Los niños nos sorprenden en muchas ocasiones. Hace poco os contaba que el 13 de Agosto fue el día elegido para quitarle el pañal a mi Bichito y también os decía que le quitaríamos el pañal de la siesta en Oropesa. Pero que el de por la noche era muy complicado, porque se levantaba con él empapado. Nosotros le dejamos un vaso de agua en la cama, por lo que a lo largo de la noche va bebiendo y claro, tiene ganas de hacer pis. De esto no hace ni dos semanas que os lo conté, pero en cuanto vinimos a Oropesa le quitamos el de la siesta y esta noche ha sido su primera noche sin pañal. Lleva muchos días levantándose con el pañal seco y pidiendo hacer pis en mitad de la noche si tiene ganas. Es increíble que se despierte y en mitad de la noche se la oiga: "Papá, pis" o que salga de su habitación y ella sola se vaya al baño, pero como la puerta está cerrada, venga a la cama y diga "Pis". Me tiene alucinada y muy sorprendida. Me siento tan orgullosa de ella.
Lo único que no acaba de controlar es la caca, porque son pocas veces las que lo dice antes de hacerlo, normalmente lo dice en el justo momento, por lo que no nos da tiempo a llegar. Pero yo creo que eso es lo de menos y que poco a poco lo irá controlando. Aguantar el pis, sin embargo, no tiene secretos para ella y va al váter de mayores con total tranquilidad y sin adaptador. Aunque si está su orinal, siempre lo prefiere.
Así que mi Bichito, mi hija, mi pequeña, ya no lleva pañal. De golpe y porrazo parece que este verano se ha hecho grande, se ha hecho mayor. Y es que los hijos crecen a mucha velocidad y da miedo mirar hacia el futuro y encontrarme dentro de 10 años con una adolescente, ¿sobré hacerlo?
Por ahora hemos apartado la talla 4, aunque no por mucho tiempo, porque mi Pequeñín va creciendo cada día más y muy rápido. Por suerte él sigue siendo bebé y tardará todavía unos cuantos meses en empezar a andar, a querer hacerle todo solo y a dejar de necesitarme tanto.
Y es que nuestro hijos crecen demasiado deprisa y parece que se nos van a escapar esos momentos maravillosos y únicos. Pero lo cierto es que vienen otros muchos momentos únicos y maravillosos que puedes compartir con ellos y junto a ellos. Porque pasan de ser totalmente dependientes de nosotros a tener que acompañarles y que ellos compartan su tiempo con nosotros.
Criar a un hijo es maravillo. Así que a dos os lo podéis imaginar...
Resultado: Acaba de hacer pis en la cama después de 11 horas durmiendo y os prometo que hace 5 minutos he pasado a verla y estaba sequita. Es la ley de Murphy, veremos a ver qué pasa esta noche.
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miércoles, 7 de septiembre de 2011
martes, 16 de agosto de 2011
13 de Agosto
El 13 de Agosto es una fecha importante, mi papá habría cumplido 64 años. Pero este año no sólo la voy a recordar por echarle de menos, por no celebrarlo con él, ni por ese vacío enorme que se me ha quedado. Este año lo voy a recordar también porque fue el día que mi Bichito dejó de llevar pañal.
Desde hace ya bastante tiempo, incluso más de un mes, sabía que mi Bichito estaba preparada. Sin embargo, preferí que estuviéramos los dos juntos. Hemos pasado dos semanas los tres solitos por las mañanas y yo no quería tener que salir corriendo a limpiar un pis o una caca de mi Bichito y dejar a mi Pequeñín en mitad de su toma. Así que decidimos esperar a que mi marido empezara sus vacaciones, por lo que el 13 de Agosto ya no llevaría pañal de día.
El 12 fuimos juntas a comprar braguitas y camisetas, ya no llevará bodies nunca más. Y para su cumpleaños le pedí a mi hermano que la regalaran uno de esos cuentos en los que aprender en ilustraciones cómo ir al baño y le regalaron el Libro Orinal. Viene con unas pegatinas para que las peguen cada vez que hacen pis o caca. Sólo vienen 25, pero la mecánica está muy bien y a mi Bichito le gusta. Menos mal que tengo más pegatinas para empezar cuando acabemos con las que vienen.
La Operación Pañal, como casi todas las personas la denominan, está yendo bastante bien. El sábado sólo hubo dos escapes, pero es cierto que la preguntábamos cada hora y media desde la última vez que hizo pis. El domingo se le escapó la caca y ayer lunes tuvo dos escapes. Ayer ya lo pedía ella y el que se le escapó intentó limpiarlo sin que nos diéramos cuenta. Por la tarde tuvo otro en la piscina y es que su papá se fue a guardar la bolsa de los juguetes al trastero y no sabemos si es que la dio vergüenza pedírselo a otra mamá o simplemente no se dio cuenta. Por ahora creemos que está yendo muy bien y el balance de la operación pañal es muy positivo. Veremos qué tal lo hace hoy!!!
Cuando la miro me entra morriña porque hubo un día en el que yo fui así, una pena no acordarme y que ella tampoco lo recuerde. Cada día la veo más mayor, habla por los codos, construye frases y se hace entender muy bien. Cada vez son menos los momentos de frustración y la facilidad para comunicarse con ella ha aumentado muchísimo, aunque tambiénpara discutir e imponer sus criterios.
Lo peor que llevamos úñtimamente es que está teniendo una temporada que no quiere irse a acostar, "No quiero dormir", eso es lo que me dice cada vez que la dejo en la cama, ya sea por la tarde o por la noche. Y es que se tira más de media hora sin dormirse y de pie, jugando, quitándose el pañal... y a mi me saca de quicio. Nos dan las 23:30 de la noche y ya estoy cansada de discutir con ella, darla arrascaitas en la espalda, llevarle sus muñecos. Se me acaban las ideas. Al final del día una termina tan cansada que lo único que tiene ganas es de tumbarse y relajarse, pero siempre acabo de mala leche y mucho más despierta de lo que me gustaría.
Sé que muchos de vosotros habéis o estáis pasando por la Operación Pañal y hay algo que me pregunto y no sé contestar: ¿Cuánto ha durado la OP de vuestros hijos más o menos?
Desde hace ya bastante tiempo, incluso más de un mes, sabía que mi Bichito estaba preparada. Sin embargo, preferí que estuviéramos los dos juntos. Hemos pasado dos semanas los tres solitos por las mañanas y yo no quería tener que salir corriendo a limpiar un pis o una caca de mi Bichito y dejar a mi Pequeñín en mitad de su toma. Así que decidimos esperar a que mi marido empezara sus vacaciones, por lo que el 13 de Agosto ya no llevaría pañal de día.
El 12 fuimos juntas a comprar braguitas y camisetas, ya no llevará bodies nunca más. Y para su cumpleaños le pedí a mi hermano que la regalaran uno de esos cuentos en los que aprender en ilustraciones cómo ir al baño y le regalaron el Libro Orinal. Viene con unas pegatinas para que las peguen cada vez que hacen pis o caca. Sólo vienen 25, pero la mecánica está muy bien y a mi Bichito le gusta. Menos mal que tengo más pegatinas para empezar cuando acabemos con las que vienen.
La Operación Pañal, como casi todas las personas la denominan, está yendo bastante bien. El sábado sólo hubo dos escapes, pero es cierto que la preguntábamos cada hora y media desde la última vez que hizo pis. El domingo se le escapó la caca y ayer lunes tuvo dos escapes. Ayer ya lo pedía ella y el que se le escapó intentó limpiarlo sin que nos diéramos cuenta. Por la tarde tuvo otro en la piscina y es que su papá se fue a guardar la bolsa de los juguetes al trastero y no sabemos si es que la dio vergüenza pedírselo a otra mamá o simplemente no se dio cuenta. Por ahora creemos que está yendo muy bien y el balance de la operación pañal es muy positivo. Veremos qué tal lo hace hoy!!!
Cuando la miro me entra morriña porque hubo un día en el que yo fui así, una pena no acordarme y que ella tampoco lo recuerde. Cada día la veo más mayor, habla por los codos, construye frases y se hace entender muy bien. Cada vez son menos los momentos de frustración y la facilidad para comunicarse con ella ha aumentado muchísimo, aunque tambiénpara discutir e imponer sus criterios.
Lo peor que llevamos úñtimamente es que está teniendo una temporada que no quiere irse a acostar, "No quiero dormir", eso es lo que me dice cada vez que la dejo en la cama, ya sea por la tarde o por la noche. Y es que se tira más de media hora sin dormirse y de pie, jugando, quitándose el pañal... y a mi me saca de quicio. Nos dan las 23:30 de la noche y ya estoy cansada de discutir con ella, darla arrascaitas en la espalda, llevarle sus muñecos. Se me acaban las ideas. Al final del día una termina tan cansada que lo único que tiene ganas es de tumbarse y relajarse, pero siempre acabo de mala leche y mucho más despierta de lo que me gustaría.
Sé que muchos de vosotros habéis o estáis pasando por la Operación Pañal y hay algo que me pregunto y no sé contestar: ¿Cuánto ha durado la OP de vuestros hijos más o menos?
martes, 11 de enero de 2011
Mi pequeña hija mayor
Yo siempre he pensado que mi Bichito era un bebé. Tiene exactamente 17 meses y 22 días. Cuando nació pesó 3120 gramos y midió 49 centímetros, después de casi 18 meses ha ganado casi 7 kilos de peso y casi 30 centímetros, a la espera de confirmar el viernes por la enfermera. Nunca fui consciente de este incremento, me parecía mi bebé, mi pequeña, mi Bichito. Además yo siempre he sido de tenerla en brazos, me encanta cogerla y como llevo 17 meses y 22 días dándola el pecho, la he tenido cada día de mi vida en mi regazo y nunca me ha dado la sensación de cuanto hacía crecido.
El pasado 29 de diciembre nació el hijo de un amigo de mi marido, con 3200 gramos y 49 centímetros, casi igual que mi Bichito. Cuando lo cogí no era capaz de asimilar que mi Bichito llegó a ser tan pequeña como él y de todo lo que había crecido. Al cambiarle el pañal y verle la colita me di cuenta que dentro de poco tendría uno parecido entre mis manos y sería mío, fue una sensación increíble y me di cuenta de las ganas de volver a experimentar aquellos sentimientos.
Cuando llegué a casa me di cuenta que mi Bichito había crecido, ya no podría estar dentro de mi y menos ahora que lo ocupaba su hermano, aunque yo no me hubieraquerido dar dado cuenta.
Como estamos organizando ropas y demás del trastero, el 22 ó 23 de diciembre le dije a mi marido que aprovechara y me subiera el orinal rosa de la niña para que se fuera familiarizando con él. Así que lo pusimos en el baño y cuando la bañaba su padre la decíamos “Bichito, siéntate en el orinal”. No la gustó y decía “No, no, no, no”, hasta me senté yo para que viera como se hacía, pero nada. Una semana o diez días después comenzó a sentarse y le gustó bastante, tanto que un día me encontré a mi Bichito que se lo llevaba al salón. Me costó alguna que otra rabieta que entendiera que el orinal no salía del baño, que era para hacer pis, no para jugar. Así que cada noche, la desnudaba su padre y ella se sentaba antes del baño, la decía “Bichito, haz pis” y hasta la enseñó cómo debía de limpiarse el pepe y tirar el papelito en el orinal.
El sábado pasado tenía la cena hecha, así que fui con ellos al baño y me senté, la ayudé a sentarse en el orinal y la dije “Bichito, haz pipí” y entonces escuchamos cómo salía el chorrillo. Nos quedamos alucinados!!! Entonces ella se levantó, nos tendió la mano, la dimos el papel, se limpió el pepe y lo tiró en el orinal. Estamos boquiabiertos!!! La aplaudimos y las dimos besitos. Después mi marido y yo pensamos que podía ser casualidad, pero estábamos alucinados, nos parecía increíble, estábamos impresionados.
Al día siguiente, el domingo, fuimos de nuevo los dos, la ayudé a sentarse, la dije “Bichito, haz pipí” y ella bajó la cabeza mirando entre sus piernas e hizo pis. Se levantó, su padre la dio papel, se limpio el culo, la dijimos, “No, Bichito, el pepe”, se limpió el pepe y tiró el papel en el orinal. Otra vez!! No había sido una casualidad!!! La aplaudimos y la dimos besitos, sintiéndome orgullosísima por mi pequeña.
Como conozco el pensamiento de la profe de la guarde de empezar a ponerlos en el orinal esta primavera, decidí hablar con ella ayer por la tarde. La conté lo que había pasado y que si había visto a algún niño antes, dado que a mi me parecía que era demasiado temprano, si es que es un mico. Me dijo que no, que ninguno hacía pis en el orinal y que ella sería la primera, pero que empezaría a ponerla a partir de hoy para ver que tal y si estaba preparada para ello ir avanzando, aunque a los demás no empezaría a hacerlo hasta primavera, que fuéramos nosotros poniéndola también. Mi marido me confesó que por la mañana la había puesto, pero que ella no había querido ni sentarse y le había dicho “No”, así que decidimos que cada vez que le cambiáramos el pañal la pondríamos en el orinal.
Como cada tarde, terminé de darla el pecho e iba a cambiarla el pañal, así que nos fuimos al baño, la bajé los pantalones hasta los tobillos, la quité el pañal, la ayudé a sentarse y la dije “Bichito, haz pipí”, volvió a bajar la cabeza entre las piernas y yo escuché un pedo, pero esta vez no escuché el pipí. Le dije a mi marido "Esta vez no", entonces se levantó y mi marido me dijo “Pero si hay pis”, la dio papel, se limpió el pepe y lo tiró al orinal. Nos quedamos de nuevo boquiabiertos. Es increíble que sepa perfectamente qué es lo que está haciendo, con lo pequeña que es.
Así que aquí me tenéis, sintiéndome orgullosísima de mi pequeña, de mi bebé, pero a la vez con la lagrimilla colgando porque siento que se hace mayor. Primero comenzó a andar, luego fue queriendo comer sola (a veces me deja darla de comer y me hace sentirme la mamá más útil del planeta) y ahora con el pis. Cada día se hace más autónoma y nos va necesitando un poco menos. Me ha dado una lección de madurez urinaria, yo la subí el orinal para que fuera familiarizándose con él y así cuando su profe en primavera la pusiera, no le sonara tan extraño, pero jamás pensé que en menos de tres semanas iba a hacer pipí en él. Me parece increíble que haya ocurrido, si es que es tan pequeña!!!
Aunque no venga al caso quería contaros que ayer llamé al ginecólogo y pude ir la misma tarde, así que nos fuimos los tres, aunque esta vez llevamos unos cuentos para que mi Bichito estuviera entretenida y no se le hiciera larga la espera. Tensión bien, más alta que habitualmente 142/75 (más o menos) y mi Embri perfectamente, encajadísimo y muy bajo, como siempre, me dijo el médico que tenía que notar mucho la presión (nos ha jodío, desde el tercer mes!!!). Estuvo enseñándonos la columna, la cabeza, su cara, el abdomen, el fémur y pude verle la colita, aunque muy rápidamente porque no paraba de moverse. Ni con mi Bichito ni con mi Embri supe lo que pesaba hasta la ecografía del tercer trimestre de mi Bichito que aparecía en el papel impreso. Sin embargo, esta vez se me ocurrió preguntarle y el peso aproximado es de 1183 gramos. Guauuuuuuuuuuuuuuu!!! Está hecho un hombrecito!!!! La próxima vez que vayamos a verle, en mi cumpleaños, habrá casi duplicado su peso (mi Bichito pesaba en la semana 34 2,200 kilos), ya tengo ganas de que llegue la fecha.
Mi hijo formándose perfectamente y mi Bichito cada día un poquito más mayor, qué más se puede pedir!!!
El pasado 29 de diciembre nació el hijo de un amigo de mi marido, con 3200 gramos y 49 centímetros, casi igual que mi Bichito. Cuando lo cogí no era capaz de asimilar que mi Bichito llegó a ser tan pequeña como él y de todo lo que había crecido. Al cambiarle el pañal y verle la colita me di cuenta que dentro de poco tendría uno parecido entre mis manos y sería mío, fue una sensación increíble y me di cuenta de las ganas de volver a experimentar aquellos sentimientos.
Cuando llegué a casa me di cuenta que mi Bichito había crecido, ya no podría estar dentro de mi y menos ahora que lo ocupaba su hermano, aunque yo no me hubiera
Como estamos organizando ropas y demás del trastero, el 22 ó 23 de diciembre le dije a mi marido que aprovechara y me subiera el orinal rosa de la niña para que se fuera familiarizando con él. Así que lo pusimos en el baño y cuando la bañaba su padre la decíamos “Bichito, siéntate en el orinal”. No la gustó y decía “No, no, no, no”, hasta me senté yo para que viera como se hacía, pero nada. Una semana o diez días después comenzó a sentarse y le gustó bastante, tanto que un día me encontré a mi Bichito que se lo llevaba al salón. Me costó alguna que otra rabieta que entendiera que el orinal no salía del baño, que era para hacer pis, no para jugar. Así que cada noche, la desnudaba su padre y ella se sentaba antes del baño, la decía “Bichito, haz pis” y hasta la enseñó cómo debía de limpiarse el pepe y tirar el papelito en el orinal.
El sábado pasado tenía la cena hecha, así que fui con ellos al baño y me senté, la ayudé a sentarse en el orinal y la dije “Bichito, haz pipí” y entonces escuchamos cómo salía el chorrillo. Nos quedamos alucinados!!! Entonces ella se levantó, nos tendió la mano, la dimos el papel, se limpió el pepe y lo tiró en el orinal. Estamos boquiabiertos!!! La aplaudimos y las dimos besitos. Después mi marido y yo pensamos que podía ser casualidad, pero estábamos alucinados, nos parecía increíble, estábamos impresionados.
Al día siguiente, el domingo, fuimos de nuevo los dos, la ayudé a sentarse, la dije “Bichito, haz pipí” y ella bajó la cabeza mirando entre sus piernas e hizo pis. Se levantó, su padre la dio papel, se limpio el culo, la dijimos, “No, Bichito, el pepe”, se limpió el pepe y tiró el papel en el orinal. Otra vez!! No había sido una casualidad!!! La aplaudimos y la dimos besitos, sintiéndome orgullosísima por mi pequeña.
Como conozco el pensamiento de la profe de la guarde de empezar a ponerlos en el orinal esta primavera, decidí hablar con ella ayer por la tarde. La conté lo que había pasado y que si había visto a algún niño antes, dado que a mi me parecía que era demasiado temprano, si es que es un mico. Me dijo que no, que ninguno hacía pis en el orinal y que ella sería la primera, pero que empezaría a ponerla a partir de hoy para ver que tal y si estaba preparada para ello ir avanzando, aunque a los demás no empezaría a hacerlo hasta primavera, que fuéramos nosotros poniéndola también. Mi marido me confesó que por la mañana la había puesto, pero que ella no había querido ni sentarse y le había dicho “No”, así que decidimos que cada vez que le cambiáramos el pañal la pondríamos en el orinal.
Como cada tarde, terminé de darla el pecho e iba a cambiarla el pañal, así que nos fuimos al baño, la bajé los pantalones hasta los tobillos, la quité el pañal, la ayudé a sentarse y la dije “Bichito, haz pipí”, volvió a bajar la cabeza entre las piernas y yo escuché un pedo, pero esta vez no escuché el pipí. Le dije a mi marido "Esta vez no", entonces se levantó y mi marido me dijo “Pero si hay pis”, la dio papel, se limpió el pepe y lo tiró al orinal. Nos quedamos de nuevo boquiabiertos. Es increíble que sepa perfectamente qué es lo que está haciendo, con lo pequeña que es.
Así que aquí me tenéis, sintiéndome orgullosísima de mi pequeña, de mi bebé, pero a la vez con la lagrimilla colgando porque siento que se hace mayor. Primero comenzó a andar, luego fue queriendo comer sola (a veces me deja darla de comer y me hace sentirme la mamá más útil del planeta) y ahora con el pis. Cada día se hace más autónoma y nos va necesitando un poco menos. Me ha dado una lección de madurez urinaria, yo la subí el orinal para que fuera familiarizándose con él y así cuando su profe en primavera la pusiera, no le sonara tan extraño, pero jamás pensé que en menos de tres semanas iba a hacer pipí en él. Me parece increíble que haya ocurrido, si es que es tan pequeña!!!
Aunque no venga al caso quería contaros que ayer llamé al ginecólogo y pude ir la misma tarde, así que nos fuimos los tres, aunque esta vez llevamos unos cuentos para que mi Bichito estuviera entretenida y no se le hiciera larga la espera. Tensión bien, más alta que habitualmente 142/75 (más o menos) y mi Embri perfectamente, encajadísimo y muy bajo, como siempre, me dijo el médico que tenía que notar mucho la presión (nos ha jodío, desde el tercer mes!!!). Estuvo enseñándonos la columna, la cabeza, su cara, el abdomen, el fémur y pude verle la colita, aunque muy rápidamente porque no paraba de moverse. Ni con mi Bichito ni con mi Embri supe lo que pesaba hasta la ecografía del tercer trimestre de mi Bichito que aparecía en el papel impreso. Sin embargo, esta vez se me ocurrió preguntarle y el peso aproximado es de 1183 gramos. Guauuuuuuuuuuuuuuu!!! Está hecho un hombrecito!!!! La próxima vez que vayamos a verle, en mi cumpleaños, habrá casi duplicado su peso (mi Bichito pesaba en la semana 34 2,200 kilos), ya tengo ganas de que llegue la fecha.
Mi hijo formándose perfectamente y mi Bichito cada día un poquito más mayor, qué más se puede pedir!!!
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