pueda hacer que mejore su estado. La cojo en brazos, la mezo, la levanto la cara, la doy agua, la doy besos, pero nada, no se la quita y no sé qué hacer. Me da una pena horrible verla desesperadada por querer dormir y no poder. Me duele en el alma escuchar su tos. Ya no sé que puedo hacer, espero que esta noche mejore.

Y ahora las buenas noticias. Mi Embri está perfectamente, todo en su sitio y de todas las medidas son correctas. Embrión con medidas de las semanas de las que estoy, así que genial. Por suerte me acompañó mi mamá y creo que disfrutó mucho. Es la ecografía en la que mejor se ve todo, cada una de sus partes y enterito en la pantalla.

Pero es la ecografía que más nerviosa me pone. ¿Por qué? Pues porque nada más tumbarte me dijo la ecografista que ella primero observaba todo y luego cuando terminara nos lo enseñaba. Mientras me encontraba tumbada en la camilla, mirándola fijamente por si podía sacar alguna conclusión de las facciones de su cara, alguna mueca, una sonrisa o un gesto torcido. Nada, no conseguía adivinar nada. ¿Le habrían dado clase? Yo no sé cuántos minutos fueron, pero a mi me parecieron eternos. Al principio yo estaba sonriendo, pero al ver que no podía intuir nada con respecto a su rostro, poco a poco fui viniéndome un poco abajo, quizá también porque mi marido no estaba, cómo le eché de menos. Entonces me puso su corazón. Qué sonido más bonito!!! Podría estar ecuchándolo todo el día.

Lo que la llamó muchísimo la atención es que está muy abajo, pero mucho, encajado abajo en postura cefálica. así lleva 3 semanas, que es desde que me quejo de los pinchazos. Intentó enseñarme su carita en 3D pero no había suficiente líquido amniótico para ello de lo bajo que estaba. Lo intentó pero no pudimos ver nada. Me dijo que esas molestias que tenían y por las que me quejaba eran fruto de lo abajo que estaba. Jamás sentí tan abajo a mi Bichito, bueno sí, cuando parí. Se veía todo perfectamente, la columna vertebral, su corazón, hígado, riñones, fémur, tibia, peroné, sus manos, sus bracitos. Todo. Pero cuando fue a enseñarme que era un niño cerró las piernas y no quiso abrirlas. Las tenía encogidas y cerradas de tal forma que sus talones estaban en su culete. Nada, no hubo forma, pero me dijo la ecografista que ella sí lo había podido ver con claridad y que era un niño sin ninguna duda.

Así que para finales de Marzo o principios de Abril seremos papás de una preciosa niña, que es la luz de cada uno de nuestros días y de otro precioso niño, que hará que nuestros días tengan una luz el doble de potente.

Uff, cómo pasa el tiempo de rápido y, sin embargo, qué lejos siento todavía ese momento. Lo que está claro es que estoy en la mitad y cuando quiera venir a reunirse con nosotros, vendrá. Es importante que todo estuviera bien, así que, como dicen en mi profesión, otro hito cumplido. Ahora a disfrutar de estos momentos.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ecografía Primer Trimestre

A ver que me centre que no he podido escribir del lío que tengo. Los blog que sigo diariamente los he leído en el poco tiempo que he tenido libre, pero hacer un post con la ecografía de ayer, me ha costado muchísimo.


Me levante pronto porque además no pude dormir, estaba nerviosa y, aunque me acosté pasadas las 22:00, a las 1:15 estaba despierta. No había manera de quedarme dormida, estaba impaciente por ver que todo estaba bien. A las 6:00 ya no pude aguantar más y me levanté de la cama y me duché.

Mi bichito se despertó a las 8:00, la di el pecho, la vestí y nosotros nos fuimos al hospital. Han informatizado la entrada a las consultas, de tal forma que cuando llegas al hospital con la tarjeta sanitaria o con el DNI, tomas un papel con un código que aparecerá en una pantalla cerca de tu consulta. De esta forma se quitan las colas inútiles al lado de la administrativa tan simpática que da las citas y sella los justificantes.

Esperamos un poco, iba con retraso. Cuando me tocó, yo creía que era el mismo hombre que me tocó con mi bichito, dulce y encantador. En vez de a él me atendió una chica. Al principio me quedé un poco decepcionada, pero enseguida me gustó. Me tumbé y empezó a hacerme la eco. Lo primero que me dijo fue que estaba bien, así que me quedé muy tranquila. Mi marido que no suele hablar, que solo mira y no dice ni mu, dijo: ¡No para! Y, efectivamente, no paraba. Cuando me lo enseñó se veía perfectamente su perfil, los brazos, las piernas. No paraba de agitar los brazos, arriba y abajo y de mover las piernas. De frente, de lado y de espaldas. Es que no paraba, de verdad. Fue emocionante y en cuanto oí su corazón empecé a llorar. Es una sensación maravillosa saber que ahí abajo todo va bien, que está a gusto y se está formando de una manera correcta. Es increíble que en menos de 2 años la tecnología haya avanzado tanto, porque os puedo asegurar que con mi bichito no lo vi tan bien como con mi embri. Mide 66 mm y el pligue nucal está bien.

Volví al trabajo con la cita para hoy del triple screening y decidí contárselo a mi jefe. Total en un par de semana se lo tendría que contar y encima tenía que faltar otra vez, así que mejor se lo decía ya y ya está. Así que cuando llegué se lo dije a él, a la jefa y al jefe de servicio y no vi ni una mala cara ni ninguna expresión reseñable. Todos me felicitaron. Aproveché a decírselo a mis compañeros más cercanos y todos se quedaron anonadados de que ya estuviera embarazada. Pero lo estaba y estaba muy feliz por ello. Por ahora todo bien, no lo sabe demasiada gente, pero me encuentro mucho más tranquila.

Cuando llegué a casa tenía la caja del iPañal de Dodot de la campaña a la que me apunté en Treemkt. Hace un mes me apunté a esta promoción para probar el nuevo pañal de Dodot y he sido seleccionada. Qué guay!!! Abrí la caja muy entusiasmada y la verdad es que me gustó bastante. Esta misma noche le he puesto el primero y mi marido dice que muy bien, pero que no había tanto pis como otras noches. Quizá sea esa nueva tecnología de la que tanto hablan, habrá que comprobarlo esta misma noche. En el Treebox vienen 11 paquetes de 5 pañales de muestras para que distribuyas entre tus amigos. Así que esta tarde bajaré con mis vecinas y repartiré a algunas para que luego me cuenten qué tal les ha ido y rellenar los informes.

Además tengo a mi bichito malita. Como a casi todos os ha ocurrido vuestros hijos se han puesto malos en cuanto han llegado a la guarde. Mi bichito no ha ido a la guarde, pero bajamos casi cada tarde a jugar con los amiguitos. Resultado, pues mi bichito con mocos y con la temperatura un pelín alta. Y yo que cojo todo al vuelo pues claro, mala. Con una congestión bastante considerable. Además yo tengo sinusitis. Estoy operada dos veces, pero no he mejorado demasiado y con el embarazo la congestión se agrava. Así que estoy muy congestionada, no paro de estornudar, me cuesta respirar y me duele la cabeza horrores, el paracetamol no me hace nada.

Andamos con los virus en casa, pero por suerte, hoy es viernes!!! FELIZ FIN DE SEMANA A TODOS!!

martes, 24 de agosto de 2010

Una buena y una mala experiencia

Hoy por la mañana he ido a la matrona, Pilar. Es la misma que me llevó el embarazo de mi bichito, así que por ese lado muy bien. El ginecólogo, sin embargo, es distinto. Mi ginecóloga cambió de centro justo después de que diera a luz, lo que es una pena, porque la verdad es que era un encanto. La he preguntado que qué tal era el que me había tocado y me ha dicho que es rápido y es una mujer. Rápido se refería a borde y que te ventilaba en un pis-pas, pero que era una buena ginecóloga.

A tomado nota de mis enfermedades y mis operaciones, del parto de mi bichito y de lo que se toma nota cada vez que vas a consulta, ya sea ginecólogo o matrona:

Peso: 60,8 kilos con los vaqueros :)
Tensión: 120/60

Todo perfecto y le ha parecido muy bien que siga dando el pecho a mi bichito. Menos mal, porque cuando llega el momento de contarlo todos los músculos de mi cuerpo se tensan. Si lo llevo por privado no hace falta que vuelva y si no, nos vemos a finales de octubre. Así que he salido con mi cartilla de embarazo (que no me deja de recordar a las cartillas de razonamiento) y me he dirigido al ginecólogo nuevo.

Como ya os conté aquí, estaba pensando en cambiar de ginecólogo porque con éste nuevo hice la preparación al parto de mi bichito y quedé encantada. Mi gine me gusta mucho, pero sus consultas me coinciden con la matronatación de mi bichito y su equipo médico (dos compañeras) no terminan de gustarme. Pedí ayer cita y me dieron para hoy por la mañana. Y allí que me he dirigido.

Lo primero es que me ha costado aparcar un montón y eso no suele gustarme demasiado. He llegado y me ha atendido en seguida. Le he encontrado un poco desmejorado con respecto al año pasado. Me ha preguntado varias cosas y cuando le he dicho que seguía con lactancia materna, me ha dicho que lo tenía que abandonar. Le he preguntado el motivo y me ha dicho: "Es que está usted embarazada. Hay gente a favor y otra en contra". Así que he pensado que ya había comenzado con mal pie, por lo que si no coincidimos en lo que pensamos, mejor que esta fuera nuestra primera y última cita. Me ha hecho una ecografía, me ha pesado y me ha tomado la tensión.

Peso: 58 kilos sin vaqueros (dios, he perdido 2 kilos en el camino, si es que hace mucho calor!!!)
Tensión: 110/60 (estaba un poco mareadilla)

Pero el peor momento lo he pasado al hacerme la eco, ha tardado bastante en ponerle el capuchón para hacerme la ecografía vaginal, pero el problema es que no se ha puesto guantes. Y no es que me haya hecho un tacto, pero sí que me ha tocado un poquito al introducirme el ecógrafo vaginal. Joo, he pasado muy mal rato, no sabía si decirle que se pusiera los guantes, irme o callarme. Al final, me he callado porque quería ver el corazoncito de mi pizquita. Pero he pasado mal rato, aunque se me ha olvidado cuando he estado viendo su corazoncito. Le ha hecho un álbum, me ha sacado 5 fotos y aunque mide 13,7 mm, no es correcto porque está cogido un poco más largo. Pero es tan bonito ver de nuevo ese puntito blanco en la pantalla, ahora se ve, ahora no se ve. Qué sensación más linda!!!

Después he seguido hablando con él, ya sabiendo que no iba a volver a su consulta. Me ha dicho que cuando terminara el Natalben supra, que cambie a Gestagyn y me ha dado una carpeta pratocinada por Gestagyn, por lo que me he dado cuenta el por qué del cambio, porque he estado mirando los prospectos y son más o menos lo mismo, pero el Gestagyn es algo más caro, pero el natalben supra es mucho mejor para la lactancia.

He salido de allí con un mal sabor de boca. He llegado a casa y he pedido cita para la semana 12 para hacerme la ecografía con en el equipo médico de mi ginecólogo.

Hoy he tenido una buena y una mala experiencia y no sé si debería haberme comportado de otra manera, pero no me he encontrado nada cómoda. Tengo la sensación de que eso sólo puede tocarlo mi marido. No sé, me siento mal y muy entristecida. Espero que se me pase pronto.


¿Qué hubiérais hecho vosotros? ¿Pensáis que he hecho mal?

martes, 17 de agosto de 2010

Tengo dos corazones

Uno de ellos bombea muy rápido, luchando por hacerse un hueco en esta vida, por seguir adelante. El otro es el mío. Sí, tengo dos corazones y nadie más puede amar tanto como yo lo hago, porque sólo la gente en mi estado puede amar de esta manera, porque amo con dos corazones.

Bueno, ayer me enseñaron a mi pizquita. Estaba muy nerviosa, sólo quería ver latir su corazón. Cuando fui a la primera ecografía de mi bichito no sabía lo que iba a encontrarme y me pareció increíble ver un corazón latir. Ayer, sólo buscaba en la pantalla ver ese corazón bombear. Y lo vi. Primero vi que estaba en su sitio, una pequeña mancha en mitad de una nada y luego busqué su corazón desesperadamente. Al principio no lo vi, pero en seguida lo encontré. Uf, todo está en su sitio, perfecto. Y sí, uno sólo.

Medía 7.3 mm, que es lo que corresponde a 6 semanas y 4 días. Día probable de parto 11 de abril, una semana más tarde de la fecha probable de parto que corresponde a mi última regla. Todo depende del día de ovulación, claro.

Con el ginecólogo genial, la verdad es que estaba pensando en cambiarme a uno con el que hice la preparación al parto y me queda más cerca del trabajo. Pero ahora no sé qué hacer. Le dije que le daba el pecho a mi hija y me dijo que muy bien, que cuando pensaba dejarlo. Ahí me temí una mala respuesta, pero tomé aire y le dije que no pensaba dejarlo, que quería dar a ambos. Entonces me dijo que perfecto, que eso estaba muy bien. Me estuvo explicando que se han hecho estudios con mujeres que han mantenido el pecho en el embarazo y que quizá el segundo bebé tenga un pelín menos de peso, pero nada reseñable y menos peligroso. Que no era ningún problema para la madre, pero que tenía que seguir algún consejo. Uno de ellos es que debo de estar muy bien alimentada, 5 comidas al día y no saltarme ninguna. Además me cambió el Yodocefol por Natalben Supra, que es mucho más completo en vitaminas y que las necesitaré. Me dijo que habrá ginecólogos y médicos que me digan que deje el pecho, que no lo haga, que se puede y que él tiene compañeras ginecólogas que han mantenido la lactancia durante el embarazo. Me dio muchos ánimos.

Estuve luego en la farmacia y me estuvo comentando que este tipo de vitaminas no las recetas la seguridad social, pero que son mucho más completas que lo que recetan. Así que me recomendaba que las tomara. Valen 13,20 € y son 30 pastillas. Me dijo la farmacéutica que ella también lo tomó en su anterior embarazo y que su ginecólogo le dijo que muy bien. Si queréis más información sobre estas pastillas la tenéis aquí.

Así que estoy encantada con mi ginecólogo, qué os voy a decir. Otro problema que tengo, es que las clases de natación de mi hija son los Lunes y Miércoles, mismos días que las consultas del ginecólogo. Encima encontrar un especialista que te apoye es muy importante, así que no sé qué hacer, ¿qué harías vosotras?

Madre mía qué dilema, los dos me gustan mucho, pero en este momento me siento más identificada con el que me llevó a mi bichito. No voy a dar con ninguno de los dos, dado que como con mi bichito lo haré por la Seguridad Social en el Hospital Infanta Leonor. ¿Cambiarías de ginecólogo?