"Metamorfosis" significa "transformación" y esto se produce cuando nuestra energía fluye libremente. Esta técnica nos conecta, a nivel de consciencia, con los nueve meses vividos en el seno materno y nos lleva a descubrir nuestro propósito en la vida. Es el masaje de la transformación.Artículo escrito por Victoria Fernández, Terapeuta Manual Diplomada, aquí.
Durante el período de gestación, los nueve meses transcurridos entre la concepción y el nacimiento, se establecen nuestras estructuras físicas, mentales y emocionales. La vida, después de nacer, tiene sus raíces en este período prenatal: nuestra vida antes de nacer. Es esta estructura corporal la que debe ser liberada. [...]
[...] Esta terapia está indicada para todas las edades, especialmente en niños y bebés, durante el embarazo, en casos de estrés, depresión, ansiedad, etc., y en enfermos terminales, ya que ayudaremos a la aceptación del tránsito que están a punto de emprender (el nacimiento de una nueva realidad).
Se fundamenta en el trabajo en zonas del pie que tienen influencia y relación con los aspectos mentales y emocionales del individuo. Con el masaje se libera y alivia la tensión mental y emocional, lo que induce a la relajación física.
El individuo recupera la fuerza vital; los bloqueos suelen ser eliminados y se produce la auto-curación. El efecto es placentero y relajante produciéndose una sensación de bienestar, fluidez y plenitud.
Es una herramienta única para la transformación personal muy accesible a todos y fácil de aprender e integrar en nuestra vida cotidiana. Agradable de dar y recibir y totalmente segura. Indicada a cualquiera que desee hacer cambios que puedan incrementar su calidad de vida.
No hay intervención física ni diagnosis, no hay necesidad de consultar o volver sobre el pasado o la historia médica de la persona. La energía vital de la persona es libre de hacer lo que sea requerido. La persona es llamada a ser su propio sanador.
No somos conscientes del cambio porque proviene de nuestro interior. Nosotros somos el cambio.
Al comienzo de la década de los sesenta, el médico Naturópata británico Robert St. John utilizaba la Reflexología en su trabajo con niños afectados de patologías mentales.
Motivado por conseguir mejores resultados en sus tratamientos investigó profundizando en los aspectos psicológicos de las zonas reflejas de los pies, partiendo de la creencia oriental que establece que los pilares fundamentales de la persona se originan en el período prenatal, quedando así sentadas las bases del conjunto energético.
Los pies son nuestra base, los cimientos que nos mantienen en equilibrio, son nuestro vínculo con la tierra y el puente hacia esferas más altas. Nuestros impulsos espirituales e intelectuales deben tener ese punto de apoyo con la tierra.
Los aspectos físicos, mentales y emocionales y, consecuentemente, muchas de las pautas de comportamiento del individuo tienen su origen en el período de gestación, donde se reúnen no sólo los aspectos genéticos del padre y la madre, lo relativo a la vivencia física prenatal (alimentación, salud de la madre...) sino que también concurren las informaciones sensoriales y emocionales de la madre.
St. John consiguió grandes resultados en su trabajo con niños con patologías mentales (al que en principio llamó TERAPIA PRENATAL) y que hoy día se utiliza como apoyo de terapias en niños autistas y con síndrome del Down, obteniendo mejoras en la calidad de vida y en muchos aspectos de relación con el entorno.
Posteriormente, con el nombre de Técnica Metamórfica e incluyendo el masaje en manos y cabeza, comenzó a utilizarse en adultos, sobre la base de que la información prenatal puede ser la causa de determinados bloqueos y tensiones que pueden condicionar negativamente pautas de pensamiento, de relación y de expresión en el individuo adulto.
Sin conocer nada de esto me acerqué al centro de salud que mi matrona me recomendó. La Trabajadora Social estuvo explicándonos que St. John pensó que dado que la columna vertebral enerva todos los órganos y desde ella salen todas las terminaciones nerviosas de nuestro cuerpo, acariciando su reflejo en los pies, podía conseguir grandes resultados. Probó con su hija Síndrome de Down y observó las mejoras en ella.
Este masaje es muy beneficioso para las embarazadas porque nos conecta con nuestra etapa prenatal y la que estamos gestando ahora.
Se da con la yema de los dedos, acariciando en círculos de arriba abajo el dedo gordo (la cabeza), bajando por el empeine (nuestra columna vertebral, pasando por el primer, segundo y tercer trimestre acariciándolo suavemente), hasta llegar al talón (momento de la concepción, del parto) y terminando haciendo una pulsera sobre el tobillo.
Primero lo recibí y luego lo dí, en grupos de dos embarazadas, y me relajé bastante, no sólo recibiéndolo sino también ayudando a relajarse a mi compañera. Volví contenta a casa y deseando volver el próximo martes.
Este masaje sólo debe aplicarse, a menos que haya una enfermedad congénita, una vez en semana y me explicó que para el insomnio me vendría muy bien, para desbloquear los miedos que rondan en mi psique.
Y os preguntaréis si habré dormido bien, pues no y sí. De 23 a 4:30 he dormido mal, me habré levantado unas 6 ó 7 veces, durmiendo a trompicones y con despertares bastante largos. A las 4:30 ya no he podido dormir y me he quedado en la cama. He intentado relajarme sola y nada, así que casi una hora después me he puesto música relajante. Después de media hora, como no me servía de nada, he buscado una relajación guiada y a las 6:30 me encontraba tan relajada que, aunque no tenía sueño, me he quedado en la cama tranquila. Pensando en las cosas del día poco a poco me he vuelto a quedar dormida y me han despertado las risas de mis hijos en su habitación. No podía ni abrir los ojos, estaba tan relajada que me ha costado muchísimo ponerme en pie y mis hijos de cachondeo, porque nos hemos encontrado a Pequeñín tirándose en la cama de su hermana, que había subido por las escaleras con el saco puesto. Pá' vernos matao!!!
La semana que viene volveré y espero llegar a la tercera sesión donde me enseñarán el masaje en la cabeza, que estoy segura me relajará muchísimo. Entre tomar diazepam y esto, prefiero probar terapias alternativas.
¿Conocíais esta técnica?












