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miércoles, 2 de julio de 2014

Curas de sueño

La nueva habitación de mis hijos.
La habitación de Bichito, Pequeñín y Canija :)
Si sigues haciendo lo mismo y no introduces ningún cambio en tu conducta el resultado seguirá siendo el mismo, no varía.

Este era nuestro punto de partida: Canija dormía con nosotros y había noches que se despertaba entre 8 y 12 veces, e incluso noches en las que se desvelaba una o dos veces de media hora a dos horas, criminal. Mi marido se había dado por vencido y yo me encontraba cada día más cansada e irascible porque mi bebé no me dejaba dormir y sus despertares nocturnos me generaban muchísimo estrés. Si bien estoy segura que no la ocurre absolutamente nada, que está dentro de su maduración y de que está sobreestimulada por tener dos hermanos pequeños muy activos.

Decidimos intentar algo diferente, algo que obtuviéramos una reacción, a peor o a mejor, pero si no hacíamos nada todo iba a seguir igual y sólo cambiaría a lo largo del tiempo. Hablamos con sus hermanos y les propusimos llevar a Canija con ellos a su habitación, por lo menos hasta el primer despertar, y ellos se pusieron muy contentos.

Existían diferentes reacciones:
  • o se despertaba más veces,
  • o se despertaba las mismas,
  • o se despertaba menos.

Yo tenía claro que en el momento que se despertara me la llevaba conmigo, entre otras cosas porque sigo extremadamente cansada y necesito pegar ojo, aunque sea 20 minutos cada media hora y sigo necesitándola pegada a mí.

Y así su padre subió el colchón de una cama pequeña y probamos. Canija estaba encantada y feliz de irse a dormir con sus hermanos, porque antes cuando la decía "!Vamos a la cama!", ella se iba a la cama de su hermano. Parecía que ella misma quería irse allí a dormir y por esta razón probamos.

La primera noche, a las 2 horas Canija estaba subiéndose a mi cama y cogiéndome la pierna para ayudarse y así conseguir llegar a mí. Ni siquiera tenía que levantarme yo, ella se despertaba de su camita y al ver que yo no estaba, recorría los escasos cuatro metros que separan su cama de la mía e intentaba (la mayoría de las veces con éxito) subir a mi cama. Entonces yo la abrazo, la beso y la doy el pecho y ya nos quedamos el resto de la noche juntitas.

La primera noche la echaba tanto de menos que apenas conseguí pegar ojo hasta que vino. Cada noche, a las 2 horas de haberme acostado yo, 3 después de que se haya dormido ella, Canija viene a mi encuentro y yo me siento feliz al verla. Los primeros días se ha desvelado y la ha costado mucho volver a dormirse, pero lleva dos noches que no se desvela, que viene y se duerme al pecho de nuevo.

Yo sólo pedía que se alargara ese primer despertar y que yo pudiera enganchar tres horitas del tirón, anteanoche fue la primera noche que yo dormí 4:30 seguidas. Alucinante fue darme cuenta que eran más de las 3 de la mañana cuando Canija trepaba por mis piernas en busca de mi pecho. Cómo me sentaron esas 4 horas y media, hacía tanto tiempo!!! Luego, una vez que se queda conmigo, se despierta cada hora, pero si ya he dormido 4 horas y medio me importa un carajo, me da exactamente igual, porque entonces la miro con ternura y la furia y rabia de noches pasadas no tengo que controlarla, simplemente no me sale.

Cama pequeña y litera con escaleras en horizontal, para
que puedan subir sin peligro los tres (Canija también sube)
Dado que ha ido bien decimos entonces subir la cama pequeña completa y dejarla fija. El resultado es el de la foto, junto a Su Litera hemos puesto la camita que utilizó Bichito, de tal manera que Bichito duerme arriba, Pequeñín abajo y Canija en la camita.

Quizá en un futuro podamos invertir en una solución más acorde con ellos, pero en este momento ésta nos vale.

Me siento contenta de haberlo intentado y que esté dando resultado. Ella se va contenta a su camita cada noche, yo la dejo allí dormida y cuando se despierta viene en mi busca. Yo la recibo con los brazos abiertos, los pechos llenos de leche y mis labios llenos de besos, la acurruco en el hueco que deja mi cuerpo en forma de 4 y volvemos a dormirnos juntas. Unos días tarda más y otros días tarda menos, los dos últimos no demasiado. Así que, por ahora, creo que hemos encontrado la fórmula perfecta para nosotras dos y tanto papá como sus hermanos están contentos.

Ningún día ha despertado a sus hermanos porque ella no llora ni me llama desde allí, ella viene a buscarme y se sube trepando por mí. No hemos derramado ni una sola lágrima por el cambio, no hemos forzado nada, sólo hemos decidido probar una fórmula que podría habernos salido bien o mal. Por ahora, en estos escasos 15 días, va bien e igual que utilizo este blog para desahogarme quería compartir esto con vosotros.

Esta no es la fórmula para nadie, es la que está haciendo que yo duerma más sin lágrimas de ambas, sin forzar nada, sin obligar. Yo tenía claro que en cuanto se despertara me la llevaba conmigo, fuera a las 3 horas o a la media hora y así, con las cosas claras, hemos procedido.

Hoy he vuelto a dormir más, no sé a qué hora estaba trepando por mis piernas, pero subió, se acurrucó en mí, agarró su tetilla y nos dormimos pegaditas. Se habrá despertado 3 veces más, pero yo me siento muchísimo más descansada, de hecho me despierto antes que el despertador y mi paciencia no empieza al límite como últimamente.

Ojalá esto continúe, ojalá esto se repita una y otra vez y yo pueda seguir dándome curas de sueño de 4 horas y media :)

martes, 18 de diciembre de 2012

Su Litera

Habitación de Bichito y Pequeñín (y en el futuro de Pizquita también)
Os presento a... ¡Bichito y Pequeñín! Y su nueva habitación.

Una de las cosas que quería hacer estas Navidades era cambiar a mis hijos de habitación. Nuestra casa es un ático con 2 habitaciones y ya dormían Bichito en cama y Pequeñín en cuna. Ahora que Pizquita necesita la cuna, había que pasar a Pequeñín a una cama y si poníamos dos cama ya no nos entraba nada más en la habitación y allí, en un futuro, tendrán que dormir 3. ¿Qué haríamos cuando quisiéramos pasar a mi Pizquita con ellos?

Buscamos soluciones. A mí me encantaba la litera Kura del Ikea, pero en madera y con esos paneles de color azul no me gustaba nada, así que había que comprarla y pintarla. Mi marido era más escéptico porque le daba miedo que mi Bichito se cayera y ya no sólo eso, sino que mi Pequeñín intentara imitarla y queriendo subir, se diera un buen mamporro. No iba a ser mucho porque la altura de esta litera es de 90 centímetros, pero es cierto que está recomendada para niños mayores de 6 años y mi Bichito tiene sólo 3.

Con 3 hijos y una única habitación el espacio se nos quedaba pequeño si en vez de litera hubiéramos puesto una cama nido, además de todo el engorro que conlleva sacar y meter las camas cada día. Mi marido pensó en hacerles una escalera para que pudieran subir andando y no trepando. Indagando por la red encontramos Ikea Hackers y de ahí sacamos la idea de utilizar el mueble Trofast como escalera. El problema era que si no poníamos algo para que no se cayeran, seguro que también lo hacían subiendo y bajando. Y ¡tachán!, gracias a un somier de una cuna a mi marido se le ocurrió la gran idea de construirles una barandilla para ayudarles a acceder a la cama de arriba. La barandilla está reforzada para que no pueda romperse o vencerse y aguante las arremetidas de los peques.

Compramos la litera Ikea de segunda mano porque como yo iba a pintarla y a forrar los paneles, prefería no cargarme una litera nueva. Nos costó 30 euros en vez de 150€ y cuando intenté pintar los listones me di cuenta que en mi estado no podía, así que mi marido se puso manos a la obra y a pintarlo todo de blanco. La estructura Trofast la compramos en oportunidades del Ikea por 22,75€ en vez de 35€, debía haber estado en exposición y dado que mi marido iba a atornillar una barandilla y estaba prácticamente nueva excepto por alguna muesca que quedaba hacia la pared, nos hicimos con ella. Encima estaba ya montada, un trabajo menos. Teníamos en el trastero un somier desmontado (con un par de enganches partidos) y un colchón de 90x180 (aunque la cama Kura es para colchones de 90x200) y lo hemos aprovechado. Lo único que le queda a mi marido es enlazar las tablas del somier para que al cambiar las sábanas no se descuajaringuen, pero nos ha quedado perfecto para que el colchón de abajo no vaya al suelo y apenas tenga altura.

Nuevo hemos comprado el colchón de mi Bichito (que no podía medir más de 12 centímetros de grosor, mide 10), los protectores de los colchones, las fundas nórdicas (tengo 2, pero necesitaba 2 más), las sábanas bajeras (2 verdes y 2 blancas), la almohada de mi Pequeñín y las cajas para guardar cosas bajo la escalera.

Yo quería haber forrado los paneles, en azul no me gustaban y el blanco quedaba un poco soso, pero las circunstancias no me lo han consentido y al final me encanta el resultado. Hemos quitado unas pegatinas de la pared que quedaban ocultas con los paneles y las hemos pegado en el panel frontal.

A nosotros nos encanta, ahora faltaba la opinión de los usuarios y he de decir que están fascinados!!! Mi Bichito me dice: "Mami, quiero mucho mi cama. Muchas gracias". El sábado que su padre se la montó, se levantó de la siesta y dijo que quería volver a su cama y seguir durmiendo. Pequeñín se sube arriba a jugar con ella y disfrutan muchísimo los dos en la cama de mi Bichito trasteando con sus juguetes. Suben, bajan, juegan y se divierten mucho juntos.

Ahora en vez de compartir un zapatero cada uno tiene un cajón de zapatos, otro de calcetines y otro de bufandas, guantes y gorros. Hemos cambiado las dos gavetas blancas de la imagen por dos cajones pequeños verdes y dos cajones pequeños blancos. Así tienen 1 gaveta roja, 2 cajones pequeños para cada uno y están súper contentos guardando sus zapatos y cogiendo sus calcetines de cada cajón asiganado (nos falta ponerles los nombres).

Mis hijos están maravillados con su litera y a nosotros nos encanta verles compartir tanto juntos. La única pega es que mi Pequeñín a veces rueda y cae al suelo. Lo bueno es que no hay apenas altura, la del colchón y que el suelo es de puzles, de goma eva, por lo que es blandito y no está frío. Tengo una barrera, pero es que yo tendría que levantarle para meterle y sacarle de la cama y no estoy en condiciones de hacer eso. Así que le he puesto su almohada en el suelo, que yo creo que es demasiado pronto para que la utilice, por si se cae. El primer día (que no tenía su almohada) me lo encontré en el suelo, el segundo me lo encontré en la almohada y ahora mismo, su tercer día, me lo he vuelto a encontrar en el suelo, con la cabeza justo donde acababa la almohada. En la habitación tengo una hamaca donde les daba el pecho antes de acostarse, llena de cojines, así que pondré otro más por si las moscas y en noches como hoy en las que se vaya deslizando por el colchón y termine con la cabeza en la almohada en vez de en el suelo. Quizá mi marido tenga que construirle una pequeña barrera, porque la de mi cama sería un poco larga y, además, yo haría demasiado esfuerzo, y él no podría salir por su propio pie.

El traslado de cama y cuna a litera ha sido muy acertado y aceptado por los peques. Ninguno echa de menos su antigua habitación, al contrario, están pletóricos y encantados con el cambio. Las manitas e invención de mi marido nos han ayudado a solucionar el problema, aunque las literas siempre nos hayan dado a ambos mucho respeto, creo que la escalera les aporta mucha seguridad. Mi Bichito se baja para hacer pis y vuelve a subir perfectamente y a mi Pequeñín le encanta subir y jugar con su hermana.

¿Qué os parece? ¿Os gusta?