Mostrando entradas con la etiqueta Pizquita. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pizquita. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de marzo de 2013

El parto de mi Pizquita

Tuve episodios de contracciones los días previos, contracciones de esas que crees que terminarán animándose, pero nada. Sobre todo las del viernes por la tarde, a punto estuve de llamar a mi madre, pero justo cuando fui a hacerlo, empezaron a espaciarse y desaparecer.

El sábado me levante con tan buena cara como los demás días, cada día mi marido me decía, qué buena cara tienes, hoy tampoco das a luz y yo me miraba en el espejo y me decía, no, hoy tampoco. Encargué el pollo asado como cada semana y a las 14:00 empezamos a comerlo. Creo que mientras ponía la mesa me dio alguna contracción fuerte, que mi marido intentó quitar importancia para que mis hijos no se asustaran. Comí, el pollo me sabía riquísimo y aunque alguna vez tenía que levantarme de la mesa por el dolor, mi marido en todo momento se encargaba de hacer alguna gracia para que mis hijos no estuvieran preocupados por mí.

A las 15:00 los acostamos la siesta y le di el pecho a mi Pequeñín. En ese momento empezaron las contracciones más fuertes, de hecho darle el otro pecho fue algo muy complicado porque me dolía mucho, pero él se puso a llorar al ver que me planteaba no dárselo y le di un poquito. Las contracciones eran fuertes, pero aguantables, como las del día anterior. Le pedí a mi marido que me llenara la bañera con agua caliente y que no sabía si llamar ya a mi madre o qué, vacilé unos minutos y, de pronto, se rompió la bolsa y me mojé, como si me meara encima sin mearme, así que avisamos a mi madre mientras me metía en la bañera para aguantar mejor el dolor.

Las contracciones se espaciaron un poco, dolían bastante, pero con respiración, movimientos y el calor de agua, las aguantaba bastante bien. De pronto empecé a tener ganas de empujar, mi madre se estaba retrasando mucho y yo sabía que a mi Pizquita la quedaba muy poco para salir. Mi marido la llamó y como estaba aparcando salí de la bañera y me vestí, mientras ella subía. Entonces las contracciones empezaron a doler mucho más, mientras me ayudaban a vestirme, mi marido me daba masajes en los riñones para sobrellevar el dolor. Pasé por la habitación de mis hijos para darles un beso en el culo y despedirme. Salíamos por la puerta a las 16:00 y yo sentía a la niña presionando y abriéndose camino para salir. Como el hospital está bastante cerca, intentamos llegar.

Desde mi casa hay dos formas de ir al hospital, por el pueblo y por la autopista. Por el pueblo vamos los días que hay tráfico, porque la autopista está colapsada, pero a mi marido se le ocurrió la brillante idea de ir por el pueblo un sábado a las 16 de la tarde. Y yo, que siempre, siempre, siempre le discuto por dónde tiene que ir, esta vez le dije que fuera por donde él quisiera, que él conducía. Tropecientas rotondas después y con contracciones de expulsivo, me di cuenta que nos habíamos equivocado. Menos mal que mi marido soltaba alguna gracia mientras yo me veía pariendo en el coche.

Paró el coche en la puerta de urgencias mientras yo contraía los músculos para que mi hija no saliera. Se nos había olvidado la tarjeta, pero la chica de admisión empezó a relatar mis datos mientras yo le decía, una silla, estoy en tensión para que no salga. No podía ni sentarme, sólo sujetarme con los brazos y el cuerpo en tensión porque si me relajaba mi hija nacería en ese mismo momento. Me fueron a pasar por historia pero le dije que corrieran que salía y dos celadores junto a mi marido me llevaron rápidamente por los pasillos a ginecología. Por protocolo mi marido no entró porque iban a reconocerme, la matrona que me vio entrar era aquella chica tan dulce que en dos de las tres ocasiones de contracciones me había atendido con tanto cariño. Cuando les dije que ya nacía, me llevaron al paritorio. Me quité las zapatillas, me bajé los pantaloness y me apoyé atravesada en la cama, con el culo apoyado sobre mis puños y entonces, al relajarme al fin, nació mi hija, mientras yo subía las piernas. Escuché no empujes, trae una circular muy apretada, respiré, empujé y dos segundos después tenía a mi hija mitad en mi barriga mitad en mi camiseta. Avisaron a mi marido, que no pudo ver cómo nacía su hija a las 16:20, 1 par de minutos después de entrar por la puerta del hospital. Pequeñita, con una vuelta de cordón bastante apretada en el cullo y en el brazo, algo morada, pero absolutamente preciosa. Las auxiliares me ayudaron a desnudarme del todo y poder tener a mi hija piel con piel.

Avisaron a mi marido que tenía que quitar el coche y entonces la enfermera me dijo que le diera a la niña para que se la llevara a la cuna y reconocerla. La dije que no, que no se la llevaba, que la niña estaba perfectamente y que no la separaba de mí, que si quería reconocerla podía hacerlo encima mía. Me dijo que no lloraba y que quería que llorara, que no tenía buen color. La matrona intervino la dijo que estaba recuperándolo porque venía con una circular muy apretada, que la niña respiraba perfectamente y que la dejara conmigo. Discutimos y yo la dije que no, que a lo sumo la dejaba que la cogiera mientras yo me colocaba correctamente sobre la cama, dado que estaba atravesada en la cama con medio cuerpo fuera y con la cabeza colgando. La cogió, mi hija lloró y me la devolvió. Quiso cortar el cordón de forma prematura cuando por el cordón recibe oxígeno además de por sus estrenados pulmones. Ya tumbadas las dos, el color de mi Pizquita era mucho más natural y ya entonces cortó el cordón que nos ha unido todos estos meses. Me habría encantado que lo hubiera hecho mi marido, como con sus otros dos hijos, pero las circunstancias no permitieron que así fuera. Como él dice, 2 de 3 es una buena media.

He de reconocer que estaba muy cansada, agotada físicamente, pero absolutamente enamorada de mi Pizquita, mi pequeña. Tan bonita, con esos ojitos que me miraban sin verme, con ese perfume tan increíble. Es absolutamente perfecta.

Yo me libré de la vía, de los monitores y de todo, sólo intervinieron para cogerla y punzar el cordón, cuando parí. La matrona vino a verme porque me recordaba de aquellas dos veces que me atendió, me dijo que había estado mirando mi informe y que jamás hubiera imaginado que habría llegado a la 39 con aquellas dinámicas que tenía. Me explicó que la peque salió con la bolsa y que lo que yo creí como una rotura de bolsa, fue una fisura superior. Si la bolsa se hubiera roto, la niña habría nacido en casa. También me comentó que si no llega a venir con la circular y la vuelta en el brazo, tampoco hubiéramos llegado al hospital. Fue un cúmulo de casualidades que me permitieron ser asistida con un parto totalmente natural en el hospital.

Yo me planteé el hecho de un parto en casa, pero mi marido prefería que diera a luz en el hospital y en mi hospital siempre me han respetado. Yo creo que si me hubiera quedado en casa mi hija habría nacido cinco o diez minutos antes. Tuve un parto natural maravilloso, un parto esprés, sin un sólo punto y excepto por la rapidez, muy tranquilo. Lo único que lo siento es por mi marido, que no pudo disfrutarlo como con los otros dos, pero que se alegra enormemente porque su hija está perfecta y yo me encuentro muy bien.

Pizquita se agarró al pecho en el paritorio y desde entonces apenas lo suelta. Tanto es así que el lunes nos dieron el alta habiendo cogido 30 gramos. Teníamos a las enfermeras anonadadas, porque no sólo no perdió sino que cogió peso. La primera noche fue un poco difícil, pero a partir de las 4 de la mañana y pegadita siempre a mí, descansamos un par de horas. La segunda noche fue mucho mejor y siempre y cuando esté pegada a mí, en mi pecho, ella es la niña más feliz del mundo entero.

Tenemos un montón de anécdotas que contarles a nuestros hijos, por ejemplo, que la hora de ingreso de mamá es 14 minutos después de que mi Pizquita naciera. Momentos maravillosos que hemos vivido y que hemos disfrutado al máximo juntos.

Ya somos 5, familia numerosa, y por fin hemos Construido nuestra gran Familia. Gracias por todo vuestro cariño y por compartirlo con nosotros.

domingo, 17 de marzo de 2013

Mi Pizquita

Con 2,800 kilos y 47 cm mi Pizquita nació ayer a las 16:20. Por 1 minuto no nació en el coche, pero ya os lo contaré todo cuando lleguemos a casa. Ambas estamos perfectamente y muy felices.
Besitos

lunes, 11 de febrero de 2013

34ª Semana de Embarazo

Aquí me tenéis, habiendo cumplido esa semana en la que supuestamente puedo empezar a hacer vida normal y con contracciones continuas no dolorosas. La noche del sábado fue bastante mala, mucho dolor pélvico, pinchazos y sensación de estar viviendo los pódromos de parto demasiado pronto. Muy asustada me dormí y pasé toda la noche despertándome del dolor y en cuanto adoptaba una posición vertical, la tripa se ponía durísima.

Y así sigo, sin apenas dormir y con la barriga como un balón de baloncesto en cuando me muevo. Creo que estas contracciones se deben al cansancio, a no conciliar el sueño, a pasarme la noche durmiendo 10 minutos sí y 10 minutos no. Hoy creo que no he dormido más de 4 horas y aunque estoy muy cansada, soy incapaz de volver a dormirme.

Andar por las mañanas, por ahora, queda descartado. He hablado con mi matrona porque estoy preocupada por los dolores del sábado. Aunque las contracciones no son dolorosas, sí fueron continuas y me gustaría que me echara un vistazo por si he modificado cuello de útero. Sobre todo porque me ha dicho que si así fuera debería ir al hospital para valorar si es necesario ponerme la inyección que madura los pulmones de mi Pizquita.

Hace poco escribía que el insomnio en el embarazo puede desencadenar un parto pramuto, llegados a este punto, espero que mi Pizquita aguante al menos tres semanas más. Nos ha costado llegar hasta aquí y me gustaría que ella fuera un bebé a término, con todo listo para darla la bienvenida y sin ningún posible problema. Hemos pasado muchos momentos difíciles, muchos días en el sofá y ya de por sí cada día ha merecido la pena. Estoy cansada del reposo, deseando poder moverme, salir, pasear, pero si debo permanecer en cama de nuevo, lo haré. Veremos cómo me vé mi matrona luego, crucemos los dedos.

Por supuesto, ya no le doy el pecho a mi Pequeñín desde el viernes y yo no me encargo de acostarle. Mi marido se ocupa de ellos para que él llore lo menos posible y yo le engaño como lo hice la otra vez. Me da pena, pero no hay más remedio que hacerlo.

He hablado con mi Pizquita, he conectado con ella, pedido en repetidas ocasiones que espere, que sigue sin ser su momento, que mamá la quiere con locura pero que prefiere esperar unas semanas más. Ojalá me haga caso y podamos terminar el mes sin ningún susto, el mes que viene estaré deseando tenerla entre mis brazos. He podido percatarme que se ha girado, ha pasado de tener su tronco en el lado izquierdo al derecho. Para obtener la postura idónea para el parto, debería volver a su posición anterior. Lo bueno es que sigue en posición cefálica.

Peso: 62,100 kilos (+0,200 kilos que la semana 33ª).

La semana se presenta incierta. Me gustaría quedar para desayunar con varias amigas, pero no sé si será posible, todo pasa por cómo me vea mi matrona a las 15. Mientras hoy me quedaré en casa, en reposo, descansando y bajando al cole a comer (ya os explicaré por qué). 

Esta semana es muy especial para mí, espero que siga siéndolo por este motivo y no porque mi Pizquita decida que ha llegado el momento en vernos las caras. Mientras y debido a la sensación de un parto prematuro, mi marido me ha subido las cajas de mis hijos para ir seleccionando algo de ropa. Ayer elegí ropa de prematuro de su primastro, por si acaso decide antes de lo esperado conocer al resto de la familia.

Tengo miedo, no puedo negarlo. Sé que el sueño ha sido nuestro mayor enemigo durante este embarazo. Hace ya 12 semanas que mi útero no pudo más, porque dormía unas 3 horas diarias. Ahora vuelvo a sentir que estamos casi al límite, que o duermo o volverán las contracciones dolorosas. Han pasado 12 semanas en las que mi Pizquita ha madurado, se ha hecho más grande y ya no corre tantísimo peligro. La diferencia es que ahora viviría, hace 12 semanas ni lo hubieran intentado. Soy consciente de ello y sólo puedo darle las gracias por aguantar, por quedarse con mamá, por no salir. Ahora la pido que espere un poquito más, que hace mucho frío aquí fuera y que mami está muchísimo más calentita.
 
Por favor, mi niña, aguarda 3 semanas más, podemos conseguirlo juntas. Te quiero

lunes, 4 de febrero de 2013

33ª Semana de Embarazo

Seguimos restando y cada vez tengo menos contracciones. De hecho ahora sólo tengo de vez en cuando de Braxton Hicks, sobre todo cuando estoy un rato moviéndome. Si por mí fuera ya empezaría a salir, creo que hemos traspasado esa línea en la que el útero está mucho menos depresible y ya no se estresa tanto. Por prescripción facultativa o por si las moscas, me han aconsejado que espere una semana más y eso haré. Pero estoy deseando ir a la eco del tercer trimestre, que me digan que mi Pizquita está perfectamente y poder salir a caminar un rato, siempre sobre llano, cada mañana.

He empezado a tomar semillas de lino para el estreñimiento, pero yo no noto nada, la verdad. Aún así llevo pocos días y no lo tomo todos los días, tendré que probar siendo más regular. Me siento muy hinchada y pesada, fruto del estreñimiento y espero que la semana que viene que empiece a pasear me ayude un poco. Sin embargo, no pierdo el apetito, al contrario, tengo hambre a todas horas.

El masaje perineal también se me olvida, suelo acordarme un día sí y otro no, pero tendré que ponerme una alarma para empezar a hacerlo diariamente. Es un poco molesto, aunque no me produce dolor.

Duermo a trompicones y me levanto tropecientas veces a hacer pis. Además he vuelto a soñar, pero esta vez son sueños muy profundos y cortos. Esta noche puede que me haya levantado unas 15 veces. A eso de las 5:30 - 6:00 me desvelo y me quedo en la cama pensando. Llamo a mi marido, que el pobre lleva semanas que termina durmiendo en el sofá porque yo no consigo conciliar el sueño porque su respiración me molesta, para que venga conmigo a la cama y me toque la barriga. Necesito el contacto de su mano en mi tripilla y mi Pizquita también. Imagino que a la vez que ella se da cuenta que su papá pone su mano en mi barriga yo debo de mandarla hormonas de satisfacción, porque es inmediato, le empieza a dar patadas y a comunicarse con él a través de mí. Es fantástico y yo suelo dormirme cada noche en el sofá así, mientras ellos hablan a su manera y se muestran su amor sin tocarse. Reconozco que en los otros embarazos me encantaba que mi marido me acariciara la tripa, pero es que en este noto una necesidad. Si me quedo dormida y él quita la mano, me despierto. Es increíble, pero creo que ya tienen una hermosa relación más allá de mí, han encontrado una forma de comunicarse que atraviesa mi piel, es maravilloso.

Peso: 61,900 kilos (+0,700 kilos que la semana 32ª).

Voy engordando por momentos. La tripa no para de picarme, noto cómo voy ensanchando de caderas y cómo la barriga va abultándose cada vez más. Había engordado poquito, pero en las últimas dos semanas he cogido kilo y medio. No quería pasarme de 62 kilos en todo el embarazo porque cuesta muchísimo quitárselos después. Recuerdo que cuando me quedé embarazada de mi Pequeñín todavía no me había quitado el peso que cogí con mi Bichito y cuando me he quedado embarazada de mi Pizquita sólo me faltaban un par de kilos para recuperar, no la figura, ni el peso, pero sí acercarme. Pero estas últimas semanas han sido un poco desastres y es que desde Navidad tengo muchísimo hambre, como bastantes grasas y azúcares porque me lo pide el cuerpo. Esperemos que pueda mantenerme un poco y no coger más de 2 kilos en estas últimas semanas.

Éste es el último gorro que he hecho a mi Bichito. Le encantaba Ojito Saltón y pensé que le gustaría si mami le hacía otro exclusivo para ella. No me equivocaba y acaba de irse al cole con él entusiasmada y con ganas de enseñárselo a la responsable del comedor y a su profesora. Cada vez que me ve haciendo alguna cosa me dice lo precioso que es, lo bien que me sale y las ganas que tiene de ponérselo o lo mucho que le va a gustar a su hermano o a su hermana. Con ella da gusto hacer cualquier cosa, porque siempre tiene una palabra amable y está deseando probárselo para que yo pueda seguir o rectificar si me he equivocado.

Y ahora ya os enseño mi obra maestra, una manta para mi Pizquita. Tiene muchísimo trabajo, han sido muchas horas, pero la verdad es que ha quedado preciosa. Me encantan las mantas con colorido, que desprenden calor y cariño. Con cada uno de mis hijos me han regalo dos mantas hechas a mano que guardo con afecto y que han sido las que mis hijos han utilizado. Son preciosas y aguardan la llegada de su hermana. Además, mi Pizquita llevará una hecha por su mamá, he puesto mi amor en cada punto, la hecho con mucho mimo y me siento muy orgullosa del resultado. A mí me encanta, pero juzgar vosotros mismos:












Está hecha con algodón 100% y ganchillo del número 4. Es gordita y muy muy suave y sus dimensiones son: 105x85cm. Cuando mi Pizquita crezca podré añadirle unas cuantas filas más y hacerla tan grande como necesite.

¿Qué os parece?

lunes, 28 de enero de 2013

32ª Semana de Embarazo

Uno de los hitos cumplido!!! Los médicos me afirmaron que a partir de esta semana el peligro es mucho menor y 10 semanas después de aquel fatídico domingo, hemos cumplido la semana 32.

Me encuentro cansada, pesada, tengo ciática, ardor de estómago, dolor de cabeza y todas las molestias típicas del embarazo. Tengo contracciones esporádicas, lo cual también es algo normal, que si bien suelen asustar un poquito, si no pasan de 20 al día y no son regulares, no tienen peligro. Pero estoy feliz porque me costaba pensar que llegaríamos hasta aquí. Hemos ido restando semanas, conseguiendo metas y ésta era muy importante. La siguiente es dentro de dos semanas y estoy segura que llegaremos.

Hoy mi Bichito no tiene cole y he preferido no despertar a mi Pequeñín y que se quede con nosotras. Además esta semana tengo la suerte de que un par de amigas van a venir a verme. De hecho, dentro de unas horas, vendrá una amiga de la infancia y sus dos peques. Tengo muchas ganas de verlas y de pasar la mañana con ellas. Me anima mucho poder ver a otras personas y hablar con ellas, la soledad de las mañanas se hace un poco cuesta arriba cuando llevas tanto tiempo como yo.

Peso: 61,200 kilos (+0,700 kilos que la semana 31ª).

Toma ya!!! 700 gramos en una semana!!! La verdad es que tengo mucho hambre por lo que como más. Llevo semanas que lo único que me apetece son cosas dulces y con chocolate y no puedo resitirme. Después de cada comida me entran unas ganas atroces de comer chocolate y he acabado con las existencias de monedas de mis hijos. Sé que aún así voy muy bien de peso, pero intentaré controlarme un poquito esta semana, porque si no voy a coger todo el peso que no he cogido en los últimos dos meses.

A partir de esta semana tengo que ir todas las semanas a un montón de médicos o a hacerme alguna prueba, de hecho mi marido tiene que llevarme todos los viernes a algún sitio, aunque creo que dentro de nada podré ir yo solita. Este jueves el médico de cabecera y ya cada viernes dermatólogo, psicólogo, ecografía del tercer trimestre, análisis y exudado y ginecólogo. Menuda agenda!!! Al final he tenido mucha suerte y la piel no me ha dado apenas problemas. Las sesiones de PUVA hicieron efecto los primeros meses y no dejó que la enfermedad fuera más allá. Ultimamente me pica mucho la tripa, pero es normal porque la piel tiene que estirar el chalet de tres plantas que mi Pizquita se ha construido.

Sigo con el ganchillo y mi nueva creación creo que lo voy a terminar mucho antes de lo esperado. Quizá pueda enseñároslo la semana que viene, quien sabe!!!

Pizquita sigue colocada en posición cefálica, mi matrona cree que ya no se moverá porque está bastante encajada. Sin embargo, tiene hueco suficiente si quisiera darse la vueltam, aunque espero que ahora ayude la gravedad y se quede como está.

Yo sigo pensando que en cuanto empiece a moverme como una persona normal, ir a por mis hijos al cole, pasear un poco por las mañana y todas esas cosas, no tardaré más que un par de semanas en tener a mi Pizquita entre mis brazos. Es una sensación, pero es lo que me parece. Y como tal, he empezado el masaje perineal. No es diario porque se me olvida, pero intentaré hacerlo entre 3 y 5 días a la semana. Vosotras, ¿en qué semana empezasteis a hacéroslo?

lunes, 21 de enero de 2013

31ª Semana de Embarazo

6 semanas para la 37, ¡¡¡seguimos restando!!!

Qué largo se me está haciendo este embarazo. Las mañanas pasan despacio y desde que me encuentro mejor, mucho más. Las tardes son más animadas con los peques correteando, pero yo noto que me voy encontrando peor. ¡Qué pena no estar con ellos por la mañana! Reconozco que me quedo como agarrotada en cuanto hago algo. Que mi marido nos lleva a todos a comprar y así yo salgo de casa, pues me paso la tarde entera levántandome del sofá como si fuera una abuelilla y con dolor de ciática y calambres en los gemelos. Por la noche estoy para el arrastre e incluso llevo dos días vomitando la merienda y no encontrándome demasiado bien. Es el típico cansancio acumulado, pero leñe, yo me tiro casi todo el día tumbada en el sofá.

Esta semana he tenido alguna contracción que otra, sobre todo por la tarde, pero nada que no se pase tumbándose de lado y bebiendo agua, la hidratación es muy importante durante el embarazo. El otro día estaba tranquilamente tumbada cuando empezaron a darme unas cuantas, al poquito se me pasaron, pero me extrañó porque no me había movido, estaba con mi ganchillo y mi lana de algodón. Me quedé un poco preocupada, pero no ha vuelto a pasar, aunque estaré atenta.

Estoy bastante molesta con el estreñimiento, el reposo y que mi útero cada vez es más grande y oprime mis intestinos, hacen que me cueste mucho ir al baño. Yo como mucha fruta, ingiero bastante fibra y me hidrato con frecuencia, pero parece que no me vale y además de no ir al baño a diario, me produce dolor.

Peso: 60,500 kilos (+0,200 kilos que la semana 30ª).

De peso estoy genial, llevo poco más de 5 kilos desde que me quedé embarazada. No me privo de nada, como lo que me apetece, pero bien es cierto que la mayoría de las noches de la semana ceno ensalada. Por mis problemas de sueño y por mi hernia de hiato, las comidas grasientas y copiosas no me sientan bien y suelo tener pesadillas nocturnas. Cuando hago guisantes, judías verdes, pescado o algo ligerito, ceno lo mismo que mi familia, pero si hay carne, rabas, croquetas o cualquier cosa más pesada, me hago una ensalada. Intento evitar este tipo de comidas de noche y me está yendo bastante bien. Llevo más de 2 meses en reposo y mi peso no se ha disparado en contra de lo que yo misma pensaba y me alegro, porque luego me cuesta muchísimo quitarme los kilos de más.

Esta tarde voy a la matrona, es una de esas citas de control que le han quitado a la ginecóloga. Sería el momento de hablar de las clases de preparación al parto, pero me va a ser imposible acudir al curso completo. Hablaré con ella por si puedo pasarme a alguna clase a partir de la semana 34 y en la semana 36 quizá ya pueda bajar hasta el centro de salud dando un paseo y subir en autobús.

Según lo que os comenté sobre la posición del bebé con respecto a sus movimientos fetales, creo que mi Pizquita está en posición cefálica, aunque se mueve muchísimo de un lado al otro. De pronto tiene el culo en la parte derecha como en la izquierda como en el centro. Imagino que ser la tercera en el útero de mamá la ha dejado mucho espacio. Sus movimientos son dispares y fuertes, a veces incluso me hace daño o me asusta, porque siento como si me diera la vuelta el estómago. Quizá desde la lejanía no pueda comparar exactamente los movimientos fetales de mis hijos, pero creo recordar que mi Pequeñín se movía más que mi Bichito y mi Pizquita mucho más que mi Pequeñín.

Antes de que se me olvide, os tengo que enseñar mi última creación, es Ojito Saltón. No sé si habéis visto Monstruos S.A., pues uno de los protagonista se llamaba Mike Wazowski y en cuanto mi Bichito vio el gorro que acaba de hacerle a mi Pequeñín, le bautizó como la novia llama a este protagosnita, Ojito Saltón. Espero que os guste porque a mis hijos les encanta!!! Mi Pequeñín incluso se lo pone por casa y en cuanto le dices a la calle, va corriendo al perchero a por él. Luego se mira en el espejo del ascensor y se parte de risa.

La semana pasada tuve mucha suerte porque entre que tuve que ir a algunas citas médicas y que un par de amigas se pasaron a verme, las mañanas no fueron tan pesadas como otras. Sin embargo, esta semana no tengo previsto que se pase nadie por aquí, por lo que tendré más tiempo para dedicarle al ganchillo. Estoy haciendo algo muy especial para mi Pizquita, es mucho más largo por lo que tardaré semanas en enseñároslo, pero está quedando precioso. Tiene algún que otro fallo, pero el resultado es muy alegre y yo me siento la mar de orgullosa porque está saliendo de mis propias manos.

Os deseo una buena semana a tod@s. Besitos

lunes, 14 de enero de 2013

30ª Semana de Embarazo

Vengo de visitar a mi ginecóloga privada y no podría estar más contenta. Después del post que escribí el viernes sobre la posición transversa de mi Pizquita y cómo averiguar la posición del bebé mediante sus movimientos fetales, cada día he practicado la inversión para que se colocara en posición cefálica. He pasado 4 días con bastantes molestias, porque cuando un bebé se gira la mamá lo nota muchísimo y si ya hace palanca con los brazos y con las piernas, ni te cuento. Y mi Pizquita tiene la mano en la cara y sus piernas en mis costillas.

Anoche no me encontraba nada bien, había tenido contracciones dolorosas por la tarde. me dolía, estaba incómoda y mi Pizquita no paraba. Notaba sus movimientos abajo, sus bracitos por el pubis y sus piernas en mis costillas derechas. A mitad de la noche me desperté porque mi Pizquita tenía hipo. Me tumbé de ambos costados, visualicé sus movimientos fetales y no había duda, el hipo venía del centro inferior de la barriga, estaba claro que se encontraba en posición cefálica.

Así me lo ha confirmado la ginecóloga cuando me ha llevado mi marido esta mañana. Mi Pizquita se encuentra perfectamente, en posición cefálica aunque no encajada todavía, mi cuello de útero sigue largo, 45mm, y cerrado. Hemos estado viendo su respiración, su corazoncito y me ha intentado enseñar su carita en 3D. Debe de ser un poco vergonzosa porque siempre tiene su bracito derecho en la cara, pero he podido ver un poco su perfil, su precioso moflete y su naricilla. Me ha recordado muchísimo a mi Bichito.

Hemos estado hablando sobre mi futuro inmediato. Dado que si me muevo me siguen dando contracciones, me ha aconsejado que siga en casa 1 mes más, que me levante pero no mucho, que salga poco y que haga ese pequeño esfuerzo por el bien de ambas. Con 32 semanas mi Pizquita sería un prematuro con muchísimas menos secuelas, que ese es mi objetivo inmediato. Una vez llegado a él, que aguante otras dos semanas más y que en la 34 empiece a hacer vida normal. Imagino que paulativamente iré incorporando nuevas rutinas a mi día a día a partir de este último hito.

Mientras, he adquirido nuevos colores de lanas para mi tiempo con el ganchillo, tengo en mente un par de cosillas que hacer, así que ocuparé parte de la mañana y cuando las tenga, os las enseñaré. También me queda ir echando un ojo a la ropa de mi Bichito, qué le va a valer a mi Pizquita, qué no y hacerla hueco en los dos armarios de sus hermanos.

Creo que llegaremos a las semana 34 sin problemas y seguramente mi Pizquita sea un bebé a término, lo que me hace tremendamente feliz. 

Peso: 60,3 kilos (-0,100 kilos que la semana 29ª). Aunque estos dos últimos días han sido bastante descuajaringaos con respecto a la alimentación y he comido muchos dulces y grasas, las ensaladas nocturnas han surgido efecto y no sólo no he cogido, sino que he perdido 100 gramos. Seguiremos intentando desintoxicarnos de tanto dulce rico, aunque todavía me queden en la nevera unos cuantos Miguelitos. A ver si se los encasqueto a mi madre y que engorde ella, jajajajajaja.

Hablando de peso, mi Pizquita pesa 1730 gramos. Guauuuu!!! Qué gordita está mi niña!!! Viendo su mofletillo me habría encantado darle un bocaíto!!!!

Lo que sí estoy es muy molesta con el estómago, coma lo que coma, me repite, me da muchísimos gases y molestias estomacales e incluso tengo reflujo. Por ahora, la hernia de hiato no me está dando demasiados problemas, aunque imagino que a medida que Pizquita crezca, me irá oprimiendo cada vez más.

Mi sueño es bastante regular, me despierto entre 5 y 8 veces cada noche, tengo insomnio y cualquier ruido me despierta. Hoy he dormido a lo sumo 5 horas en 4 veces. Lo bueno es que tengo menos pesadillas y las que tengo son últimamente menos intensas.

Anímicamente me encuentro muy bien, con muchas energías. Una pena no poder pasear por las mañanas un rato y gastarlas, pero es lo que hay. Además ayer vinieron unas amigas a visitarme a casa y he disfrutado muchísimo con ellas. Estoy más animada y es que echo mucho en falta el contacto tanto físico como verbal.

Y vosotros, ¿qué tal habéis pasado el fin de semana?

viernes, 11 de enero de 2013

Pizquita en posición transversa

Gracias de nuevo a Elena el miércoles leí un post interesantísimo de Bei sobre Belly Mapping: Averiguar la posición del bebé mediante sus movimientos fetales y entonces recordé que la semana pasada me habían dicho que mi Pizquita tenía el culo encajado en mi cuello de útero.

Yo no sé si recordáis que cuando me hicieron la 4D mi Pizquita se encontraba en posición cefálica y durante unos días la sentí de esa forma y con ese recuerdo estuve trazando los esquemas del post de Bei. Perfecto, pensé, mi Pizquita vuelve a estar cabeza abajo, seguramente en posición LOT. Pero gracias a su post empecé a ser consciente y a sentir con más detenimiento los movimientos fetales de mi Pizquita. Los noté en los dos cuadrantes inferiores de mi barriga y gracias a Bei pude constatar que mi Pizquita sigue en posición transversa.

Gracias a este ejercicio he contactado con mi Pizquita mucho más allá, creo saber dónde está cada parte de su cuerpo y con qué exactamente golpea las paredes de mi útero. Cada vez que siento su movimiento, mentalmente dibujo el cuadrante y la localizo. Me la imagino en su enooooooooorme piscina y soy capaz de visualizarla en mi útero. Me siento mucho más conectada a ella y se lo recomiendo a cualquier mujer embarazada para sentirse más unida a su bebé.

Os dejo los pasos a seguir extraídos del post de Bei y os animo a leeros el post completo para comprender mucho mejor de lo que os hablo y poder hacer un ejemplo práctico:

 1) Dibuja el gráfico.

Dibuja un círculo o elipse, dividido en 4 cuadrantes, como si fuera un mapa de tu barriga, y anota el lado izquierdo, el derecho, la parte superior (fundus) y la parte inferior (pubis). Tu lado derecho será el lado izquierdo del papel y viceversa, como si te miraras en un espejo.
Y ahora empieza a concentrarte en sentir los movimientos fetales, puede ser un trabajo de horas o días... Anota en el papel dónde sientes más frecuentemente las pataditas, dónde las sientes más fuertes y dónde menos intensas, también dónde percibes un bulto grande de forma ocasional. También puedes anotar, si lo sabes, dónde estaba el corazón del bebé en el último control o buscarlo si dispones de un mini doppler casero. ¿Tú bebé suele tener hipo? Allá donde vibre, estará su cabecita, márcala con un círculo. Si no estás segura de alguna de las partes, no la dibujes. Pronto las reconocerás todas, rellena sólo las partes de las que estés segura.

2) Imagina a la/el bebé:
Esta es mi parte preferida :) El bulto que sientes es el culete de la /el bebé, las patadas más fuertes serán los pies y piernas y las más suavecitas serán los brazos y las manos. Apúntalo todo en tu gráfico.

Ahora coge una muñeca o peluche (que se blandito, para que puedan doblarse bien sus extremedidades) y haz coincidir las distintas partes del cuerpo del bebito o bebita con las del muñeco.
Siempre ten en cuenta que hay tres opuestos en el cuerpo del bebe: La cabeza y el culete se encuentran siempre en distintas mitades, al igual que la barriga y la espalda y los pies y las manos.

3) Nombrar la posición:
Esto dependerá de tres factores, que identificaremos con una letra (en inglés):
¿En qué parte del cuerpo de la madre está la espalda de la/el bebé?
Puede estar situado en el lado izquierdo (L-left en inglés) o en el lado derecho (R- right)
¿Qué parte del cuerpo de la/el bebé está más cerca de la pelvis de su madre?
Lo más habitual es la presentación cefálica, es decir, que el occipucio sea lo que el/la bebé presente primero (O-occiput en inglés), aunque también existen otras variantes: en la presentación podálica, el bebé presenta el sacro primero (S-sacrum en inglés) o en raras ocasiones también puede presentar la barbilla (M-mentum) o la frente (Fr-Frontum)
¿En qué parte - lado, frente o espalda- está situado el/la bebé?
La última letra se refiere a la posición respecto del cuerpo de la madre. Podrá ser anterior (A), cuando el/la bebé se sitúa hacía el frente, o posterior (P), cuando se sitúa hacia la espalda de su madre. También existe la posición transversa

El ejemplo del dibujo se correspondería con la posición "LOA" left occiput anterior, es decir que el/la bebé se encontraría situado en el lado izquierdo del vientre de su madre, con su espalda pegada a la curva de la barriga y la cabeza (el occipucio) es la parte más cercana a la pelvis de la mamá. (Ayudaros visualmente por la imagen que ilustra este post).

Como muchas mujeres embarazadas, espero con ilusión el momento de mi parto y sé que estando en la semana 29 todavía mi Pizquita puede colocarse en posición cefálica. Sé que su posición transversa tiene mucho que ver con el reposo de los últimos dos meses y la falta de gravedad, aunque también sé que todavía es pronto y puede girarse en cualquier momento, dado que es mi tercer embarazo y tiene espacio más que suficiente. Pero como mujer con inquietudes, a la que le encanta aprender cosas nuevas e interesantes, me he puesto a investigar como una loca.

Gracias a Bei que me orienta, he ido encontrando posiciones que ayudan a que mi Pizquita se coloque de forma correcta: la posición del gato, la inclinación de nalgas y mi preferida, la inversión. Así que 2-3 veces al día me coloco 30 segundos al borde de la cama, de rodillas y con un cojín en el suelo, apoyo mis antebrazos sobre él, de tal manera que mis antebrazos se encuentran por debajo de mis rodillas. De esta forma, se libera el ligamento del sacro y el bebé tiene más espacio para poder moverse y girarse dentro del útero materno.

Doy fe que tiene más espacio para moverse, porque pasé una tarde y una noche de aúpa con cada movimiento de mi Pizquita. Ha sido un no parar y yo un no dormir. Ahora que me siento más conectada a ella, noto cómo se ha movido un poquito y si no se encuentra en posición oblicua, va camino de ella, porque su culo está entre los dos cuadrantes derechos, en vez de en el inferior y las patadas las siento por dentro de las costillas, en las flotantes.

Aún así, he decidido pedir cita en el ginecólogo privado y cerciorarme si después de 4 días mi Pizquita ha cambiado su postura y se encuentra cabeza abajo. De todas formas he seguido investigando y buscado terapias alternativas si la inversión no da resultado y en la semana 32 mi Pizquita sigue mal colocada. Hay muchas otras posturas que se pueden probar y muchos otros tratamientos para relajar los tejidos como la reflexología. He leído sobre medicina tradicional china y me han hablado de la moxibustion, aunque eso lo dejo para otro post, porque me está resultando sumamente interesante y estoy pendiente de hablar con el centro donde ejercen los profesores de mi cuñada, ella estudia medicina tradicional china.

Aprovecho desde aquí para dar las gracias a Bei por ayudarme y explicarme todas mis dudas, es un privilegio poder contar con una persona tan empática y cariñosa como ella.

lunes, 31 de diciembre de 2012

28ª Semana de Embarazo y Feliz Fin de Año

Hemos llegado al final del año y mi Pizquita sigue en mi barriguita. Me siento muy feliz. Seguimos restando semanas!!! Ya sólo queda poco más de dos meses para que mi bebita esté a término y creo que llegaremos.

Estoy mucho mejor, tanto anímicamente como físicamente. Empecé a levantarme un poquito por casa, a hacer cosillas y a tumbarme si sentía contracciones. Aunque los peques me han dado mucha guerra las mañanas que hemos estado solitos, las hemos superado con nota y yo he descansado por las tardes. Moverme me ha sentado mejor de lo creía y si me daban contracciones seguidas me tumbada aunque tuviera a los dos encima. Después de esos tres días, me he ido levantando un poquito más. Incluso ayer mi marido me llevó al centro comercial a descambiar una cosilla, aunque tuvimos que volvermos porque me dieron unas contracciones y hoy hemos ido a comprar el cordero para mañana. Salir un ratito pequeño me ha sido genial, aunque en cuanto entre por la puerta me eche en el sofá para no forzar y descansar, pero emocionalmente lo necesitaba, siempre y cuando mi Pizquita y yo no corramos peligro.

Me siento un poco encasquillada, como si necesitara Todo en 1 para que no me molestaran las articulaciones, pero imagino que poco a poco podré ir moviéndome un poquito más.

Peso: 59,7 kilos (+0,700 kilos más que la semana 27ª). Hemos desayunado porras, churros, tortitas, crepés y chocolate. Tamién hemos comido bocadillos de nocilla y algún que otro bollo, además de la cena de Noche Buena y la comida de Navidad. Creo que 700 gramos en total en esta semana es perfecto.

Para esta noche ya tenemos todo para nuestras fajitas, además de 4 cotillones, del champin y de bengalas para despedir este 2012 y dar la bienvenida al 2013 los cinco juntitos (Pizquita en la barriga). Mi casa será una fiesta y lo vamos a pasar fenomenal, estoy segura. Tengo unas ganas enoooooooooooormes de que llegue la noche, nuestra noche, y de que juntos nos comamos por primera vez las 12 uvas los cuatro juntos. Va a ser fantástico, estoy segura!!!

Hecho la vista atrás y no sé hacer balance del año, la verdad. No quiero ponerme a pensar en lo bueno y lo malo que ha ocurrido este año, además, es que no me sale. Lo único que siento es una alegría tremenda por pasar esta noche con mi familia en casita, dar las gracias por tener una familia maravillosa, unos amigos increíbles, porque mi Pizquita siga en la barriga y por tener la suerte de ser una mujer feliz gracias a mi marido y mis hijos.

Hoy despediremos el 2012 y daremos la bienvenida a un 2013 en el que mi Pizquita se unirá a nosotros en el primer trimestre del año y seremos familia numerosa.

Deseo que paséis una noche increíble, que disfrutéis muchísimo juntos y que estéis acompañados de gente que os ame. Yo no creo que nadie me quiera más que mi marido y mis hijos y tengo la suerte de poder estar con ellos, ojalá que vosotros también corráis la misma suerte.

Espero que en este año todos vuestros sueños se hagan realidad. Yo le pido que mis hijos sean felices, que mi Pizquita nazca a término y que todos vosotros seais muy felices.

BESITOS  A TODOS!!!

viernes, 28 de diciembre de 2012

ECOBEBÉ 4D: Ecografía 4D

Sabéis lo que me gustan las ecografías, una ha ido obteniendo destreza visualizando la anatomía de sus bebés a través de la técnica del ultrasonido y, después de tres embarazos, quería vivir esta fantástica experiencia de la ecografía 4D.

No es una ecografía diagnóstica y es totalmente prescindible, por lo que depende de si los papás quieren hacérsela o no. La ecografía 4D puede hacerse entre la semana 20 y la 32, aunque es recomendable hacérsela a partir de la 26 para obtener mejores imágenes. Yo me la hice el pasado sábado 22 de diciembre, de 26+6 semanas.

En mis dos embarazos anteriores no me la he hecho, en la Seguridad Social intentaron enseñarme a mis otros dos hijos en sus ecografías del segundo y tercer trimestre, pero en la del segundo trimestre con 20 semanas no se veía apenas y en la del tercer trimestre, con 34, ya estaban muy encajados y apenas pudimos ver nada. Como éste es mi último embarazo quería vivir la experiencia dedicándole el tiempo necesario y con la profesionalidad que EcoBebé 4D brinda a sus clientes.

Mis hijos me acompañaron y pudieron disfrutar viendo a su hermana y conociéndola por primera vez. Pizquita ya estaba encajada, de hecho noté cómo se encajaba el día anterior. Cabeza abajo, en mi pelvis y con su carita sobre la placenta, mi Pizquita dormía plácidamente cuando comenzó la eco. Su mano tapaba su carita mientras Manuel nos iba enseñando cada parte de su cuerpo. Se veían estupendamente sus deditos, sus nudillos, el codo, todo perfectamente formadito. Su cara es muy dulce y transmitía paz, aunque nosotros estuviéramos molestandola un poquito. Empezó a girarse poquito a poco para que la dejáramos tranquila y apoyó el otro lado de su carita sobre su placenta, por lo que Manuel tuvo que acceder por el lado contrario para que pudiéramos verla bien.

Un poco de chocolate nos sirvió para que se fuera despertando poco a poco y nos regaló imagénes increíbles. La vimos bostezar, dar un gran trago al dulce líquido amniótico y comenzó a desperezarse subiendo sus preciosísimos pies hasta su carita. Se tocó con sus deditos los labios, jugó con su cordón umbilical y abrió sus grandes ojitos.

Debí de pasarme con el chocolate, porque se puso como una moto, a darme muchísimas patadas y a hacer presión en mi útero con las plantas de los pies, perpendicularmente a su cuerpo, empujando fuertemente las paredes, de tal manera que las plantas de sus pies estaban justo por mi ombligo. Manuel me pidió uno de mis dedos y estuve jugando con mi Pizquita y sus pies, mi Bichito también estuvo jugueteando con los pies de su hermana, lo que nos fascinó a ambas.

Ya despierta mi Pizquita, disfrutamos muchísimo de cada imagen, de cada movimiento, de lo perfectamente bien que se veía, de la naricilla que tiene exactamente igual que la de sus hermanos, de sus finísimas facciones, de lo perfilados que tiene sus labios, de sus orejas perfectamente definidas y de cada mueca que nos hacía. Fue fascinante poder conocer el aspecto de mi hija antes de tenerla entre mis brazos y que mis hijos pudieran verla también y saber quién está en la tripita de mamá. Nos enseñó también el pepillo de mi Pizquita, su culillo y el enorme cordón umbilical que la une a mí, la alimenta y le da todo lo que ella necesita ahí dentro.

Duró aproximadamente una hora, Manuel se tomó su tiempo con la peque para que pudiéramos disfrutar de la ecografía de una forma pausada y tranquila para todos y fue muy poco a poco y sin prisa, recreándonos escenas preciosas de mi Pizquita. Fue impresionante y a mí me produzco una sensación increíble. Justo lo que necesitaba para animarme, ver que ella estaba perfectamente dentro de mi barriguita y que disfrutaba de cada momento junto a mí.

Salí de allí impactada por las imágenes que había visto, visiblemente emocionada y arrepintiéndome de no habérmela hecho con mis otros dos hijos. La experiencia mereció la pena totalmente y, después de habérmela hecho, bajo mi punto de vista, es altamente recomendable.

Sé que mucho tuvo que ver la profesionalidad del equipo de EcoBebé 4D, que se portó estupendamente con nosotros y en especial con mis hijos, teniendo la paciencia necesaria para que mi Pizquita se fuera despertando y la serenidad para realizarla con dos niños tan pequeños de 1 y 3 años.

Ayer me llegó el magnífico y precioso DVD de video editado con música y personalizado con el nombre de mi Pizquita y las 6 fotos a color en papel fotográfico que encantaron a mi Bichito ya que en una mi Pizquita estaba diciéndola hola!!! Estuvo con las fotos toda la mañana y juntas vimos el video. Estuvo hablándome de lo buena hermana mayor que será, de que cuando nazca la hará su espectáculo y la enseñará a hacer el baile del muñeco de nieve y que mi Pizquita tendrá que sentarse antes para que no se pierda absolutamente nada de su actuación. Creo que para ella verla en 4D ha significado un antes y un después. Y aunque mientras estábamos viendo a su hermana sintió celillos, éstos se han disipado por completo y espera impaciente su llegada.

Como EcoBebé 4D se encuentra en Valdebernardo, muy cerquita de mi casa, nos trasladamos al centro para que me hicieran la ecografía 4D, lo que me permitió salir a la calle e ir con mi familia, podían asistir hasta 5 personas conmigo para disfrutar de la sesión. Pero si queréis también se trasladan a vuestra casa para hacértosla con la comodidad de vuestro propio domicilio.
El servicio que ofrece EcoBebé 4D tiene una duración aproximada de 40 min en centro y de 1 hora en tu domicilio y entregan un estuche que contiene:
  • CD con fotos y video
  • DVD de video con la sesión completa de principio a fin
  • DVD de video editado con los mejores momentos de tu bebé, con música y nombre
  • 6 fotos a color en papel fotográfico
  • Y te repiten la ecografía 4D GRATIS si tu bebé no se deja ver
Además, ahora tienen una oferta por Reserva Anticipada y que cualquier lector del blog podrá beneficiarse sin necesidad de reservar con un mes de antelación, al precio especial de 89 euros a todas aquellas personas que se la hagan en el centro. Podéis ver sus precios y sus promociones.

Si estáis embarazadas o queréis hacer un regalo original a alguna pareja embarazada estas navidades a un precio increíble, aprovecharos de esta oferta y de la profesionalidad de Manuel de EcoBebé 4D.

Muchísimas gracias, ha sido una experiencia única e irrepetible y siempre tendremos las imágenes para el recuerdo.

Para más información podéis consultar su página web www.ecografia4dmadrid.es o poneros en contacto con ellos a través del mail madrid@ecobebe4d.es o el teléfono 691 470 889 o en facebook.

Y vosotros, ¿os habéis hecho la ecografía 4D? ¿Qué os parece mi Pizquita, a que es preciosa?

Post patrocinado

lunes, 24 de diciembre de 2012

27ª Semana de Embarazo y Feliz Noche Buena

Restamos 1 semana más!!! Dentro de exactamente 3 meses sería mi FPP (Fecha Probable de Parto). Que llegue o no llegue a ella depende de mi Pizquita, de mí y de mi cuerpo. Yo no necesito que pasen esos 3 meses, pero sí las 10 semanas que nos faltan para que mi Pizquita sea un bebé a término. Su hermano nació en la semana 38+5, aunque por mis cálculos era de 37+5. Era más pequeño que mi Bichito pero no tuvo ningún tipo de problema, porque era un bebé a término. Yo con dos meses y 10 días me conformo, así que Pizquita todavía te queda un poquito que esperar.

Hoy entro en el tercer trimestre, el último y más molesto por el aumento de peso. Sigo sin encontrarme demasiado bien, las contracciones son esporádicas, lo cual hace que esté más tranquila. Paso el día tumbada, aunque intento levantarme para hacer la cena o la comida y así estirar un poco las piernas. E incluso ayer, después de muchos meses por si el PUPPE empeoraba, me di un baño con mis hijos. En cuanto lo comenté en el salón mi Bichito se fue corriendo al baño y nos preguntaba desde allí si tenía que sacar la bañera y cómo tenía que prepararlo todo. Mi marido, que me iba recomendando que no me venía bien bañarme con los dos, tuvo que deshacerse ante la emoción de mi Bichito. 4 veces se nos desnudó antes de que el baño estuviera preparado y disfrutó casi tanto como yo con él. Mi Pequeñín sentado en una de mis piernas, porque parece que le da un poco de miedo poner el culo en la bañera, y mi Bichito enseñándome todo lo que ha aprendido en sus clases de matronatación a las que va con su padre (la estrella, el tiempo que aguanta bajo el agua, etc...). Creo que disfrutamos los cuatro porque mi Pizquita estuvo dándome patadas.

Este fin de semana he estado muy molesta, he notado cómo mi Pizquita se encajaba en mi pelvis, lo que me ha supuesto bastantes pinchazos. Todavía tiene mucho hueco si quisiese darse la vuelta, pero sigo sintiéndola muy abajo, lo cual me impide sentarme cómodamente. Su hermano se tiró medio embarazo cabeza abajo y parece que ella también se encuentra a gusto esta postura.

Los niños han disfrutado mucho de sus fiestas y me han contado todo en cuanto han llegado a casa. Han recibido regalos de Papá Noël, visto a los Reyes Magos dos veces, ido a un cuentacuentos, bailado en el cole de mi Bichito y en la fiesta de cumpleaños de una amiguita, comido chuches, chocolates y mierdas para aburrir. Han pasado una semana fantástica de la que se ha ocupado de todo su padre. Él hubiera preferido estar en casa mientras yo me hacía cargo de todo ello, pero si yo no puedo, él se ha encargado de que mis hijos no se pierdan absolutamente nada. Gracias amor, eres un padre increíble y gracias a ti, yo no me siento tan culpable por no poder acompañarles. 

Peso: 59,0 kilos (+0,400 kilos más que la semana 26ª). De cada fiesta mis hijos traen golosinas y chocolates y ni mi marido ni yo podemos resistirnos, somos unos golosos!!! Por la noche, cuando los peques duermen, picoteamos de sus bolsas y nos ponemos morados y claro, eso se nota.

Esta semana y la que viene los peques se quedan conmigo, mi marido trabaja el miércoles, jueves y viernes y jueves y viernes de la siguiente semana, nos quedaremos los 3 en casa. Espero que podamos pasar los días sin ningún disgusto y que no me den mucha guerra. Así que el ganchillo queda apartado. He hecho dos nuevos gorros para mi Bichito, uno como los de siempre y otro con punto doble. Como el de colorines le haré otro a mi Pequeñín y otro a mi Pizquita, para que vayan los 3 iguales.


Debido a que me encuentro algo mejor, vamos a intentar ir a pasar la Nochebuena y la Navidad en casa de nuestras familias. Eso sí, el sofá tendrá que ser de mi propiedad. Así que esta noche iremos a cenar con la familia de mi marido, un ratito corto, para estar con ellos y que venga Papá Noël y mañana iremos a casa de mi madre, a disfrutar de lo buena cocinera que es y a comer sopa de almendra (postre típico navideño de Toledo, ciudad donde nació mi madre). Estoy segura que lo pasaremos bien, aunque sólo sea un ratito y nos venga después de comer para que los peques se echen aquí la siesta y yo pueda descansar. Los niños disfrutarán mucho y yo descansaré viéndolo desde el sofá.

En Fin de Año y Año Nuevo nos quedamos en casa, la cena ya es mucho más tarde y mi cansancio al final del día mucho más. Hemos decidido cenar fajitas en Fin de Año y en Año Nuevo comer cordero asado con patatas que me encanta. Vamos a despedir el año de forma muy diferente a la habitual, pero creo que va a ser muy divertida y luego podremos comernos las 12 uvas juntos y dar la bienvenida al año en el que se unirá a nosotros mi Pizquita y nos convertiremos en una familia numerosa.

Simplemente va a ser genial, vamos a disfrutar mucho juntos y van a ser unas Fiestas entrañables.

Y ya sólo me queda desearos a todos una Feliz Noche Buena, unas estupendas Fiestas, que lo paséis muy bien y que disfrutéis en familia. Muchísimos besitos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

26ª Semana de Embarazo

Hoy, justamente hoy, 17 de diciembre, mi Pizquita cumple 6 meses.

He pasado la semana sin visitar el hospital, lo que me hace sentir más animada y realmente lo necesitaba. Llegué a estar 36 horas sin contracciones, lo cual es perfecto, pero este finde he tenido bastantes porque me he movido algo más. De la peor manera en la que me encuentro es sentada, no puedo pasar demasiado tiempo así porque empiezan a darme contracciones, una detrás de otra. Como este fin de semana no me han dado grupos de muchas seguidas, he podido levantarme, mover las piernas por la cocina e incluso freír unos huevos anoche para cenarlos con patatas. Necesitaba moverme y he podido ir haciéndolo poco a poco.

Físicamente no me siento bien, me mareo un poco y me encuentro algo rara. Antes de que me venga la contracción me da un dolor en el costado derecho que hace que me encoja y luego me da la contracción dolorosa, se me curva la espalda y se me hincha la barriga. De esta manera son muy fáciles de identificar y sé exactamente cuando me da una. Eso me da ventaja para saber si me estoy moviendo más de la cuenta.

Como los médicos temían que fuera algo muscular, Elena me comentó que el magnesio es muy importante para los calambres musculares. He estado viendo qué alimentos aportan más magnesio y he de confesar que no soy muy consumidora de ellos, así que estoy tomando quelato de magnesio para cubrir esas carencias en mi alimentación y ver si así disminuyen las contracciones.

El ganchillo sigue ayudándome a pasar los días, me pongo música e incluso alguna serie en la tele y mientras lo escucho, voy haciendo los gorros. Me he atrevido a hacer unas bragas para los cuellos de mis hijos, sin seguir ningún tutorial, vaya que son cosecha propia. El problema es que se me acabó la lana y tengo que mandar a mi marido a comprar. Menos mal que existe el whatsapp y él pude mandarme una foto para que yo le diga los colores que quiero. Ahora que no nos oye, a ver si le engaño esta tarde y se pasa por la tienda.

Os dejo todas mis creaciones. Cada mañana disfruto muchísimo viendo cómo mis hijos se llevan su gorro y su braga al cole. Hoy incluso mi Bichito me ha preguntado por los guantes, jajajajajaja. Le he hecho dos gorritos a mi pizquita, uno clarito y otro a juego con su hermana y el de Elo:

Gorro y Braga Pequeñín
Gorro y Braga Bichito
Gorro Pizquita
Gorro Elo

Gorro Pizquita
¿Qué os parecen?

Peso: 58,6 kilos (+0,000 kilos más que la semana 25ª). Sigo con antojo de chocolate y de cosas dulces. Al principio del embarazo no podía comerlo porque me sentaba fatal y ahora parece que no puedo pasar un rato sin comerme un trocito.

Hoy voy a mi ginecóloga pública, mi marido saldrá del trabajo para llevarme, lo que no sé es si nos atenderán, porque esta semana también hay huelga. Además tienen que darme los resultados de los análisis y de la curva corta. En mis anteriores embarazos siempre he tenido que hacerme la curva larga, por lo que no albergo esperanzas, aunque nunca se sabe. Espero que me mire el cuello de útero y poder comprobar si sigo teniéndolo largo y cerrado. Para mí son las palabras más bonitas y reconfortantes que existen en este momento.

Besitos y que tengáis una estupenda semana. Mañana os cuento qué me dicen.

lunes, 10 de diciembre de 2012

25ª Semana de Embarazo

Cómo explicar lo que me ocurre si ni los médicos lo saben. El viernes volvimos al hospital, pero esta vez con una contracción por minuto. No había cogido aire cuando ya me estaba viniendo otra. Aquello era rarísimo y nosotros ya estábamos muertos de miedo. Mi hospital no tiene unidad de neonatología, pero fuimos directamente por si podían ponerme algún tipo de medicación y parar lo que fuera que me estuviera dando. Yo he parido a mis dos hijos y jamás tuve contracciones tan seguidas.

Me monitorizaron y no habían pasado ni 5 minutos cuando rápidamente apareció el ginecólogo. Asustado, miró el monitor y me palpó el útero, blando. "Uff, menos mal", le oí decir. 5 minutos más tarde me pasaron a la sala, ya tenían suficientes datos, 8 contracciones en 8 minutos de intensidad oscilante entre 60 y 80. Allí había mucha gente, no sólo 1 matrona y 1 ginecólogo, sino también una auxiliar, otra matrona y lo más raro, 2 ginecólogos más. Me palparon la tripa, el útero, me midieron las contracciones y se dispusieron a ver qué ocurría dentro. Asustados los tres, se quedaron perplejos cuando mi cuello del útero estaba totalmente cerrado, no había borrado absolutamente nada, mi preciosa niña estaba bien y la placenta en su sitio. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Cómo era posible aquello? No paraban de decirse cosas los unos a los otros, sin saber qué me estaba pasando, preguntándome un montón de cosas y diciendo que aquello era rarísimo y que si no lo ven no lo creen.

Uno abogaba por darme el alta, el otro por dejarme ingresada y el último por monitorizarme un rato más y ver mi evolución. Se decantaron por la intermedia. Como estaba yo sola pasó mi marido y me acompañó. En la primera hora de monitores las contracciones se sucedían cada minuto, la siguiente hora se espaciaban a minuto y medio e incluso, alguna esporádica, se distanciaba a dos o tres minutos, mientras, yo me bebía 1 litro de agua para hidratarme, cosa que hago en casa porque dicen que la falta de hidratación puede producir contracciones. De pronto, pasaron diez minutos y no tuve ninguna, así que entré de nuevo a que me vieran. Análisis de orina negativo y vuelta a aguantar contracciones cada minuto sin apenas poder hablar. Volvieron a mirarme de nuevo y contra todo pronóstico no había modificado cuello de útero.

No saben lo que tengo, no saben lo que me ocurren, no se explican que con esa dinámica dolorosa mi cuello siga sin estar modificado. Lo cual es absolutamente genial, pero raro de narices. No sabían ni qué darme, ni qué hacerme. Así que dado que el útero es un músculo pensaron que para relajarlo lo mejor sería darme un diazepam, medicamento que he estado intentando no tomar para las pesadillas. No es inocuo en el embarazo, a mí me iba a dormir y a mi Pizquita también, altamente peligroso, aunque lo utilicen en pacientes con ansiedad o drogadictas. Me dieron el más bajo, me advirtieron de los riesgos, pero me recalcaron que las contracciones son aún más peligrosas que el fármaco, sobre todo porque pueden romperme la bolsa.

Me explicaron todo, absolutamente todo. Mantuvimos una amplia conversación, me aconsejaron que si notaba algo extraño o rompía la bolsa me fuera al hospital de referencia, que aunque ellos me trasladarían, no perdiera el tiempo. Cada vez que me den tan seguidas no debo demorarme sino debo salir corriendo al hospital. Querían llevarme allí el resto del embarazo pero debido a la Privatización de la Sanidad Pública los médicos del Hospital Infanta Leonor están de huelga indefinida, por lo que sólo pasan consulta los viernes. Están tan saturados que no podrían llevarme como ellos quieren, pero que ante cualquier problema acuda a urgencias.

Volvimos a casa, agotada de tantas contracciones, me dolía mucho el cuerpo y sintiendo, por fin, que se me iban espaciando. Me tomé la pastilla y el útero se relajó, dormí tranquila esa noche y el miedo pasó. Sin embargo, desde el viernes apenas puedo moverme. Por la mañana estoy algo mejor, pero por la tarde el simple esfuerzo de ir al baño me supone una contracción. He comido con mi familia sentada a la mesa el sábado y el domingo, pero la cena debo de hacerla recostada en el sofá.

Me quedan 12 durísimas semanas (una menos ya), aunque según algunas amigas a partir de la 30 iré sintiéndome mejor. Eso espero y deseo, porque es una situación extremadamente difícil. Mi Pizquita es demasiado pequeña para salir. Sé que hay bebés que han sobrevivido de tan pocas semanas, pero también sé que hay muchos que no. Tengo la suerte que a pesar de la cantidad de contracciones que me dan, no están siendo efectivas, lo cual será extraño, pero es mi único alivio.

De lo demás pues no sé ni cómo me encuentro, la verdad. La piel me pica, me pongo rosa al final del día, pero es totalmente secundario. No puedo ir al hospital a darme los rayos UVA a menos que tenga que salir al médico y aprovechar para meterme en la cabina 3 minutos.

El ganchillo sigue ayudándome a pasar los días. Os dejo fotos de mis últimas creaciones, el de mi Bichito, el de mi Pequeñín y el de mi Pizquita. El de mi Pequeñín terminado le he hecho la foto a él directamente y ahora mismo no lo tengo porque se han ido con los gorros a clase. Ellos están súper contentos y yo mucho más, porque mis hijos llevan algo que yo he hecho con mis propias manos. Increíble!!! Ahora estoy liada con el gorro de Elo, que hace poco fue su cumple.



Peso: 58,6 kilos (+0,300 kilos más que la semana 24ª). Desde que ha llegado la Navidad, el chocolate y los dulces han pasado a ser alimento indispensable en nuestra dieta diaria. Mal, lo sé, pero es que no hay quien se resista!!!!

Hoy mi madre me lleva al médico de cabecera, recogeré la baja de estas semanas, le enseñaré los informes de urgencias de la semana pasada e imagino que me seguirá dando la baja. Esta semana tendría que ir al ginecólogo privado pero va a ser que no, que cuanto menos me mueva mejor, así que ya iré a mi siguiente visita con la ginecóloga de la Seguridad Social el próximo lunes, para los resultados de la curva corta y de la analítica y esperemos que esta semana no visite más médicos y menos a los de urgencias, porque eso será que hemos pasado una semana tranquila.

Contracciones a lo largo del día tengo, pero son esporádicas o en grupos de tres o cuatro seguidas, me tumbo de lado, intento relajarme y respirar de forma relajada y le hablo a mi Pizquita para que nos tranquilicemos las dos. Aunque el sábado estuve un poco más triste de lo normal, seguramente también debido al efecto del diazepam, estoy animadilla. Mi familia me ayuda mucho, mis hijos y mi marido son el motor de mis días, mi madre me echa una mano, mis amigos se preocupan mucho por mí y vosotros me dais muchísimos ánimo cada día. Gracias de nuevo y os agradezco que mi familia esté en vuestros pensamientos.

Pasar una buena semana y disfrutar muchísimo. Besitos desde el sofá.

lunes, 26 de noviembre de 2012

23ª Semana de Embarazo

Intentando volver a mi rutina escribiendo los lunes mi semanario de embarazo. La semana ha sido dura por el miedo que me invade, ese pánico a que las poquitas contracciones que me dan se conviertan en dinámica y empiecen a doler. He estado tumbadita, del sofá a la cama y de la cama al sofá, excepto cuando mi marido me ha llevado a algunos de mis médicos. A los tres días podía empezar a levantarme un poco, pero estaba tan asustada que hasta el sábado no lo hice.

Las horas se pasan muy despacio cuando estas sola, cuando tienes tanto tiempo para pensar. Me he leído La Saga Crepúsculo y me estoy viendo las pelis, una detrás de otra. Lo malo es no poder ir al cine a ver la última.

Estoy más animada y aunque no me apetece demasiado hablar del tema, de ahí que no os conteste, voy sintiéndome mucho mejor. El fin de semana en compañía de mis hijos también ayuda, sus risas, sus abrazos, sus besos...

Sin embargo, ayer fue un día un poco duro para mi Pizquita y para mí, mi marido se puso enfermo y no pudo salir de la cama hasta casi la hora del baño y claro, mis dos fieras, después de dormirse 3 horas de siesta, no hacían otra cosa que pulular encima nuestra. Me levanté más de la cuenta, pero es que mi marido se incorporaba un poco y el pobre no paraba de vomitar. Por suerte las contracciones no pasaron de ser de Braxton Hicks, aunque alguna si me dolió un poco, con el consiguiente malestar en los riñones.

Hoy he probado a llevar a mi Bichito al cole a 150 metros dando un paseo y he decidido que lo dejaremos para más adelante, mismo resultado que ayer, contracciones de Braxton Hicks y ya al final alguna dolorosa, así que me encuentro tumbada hoy de nuevo en reposo e iré moviéndome poco a poco, pero en casa. He decidido no desanimarme, así que volveré a intentarlo dentro de unos días si todo va bien o ya el lunes que viene.

El viernes mi marido me llevó al psicólogo, duermo más horas desde que tomo Nervoheel y aunque me han recomendado que debería hablar con el psiquiatra para que me ponga medicación, creo que no me va a hacer falta, por lo menos todavía. Lo que sí me hizo reflexionar la psicóloga es que duermo peor cuando estoy metida en la vorágine de mi día a día, de no parar, de una cosa, de otra, de ir corriendo de un sitio a otro. Sin embargo, a partir de estar tumbada y más relajada, duermo más horas. Es cierto que tengo pesadillas cada noche, que los primeros días fueron horrorosas, pero ya han vuelto a ser normales y encima descanso mucho más, así que aplazaremos el psiquiatra.

La piel se me está poniendo peor, me pica muchísimo, aunque sólo me han salido lesiones esporádicas por el cuerpo. Nadie puede llevarme a darme los rayos UVA y yo no puedo ir conduciendo, por lo que tendré que esperar. Quizá mi madre pueda hacerlo mañana, aunque no es seguro.

Peso: 58,300 kilos (+0,800 gramos más que la semana 21ª). Si no te mueves, comes más a menudo, más cantidad, bombones y chocolate, pues no puedes esperar que tu cuerpo lo queme solo, no??

Esta semana no tengo que ir al médico, cosa que me alegra mucho, aunque la semana que viene tengo todos los del mundo. El jueves pasado fui a la ginecóloga privada y resultó ser que tengo infección de orina, de ahí quizá las contracciones, aunque yo creo que son más debidas al cansacio. Tomé antibiótico y la semana que viene me repiten el urocultivo, junto con la curva corta, la revisión en la dermátologa, en el médico de cabecera y nueva sesión con la psicóloga y eso que un día es festivo!!! Es increíble la de médicos que tengo que visitar. Menos mal que mi marido me lleva a todos los sitios y si no le vale con mi informe médico para justificarlo, tendrán que quitárselo del sueldo.

Pasad buena semana, yo intento afrontarla con mucho optimismo, aunque me cueste. Intentaré explicaros el porqué del destete y cómo nos va, aunque eso sigue siendo algo muy difícil y duro de contar.

Leo vuestro comentarios y vuestros mails, gracias de nuevo. No los contesto porque no me encuentro bien, espero que me perdonéis. Sois muy amables y muy cariñosos tanto conmigo como con mi familia y os agradezco enormemente que nos llevéis en vuestros corazones. Pizquita es la niña más querida y eso que todavía no ha nacido, espero y deseo que todavía tarde unos meses más.

Gracias a todos y muchísimos besitos!!!

lunes, 15 de octubre de 2012

17ª Semana de Embarazo

Por fin empiezo a sentirme mejor!!! Ya no me mareo tanto, ni se han repetido los vértigos, ni tengo ganas de vomitar, ni sufro tanto de insomnio, aunque la cabeza me duele muchísimo.

Me encuentro más animada, con más fuerza, con más ganas, me siento más feliz. Además he empezado a notar sutilmente a mi Pizquita, muy poquito, pero algún movimiento fetal noto de vez en cuando y eso me transmite muchísima tranquilidad. Imagino cuál de sus brazos será o si me ha dado una patada en vez de un manotazo. No es que la sienta demasiado, pero sí he tenido algún momento mágico, en el que apoyo mi mano contra el vientre e intento percibir cada uno de sus movimientos. Me encantaría poder escuchar su corazón y que mi Bichito lo oyera, está entusiasmada con que va a tener una hermanita. Estoy deseando que se noten sus patadas en el exterior para que su hermana pueda sentirlas, creo que para ella será alucinante. 

La piel me pica, esta noche más de lo que me gustaría, pero parece que la terapia PUVA (rayos UVA) me vienen bien. Tengo que ir tres veces en semanas, las dos últimas semanas no he podido ir porque había días que no podía conducir, sin embargo, la doctora me ha dado esta semana de más para recuperarme y poder ir a los rayos y que la piel también mejore.

Peso: 55.600 kilos (+0,000 kilos que la semana 16ª).

La doctora me ha aconsejado que ande, que empiece a moverme y que beba mucha agua. El viernes paseé hasta el centro comercial y esta semana intentaré pasear todos los días. Si me mareo o algo me sentaré y descansaré y así estaré lista el viernes para incorporarme de nuevo al trabajo.

Me voy ahora a andar un rato, aunque no tardaré en volver porque a las 13:00 tengo la reunión del primer trimestre con la profesora de mi Bichito. Hay varias cosas que no me gustan de ella, que intento no transmitir a mi Bichito y estoy deseando escuchar cómo se plantea este trimestre para ella. Espero poder compartir con ella alguna afinidad y concentrarme en ello para afianzar lazos. Al fin y al cabo ella es la persona que pasa cada mañana con mi Bichito, que es su persona de apego cuando yo no estoy, y debemos respetarnos mutuamente, respetando a cada uno de los niños de la clase.

Después me iré a comer con mi marido, hoy es mi aniversario de novios y ha tenido el detalle de salir antes del trabajo para comer los dos juntitos, como cuando éramos novios. Gracias amor, te quiero mucho y muchas gracias por ayudarme estas semanas en las que no me encontraba demasiado bien, en las que me costaba sonreír y en las que he estado de mal humor. Te espero a mediodía. Te quiero!!!

Mañana os cuento cómo ha ido. Buena semana a todos y besitos, que yo me voy de paseo.