A mediados del mes que entra mañana, tengo la suerte de recibir en mi casa la visita de una amiga y dos de sus hijas. Estoy deseando que vengan y poder compartir un par de días totalmente juntas.
Como muchos sabéis mi casa sólo tiene dos habitaciones, una en donde dormimos mi marido, mi Pequeñín y yo y otra donde duerme mi Bichito, y en un par de meses quizá también mi Pequeñín. Contamos con un sofá cama que podemos ponerlo en cualquier sitio y nuestra primera opción era ponerlo en el salón y que se acomodaran allí. Pero mi salón no tiene puertas, bueno tener tiene, pero se las hemos quitado, así que pensamos que quizá se iban a sentir un poco incómodas.
La mejor opción que se nos ocurrió fue que podíamos llevar el sofá a la habitación de mi Bichito y la cama de mi Bichito a nuestro cuarto. Pero tomamos medidas y en seguida nos dimos cuenta que su cama no cabía. ¿Cuál era la otra posibilidad? Pues acostarnos los cuatro juntos. Para estar seguros de que no habría ningún problema, teníamos que probarlo antes. El día elegido fue el viernes.
Mi marido le preguntó mientras la bañaba si quería dormir en la cama con papá, mamá y su hermano y ella en seguida dijo que sí muy ilusionada. Después de lavarse las manos, la boca y los dientes, salió del baño y miró con cara de pilla mientras iba dando un pasito hacia nuestra habitación, cuando obtuvo la afirmación de su padre, fue corriendo a la cama. Mi Pequeñín ya dormía, así que la dije que hablara bajito para no despertarle. Una barrera por un lado y una fila de almohadas por el otro, para que no chocara con mi Pequeñín. La di el pecho y creí que no se quedaría dormida. En cuanto nos llamara una vez, su padre se iría con ella para que no despertara a su hermano. La di un beso de buenas noches y me fui. Ni se movió, se quedó plácidamente dormida.
Cuando fui a acostarme con ella, ya había ocupado casi toda la cama, pero había sitio para mi. Pensé que mi marido se acostaría en el sofá, porque apenas había hueco para él. Calculé mal, porque cuando me dio la primera patada, mi marido dormía con nosotros.
Y ahí estábamos los cuatro durmiendo, mi marido, mi Bichito, mi Pequeñín y yo, en 1,35 metros + 60 centímetros de cuna en sidecar. El espacio es un poco reducido y aunque la noche no fue la mejor de mi vida en cuanto a sueño, puedo aseguraros que fue una noche especial, dormir entre mis dos hijos fue maravilloso y dulce. Si giraba la cara veía a uno, si giraba para el otro lado veía al otro. Escuchar su respiración, sentir cómo sus manos y sus pies se movían buscándome, fue increíble. Me encanta dormir con ellos, aunque no lo haría todos los días porque me llevé unas cuantas patadas de ambos.
El único momento crítico fue cuando me vio darle el pecho a mi Pequeñín y se puso a llorar gritando teta, teta. Me giré, le di el otro pecho a mi Pequeñín y mi marido se la llevó al baño a hacer pis. Cuando volvió se tumbó y se durmió. Y volvimos a dormirnos los cuatro de nuevo.
Ha sido una gran experiencia que repetiremos dentro de poco. Estamos preparados para recibir a mi amiga y sus hijas y poderlas ofrecer un lugar confortable para pasar la noche. Disfrutaremos un montón y estoy deseando pasar esos dos días juntas y en compañía de más mamás amigas, pero eso ya os lo contaré cuando llegue el momento...
Esta tarde tenemos la fiesta de la comunidad de Halloween y lo vamos a pasar genial. Yo estoy esperando que llegue mi madre para irme a comprar la comida. Ya os contaré el miércoles lo bien que lo hemos pasado. Espero que vosotros también disfrutéis mucho de esta noche!!!
lunes, 31 de octubre de 2011
viernes, 28 de octubre de 2011
Halloween
Qué pena me ha dado esta mañana salir de casa!!! Y es que es mi marido el que va a disfraz a nuestros peques. Es el primer disfraz de mi Pequeñín y esta vez me lo pierdo.
Hoy celebran en la guarde Halloween y mi Pequeñín y mi Bichito irán ataviados para la ocasión. Mi Bichito de bruja rosita, con escoba y todo y su hermano de diablillo blanco, con un gorro con cuernos y un pelele con cola. Estoy segura que estarán terroríficamente preciosos y estoy deseando que mi marido me mande alguna fotillo que haya hecho esta mañana.
Me encantan las fiestas de disfraces y cualquier ocasión me parece buena. Como el lunes es no lectivo, en nuestra comunidad de vecinos hemos organizado una fiesta la misma tarde. Esta vez yo me disfrazaré con ellos de bruja púrpura y asistiremos a la fiesta en la que hemos contratado unos animadores para que les pinten la cara y les hagan un espectáculo del circo del terror. Estoy segura que les encantará.
Pero ahora estoy deseando irles a buscar y verles con sus disfraces. Aunque no estoy segura de que cuando vaya sigan con ellos.
Lo primero que he pensado esta mañana era que tenía que haberme cogido el día para acompañarles, pero mucho mejor coger el lunes y pasar el día junto a ellos.
Imagino que muchos son los niños que hoy tienen que ir disfrazados, ¿de qué se han disfrazado vuestros hijos?
Muchos sois los que os vais de puente, así que os deseo buen viaje y que todos lo pasemos muy buen este fin de semana. Nosotros tenemos un cumple, así que será un puente muy divertido!!!
Hoy celebran en la guarde Halloween y mi Pequeñín y mi Bichito irán ataviados para la ocasión. Mi Bichito de bruja rosita, con escoba y todo y su hermano de diablillo blanco, con un gorro con cuernos y un pelele con cola. Estoy segura que estarán terroríficamente preciosos y estoy deseando que mi marido me mande alguna fotillo que haya hecho esta mañana.
Me encantan las fiestas de disfraces y cualquier ocasión me parece buena. Como el lunes es no lectivo, en nuestra comunidad de vecinos hemos organizado una fiesta la misma tarde. Esta vez yo me disfrazaré con ellos de bruja púrpura y asistiremos a la fiesta en la que hemos contratado unos animadores para que les pinten la cara y les hagan un espectáculo del circo del terror. Estoy segura que les encantará.
Pero ahora estoy deseando irles a buscar y verles con sus disfraces. Aunque no estoy segura de que cuando vaya sigan con ellos.
Lo primero que he pensado esta mañana era que tenía que haberme cogido el día para acompañarles, pero mucho mejor coger el lunes y pasar el día junto a ellos.
Imagino que muchos son los niños que hoy tienen que ir disfrazados, ¿de qué se han disfrazado vuestros hijos?
Muchos sois los que os vais de puente, así que os deseo buen viaje y que todos lo pasemos muy buen este fin de semana. Nosotros tenemos un cumple, así que será un puente muy divertido!!!
jueves, 27 de octubre de 2011
Operaciones
Leia ayer se sorprendió cuando dije que estaba operada de sinusitis y me acordé que nunca os he contado las operaciones que me han hecho. Así que ahí van unas cuantas:
Como muchas sabéis yo cuidé de mi abuelo con Alzheimer. Era muy grande, creo que por el 1,80 más o menos y rondaba los 100 kilos. El problema era que le fallaban las piernas y de vez en cuando se caía al suelo. Por aquel entonces, yo no llegaba ni a 50 kilos y levantar un peso casi muerto hizo que el músculo que pasa por encima de la boca del estómago, se abriera. Diagnóstico: hernia epigástrica. Anestesia local, operación en un hospital de día y ya no me ha dado ningún problema. Sólo me queda una marca como un ombligo en la zona de la boca del estómago. Poco estética, pero qué le vamos a hacerle.
La segunda vez que me operaron fue porque me queda ronca, con la voz muy grave y sin habla habitualmente. Yo lo atribuía al tabaco y a que hablo un poco alto y no me equivoqué. Tenía un Edema de Reinke, pero además pólipos y nódulos en las cuerdas vocales. Una vez que dejé de fumar, me intervinieron con anestesia total y tampoco me volvió a dar problemas.
Ambas fueron en el 2005, con 25 años. Desde que empecé a salir con mi marido y antes de casarnos, en el transcurso de menos de 2 años, me operaron 4 veces. Por suerte, después de casarnos y cuando ya sí le correspondían días por hospitalización, ya no han tenido que intervenirme nunca más. Según sus compañeros, me pasó por chapa antes de casarnos. Por suerte, no hemos tenido que volver a retocar ninguna.
Mi tercera operación fue para quitarme la miopía, fue en enero de 2006, con 26 años. Un operación rápida, de unos pocos minutos y que hace que el mundo se abra de nuevo ante tus ojos. Recuerdo que después de operarme iba andando y diciendo: “Ahí pone…”, “Y ahí…” “Mira las hojas de los árboles, cómo se mueven”. Mi marido me miraba extrañado, pero para mí fue una revelación. Animo a todas aquellas personas que puedan someterse a esta operación que lo hagan, porque los resultados son magníficos.
5 meses después, en Mayo de 2006, me operaron de la rodilla derecha. Años atrás me había caído haciendo sky bike (esquí con una bicicleta con esquís) y había arrastrado una lesión que me obligaba a ir a rehabilitación mes sí, mes no y que hacía que me fallara y que me cayera al suelo con mucha facilidad. Fue la primera vez que me pusieron anestesia epidural y me hicieron una ligamentoplastia, es decir, que me pusieron un ligamento del banco de donantes para sujetar mi rodilla. Desde entonces he sido otra, pasé de no poder hacer apenas ejercicio, de tener que llevar una rodillera a todas partes, a andar perfectamente y poder hacerlo durante mucho tiempo e incluso a correr. De vez en cuando duele, pero estoy contentísima de cómo me ha quedado la rodilla. Además las cicatrices son mínimas.
Después de la recuperación de la pierna y de seis meses de rehabilitación, fui un día a que me revisaran la operación de las cuerdas vocales porque había vuelto a fumar y otra vez me quedaba ronca. Fue entonces cuando mi otorrino me preguntó si me dolía la cabeza. Me dolía siempre, tenía jaquecas y migrañas, pero había aprendido a vivir con ello. Me cogía catarros y bronquitis muy a menudo, que yo achaqué de nuevo al tabaco. Estaba dos semanas con antibiótico, terminaba la caja y una semana después, otra vez de nuevo por una nueva infección. Me enseñó que tenía un moco que bajaba desde la nariz hasta el estómago, perenne y que se infectaba con mucha facilidad. Diagnóstico: sinusitis crónica del maxilar derecho. Así que en marzo de 2007 me volvieron a operar de la parte derecha, haciéndome un orificio para que drenara el moco y me limpiaron el maxilar y los senos. Un mes después estaba lleno de nuevo, así que volví a entrar en quirófano y fue donde descubrieron un hongo que estaba alojado en una de las cavidades del maxilar. Se había comido parte del hueso, así que me hicieron el agujero más grande y tiraron alguna pared para que no volviera a generarse. Ahora ya no tengo los dolores de cabeza de antes, ni me pongo mala tan a menudo, pero sigo teniendo sinusitis y una vez al año suele infectarse. Tengo que tener mucho cuidado y limpiarme cada día con una pera y unos polvos para dejar limpias mis cavidades y que no se llenen.
Y ahí están mis seis operaciones en 3 años. Siempre he tenido la sensación de que mi sistema inmunológico no es demasiado bueno y mis embarazos no han sido buenos tampoco. Por suerte, en los últimos 4 años sólo he tenido que estar en el hospital ingresada dos veces, y en ambas me he traído conmigo dos preciosas criaturas.
Y vosotros, ¿habéis tenido que pasar por quirófano alguna vez?
Como muchas sabéis yo cuidé de mi abuelo con Alzheimer. Era muy grande, creo que por el 1,80 más o menos y rondaba los 100 kilos. El problema era que le fallaban las piernas y de vez en cuando se caía al suelo. Por aquel entonces, yo no llegaba ni a 50 kilos y levantar un peso casi muerto hizo que el músculo que pasa por encima de la boca del estómago, se abriera. Diagnóstico: hernia epigástrica. Anestesia local, operación en un hospital de día y ya no me ha dado ningún problema. Sólo me queda una marca como un ombligo en la zona de la boca del estómago. Poco estética, pero qué le vamos a hacerle.
La segunda vez que me operaron fue porque me queda ronca, con la voz muy grave y sin habla habitualmente. Yo lo atribuía al tabaco y a que hablo un poco alto y no me equivoqué. Tenía un Edema de Reinke, pero además pólipos y nódulos en las cuerdas vocales. Una vez que dejé de fumar, me intervinieron con anestesia total y tampoco me volvió a dar problemas.
Ambas fueron en el 2005, con 25 años. Desde que empecé a salir con mi marido y antes de casarnos, en el transcurso de menos de 2 años, me operaron 4 veces. Por suerte, después de casarnos y cuando ya sí le correspondían días por hospitalización, ya no han tenido que intervenirme nunca más. Según sus compañeros, me pasó por chapa antes de casarnos. Por suerte, no hemos tenido que volver a retocar ninguna.
Mi tercera operación fue para quitarme la miopía, fue en enero de 2006, con 26 años. Un operación rápida, de unos pocos minutos y que hace que el mundo se abra de nuevo ante tus ojos. Recuerdo que después de operarme iba andando y diciendo: “Ahí pone…”, “Y ahí…” “Mira las hojas de los árboles, cómo se mueven”. Mi marido me miraba extrañado, pero para mí fue una revelación. Animo a todas aquellas personas que puedan someterse a esta operación que lo hagan, porque los resultados son magníficos.
5 meses después, en Mayo de 2006, me operaron de la rodilla derecha. Años atrás me había caído haciendo sky bike (esquí con una bicicleta con esquís) y había arrastrado una lesión que me obligaba a ir a rehabilitación mes sí, mes no y que hacía que me fallara y que me cayera al suelo con mucha facilidad. Fue la primera vez que me pusieron anestesia epidural y me hicieron una ligamentoplastia, es decir, que me pusieron un ligamento del banco de donantes para sujetar mi rodilla. Desde entonces he sido otra, pasé de no poder hacer apenas ejercicio, de tener que llevar una rodillera a todas partes, a andar perfectamente y poder hacerlo durante mucho tiempo e incluso a correr. De vez en cuando duele, pero estoy contentísima de cómo me ha quedado la rodilla. Además las cicatrices son mínimas.
Después de la recuperación de la pierna y de seis meses de rehabilitación, fui un día a que me revisaran la operación de las cuerdas vocales porque había vuelto a fumar y otra vez me quedaba ronca. Fue entonces cuando mi otorrino me preguntó si me dolía la cabeza. Me dolía siempre, tenía jaquecas y migrañas, pero había aprendido a vivir con ello. Me cogía catarros y bronquitis muy a menudo, que yo achaqué de nuevo al tabaco. Estaba dos semanas con antibiótico, terminaba la caja y una semana después, otra vez de nuevo por una nueva infección. Me enseñó que tenía un moco que bajaba desde la nariz hasta el estómago, perenne y que se infectaba con mucha facilidad. Diagnóstico: sinusitis crónica del maxilar derecho. Así que en marzo de 2007 me volvieron a operar de la parte derecha, haciéndome un orificio para que drenara el moco y me limpiaron el maxilar y los senos. Un mes después estaba lleno de nuevo, así que volví a entrar en quirófano y fue donde descubrieron un hongo que estaba alojado en una de las cavidades del maxilar. Se había comido parte del hueso, así que me hicieron el agujero más grande y tiraron alguna pared para que no volviera a generarse. Ahora ya no tengo los dolores de cabeza de antes, ni me pongo mala tan a menudo, pero sigo teniendo sinusitis y una vez al año suele infectarse. Tengo que tener mucho cuidado y limpiarme cada día con una pera y unos polvos para dejar limpias mis cavidades y que no se llenen.
Y ahí están mis seis operaciones en 3 años. Siempre he tenido la sensación de que mi sistema inmunológico no es demasiado bueno y mis embarazos no han sido buenos tampoco. Por suerte, en los últimos 4 años sólo he tenido que estar en el hospital ingresada dos veces, y en ambas me he traído conmigo dos preciosas criaturas.
Y vosotros, ¿habéis tenido que pasar por quirófano alguna vez?
miércoles, 26 de octubre de 2011
Mocos y Control Semanal de Peso: Semana 3
Cuatro somos los miembros de esta familia y los cuatro estamos repletos de mocos. El primero en caer fue mi Pequeñín, empezó con una laringitis, luego se le bajó al pecho y ahora sigue con una tos un tanto fea y muchos mocos que apenas le dejan tomar el pecho. El probrecito mío, se ahoga. Mañana por la tarde tengo hora con su pediatra para que lo vuelva a valorar. Después cayó su hermana, pero ya se sabe que guarde y mocos van de la mano. Luego su papá, que además está un poco constipado. Y ahora, como no podía ser de otra forma, yo.
A los niños les ponemos aerosoles. En la primera bronquiolitis de mi Bichito compramos un nebulizador y lo he amortizado muchísimo. Para ablandar los mocos se lo ponemos sólo con suero y así luego a la hora de sacárselos salen más y mejor. El papá limpiándose con agua marina y yo con mi pera y unos polvitos que me recomendaron hace ya unos años y que os puedo asegurar que funciona muy bien y te dejan la nariz muy limpita.
El problema es que yo tengo sinusitis. Estoy operada dos veces y, aunque mejor, cuando llega este tiempo y cojo mocos, me pongo mala. Lo peor es que yo termino siempre con una infección por toda la cara y, por tanto, tomando antibiótico. Me abrieron un agujero en el tabique para drenar mejor, lo cual me vale para el día a día siempre y cuando, no empiece a tener mocos. Cuando esto ocurre y se obstruye, ya no hay nada que hacer. Por suerte, y gracias a que mi marido me lo repitió y me insistió varias veces, empecé a limpiarme hace tres días. Ayer ya me dolía la cabeza, hemos pasado la noche mi Pequeñín y yo sin poder respirar y hoy empieza a dolerme además el entrecejo. Sólo espero que no me dé demasiados problemas, porque no me apetece nada ponerme mala. Estoy segura que los virus están inundando todas las casas, ¿y las vuestras?
Y ahora viene el control semanal del régimen. A mi favor, he de decir que me lo he saltado algún que otro día y que no he sido tan costante como debería. Por suerte, como ya había perdido peso, no tengo que perder más, sino perder lo perdido. ¿Me explico? En fin, que esta semana hemos ido para atrás y he cogido 200 gramos. Lo sé, no es mucho, pero joer, habiendo perdido 700 y 600 gramos en las dos semanas anteriores, una se emociona y se cree que se va a quedar súper bien en pocas semanas. Pero como me lo he saltado algún que otro día y desde el domingo no tengo ni un minuto para hacer ejercicio, pues ahí tengo esos 200 gramitos que espero perderlos junto con alguno más para la próxima semana.
Y a vosotras, ¿qué tal os ha ido?
A los niños les ponemos aerosoles. En la primera bronquiolitis de mi Bichito compramos un nebulizador y lo he amortizado muchísimo. Para ablandar los mocos se lo ponemos sólo con suero y así luego a la hora de sacárselos salen más y mejor. El papá limpiándose con agua marina y yo con mi pera y unos polvitos que me recomendaron hace ya unos años y que os puedo asegurar que funciona muy bien y te dejan la nariz muy limpita.
El problema es que yo tengo sinusitis. Estoy operada dos veces y, aunque mejor, cuando llega este tiempo y cojo mocos, me pongo mala. Lo peor es que yo termino siempre con una infección por toda la cara y, por tanto, tomando antibiótico. Me abrieron un agujero en el tabique para drenar mejor, lo cual me vale para el día a día siempre y cuando, no empiece a tener mocos. Cuando esto ocurre y se obstruye, ya no hay nada que hacer. Por suerte, y gracias a que mi marido me lo repitió y me insistió varias veces, empecé a limpiarme hace tres días. Ayer ya me dolía la cabeza, hemos pasado la noche mi Pequeñín y yo sin poder respirar y hoy empieza a dolerme además el entrecejo. Sólo espero que no me dé demasiados problemas, porque no me apetece nada ponerme mala. Estoy segura que los virus están inundando todas las casas, ¿y las vuestras?
Y ahora viene el control semanal del régimen. A mi favor, he de decir que me lo he saltado algún que otro día y que no he sido tan costante como debería. Por suerte, como ya había perdido peso, no tengo que perder más, sino perder lo perdido. ¿Me explico? En fin, que esta semana hemos ido para atrás y he cogido 200 gramos. Lo sé, no es mucho, pero joer, habiendo perdido 700 y 600 gramos en las dos semanas anteriores, una se emociona y se cree que se va a quedar súper bien en pocas semanas. Pero como me lo he saltado algún que otro día y desde el domingo no tengo ni un minuto para hacer ejercicio, pues ahí tengo esos 200 gramitos que espero perderlos junto con alguno más para la próxima semana.
Y a vosotras, ¿qué tal os ha ido?
lunes, 24 de octubre de 2011
Otro gran fin de semana
Estos fines de semanas cargan las pilas. Disfrutar de la familia, divertirse y reírse juntos es lo que más me apetece. No se me ocurre una mejor forma que compartir juntos cada momento del día. Estar con ellos es un regalo que no todo el mundo puede disfrutar. Saber apreciar esos momentos hace que mi vida sea más llena gracias a su compañía.
El sábado fuimos al teleférico y pasamos una mañana muy agradable. El día no estaba demasiado frío y el sol nos calentaba en el parque mientras yo le daba el pecho a mi Pequeñín en un banco y mi Bichito jugaba en los toboganes del parque. El teleférico no funcionó a las 12:00, así que hicimos tiempo y aprovechamos para disfrutar en un parquecito que hay entre los árboles de la Casa de Campo.
Ni mi marido ni yo habíamos subido al teleférico de Madrid, era nuestra primera vez y nos gustó mucho a los cuatro. Mientras nosotros mirábamos a través de las ventanas, mi Pequeñín estaba absorto con mis pendientes. Normalmente nunca los llevo y encima estos colgaban un poquito, así que desde el fular y como yo estaba sentada, tenía la visión fija en ellos. Con una mano agarraba mis morros, tiraba hacia él y con la otra intentaba cogerme uno de los pendientes. Menuda insistencia!!! Me hizo polvo la cara y alguna marquita de sus uñas me dejó. Desde el sábado he decidido no volver a ponerme pendientes cuando porté a mi Pequeñín.
Después nos fuimos a comer. Me llevé un puré para mi Pequeñín, que sólo probó la primera cucharada dado que le dio una arcada, menos mal que se contentó con el pan. Tanto mi Bichito como nosotros comimos setas empanadas con alioli, morcilla y cochinillo con patatas panaderas y disfrutamos mucho de la comida. De postre una tarta de queso que me permití y de la que no obtuve ningún tipo de reacción por parte de mi Pequeñín en las tomas de después, ni en las de ayer. Lo único malo de esta comida es que me pesé y he recuperado todo lo que había adelgazado esta semana. Por suerte es algo que ya había perdido, así que ahora toca perderlo de nuevo.
Ayer aproveché el día para organizar las ropas, poner las etiquetas a los nuevos chándales y guardar la ropa de verano. Tuve tiempo de hacer algo de ejercicio y de escuchar la lluvia sobre los cristales. Por fin llegó el otoño, con más de un mes de retraso. La lluvia es necesaria y ya estaba haciendo mucha falta. Las vías respiratorias de los peques y de los no tan peques necesitan algo de humedad para terminar de curarse esos catarros y esas toses. Espero que nos acompañe toda la semana, pero que nos deje el viernes para poder disfrutar del puente y de la fiesta de Halloween!!!
Nuestro fin de semana ha sido maravilloso, ¿y el vuestro? Espero que hayáis podido disfrutar de él tanto como nosotros.
Feliz semana!!!
El sábado fuimos al teleférico y pasamos una mañana muy agradable. El día no estaba demasiado frío y el sol nos calentaba en el parque mientras yo le daba el pecho a mi Pequeñín en un banco y mi Bichito jugaba en los toboganes del parque. El teleférico no funcionó a las 12:00, así que hicimos tiempo y aprovechamos para disfrutar en un parquecito que hay entre los árboles de la Casa de Campo.
Ni mi marido ni yo habíamos subido al teleférico de Madrid, era nuestra primera vez y nos gustó mucho a los cuatro. Mientras nosotros mirábamos a través de las ventanas, mi Pequeñín estaba absorto con mis pendientes. Normalmente nunca los llevo y encima estos colgaban un poquito, así que desde el fular y como yo estaba sentada, tenía la visión fija en ellos. Con una mano agarraba mis morros, tiraba hacia él y con la otra intentaba cogerme uno de los pendientes. Menuda insistencia!!! Me hizo polvo la cara y alguna marquita de sus uñas me dejó. Desde el sábado he decidido no volver a ponerme pendientes cuando porté a mi Pequeñín.
Después nos fuimos a comer. Me llevé un puré para mi Pequeñín, que sólo probó la primera cucharada dado que le dio una arcada, menos mal que se contentó con el pan. Tanto mi Bichito como nosotros comimos setas empanadas con alioli, morcilla y cochinillo con patatas panaderas y disfrutamos mucho de la comida. De postre una tarta de queso que me permití y de la que no obtuve ningún tipo de reacción por parte de mi Pequeñín en las tomas de después, ni en las de ayer. Lo único malo de esta comida es que me pesé y he recuperado todo lo que había adelgazado esta semana. Por suerte es algo que ya había perdido, así que ahora toca perderlo de nuevo.
Ayer aproveché el día para organizar las ropas, poner las etiquetas a los nuevos chándales y guardar la ropa de verano. Tuve tiempo de hacer algo de ejercicio y de escuchar la lluvia sobre los cristales. Por fin llegó el otoño, con más de un mes de retraso. La lluvia es necesaria y ya estaba haciendo mucha falta. Las vías respiratorias de los peques y de los no tan peques necesitan algo de humedad para terminar de curarse esos catarros y esas toses. Espero que nos acompañe toda la semana, pero que nos deje el viernes para poder disfrutar del puente y de la fiesta de Halloween!!!
Nuestro fin de semana ha sido maravilloso, ¿y el vuestro? Espero que hayáis podido disfrutar de él tanto como nosotros.
Feliz semana!!!
viernes, 21 de octubre de 2011
No tiene alergia al látex!!
El día de ayer fue mucho más tranquilo, aunque con algún que otro contratiempo. Se me olvidó el sacaleches en casa, por lo que tuve que hacer un vaciado manual y se me derramó parte de leche de unos de los botecitos. Ver cómo todo tu esfuerzo se va por el desagüe hace que te sientas muy pequeña y con unas ganas tremendas de llorar. Pero ayer no era día de lloros, así que decidí que aunque me daba muchísima rabia, no pasaba nada y ya lo solucionaríamos con un bote que había congelado el fin de semana.
Cuando llegué a la guarde a por mi Pequeñín me dijeron que se había tomado toda mi leche en el biberón con la nueva tetina de silicona, la que el flujo es mucho más suave. Total 220ml, una muy buena toma, así que nos fuimos contentos al alergólogo.
Le comuniqué mis sospechas al especialista y por qué pensaba que era así. Él me dijo que le extrañaba que tan pequeño tuviera alergia al látex, la alergia al látex se desarrolla por contacto y su exposición al látex era mínima, pero que se lo hacíamos dado que sus chupetes eran de látex. Como cuando comió plátano también le salieron unos puntitos y él rechaza el plátano, pues aprovechamos y mi marido bajó a la tienda a por uno para ver la reacción de mi Pequeñín.
El resultado no ha podido ser mejor, no tiene ni alergia al látex ni al plátano. Me ha dicho que le observe, que cuando se le quite la erupción de la cara vuelva a probar con la misma tetita y si le vuelve a pasar lo mismo, vuelva con dicha tetina a la consulta porque puede ser alguna cosa de esa tetina en particular.
Yo me quedé más tranquila, lo cual es muy importante para la estabilidad emocional de la familia. Así que hoy nos hemos levantado todos con las pilas cargadas, sin habernos dado ni cuenta de que hoy ya es viernes. Mi Bichito tiene la fiesta del Otoño, por lo que va vestida de marrón (color del otoño) con un conjunto que compró ayer mi madre, dado que a mí no me había dado ni tiempo. También ha llevado plátanos para compartir a media mañana con sus compañeros y mi marido se ha ido también más contento a trabajar. Y es que mañana nos vamos al teleférico y después a comer cochinillo. Yo recuerdo vagamente haber montado alguna vez en algo parecido, en una cabina roja. Pero no sé si fue en mis sueños o realmente monté, así que me hace especial ilusión ir mañana y poder contemplar parte de Madrid desde el aire. Mañana será mucho más cierto que De Madrid al cielo.
Buen fin de semana a tod@s!!!
Cuando llegué a la guarde a por mi Pequeñín me dijeron que se había tomado toda mi leche en el biberón con la nueva tetina de silicona, la que el flujo es mucho más suave. Total 220ml, una muy buena toma, así que nos fuimos contentos al alergólogo.
Le comuniqué mis sospechas al especialista y por qué pensaba que era así. Él me dijo que le extrañaba que tan pequeño tuviera alergia al látex, la alergia al látex se desarrolla por contacto y su exposición al látex era mínima, pero que se lo hacíamos dado que sus chupetes eran de látex. Como cuando comió plátano también le salieron unos puntitos y él rechaza el plátano, pues aprovechamos y mi marido bajó a la tienda a por uno para ver la reacción de mi Pequeñín.
El resultado no ha podido ser mejor, no tiene ni alergia al látex ni al plátano. Me ha dicho que le observe, que cuando se le quite la erupción de la cara vuelva a probar con la misma tetita y si le vuelve a pasar lo mismo, vuelva con dicha tetina a la consulta porque puede ser alguna cosa de esa tetina en particular.
Yo me quedé más tranquila, lo cual es muy importante para la estabilidad emocional de la familia. Así que hoy nos hemos levantado todos con las pilas cargadas, sin habernos dado ni cuenta de que hoy ya es viernes. Mi Bichito tiene la fiesta del Otoño, por lo que va vestida de marrón (color del otoño) con un conjunto que compró ayer mi madre, dado que a mí no me había dado ni tiempo. También ha llevado plátanos para compartir a media mañana con sus compañeros y mi marido se ha ido también más contento a trabajar. Y es que mañana nos vamos al teleférico y después a comer cochinillo. Yo recuerdo vagamente haber montado alguna vez en algo parecido, en una cabina roja. Pero no sé si fue en mis sueños o realmente monté, así que me hace especial ilusión ir mañana y poder contemplar parte de Madrid desde el aire. Mañana será mucho más cierto que De Madrid al cielo.
Buen fin de semana a tod@s!!!
jueves, 20 de octubre de 2011
De nuevo visita al alergólogo
La erupción que le salió a mi Pequeñín anteayer no ha desaparecido. Además, le encuentro intranquilo y lleva un par de noches un poco malas y lloriqueando, como si estuviera incómodo. Yo estoy preocupada, sobre todo porque no entiendo qué es lo que le pasa. Y es que mi leche siempre la ha comido bien, de la teta no tiene ningún problema, pero del biberón no la quiere y yo no hago nada más que especular qué es lo que le puede pasar.
Que anteayer no quisiera el biberón y le diera una reacción, lo achaco a una alergia al material de la tetina y creo que no me equivoco, porque cuando le puse una tetina de silicona, se tomó todo el biberón y se quedó dormidito. Ayer cuando fui a buscarle su profesora me comentó que mi leche no la quería, tomaba dos chupadas, escupía el biberón y hacía ademán para que no se lo dieran. A la segunda parte del biberón decidieron echarle un cacito de cereales y se lo comió divinamente. Cuando yo llegué les quedaba un biberón de 90ml de mi leche, que pedí que calentaran. Cuando se lo daba, mi Pequeñín apartaba la cara, pero luego empezó a cogerlo. Como el flujo era medio, le salía demasiado y se le caía por la comisura de la boca, le molestaba bastante. Pedí un cacito de cereales, que lo hizo más espeso y mucho más fácil para tragar y se lo comió todo. Antes se había tomado la teta derecha y después del biberón, la teta izquierda. Vamos, que yo creo que no le cabía ni una gotita más. Así que pensándolo un poco, hoy he llevado una tetina de silicona más pequeña para la leche sola y si no, le echarán unos pocos cereales a mi leche para que se lo tome.
Pero qué ocurre, pues que esto sólo son especulaciones de una madre un poco histérica que se preocupa por su bebé. Y me preocupo mucho y no me importa lo más mínimo que alguien crea que soy una histérica, porque que mi hijo de casi 7 meses tenga una reacción a algo que yo no consigo saber qué es, me tiene muy intranquila, pero que encima no coma, me preocupa mucho. Si además añadimos que es que lo que rechaza es la leche de la tetita de mamá, ya me angustio un poco más, porque no consigo entender qué es lo que le ocurre y eso me genera un estado de ansiedad y de estrés que estoy deseando que lleguen las 15:00 para irle a buscar.
Hemos decidido pasar de 3 comidas a 2 en la escuela infantil. Desayuna a las 8, termina alrededor de las 8:20 y antes le daban un biberón de mi leche sobre las 10:15 y otro sobre las 12:45, por lo que a veces se dejaba algo de mi leche en algunas de las dos tomas y tenían que tirarlo. A mí, cada vez que me lo decían, se me venía el mundo encima. Yo tardo entre 20 y 30 minutos en sacarme unos 100ml en la primera extracción y unos 80ml en la segunda y escuchar que habían tenido que tirar 80 me reconcomía. Creo que es mucho mejor darle a las 8:00 el desayuno, esperar a que tenga hambre o si no darle el biberón a las 11:30 y si tiene hambre, hacerle un biberón pequeñín de leche hidrolizada y si no, esperar a que mamá llegue. Yo creo que de esta forma comerá mejor ese biberón de mi leche y con mayor cantidad.
Hoy le he dejado 3 biberones: 120ml + 50ml + 50ml = 220 ml, que yo creo que para una toma está bien. Mi hijo nunca se ha comido tanto, es de a poquitos. Pero creo que esta es la mejor manera de desechar el menor número de mililitros de leche materna. Su profe le calienta el grande, si se lo come, le calienta el otro y si se lo come, el otro. Si deja alguno, cuando yo llego se lo calientan y se lo doy entre una teta y otra y ya está. Para mi es mejor solución y mucho menos estresante. Creo que 200ml diarios soy capaz de conseguir y eso hace una de sus tomas.
Aunque sigo un poco preocupada porque estamos en ese período de transición que no sabes cómo va reaccionar tu hijo, creo que hoy estoy un poco más tranquila. También puede ser porque esta tarde vamos al alergólogo de nuevo para que nos diga y le haga las pruebas pertinentes para saber qué es lo que le da alergia ahora. Yo no he excluido los lácteos por completo de mi alimentación, no me tomo un vaso de leche, ni un yogur, ni queso, pero si tomo paté, o pan de molde o algunos alimentos que sé que llevan leche. Y algunos pensaréis que es eso lo que puede darle alergia, esas "trazas" que lleva mi leche, por así decirlo, pero si mi Pequeñín se engancha a mi teta perfectamente y no está molesto. Yo creo que si fuera mi leche rechazaría mi pecho, como lo hace con el biberón, así que es por esto por lo que achaco este nuevo brote al material de las tetinas.
Muchas sois las que me habéis sugerido que podía ser por las babitas. Sin embargo, y aunque mi Pequeñín esté con los dientes, como todos los bebés de su edad, apenas tiene babas. Además, la erupción le ha salido alrededor de la boca, llegando incluso a enrojecer los lóbulos de la nariz y fue cuando le estuve intentando dar un biberón. Le han salido varios granitos y yo le noto incómodo, además no se le han ido y de vez en cuando se le enrojecen más. Las últimas dos noches no han sido buenas, se rasca la carita, se encuentra molesto y creo que lo mejor es visitar al especialista y que sea él el que nos aconseje y nos explique qué es lo que le puede estar pasando a mi Pequeñín.
A las 16:00 tenemos cita y estoy deseando que vayamos. Mañana os cuento qué es lo que nos han dicho.
Que anteayer no quisiera el biberón y le diera una reacción, lo achaco a una alergia al material de la tetina y creo que no me equivoco, porque cuando le puse una tetina de silicona, se tomó todo el biberón y se quedó dormidito. Ayer cuando fui a buscarle su profesora me comentó que mi leche no la quería, tomaba dos chupadas, escupía el biberón y hacía ademán para que no se lo dieran. A la segunda parte del biberón decidieron echarle un cacito de cereales y se lo comió divinamente. Cuando yo llegué les quedaba un biberón de 90ml de mi leche, que pedí que calentaran. Cuando se lo daba, mi Pequeñín apartaba la cara, pero luego empezó a cogerlo. Como el flujo era medio, le salía demasiado y se le caía por la comisura de la boca, le molestaba bastante. Pedí un cacito de cereales, que lo hizo más espeso y mucho más fácil para tragar y se lo comió todo. Antes se había tomado la teta derecha y después del biberón, la teta izquierda. Vamos, que yo creo que no le cabía ni una gotita más. Así que pensándolo un poco, hoy he llevado una tetina de silicona más pequeña para la leche sola y si no, le echarán unos pocos cereales a mi leche para que se lo tome.
Pero qué ocurre, pues que esto sólo son especulaciones de una madre un poco histérica que se preocupa por su bebé. Y me preocupo mucho y no me importa lo más mínimo que alguien crea que soy una histérica, porque que mi hijo de casi 7 meses tenga una reacción a algo que yo no consigo saber qué es, me tiene muy intranquila, pero que encima no coma, me preocupa mucho. Si además añadimos que es que lo que rechaza es la leche de la tetita de mamá, ya me angustio un poco más, porque no consigo entender qué es lo que le ocurre y eso me genera un estado de ansiedad y de estrés que estoy deseando que lleguen las 15:00 para irle a buscar.
Hemos decidido pasar de 3 comidas a 2 en la escuela infantil. Desayuna a las 8, termina alrededor de las 8:20 y antes le daban un biberón de mi leche sobre las 10:15 y otro sobre las 12:45, por lo que a veces se dejaba algo de mi leche en algunas de las dos tomas y tenían que tirarlo. A mí, cada vez que me lo decían, se me venía el mundo encima. Yo tardo entre 20 y 30 minutos en sacarme unos 100ml en la primera extracción y unos 80ml en la segunda y escuchar que habían tenido que tirar 80 me reconcomía. Creo que es mucho mejor darle a las 8:00 el desayuno, esperar a que tenga hambre o si no darle el biberón a las 11:30 y si tiene hambre, hacerle un biberón pequeñín de leche hidrolizada y si no, esperar a que mamá llegue. Yo creo que de esta forma comerá mejor ese biberón de mi leche y con mayor cantidad.
Hoy le he dejado 3 biberones: 120ml + 50ml + 50ml = 220 ml, que yo creo que para una toma está bien. Mi hijo nunca se ha comido tanto, es de a poquitos. Pero creo que esta es la mejor manera de desechar el menor número de mililitros de leche materna. Su profe le calienta el grande, si se lo come, le calienta el otro y si se lo come, el otro. Si deja alguno, cuando yo llego se lo calientan y se lo doy entre una teta y otra y ya está. Para mi es mejor solución y mucho menos estresante. Creo que 200ml diarios soy capaz de conseguir y eso hace una de sus tomas.
Aunque sigo un poco preocupada porque estamos en ese período de transición que no sabes cómo va reaccionar tu hijo, creo que hoy estoy un poco más tranquila. También puede ser porque esta tarde vamos al alergólogo de nuevo para que nos diga y le haga las pruebas pertinentes para saber qué es lo que le da alergia ahora. Yo no he excluido los lácteos por completo de mi alimentación, no me tomo un vaso de leche, ni un yogur, ni queso, pero si tomo paté, o pan de molde o algunos alimentos que sé que llevan leche. Y algunos pensaréis que es eso lo que puede darle alergia, esas "trazas" que lleva mi leche, por así decirlo, pero si mi Pequeñín se engancha a mi teta perfectamente y no está molesto. Yo creo que si fuera mi leche rechazaría mi pecho, como lo hace con el biberón, así que es por esto por lo que achaco este nuevo brote al material de las tetinas.
Muchas sois las que me habéis sugerido que podía ser por las babitas. Sin embargo, y aunque mi Pequeñín esté con los dientes, como todos los bebés de su edad, apenas tiene babas. Además, la erupción le ha salido alrededor de la boca, llegando incluso a enrojecer los lóbulos de la nariz y fue cuando le estuve intentando dar un biberón. Le han salido varios granitos y yo le noto incómodo, además no se le han ido y de vez en cuando se le enrojecen más. Las últimas dos noches no han sido buenas, se rasca la carita, se encuentra molesto y creo que lo mejor es visitar al especialista y que sea él el que nos aconseje y nos explique qué es lo que le puede estar pasando a mi Pequeñín.
A las 16:00 tenemos cita y estoy deseando que vayamos. Mañana os cuento qué es lo que nos han dicho.
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