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jueves, 10 de mayo de 2012

Cuidado con lo que dices

Leyendo el post de hoy de La Teta Reina he recordado algo que nos ha pasado esta semana, como estaba contándoos las fabulosas vacaciones que hemos pasado, pues como que se me ha olvidado.

Después de varios meses, mi hijo tenía cita con el digestivo con respecto a su alergia a la proteína de la leche, así que el lunes le pregunté a su padre si me acompañaba, él me dijo que sí y ahí quedó la cosa.

Mi Bichito pasó mala noche, la noche anterior también le había ocurrido, pero esta vez cambio los sueños por dolores, le dolía la espalda, le dolía la tripa, no tenía fiebre, no vomitaba. A la mañana siguiente se despertó antes de que me fuera a trabajar, se puso a lloriquear diciendo que la dolía y la llevé a la cama con su padre. No paraba de decirle que le dolía la tripa y la espalda, que le diera la palangana para devolver y hacía amago, sin tener arcadas. Mi marido pensó que tendría nauseas y andábamos preocupados por ella, cuando, por fin, se dio cuenta lo que ocurría.
“Papá, estoy malita, quiero ir al médico”. “Papá, llévame al médico con Pequeñín, quiero acompañarle”. “Papá, no quiero ir a la guarde, quiero ir al médico”.

Estaba claro, me había oído decir que iba a llevar a mi Pequeñín al médico y que encima iba a acompañarnos su padre y lógicamente, ella también quería venir. ¿Qué niño prefiere estar en clase a estar con sus padres? Creo que ninguno. Por lo que dedujo que si se ponía malita mamá la llevaría al médico junto a su hermano y su papá les acompañaría. Lógica aplastante.

Mala costumbre la nuestra de hablar cualquier cosa delante de los niños, porque ya no sólo piensa que si estás malita mamá te lleva al médico, si no que por no llevarla se pregunta por qué a su hermano sí y a ella no. Mal, mal, mal, no dejo de repetirlo en mi cabeza y sentirme culpable de esos pequeños detalles que hacen que nuestros hijos se tengan celos.

Y es que odio la pregunta: ¿Tiene celos? Porque no da por hecho que los tiene, sino que la pregunta sólo tiene dos respuestas o sí o no. Y yo creo que todos los niños tienen celos, todos, y malo sería si no los expresase. Unos tienen más o menos, uno los expresan montando la de San Quintín y otros retrayéndose, pero todos deberían poder expresarlos sin coacción por parte de nadie.

Cuando alguna amiga tiene su segundo o tercero o… yo la pregunto, ¿cómo lo lleva? Yo me pongo a pensar en que de pronto mi marido, que siempre está conmigo, empieza a pasar más tiempo con otra persona, a dedicarle más tiempo, me mosquearía no mucho, sino muchísimo.

A raíz de leer el post de La Teta Reina, me he cabreado un montón y, aunque atacada de tanto trabajo, he sacado uno pocos minutos.


Hay que tener más cuidado con lo que se dice.

jueves, 31 de marzo de 2011

¿Cómo se lo ha tomado mi Bichito?

Muchos me habéis hecho esta pregunta y aunque todavía es demasiado pronto para contestar, os voy a contar cómo, en principio, se lo ha tomado.

Mi Bichito es una niña muy cariñosa y desde que mi Pequeñín llegó a casa le ha tratado con ese cariño que la caracteriza. Le llama por su nombre, le dice bebé, le señala, la tenemos que levantar para que le vea y le da muchos besos, más que a nosotros!!! Cuando le cambio quiere que alguien la suba para poder verle y si llora le acaricia y le dice "No rores". Cada noche antes de acostarse le dice adiós y cuando esta durmiendo dice "Bebé, mumiendo" con la carita apoyada en la palma de la mano. Hoy cuando se ha ido a la guarde le ha dado dos besos y a mi ninguno!!! He tenido que ir detrás de ella para conseguir un beso y al Pequeñín le decía "dios, dios, dios" y hacía el gesto con la mano.

Se lo ha tomado muy bien, pero no la hace gracia. Ella es muy risueña y se ríe mucho, como su madre, y, sin embargo, si llega a casa y te ve con él en brazos ya no le hace tanta gracia. Mi madre esta semana está viniendo a casa a hacerme comiditas y ayudarme con algunas cosas y el otro día cuando llegamos mi Bichito y yo de la guarde y se encontró a mi madre con él en brazos, no la sonrió, ni la fue a dar un beso, simplemente se quedó mirando y llamó a su hermano.

La afecta, por supuesto, pero menos quizá de lo que había imaginado. Creo que a lo mejor las niñas tengan cierta ventaja en aceptar la llegada de un hermanito, por eso del instinto maternal. No lo sé, pero desde luego que yo estoy contentísima de que todo marche bien.

Yo tenía especial miedo a cuando le viera tomar el pecho, pero mi Bichito me ha sorprendido mucho. Si la digo que ese pecho es del hermanito cuando ella come del otro, ni me lo pide. De hecho, hoy cuando ha ido a comer me ha señalado al otro pecho y me ha dicho "De bebé". Si ella quiere cuando él toma, la pongo en el otro pecho y le mira, pero no le dice nada, ni hace ningún gesto raro. Además intenta no apachurrarle y le ha acariciado en alguna ocasión. Cuando mi Pequeñín se suelta la pido que abra la boca y con la mano libre vuelvo a sujetar el pecho para que mi Pequeñín lo coja, entonces mi Bichito me agarra la mano para que la sujete el pecho a ella.

Es increíble lo bien que ha sabido encajar el hecho de que mi Pequeñín tome pecho y que además sea prioritario a ella. Lo que también es cierto es que ella es la que me vacía, así que se lleva la mejor parte, porque hoy la he levantado 15 minutos antes porque no aguantaba del dolor del pecho tan lleno. No le ha hecho ninguna gracia tener que dejarlo y casi se pone a llorar, pero su papá le ha traído a su hermanito y entonces ha estado dándole unos besitos y acariciándole y se ha olvidado del pecho.

Me encantaría saber qué es lo que pasa por su cabecita y poder responderle a alguna duda, si es que la tiene. Porque ella parlotea, pero no habla y no puede decirme lo que realmente siente cuando ve a su hermano. Tampoco puedo explicarle demasiado bien qué hace él aquí y que se va a quedar para compartir su vida con ella, porque hay cosas que no entiende. Sigue llamando a mi ombligo con el nombre de su hermano, aunque sabe y llama a su hermano con el mismo nombre. Además sigue dándome besos en la barriga y acariciándola, así que estoy segura que no relaciona mi barriga con mi Pequeñín. Espero que todo el amor que siento por ella sirvan para hacerla entender todo lo que ronda por su cabecita y que nunca olvide que son lo que más quiero en el mundo y que su mamá estará siempre a su lado y que ahora tiene la suerte de contar con otra persona que la va a querer y adorar tanto como sus papás.

Es demasiado pronto para saber cómo se lo ha tomado, pero creo que por ahora está yendo muy bien, mejor de lo que esperaba y me ha sorprendido mi Bichito muchísimo. Me siento orgullosa de ella y la quiero tanto que no me gustaría que sufriera lo más mínimo. No creo que tenga celos, por lo menos por ahora, ni pelusilla, sino más bien que está intentado encajar que ahora no es el único bebé de la casa, que no está sola y no parece que la disguste demasiado.  Así que por suerte no tenemos el problema que ilustra este post y espero que no lo tengamos nunca.


P.D.: Por cierto, he mirado en la encuesta de cuándo nacería mi Embri y acertaron tres: Laura, Treinteañera y papáLobo!!!