Desde que soy madre he evolucionado mucho, con cada nacimiento de mis hijos, no voy a decir que he cambiado, pero sí que me he desarrollado en muchos aspectos.
Reconozco que en algunos soy una versión mejorada de mí misma, y cada uno de ellos de me ha hecho progresar de manera diferente. De todas las maneras posible, no sólo a nivel emocional sino sobre todo en el práctico, ser madre de tres hijos tan pequeños y de diferentes edades, agudiza el ingenio.
Recuerdo cuando nació Bichito, ella no fue porteada hasta el año y medio y la llevaba en su carrito. En él, un bolso enorme a juego con un porrón de huecos y departamentos, lleno de todas y cada una de las cosas posibles: "Agua por si tiene sed, un cambio por si se caga, una chaqueta por si hace frío, unos palitos de pan por si tiene hambre y yo no puedo parar a darle la teta, otro cambio por si se vuelve a cagar o por si regurgita un poco, otro cambio más por si esta vez se le escapa un poco de pis, un juegue, otro, otro, toallitas, pañales, crema del culo, etc, etc, etc". Llevaba un sinfín de cosas en el enorme bolso y en la cesta de abajo del carro. Además, una bandolera colgaba también con mi monedero y el móvil, no creo que yo llevara nada más.
La mayoría de cosas me parecían imprescindibles, hasta que tuve el siguiente hijo. Entonces Pequeñín fue porteado, tenía las manos libres, para abrazar a mi hija, para jugar con ella mientras mi pequeño dormía, para acompañarla de la mano, corretear y jugar por la calle. Ya no iba a cargar yo con aquella bolsa enorme, ni yo podía ponerme una cesta debajo para echar chaquetas y mantas inservibles, así que tocaba ser práctica y llevar poco más que lo justo. Una mochila con agua, pañales, toallitas, un cambio y mi monedero era suficiente. Sin embargo, me fijaba en esas madres con su carro y sus bolsos cada vez más grandes, llenos a rebosar de cosas que seguramente sólo lo habrán utilizado un par de veces, como me ocurrió a mí. Ya no había por sis, ya sólo había lo que creía en aquel entonces que sería lo mínimo.
Y entonces llegó Canija y con dos niños tan pequeños (Pequeñín no había cumplido los 2 años y Bichito tenía 3) llegó el momento de economizar. Cualquiera que me conozca en persona sabe que he ido desde el primer momento con los tres a todos los sitios, la Mochila Ergonómica Emeibaby ha sido mi mejor aliado, no sólo por su versatilidad sino por lo rápida que resulta ponérsela, sin necesidad de ajuste, y puedo aseguraros que dos niños más tan chiquititos eso era importantísimo. Pero qué pasó con el bolso/mochila, pues que mis cosas las empecé a llevar en una riñonera y las de los niños pues en una minimochila o en una bolsa en el coche.
Si salimos a dar una vuelta, hemos cambiado a Canija el pañal en casa y no tengo previsto que se cague (sí, esto llegamos a saberlo) no suelo llevar ningún cambio y salgo sólo y exclusivamente con mi cartera, el móvil y mis hijos. Si ocurre algo, en donde sea, se compra. Vivimos en Madrid, al lado de centros comerciales y negocios por doquier que me permiten comprar desde toallitas y pañales si se manchan, agua o comida si tienen hambre e incluso ropa si se cagan, mean o vomitan encima. Y así salgo sin tener que estar pendiente de un bolso o una mochila, sino de ellos, que cuando empiezan a correr en direcciones opuestas os aseguro que necesitáis las dos piernas, las dos manos y cuatro ojos si fuera posible.
En vez de que a medida que tu familia crece tu bolso también, es justo al contrario, en la mayoría de los casos, y el tamaño de tu bolso en inversamente proporcional al número de hijos que tengas. Yo no voy a tener más, si no entonces desaparecía hasta la riñonera (que en muchos casos con unas monedas en el bolsillo vale). Y ahora ya no miro a esas madres con bolsos enormes, que estoy segura que siguen llevando, parece que cuanto más grande el bolso maternal mejor, ahora son ellas las que me miran pensando que soy una insensata y que cómo se me ocurre salir de casa "con lo puesto". Hace un tiempo me encontré con una madre de tres como yo en una cafetería, ninguna llevaba toallitas y, sin embargo, el otro día comiendo en el trabajo una mamá con un bolso enorme me comentó que era para llevar las cosas de su hijo, entre ellas sus toallitas :)
Cuando salís de casa, ¿cuál es el tamaño de vuestro bolso? ¿Qué lleváis en él? ¿Creéis que todo es necesario? Y ya para saber si mi teoría es cierta, ¿cuántos hijos tenéis?
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miércoles, 12 de noviembre de 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
Final del Año, ya estamos aquí!!!
Recién llegados de pasar unos días en Córdoba, hemos llegado en el momento álgido de todas las fiestas.Hemos pasado unos días estupendos, el clima del sur es fantástico y nos ha permitido pasear por la ciudad y ver un montón de cosas. Eso sí, por fuera, porque a lo único que hemos entrado es a la Mezquita que con tres niños tan pequeños es imposible pararse a leer algo o cogerse un autoguía, pero no podíamos dejar de ver esa preciosa Catedral por dentro.
Me lo he pasado bien pero me voy con mal sabor de boca, en 5 días sólo he visto una cordobesa porteando y a nadie dando el pecho. Y sí, sé que hace frío, pero biberones sí que he visto y es algo que me ha llamado muchísimo la atención. Porque en los sitios que yo he entrado para dar el pecho a mi Canija o en los parques donde hemos estado había mujeres con sus bebés de pocos meses dando el biberón. Si lo que he visto es eso es que por norma general se da biberón, cosa que me entristece mucho. No entro a valorar las circunstancias de cada uno, ni individualizo, ni juzgo, sólo me apena que no haya llegado más información a esta preciosa ciudad sobre la lactancia materna y el porteo, que se normalice algo que debería de serlo.
Quizá es porque en mi barrio, poblado de gente joven, el porteo y la teta es algo más habitual. Paseando por el centro comercial puedes ver bebés tomando teta o biberón, en carro o en portabebés, ya sea ergonómico o no, pero no ver nada más que a una cordobesa que cuando me caí con mi Canija y le di la teta me dijo, palabras textuales: "Qué sacrificado, verdad?". Yo creo que en ese momento mi corazón se hizo cachitos y es que yo que estaba la mar de ilusionada viendo a esa mamá con su bebé en una ergo y va y me dice eso, me desanimó totalmente.
En fin, que me lo pasé bien con mi familia, pero me voy un poco triste porque la gente me miraba como una extraterreste y escuché varias críticas por detrás al verme sacar mi teta en público y amamantar a mi bebé O_o
Llegado el 31 de diciembre uno se debería poner a hacer balance pero yo ni tengo muchas ganas ni tiempo, porque ahora mismo me voy en busca de cabracho para hacer un pastel para Año Nuevo. Para mí ha sido un año maravilloso en el que mi Canija ha nacido y en el que me siento muy feliz conmigo misma, como mujer, como madre, como emprendedora y espero que este 2014 sea tan bueno o más que el que ya dejamos, pero eso lo iremos disfrutando día a día.
Hoy es día de cenas y de despedidas, de brindar por la llegada del nuevo año os deseo a todos un Feliz 2014 y que podamos seguir leyéndonos cada día.
¿Qué tenéis pensado para esta noche y mañana? Nosotros cenaremos con la familia y mañana nos quedaremos en casa para disfrutarlo con una gran amiga y su familia.
Espero que disfrutéis mucho esta noche:
martes, 23 de julio de 2013
Nueva tienda online de Oh! La Luna!!!
Lo que se ha hecho esperar, pero por fin, para todos ustedes, Elena y Eloísa estrenan tienda online. BIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENNNNNNN!!! (ovaciones y aplausos)
Después de una amplia carrera por separado y con sendas tiendas onlines, Elena de Monitos y Risas sobre porteo y Eloísa de Una maternidad diferente sobre pañales de tela, se unieron para crear Oh! La Luna. Un proyecto increíble donde ellas lo han dado todo en estos casi dos años de su inaguración.
Han creado un lugar en el que compartir con todos nosotros su experiencia en:
- Portabebés
- Pañales de tela
- Cosmética ecológica
- Accesorios, libros, etc
- Regalos
Para ofrecernos una amplia gama de servicios:
- Grupos de lactancia y de crianza
- Talleres de portabebés, pañales de tela...
- Jornadas de preparación a la maternidad, lactancia, alimentación complementaria...
- Cursos de masaje infantil, inteligencia emocional, reflexología podal infantil...
- Actividades: juego en familia, yoga, cuentacuentos...
- Eventos: cumpleaños, presentaciones, reuniones, etc.
Y un montón de cosas más.
He podido asistir a algunos cursos como, por ejemplo, Masaje para niños de 1 a 7 años, o a una clase de yoga para embarazadas y mujeres con bebés de menos de 9 meses. He ido en repetidas ocasiones a verlas, a disfrutar de la reflexología podal, a que me enseñen a utilizar una bandolera, a hacerme nuevos nudos con el fular y a toquetear y poder ver de primera mano todas las cosas super chulas que tienen en su tienda.
Lo mejor es que por fin podéis tener acceso a todos sus productos a través de su nueva tienda online www.ohlaluna.com que ya está plenamente operativa. Si estás apuntada al boletín, a lo largo de la tarde de ayer debería haberte llegado un cupón descuento para que te animes a estrenarla. Y si no estás apuntada, ¿a qué esperas? Hazlo aquí: http://forms.aweber.com/form/74/554494474.htm y utiliza el cupón INAGURA al hacer tu compra (se chequeará si quien lo usa es suscriptor o no del boletín)
Aprovéchalo, el cupón estará activo los próximos 6 días y podéis adquirir, por ejemplo, pañales de tela, pañal de natación, un tonga (fresquito para portear a tu bebé e incluso meterte al agua con él, yo lo utilizo mucho con Pequeñín), un fular / bandolera / mei tai / pouch / mochila o la inigualable emeibaby. ¿Os he dicho alguna vez que estoy enamorada de mi emei? Se ha convertido en mi portabebé por excelencia, ya no utilizo otra cosa y tanto mi Canija como yo somos tremendamente felices con ella. Tanto la utilizamos que cuando la doy teta sentada nos apañamos regular y es que ella está acostumbrada a tomarla en su emei, jajajajaja.
Desde mi huequecito os deseo muchísima suerte, os agradezco todo lo que hacéis, vuestro empeño, vuestra dedicación y vuestro cariño. Estoy segura que muchos papas y mamás os agradecen esta fusión que os faltaba y que gracias a Jose, el marido de Elo, por fin ha visto la luz (macho, lo que te has hecho de rogar!!!)
BESITOS PRECIOSAS!!!
Dirección:
OhlaLuna
C/ Betanzos 4, posterior
Entrada por Pza. Jupiter
28925 - Alcorcón
Madrid
www.ohlaluna.com
OhlaLuna
C/ Betanzos 4, posterior
Entrada por Pza. Jupiter
28925 - Alcorcón
Madrid
www.ohlaluna.com
Teléfono:
91 155 17 00 / info@ohlaluna.com
Fax:
Horario verano: lunes a sábado: de 10 a 14 h. Miércoles: de 17 a 20 h.
91 155 17 00 / info@ohlaluna.com
Fax:
Horario verano: lunes a sábado: de 10 a 14 h. Miércoles: de 17 a 20 h.
lunes, 3 de junio de 2013
Quiero una Emeibaby
Empecé a utilizar portabebés cuando nació mi Pequeñín. A él le llevaba yo en el fular y Elo nos dejó una mochila ergonómica para que mi marido porteara a mi Bichito. Recuerdo aquel paseo cogidos de la mano, Bichito dormida en la espalda de su papá, Pequeñín dormido en mi pecho, sentíamos el sol brillar y la brisa del mar, nunca olvidaré la cara de mi marido sonriendo.
Desde entonces ambos porteamos a nuestros hijos, yo solía portear a Pequeñín en el fular y él a mi Bichito en la mochila. Ahora yo llevo a mi Canija y él a mi Pequeñín y nuestro Bichito nos acompaña saltando y jugando.
Cuando Eloísa me ensañó la Emeibaby supe que quería una. Ya no sólo porque el diseño me encantaba sino que además, como quería volver a quedarme embarazada, era algo que no me podía faltar. Y entonces, un día vi la emeibaby de Elena y me enamoré mientras nos enseñaba su versatilidad en la fiesta de la lactancia. No sólo por su funcionalidad, sino porque además era preciosa.
He tenido que esperar hasta hace poco para tener la mía, porque como es una edición especial, sólo se venden en primavera-verano. Pero por fin, hace unos días, mi Emeibaby llegó a nuestras manos, con su cinturón y tirantes blancos, su tela de fular en los colores del amanecer y desde entonces no usamos otra cosa.
Nosotros ya habíamos utilizado la Emeibaby. Hemos podido disfrutar de ella mientras estábamos de vacaciones. Cada mañana Elo me la dejaba y yo bajaba al restaurante con mi Canija. Mientras ella mamaba yo cogía el desayuno de mis hijos y llenaba los platos. Con el fular nunca se me había dado bien darla el pecho, sin embargo, con la emei es sencillísimo, aflojas de aquí y de allá y ¡listo!
Pero lo que más me sorprendió es que valía tanto para mi Canija, como para mi Pequeñín, como para mi Bichito. Es impresionante como una sola mochila se ajusta perfectamente al peque sea cual sea su edad. Nosotros tenemos otra mochila portabebés y a mi Bichito ya las piernas la cualgan. Sin embargo, la Emei se le ajusta de corva a corva, respetando la postura fisiológica idónea (rodillas más altas que culo, piernas con una abertura de unos 90º y espalda redondeada). Y es increíble lo rápido y sencillo que es adaptarlo a cada bebé o peque haciendo el ajuste precioso gracias a sus anillas.
Mis tres hijos han probado la Emeibaby y les ha gustado mucho. Ahora mi marido, que para los nudos no está muy por la labor, puede portear también a nuestra pequeña sin necesidad de esperar a que sujete la cabeza y tenga más de 6 meses. La Emei tiene un ajuste en la base de la capucha para dar el soporte que necesitan sus cabecitas en sus primeros meses de vida.
También la mochila tiene una capucha para sostener la cabeza del bebé cuando se duerme. En nuestros paseos vespertinos, yo utilizo esa capucha para cubrirle la cabeza a mi Canija y que el sol no la dé directamente.
Puede usarse delante o detrás. Nosotros llevamos a mi Canija delante y a Bichito y Pequeñín detrás.
Os dejo unos vídeos de Elena para que podáis comprobar cómo se ajusta tanto para un recién nacido como para un niño.
Si queréis adquirirla por internet y ver la gran gama de colores que tiene, podéis hacerlo aquí.
Es fantástica, os lo aseguro. Además es muy ligera, cómoda y fácil de manejar. Yo ya tengo mi Emei ¿y tú?
Desde entonces ambos porteamos a nuestros hijos, yo solía portear a Pequeñín en el fular y él a mi Bichito en la mochila. Ahora yo llevo a mi Canija y él a mi Pequeñín y nuestro Bichito nos acompaña saltando y jugando.
Cuando Eloísa me ensañó la Emeibaby supe que quería una. Ya no sólo porque el diseño me encantaba sino que además, como quería volver a quedarme embarazada, era algo que no me podía faltar. Y entonces, un día vi la emeibaby de Elena y me enamoré mientras nos enseñaba su versatilidad en la fiesta de la lactancia. No sólo por su funcionalidad, sino porque además era preciosa.
He tenido que esperar hasta hace poco para tener la mía, porque como es una edición especial, sólo se venden en primavera-verano. Pero por fin, hace unos días, mi Emeibaby llegó a nuestras manos, con su cinturón y tirantes blancos, su tela de fular en los colores del amanecer y desde entonces no usamos otra cosa.
Nosotros ya habíamos utilizado la Emeibaby. Hemos podido disfrutar de ella mientras estábamos de vacaciones. Cada mañana Elo me la dejaba y yo bajaba al restaurante con mi Canija. Mientras ella mamaba yo cogía el desayuno de mis hijos y llenaba los platos. Con el fular nunca se me había dado bien darla el pecho, sin embargo, con la emei es sencillísimo, aflojas de aquí y de allá y ¡listo!
Pero lo que más me sorprendió es que valía tanto para mi Canija, como para mi Pequeñín, como para mi Bichito. Es impresionante como una sola mochila se ajusta perfectamente al peque sea cual sea su edad. Nosotros tenemos otra mochila portabebés y a mi Bichito ya las piernas la cualgan. Sin embargo, la Emei se le ajusta de corva a corva, respetando la postura fisiológica idónea (rodillas más altas que culo, piernas con una abertura de unos 90º y espalda redondeada). Y es increíble lo rápido y sencillo que es adaptarlo a cada bebé o peque haciendo el ajuste precioso gracias a sus anillas.
Mis tres hijos han probado la Emeibaby y les ha gustado mucho. Ahora mi marido, que para los nudos no está muy por la labor, puede portear también a nuestra pequeña sin necesidad de esperar a que sujete la cabeza y tenga más de 6 meses. La Emei tiene un ajuste en la base de la capucha para dar el soporte que necesitan sus cabecitas en sus primeros meses de vida.
También la mochila tiene una capucha para sostener la cabeza del bebé cuando se duerme. En nuestros paseos vespertinos, yo utilizo esa capucha para cubrirle la cabeza a mi Canija y que el sol no la dé directamente.
Puede usarse delante o detrás. Nosotros llevamos a mi Canija delante y a Bichito y Pequeñín detrás.
Os dejo unos vídeos de Elena para que podáis comprobar cómo se ajusta tanto para un recién nacido como para un niño.
Conociendo la Emeibaby. Ajuste y uso con un bebé recién nacido
Bebé de un mes delante
Detalle para ampliar el panel:
Ajuste con bebé de 15 meses a la espalda
Ajuste con bebé de 15 meses delante
Ajuste con niño mayor a la espalda
Es fantástica, os lo aseguro. Además es muy ligera, cómoda y fácil de manejar. Yo ya tengo mi Emei ¿y tú?
viernes, 12 de agosto de 2011
Dealgodon.com: Mochila Ergonómica Manduca
Como sabéis empecé a portear a mi Pequeñín desde que nació y gracias a Dealgodon.com probé el fular Calin Bleu, podéis leerlo aquí. Es genial y ahora para el verano es ideal. De hecho muchas compañeras mías del taller de post-parto lo han probado y están encantadas.
Como os comenté en mis últimas vacaciones, porteamos a mi Bichito con una mochila ergonónimica y quedamos muy contentos, así que hablé con Almudena y me recomendó la Mochila Ergonómica Manduca.
La mochila MANDUCA es un portabebé ergonómico de algodón y cáñamo, que permite llevar a tu hijo con la máxima comodidad y seguridad desde los primeros meses hasta los 5 años de edad. Gracias a su original diseño, el tamaño de la mochila se adapta a medida que tu hijo crece, sin que sea necesario utilizar ningún tipo de accesorio.
La forma anatómica de su cinturón hace que todo el peso se apoye sobre la cadera, sin que la espalda, el cuello o los hombros de la persona que la lleve padezcan. El bebé o niño va cómodamente sentado en la bolsa que forma la mochila, lo que resulta muy beneficioso para el correcto desarrollo de su espalda y cadera.
Después de haber aprendido la postura que deben de llevar nuestros pequeños para que su desarrollo sea correcto, he podido comprobar la diferencia entre las típicas mochilas que se compran en las tiendas de puericultura y otra ergonómica. La mochila no ergonómica la utilizamos tres veces cuando mi Bichito era un bebé y no la utilizamos más por ser muy incómoda y poque te dejaba la espalda hecha polvo. Cuando he probado los portabebés ergonómicos me he dado cuenta de lo fácil, sencillo e intuitivo que resulta su porteo, la cantidad de ventajas que tiene y el reparto equitativo de su peso sobre mi cuerpo y me da mucha penita cuando veo a los peques literalmente colgados en esas mochilas que destrozan tanto su espalda como la del porteador.
La mochila portabebé incorpora también una capucha oculta y que puede desplegarse para tapar la cabeza del niño cuando está dormido o para protegerlo del sol o la lluvia. La capucha es adaptable a la edad del bebé. Los ajustes de la mochila son muy amplios, tanto a nivel de la cintura como de los tirantes, sin necesidad de utilizar elementos complementarios. De esta forma, la mochila se adapta a la constitución de prácticamente cualquier persona.
Como mi Bichito es más mayorcita, Almudena me aconsejó un color más oscuro y nos la mandó en marrón, color que le encató a mi marido. En cuanto mi Bichito la vio me dijo: "Amonos, amonos" y mi marido tuvo que ponérsela e irnos a dar un paseo.
No podía llegarnos en mejor momento. Fuimos a comprar los aparatos del aire acondicionado y llevamos el carrito, tuvimos que ir sorteando gente hasta llegar a la tienda y nos dimos algún golpe que otro. Nos costó bastante llegar y mi marido me dijo: "Ya podía haber llegado hoy la mochila". Esa misma tarde llegó la Manduca y al día siguiente tuvimos que volver a la tienda, no os podéis imaginar la diferencia. Esta vez fuimos dando un paseo, hablando y riéndonos juntos. Llegamos tranquilamente y sin agobios a la tienda y mientras hablábamos con el dependiente no teníamos que estar pendiente de lo que tocaba mi Bichito y de si podía hacerse daño. Lo que un trocito de tela puede facilitarte la vida.
El respaldo para la espalda del bebé es regulable en dos posiciones: cerrado (para niños pequeños) mide 32 cm de altura, mientras que abierto (niños mayores) alcanza los 40 cm. La mochila Manduca permite situar al niño delante, detrás o sobre la cadera, mirando siempre a la persona que lo lleva. Además, dispone de un reductor del asiento, integrado en la propia mochila y destinado a llevar a bebés muy pequeños que todavía no sostienen bien la cabeza.
Yo llevo a mi Pequeñín en el fular y mi marido a mi Bichito en la Manduca, pero quería probar la mochila con mi Pequeñín y la primera vez que lo hice me di cuenta que el fular es mucho mejor y más adaptado a él. Sin embargo, cuando hemos salido a cenar dando un paseo, me he llevado el carro para echar a mi Pequeñín mientras cenábamos y así tengo la posibilidad de echar a mi Bichito en el carro para que se duerma y llevar a mi Pequeñín en la Manduca, cuando era más pequeño lo llevaba gracias al reductor del asiento y el respaldo en su posición. De hecho, cuando mi Pequeñín se pone muy nervioso y no consigue dormirse, me la pongo y me balanceo hasta que se queda dormido.
El porteo para mi ha resultado ser fundamental en el día a día de mis pequeños, ya sea el fular para mi Pequeñín o la Manduca para ambos.
Se aproximan nuestras próximas vacaciones a Port Aventura y estoy segura que gracias a la Manduca podremos sacarle mejor partido. Después volveremos a la playa y tengo muchísimas ganas de repetir esos paseos los cuatro, mientras mi marido y yo vamos cogidos de la mano, mi Pequeñín dormido en mi pecho y jugando con mi Bichito al Veo, Veo. ¿Cuánto hace que no paseáis agarrados de la mano de vuestras parejas?
Como ya os comenté la otra vez, Almudena os puede atender y dar asesoramiento vía mail en info@dealgodon.com o podéis pasaros a verla en la tienda que tiene en Galapagar, Madrid. Además organizan talleres de portabebés para grupos reducidos y si habéis adquirido un portabebé en Dealgodon.com o si decidís comprar uno después de haber asistido, te lo descuentan del importe de la compra.
Y también podéis encontrarlos en el siguiente blog Portabebés Dealdogon.com donde poséis leer artículos muy interesantes sobre el porteo y la crianza.
Echarle un vistazo a su página web, además de la Mochila Ergonómica Manduca tienen un montón de fulares, mei tais, bandoleras y otros productos que seguro os van a encantar. Los gastos de envío son gratuitos a partir de 50€, lo que está genial, porque al pedir la Manduca no tenéis que abonar nada más.
Como os comenté en mis últimas vacaciones, porteamos a mi Bichito con una mochila ergonónimica y quedamos muy contentos, así que hablé con Almudena y me recomendó la Mochila Ergonómica Manduca.
La mochila MANDUCA es un portabebé ergonómico de algodón y cáñamo, que permite llevar a tu hijo con la máxima comodidad y seguridad desde los primeros meses hasta los 5 años de edad. Gracias a su original diseño, el tamaño de la mochila se adapta a medida que tu hijo crece, sin que sea necesario utilizar ningún tipo de accesorio.
La forma anatómica de su cinturón hace que todo el peso se apoye sobre la cadera, sin que la espalda, el cuello o los hombros de la persona que la lleve padezcan. El bebé o niño va cómodamente sentado en la bolsa que forma la mochila, lo que resulta muy beneficioso para el correcto desarrollo de su espalda y cadera.
Después de haber aprendido la postura que deben de llevar nuestros pequeños para que su desarrollo sea correcto, he podido comprobar la diferencia entre las típicas mochilas que se compran en las tiendas de puericultura y otra ergonómica. La mochila no ergonómica la utilizamos tres veces cuando mi Bichito era un bebé y no la utilizamos más por ser muy incómoda y poque te dejaba la espalda hecha polvo. Cuando he probado los portabebés ergonómicos me he dado cuenta de lo fácil, sencillo e intuitivo que resulta su porteo, la cantidad de ventajas que tiene y el reparto equitativo de su peso sobre mi cuerpo y me da mucha penita cuando veo a los peques literalmente colgados en esas mochilas que destrozan tanto su espalda como la del porteador.
La mochila portabebé incorpora también una capucha oculta y que puede desplegarse para tapar la cabeza del niño cuando está dormido o para protegerlo del sol o la lluvia. La capucha es adaptable a la edad del bebé. Los ajustes de la mochila son muy amplios, tanto a nivel de la cintura como de los tirantes, sin necesidad de utilizar elementos complementarios. De esta forma, la mochila se adapta a la constitución de prácticamente cualquier persona.
Como mi Bichito es más mayorcita, Almudena me aconsejó un color más oscuro y nos la mandó en marrón, color que le encató a mi marido. En cuanto mi Bichito la vio me dijo: "Amonos, amonos" y mi marido tuvo que ponérsela e irnos a dar un paseo.
No podía llegarnos en mejor momento. Fuimos a comprar los aparatos del aire acondicionado y llevamos el carrito, tuvimos que ir sorteando gente hasta llegar a la tienda y nos dimos algún golpe que otro. Nos costó bastante llegar y mi marido me dijo: "Ya podía haber llegado hoy la mochila". Esa misma tarde llegó la Manduca y al día siguiente tuvimos que volver a la tienda, no os podéis imaginar la diferencia. Esta vez fuimos dando un paseo, hablando y riéndonos juntos. Llegamos tranquilamente y sin agobios a la tienda y mientras hablábamos con el dependiente no teníamos que estar pendiente de lo que tocaba mi Bichito y de si podía hacerse daño. Lo que un trocito de tela puede facilitarte la vida.
El respaldo para la espalda del bebé es regulable en dos posiciones: cerrado (para niños pequeños) mide 32 cm de altura, mientras que abierto (niños mayores) alcanza los 40 cm. La mochila Manduca permite situar al niño delante, detrás o sobre la cadera, mirando siempre a la persona que lo lleva. Además, dispone de un reductor del asiento, integrado en la propia mochila y destinado a llevar a bebés muy pequeños que todavía no sostienen bien la cabeza.
Yo llevo a mi Pequeñín en el fular y mi marido a mi Bichito en la Manduca, pero quería probar la mochila con mi Pequeñín y la primera vez que lo hice me di cuenta que el fular es mucho mejor y más adaptado a él. Sin embargo, cuando hemos salido a cenar dando un paseo, me he llevado el carro para echar a mi Pequeñín mientras cenábamos y así tengo la posibilidad de echar a mi Bichito en el carro para que se duerma y llevar a mi Pequeñín en la Manduca, cuando era más pequeño lo llevaba gracias al reductor del asiento y el respaldo en su posición. De hecho, cuando mi Pequeñín se pone muy nervioso y no consigue dormirse, me la pongo y me balanceo hasta que se queda dormido.
El porteo para mi ha resultado ser fundamental en el día a día de mis pequeños, ya sea el fular para mi Pequeñín o la Manduca para ambos.
Se aproximan nuestras próximas vacaciones a Port Aventura y estoy segura que gracias a la Manduca podremos sacarle mejor partido. Después volveremos a la playa y tengo muchísimas ganas de repetir esos paseos los cuatro, mientras mi marido y yo vamos cogidos de la mano, mi Pequeñín dormido en mi pecho y jugando con mi Bichito al Veo, Veo. ¿Cuánto hace que no paseáis agarrados de la mano de vuestras parejas?
Como ya os comenté la otra vez, Almudena os puede atender y dar asesoramiento vía mail en info@dealgodon.com o podéis pasaros a verla en la tienda que tiene en Galapagar, Madrid. Además organizan talleres de portabebés para grupos reducidos y si habéis adquirido un portabebé en Dealgodon.com o si decidís comprar uno después de haber asistido, te lo descuentan del importe de la compra.
Y también podéis encontrarlos en el siguiente blog Portabebés Dealdogon.com donde poséis leer artículos muy interesantes sobre el porteo y la crianza.
Echarle un vistazo a su página web, además de la Mochila Ergonómica Manduca tienen un montón de fulares, mei tais, bandoleras y otros productos que seguro os van a encantar. Los gastos de envío son gratuitos a partir de 50€, lo que está genial, porque al pedir la Manduca no tenéis que abonar nada más.
lunes, 9 de mayo de 2011
Dealgodon.com: Fular Tejido Calin Bleu
Dealgodon.com es una tienda virtual especializada en portabebés ergonómicos. Ofrecen una gran variedad pensando en que cada familia es única y, por lo tanto, también sus necesidades. Lo que tienen en común todos, es que se adaptan a la fisonomía del bebé y respetan por completo su anatomía.
Almudena, componente de Dealgodon.com, ha tenido la amabilidad de regalarme un fular tejido Calin Bleu para que lo utilice con mi Pequeñín.
El fular tejido Calin Bleu está realizado de gasa de algodón 100% natural. Esta tela es muy ligera, resultando apropiada para ser usada a lo largo de todo el año, especialmente en verano, ya que su ligereza alivia el calor. Podéis ver todas las especificaciones aquí.
Yo estoy encantada con él. Al principio me resultó un poco difícil colocármelo, yo nunca he usado este tipo de portabebés y la verdad es que he tenido que practicar un poquito. Estoy segura que si hubiera ido a alguno de sus talleres, me habría resultado mucho más sencillo. Aunque el fular va acompañado de un libro de instrucciones paso a paso en castellano y fotografías en color, Almudena me mandó algunos vídeos para que me resultara más sencillo a la hora de colocármelo. Y al final he sabido ponérmelo perfectamente.
Practiqué en casa con algún muñeco antes que con mi Pequeñín y todo iba estupendamente, sólo quedaba meter a mi Pequeñín e irnos a algún sitio. El lugar elegido fue Faunia y mi Pequeñín estuvo todo el día en él. Primero un par de horas, luego cuando paramos para ver un espectáculo le di el pecho y después otra vez arriba. Nos fuimos a casa a comer y por la tarde otro ratito. La experiencia fue magnífica, hasta mi marido se quedó sorprendido y le gustó mucho.
Desde entonces lo utilizo todos los días. Además como es tan fresquido viene muy bien para estos calores que ha hecho y que no nos asemos ambos. De hecho me lo he puesto hasta en casa. Mi Pequeñín no paraba de mamar y le dolí la tripita, yo tenía que poner una lavadora, una secadora y doblar ropa, no podía con todo, así que me puse a mi Pequeñín en el fular y me dispuse a hacer las tareas domésticas. Como es muy finito, no da calor y es perfecto para usar en casa.
Lo más increíble es que no notas el peso del bebé. A mi me gusta mucho andar, pero empujando un carrito no sería capaz de irme 4 kilómetros andando al barrio de al lado, hacer unos recados y volver otros 4 kilómetros. Pero con el fular sí y esta semana pasada hemos ido a Hacienda dando un paseo. Anduve hora y cuarto hasta llegar allí y había mucha cola, una hora esperando a que me atendieran. De vuelta me paré y me compré una hamburguesa para ir comiendo por el camino porque no me daba tiempo a comer y bañar a mi Pequeñín y llegar para recoger a mi Bichito. Me comí la hamburguesa de camino a casa. Total tres horas y media con mi Pequeñín encima, sin notar su peso y él totalmente dormido.
Y el viernes nos fuimos andando al taller de post-parto, tres cuartos de hora de ida, más las dos horas del taller, en el que le di el pecho, y otros tres cuartos de hora de vuelta. Perfecto, mi Pequeñín todo el rato pegadito a mi y yo disfrutando dándole besitos en su cabecita.
Si yo fuera bebé, ¿dónde estaría mejor que en los brazos de mi mamá y escuchando su corazoncito? Desde luego yo no puedo imaginarme un lugar más idóneo, ¿y vosotros?
Vamos que estoy encantada, así que lo único que puedo hacer es recomendároslo 100%. Mi Pequeñín es muy demandante y a mi me está resultando una prenda indispensable en mi día a día.
Almudena os puede atender y dar asesoramiento vía mail en info@dealgodon.com o podéis pasaros a verla en la tienda que tiene en Galapagar, Madrid. Además organizan talleres de portabebés para grupos reducidos y si habéis adquirido un portabebé en Dealgodon.com o si decidís comprar uno después de haber asistido, te lo descuentan del importe de la compra.
Y también podéis encontrarlos en el siguiente blog Portabebés Dealdogon.com donde poséis leer artículos muy interesantes sobre el porteo y la crianza.
Echarle un vistazo a su página web, tienen un montón de fulares, tanto elásticos como tejidos, mei tais, bandoleras, mochilas ergonómicas y otros productos que seguro os van a encantar. Además, los gastos de envío son gratuitos a partir de 50€. Y el próximo taller de portabebés es el domingo 22 de mayo a las 10:30, nivel iniciación al porteo. Animaros y apuntaros, que las plazas son limitadas.
Almudena, componente de Dealgodon.com, ha tenido la amabilidad de regalarme un fular tejido Calin Bleu para que lo utilice con mi Pequeñín.
El fular tejido Calin Bleu está realizado de gasa de algodón 100% natural. Esta tela es muy ligera, resultando apropiada para ser usada a lo largo de todo el año, especialmente en verano, ya que su ligereza alivia el calor. Podéis ver todas las especificaciones aquí.
Yo estoy encantada con él. Al principio me resultó un poco difícil colocármelo, yo nunca he usado este tipo de portabebés y la verdad es que he tenido que practicar un poquito. Estoy segura que si hubiera ido a alguno de sus talleres, me habría resultado mucho más sencillo. Aunque el fular va acompañado de un libro de instrucciones paso a paso en castellano y fotografías en color, Almudena me mandó algunos vídeos para que me resultara más sencillo a la hora de colocármelo. Y al final he sabido ponérmelo perfectamente.
Practiqué en casa con algún muñeco antes que con mi Pequeñín y todo iba estupendamente, sólo quedaba meter a mi Pequeñín e irnos a algún sitio. El lugar elegido fue Faunia y mi Pequeñín estuvo todo el día en él. Primero un par de horas, luego cuando paramos para ver un espectáculo le di el pecho y después otra vez arriba. Nos fuimos a casa a comer y por la tarde otro ratito. La experiencia fue magnífica, hasta mi marido se quedó sorprendido y le gustó mucho.
Desde entonces lo utilizo todos los días. Además como es tan fresquido viene muy bien para estos calores que ha hecho y que no nos asemos ambos. De hecho me lo he puesto hasta en casa. Mi Pequeñín no paraba de mamar y le dolí la tripita, yo tenía que poner una lavadora, una secadora y doblar ropa, no podía con todo, así que me puse a mi Pequeñín en el fular y me dispuse a hacer las tareas domésticas. Como es muy finito, no da calor y es perfecto para usar en casa.
Lo más increíble es que no notas el peso del bebé. A mi me gusta mucho andar, pero empujando un carrito no sería capaz de irme 4 kilómetros andando al barrio de al lado, hacer unos recados y volver otros 4 kilómetros. Pero con el fular sí y esta semana pasada hemos ido a Hacienda dando un paseo. Anduve hora y cuarto hasta llegar allí y había mucha cola, una hora esperando a que me atendieran. De vuelta me paré y me compré una hamburguesa para ir comiendo por el camino porque no me daba tiempo a comer y bañar a mi Pequeñín y llegar para recoger a mi Bichito. Me comí la hamburguesa de camino a casa. Total tres horas y media con mi Pequeñín encima, sin notar su peso y él totalmente dormido.
Y el viernes nos fuimos andando al taller de post-parto, tres cuartos de hora de ida, más las dos horas del taller, en el que le di el pecho, y otros tres cuartos de hora de vuelta. Perfecto, mi Pequeñín todo el rato pegadito a mi y yo disfrutando dándole besitos en su cabecita.
Si yo fuera bebé, ¿dónde estaría mejor que en los brazos de mi mamá y escuchando su corazoncito? Desde luego yo no puedo imaginarme un lugar más idóneo, ¿y vosotros?
Vamos que estoy encantada, así que lo único que puedo hacer es recomendároslo 100%. Mi Pequeñín es muy demandante y a mi me está resultando una prenda indispensable en mi día a día.
Almudena os puede atender y dar asesoramiento vía mail en info@dealgodon.com o podéis pasaros a verla en la tienda que tiene en Galapagar, Madrid. Además organizan talleres de portabebés para grupos reducidos y si habéis adquirido un portabebé en Dealgodon.com o si decidís comprar uno después de haber asistido, te lo descuentan del importe de la compra.
Y también podéis encontrarlos en el siguiente blog Portabebés Dealdogon.com donde poséis leer artículos muy interesantes sobre el porteo y la crianza.
Echarle un vistazo a su página web, tienen un montón de fulares, tanto elásticos como tejidos, mei tais, bandoleras, mochilas ergonómicas y otros productos que seguro os van a encantar. Además, los gastos de envío son gratuitos a partir de 50€. Y el próximo taller de portabebés es el domingo 22 de mayo a las 10:30, nivel iniciación al porteo. Animaros y apuntaros, que las plazas son limitadas.
viernes, 18 de febrero de 2011
¿Quién pensó que elegir un portabebés era sencillo?
Yo no he porteado a mi Bichito. Antes de que naciera me compré la mochila You&Me de Chicco y yo estaba contentísima con ella, hasta que la usé. Tenía que sujetarla contra mi pecho, se movía y yo no le encontraba suficientemente segura. No me gustó y la hemos utilizado muy poquitas veces.
Un día en la cola del C&A vi una mamá con un recién nacido en un fular. Me quedé maravillada de cómo lo llevaba. Era invierno, por debajo del abrigo y su pequeña dormía plácidamente. Me dijo que le daba el pecho en esa posición, qué maravilla!!!
Así que pensé en comprármelo, pero creía que como mi Bichito tenía ya más de 6 meses, pues nada (luego supe que estaba equivocada), pero decidí que cuando tuviera otro hijo me compraría un fular.
Como mis compañeros del trabajo me van a regalar algo por el nacimiento de mi Embri, Carmen, mi compi, me dijo que qué queríamos. Como tengo de todo o casi de todo aproveché y le dije que un fular. Desde entonces llevo mirando fulares, tipos, tejidos y demás. Hay un mundo detrás de ello, un mundo enooooooooooorme y difícil de entender, o por lo menos para mi que no he porteado nunca.
Así que me decidí a rebuscar por internet y meterme en páginas de porteo. Yo tenía claro que quería un fular dado a su versatilidad, así que me puse a buscar por las tiendas y fue cuando tenía que decidirme, elástico o tejido, ¿eh? Mezcla, algodón, algodón orgánico, lino, cáñamo, sarga cruzada, ¿cómo? Uff, hay que hacer un máster para elegir un fular!!! Y yo creía que entrabas en una tienda, elegías el que más te gustaba y te lo llevabas puesto.
Me di cuenta que tenía que documentarme mejor sobre el tema para poder elegir lo que más me conviene. He leído guías, pedido información, hablado con distribuidores y porteadoras, con gente muy amable que me ha atendido y me ha explicado los tipos, las tallas, los tejidos, los anudados, etc, etc, etc.
A cualquiera que esté pensando en portear a sus hijos, les recomiendo que se pasen por la RedCanguro y lean la Guía para elegir un portabebé, donde podrán comprobar los distintos portabebés y sus funciones y así poder elegir el que más se ajuste a las necesidades de cada uno.
Como os he dicho, yo tenía claro que quería un fular, así que me leí también la Guía de fulares: tejidos y anudados, que me vino genial para comprender qué tipo de fular me vendría bien. Lo primero de todo es que como mi Bichito cumple el domingo 19 meses, estoy segura que cuando vea a su hermano querrá que la suba al fular, así que quedó descartado el fular elástico. Primera prueba superada, nos quedamos con los fulares tejidos. Pero aquí se abre todo un mundo de posibilidades increíbles, marcas, colores, tallas, tejidos, calidades, y yo me estaba volviendo loca. Lo tenía casi claro, por lo que había leído en la guía los fulares de sarga cruzada son los mejores (siempre y cuando se ajusten a lo que queremos), pero son los más caros. De Sarga Cruzada he encontrado por lo menos seis marcas de fulares que los trabajan, pero yo me quedé con Lana y Didymos, qué difieren entre otras cosas en el grosor de la tela.
Fue entonces que Eloísa, del blog Una maternidad diferente, se ofreció a ayudarme y a responder a todas mis dudas. Eloísa es asesora de lactancia y también se había ofrecido a ayudarme con la lactancia en tándem o cualquier otra pregunta que tuviera. Así que la escribí y me estuvo explicando un poco cómo iba esto de los fulares y de los tejidos y del calor que desprenden dependiendo de qué estén hechos, pero lo que es mejor, se ofreció para que quedáramos un día y enseñarme sus bandoleras y fulares y así poder ver la diferencia que hay entre ellos.
Como yo estoy de reposo, Eloísa se vino hasta el centro comercial de al lado de mi casa para que pudiéramos vernos. Si es que es un encanto. Así que pasamos la mañana las tres juntas, Eloísa, su pequeña y preciosa hija y yo, mientras ellas me enseñaban cómo se ponían las bandoleras y los fulares y algún que otro nudo del fular para que yo pudiera valorar que era lo que más me gustaba.
Disfruté muchísimo de su compañía y me vino muy bien poder compartir con ellas esos momentos. Hablamos de lactancia, de parto, de niños, de coles, de fulares, de un montón de cosas. El tiempo pasó volando y nos dio la hora de la comida. Así que nos fuimos a comer las tres rápidamente dado que mi Bichito salía de la guarde y yo tenía que irme.
Fue maravilloso poder compartir nuestras experiencias, no sentirte en ocasiones como un bicho raro y poder hablar con alguien que te entiende y que ya ha pasado por ello. No había conocido a nadie personalmente que hubiera practicado la lactancia en tándem, tenía muchas dudas y muchos miedos y Eloísa amablemente me fue resolviendo una a una.
Pasé un día muy agradable gracias a ellas y no estuve dándole vueltas al tema de mi Embri. Espero que podamos de nuevo volver a vernos y así compartir otro rato juntitas. Esta vez quizá yo ya tenga a mi Embri y mi fular, y pueda enseñarme algún que otro nudo.
Al final creo que voy a pedir un fular de Sarga Cruzada de la marca Didymos de rayas que son más sencillos que los lisos para aprender a hacer los nudos, pero me gustaría mucho saber qué es lo que me recomendáis o que es lo que utilizáis vosotros.
Un día en la cola del C&A vi una mamá con un recién nacido en un fular. Me quedé maravillada de cómo lo llevaba. Era invierno, por debajo del abrigo y su pequeña dormía plácidamente. Me dijo que le daba el pecho en esa posición, qué maravilla!!!
Así que pensé en comprármelo, pero creía que como mi Bichito tenía ya más de 6 meses, pues nada (luego supe que estaba equivocada), pero decidí que cuando tuviera otro hijo me compraría un fular.
Como mis compañeros del trabajo me van a regalar algo por el nacimiento de mi Embri, Carmen, mi compi, me dijo que qué queríamos. Como tengo de todo o casi de todo aproveché y le dije que un fular. Desde entonces llevo mirando fulares, tipos, tejidos y demás. Hay un mundo detrás de ello, un mundo enooooooooooorme y difícil de entender, o por lo menos para mi que no he porteado nunca.
Así que me decidí a rebuscar por internet y meterme en páginas de porteo. Yo tenía claro que quería un fular dado a su versatilidad, así que me puse a buscar por las tiendas y fue cuando tenía que decidirme, elástico o tejido, ¿eh? Mezcla, algodón, algodón orgánico, lino, cáñamo, sarga cruzada, ¿cómo? Uff, hay que hacer un máster para elegir un fular!!! Y yo creía que entrabas en una tienda, elegías el que más te gustaba y te lo llevabas puesto.
Me di cuenta que tenía que documentarme mejor sobre el tema para poder elegir lo que más me conviene. He leído guías, pedido información, hablado con distribuidores y porteadoras, con gente muy amable que me ha atendido y me ha explicado los tipos, las tallas, los tejidos, los anudados, etc, etc, etc.
A cualquiera que esté pensando en portear a sus hijos, les recomiendo que se pasen por la RedCanguro y lean la Guía para elegir un portabebé, donde podrán comprobar los distintos portabebés y sus funciones y así poder elegir el que más se ajuste a las necesidades de cada uno.
Como os he dicho, yo tenía claro que quería un fular, así que me leí también la Guía de fulares: tejidos y anudados, que me vino genial para comprender qué tipo de fular me vendría bien. Lo primero de todo es que como mi Bichito cumple el domingo 19 meses, estoy segura que cuando vea a su hermano querrá que la suba al fular, así que quedó descartado el fular elástico. Primera prueba superada, nos quedamos con los fulares tejidos. Pero aquí se abre todo un mundo de posibilidades increíbles, marcas, colores, tallas, tejidos, calidades, y yo me estaba volviendo loca. Lo tenía casi claro, por lo que había leído en la guía los fulares de sarga cruzada son los mejores (siempre y cuando se ajusten a lo que queremos), pero son los más caros. De Sarga Cruzada he encontrado por lo menos seis marcas de fulares que los trabajan, pero yo me quedé con Lana y Didymos, qué difieren entre otras cosas en el grosor de la tela.
Fue entonces que Eloísa, del blog Una maternidad diferente, se ofreció a ayudarme y a responder a todas mis dudas. Eloísa es asesora de lactancia y también se había ofrecido a ayudarme con la lactancia en tándem o cualquier otra pregunta que tuviera. Así que la escribí y me estuvo explicando un poco cómo iba esto de los fulares y de los tejidos y del calor que desprenden dependiendo de qué estén hechos, pero lo que es mejor, se ofreció para que quedáramos un día y enseñarme sus bandoleras y fulares y así poder ver la diferencia que hay entre ellos.
Como yo estoy de reposo, Eloísa se vino hasta el centro comercial de al lado de mi casa para que pudiéramos vernos. Si es que es un encanto. Así que pasamos la mañana las tres juntas, Eloísa, su pequeña y preciosa hija y yo, mientras ellas me enseñaban cómo se ponían las bandoleras y los fulares y algún que otro nudo del fular para que yo pudiera valorar que era lo que más me gustaba.
Disfruté muchísimo de su compañía y me vino muy bien poder compartir con ellas esos momentos. Hablamos de lactancia, de parto, de niños, de coles, de fulares, de un montón de cosas. El tiempo pasó volando y nos dio la hora de la comida. Así que nos fuimos a comer las tres rápidamente dado que mi Bichito salía de la guarde y yo tenía que irme.
Fue maravilloso poder compartir nuestras experiencias, no sentirte en ocasiones como un bicho raro y poder hablar con alguien que te entiende y que ya ha pasado por ello. No había conocido a nadie personalmente que hubiera practicado la lactancia en tándem, tenía muchas dudas y muchos miedos y Eloísa amablemente me fue resolviendo una a una.
Pasé un día muy agradable gracias a ellas y no estuve dándole vueltas al tema de mi Embri. Espero que podamos de nuevo volver a vernos y así compartir otro rato juntitas. Esta vez quizá yo ya tenga a mi Embri y mi fular, y pueda enseñarme algún que otro nudo.
Al final creo que voy a pedir un fular de Sarga Cruzada de la marca Didymos de rayas que son más sencillos que los lisos para aprender a hacer los nudos, pero me gustaría mucho saber qué es lo que me recomendáis o que es lo que utilizáis vosotros.
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